lunes, julio 11, 2022

Economía Azul

 


Rediseñar el Planeta                

Gunter Pauli

Con cientos de proyectos ha logrado demostrar que el desarrollo sostenible es posible a punta de innovación. 

Gunter Pauli, reconocido economista belga y padre de la Economía Azul, visitó Colombia para hablarle a los  jóvenes e inspirarlos para generar cambios reales en su entorno. 

Habló con Semana Sostenible sobre los proyectos que tiene para nuestro país y nos compartió su gran labor en educación ambiental que llega a millones de niños en el mundo. 

“Si quieres tener un cambio en una generación, lo primero es inspirar a los niños”, asegura Pauli. Su proyecto ha tenido resultados que hablan por sí solos. Mientras que en Curitiba (Brasil), en solo tres años, los niños llegaron a comprender procesos ambientales que ni siquiera están en los temarios académicos; en China se están educando a 10.000 niños en una iniciativa que involucra el trabajo de 5.000 bibliotecas y escuelas. 

Pauli asegura que esta forma de aprendizaje alimenta los sueños de los niños para rediseñar el mundo y conlleva al deseo de aprender más. Su libro La economía azul, recoge 100 innovaciones ambientales de todo el mundo, propende por un cambio de modelo en la economía, guiada por la innovación y la creatividad. Todo esto bajo una apuesta educativa dirigida hacia las nuevas generaciones y que involucra un cambio en las reglas del juego “no con acciones a gran escala, sino con iniciativas pequeñas aplicadas de manera transversal”. 

Entrevista de la Revista Semana Sostenible: R.V.S. a Gunter Pauli: G.P. 

- Bajo este nuevo paradigma educativo, ¿Cómo formar mentes en ese pensamiento creativo? 

Gunter Pauli: G.P.  La ignorancia es el obstáculo, tenemos que lograr que los procesos de descubrimiento sean como los de un niño, que todo lo que conoce lo emociona.  

R.V.S.: - Esto quiere decir que ¿tenemos que cambiar el modelo educativo? 

G.P.: Como eso es imposible, impulsamos miles de proyectos para emprender en paralelo. Dar espacio para que la gente crea que es posible.  

R.V.S.: - ¿Por qué en Colombia no se pueden implementar proyectos de educación ambiental de esta magnitud?  

G.P.: Los colombianos miran demasiado a los gringos y a los europeos. Creen que todo lo que hacen ellos está bien. Ustedes tienen que redescubrir el sui géneris latino.  

R.V.S.: - Hay otras generaciones que quieren el cambio, pero están ante un sistema educativo tradicional. Usted ha sido un gran crítico de los MBA…  

G.P.: Sí. Y yo tengo uno. Sin embargo, la educación actual responde a la posguerra de la Segunda Guerra. Requerimos de una educación con capacidad de responder a las necesidades de todo el mundo. El MBA estaba bien en 1950, pero en 2020 se necesitará al Master of Brilliant Adaptations, alguien capaz de identificar las necesidades del entorno y encontrar soluciones con los recursos disponibles.  

R.V.S.: - Y la naturaleza, ¿Cómo entra en esta revolución? 

G.P.: Tiene que ser nuestra maestra, en ella no hay desempleo, todos trabajan según sus capacidades, todos tienen una visión circular de la vida, todo es compuesto de todo.  

R.V.S.: - Usted es un hombre pragmático. ¿Por qué el pragmatismo es necesario para la sostenibilidad? 

G.P.: La emoción sola se queda en aplausos, pero no se hace nada. Como diría mi gran amigo Paulo Lugari, fundador del Centro las Gaviotas, “la mejor manera de decirlo es hacerlo.” Se debe Out compete: superar, mas no competir. 

R.V.S.: - ¿Cómo se logra Out compete en un mundo saturado de productos y servicios? 

G.P.: Competir donde hay 500 empresas que dominan el mercado es perder. Tienes que ser tan superior que no haya chance para ellos. 

R.V.S.: - ¿Y cómo se cambia el mundo? 

G.P.: Se hace tomando un paso a la vez, pero millones de veces en paralelo. No con el Big Bang, una gran revolución, ni con otro Rio +20. La única manera es hacer algo concreto, algo práctico, algo que inspire. Que niños de tres años comprendan que la manzana tiene que subir antes de caer.  

R.V.S.: - Esta competitividad de la que usted habla está consignada en su libro La economía azul ¿Cómo fue el proceso para escoger solo 100 ideas? 

G.P.: Arrancamos con un proceso de lectura sobre innovaciones inspiradas por la naturaleza, que parecían un buen negocio y que habían sido publicadas en revistas científicas. Llegaron 2.300 propuestas que sometí a un comité de creativos. De estas salieron 300 que se evaluaron en comités de financieros, así llegamos a 120 y de allí las redujimos a 100. Estos casos me permitieron decir “vamos a empujar para asegurar más poder de compra en los estratos uno y dos”. 

R.V.S.: - ¿Estamos hablando de la reactivación de las economías locales? 

G.P.: El estrato uno gasta 47% de sus ingresos en alimentos y otro 40 en transporte y otros gastos. 87% del ingreso va para otros, eso es pobreza garantizada para siempre. En los corredores de pobreza tener un crecimiento de doble dígito es la única salida. 

R.V.S.: - Esto implica un trabajo fuerte en la base de la pirámide. ¿Cómo es ese proceso? 

G.P.: Si hay una zona donde no hay nada, empezamos con lo que hay, de hecho si alguien dice que no hay nada es un ignorante, siempre hay algo. 

R.V.S.: ¿Tenemos el tiempo para lograr ese cambio? Hay expertos que dicen que no hay nada por hacer. 

G.P.: Si esperamos hasta que haya un presidente que vaya a cambiar todo no hay tiempo, porque este nunca llegará. Si esperamos hasta que los niños puedan ser mejores que su papá, todo puede ser posible. Necesitamos crear un espacio de libertad donde exista una conexión entre el cerebro y la emoción. 

Gunter Pauli  

Como presidente de la asociación estudiantil AIESEC conoció a Aurelio Peccei, el fundador y anterior presidente del Club de Roma. Luego, aceptó su invitación al encuentro anual del Club en Salzburgo (Austria). Aurelio Peccei se hizo su mentor y le encargó el desarrollo del programa juvenil del Club, conocido bajo el nombre de Forum Humanum. 

Pauli fue invitado por el Dr. Bruno Kreisky a hacerse miembro de la Comisión Kreisky por el Empleo en Europa. Posteriormente, fundó varias empresas, vivió en Francia, Suecia, EU y Japón y fue activo en todo el mundo. Es Economista de la U. de Loyola (Bélgica), y máster en Administración de Negocios del Insead (Francia). Doctor en Diseño Sistémico del Politécnico de Turín, Italia y doctor honoris causa de la U. de Pécs (Hungría). Con su liderazgo una pequeña compañía fue pionera en construir la primera fábrica ecológica en Europa en 1992. 

Entrevista a Gunter Pauli: “Monté mi primera empresa en Tokio y le siguieron doce más, pero a los 37 años lo vendí todo para dedicarme al diseño de un nuevo modelo económico.” 

La economía azul

La economía verde requiere que las empresas inviertan más y los consumidores paguen más para conseguir lo mismo a cambio de preservar el medio ambiente. La economía azul consiste en entender los desechos como recursos y busca soluciones inspiradas en el diseño de la naturaleza. 

¿Cómo se gestó? 

Fui invitado a Japón en 1994 para diseñar un nuevo modelo económico sin emisiones ni basura tres años antes del Protocolo de Kioto, porque yo acababa de realizar la primera fábrica ecológica del mundo en Bélgica, una fábrica de detergentes sin desechos. 

¿Por qué lo vendió todo? 

Visitando al proveedor en Indonesia de mi materia prima, ácidos grasos de la palma africana, vi que los agricultores estaban destruyendo la selva para plantar grandes extensiones de palma. Destruían el hábitat del orangután para mantener limpios los ríos de Europa. 

Exacto, por eso he querido demostrar con éxito que hay maneras de aplicar la física, la química y la biología con materiales renovables y mediante prácticas sostenibles, tal como hacen los ecosistemas. 

¿Cómo crear una casa? 

En lugar de construir tu casa puedes cultivarla. Con 100 m2 puedes sembrar bambú y en tres años tendrás 65 varas para hacer una casa de dos pisos con balcón por 1.500 euros. En el sur, donde se necesita el mayor volumen de construcción, hay bambú en más de 100 países.

Mucho mejor que ladrillo y uralita.

En el 2005 creé las primeras oficinas inspiradas en la cebra: el juego del negro y blanco mejora la temperatura de los edificios, refresca en verano (baja la temperatura 5°) y conserva el calor en invierno. Es el símbolo de la eficiencia energética. 

Increíble. 

Como esta hay otras cien ideas más aplicadas a muy distintos campos y puestas en práctica. 

¿De dónde las ha sacado?

Pasé tres años con 82 científicos. Así obtuve los diseños de sistemas integrados que me permitían no tener ni basura ni emisiones. A partir de ahí fundé en 1994 la ZERI, red global de mentes creativas con más de 3.000 científicos. Yo me encargo del modelo de negocio. 

Otros ejemplos.

De las cápsulas de café ingerimos el 2%, el resto es desecho, toneladas, y el café es el 2° producto intercambiado en el mundo tras el petróleo. Hace 15 años iniciamos un programa de cultivo de hongos tropicales (que son muy saludables) de gran calidad en desechos de café a un precio super-competitivo. Hoy tenemos a 15.000 personas cultivándolos. 

¿Hay más?

El desecho de café es muy rico en aminoácidos esenciales, excelente para las gallinas y para piensos de gatos y perros. Mi filosofía es trabajar con lo que tenemos: ya tenemos el desecho de café (me pagan para que me lo quede) y cultivamos un hongo que en teoría es muy costoso mucho más barato y también más rápido gracias a la cafeína. 

¿Podremos librarnos de las plantas nucleares?

Eso pretendemos hacer en Alemania y Japón gracias a innovaciones que hacen mucho más efectiva la energía solar, los aerogeneradores y la depuración de agua, y que producen electricidad a menos de un céntimo de euro, mientras que las nucleares están vendiendo a 5,6 el kilovatio. Así obtendremos más energía de la que se está produciendo hoy en Alemania. 

¿Quién pondría en duda que el mundo necesita un nuevo modelo económico?

Tenemos que hallar la manera de satisfacer las necesidades básicas del planeta y todos sus habitantes con lo que la Tierra produce. Se han adoptado muchas medidas importantes en el marco del movimiento en pro de la sostenibilidad y la ecología; no obstante, es preciso buscar soluciones que nos permitan dar un importante salto hacia adelante.

Los modelos económicos del pasado han colapsado y la Economía Ecológica ha sido la única respuesta sería. No obstante, si bien ha repercutido en productos específicos en mercados específicos, como el comercio justo del café y el té, aún le queda por reconfigurar la totalidad de nuestro sistema.

El principal desafío consiste en que exige que las empresas aumenten las inversiones, y los consumidores paguen más. Esto es válido y justificado cuando la economía mundial está en proceso de expansión y el desempleo disminuye, o cuando los principales agentes del mercado cuentan con recursos financieros suficientes.

Pero resulta difícil cuando la demanda desciende y la confianza del consumidor disminuye, y aún más difícil cuando las personas se percatan de que sus empleos corren peligro.

Ha llegado el momento de adoptar un amplio conjunto de innovaciones que aprovechen lo ya logrado y para lo que se han determinado parámetros de referencia en todo el mundo. Durante decenios hemos venido copiando la genialidad del diseño de la naturaleza, como el Velcro, que imita la técnica de adhesión de las semillas de bardana, o la autolimpieza de la flor de loto. Ahora las sociedades deben avanzar del romance con las especies a la inspiración pragmática en los ecosistemas.

Con demasiada frecuencia en el actual movimiento en pro de la sostenibilidad, la sustitución de un producto o proceso por otro no ha tenido las consecuencias deseadas. La utilización del maíz como materia prima tanto para los biocombustibles como los bioplásticos ha incrementado el costo del cereal, lo cual ha puesto en peligro la seguridad alimentaria para millones de personas, y ha estimulado a la industria a que adopte controles genéticos para obtener producciones estandarizadas y predecibles. 

La utilización del aceite de palma para jabones biodegradables ha destruido inmensas superficies de bosques pluviales y el hábitat del orangután. El apetito por los hongos shiitake, un delicioso y delicado sustituto de la proteína animal, ha incrementado la tala de árboles de roble, sobre los cuales se desarrollan.

Asimismo, nosotros debemos evolucionar en nuestra búsqueda de la sostenibilidad, y desarrollar una Economía Azul más empresarial e innovadora. 

Debemos trascender la sustitución de un producto o un proceso por otro, y en su lugar mejorar el sistema, y para ello abrir posibilidades para una nueva generación de empresarios que utilicen de manera sostenible lo que esté disponible para satisfacer las necesidades de la Tierra y todos sus habitantes. 

Los ecosistemas brindan principios pragmáticos de diseño para la nueva economía. El primero de éstos se fundamenta en la observación de que toda materia y energía se transfiere en forma de cascada de una especie a otra. 

Esa cascada de nutrientes supone la participación en los recursos disponibles a nivel local, mediante el empleo de todas las entidades contribuyentes, y la utilización del desecho de unas como recurso de otras. 

2° los ecosistemas se basan esencialmente en leyes de la física y sólo de manera secundaria en la química. La física es predecible, como lo es la ley de la gravedad. Seguir este principio nos posibilita reducir o eliminar el consumo de metales extraídos, minerales fundidos y sustancias químicas procesadas. 

Los mecanismos basados en la física desarrollados por cebras y termitas exhiben un mayor dominio del aire y control de la humedad que cualesquiera de nuestras actuales soluciones basadas en sistemas mecánicos y electrónicos. 

Vemos esto en la escuela Laggarberg, en Suecia, según el diseño de Anders Nyquist, o el hospital de campaña en la Vichada, en Colombia, según el diseño del equipo de Las Gaviotas, en que el aire se refresca de manera natural y continúa sin necesidad de bombas, calentadores o refrigeradores de costo elevado. 

Esas edificaciones demuestran que las inspiraciones basadas en la naturaleza pueden disminuir los costos de capital sencillamente mediante la explotación de las diferencias de presión. La dependencia en el aislamiento de base química se complementa, o incluso se reemplaza, mediante una comprensión más profunda de las leyes físicas, eliminándose en el proceso el uso insostenible de materiales y energía. 

La misma lógica puede aplicarse a la generación de electricidad.

Cada año las sociedades industrializadas arrojan 40 mil millones de baterías en vertederos tóxicos. No obstante, en todos los ecosistemas se generan corrientes pequeñas, pero apropiadas, sobre la base de diferencias de presión, acidez y temperatura. 

Esas microcorrientes podrían ser demasiado pequeñas para reemplazar una central termoeléctrica de carbón en un futuro previsible, pero son suficientes para proporcionar un sustituto perfectamente viable para esos miles de millones de baterías desechables. Ello ha quedado demostrado por el Instituto Fraunhofer de Alemania, que ha creado satisfactoriamente un teléfono celular que genera electricidad a partir de la diferencia de temperatura entre el teléfono y el cuerpo del usuario, y convierte la presión ejercida por la voz en una fuente piezoeléctrica que suministra la energía para proyectarla. 

Mediante políticas apropiadas para apoyar las investigaciones y el desarrollo, y estrategias de promoción que logren su puesta en práctica mediante mecanismos de mercado, esos materiales y métodos ofrecen abundantes oportunidades para acelerar su adaptación con miras a hacer frente a las apremiantes cuestiones de carácter mundial”. 

Para ello será necesario efectuar los cambios que se proponen en el marco normativo de la Iniciativa sobre Economía Ecológica, del PNUMA. Eso, en combinación con la Economía Azul, inspirando a empresarios a cambiar el marco económico mediante modificaciones en los modelos empresariales ascendentes a partir de la base, brinda esperanza e inspira. 

Pauli sugiere estimulantes posibilidades: desde aplicar el diseño bicolor de la piel de las cebras o la estructura de los termiteros a la arquitectura, a teléfonos móviles que se recargan sin batería gracias a la diferencia de temperatura entre el aparato y el cuerpo humano, pasando por la reutilización de los desechos mineros o agrícolas.

El objetivo de esta fundación, más allá de la creación de una red global para el intercambio de ideas científicas entre gente creativa, es encontrar soluciones sostenibles, inspiradas en la naturaleza, de los problemas de nuestra sociedad actual; desarrollando un modelo de negocio en el cual se podrían producir menos desechos de los ya establecidos como estándar en Japón. En estas condiciones se desarrolló el proyecto "Nature's 100 Best".

Como apoyo del proyecto, un equipo de científicos se encargó de un análisis completo de tecnologías naturales. 

El equipo estadounidense encontró 2.131 tecnologías, de las cuales filtraron aquellas que tenían el potencial para cambiar rotundamente los modelos de negocios del tiempo presente. 340 de ellos han sido seleccionados que se pueden agrupar en sistemas que funcionan como ecosistemas. Estas tecnologías fueron evaluadas por un equipo de estrategas de negocios, analíticos financieros y profesionales de orden público. 

Los criterios empleados fueron, entre otros, el estado de desarrollo del proyecto, el monto de capital intelectual invertido y la posibilidad de contribuir a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU. Se tomaron en cuenta el número de empleos a crear y el lapso dentro del cual se pudieran alcanzar los mercados de masa. 

Las cien mejores ideas, presentadas en el libro La Economía Azul, tienen elementos sistémicos, es decir, resuelven más de un problema al mismo tiempo en vez de concentrarse en un solo aspecto. Todas las innovaciones se basan en proyectos, empresas o iniciativas que funcionan en la actualidad y por lo tanto se ha comprobado su viabilidad en la puesta en práctica. Su implementación en cientos de industrias y la distribución en todo el mundo cambiarán a fondo la economía tal y como la conocemos hoy en día: hacia una mayor sostenibilidad gracias a un mayor valor añadido.

21 Principios en que se fundamenta la Economía Azul  

1. Las soluciones se basan sobre todo en las leyes de física. Los factores decisivos son la presión y la temperatura tal y como se encuentran en el sitio. 

2. Sustituye algo por “nada”. Para cada recurso, revisa si realmente es indispensable para la producción. 

3. En la naturaleza los nutrientes, materiales y energía siempre se reutilizan - La basura no existe. Cada producto lateral es la base para un nuevo producto. 

4. La naturaleza evolucionó desde pocas especies hacia una rica biodiversidad. 

Riqueza significa diversidad. 

Las normas industriales son el contrario. 

5. La naturaleza da lugar a los empresarios que hacen más de menos. La naturaleza se opone a la monopolización. 

6. La fuerza de gravedad es la fuente principal de energía, el segundo recurso renovable es la energía solar. 

7. El agua es el soluble principal (en vez de catalizadores complejos, químicos y tóxicos). 

8. La naturaleza está sometida a un constante cambio. Las innovaciones son continuas. 

9. La naturaleza trabaja solo con lo que se encuentra disponible en el mismo sitio. La economía sostenible no respeta los recursos naturales, ni la cultura y ni la tradición. 

10. La naturaleza se orienta hacia las necesidades básicas y luego se desenvuelve desde la mera satisfacción hacia la sobreproducción. El modelo económico presente se basa en la escasez como punto de partida para la producción y el consumo. 

11. Los sistemas naturales no se desarrollan en procesos lineales. 

12. En la naturaleza todo es degradable - dependiendo solo del tiempo. 

13. En la naturaleza todo está conectado y se desarrolla de manera simbiótica. 

14. En la naturaleza el agua, el aire y el suelo son bienes comunes, de libre acceso y disponibles en abundancia. 

15. En la naturaleza un proceso tiene múltiples utilidades. 

16. Los sistemas naturales tienen riesgos. Cada riesgo es un motivador para innovaciones. 

17. La naturaleza es eficiente. Por ello la economía sostenible aprovecha al máximo los materiales y la energía disponibles, lo que hace que el precio baje para el consumidor. 

18. La naturaleza busca lo mejor posible para todos los involucrados. 

19. En la naturaleza las desventajas se convierten en ventajas. Los problemas son oportunidades 

20. La naturaleza persigue las ventajas de diversificación. Una innovación natural trae una multitud de ventajas para todos. 

21. Responde a las necesidades básicas con lo que tienes, desarrolla innovaciones inspiradas en la naturaleza, crea beneficios múltiples, así como empleo y capital social, ofrece más con menos: Esta es la Economía Azul.

Taller La admiración y la pregunta total


 













domingo, julio 10, 2022

Geografía e infraestructura urbana de Medellín

 



Se denomina infraestructura (etimología: Infra = debajo) a aquella realización humana diseñada y dirigida por profesionales (ingeniería, urbanismo, arquitectura, etc.), que sirven de soporte para el desarrollo de otras actividades y su funcionamiento, necesario en la organización estructural de las ciudades y empresas.

La infraestructura puede ser definida como las estructuras físicas y organizativas, redes o sistemas necesarios para el buen funcionamiento de una sociedad y su economía. Los diferentes componentes de la infraestructura de una sociedad pueden existir ya sea en el sector público o privado, dependiendo como son poseídos, administrados y regulados (compartido con el sector gubernamental/privado según sea la propiedad y la administración, según ocurre en algunos casos) La infraestructura puede ser física o social, con las dos categorías definidas así: 

La infraestructura física constituye instalaciones públicas que unen partes de la ciudad y proporcionan los servicios básicos que la ciudad necesita para el funcionamiento, como la red de caminos y servicios públicos. 

La infraestructura social y económica incluye facilidades tales como hospitales, parques y jardines, centros comunitarios, librerías, entretenimiento e centros comerciales, urbanizaciones, colegios etc. 

Medellín 

Se localiza en el Valle de Aburra, en el centro del Departamento de Antioquia, y conforma el Área Metropolitana junto con los municipios de Girardota, Barbosa, Copacabana, Bello, Envigado, Sabaneta, La Estrella, Caldas e Itagüí. 

El territorio municipal tiene 37.621 hectáreas, 10.210 ha. de suelo urbano (27,1% del total), 401 ha. de áreas de expansión urbana (1,1%) y 27.010 ha. de suelo rural (71,8%), de acuerdo con la clasificación del suelo definida en el Plan de Ordenamiento Territorial. 

La ciudad se extiende longitudinalmente sobre el eje natural del río Medellín enmarcada en dos ramales de la cordillera central, con altitud variable entre 1.460 metros sobre el nivel del mar en la confluencia de las quebradas La Iguana, Santa Elena y el río Medellín, y 3.200 m.s.n.m. en los Altos del Romeral, Padre Amaya y Las Baldías al occidente, su temperatura media anual es de 24° C. 

El relieve del Valle de Aburra es plano en la parte baja, y presenta variaciones de pendientes entre moderadas y fuertes hacia los costados este y oeste, con remates de verticales a subverticales en el Altiplano Oriental, la Cuchilla de Las Baldías, el Cerro del Padre Amaya y la Cuchilla de Romeral. 

El sistema orográfico de la ciudad capital está conformado por las cimas, vertientes y áreas de influencia de los cerros aislados y colinas que sobresalen en su relieve, así como por los escarpes y picos montañosos que conforman las partes altas de las laderas, las cuales no poseen desarrollo de infraestructuras urbanas intensivas. 

El río Medellín constituye la principal corriente hidrográfica del Valle de Aburra y el drenaje natural del Municipio de Medellín y de los demás municipios asentados en el Área Metropolitana. 

El río Medellín es también el eje natural que divide la ciudad en dos grandes zonas, donde se localizan las vertientes oriental y occidental, con características geológicas, topográficas y geomorfológicas diferentes. La gran mayoría de sus afluentes tienen sus cabeceras en las vertientes mismas del valle y se caracterizan por poseer pendientes pronunciadas en sus tramos superiores y por la variabilidad de sus caudales. 

Los afluentes principales del río Medellín en su paso por la ciudad son: por la vertiente occidental: las quebradas Doña María, La Jabalcona, La Guayabala, Altavista, La Picacha, Ana Díaz, La Hueso, La Iguana, Malpaso, La Quintana, La Cantera y Minitas; mientras que por la vertiente oriental son: La Zúñiga, La Aguacatala, La Volcana, La Sucia, La Presidenta, La Poblada, La Asomadera, El Indio, Santa Helena, El Ahorcado, El Molino, La Bermejala, La Rosa y La Seca. 

El paisaje natural ha sido completamente modificado como consecuencia del proceso de desarrollo urbano que ha sufrido la ciudad a través de su desarrollo territorial. 

Medellín, y en general el Valle de Aburra, cuentan con la mayor cobertura urbana de servicios públicos domiciliarios del país, con 99% en acueducto, del 95% en alcantarillado, del 100% en energía, del 86% en telefonía residencial y 84% en servicio de gas natural, y con grandes avances en la zona rural.   

El servicio de aseo se presta en las modalidades de recolección, transporte y disposición final de basuras; barrido y lavado de calles; y recolección y disposición de escombros.


Las inteligencias múltiples

 


Howard Gardner define la inteligencia como la capacidad de resolver problemas o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas. La importancia de la definición es doble: primero, amplía el campo de lo que es la inteligencia y reconoce lo que todos sabíamos intuitivamente, y es que la brillantez académica no lo es todo. A la hora de desenvolvernos en esta vida no basta con tener un gran expediente académico. Hay gente de gran capacidad intelectual pero incapaz de, por ejemplo, elegir bien a sus amigos y, por el contrario, hay gente menos brillante en el colegio que triunfa en el mundo de los negocios o en su vida personal. Triunfar en los negocios, o en los deportes, requiere ser inteligente, pero en cada campo utilizamos un tipo de inteligencia distinto. No mejor ni peor, pero si distinto.

 

Dicho de otro modo, Einstein no es más inteligente que Michel Jordan, pero sus inteligencias pertenecen a campos diferentes. Segundo, Gardner define la inteligencia como una capacidad. Hasta hace muy poco tiempo la inteligencia se consideraba algo innato e inamovible. Se nacía inteligente o no, y la educación no 

podía cambiar ese hecho. Tanto es así que en épocas muy cercanas a los deficientes psíquicos no se les educaba, porque se consideraba que era un esfuerzo inútil.  

Todos nacemos con unas potencialidades marcadas por la genética. Pero esas potencialidades se van a desarrollar de una manera o de otra dependiendo del medio ambiente, nuestras experiencias, la educación recibida, etc. Ningún deportista de elite llega a la cima sin entrenar, por buenas que sean sus cualidades naturales. Lo mismo se puede decir de los matemáticos, los poetas, o de la gente emocionalmente inteligente. Añade que igual que hay muchos tipos de problemas que resolver, también hay muchos tipos de inteligencia. Hasta la fecha Howard Gardner y su equipo de la U. de Harvard han identificado ocho tipos distintos:     

 
Inteligencia Lógica - matemática, la que utilizamos para resolver problemas de lógica y matemáticas. Es la inteligencia que tienen los científicos. Se corresponde con el modo de pensamiento del  hemisferio lógico y con lo que nuestra cultura ha considerado siempre como la única inteligencia.

 

Inteligencia Lingüística, la que tienen los escritores, los poetas, los buenos redactores. Utiliza ambos hemisferios.

 

Inteligencia Espacial, consiste en formar un modelo mental del mundo en tres dimensiones, es la inteligencia que tienen marineros, ingenieros,  cirujanos, escultores,  arquitectos, o los decoradores.

 

Inteligencia Musical es, naturalmente la de los cantantes, compositores, músicos, bailarines.

 

Inteligencia Corporal - kinestésica, es la capacidad de utilizar el cuerpo para realizar actividades o resolver problemas. Es la inteligencia de los deportistas, artesanos y  bailarines.

 

Inteligencia Intrapersonal, es la que nos permite entendernos a nosotros mismos. No está asociada a ninguna actividad concreta.

Inteligencia Interpersonal, nos permite entender a los demás, y la solemos encontrar en los buenos vendedores, políticos, profesores o terapeutas.

 

La inteligencia intrapersonal y la interpersonal conforman la inteligencia emocional y juntas determinan nuestra capacidad de dirigir nuestra propia vida de manera satisfactoria.

 

Inteligencia Naturalista, la que utilizamos cuando observamos y estudiamos la naturaleza. Es la que demuestran los biólogos o los herbolarios.

 

http://www.edu.xunta.gal/centros/ceipfreiluisgranada/system/files/TEORIA%20DE%20LAS%20INTELIGENCIAS%20M%C3%9ALTIPLES.pdf

 

Naturalmente todos tenemos las ocho inteligencias en mayor o menor medida, al igual que con los estilos de aprendizaje no hay tipos puros, y si los hubiera les resultaría imposible funcionar. Un ingeniero necesita una inteligencia espacial bien desarrollada, pero también necesita de todas las demás, de la inteligencia lógico matemática para poder realizar cálculos de estructuras, de la inteligencia interpersonal para poder presentar sus proyectos, de la inteligencia corporal - kinestésica para poder conducir su coche hasta la obra, etc. Howard Gardner enfatiza el hecho de que todas las inteligencias son igualmente importantes. 


El problema es que nuestro sistema escolar no las trata por igual y ha entronizado las dos primeras de la lista, (la inteligencia lógico - matemática y la  inteligencia lingüística) hasta el punto de negar la existencia de las demás.

 

Para Gardner es evidente que, sabiendo  lo que sabemos sobre estilos de aprendizaje, tipos de inteligencia y estilos de enseñanza es absurdo que  sigamos insistiendo en que todos nuestros alumnos aprendan de la misma manera.

 

La  misma materia se puede presentar de formas muy diversas que permitan al alumno asimilarla partiendo de sus capacidades y aprovechando sus puntos fuertes. 


Además, tenemos que plantearnos si una educación centrada en sólo dos tipos de inteligencia es la más adecuada para preparar a nuestros alumnos para vivir en un mundo cada vez más complejo.

 

https://sites.google.com/site/webquestandre/nueva

El Nacionalismo

 



El nacionalismo         

Es una ideología que se formó durante la 2ª mitad del siglo XVIII y la primera  mitad del XIX, periodo durante el cual estallaron las revoluciones burguesas en Europa.

 

Cuando los habitantes de una región hacen parte de una nación constituyen una comunidad política, la cual se caracteriza por tener:

 

§ un pasado histórico común, entre más antiguo y continuo brinda más homogeneidad, pues para los nacionalismos son importantes los acontecimientos pasados.

 

§ una lengua común y propia que los diferencia de otros pueblos.

 

§ un territorio común con el cual los habitantes establecen un vínculo, unidos con sus vecinos por lazos familiares y de intercambios, con límites territoriales muy definidos. A su vez, el territorio está unido a dos características: casta (linaje, etnia  o tribu), y religión, los cuales son factores determinantes para los nacionalismos.

 

Para Manuel Castells: “En un mundo globalizado como el nuestro, la gente se aferra a su identidad como fuente de sentido de sus vidas. Eso dicen los datos y eso revelan los conflictos sociales o violentos, que configuran el mapa dramático de un a humanidad convulsionada y que se remiten casi siempre a la defensa de identidades agredidas.

 

Cuanto más abstracto se hace el poder de los flujos globales de capital, tecnología e información, más concretamente se afirma la experiencia compartida en el territorio, en la historia, en la lengua, en la religión y, también, en la etnia. 


El mito universalista de los racionalismos liberal y marxista ha sido desmentido por la experiencia histórica. La cuestión que se plantea entonces, es el de las condiciones de su comunicación en un futuro compartido. Pero pensar la relación de identidades en su diversidad exige su reconocimiento previo. 


Desde su perspectiva, el nacionalismo se presenta como una poderosa fuente de sentido e identidad, con todas las implicaciones sociales que antes hemos establecido. Así sale Manuel Castells de la visión euro-céntrica que según él contamina los análisis antes expuestos, e intenta explicar el auge contemporáneo de los nacionalismos culturales contra el declive de los proyectos soberanistas de construcción de los estados-nación.

 



Deuda Ecológica

 

Contrastando con la deuda financiera, existe una nueva corriente de pensamiento que considera la existencia de una deuda ecológica adquirida históricamente y actual de los países del Norte con los del Sur.

La deuda ecológica es en esencia la responsabilidad que tienen los países industrializados del Norte, sus instituciones, la élite económica y sus corporaciones por la apropiación gradual y control de los recursos naturales así como por la destrucción del planeta causada por sus patrones de consumo y producción, afectando la sustentabilidad local y el futuro de la humanidad. 

Basados en esta definición, los pueblos en el Sur somos acreedores de esta deuda y los deudores los países del Norte. Esta deuda tiene como base al actual modelo de producción industrial, la producción exhaustiva de residuos como la emisión de gases de efecto invernadero, el capitalismo y el libre mercado.

Hay una necesidad ambiental, social, económica y moral de que se detenga el incremento de  esta deuda y de que se  repare las consecuencias nefastas sociales y ambientales que dicho modelo han tenido sobre  las poblaciones del Sur. El reconocer la existencia de estas otras deudas, histórica, social y ecológica y  demandar un resarcimiento, cambiará indefectiblemente y para siempre las relaciones económicas internacionales, pero sobre todo permitirá detener el modelo depredador y genocida que rige en el mundo.

La deuda histórica existe por el genocidio de los pueblos del Sur debido a la conquista, la esclavitud, el etnocidio por los siglos de ocupación, el robo de la biodiversidad y los conocimientos, el asalto de los territorios para apropiarse de los recursos naturales durante la colonia y todo lo que implica arrasar con las tierras, las culturas y los pueblos en el Sur

No basta con pedir perdón, no basta con decir que los ciudadanos de hoy en el Norte no son culpables de lo que hicieron sus antepasados, porque el bienestar que viven ahora, la vida de consumo y desperdicio, tiene como base el saqueo histórico de sus naciones a nuestros pueblos y territorios. Europa no sería lo que es ahora sin las millones de toneladas de plata de América ni sería la misma sin la esclavitud de los 70 millones de africanos que fueron arrancados de sus tierras. Hay una responsabilidad histórica y presente por esto. Pero, existen también otros factores que hacen que estas deudas existan y que sigan creciendo. Algún día pasaremos la factura!

La deuda financiera que fue adquirida de forma ilegítima e ilegal, y que ya ha sido pagada con creces. No solo que los créditos recibidos en muchos casos han servido para financiar proyectos social y ambientalmente depredadores, sino que  además, para el servicio de la deuda nuestros países se ven obligados a extraer más y más recursos naturales con los consecuentes impactos locales y globales.

La deuda ecológica por el actual saqueo de los recursos naturales y los daños socio-ambientales locales asociados es otro componente de estas deudas. La extracción de recursos no renovables como minerales o combustibles fósiles destruyendo las tierras, contamina las fuentes de agua. Nuestros países exportan estos recursos sin considerar los daños locales.

La deuda ecológica también se manifiesta por la apropiación abusiva de espacios comunes como son la atmósfera o los océanos para absorber las emisiones de gases con efecto invernadero

El cambio climático está provocando desastres  que afectan principalmente a los pueblos más vulnerables al Sur. Miles de muertos, millones de desplazados, tierras agrícolas y ecosistemas naturales desaparecidos. Para que esta deuda se detenga los países del Norte deben dejar de quemar combustibles fósiles, y los pueblos del Sur debemos detener el flujo de hidrocarburos para ellos. Los acreedores de esta deuda somos los pueblos del Sur afectados por los cambios climáticos.

La revolución verde y biotecnológica, son causantes de otra deuda social y ecológica del Norte con el Sur. Los graves impactos sociales, ambientales, culturales y económicos de la aplicación de tecnologías agrícolas como la de la llamada “Revolución Verde” y  ahora la agro-bio-tecnología, con sus semillas genéticamente modificadas, así también de programas que promueven la concentración de tierras en pocas manos, constituyen una inmensa deuda social y ecológica. Tanto las  IFI, las transnacionales, como los países del Norte, han sido los principales beneficiarios de los proyectos de agro-exportación, y que tienen sumidos en la pobreza  y expoliación  a los países y pueblos de América Latina, principalmente  los pueblos indígenas y las comunidades campesinas.

Hoy tenemos los nuevos proyectos de agro-combustibles, que se han constituido en la nueva amenaza para las comunidades rurales y generará impactos impredecibles con consecuencias inimaginables. Estas propuestas energéticas, a parte de los impactos locales, son presentadas como falsas soluciones al cambio climático y una nueva forma de ocupación de espacios en el Sur; constituyen en la práctica una manera de acabar con la soberanía alimentaria, de que nos endeudemos más y de succionar energía ya no de nuestros subsuelos sino de la tierra. Los países del Norte aumentan su deuda con el Sur debido a estos proyectos agro-energéticos.

La deuda ecológica tiene otros componentes, a través de las guerras, las armas biológicas y químicas, los proyectos de integración de infraestructura, como el IIRSA para Sudamérica o el NEPAD para África, los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, los Acuerdos de Asociación entre América Latina y el Caribe con Europa, o los EPA con África, la producción de desechos tóxicos, etc.

Las formas capitalistas de producción y consumo, así como las economías socialistas basadas en la industrialización, en la exportación de recursos primarios son generadores netos de deudas sociales y económicas. Esto es lo que debemos cambiar.

La Auditoría Integral al Crédito Público del Ecuador, demostró, con pruebas fehacientes, que la deuda externa generó graves impactos sociales y ambientales constituyendo una gran deuda ecológica de las instituciones financieras, la banca internacional, los gobiernos prestamistas y sus aliados nacionales, con nuestro pueblo y país.

Esta deuda ecológica se originó debido a: imposición de políticas neoliberales que
 prepararon el camino para el control y explotación de nuestra  naturaleza;  créditos y proyectos de infraestructura que causaron graves daños sociales y ambientales beneficiando a los prestamistas y constructores;  explotación de petróleo y sus devastadores impactos para pagar la deuda externa.

Esta realidad debe servirnos para revertir la situación actual, repensar el “desarrollo”, fortalecer las demandas de reparación y restauración ambiental, pero
 sobre todo, evitar que esta situación se repita con nuevos endeudamientos.

¿Qué  es  la  Deuda  Ecológica?
La Deuda Ecológica es la responsabilidad que tienen los países industrializados por la destrucción paulatina del planeta como efecto de sus formas de producción y consumo, características del modelo de desarrollo, fortalecido con la globalización y que amenaza a la soberanía de los pueblos.            


La Deuda Ecológica es la obligación y responsabilidad que tienen los países industrializados del Norte con los países del Tercer Mundo, por el saqueo y usufructo de sus bienes naturales como petróleo, minerales, bosques, biodiversidad, conocimientos, bienes marinos y por el uso ilegítimo de la atmósfera y los océanos.

Por el intercambio ecológicamente desigual, pues estos bienes son exportados sin tomar en cuenta los daños sociales y ambientales y la energía humana de sus pueblos.
Además, por la producción de armas químicas y nucleares, substancias y residuos tóxicos que son depositados en los países del Tercer Mundo.
La Deuda Ecológica empezó a generarse en la época colonial y ha seguido incrementándose hasta nuestros días.
Esta destrucción social y ambiental, local y global, enriquece a pequeños grupos económicos poderosos y alimenta un modelo de desarrollo basado en el despilfarro y el consumo exacerbado. Según datos de las Naciones Unidas, el 20% de la población, la mayoría en países del Norte, consume el 80% de los bienes naturales del planeta.
Efectivamente el nivel de vida que ostentan los países industrializados del Norte se debe al inmenso flujo de bienes naturales, recursos financieros y trabajo mal pagado de los países del Tercer Mundo, sin tomar en cuenta los daños sociales y ambientales que la extracción de estos bienes generan.
Este modelo industrializado es subsidiado por los países empobrecidas del Sur.
Actualmente, los mecanismos de saqueo y destrucción, por lo tanto el aumento de la deuda ecológica, se ven afinados mediante nuevas estrategias de las corporaciones transnacionales, programas de ajuste estructural aplicados en nuestros países, variadas formas de créditos o acuerdos de libre comercio como el del ALCA, para el caso de las Américas.
La inversión extranjera para el desarrollo, la desregulación de los estados, los programas de privatización de servicios y bienes naturales, los acuerdos en propiedad intelectual, la transferencia tecnológica, son algunos de los nuevos mecanismos de dominación y por supuesto de generación de deuda ecológica.
Estos mecanismos, impulsados por los organismos internacionales como el FMI, BM, la OMC, pretenden se perfeccionados a través del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas creando el acuerdo comercial más grande del mundo a costa del sufrimiento de los pueblos de América y el saqueo de sus recursos.
Sin embargo, la esperanza de una vida plena para todos se renueva cuando movimientos de resistencia interpelan al modelo dominante globalizador y homogenizador, desde sus propuestas diversas que demuestran que sí hay alternativas.
El movimiento Zapatista en México, las reivindicaciones del Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, el movimiento indígena y campesino en el Ecuador, la Vía Campesina, o comunidades locales que se oponen a proyectos que les afectan son ejemplo se lucha y resistencia y son parte de un movimiento que crece cada día.
Amigos de la Tierra no puede quedar al margen de este proceso antiglobalizador, y América latina y el Caribe tiene mucho que aportar.
La Deuda Ecológica puede ser una más de las herramientas de reivindicación y de defensa de la soberanía energética, alimentaria, económica de nuestros países.

Referencias:

www.foei.org
www.deudaecologica.org
www.observatoriodeuda.org
http://www.accionecologica.org/deuda-ecologica



La Crisis Planetaria

 Manfred Max Neef 


¿Era inevitable llegar a esta situación?

Max Neef analiza la crisis planetaria haciendo alusión a la gran paradoja: mientras los países con economías fuertes inyectan 13 trillones de dólares a los bancos para evitar su derrumbe, miles de personas mueren cada día por causa del hambre. «En el mundo nunca hay suficiente para los que no tienen y siempre hay suficiente para aquellos que lo tienen todo»                                        

Afirma que en realidad esta es una crisis de humanidad donde convergen de manera simultánea doce elementos que están en su nivel de máxima tensión:

 

Ø  cambio climático

Ø  codicia corporativa

Ø  desprecio por la vida

Ø  ansia de poder desmedido

Ø  crecimiento a cualquier costo

Ø  corrupción en todos los niveles

Ø  exceso de acumulación del capital

Ø  imposición de modelos económicos

Ø  desprecio absoluto por los límites planetarios

Ø  disminución de las especies animales y vegetales

Ø  decadencia de sectores como la escuela y la salud

Ø  promoción del consumismo como presunta ruta hacia la felicidad 

Y ante todo, «la incapacidad, de quienes tienen en sus manos las grandes decisiones, de aceptar que lo importante no son las partes, sino las conexiones de esas partes. En el universo todo está relacionado. Si se pierde el 50% de la fauna del mundo esto puede significar el colapso total».                     

«Las sociedades deben acostumbrarse a consumir menos. El modelo económico de hoy se reproduce en tanto el ser humano mantenga una absoluta irracionalidad frente al consumo. Yo, les sugiero a mis alumnos que hagan un listado de las cosas que tienen y no necesitan y de las que sí necesitan. Con menos podemos vivir mucho mejor y con una naturaleza más sana. La codicia y la competitividad deben ser reemplazadas por la solidaridad y la compasión». 

Dice que la vida es una interminable secuencia de implicaciones y de opciones que se toman, las cuales conducen a un estado determinado de cosas. Y esta crisis es producto de haber optado por la filosofía de Maquiavelo y no de San Francisco de Asís; de optar por Descartes y no por Giordano Bruno; de preferir a Newton sobre la concepción que Goethe tenía sobre la ciencia: una disciplina espiritual, que contiene aspectos como el sentimiento, la imaginación y la intuición. «Tener capacidad de asombro y ver a Dios en la naturaleza».  

Sabemos muchísimo pero comprendemos muy poco

Max Neef cree que la crisis es la ausencia total de una visión sistémica, no fragmentada. «Vivimos en un momento histórico en que sabemos muchísimo pero comprendemos muy poco». Sostiene que el ser humano insiste en acumular –conocimiento y capital-  y rechazar todo esfuerzo por comprender, lo cual es algo más profundo que se relaciona con la percepción, la intuición y la iluminación. «Solo comprendemos aquello de lo cual formamos parte, aquello con lo cual somos capaces de integrarnos. 

Jamás habíamos acumulado más saber que en los últimos 100 años, pero súbitamente tenemos la sensación de que algo falta. Podemos alcanzar el conocimiento sobre cualquier cosa de la vida, por ejemplo el amor, pero una vez satisfecho este conocimiento descubrimos que solo somos capaces de comprender el amor cuando nos enamoramos». 

Agrega que «el saber es fragmentado, el comprender es holístico, es un profundo acto creativo que comienza cuando me integro, cuando soy parte de algo. En este universo no hay problemas, solo transformaciones de las cuales somos parte y de las cuales no nos podemos desligar».  

Afirma que nos hemos inventado un nuevo concepto, el de eficiencia económica: hacer lo más posible en el menor tiempo posible. «Antes se construía para la eternidad, ahora se construye para el consumo. Somos seres exitosos pero incompletos, llenos de ansiedad y desazón. A lo mejor tendría más sentido intentar creer en la armonía, creer que la Tierra tiene alma, no desterrar la intuición del reino de la ciencia y aprender a descubrir el todo en el detalle más pequeño». 

Finalmente anota que necesitamos un nuevo lenguaje que abra las puertas del comprender, no de la dominación. «Somos seres completos capaces de comprender la completud de la vida». 

Manfred Max Neef                             

Economista chileno Nóbel Alternativo de Economía, guiado por la intuición y la capacidad de  imaginar lo  imposible; profundamente conectado con la naturaleza del ser humano y la del planeta; ganador de numerosos premios y autor de la teoría del desarrollo a escala humana y de la economía descalza y rector de la U. Austral de Chile. 

La trayectoria en el campo de lo social y lo económico le ha permitido arrojar una mirada integral sobre la crisis y hablar sobre las causas que la provocaron.

Con sus planteamientos más de uno sintió un pequeño sobresalto en sus convicciones.