miércoles, junio 17, 2015

El fin de la hegemonía alemana  por Benjamin R. García | Contante y Sonante Yahoo Finanzas

La era en que una severa Ángela Merkel imponía políticas de austeridad a sus vecinos europeos está llegando a su fin, pero por la causa menos pensada.

Resulta ser que la tasa de natalidad alemana ha tocado fondo y ahora es la más baja del mundo, lo cual hace prever que para el año 2020 su fuerza laboral será aún menor que la de Japón, el país industrializado con menor mano de obra propia.

Un estudio del Instituto de Economía Mundial de Hamburgo (HWWI) reveló que en Alemania el número promedio de nacimientos por cada 1.000 habitantes se redujo a 8,2 en los cinco años que transcurrieron entre 2008 y 2013. Esa cifra fue de 8,4  en Japón.

"Ningún otro país industrial se está deteriorando a esta velocidad a pesar de la fuerte afluencia de trabajadores migrantes jóvenes. Alemania no puede seguir siendo un centro de negocios dinámico en el largo plazo sin un fuerte mercado laboral", advirtió el instituto.
Los líderes alemanes saben que las perspectivas no son nada halagüeñas y que los días del papel hegemónico de Berlín -dictando políticas económicas ante las crisis de España y Grecia, por citar dos ejemplos- empiezan a estar contados.

La propia canciller Ángela Merkel advirtió en un discurso en Davos a principios de este año que Alemania perderá seis millones de trabajadores netos a lo largo de los próximos 15 años, en una reducción gradual de su fuerza laboral durante el resto de esta década, antes de que comience el desplome.

Pesimismo alemán

Aunque los alemanes tienen fama de resolver con eficiencia los problemas, poco pueden hacer ante este: se espera que la población se reduzca de 81 millones a 67 en 2060, cuando sectores pobres de la antigua Alemania Oriental entren en las llamadas "espirales de  declive". De hecho, el panorama que se avecina parece apocalíptico: tiendas, consultorios médicos, y hasta el transporte público empezarían a cerrar en esas zonas, causando a la vez una emigración mayor de alemanes y redondeando un círculo vicioso.
Incluso pequeños pueblos en Sajonia, Brandeburgo y Pomerania han comenzado a contemplar planes para un cierre paulatino y definitivo, algo que habría sido impensable hasta hace unos años.
El impacto fiscal del envejecimiento poblacional tiene dos fases, como apunta la revista The Economist. En la primera, con el aumento de la natalidad tras las Segunda Guerra Mundial los presupuestos públicos disfrutaron de una ventaja al incrementarse, paralelamente, los ingresos fiscales. En la segunda, a medida que los llamados baby-boomers comienzan a jubilarse hay menos gente para pagar impuestos, mientras que el número creciente de jubilados incrementa el gasto relacionado con las pensiones públicas, y el cuidado de la salud, costeado principalmente por el estado, se encarece.
Una de las recomendaciones del HWWI para que Alemania pueda paliar el problema de su menguante fuerza laboral es abrir las puertas a la inmigración de obreros calificados.
Actualmente hay 10 millones de extranjeros en el país. En el 2014, Berlín recibió 200,000 pedidos de asilo y recibió unos 800,000 inmigrantes, lo que representó un incremento neto del 17% de la inmigración.
La propia Merkel ha dicho recientemente que Alemania es un país de inmigrantes que tiene los brazos abiertos a los extranjeros, pero no todos los políticos de su país están de acuerdo. El partido populista de derecha AFD sigue ganando terreno en las regiones más pobres como Bremen, y su agenda es cada vez más antinmigrante.
De modo que está por ver aún cómo el gigante europeo hace frente a una verdadera bomba de tiempo.

¿Por qué la noche es oscura?


Biblioteca Luis Ángel Arango
y su Red de Bibliotecas


ACTIVIDAD CULTURAL DEL BANCO DE LA REPÚBLICA
 

Charla

Como apoyo a la celebración del Año Internacional de la Luz

Lunes 22 de junio | 4:00 p.m.
Para jóvenes y adultos
Por: Santiago Vargas
BLAA, Sala de Audiovisuales

Johannes Kepler (S. XVI) se preguntó por qué si las estrellas están en todo el espacio, su luz no ilumina la noche. Hoy, científicos responden.       

La extraña posibilidad de que el cielo esté siempre iluminado fue una idea que comenzó a rondar en el siglo XVI, cuando se introdujo la transición de un universo finito a uno infinito. La pregunta que surgió en mentes como la de Johannes Kepler era bastante inquietante: si las estrellas están uniformemente distribuidas en el espacio, ¿por qué la luz de todas ellas no hace que el cielo esté completamente iluminado en la noche? Además de ser enigmática y oscura, la noche ha marcado la evolución de procesos vitales en la Tierra.        

Las adaptaciones de nuestros ojos a la oscuridad a través de la pupila y las células en las retinas son un signo palpable de ello. Desde temprana edad aprendemos que el Sol es el responsable del día, y que la ausencia de su luz es debida a la rotación de la Tierra que nos lleva a una región penumbrosa del espacio.          

También los maestros y promotores asistentes descubrirán algunas sencillas pero divertidas experiencias para trabajar estos temas con sus públicos y se llevarán a casa amplia bibliografía para transformar sus espacios.          

En Hablando con científicos tienes la oportunidad de conversar con investigadores colombianos a partir de preguntas cotidianas y sus posibles respuestas desde la ciencia. Participa de este espacio y conéctate con nuestra comunidad virtual en Pearltrees: Hablando con científicos. Allí podrás explorar material de referencia, leer y crear nuevos comentarios y consultar las memorias de eventos anteriores.
ENTRADA GRATUITA, CUPO LIMITADO CON INSCRIPCIÓN PREVIA





martes, junio 09, 2015

La inteligencia artificial desvela los secretos del gusano ‘inmortal’

   Un algoritmo descubre detalles
de la regeneración de las planarias.            Por Miguel Ángel Criado  I  El País.com



Si a una planaria se le corta la cola, como una lagartija, a las pocas semanas tendrá una nueva. Pero lo que no pueden las lagartijas es regenerarse si le cortas la cabeza como consiguen estos gusanos planos. Si los troceamos en 100 partes, tendrás no un gusano sino 100. Ahora, un sistema de inteligencia artificial ha descubierto el modelo que siguen estos seres para ser inmortales.
Las planarias (de la clase de las Turbellaria) son unos gusanos que se pueden encontrar en agua dulce, los mares y en terrenos húmedos. Por su increíble capacidad de regenerarse, el naturalista escocés John Dalyell las definió como ese "gusano inmortal bajo la hoja de un cuchillo" a comienzos del siglo XIX. Desde entonces, los científicos le han hecho toda clase de perrerías a las planarias: le han cortado la cabeza, la cola, la han diseccionado tanto longitudinalmente como en trocitos. Siempre sobrevive.
Más recientemente, le han inyectado todo tipo de fármacos y han jugado con sus genes obteniendo planarias de múltiples colas o, como la Hidra de Lerna, con varias cabezas. Incluso, al inyectarle cadenas de ARN se pueden crear quimeras o planarias siamesas. Detrás de esta capacidad de regeneración puede estar el hecho de que al menos el 25% de su tejido celular está formado por células madre. A pesar de todos esos experimentos, los científicos siguen sin un modelo claro de cómo se regeneran.
Si se corta una planaria en 100 trozos, en dos semanas tendrás 100 planarias viables y completas
"Nuestro sistema ha descubierto el primer conjunto de normas, una red, el que que cuando cada célula sigue esas normas, los resultados son exactamente iguales a los publicados en la literatura científica", dice el director del Centro de Biología Regenerativa y del Desarrollo de la Universidad Tufts (EE UU), Michael Levin. "Puede explicar porqué las distintas partes del gusano toman la correcta identidad cabeza/cola y muestra porqué los diversos experimentos previamente publicados tienen los resultados que tienen", añade.

Lo particular de este modelo es que no lo ha descubierto Levin o su colega, el español Daniel Lobo. Lo sorprendente es que ha sido un sistema de inteligencia artificial. Diseñaron un algoritmo matemático que alimentaron con lo que se sabe de las planarias: genética, expresión de los genes, patrones de división celular...
"Creamos una base de datos con más de un centenar de experimentos sobre la regeneración de las planarias", explica Lobo, principal autor del estudio publicado en PLoS Computational Biology. "Para esta investigación, seleccionamos los más importantes, incluyendo manipulaciones quirúrgicas, genéticas y farmacológicas de la regeneración de la cola y la cabeza en las planarias, 16 experimentos en total. Hay que tener en cuenta que ningún modelo previo podía explicar más de uno o dos experimentos a la vez. Aquí, mostramos por primera vez un modelo que puede explicarlos casi todos", añade.
Pero su algoritmo no solo ha replicado con éxito lo que ya han hecho los humanos. En uno de los primeros ejemplos de ciencia hecha por robot (no confundir con la robótica), este sistema de inteligencia artificial descubrió al menos dos elementos nuevos en el puzle de la regeneración de estos gusanos. "Predijo la existencia de dos proteínas que deben formar parte de la red", comenta Levin.
Para el planariólogo del departamento de genética la Universitat de Barcelona, Emili Saló, el algoritmo no solo viene a poner orden en la investigación sobre estos gusanos. "Hace una predicción de que, para que la red funcione correctamente, ahí debe de haber algo. Los modelos teóricos hacen predicciones que iluminan al investigador de que falta algo", comenta. De hecho, los investigadores compararon con los genes humanos para hacer su predicción. Eso sí, como aclara Saló, que no está relacionado con este estudio, "es un descubrimiento que habrá que confirmar con posteriores experimentos".
Saló, que lleva 40 años estudiando a las planarias, considera que este modelo generado por una inteligencia artificial permite ir más allá. "Los científicos analizaban hasta ahora en una sola dimensión, el algoritmo lo hace en dos dimensiones", reconoce. Sin embargo, aún quedan muchas cosas por descubrir de este organismo antes de que, como algunos sueñan, muestre todos sus secretos y la medicina regenerativa aprenda a fabricar órganos humanos en el laboratorio como hace la planaria.
Ciencia hecha por robots
Si otros científicos, quizá otra máquina, confirman el descubrimiento de este sistema de inteligencia artificial, se trataría de uno de los primeros descubrimientos hechos por una máquina. Ya hay robot cirujanos, algoritmos que superan a los humanos en un número creciente de actividades. Logros como el del genoma humano o los del LHC no habrían sido posibles sin la asistencia de potentes ordenadores y no menos potentes agentes artificiales. Pero descubrirde novo es otra cosa.
El algoritmo descubrió dos proteínas que intervienen en la regeneración del gusano 

"La ventaja de los sistemas robóticos es que pueden trabajar más barato, rápido y con mayor acierto y por más tiempo que los humanos", asegura el profesor del Instituto de Biotecnología de la Universidad de Manchester (Reino Unido), Ross King. Este investigador, especializado en la automatización de la ciencia, fue de los primeros en hablar de ciencia hecha por robots. De hecho, su equipo diseñó los robot Adán y Eva, que no solo replican los resultados de los investigadores humanos, sino que descubren por sí solos.

"Los robots científicos tienen el potencial de mejorar la calidad de la ciencia. Como todo lo que hacen es explícito, esto les permite describir los experimentos con mayor detalle y claridad semántica", dice Ross. Eso sí, "los ordenadores tienen habilidades diferentes de los humanos, pueden analizar un millón de estudios científicos, pero ellos no podránn comprender en profundidad ninguno de ellos", añade. A Ross no le parece descabellada la idea de Frank Wilczek, Nobel de Física en 2004, que llegó a decir que, en 100 años, el mejor físico será una máquina.

http://elpais.com/elpais/2015/06/08/ciencia/1433747121_522455.html?rel=epr





Los 10 avances científicos del 2014  según la revista 'Science'                                                            Manuel Ansede        El País.com

Como cada diciembre, la revista Science, uno de los templos de la ciencia en el mundo, ha seleccionado los 10 avances científicos del año. La misión Rosetta, que culminó con el aterrizaje de una sonda en el lomo de un cometa, es el momento más destacado de 2014 según la revista, editada por Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia.
1. Cita a ciegas con un cometa
La misión Rosetta es el gran avance científico del año. La nave fue lanzada en 2004 y en una década recorrió 6.000 millones de kilómetros hasta llegar al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, un objeto pequeño, de apenas cuatro kilómetros de longitud, que viaja por el espacio a 135.000 kilómetros por hora. El 12 de noviembre, la nave, volando junto al cometa, soltó su sonda de descenso Philae, que consiguió aterrizar de manera accidentada en el 67P. El proyecto, de 1.400 millones de euros y coordinado por la Agencia Espacial Europea, consiguió que un ingenio humano se posara por primera vez sobre un cometa. Pero el aterrizaje, como destacaScience, es lo más espectacular, no lo más relevante. El 80% de los resultados científicos de la misión llegarán de la nave Rosetta, que sigue volando junto al cometa.
2. Reescribir los recuerdos
Todo el mundo sabe que la memoria es voluble y manipulable. En un conocido experimento de 2008, la psicóloga estadounidense Elisabeth Loftus consiguió convencer al 30% de un centenar de estudiantes de que cuando eran niños, en una visita a Disneyland, una persona disfrazada del perro Pluto y completamente drogada les había lamido las orejas. Este año, la ciencia ha ido mucho más allá. Un equipo liderado por el médico Susumu Tonegawa, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (EE UU), ha logrado reescribir los recuerdos de varios ratones, transformando sus traumas en memorias bonitas, mediante la optogenética. Esta revolucionaria técnica introduce genes de algas sensibles a la luz en los grupos de neuronas que almacenan los recuerdos y es capaz de encender y apagar a voluntad las células cerebrales mediante una luz láser.
3. Fin del monopolio europeo en el arte de las cavernas
Europa tenía hasta este año el monopolio del arte simbólico paleolítico, con espectaculares manos, bisontes, rinocerontes, leones y osos pintados en cuevas como la francesa de Chauvet desde hace unos 39.000 años. Para muchos arqueólogos, estas cavernas demostraban que algo había despegado en aquella época en el cerebro de los Homo sapiens europeos, que habrían adelantado al resto de seres humanos del planeta. Pero no. En octubre, un equipo liderado por el arqueólogo Maxime Aubert, de la Universidad Griffith de Australia, anunció que unas pinturas presentes en las cuevas de Maros, en la isla indonesia de Sulawesi, tienen entre 39.900 y 35.400 años. Son una docena de impresiones de manos y dos dibujos de cerdos, tan antiguos o más que las primeras representaciones animales en Europa. O los indonesios inventaron el arte simbólico por su cuenta o los humanos modernos ya eran refinados artistas cuando empezaron a colonizar el mundo desde África hace unos 60.000 años.
4. El alfabeto de la vida gana dos letras artificiales
El alfabeto de la vida, el ADN, es relativamente aburrido. Todos los libros de instrucciones microscópicos que figuran en todas las células de todos los seres vivos se escriben con las mismas cuatro letras: G, C, T y A, iniciales de los cuatro compuestos orgánicos que forman el ADN. Pero este año el alfabeto de la vida se ha animado en un laboratorio del Instituto de Investigación Scripps (Estados Unidos), donde un grupo de científicos ha creado dos nuevas letras artificiales, bautizadas X e Y, y las ha insertado en el ADN de un ser vivo, una bacteria, la Escherichia coli. La posibilidad de añadir nuevas letras al ADN abre la puerta a la creación de bacterias artificiales capaces de sintetizar medicinas o de fabricar combustibles, entre otras aplicaciones, algunas hoy inimaginables.
5. El año de los nanosatélites
El año 2014 se ha batido el récord de nanosatélites lanzados al espacio. Estos aparatos, denominados CubeSats, son cubos con 10 centímetros de lado y menos de un kilogramo de peso, con tecnología para monitorizar con una suficiente resolución la deforestación, el desarrollo urbano y los cambios en los cursos de los ríos, entre otras aplicaciones. Los más de 75 nanosatélites lanzados este año están democratizando el espacio. Gracias a su bajo coste -unos cientos de miles de euros en lugar de cientos de millones como los satélites clásicos-, empresas, universidades y otros centros de investigación pueden tener acceso a datos hasta ahora inaccesibles.
6. Robots que levantan pirámides sin plano ni jefe
La revista Science destaca el aluvión de proyectos científicos que logran que grupos de robots trabajen en equipo sin supervisión humana. Uno de ellos, de la Universidad de Harvard (EEUU), se inspiró en las termitas para conseguir que unos robots levantaran estructuras estables, como pirámides, torres y castillos, a partir de unas instrucciones muy básicas. Los robots, denominados Termes, trabajan como lo hacen las termitas para construir sus termiteros, reaccionando a cambios en sus inmediaciones y sin necesitar ni un jefe ni un plano de obra.
7. ¿La sangre joven rejuvenece?
La sangre, o algún componente sanguíneo, de un ratón joven puede rejuvenecer los músculos y el cerebro de ratones viejos, según dos estudios del Centro de Terapias con Células Madre y Medicina Regenerativa de Harvard (EEUU), dirigido por el investigador Douglas Melton. Los trabajos, publicados en mayo, observaron que una proteína aislada de la sangre de ratones jóvenes, la GDF11, mejoraba el olfato y otras capacidades de roedores viejos tras ser inyectada en su torrente sanguíneo. La Universidad de Stanford (EE UU) prueba ahora si esta estrategia también funciona en humanos, mediante un ensayo con 18 pacientes con alzhéimer que están recibiendo plasma sanguíneo de jóvenes donantes.
8. Los dinosaurios encogieron para dar lugar a las aves
Los dinosaurios que no se extinguieron evolucionaron y dieron lugar a las aves. La investigación de esta transición es otro de los avances científicos del año, según Science. Un estudio con investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) calculó la masa corporal de 426 especies de dinosaurios a partir del grosor de los huesos de sus patas. El abanico de tamaños iba desde las 90 toneladas delArgentinosaurus a los 15 gramos de Qiliania graffini, un ave ancestral bautizada en honor al paleontólogo Greg Graffin, cantante del grupo punk Bad Religion y profesor de la Universidad de Cornell (EEUU). El estudio mostró que los dinosaurios que dieron lugar a las aves encogieron para adaptarse a un nuevo entorno generado por grandes erupciones volcánicas, largas olas de frío y, como golpe de gracia, la caída de un asteroide sobre la Tierra hace 66 millones de años.
9. Células para curar la diabetes
Este año se han dado dos grandes pasos hacia el tratamiento de la diabetes, una enfermedad crónica que hace que una persona no pueda regular la cantidad de azúcar en su sangre. El trastorno se produce por falta de insulina, una hormona producida por las células beta del páncreas que transporta la glucosa ingerida en los alimentos desde la sangre hasta los músculos, la grasa y el hígado. Sin insulina, el proceso se descuajeringa. En abril, investigadores de la Fundación Células Madre de Nueva York lograron generar células productoras de insulina a partir de células de la piel de una mujer de 32 años con diabetes tipo 1, gracias a una técnica conocida como clonación terapéutica. En octubre, otro equipo, dirigido por Douglas Melton, de la Universidad de Harvard, consiguió convertir células embrionarias humanas en células productoras de insulina.
10. Chips que imitan el cerebro humano
En agosto, la multinacional estadounidense IBM presentó su chip TrueNorth, un ingenio del tamaño de un sello que intenta imitar el funcionamiento de un cerebro humano, con su red de 86.000 millones de neuronas y billones de conexiones entre ellas. Por el momento, el chip se queda muy lejos de las capacidades del kilo y medio de materia gris de cada persona. Solo presenta 256 millones de conexiones entre sus transistores, pero la revista Science cree que en el futuro habrá ordenadores basados en esta tecnología que podrán realizar tareas con muchísimos datos, como el análisis de imágenes, con mayor eficacia que las máquinas actuales.

http://elpais.com/elpais/2014/12/18/ciencia/1418928065_022666.html





La  noche del campesino  por Alfredo Molano Bravo       El Espectador.com 



La historia de los campesinos ha sido la historia de su constitución y su reconstitución como clase con economía y cultura propias, y su permanente asedio destructivo por parte de terratenientes y empresarios.

España echó en sus barcos todo desempleado pendenciero que allá incomodaba para traerlo a matar indios y a comer indias.

Del empeño salieron nuevos cruzados -pero de sangre- que crearon los primeros núcleos de campesinos libres (medio artesanos también). La República liquidó resguardos y aumentó con indios libres de tierra -desposeídos- el mestizaje. Sobrevivieron donde las guerras civiles los dejaron a la deriva.

Todos a una tumbaron selvas, tierras sin caminos o tierras secas. Las guerras les enseñaron la geografía y el uso de las armas. Cuando el tabaco, el añil y el café se volvieron rentables, los empresarios y los terratenientes se volcaron a usufructuar las tierras que los campesinos habían hecho o hacían.

Fue el tiempo de las peleas por los baldíos y contra las formas serviles de “asociación” con los patronos: los años 20 y 30. En la décadas siguientes fueron perseguidos con saña criminal para quitarles, a nombre del orden, las tierras de los valles del Cauca, del Magdalena, del Sinú. O empujarlos a machete de las tierras cafeteras de cordillera ganadas a las concesiones territoriales.

La reacción fue también violenta y las guerrillas pulularon. Entonces el establecimiento -como lo llamó Lleras Camargo- inventó a Rojas Pinilla y adoptó por orden de EE.UU. la reforma agraria. Se ajustaron así los primeros 300.000 muertos. Ni lo uno ni lo otro ni lo otro detuvieron las oleadas de campesinos tras las tierras baldías de los piedemontes de oriente ni la ocupación a las faldas de las sierras y serranías del norte -Nevada, Perijá, San Lucas-, ni la invasión de haciendas en la costa.

A esas zonas alejadas, pero también codiciadas, huían para poder trabajar como hombres y mujeres libres, como colonos. Allí, a su brega dura y muda, llegaron un día la marihuana y al otro día la coca y los horizontes se hicieron claros: todo lo pedido y negado por siglos fue obtenido de la noche a la mañana. Con la coca se tenía todo: precios buenos, créditos baratos, autoridades asequibles. Y con la plata que dejaba la coca se rehizo la guerra: fue la munición de todo fusil -oficial, paraoficial o insurrecto-. Comenzó la nueva cuenta de muertos: 500.000 nuevos cadáveres. Los ríos se convirtieron en cementerios; las cabezas, en balones de fútbol. El dinero y la sangre inundaron el país. Tiempos de huida, de engarruñamiento, de soledad. Años de seguridad para matar y comer del muerto.

Ahora, hoy, mientras en La Habana con una mano se trata de acabar con la muerte a las buenas, en las oficinas del alto gobierno en Bogotá se trata de acabar con los campesinos a las malas: desapareciéndolos de toda papelería oficial, ofreciéndoles las lentejas de las Alianzas Productivas a cambio de las zonas donde podrían defender su existencia como cultura y como economía, y recuperar su voz y hacer valer su voto.

Los grandes empresarios no quieren campesinos libres sino trabajadores rurales de sus fazendas agroindustriales, siervos sin tierra, aparceros sueltos en manos de capataces. El formidable movimiento agrario que se prepara no es otra cosa que un nuevo intento por atravesarse al plan de la desaparición forzada de una clase que hoy por hoy alimenta el país. El arreglo de La Habana no se puede gemeliar con el desmantelamiento de un campesinado que ha sobrevivido a todas las guerras.

Punto seguido. El viernes se instaló el decimoprimer congreso de la Federación Sindical Unitaria Agropecuaria, con un mercado campesino, en la Plaza de Bolívar de Bogotá. Los mercados campesinos -verdes, de hecho- tienen lugar en numerosos barrios de las grandes ciudades, incluidas Medellín, Cali, Neiva, y en más de 100 cabeceras municipales. Son la herramienta complementaria a las Zonas de Reserva Campesina y la gran arma para enfrentar los TLC, las medidas de la Organización Mundial del Comercio -siempre gravosas- y la especulación de las Centrales Mayoristas. Naciones Unidas y la FAO los respaldan ampliamente.

http://www.elespectador.com/opinion/noche-del-campesino
Acuerdo del G-7 para dejar de usar  energía fósil

Por Luisa Corradini | La  Nación
http://www.lanacion.com.ar/
Cumbre en Alemania / La estrategia por el cambio climático


París.- En un gesto que propone una aceleración sin precedente, el G-7 propicia que el mundo abandone por completo el uso de energías fósiles a fines de siglo.

Al término de dos días de cumbre en Elmau, Alemania, los líderes de las siete potencias más industrializadas del planeta afirmaron ayer que, para responder a las inquietudes de la ciencia, "son necesarias profundas reducciones de las emisiones de gas de efecto invernadero, así como una descarbonización de la economía global antes de 2100".

Como etapa intermedia, el G-7 se fijó ayer como objetivo una reducción de las emisiones de CO2 de entre 40% y 70% antes de 2050, con respecto de 2010. Todos, sin embargo, parecen haber colocado sus aspiraciones en lo alto de la horquilla: "Es evidente que 40% no es suficiente", declaró la canciller Angela Merkel, anfitriona de la reunión.

Merkel también llamó a los países que no integran el G-7, sobre todo a China, a contribuir al cambio climático. "Sabemos que el G-7 solo, aun cuando dejara de emitir CO2, no podría resolver el problema. Los países emergentes, como China, deberán contribuir", afirmó.

"Los miembros del G-7 acabamos de declarar nuestros objetivos para después de 2020 y haremos lo posible para alentar a los demás a hacer lo mismo", dijo a su vez el presidente Barack Obama.

En el comunicado difundido al término de la cumbre, los siete países "reafirman su determinación de adoptar" un acuerdo durante la conferencia de París sobre el clima (COP21), que se realizará en noviembre y diciembre próximos.

"Ese acuerdo debe mejorar la transparencia y la responsabilidad, sobre todo incluyendo reglas vinculantes para asegurar el seguimiento de progresos en materia de objetivos", anuncia el texto. Para el G-7, esto debería "permitir a todos los países beneficiarse con una trayectoria de desarrollo sostenible y sobrio en carbono, compatible con el objetivo general de mantener el aumento de temperatura media del planeta por debajo de los dos grados centígrados".

La canciller alemana, Angela Merkel, aseguró que ningún miembro del exclusivo club obstaculizó el acuerdo logrado ayer. Sin embargo, fuentes allegadas a la cumbre afirmaron que Canadá y Japón manifestaron reales reticencias. La unidad en torno a este tema fue recibida con entusiasmo por François Hollande. El presidente francés, que prepara activamente la COP21, se congratuló de "los compromisos ambiciosos y realistas" que adoptaron sus pares.

"Llegar a una economía mundial sin carbono a largo plazo" es la mejor respuesta planetaria al cambio climático, afirmó. Los dirigentes también ratificaron el compromiso alcanzado en Copenhague en 2009 de movilizar 100.000 millones de dólares por año, hasta 2020, para luchar contra las consecuencias del cambio climático.

Las decisiones tomadas ayer representan un verdadero éxito para Merkel y Hollande, que han desplegado auténticos esfuerzos para "descarbonizar" la economía global. Instituciones y ONG de defensa del medio ambiente manifestaron su beneplácito. El grupo de presión Avaaz saludó, por ejemplo, "una histórico avance a favor del clima". Para Martin Kaiser, uno de los responsables de Greenpeace, "la visión de un mundo con 100% de energías renovables comienza a tomar cuerpo".

El otro gran tema que ocupó los encuentros del G-7 fue la estrategia a adoptar con Rusia, por la repetida violación de los acuerdos de Minsk. El grupo se declaró dispuesto a reforzar las sanciones económicas, según Angela Merkel.

"El levantamiento de esas sanciones depende del respeto a los acuerdos de Minsk", dijo. Firmado en febrero, el objetivo de ese texto era establecer un cese del fuego en el este de Ucrania. "Estamos preocupados por la reciente intensificación de los combates en la línea de contacto. Reiteramos el llamado a todas las partes al pleno respeto del cese del fuego y al retiro de armas pesadas", reza el comunicado final. Los siete miembros del exclusivo grupo (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Gran Bretaña y Japón) decidieron mostrar firmeza y unidad frente a Rusia, excluida de esas cumbres después que su presidente, Vladimir Putin, decidió anexar Crimea en marzo de 2014.

Ese gesto de Moscú había conducido a Estados Unidos y la Unión Europea (UE) a adoptar diversas medidas de retorsión. "Esas sanciones podrán ser levantadas cuando Rusia cumpla con sus compromisos", dice el texto. "No obstante, también estamos dispuestos a adoptar nuevas medidas restrictivas si las acciones rusas lo hicieran necesario", advierte.

Una amenaza que dejó nuevamente de mármol al Kremlin, que no vio "nada nuevo" en esos comentarios.

http://www.lanacion.com.ar/1800011-acuerdo-sin-precedente-del-g-7-para-que-el-mundo-deje-de-usar-energia-fosil


lunes, junio 08, 2015

La psiquiatra y El psicoanalista    Por: Hernán D. CaroBerlín 



A muchos nos gusta leer novelas de suspenso.  ¿Por qué?  ¿Qué tiene este género literario? ¿Cuáles son sus mecanismos narrativos?  Una reflexión a propósito de la visita a la Feria del Libro de los escritores John Katzenbach y Wulf Dorn.


http://www.revistaarcadia.com/impresa/especial/articulo/cuando-lector-no-tiene-otra-opcion-seguir-devorando-paginas/31574

El género del suspenso ha muerto. Palabras más, palabras menos, esto escribía en 1962 Ian Fleming, creador del inmortal James Bond, en un ensayo breve y formidable titulado “Cómo escribir un thriller”. Si a Fleming, desde ultratumba, o a cualquier otra persona se le ocurriera repetir hoy, 50 años después, aquel juicio terminante, a nadie la cabría la menor duda de que se trata del juicio de un loco. Y no solo a causa del éxito inmenso de las películas de Bond. Un vistazo a las listas de los libros más vendidos en todo el planeta muestra que, junto a las historias de pálidos vampiros enamorados, hombres lobo melancólicos y amas de casa que sueñan con ser estrellas porno, las novelas de suspenso ocupan un puesto envidiable. Ken Follett, John Grisham, Dan Brown, Jo Nesbø son solo algunos de los autores mundialmente conocidos cuyas obras venden sin dificultad miles de copias en pocas semanas. El género de suspenso está más vivo que nunca.

Dos representantes recientes del género están de visita en Bogotá en el marco de la 26a Feria Internacional del Libro: el estadounidense John Katzenbach y el alemán Wulf Dorn. Katzenbach se ha convertido en un bestseller gracias a novelas como Al calor del verano (1982), La guerra de Hart (1999) y, ante todo, El psicoanalista (2002). Y La psiquiatra de Dorn ha vendido, desde su publicación en el 2009 hasta hoy, más de trescientos mil copias en varios idiomas. Nada mal para una ópera prima. Otras obras suyas, como El superviviente (2010), van por el mismo camino.    

¿A qué se debe el éxito de este género? Según Fleming, existe una única receta para que una novela de suspenso se convierta en un bestseller: debe obligar a su lector a pasar la página. Y Wikipedia explica que el secreto del thriller es que “mantiene a la audiencia alerta y al borde del asiento”. Explicaciones estas que describen bien el efecto de las obras, pero, por supuesto, no explican absolutamente nada. Entonces, ¿cómo funciona el género? ¿Cuáles son sus mecanismos narrativos? La psiquiatra de Dorn y El psicoanalista de Katzenbach, en muchos sentidos novelas representativas del género de suspenso, ofrecen algunas claves para responder esas preguntas.

Una historia sencilla        

En primer lugar, el argumento central de ambos libros (ambos de casi quinientas páginas) es tan sencillo que se puede resumir en pocas palabras. El psicoanalista cuenta la historia del doctor Frederick Starks, viudo, solitario, un hombre “devoto a la regularidad”, que semana tras semana recibe la visita de pacientes similares con conflictos similares. El día de su cumpleaños número cincuenta y tres, Starks recibe una carta anónima en que se le advierte que debe pagar con su vida por un error que ha cometido en su pasado como psicoanalista. Starks, quien ignora la naturaleza del error que motiva la carta, tiene dos semanas para identificar a su autor. Si no lo logra, deberá suicidarse o ser testigo de cómo cincuenta y tres de sus parientes van sufriendo, uno a uno, torturas indecibles. Así empieza un juego de acertijos y pistas falsas que, al final, habrá cambiado por completo la vida de Starks.

La doctora Ellen Roth, protagonista de la novela de Dorn, trabaja a conciencia desde hace cuatro años en una clínica psiquiátrica, pero, según la dibuja el autor, está agotada. Un día su novio, colega en la clínica, parte a un viaje que lo mantendrá desconectado del mundo durante varios días y le pide a Ellen revisar un “caso interesante”: una nueva paciente, golpeada y aterrorizada, quien asegura que “el hombre del saco” la busca para hacerla desaparecer. Ellen la visita, le promete que cuidará de ella, pero al día siguiente la mujer desaparece. Para empeorar las cosas, nadie en la clínica supo alguna vez de su existencia, así que Ellen se encuentra sola frente al enigma. Durante su búsqueda, Ellen, y junto con ella el lector, descubren cuán íntima y horriblemente conectadas están la vida de la doctora y la desaparición de la mujer.

Preguntas, placer y pánico    

La sencillez de la historia es un rasgo característico. Pero hay otro elemento esencial que pone en movimiento la historia: el misterio y la necesidad de resolverlo. A inicios del siglo xvIII, el filósofo alemán Gottfried Wilhelm Leibniz escribió que el principio de razón suficiente, que explica por qué las cosas son de esta y no de otra manera, es una regla básica del pensamiento. Algunas décadas después, Immanuel Kant fue más allá y declaró que el principio es de hecho una estructura inherente a la mente, a través de la cual organizamos la información que nos dan los sentidos. La actividad intelectual humana por excelencia sería, así, resolver problemas, preguntarse “¿por qué?”. El thriller está construido sobre esa tendencia fundamental, y ella a su vez explica que la lectura de novelas de suspenso sea para muchos una verdadera adicción. ¿Por qué debe morir Starks? ¿Por qué ha desaparecido la mujer de la clínica? Y del mismo modo en otros mil casos: ¿qué se esconde tras la persecución a Roger O. Thornhill (Cary Grant en Intriga internacional de Hitchcock)? ¿Y tras la muerte de la esposa de Richard Kimble (Harrison Ford en El fugitivo)? ¿Y de qué se trata exactamente la trama en la que termina involucrado Nicholas van Orton (Michael Douglas en El juego)?     
Parte de la atracción del thriller proviene del exceso de preguntas. Pues por una inquietud central, cada historia de suspenso contiene otras cien secundarias. En El psicoanalista, una mujer que se presenta como aliada del autor de la carta aparece para “ayudar” a Starks. ¿Quién es esta mujer y cuáles son sus verdaderas intenciones? Más tarde, el mentor del doctor, en apariencia su único amigo fiel, desaparece de repente. ¿Qué ha sucedido? En La psiquiatra, Ellen Roth cree reconocer en su mejor amigo al funesto “hombre del saco”. ¿Cómo es esto posible? Y claro: ¿por qué se ha largado el novio justo ahora? Preguntas sobre preguntas, los autores del género de suspenso se alimentan de nuestro deseo de saber por qué las cosas son como son, o como aparentan ser? En esto el género es similar a la novela policial clásica, tal como fue imaginada por Edgar Allan Poe o Arthur Conan Doyle. Sin embargo, a pesar de las semejanzas obvias, existe una diferencia importante. El misterio de la novela de suspenso posee un peso y un gancho emocional muchas veces ausentes en los enigmas policíacos clásicos. Tanto en La psiquiatra como en El psicoanalista, las preguntas comprometen personalmente al protagonista. Ellen Roth se convierte en responsable directa del destino de la mujer desaparecida y, a medida que avanza la novela, del suyo propio. Por su parte, si Starks no identifica al autor de la carta, o bien tendrá que morir por mano propia, o bien sus parientes sufrirán castigos horrendos. Y de nuevo: el fugitivo Richard Kimble es acusado de haber asesinado a su esposa, la policía lo quiere vivo o muerto. O para no ir más lejos, ¿no sucedía algo similar en la estupenda serie de televisión colombiana La mujer del presidente, donde Carlos Alberto Buendía (Robinson Díaz) es acusado de matar a la esposa de su jefe? Si quieren salir del embrollo sanos y salvos, estos hombres tienen que resolver la intriga. Pero en el caso de la novela policial, la resolución del misterio es más un reto a la inteligencia del detective que una cuestión personal de vida o muerte. Para el Auguste Dupin de Poe, para Sherlock Holmes o para el Hércules Poirot de Agatha Christie solucionar el enigma es un ejercicio mental, y su motivación es más el placer, o incluso la vanidad racional, que el puro y simple pánico.      

Una cuestión de vida o muerte       

Ser protagonistas del misterio transforma radicalmente la vida de la psiquiatra y del psicoanalista. El lío en que terminan envueltos contra su voluntad rompe con el orden del mundo al que estaban acostumbrados. Y no es accidental que en ambas novelas los protagonistas estén dedicados al arte de comprender la mente y las emociones humanas, y que a lo largo de la historia descubran que quizá estas no son tan comprensibles como creían. En cambio, para el detective profesional el enigma forma parte del mundo. Descifrar misterios es, bueno, a lo que se dedica en la vida.   

Guardadas las proporciones, la diferencia se podría ilustrar recordando la distinción que Sigmund Freud propone entre el efecto que producen los cuentos de hadas y las historias de fantasmas en su ensayo “Lo siniestro” (1919). En los primeros, los protagonistas parten del supuesto de que existen seres sobrenaturales. Así, en ellos las ocurrencias extrañas no causan terror. Las historias de fantasmas, por el contrario, ocurren en un mundo “ilustrado”, en el que lo sobrenatural supuestamente no existe. Su efecto es siniestro porque los fantasmas chocan brutalmente con la creencia de sus protagonistas en la sanidad del mundo. En cierto modo, Dupin, Holmes o Poirot habitan sin gran dramatismo un mundo en que lo extraño es cotidiano, es decir, en que lo extraño no lo es en realidad. Por su parte, Starks, Roth, Kimble (y Carlos Alberto Buendía) despiertan un día cualquiera en un escenario de fantasmas que no corresponde a su visión del mundo, y sus historias son espeluznantes, perturbadoras y emocionantes porque están llenas de figuras cuya mera posibilidad los protagonistas habrían negado horas antes. Una vez comprende que su mundo entero ha cambiado, el protagonista del thriller no tiene otra opción que jugar el juego. O como escribe Katzenbach en un punto de El psicoanalista, Starks “entonces comprendió que, muy probablemente, en los días siguientes tendría que actuar en muchas formas contra su propia naturaleza”. En ese punto, claro está, el lector también ya lo ha seguido al mundo de lo siniestro y no tiene otra opción que seguir pasando páginas como un obseso. ¿Pues no sentimos todos al menos un poco de atracción perversa frente a las historias de fantasmas?

El viaje del héroe

El hecho de que en el thriller la visión de la vida del protagonista sea puesta en duda por la naturaleza tremenda del misterio al que se enfrenta, implica un elemento adicional que distingue al género del de la novela de detectives clásica. En todos los casos nombrados, el protagonista recorre un camino que lo lleva desde el desconcierto o el terror iniciales hasta el descubrimiento final de aspectos de su propio ser que antes desconocía (aspectos que también pueden ser terribles, como bien verá el lector de La psiquiatra). Se trata, en cierta forma, de un proceso de crecimiento, de reconocimiento de la propia identidad y, en muchos casos, de consecución de una recompensa colosal. Eso explica también el tipo de conexión emocional que produce el thriller: el lector está dispuesto a acompañar al protagonista en su travesía por el mundo de fantasmas y, en cierto modo, la recorre él mismo.       


Este camino fue llamado por Joseph Campbell en su libro clásico El héroe de las mil caras: psicoanálisis del mito (1949) la aventura o “el viaje del héroe”, y lo identifica como una estructura básica en los mitos de las más diferentes culturas. En pocas palabras, el viaje se trata de lo siguiente: el héroe inicia su camino en el mundo normal, pero pronto recibe un llamado a penetrar un mundo desconocido y, ante todo, extraño y amenazante. Si acepta el llamado (como hemos visto, el protagonista del thriller está obligado a hacerlo), deberá enfrentar pruebas riesgosas que habrá de superar solo o con asistencia externa. Si las supera (si sobrevive) el héroe recibirá un elixir, un saber extraordinario, un don, una “gran bendición” en fin, que le permitirá emprender el camino de regreso. La “gran bendición” y el recorrido mismo han cambiado la vida del héroe.  
Desde el mito del Minotauro y el Laberinto hasta El señor de los anillos de Tolkien, las grandes narraciones de la historia están basadas en esta estructura mítica. El thriller, por lo general también. Y justamente porque describe un camino tortuoso al final del cual se encuentra una recompensa, es tan exitoso y ata psicológicamente al lector: de algún modo su estructura corresponde a lo que muchos imaginan que es, o debería ser, la vida misma.      

Existe una última característica que contribuye al poder de atracción del género de suspenso. El detective clásico es un genio excéntrico. No así en el thriller, donde los protagonistas son bastante normales: más o menos aburridos (Frederick Starks), algo agobiados con su día a día (Ellen Roth), un tanto execrables (Nicholas van Orton) o sencillamente ordinarios (Carlos Alberto Buendía). Esta normalidad, esta falta de características insólitas, ha sido descrita por Umberto Eco como una de las estrategias más eficaces de la cultura de masas y una de las causas de su capacidad de hacernos “sentir bien”. Desde los presentadores de televisión hasta los pobres héroes cotidianos del thriller, la cultura de masas da al espectador, al lector, la posibilidad de identificarse. El infeliz que despierta una mañana frente a un reto que no sabe cómo resolver podría ser cualquiera de nosotros.     

Ian Fleming escribe que una de las razones por las cuales el thriller está condenado a desaparecer es que los “escritores se avergüenzan de inventar héroes que son blancos, villanos que son negros y heroínas que son de un delicado tono rosa”. Ahora bien, si Fleming pudiera dar un vistazo a muchas de las novelas de suspenso actuales, se daría cuenta de que las cosas han cambiado. Sus héroes no son ya James Bond. En cierto modo, el género de suspenso ha recorrido un camino similar al de las series de televisión estadounidenses, donde ahora “los buenos” pueden no serlo tanto y “los malos” son muchas veces más simpáticos que los primeros. Y es precisamente su normalidad (Eco, para bien o para mal, la llama “mediocritas”) la que ha convertido a los protagonistas del thriller en personajes ambivalentes, con pasiones bajas, errores y dilemas terrenales. En un pasaje de El psicoanalista, el doctor Starks enfrenta con un revólver al hombre que ha destruido su vida. ¿Apretará el gatillo? En La psiquiatra, la desprendida Ellen Roth resulta ser una insospechada caja de sorpresas. Y el lector, al borde de su asiento, no tiene otra opción más que seguir devorando las páginas. Así las cosas, el suspenso parece tener buenas perspectivas de supervivencia.


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