domingo, octubre 15, 2023

Nietzsche: la interpretación no es infinita

 

 El desafío del pensar

Paulina Rivero Weber

La idea de que existen muchas interpretaciones y muchas lecturas sobre una misma obra, sobre un evento o sobre cualquier cosa, se la debemos fundamentalmente a Nietzsche. Para él, como siglos atrás para Aristóteles, la verdad es simplemente inalcanzable para el ser humano; mientras más perspectivas se tiene de aquello que se pretende conocer, más cercanos estamos a la verdad, aunque nunca demos de lleno con ella.

Como resulta evidente, la misma filosofía de Nietzsche no está exenta de poder interpretarse de muchas y muy diferentes maneras. Pero lo anterior no implica que cualquier interpretación sea igualmente válida y que puedan ser infinitas: para Nietzsche hay límites porque existen criterios, existen parámetros para saber por qué una interpretación es más atinada que otra.

Entre esos criterios o parámetros nietzscheanos está lo que Octavio Paz llamó “la completud”, esto es qué tan completa es una interpretación. Hay interpretaciones sumamente pobres, que no ven más que lo evidente del objeto o de la filosofía o de lo que sea que se quiere conocer. Existen interpretaciones que son más veraces, dice Nietzsche desde su primera gran obra, porque son más completas.

Pongamos un ejemplo: no es lo mismo hablar de Nietzsche cuando se ha leído una de sus obras que cuando se ha leído su obra completa. Y no es la misma comprensión la que se tiene cuando aparte de leer su obra se ha leído su correspondencia, sus apuntes, su obra musical y su vida.

Pero, ante todo, lo que desde mi perspectiva marca una lectura es la empatía y la intención que se tiene al leerla, esto es, la honesta apertura ante aquello que se lee. Yo conocí a un colega que había dedicado su vida a Heidegger para demostrar que estaba equivocado: imposible lograr una interpretación enriquecedora cuando lo que se busca es simplemente negar al otro.

Apertura, dedicación, respeto y capacidad de crítica son aspectos esenciales para una interpretación más completa de cualquier fenómeno.

Paulina Rivero Weber

Es licenciada, maestra y doctora en Filosofía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Sus líneas de investigación se centran en temas de Ética y Bioética, en particular en los pensamientos de los griegos antiguos, así como de Spinoza, Nietzsche, Heidegger.

https://www.milenio.com/opinion/paulina-rivero-weber/el-desafio-del-pensar/nietzsche-la-interpretacion-no-es-infinita

La sociedad confunde la filosofía con cualquier manual de autoayuda

 


Albiac: «La sociedad confunde la filosofía con cualquier manual de autoayuda»

El filósofo, escritor y colaborador de El Debate ha dialogado con Bieito Rubido, Ignacio Gómez Liaño y Jon Juaristi en la presentación de su nuevo libro, 'Elogio de la filosofía'

Andrea Carrasco

Gabriel Albiac comentaba en una entrevista en El Debate que el error «es el fundamento básico del comportamiento humano» y él mismo confesaba en uno de sus últimos títulos publicados -'En tierra de nadie', sus memorias- haberse equivocado en muchas cosas. No parece que uno de esos errores sea la tarea de escribir libros, sus publicaciones se leen gustosamente, aunque es difícil llevar la cuenta con los dedos de las dos manos. Un año después de publicar sus memorias, su nombre regresa al inabordable tablón de las novedades editoriales con 'Elogio de la Filosofía', y vuelve así a la disciplina a la que lleva dedicándose toda una vida.

Este martes, en el Centro Riojano de Madrid, el escritor Gabriel Albiac presentaba este último libro acompañado del periodista y director de El Debate, Bieito Rubido; el filósofo Ignacio Gómez de Liaño y el escritor Jon Juaristi; una compañía inmejorable, que le complicó el inicio de la intervención del filósofo. «Después de escuchar a tres amigos es muy difícil hablar porque uno se siente completamente innecesario», comentaba Albiac tras escuchar los elogios recibidos.

«Un revolucionario del siglo XXI por ser básicamente bueno, honesto en lo material y, sobre todo, en lo intelectual», destacaba Bieito Rubido del autor. Jon Juaristi afirmó de esta obra, 'Elogio de la Filosofía', que se trata de un «libro atípico»; ya que «normalmente lo que elogiamos nos consuela» y, en el caso de Albiac, «el elogio que hace es porque la Filosofía es demoledora y acaba con todo tipo de ilusión y esperanza». En esa línea se expresó también Ignacio Gómez Liaño coincidiendo con Juaristi, y apuntó además que, Albiac, «se divierte con la Filosofía». 

En 'Elogio de la Filosofía' aborda las grandes preguntas que siempre han acechado a la curiosidad del ser humano: la existencia, la vida o la muerte, la belleza o la libertad. Y, en ese sentido, fue muy crítico con la idea que hoy en día se tiene sobre lo que es fruto del trabajo de los pensadores. «La sociedad parece empeñada en autoconvencerse de que la Filosofía es una suplencia de la salvación, cualquier manual de autoayuda o cualquier otro tipo de basura», lamentaba el autor.

La presentación de esta última obra de Gabriel Albiac coincidió en el tiempo con uno de los mayores episodios de tensión que se han vivido entre Israel y Palestina, después de que el pasado sábado los terroristas de Hamás atacasen por sorpresa territorio israelí. Por eso, casi al inicio de su discurso, Albiac agradeció a los presentes estar allí «en días tan tristes» y pronunció una frase demoledora que despertó un aplauso del público: «Todos, absolutamente todos, los que nos queramos recrearnos en la obscenidad más absoluta.

https://www.eldebate.com/cultura/20231010/albiac_145725.html

Respuestas 'El Mito de Sísifo'

 













Metacognición y aprendizaje autorregulado: más allá del 'aprender a aprender'

 


La guía para docentes de Educaixa sobre metacognición y aprendizaje autorregulado indaga en una de las prácticas con mayor impacto en el aula en cómo lograr que realmente sea eficaz.

En la búsqueda de la mejora de la calidad educativa a través de la educación basada en evidencias hay dos prácticas que destacan su solidez e impacto con, al tiempo, un reducido coste económico, según el Toolkit de Educaixa: la metacognición y la autorregulación.

Ambas comparten dos peculiaridades: de un lado, son difíciles de definir y delimitar; de otro, se pueden llevar a la práctica de múltiples formas. Esto hace que la mayoría de los docentes en distintas asignaturas, niveles educativos y contextos las estén fomentando en sus aulas de un modo natural, sin ser conscientes de que lo están haciendo.

¿Qué son la metacognición y la autorregulación?

Esta guía para docentes de Educaixa se basa en una revisión de los estudios sobre autorregulación y metacognición de los profesores Daniel Muijs y Christian Bokhove, de la Universidad de Southampton y se enriquece con ejemplos prácticos, especialmente útiles para equipos directivos, formadores de profesores y profesores.

¿Qué es la autorregulación?

La autorregulación es la capacidad de los estudiantes de conocer sus fortalezas y debilidades, así como las estrategias que les sirven para aprender. También, su capacidad para motivarse para aprender y desarrollar estrategias que mejoren su aprendizaje. Lógicamente, esta va variando con la edad, y también será distinta en función de las tareas.

En este sentido, el aprendizaje autorregulado consta de tres componentes: cognición o proceso mental que interviene en el conocimiento, la comprensión y el aprendizaje, metacognición o la forma en que el alumno supervisa y dirige deliberadamente su propio aprendizaje y motivación o disposición a usar las habilidades metacognitivas y cognitivas y aplicarlas al aprendizaje.

¿Cómo se llevan al aula con éxito?

¿Qué estrategias tienen más impacto sobre la autorregulación y el desarrollo metacognitivo del alumnado? La guía para docentes de Educaixa propone siete recomendaciones en las que la metacognición es el eje. Pero, antes de pasar a estas recomendaciones, considera clave desterrar algunos mitos, como los siguientes:

Mito número 1

La metacognición se desarrolla en los estudiantes de mayor edad (adolescentes y jóvenes). Distintos estudios muestran que niños de tan solo tres años han sido capaces de adoptar conductas metacognitivas y autorreguladoras.

Mito número 2

La metacognición es una habilidad independiente del conocimiento de las materias. La metacognición es más sólida cuanto más consolidado sea el conocimiento del alumnado sobre la materia en cuestión.

Mito número 3

La metacognición representa el pensamiento de «orden superior» y es más importante que el mero conocimiento sobre la materia. Ambas interactúan durante el aprendizaje del alumno y ninguna es más importante que otra.

Mito número 4

Se pueden enseñar fácilmente estrategias y conocimientos metacognitivos en sesiones de aprender a aprender o habilidades de pensamiento. Y no se puede porque el aprendizaje autorregulado y la cognición que muestra un alumno pueden funcionarle en una tarea, materia o problema concreto, pero no en otros.

Siete recomendaciones prácticas para el profesorado

El profesorado debe adquirir habilidades y conocimientos profesionales para desarrollar el conocimiento metacognitivo del alumnado. Un estudiante autorregulado es consciente de sus fortalezas y debilidades y es capaz de motivarse a sí mismo para involucrarse en su aprendizaje y mejorarlo. Un estudiante con conocimiento metacognitivo sobre su aprendizaje se conoce como estudiante y conoce sus tareas y sus estrategias, lo que a la larga mejora sus resultados, con la ayuda del profesorado a la hora de planificarlo, supervisarlo y evaluarlo. Los estudiantes autorregulados son conscientes de sus fortalezas y debilidades, y se pueden motivar a sí mismos para involucrarse en su aprendizaje y mejorarlo.

Enseñar explícitamente estrategias metacognitivas al alumnado como planificar, supervisar y evaluar su propio aprendizaje en relación con tareas y contenidos específicos y siguiendo unos pasos: activación de los conocimientos previos, práctica autónoma y reflexión estructurada.

Mostrar el propio pensamiento para ayudar al alumnado a desarrollar sus habilidades metacognitivas y cognitivas. Aquí el profesor se convierte en referente, mostrando sus propios procesos y verbalizando sus pensamientos metacognitivos: ¿Qué conocimientos tengo yo sobre este tipo de problemas? ¿Qué formas de resolverlos he utilizado anteriormente? Es en este punto donde los ejemplos resueltos funcionan como métodos de andamiaje.

Establecer un nivel adecuado de dificultad para desarrollar la metacognición y autorregulación del alumnado y así conseguir desafiarle sin sobrecargar su memoria de trabajo. Solo desafiando al alumnado se conseguirá que mejoren en su conocimiento de tareas, estrategias y en su autoconocimiento como estudiantes.

Promover y desarrollar el debate metacognitivo en el aula aprendiendo a dialogar en dicho espacio de manera estratégica, en un diálogo entre alumnos y entre docente y alumno siempre con un propósito y con el docente como guía de la conversación, para que se base en el conocimiento previo sobre la materia.

Enseñar explícitamente al alumnado a organizar y gestionar su aprendizaje de forma eficaz y autónoma. La práctica se debe diseñar cuidadosamente, y el apoyo del profesor, ir retirándose gradualmente a medida que el alumnado va adquiriendo competencias, pero manteniendo las valoraciones puntuales para que el alumnado sepa si su aprendizaje está siendo eficaz o no y fomentando la motivación del alumnado.

Los centros educativos deben apoyar al profesorado para que desarrolle los conocimientos de las metodologías y las apliqué de forma adecuada mediante recursos y un desarrollo profesional de calidad, con tiempo y apoyo al profesorado por parte de los equipos directivos para que la metacognición se acabe incorporando eficazmente a su práctica docente.

EduCaixa colabora con la Education Endowment Foundation (EEF) y su red internacional de socios, de la que forma parte. Entre las acciones de esta colaboración se incluye la difusión de una serie de guías para docentes elaboradas por especialistas de la EEF. Esta guía para docentes está basada en la guía original Metacognition and Self-regulated Learning producida por la EEF. El contenido original ha sido modificado para adaptarse al contexto español cuando ha sido necesario.

 

https://www.magisnet.com/2023/10/metacognicion-y-aprendizaje-autorregulado-mas-alla-del-aprender-a-aprender/

4 aspectos fascinantes de la vida de Pitágoras

 

Más allá de las matemáticas.

Rafael Abuchaibe

Role 

BBC News Mundo

Uno de los primeros testimonios que existen sobre Pitágoras, escrito en el siglo III a.C., no habla de matemáticas, sino de habas.

Según Hermipo de Esmirna, un antiguo biógrafo griego, Pitágoras (570 a. C. - 490 a. C.) estaba siendo perseguido por un grupo de soldados cuando se encontró ante un cultivo de habas.

Pero en vez de pasar por encima de las plantas y dañar las habas, Pitágoras prefirió entregarse y terminó siendo asesinado por los soldados.

Puede que sea difícil creer que el mismo Pitágoras que conocimos en la secundaria -el de los números irracionales y el del famoso teorema a2+b2=c2-, hubiera preferido salvar un cultivo de habas que su propia vida, pero las anécdotas de la antigüedad revelan que este matemático pudo ser uno de los personajes más peculiares de su época.

El profesor de la Universidad de Zürich, Christoph Riedweg, autor del libro “Pitágoras: su vida, sus enseñanzas y su influencia”, le dice a BBC Mundo que quizás la mejor manera para definir a este precursor del pensamiento occidental es como un “carismático polímata”, dada la diversidad de materias que abarcó.

Aunque sea difícil saber con certeza quién era Pitágoras, los pocos textos sobre él que sobreviven más de dos milenios después de su existencia -algunos escritos por contemporáneos suyos, otros escritos casi 150 años después de su muerte- dan testimonio de uno de los personajes más interesantes de la antigüedad.

1. El primer ‘filósofo’

Aunque en la actualidad el nombre de Pitágoras está relacionado con las matemáticas, hoy sabemos que, en su época, era reconocido como un estudioso de varias disciplinas.

Uno de los primeros testimonios históricos que hace referencia al polímata griego lo escribió Heráclito, un contemporáneo suyo del siglo VI a.C.: “Pitágoras, hijo de Mnesarco, practicó la investigación más que cualquier otro hombre, y haciendo una selección de estos escritos, fabricó sabiduría para sí mismo. Mucho aprendizaje, engaños elaborados”.

Este tipo de referencias a Pitágoras, en las que se le reconocen sus extensos conocimientos a la vez que se le tilda de “charlatán”, dan pistas a los historiadores que investigan al matemático, afirma Christoph Riedweg.

Por un lado, confirman que el genio griego era ya reconocido en su propia era, y lo que es más importante, parecen confirmar su existencia: “Estos primeros testimonios nos muestran cómo reaccionaban sus contemporáneos a sus enseñanzas e influencia”, dice Riedweg.

Al mismo tiempo, nos muestran que Pitágoras había recopilado información de muchas fuentes y había creado su propio pensamiento: extractos que se le adjudican al pensador griego Heráclides de Ponto aseguran que Pitágoras fue el primero en acuñar el término 'filósofo' para “resaltar su amor por el conocimiento”.

Riedweg explica que, en la era presocrática de Pitágoras, Filos era un término que se usaba para exaltar la labor de un trabajador en su área específica (un filoplemos, dice, era un guerrero extremadamente hábil).

El profesor ve posible que Pitágoras hubiera acuñado el término “filósofo” para “diferenciarse a sí mismo y a sus seguidores de otros pensadores contemporáneos.

2. Un místico y adivinador

Una de las críticas persistentes a Pitágoras de sus contemporáneos tenía que ver con su fama de “místico”.

“Uno de los fragmentos más antiguos que tenemos es de Jenofonte,” explica Riedweg, “quien cuenta en tono de burla una historia según la cual Pitágoras se cruzó con unas personas que golpeaban a un perro y les pidió que pararan, porque había reconocido en el animal la voz del alma de uno de sus amigos”.

Riedweg explica que estos episodios ayudan a fortalecer la imagen de Pitágoras como “líder carismático”: “Esta manera de hablar con animales es muy característica de los carismáticos en distintas culturas. Además, los que siguen a estos carismáticos están convencidos de que les ha cambiado el mundo, mientras que, desde afuera, otros lo ven como un ‘timador’”.

La profesora de arte Christiane L. Joost-Gaugier señala en su libro “Midiendo el cielo: Pitágoras y su influencia en el pensamiento y el hambre”, que esta anécdota primitiva nos da luces sobre el pensamiento del personaje histórico.

“Jenofonte le atribuye tres creencias clave a Pitágoras: 1: los seres humanos tienen alma (noción que no era común en la época); 2: el alma es inmortal; y 3: en la muerte pasa de un ser a otro, proceso conocido como transmutación de almas o metempsicosis”.

Esta misma idea la usan historiadores de la antigüedad para justificar la aversión pitagórica por las habas, dice Riedweg: “Una de las cosas que decían algunos historiadores antiguos es que las almas tienen un elemento de aire, y como las habas tienen una tendencia a generar gases, podían hacer que el alma se escapara del cuerpo”.

Pero las referencias a las habilidades sobrenaturales de Pitágoras no paran ahí.

Aristóteles, quien vivió casi 150 años después del místico y pensador, lo consideraba un “matemático con un gran interés en los números”, que podía “predecir cuándo un oso blanco aparecería y fallecería y que podía morder y matar a una serpiente venenosa que lo hubiera mordido”.

Además, aseguraba que un río lo había saludado por su nombre (¡alabado sea Pitágoras!) cuando lo iba a cruzar.

El filósofo Heráclides, por su parte, dice que “Pitágoras era capaz de recordar al menos cuatro vidas anteriores, incluida una en la que había sido un troyano llamado Euforbo que perdió su escudo en batalla con Menelao”.

3. El filósofo viajero

Los historiadores de la época dicen que Pitágoras viajó por el mundo antiguo, aprendiendo de sus culturas.

Muchos historiadores de la antigüedad coinciden en que, al menos parte de los conocimientos de Pitágoras, vinieron de otras culturas de la época.

“Gracias a biografías antiguas que tenemos -como una de Porfirio- sabemos que Pitágoras viajó bastante, en particular a Egipto”, cuenta Riedweg.

“Y es que los griegos tenían una afición particular por aquellas culturas más antiguas que la suya, en particular por Egipto, porque para Grecia, Egipto siempre fue una cultura muy antigua que tenía unos estándares muy altos”, agrega el biógrafo.

Muchos de los textos antiguos en los que se hace referencia a Pitágoras, hablan de sus viajes. Por ejemplo, Antífono, en el siglo IV a.C. -que serviría de fuente a Porfirio- aseguró que Pitágoras había aprendido a hablar egipcio directamente del faraón Amosis II y que había sido el “único extranjero en ser aceptado para estudiar con los sacerdotes en Tebas”.

Los historiadores de la antigüedad, además, aseguraban que ahí había sido donde Pitágoras había aprendido los secretos de la “metempsicosis” o la transmigración de las almas.

También están las referencias a los viajes que Pitágoras habría hecho a Babilonia, donde los historiadores hoy saben se usaba su famoso teorema unos 1.000 años antes de su nacimiento.

“Sabemos que se usaba en Babilonia un buen tiempo atrás”, explica Riedweg, “uno asume que entonces lo que probablemente hizo Pitágoras fue dar una justificación teórica del teorema".

También hay testimonios que dicen que Pitágoras había aprendido aritmética de los fenicios, de los magos en Persia e incluso, hay testimonios que lo relacionan con las enseñanzas de profetas judíos como Moisés.

4. Filosofía natural

Los experimentos de Pitágoras se asemejan mucho a lo que hoy conocemos como el método científico.

Para la época de Pitágoras, algunos pensadores griegos se estaban alejando del concepto de los dioses y estaban empezando a explorar maneras alternativas para explicar lo que ocurría en el mundo.

“[El filósofo griego] Tales [de Mileto] ponía el agua al centro de su mundo. Él veía el agua como absolutamente esencial, como que todo está hecho de agua, y esa era la visión presocrática del mundo: hay una apariencia superficial y, debajo de ella, están las razones reales”, dice Riedweg.

“Para Pitágoras lo más básico, lo esencial, es el número”.

En uno de los pocos extractos que sobrevive de una de las primeras biografías de Pitágoras, su alumno Aristóxeno resalta lo que pudo ser la contribución más importante del genio griego al pensamiento occidental: “[Pitágoras] Rescató y promovió el estudio de los números más que cualquier otro, separándolo de una práctica netamente mercantilista, y relacionándolo todo con los números”.

Riedweg cree que esa revelación pudo llegar con sus estudios musicales, a través de los cuales descubrió la relación entre la división de una cuerda y el sonido que emite: “Yo asumiría que el descubrimiento de las proporciones básicas de la música fue uno de los descubrimientos más importantes que hizo Pitágoras”.

El descubrir la relación de la música con los números podría haberlo impulsado a buscar otras relaciones parecidas, las cuales encontró en todo, desde los astros hasta el comportamiento de las personas.

Por ejemplo, Pitágoras creía que el movimiento de los astros y sus distancias relativas concordaban con los intervalos musicales, y que esto debería producir un sonido armónico -imposible de percibir por los humanos por ser constante- conocido como “la música de las esferas”.

“Estos filósofos presocráticos realmente eran filósofos naturales”, dice Riedweg. “Era una filosofía que podías comparar con la física y la cosmología, porque estaban buscando explicar todo en el mundo, desde por qué una planta crece hasta por qué el Nilo se inundaba”, dice el profesor.

“Estos eran los filósofos que estaban tratando de descifrar las reglas que definen el mundo”.

https://www.bbc.com/mundo/articles/cxrv4l1yxrxo




Respuestas Maestros de la Sospecha

 
















Wittgenstein: de la ciencia a lo místico

 

El filósofo austriaco abrió las grandes líneas de pensamiento del siglo XX, pero estaba obsesionado con lo que excedía el ámbito de los sentidos 

Josemaría Carabante 


Wittgenstein no era un pensador especialmente formado, pero tenían un ingenio filosófico sin parangón. Por eso, estaba maravillado por la inteligencia y las matemáticas y supo el principal utillaje de quien se lanza en busca de la verdad: la capacidad de interrogarse no solo por lo que nos rodea, sino por lo que está más dentro de nosotros.

Además, su figura posee el atractivo que siempre ejerce sobre nosotros, simples mortales, el genio. De hecho, si se sondea en su biografía, se descubre que esta se halla salpicada de anécdotas y leyendas que bien podrían haber protagonizado otros individuos -de Tales hasta Gödel- que suscitan fascinación y compasión a partes iguales.

Hijo de un gran industrial austriaco, su familia estuvo condenada tanto a la agudeza inteligente y el arte como a la tragedia. Uno tras otro, sus hermanos se suicidaban. Se sabe que él también flirteó con la idea, pero no consumó sus planes, a pesar de que vivió siempre en permanentes dudas sobre la verdad, la identidad sexual y lo sobrenatural. Si se desea saber lo que es una vida atormentada, es muy recomendable pasear por las páginas de sus diarios secretos.

A él lo que más le impactó fue la lectura de Tolstoi, que le abrió su mente demasiado científica. Quizá su equilibro mental se viera perturbado por la incomprensión de quienes le rodeaban. Así se ha recordado que, tras presentar el Tractatus -su principal obra- como tesis doctoral, a sugerencia de G. E. Moore, contestó al tribunal que probablemente nunca entenderían su contenido. Ese libro, agudo como una buena solución matemática, contiene su propia crítica, pues Wittgenstein creía que no había alcanzado su objetivo de explicar, desde la ciencia, el todo.

La figura de Wittgenstein posee el atractivo que siempre ejerce sobre nosotros, simples mortales, el genio

Nunca se podrá valorar suficientemente la figura de quien ha determinado, como muy pocos, la filosofía del siglo XX. Y aún la de hoy. El logro de este pensador de origen vienés es haber sido tan relevante con tan pocos libros en su haber. En el primero, condena a las palabras y a nuestro más íntimo sentido al sostener que no se puede hablar de aquello que excede el mundo de los hechos. No en vano, el texto concluye con esa magnífica perogrullada según la cual de lo que no se puede hablar, es mejor callarse.

Con esas frases a veces enigmáticas y siempre concluyentes, numeradas sucesivamente, el Tractatus, escrito cuando Wittgenstein apenas frisaba los treinta, fue el objeto de culto de eminentes catedráticos y científicos, de Russell a Carnap.

Su personalidad tan acusada le impidió acudir a las reuniones que los jueves mantenía el Círculo de Viena y, a pesar de la insistencia de Schlick, tardó más de dos años en concertar una cita con él. Lo curioso es que, con todo, la corriente neopositivista se inspiró en Wittgenstein para arremeter contra todo lo que rebasara el chato universo de los sentidos.

Eso era, claro está, renegar de la filosofía. O más bien reducirla a esclava de la ciencia, después de haber estado históricamente supeditada a la teología. Wittgenstein era demasiado perspicaz, sin embargo, para darse cuenta de que las regiones que no alcanza nuestra mirada son, efectivamente, poco proclives a la certeza, pero de ellas depende el valor de nuestra existencia.

Más tarde, abandonó Cambridge y se dedicó a dar clase de matemáticas en pueblos recónditos, a niños que no estaban ni podía estar a la altura de su mente. A menudo tenía ataques de ira; un día, tras zarandear a un alumno que no entendía sus fórmulas, abandonó el aula y se marchó. 

Wittgenstein era perspicaz para darse cuenta de que las regiones que no alcanza nuestra mirada son poco proclives a la certeza, pero de ellas depende el valor de nuestra existencia

Por entonces, ya le daba vueltas a otra idea: quizá el lenguaje no fuera un reflejo exacto de lo que ocurre. Quizá su función no estuviera en describir. Quizá el significado de los términos y enunciados procediera de su uso. Había descubierto la dimensión pragmática del lenguaje.

Después vino esa sugerencia según la cual debemos ahondar en cómo se emplea una palabra para saber lo que quiere comunicarnos. Y lo de los juegos del lenguaje, un descubrimiento del que ha bebido durante largos lustros la filosofía analítica.

Nadie puede negar la trascendencia de las ideas del filósofo austriaco y sería simplista criticarlas sin más. Su argumentación tiene fallas y, como siempre ocurre con los filósofos creativos, se obsesionó demasiado con sus propias convicciones. Sin esa terquedad, habrían existido pocos eventos luminosos en la historia.

Ahora bien, para un individuo de a pie, como somos nosotros, creo que la principal aportación de Wittgenstein es la que cabe concluirse de su actitud ante el misterio de la vida. Porque lo más importante y aleccionador de sus años de vida no fue su inteligencia visionaria -se cuenta que Keynes comentó, al toparse con él, que había conocido a Dios-. Lo que se deduce de sus textos es que la ciencia no es suficiente para responder a las preguntas más inquietantes. Todo lo contrario: el significado de todo está oculto, escondido tras esa cortina que el propio Wittgenstein llamó lo místico. 

https://www.elconfidencialdigital.com/articulo/ideas-cooltura/wittgenstein-ciencia-mistico/20231006154824648384.html 

Los mejores libros de Haruki Murakami

 

¿Cuáles son los mejores libros de Haruki Murakami?

Te contamos qué tenés que saber sobre la carrera de Haruki Murakami y cuáles de sus novelas son fundamentales para empezar a conocer la obra de este autor japonés.

por Sole Venesio

 

Como cada vez que se entrega el Premio Nobel de Literatura los fanáticos de Haruki Murakami invaden las redes sociales para pedir ese reconocimiento para el autor japonés.

Nosotros nos enfocamos en Murakami por si tenés ganas de descubrir su literatura o si, por el contrario, conocés algunos de sus libros y buscás con qué seguir; éstas son las cinco novelas claves de su obra.


Originario de Kobe y ya con 72 años, Haruki Murakami es una de las plumas más importantes de la literatura japonesa y todas sus novelas se convirtieron en éxitos internacionales. Gracias a un estilo muy particular en donde se destaca su relato pausado, las novelas de Murakami se caracterizan por la combinación del surrealismo, el humor y su sensibilidad única. Narradas en primera persona, los elementos tradicionales de la cultura de Japón también están muy presentes y siempre existe cierta dualidad: lo real y lo onírico, el gozo y la oscuridad, la soledad y la compañía, en ansias del amor y la desolación del corazón roto.

Con novelas, cuentos cortos y ensayos, la obra de Haruki Murakami es colorida, atrapante y una experiencia hermosa para los amantes de la literatura. Pero, si nunca leíste ninguno de sus libros ¿Con cuál es bueno iniciar? Acá nuestros recomendados:

Crónica del pájaro que da cuerda al mundo
Toru Okada renuncia a su trabajo en un estudio de abogados ya, después de recibir una llamada anónima de una mujer, empieza a experimentar sucesos extraños. Al mismo tiempo en que su mujer desaparece, empieza a cruzarse con personajes extravagantes que van a poner a prueba el límite de lo real y la fantasía. Iniciando una odisea para entender qué está pasando, Toru hace frente a problemas que viene arrastrando desde hace mucho e inicia un viaje para comprender su propia identidad.

Tokio Blues
Toru Watanabe escucha una vieja canción de The Beatles mientras aterriza en un aeropuerto europeo y esto lo hace transportarse a Tokio de los años 60. Envuelto en un viaje de melancolía, recuerda a Naoko, la misteriosa novia de su mejor amigo de la adolescencia y con quien se distanció después de que él se suicidara. Reencontrándose y entablando una relación íntima, inicia un nuevo viaje en donde el sexo, el amor y la muerte son los elementos que debe poner sobre la mesa.

Al sur de la frontera, al oeste del sol
Con una vida relativamente felix, Hajime es un hombre casado, tiene dos hijas y es dueño de un club de jazz. Pero todo cambia cuando se reencuentra con su mejor de la infancia y adolescencia, y su pasión por Hajime renace. Dispuesto a dejarlo todo por ella, su propio recorrido está teñido por la desilusión de la vida moderna y la búsqueda de vivir -lo que él cree que es- una gran historia.

Hombres Sin Mujeres
Compilado de cuentos cortos, este libro tiene siete relatos cortos que explora la soledad previa o posterior a una relación. Desde hombres que perdieron a su mujer o que se encuentran en una relación marcada por el desencuentro o que son incapaces de establecer una comunicación fluida. Convirtiéndose en una fotografía sobre la intimidad y la búsqueda del amor, las ausencias son las grandes protagonistas de cada historia: ellas, las mujeres, que revolucionan las vidas de estos hombres.

La Muerte del Comendador
En medio de una crisis junto a su pareja, un retratista se va de Tokio para viajar por el país. Confundido, deambula hasta que un amigo le ofrece que se instale en una pequeña casa aislada en medio de un bosque. Solo y aislado, descubre lo que parece un cuadro que tiene una etiqueta pegada “La muerte del comendador” y que funcionará como puntapié para su historia en la cual conoce un mundo donde la ópera Don Giovanni de Mozart, el pedido de un retrato, una adolescente y un comendador siembran incógnitas y rompen su vida rutinaria.

https://www.somosohlala.com/guia-ohlala/movida-cultural/cuales-son-los-mejores-libros-de-haruki-murakami-nid12012022

 

Respuestas La Tentación de existir

 












Haruki Murakami

 

 

Escritor japonés

Desde muy temprano recibió influencias literarias y musicales de la cultura occidental. Creció leyendo autores como Kurt Vonnegut y Jack Kerouac.

Estudios
Cursó estudios de literatura y teatro griegos en la Universidad de Waseda. Durante ese periodo trabajo en una tienda de discos y antes de finalizar sus estudios abrió un bar de jazz, el Peter Cat, que regentó 1974 a 1981 en Kokubunji, Tokio.

Escritor
Decidió escribir su primera novela viendo un partido de béisbol. Sucedió en 1978, en un estadio japonés, cuando asistía a un partido… cuando David Hilton salió a batear y, en el instante en que golpeó la bola, se dio cuenta de que quizás él podía escribir una novela.

Libros
Haruki Murakami declaró que le gusta crear historias que causen desconcierto en sus lectores en novelas tales como Tokio blues, su primer gran éxito internacional, hasta entonces, no había rebasado el umbral de los 100.000 libros, pero con esta llegó a los cuatro millones; o en títulos como Los años de peregrinación del chico sin color, una historia de crecimiento personal y de reflexión a través de la soledad y que superó el millón de ejemplares vendidos a las dos semanas de su publicación.

En 2005, se publicó la colección de cuentos Tokyo Kitanshu, y posteriormente una antología de relatos llamada Historias de cumpleaños.

Millones de libros vendidos y el reconocimiento de la crítica, aunque en su país, algunos le llegaron a acusar de querer "destruir la tradición japonesa". Su obra fue clasificada como literatura pop y surrealista, en la que trata sobre la alienación y la soledad posmodernas y en la que se aprecia la influencia de autores a los que ha traducido, como John Irving, Raymond Carver, o incluso F. Scott Fitzgerald a los que declaró como sus maestros.

https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/9996/Haruki%20Murakami 

El mito de Er

 

El mito de Er es una leyenda escatológica (conjunto de creencias y doctrinas referentes a la vida de ultratumba. Parte de la teología que estudia el destino último del ser humano y el universo).

con la que finaliza la República de Platón. La historia incluye el sistema del cosmos y la vida del más allá y durante muchos siglos tuvo una gran influencia en el pensamiento religioso, filosófico y científico.

 

El ‘mito de Er’ ocupa los últimos párrafos de la República de Platón.

Se desprende de la reflexión previa que Sócrates y Glaucón formulan sobre el mérito de la justicia entre los hombres y especialmente ante los dioses, la virtud como bien del alma (por contrapartida el vicio como mal y corrupción de la misma) y la inmortalidad de esta última.

Este mito es puesto por el autor en boca de Sócrates y relata la historia de un soldado de Panfilia llamado Er, que, muerto en la guerra, es resucitado por los dioses al cabo de doce días de su deceso, para contar a los vivos el destino de las almas después de la muerte.

Las ideas centrales que refiere la narración son:

la inmortalidad del alma,

la existencia de premios y

castigos expiatorios en un plano escatológico,

la armonía entre libertad y destino,

la sabiduría y la justicia como virtud,

la armonía del cosmos,

la atingencia de los dioses con las elecciones humanas y

la transmigración.

Puede ser vinculado con otros mitos platónicos como los presentes en Fedón, Fedro y Gorgias por tratar el asunto del alma separada del cuerpo y su destino después de la muerte.

Stewart lo considera como «el mayor de los Mitos Escatológicos de Platón, sea que se considere la completitud de su materia o el esplendor de su forma».

 

El mito de Er, guerrero de Panfilia, podría ser una elaboración de Platón. El filósofo toma prestados elementos clave de las tradiciones órficas y pitagóricas y las implementa con libertad.

Es posible que el nombre de Er, lo tomase de alguna vieja leyenda, ya que se ha encontrado el mismo nombre en un consejo de Zoroastro.

La historia comienza cuando Er muere en batalla. Cuando los cuerpos de aquellos que han muerto en la batalla son recogidos, diez días después de su muerte, el cuerpo de Er permanece sin descomponerse. Dos días más tarde, revive cuando está en la pira funeraria. Habla entonces de su viaje al más allá, da cuenta de la reencarnación y de las esferas celestes del plano astral.

El cuento introduce la idea de que las personas morales son recompensadas y las inmorales son castigadas después de su muerte. El procedimiento habitual era que cada alma pagase sucesivamente, por cada una de las injusticias cometidas. Las interpretaciones referentes al número de años necesarios son dispares, pero hay consenso en que cada una de las penas se pagaba en cien años, resultando, por tanto, unos mil años totales (diez veces cien).

Cuenta cómo su alma había salido de su cuerpo y viajado con otras muchas hasta llegar a un lugar maravilloso, donde se veían dos abismos en la tierra, próximos uno al otro, y dos pasillos que conducían al cielo enfrente de aquellos.

Habla de que había llegado a la «Llanura del río Lete (‘olvido’)», que es cruzada por el río Ameles (‘descuidado’). Y aunque Er no había tenido que beber del Lete, desconocía cómo su alma había regresado a su cuerpo y cuando se despertó, se encontró vivo, sobre la pira funeraria.

El relato[editar]

La primera parte del mito ilustra un plano inicial del periplo de las almas que han abandonado el cuerpo. En él se observa cómo la multitud es discriminada por unos jueces y sentenciada a transitar dos caminos: uno hacia el cielo, ordenado a los justos, otro que se introduce en la tierra que recibe a los culpables de injusticia. Se dice que el primero es un lugar de dicha y belleza, en tanto que en el segundo abundan los padecimientos. Se comenta aquí también que existe una proporción entre cada obra buena y cada obra mala, en tanto que las unas son recompensadas diez veces y las otras diez veces expurgadas. Se insiste en la maldad de la tiranía y se pormenoriza además que más gravemente sancionados son los delitos de impiedad con los padres o con los dioses y el homicidio a mano armada.

 

Tomado de:

https://es.wikipedia.org/wiki/Mito_de_Er#:~:text=El%20mito%20de%20Er%20es,pensamiento%20religioso%2C%20filos%C3%B3fico%20y%20cient%C3%ADfico.

 

Lectura de profundización:

Decidiendo la vida: El mito de Er

‹‹El artículo se propone mostrar cómo, en el mito de Er, Platón explora las condiciones desde las cuales las almas, antes de la encarnación, deciden cómo van a vivir su próxima vida. El énfasis se pone en la fuerte influencia que Platón le otorga al pasado al momento de tomar una nueva decisión; y esto implica que la vida puede convertirse en un ciego repetirse de lo pasado, sin conciencia de ello. Por otro lado, junto a la crítica de la repetición, el filósofo denuncia las decisiones que se toman desde el hábito y sin la reflexión que exige la filosofía. Así, sostendrá Sócrates, uno y otro caso, que conduce las decisiones al error, pueden evitase sólo a través de la filosofía››.


Decidiendo la vida: El mito de Er
En República, DE Platón
Lorena Rojas Parma
Universidad católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela)
THÉMATA. Revista de Filosofía
Nº 53, enero-junio (2016) pp.: 31-62
ISSN: 0212-8365 e-ISSN: 2253-900X

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