domingo, junio 21, 2015

El problema de matemáticas que sólo resolvió uno de cada diez estudiantes de secundaria

VERNE  20/04/2015 - 14:20 CEST
Una cuerda está enrollada de forma simétrica alrededor de una barra circular. La cuerda da la vuelta exactamente cuatro veces alrededor de la barra, que tiene una circunferencia de 4 centímetros y una longitud de 12 centímetros.




Averigua la longitud de la cuerda.

Robbie González, de io9, rescató este domingo un problema matemático que hace 20 años sólo supo resolver el 10% de los estudiantes de 16 países de todo el mundo (el 4% en Estados Unidos y el 24% en Suecia). Se trata de uno de los tres problemas que la Asociación Internacional para la Evaluación de Logros Académicos (IEA), propuso a estudiantes de secundaria de matemáticas avanzadas.

La asociación explicó que este problema fue el que más gente falló, a pesar de que no hace falta saber muchas matemáticas, al igual que ocurría con el problema de lógica del cumpleaños de Cheryl, que se hizo viral.

El problema ha empezado a correr por las redes y su enunciado es en apariencia sencillo: “Una cuerda está enrollada de forma simétrica alrededor de una barra circular. La cuerda da la vuelta exactamente cuatro veces alrededor de la barra, que tiene una circunferencia de 4 centímetros y una longitud de 12 centímetros. Averigua cuánto mide la cuerda".
Solución

El problema no requiere saber más matemáticas que el teorema de Pitágoras. Que no cunda el pánico, lo aprendimos de niños: en todo triángulo rectángulo, el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos.

Como se puede ver en la ilustración de la IEA, la forma más fácil de resolverlo es pensar en la barra como en una superficie plana. De este modo, vemos que en los extremos se forma un triángulo rectángulo.
Sabemos que uno de los catetos mide cuatro centímetros y el otro, tres (una cuarta parte de la longitud de la barra), lo cual nos permite averiguar cuánto mide la hipotenusa. Este resultado nos basta para saber la longitud de la cuerda, ya que hay cuatro trozos iguales alrededor de la barra.
 
La hipotenusa es igual a la raíz cuadrada de 42 + 32. Es decir, a la raíz cuadrada de 25 (16+9), que es cinco. Como hay cuatro trozos iguales a lo largo del cilindro, la cuerda mide 20 centímetros (5*4).

Desde la IEA se explicaba que los alumnos tuvieron problemas para encontrar la equivalencia entre esta cuerda enrollada y un triángulo porque “aprender a pensar de esta forma creativa y aplicada no forma parte de ningún currículum”.


http://verne.elpais.com/verne/2015/04/20/articulo/1429528885_342640.html



Nueva norma sobre créditos del ICETEX enciende polémica

Gobierno dice que quiere mejorar la calidad al autorizar préstamos solo a universidades acreditadas.                  por: Tatiana Lizarazo Correa.  El Tiempo.com

El anuncio de la ministra de Educación, Gina Parody, de que a partir del 2018 los préstamos del Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior (ICETEX) no podrán usarse para estudiar en instituciones colombianas de educación superior que no estén acreditadas puso ‘en alerta amarilla’ a varias universidades.

Al fin y al cabo, está en juego una bolsa de recursos que el año pasado superó los 225.000 millones de pesos solo para pregrados.

El Sistema Nacional de Acreditación se creó en 1992, mediante la Ley 30, que regula la educación superior en el país. Hoy, 23 años después, de las 288 Instituciones de Educación Superior (IES) que tiene Colombia solo 37 (12%) cuentan con esta acreditación en el plano institucional (que también existe para programas específicos).

La ministra ha explicado que el objetivo de la medida que involucra al Icetex es incentivar la excelencia educativa y permitirles a los estudiantes destacados del país ir a las mejores universidades. Según ella, los jóvenes que se gradúan de IES acreditadas no solo tienen una probabilidad más alta de encontrar trabajo, sino que su salario es 63% más alto -en promedio- que el de quienes salen de una no acreditada.

“El proceso de acreditación requiere sobre todo de voluntad y ya hay muchas universidades que están en este proceso, porque entendieron que el derecho a la educación se debe garantizar con calidad. Y tres años (de aquí al 2018) deberían ser suficientes para que las IES se acrediten. Deben hacerlo”, dice la funcionaria.

En ese sentido, el Consejo Nacional de Acreditación argumenta que en el nuevo contexto global, la educación superior es responsable de formar a profesionales capaces de crear conocimiento y de proponer nuevas formas de análisis. Sin embargo, varios representantes de la academia no ven tan claro el camino para acreditarse. “Bienvenido todo esfuerzo en pro de la calidad, pero nos dan solo tres años para acreditarnos -se queja Fernando Laverde, rector de la Fundación Universitaria del Área Andina-.

El Gobierno tendrá que revisar detenidamente esta meta, porque difícilmente las IES lo van a lograr. El interés del sector debe ser que la mayoría de instituciones se acrediten y no seguir trabajando con las mismas. Además, incentivar solo a las acreditadas envía el mensaje de que las que no lo están son mediocres”.

Otra debilidad que los expertos le encuentran a la nueva política es que los más afectados serán los jóvenes de regiones apartadas. José Manuel Restrepo, rector de la U. del Rosario -institución acreditada- invita a “hacer una reflexión en torno al tema, ya que hay una escasa oferta de IES acreditadas en el territorio nacional, lo que obligaría a muchos alumnos a trasladarse de ciudad, lo que implica más gastos, o a no ingresar a la educación superior”.

A este punto de vista se suma Francisco Cajiao, rector de la Fundación Universitaria Cafam, quien agrega que aunque la intención que tiene el Ministerio es buena, el mecanismo para lograrlo es perverso, porque “el 75 por ciento de los estudiantes están en instituciones no acreditadas; además, las que sí lo son no tienen capacidad para acoger a tantos estudiantes”.

¿Y el registro calificado?

Para Carlos Lopera, director del Observatorio de la Universidad Colombiana, “lo que se está haciendo es un reconocimiento implícito del fracaso del registro calificado, una herramienta (obligatoria) que se creó para garantizar las condiciones mínimas de calidad de una institución”.

El especialista agrega que si la acreditación se vuelve obligatoria deberá cambiar la normatividad, “lo que implica, sobre todo en el caso de las universidades públicas, que se deben garantizar los recursos para que logren acreditarse. No es coincidencia que las que más plata reciben son las acreditadas”. En ese sentido, Parody afirmó que se están haciendo acuerdos de desempeño para que los recursos del Cree (impuesto sobre la renta para la equidad) se apliquen a aquellas variables que impactan la calidad en las universidades públicas.

Se espera que a finales de este mes las universidades privadas manifiesten su inconformidad por esta nueva política mediante un documento en el que argumentarán las razones por las que, a su modo de ver, el Ministerio de Educación debería revaluar la medida.

Así es el proceso para que una universidad se acredite

Alirio Vallejo, coordinador del Consejo Nacional de Acreditación (CNA), explica que adquirirla puede tardar hasta ocho años. El primer paso es que el rector exprese ante el CNA su deseo de participar en el proceso, presentando un informe sobre las condiciones de su institución, que serán verificadas mediante una visita de pares académicos. Con base en esta se define si la universidad tiene las características para poder emprender el proceso. De ser así, el alma máter realiza una autoevaluación, que según Vallejo “puede tardar hasta cuatro años”.

Luego se realiza una evaluación externa, que ejecutan unos pares designados por el CNA, quienes emiten un concepto. Por último, el CNA emite una decisión final con base en los insumos anteriores. Es decir que define si se da o no la acreditación y por cuánto tiempo: cuatro, seis, ocho o diez años, de acuerdo con las características de cada centro académico.

Alcanzar el sello de alta calidad es un privilegio costoso

Los rectores coinciden en que la acreditación demanda gran parte de los recursos de las instituciones, que generalmente tienen las matrículas como única fuente de ingresos.

Por ejemplo, en la U. Libre -que aspira a tener el aval del Consejo Nacional de Acreditación (CNA) a mediados del 2016- se hizo una inversión de 80.000 millones de pesos solo en mejoramiento de la planta física, explica su rector, Nicolás Zuleta. Y si a eso se suma la inversión en laboratorios, cualificación docente, articulación de la universidad con la comunidad internacional, entre otras exigencias del CNA, esta cantidad se dispara.

“Todo esto, teniendo en cuenta que la mayoría de nuestros estudiantes son de estratos uno, dos y tres, pues nuestra filosofía es garantizar el acceso de todos los sectores de la población a la educación superior. Queremos probar con esto que se pueden hacer universidades de calidad con bajo costo en las matrículas”, subraya Zuleta.

Para Francisco Cajiao, rector de la Fundación Universitaria Cafam, no existen las condiciones para que todas las instituciones de educación superior se acrediten, “ya sea por su tamaño, número de profesores con doctorado, entre otras razones, lo cual se consigue solo con dinero, algo que ni siquiera quedó previsto en el Plan Nacional de Desarrollo”.

En Colombia existen dos mecanismos que garantizan la calidad en la educación superior: el registro calificado y la acreditación de alta calidad. El primero, obligatorio, da cuenta de la existencia de unas condiciones mínimas para el funcionamiento de los programas. El segundo, voluntario, certifica su capacidad de ofrecer una educación cuyas características superan ampliamente ese mínimo sin el cual no podrían ejercer sus labores.


http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/educacion/icetex-nueva-norma-sobre-creditos-enciende-polemica/15981395





7 juegos clásicos de  lógica para ponerte a prueba

            EL PAIS VERNE  27/04/2015 - 08:22 CEST

Los acertijos de lógica gustan. Tanto el del cumpleaños de Cheryl como el problema del cordel y la barra se han compartido en todo el mundo y han generado debate y arduas discusiones. Con el objetivo de ofrecer más entretenimiento y quebraderos de cabeza a costa de que vuestra productividad en la oficina descienda en picado, os ofrecemos siete problemas de lógica clásicos: para algunos basta con ir eliminando alternativas, para otros hay que ejercitar el pensamiento lateral, los hay que sólo requieren algo de sentido común. Coged papel y lápiz, que comenzamos. 

1. La isla de los ojos azules

Comenzamos con el que según Bernardo Marín, responsable de la edición digital de El País y aficionado a los acertijos, describe como “el más bonito del mundo”. Lo formulamos tal y como lo recogía el periodista y matemático Adrián Paenza en página 12. Se trata de un acertijo que, como casi todos, tiene muchas versiones y variantes, incluyendo una que publica el viñetista XKCD.

En una isla hay 100 habitantes. Todos ellos tienen o bien ojos azules o bien ojos marrones. Todos ven el color de los otros, pero no el color propio. No pueden hablar del tema y no hay espejos. Eso sí: una ley establece que si alguien descubre que tiene los ojos azules, ha de abandonar la isla a las 8 de la mañana siguientes. Todos los isleños tienen la misma capacidad para razonar y todos son capaces de usar una lógica impecable.

Un día, una persona llega de visita a la isla y, mientras los mira a todos, dice, sin señalar a nadie en concreto: “¡Qué bueno es ver al menos una persona con ojos azules después de tanto tiempo de estar en alta mar!”

¿Qué consecuencias trajo este comentario a los habitantes de la isla?

2. La sucesión más difícil

¿Qué número sigue en esta sucesión numérica?: 1 - 2 - 4 - 5 - 8 - 1000…

3. El camino del monje

Un monje parte al amanecer de su monasterio hasta la cima de una montaña, donde llega tras un camino de varias horas. Se queda a descansar y a dormir, y sale por la mañana de la montaña a la misma hora para regresar a su monasterio.

Es posible que no tardara lo mismo en ir que en volver y da igual que su velocidad no fuera constante o cuándo y cuántas veces se parara a descansar: el monje pasó por algún punto del camino exactamente a la misma hora, pero con un día de diferencia. ¿Por qué?

4. La puerta 

Uno de mentirosos. Estás encerrado en una habitación en la que hay dos puertas vigiladas por dos centinelas. Una lleva a la libertad, pero la otra a la muerte segura. 

Puedes elegir una puerta y antes puedes hacer una pregunta a uno de los centinelas. Hay un problema: uno de ellos siempre dice la verdad, pero el otro siempre miente.  ¿Qué pregunta harías para salvar tu vida?

5. Los sombreros

En una mesa hay tres sombreros negros y dos blancos. Tres personas se ponen un sombrero al azar sin mirar el color y se colocan en fila india. No sé, es una fiesta un poco rara.

El tercero ve el color de los dos que tiene delante y se le pregunta si sabría decir cuál es el color de su sombrero. Contesta que no.

El segundo sólo puede ver el sombrero del primero. Se le hace la misma pregunta y contesta que no.

El primero no ve ningún sombrero, pero sabe perfectamente de qué color es el suyo.

¿Qué lógica siguió?

6. La contraseña

Un grupo de policías investiga el cuartel general de un grupo de delincuentes. Quieren infiltrarse, pero necesitan la contraseña, así que vigilan para intentar averiguarla. Un tipo se acerca a la puerta. Desde el interior le dicen: “18”. Contesta: “9”. La puerta se abre y le dejan pasar. Llega otro. Le dicen: “8” y contesta: “4”. También le dejan entrar. Llega un tercero. Al número “14” contesta “7” y le abren la puerta.

Los policías creen haber dado con la clave: sólo hay que dividir entre dos el número que digan. Así pues, deciden enviar a un agente de incógnito. Al llegar a la puerta le dicen “0”. Contesta: “0”. La puerta no sólo no se abre, sino que le disparan y lo matan. Lo vuelven a probar con otro agente. Desde dentro se oye: “6”. Contesta: “3”. Lo matan de nuevo.

¿Cuál es el error que cometieron los policías?

7. Manzanas traigo

Tienes una frutería y te han repartido tres cajas: una tiene sólo manzanas; otra, sólo naranjas; la tercera, manzanas y naranjas. Cada caja tiene una etiqueta: “manzanas”, “naranjas” y “manzanas y naranjas”.
Ninguna de las cajas tiene la etiqueta que le corresponde. ¿Cómo puedes saber la fruta que contiene cada una de las cajas sacando una sola pieza de una sola de ellas?

http://verne.elpais.com/verne/2015/04/22/articulo/1429704573_761260.html

Soluciones






miércoles, junio 17, 2015

Camanchaca
                      Agua barata

La “camanchaca” es una densa capa de nubes de tipo “stratus” o “stratocúmulos” que se originan por la interacción de los vientos que proceden del mar (cargados de humedad), y la presencia de los cordones montañosos de los Andes. Estas nubes “orográficas” (producto del relieve del terreno) se internan entre los valles, quebradas y mesetas, en la forma de nubes rastreras o bancos de nieblas que localmente se denominan “camanchacas”.

Este fenómeno meteorológico, se da preferentemente en invierno y con relativa frecuencia en las costas del Pacífico, desde algunas zonas del Ecuador hasta el norte de Chile. En zonas de Perú y Chile, es la única fuente natural de agua: las densas nubes, al estar compuestas por diminutas gotitas de agua (tan livianas que están en suspensión), si se encuentran con algún cuerpo u objeto a su paso, colisionan entre ellas y se agrandan, permitiendo que caigan por gravedad. Otro modo de obtener agua de este meteoro es por medio del vapor de agua presente en el aire, que al chocar con determinadas superficies se condensa, formando gotas.

Así, en medio de una de las regiones más secas del planeta, se puede tener un ambiente húmedo que ha permitido el desarrollo de actividades impensadas para un desierto, generando ecosistemas donde crecen hierbas y arbustos, que a su vez favorecen la concentración de fauna.

Por medio de dispositivos llamados atrapanieblas, se puede captar un recurso de de agua potencial, en forma natural. Si se dan las condiciones apropiadas (como sucede en las costas de Chile, Perú, Namibia y Australia occidental), es probable esperar  rendimientos en torno de los 2 a 10 lt/m2 por día, mientras que en algunos proyectos pueden alcanzarse los 25 lt/m2 por día.

Hay proyectos actuales que implican la provisión de agua potable para pequeñas poblaciones y para el riego.

http://www.mimeteo.com/blog/medioambiente/camanchaca/


Atrapando agua de las nubes
Por Patricia Peña, Servicio Informativo Iberoamericano de la OEI, Santiago de Chile.

Los atrapanieblas de la caleta Chungungo, en la IV región, ubicada al norte de La Serena, son un invento especial. Este ingenioso artefacto vino a solucionarle una serie de problemas a una pequeña localidad de pescadores de apenas 350 habitantes. Y de paso, los convirtió en la primera comunidad a nivel mundial en consumir agua que sabe diferente, porque es agua que vino de las nubes.

La experiencia fue aplaudida de pie por la comunidad internacional, que se dedica a este tema, en el Primer Congreso de Nieblas y Colección de Agua realizado en agosto de 1998 en Vancouver, Canadá.

¿Qué hace un atrapaniebla? Atrapar las microscópicas gotas de agua que contiene la denominada "camanchaca" o neblina costera. Algo no despreciable cuando se trata de facilitar la vida en una comunidad que no tenía acceso al agua potable y que está expuesta al avance del desierto.

La idea no es nueva; pero Chile es pionero en hacer de un simple invento una estrategia multidisciplinaria para ponerlo en práctica en un poblado. En la experiencia se unieron varias instituciones que hoy día tienen el mérito de estar exportando al mundo su metodología o know how. Entre ellas: el Instituto de Geografía de la U. Católica, la Corporación Nacional Forestal (Conaf), e investigadores de la Universidad de La Serena, entre otros, en colaboración con el Servicio Atmosférico de Canadá, y financiado por el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo.

Chungungo, un pueblo que revivió

Cuenta la historia que Chungungo era una de esas típicas caletas de pescadores que hay en el norte chileno, donde es característica la falta de acceso al agua potable. Cerca de un tercio de sus habitantes había abandonado el pueblo buscando mejores perspectivas de vida. Era lógico, porque la vida diaria se hacía difícil, dependiendo sólo del agua transportada por un camión municipal aljibe que establecía una cuota semanal de 200 litros por familia.

Pilar Cereceda, investigadora del Instituto de Geografía de la U. Católica de Chile, conoce bien este largo proceso, pues ella formó parte del grupo de científicos y especialistas que se dedicó a demostrar la factibilidad de una iniciativa como esta. "Chile no ha inventado nada, pero sí podemos decir que somos los pioneros en cuanto a investigación, estudios de topografía y posibilidades de uso y aplicaciones de tecnología, como el atrapanieblas", señala esta entusiasta geógrafa.

En 1980, la Corporación Nacional Forestal (Conaf) instaló la primera malla de atrapaniebla. El proyecto original pretendía captar una cantidad de agua suficiente como para forestar la cumbre de la vieja mina El Tofo, y crear una especie de reserva forestal con especies autorregantes. "Nos demoramos como dos años en conseguir los dineros para comprar las cañerías, y en todo ese tiempo habíamos tenido que botar el agua al cerro porque no había lugar para almancenarla.
Muchas veces nos encontrábamos con el prejuicio de que lo que estábamos proyectando no era investigación", recuerda Pilar Cereceda.

Cuando sus ejecutores se dieron cuenta de la existencia de la caleta, ubicada a sólo 9 kms., y de sus tremendas necesidades de agua potable, el objetivo final cambió radicalmente. Entonces, la geografía se mezcló con la antropología, para desarrollar un proyecto que iba a tener un impacto social. Recién entonces, los habitantes del pueblo se mezclaron con los científicos que estaban sacando agua de la camanchaca. "Se podría decir que esa fue una limitante del proyecto y de la investigación, pero creo que lo que teníamos era miedo de crear falsas expectativas sobre algo que, a lo mejor, después no iba a funcionar", explica la investigadora.

En 1985, gracias a los antecedentes y datos básicos que se habían recogido, se consiguieron los fondos del Centro Internacional de Investigación para el Desarrollo, para llevar a cabo la siguiente etapa. Los primeros 50 atrapanieblas para obtener agua para consumo humano los hizo la Conaf en 1987, y la gente del pueblo organizó su primer Comité de Agua Potable Rural.

En mayo de 1992, luego de 7 años de estudios y experimentos científicos, se instaló el sistema de cañerías plásticas para abastecer de agua al pueblo. Esta modesta experiencia demostraba que con voluntad y una buena (y sencilla) base técnica era posible generarle a un pueblo de 100 familias, un sistema de agua para beber.

A la caza de las gotas de agua

Waldo Canto, director regional de Conaf de la IV región, señala que el conocimiento, utilidad y efectos de estas neblinas costeras data de por lo menos hace unos 5 mil años. Grupos humanos del litoral y del interior de Sudamérica, especialmente en Perú, recolectaban agua de árboles y arbustos o de fuentes que excavaban a los pies de los cerros costeros hasta donde se filtraba el agua después de que las nubes chocaban con ellos.

¿Cómo replicaron esta antigua práctica? Gracias al fenómeno de la camanchaca. Carlos Espinoza, profesor en Física y Matemática, fue pionero en desarrollar una alternativa de uso concreto de la neblina costera. En 1956, la ciudad de Antofagasta, (norte de Chile), sufrió la peor crisis de falta de agua potable. Espinoza realizó una serie de observaciones directas junto al jesuita Germán Saa y el ingeniero Nicolás Lianfranco en el cerro más alto de la ciudad. Instalaron un primer panel de atrapaniebla fabricado con hilos de nylon. En 1963 patentaron el invento y años más tarde lo cedieron a la U. Católica del Norte que, a su vez, la traspasó a la Unesco.

Waldo explica que la "camanchaca" es una nube en contacto con el suelo, compuesta de pequeñas gotas de agua que en la costa del norte chileno se produce todo el año, aunque su intensidad disminuye entre otoño e invierno. Los atrapanieblas están hechos de postes de eucaliptos y malla Raschel -que en los campos chilenos se utiliza para proteger del viento a cultivos como el kiwi, la papaya o los paltos-. Para cada uno de los atrapanieblas se utilizan algo más de 4.000 mts. de malla.
El director regional de la Conaf en la IV región, señala que actualmente existen 85 atrapanieblas en Chungungo y que su "producción" llega a los 300 mil litros mensuales de agua (equivalentes al transporte de 30 camiones aljibes). La cifra aumenta o disminuye según la cantidad y calidad de la niebla que se forma en el lugar. Los mejores meses para la recolección de agua son en los de la primavera y los peores en el otoño. En el mes de menor recolección (mayo de 1985) apenas se recolectaron 50 mil litros. En el invierno del año pasado hubo algunos problemas porque los temporales botaron la mayoría de los paneles. Por eso es necesario mantener agua de reserva y no dejar de lado las entregas que hacen los municipios a través de los camiones aljibe.

La geógrafa Pilar Cereceda explica que "uno siempre está dependiendo de la neblina o camanchaca, pero con la actual capacidad de reserva que existe en la zona (unos 150 metros cúbicos) se puede pasar hasta 10 días sin ella. Por eso es muy importante trabajar con la comunidad en todo el proceso y en un programa de uso sustentable del recurso, y a no elevar el costo que significa para el pueblo".

Hoy, la gente de Chungungo es dueña de todo el sistema, y la Corporación Nacional Forestal mantiene su trabajo de asesoría para que puedan lograr un buen manejo de este recurso. Hay que renovar las mallas cada 5 años, y cada 10 años el sistema de transporte a través de las cañerías de plástico. De todo esto deberá hacerse cargo el Comité de Adelanto del pueblo. Pero el ánimo no ha decaído, porque han visto los beneficios del sistema. Por ejemplo, con el agua que se logra reservar se riega una parcela en la que se le enseñó a la gente técnicas de cultivo para obtener tomates, lechugas, acelgas o pepinos. "Junto con la llegada del agua llegó la extensión de la electricidad, y mucha de la gente que se había ido del pueblo regresó, y este volvió a crecer, porque existen las condiciones para tener una mejor calidad de vida en él: las mujeres pueden salir a trabajar, hay mejores estándares de higiene, pueden comer sus propias verduras o inclusive tener jardines o una pequeña plaza", concluye Pilar.

Ahora, el desafío es investigar qué otros pueblos del norte del país, ya sea en la costa o en el interior, pueden beneficiarse también de este simple y económico artefacto, bien para el consumo humano o para regadío de cultivos en una zona tan árida como el norte chileno.

Cómo funciona un atrapaniebla

Cada uno de los paneles de un atrapaniebla está cubierto de una malla cuya textura es de un diámetro tan pequeño que sólo puede ser atravesado por la punta de un lápiz. Cuando hay camanchaca o niebla, dependiendo de la cantidad de humedad -más o menos densa-, cada metro de malla puede atrapar de 4 a 15 litros diarios, o sea entre 16 a 21 mil litros en un día.

El sistema permite interceptar el flujo de la niebla de alta densidad o humedad. Para esto es necesario ubicar los paneles en dirección perpendicular al viento y a una altura de entre 700 a 900 metros sobre el nivel del mar. La idea es atrapar la camanchaca.

Cuando ocurre, las miles de gotas son capturadas por las redes. Acumulándose una con otra forman otras más grandes que terminan cayendo por su propio peso a una canaleta plástica. Luego, son llevadas a un estanque cerrado para evitar su contaminación con el aire del exterior y mantener su pureza. Posteriormente, el agua es transportada, gracias a la misma pendiente del cerro, a través de una cañería que, en el caso de Chungungo, se extiende por 7 kilómetros. Al llegar al pueblo se la almacena en estanques de 100, 50 y 30 litros, y se le aplica un proceso de purificación con filtros de arena de cuarzo y de cloración. Entonces, queda lista para su distribución en las 120 casas de Chungungo.

En los 100 días en que no hay camanchaca en la zona, el pueblo depende del agua que se ha dejado en rerserva y del abastecimiento municipal. OEI. 
                           


Cinco bebidas naturales para bajar de peso

En la actualidad existen muchas  ofertas para bajar de peso, sin embargo no todas son seguras ni saludables. Por esta razón, se recomienda escoger aquellas que no pongan en peligro la salud. Además, la clave está en la voluntad para conseguir el objetivo. 
Por otro lado, es importante cambiar el estilo de vida, corrigiendo algunos hábitos. Por ejemplo, evitar una vida sedentaria, los dulces, las frituras, comidas rápidas, alimentos congelados, embutidos, carbohidratos, bebidas con gas, café y reducir porciones. 
Un consejo útil a la hora de querer bajar de peso es marcarse un reto; cuántos kilos se  quiere perder. Organizar menús semanales; qué se va a comer cada día. Premiarse a medida que se consiga el objetivo y buscar personas que también estén haciendo dietas para motivarse mutuamente. 
Como la salud es tan importante y no se la debe poner en riesgo por ningún motivo.
1. Batido de zanahoria, manzana y piña
Este batido es delicioso y saludable, es recomendado para adelgazar. Se lo debe tomar por las mañanas, ya que aporta muchas vitaminas y tiene propiedades antioxidantes, digestivas y depurativas.
Ingredientes
·         1 manzana verde mediana
·         1 Zanahoria mediana
·         2 rodajas de piña en almíbar
·         5/6 hojas de menta o hierbabuena
·         Medio vaso de agua
Preparación: lavar, pelar y cortar la manzana y la zanahoria, luego escurrirlas y cortarlas en rodajas de piña. En una licuadora poner el vaso de agua, la fruta y las hojas de menta o hierbabuena. Licuar 3 minutos, colar y servir.
Para aprovechar totalmente los nutrientes que estos vegetales aportan, se puede coger la pulpa y comerla mezclándola con cereales.
2. Jugo de arándanos
El jugo de arándanos, se destaca por su propiedad diurética, que favorece la eliminación de líquidos, toxinas y exceso de grasas acumulada en el cuerpo.
Ingredientes
• 2 tazas de arándanos
• 1 taza de agua
• El jugo de ½ limón
Preparación: lavar los arándanos muy bien, agregarlos en la licuadora junto a la taza de agua y zumo de limón. Una vez licuados estos ingredientes, pasarlos por el colador y estará lista la bebida. 
3. Jugo de apio, manzana y limón
El apio es efectivo para bajar de peso, debido a su bajo contenido de calorías, además elimina el colesterol malo, porque contiene lipoproteína de baja densidad (LDL), equilibra el pH de sangre del cuerpo y neutraliza la acidez, ayuda para la digestión, úlceras estomacales y regula la presión arterial, ya que elimina la grasa.
Ingredientes
• 1 tallo de apio
• 2 manzanas
• 1 limón
Preparación: cortar el tallo del apio y las manzanas en trozos pequeños y exprimir el jugo de un limón. Seguido procesar en la licuadora y estará listo para tomar.

4. Licuado de piña y linaza
La piña junto a la linaza son excelentes para bajar de peso. La primera contiene bromelina, un aminoácido que ayuda a descomponer y asimilar las proteínas, facilitando la digestión y desinflamando el estómago.
La linaza controla el sobrepeso y regula el apetito por la sensación de saciedad que produce. Además, impide la acumulación de colesterol en la sangre y quema la grasa abdominal. Tan solo dos cucharadas de linaza proveen el 8% de la fibra dietética recomendada, y solo contiene 74 calorías.
Ingredientes
• 1 taza de piña picada
• 1 cucharada de Linaza
Preparación: colocar la taza piña en la licuadora junto a un vaso de agua y licuar. Después pasarla por el colador y una vez esté lista la bebida agregar una cucharada de aceite de linaza y revolver.
5. Té verde: ya sea frío o caliente

Esta bebida diurética reduce la grasa corporal. Además, disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiacas y mejora la agilidad mental. Es muy útil para aliviar trastornos estomacales y eliminar la grasa.
Ingredientes
• Una bolsita o una cucharada de hojas de té verde
• 5 a 6 hojas de albahaca india
• 1 taza de agua caliente
• 3 gotitas de limón
• Unas gotitas de miel (aunque es preferible sin este ingrediente)
Preparación: en una taza de agua caliente agregar; una cuchada de té, taparla por 3 minutos, luego pasarla por el colador, después colocar las hojas de albahaca durante 2 minutos. Dejar que la infusión se enfríe un poco y comenzar a disfrutar de una perfecta taza de té verde.