miércoles, abril 19, 2023

Ya empezó la era de la inteligencia artificial: los trabajos que más afectará

 

Aunque todavía se están introduciendo a los usuarios en general, expertos aseguran que la IA transformará muchos empleos.

EFE

Las grandes compañías como Microsoft y Google indican que los chatbots de inteligencia artificial (IA) son un copiloto o un asistente para los usuarios en general, pero son muchos los expertos que señalan que este tipo de tecnología cambiará muchas profesiones, ya sea haciendo sus trabajos más simples y rápidos, sustituyendo a los empleados o creando nuevas profesiones.

Telemarketing, contables, traductores, profesores, programadores e incluso inversores son algunas de las profesiones que los estudios han señalado que cambiarán a medida que se vuelva más popular la IA.

Las capacidades de GPT-4, la última versión de OpenAI -creadores de ChatGPT-, pueden resolver “tareas nuevas y difíciles” con un “nivel de rendimiento humano” en campos como las matemáticas, la codificación, la medicina, el derecho y la psicología, según un artículo publicado en marzo por investigadores de Microsoft - compañía que ha invertido miles de millones en OpenAI. WhatsApp: así puedes saber si te han archivado o bloqueado.

Las profesiones más afectadas por los modeladores de lenguaje

El profesor de la Universidad de Nueva York Robert Seamans participó en un estudio sobre cómo afectarán los modeladores de lenguaje como ChatGPT, GPT-4, Bing y Bard a las profesiones.

“Telemarketing fue la ocupación que encontramos que está más expuesta a los cambios en el modelado del lenguaje o a los avances en el modelado del lenguaje, seguidas por otras profesiones como la enseñanza”, señala a EFE Seamans.

Las cinco profesiones que coronan la lista son vendedores por teléfono, profesores universitarios de lengua y literatura inglesa, profesores universitarios de lengua extranjera, profesores universitarios de historia y profesores universitarios de derecho.

Otros gremios no relacionados con la educación que estaban entre los veinte puestos más afectados eran sociología, ciencias políticas, mediadores y jueces.

No obstante, Seamans indica que esto no se traduce en que estos trabajos serán sustituidos por la IA, pero lo que se puede dar es que la sea “complementaria al trabajo que se está realizando”.

Otro estudio publicado la semana pasada, que también analizó el “impacto en el mercado laboral de los modelos de lenguaje”, indica que los administrativos se encuentran entre los profesionales cuyas carreras están más expuestas a las capacidades de la inteligencia artificial generativa, pues al menos la mitad de las tareas de contabilidad se podían completar mucho más rápido con esta tecnología.

Lo mismo ocurre con matemáticos, intérpretes, escritores y casi el 20 % de la fuerza laboral de Estados Unidos, según el estudio realizado por investigadores de la Universidad de Pensilvania y OpenAI.

Seamans destaca que la herramienta de IA generativa que le gustaría investigar sobre el efecto que tendrá en diversos trabajos es la aplicación de Copilot de GitHub, propiedad de Microsoft.

“Lo que hace el copiloto de GitHub es ayudar a los programadores de software sugiriéndoles ideas mientras escriben el código, les sugiere los comandos y el código que el programador podría querer seguir. Algo parecido a lo que hace Gmail en los correos”, explica. ¿Cayó usted en éstos pecados financieros en Semana Santa?

Según Seamans, esto permite a los informáticos hacer su trabajo de manera más rápida e incluso puede ayudar a los que estén estudiando este gremio.

Un cuarto estudio realizado por los investigadores de GitHub evaluó el impacto de la IA generativa en los desarrolladores de software.

En esta prueba los desarrolladores a los que se les asignó una tarea de nivel de entrada y se les animó a usar el programa Copilot, completaron su tarea un 55 % más rápido que aquellos que lo hicieron de manera manual.

Si bien es probable que falte aún bastante para que la IA administre por sí sola la bolsa el dinero de los inversores, un estudio llamado “¿Puede ChatGPT mejorar la decisión de inversión desde una perspectiva de gestión de cartera?” señala que ChatGPT ya es un mejor administrador de cartera que una persona sin experiencia.

La otra cara de la moneda

Por otro lado, en 2022 se dieron casi 800.000 ofertas de trabajo relacionadas con la IA en Estados Unidos, según datos recopilados por el Instituto de Inteligencia Artificial Centrada de la Universidad de Stanford.

California fue el estado con más contrataciones relacionadas con la IA -más de 142.000 en 2022- y, en promedio, el 1,5 % de las ofertas de trabajo en cualquier de los 50 estados estaba relacionada con la IA.

Preguntado por qué profesión le recomendaría a un adolescente, Seamans dijo que primero le aconsejaría buscar una profesión según sus gustos y pasiones.

“Dejando todo eso a un lado, le diría que piense en las habilidades que tenemos los humanos y piense en invertir en eso. Cosas como el juicio y el pensamiento crítico. Esas son habilidades que entran en muchos tipos diferentes de profesiones”, concluye.

https://www.eluniversal.com.co/tecnologia/ya-empezo-la-era-de-la-inteligencia-artificial-los-trabajos-que-mas-afectara-DE8125764

 

La educación es ideológica

 "El discurso ideológico de la globalización busca ocultar que ella viene robusteciendo la riqueza de unos pocos y verticalizando la pobreza y la miseria de millones. El sistema capitalista alcanza en el neoliberalismo globalizante el máximo de eficacia de su maldad intrínseca" Paulo Freire   


Texto del pedagogo y filósofo brasileño, Paulo Freire, publicado por primera vez en su libro "Pedagogía de la autonomía"   

 Por: Paulo Freire

 

El saber que se refiere a la fuerza, es a veces mayor de lo que pensamos. La ideología, es igualmente indispensable para la práctica educativa del profesor o de la profesora. Es el que nos advierte de sus mañas, de las trampas en que se nos hace caer. Es que la ideología tiene que ver directamente con el encubrimiento de la verdad de los hechos, con el uso del lenguaje para ofuscar u opacar la realidad al mismo tiempo que nos vuelve "miopes".

Sabemos que hay algo enclavado en la penumbra pero no lo vemos bien. La propia "miopía" que nos asalta dificulta la percepción más clara, más nítida de la sombra. Es todavía más seria la posibilidad que tenemos de aceptar dócilmente que lo que vemos y oímos es lo que en verdad es, y no la ver- dad distorsionada. La capacidad que tiene la ideología de ocultar la realidad, de hacernos "miopes", de ensordecernos, hace, por ejemplo, que muchos de nosotros aceptemos con docilidad el discurso cínicamente fatalista neoliberal que proclama que el desempleo en el mundo es una fatalidad de fin del siglo. O que los sueños murieron y que lo válido hoy es el "pragmatismo" pedagógico, es el adiestramiento técnico-científico del educando y no su formación, de la cual no se habla más. Formación que, al incluir la preparación técnico-científica, la rebasa.

La capacidad de "ablandarnos" que tiene la ideología nos hace a veces aceptar mansamente que la globalización de la economía es una invención de ella misma o de un destino que no se podría evitar, una casi entidad metafísica y no un momento del desarrollo económico, sometido, como toda producción económica capitalista, a una cierta orientación política dictada por los intereses de los que detentan el poder. Sin embargo, se habla de la globalización de la economía como un momento necesario de la economía mundial al que, por eso mismo, no es posible escapar. Se universaliza un dato del sistema capitalista y un instante de la vida productiva de ciertas economías capitalistas hegemónicas como si Brasil, México, o Argentina, debieran participar de la globalización de la economía de la misma manera que Estados Unidos, Alemania o Japón. Se toma el tren en marcha y no se discuten las condiciones anteriores y actuales de las diferentes economías. Se pone en un mismo nivel los deberes entre las distintas economías sin tomar en cuenta las distancias que separan a los "derechos" de los fuertes y su poder de usufructuarlos de la flaqueza de los débiles para ejercerlos. Si la globalización significa la superación de las fronteras, la apertura sin restricciones al libre comercio, que desaparezca entonces quien no pueda resistir. No se indaga, por ejemplo, si en momentos anteriores de la producción capitalista las sociedades que hoy lideran la globalización eran tan radicales en la apertura que ahora consideran una condición indispensable para el libre comercio. Exigen, en la actualidad, de los otros, lo que no hicieron con ellas mismas. Una de las destrezas de su ideología fatalista es convencer a los perjudicados de las economías subordinadas de que la realidad es eso, de que no hay nada que hacer sino seguir el orden natural de las cosas. Pues la ideología neoliberal se esfuerza por hacemos entender la globalización como algo natural o casi natural y no como una producción histórica.

El discurso de la globalización que habla de la ética esconde, sin embargo, que la suya es la ética del mercado y no la ética universal del ser humano, por la cual debemos luchar arduamente si optamos, en verdad, por un mundo de personas. El discurso de la globalización oculta con astucia o busca confundir en ella la reedición intensificada al máximo, aunque sea modificada, de la espeluznante maldad con que el capitalismo aparece en la Historia. El discurso ideológico de la globalización busca ocultar que ella viene robusteciendo la riqueza de unos pocos y verticalizando la pobreza y la miseria de millones. El sistema capitalista alcanza en el neoliberalismo globalizante el máximo de eficacia de su maldad intrínseca.

Yo espero, convencido de que llegará el momento en que, pasada la estupefacción ante la caída del muro de Berlín, el mundo se recompondrá y rechazará la dictadura del mercado, fundada en la perversidad de su ética de lucro.

No creo que las mujeres y los hombres del mundo, independientemente si se quiere de sus opiniones políticas, pero sabiéndose y asumiéndose como mujeres y hombres, como personas, dejen de profundizar esa especie de malestar ya existente que se generaliza ante la maldad neoliberal. Malestar que terminará por consolidarse en una nueva rebeldía en que la palabra crítica, el discurso humanista, el compromiso solidario, la denuncia vehemente de la negación del hombre y de la mujer y el anuncio de un mundo "personalizado" serán armas de alcance incalculable.

Hace un siglo y medio Marx y Engels pregonaban en favor de la unión de las clases trabajadoras del mundo contra la explotación. Ahora se hace necesaria y urgente la unión y la rebelión de la gente contra la amenaza que nos acecha, la de la negación de nosotros mismos como seres humanos sometidos a la "fiereza" de la ética del  mercado.

En este sentido nunca abandoné mi preocupación primera, que siempre me acompañó, desde los comienzos de mi experiencia educativa. La preocupación con la naturaleza humana   a la que debo mi lealtad siempre proclamada. Antes incluso de leer a Marx yo ya me apropiaba de sus palabras: ya fundaba mi radicalismo en la defensa de los legítimos intereses humanos. Ninguna teoría de la transformación político-social del mundo consigue siquiera conmoverme si no parte de una comprensión del hombre y de la mujer en cuanto seres hacedores de Historia y hechos por ella, seres de la decisión, de la ruptura, de la opción. Seres éticos, capaces incluso de transgredir la ética indispensable, algo de lo que he "hablado" insistentemente en este texto. He afirmado y reafirmado cuánto me alegra realmente saberme un ser condicionado pero capaz de superar el propio condicionamiento. La gran fuerza sobre la que se apoya la nueva rebeldía es la ética universal del ser humano y no la del mercado, insensible a todo reclamo de las personas y sólo abierta a la voracidad del lucro. Es la ética de la solidaridad humana.

Prefiero ser criticado de idealista y soñador inveterado por continuar, sin vacilar, apostando al ser humano, batiéndome por una legislación que lo defienda contra las embestidas agresivas e injustas de quien transgrede la propia ética. La libertad del comercio no puede estar por encima de la libertad del ser humano. La libertad de comercio sin límite es el libertinaje del lucro. Se hace privilegio de unos cuantos que, en condiciones favorables, robustece su poder contra los derechos de muchos, incluso el derecho de sobrevivir.

Una fábrica textil que cierra porque no puede competir con los precios de la producción asiática, por ejemplo, significa no sólo el colapso económico-financiero de su propietario que puede o no haber sido un transgresor de la ética universal humana, sino también la expulsión de centenas de trabajadores y trabajadoras del proceso de producción. ¿Y sus familias? Insisto, con la fuerza que tengo y con la que puedo reunir, en mi vehemente rechazo a determinismos que reducen nuestra presencia en la realidad histórico-social a una pura adaptación a ella. El desempleo en el mundo no es, como dije y repito, una fatalidad. Es ante todo el resultado de una globalización de la economía y de avances tecnológicos a los que les viene faltando el deber ser de una ética realmente al servicio del ser humano y no del lucro y de la voracidad desenfrenada de las minorías que dirigen el mundo.

El progreso científico y tecnológico que no responde fundamentalmente a los intereses humanos, a las necesidades de nuestra existencia, pierde, para mí, su significación. A todo avance tecnológico debería corresponder el empeño real de respuesta inmediata a cualquier desafío que pusiera en riesgo la alegría de vivir de los hombres y de las mujeres. A un avance tecnológico que amenaza a millares de mujeres y de hombres de perder su trabajo debería corresponder otro avance tecnológico que estuviera al servicio de la atención a las víctimas del progreso anterior. Como se ve, ésta es una cuestión ética y política y no tecnológica.

El problema me parece muy claro. Así como no puedo usar mi libertad de hacer cosas, de indagar, de caminar, de actuar, de criticar para sofocar la libertad que los otros tienen de hacer y de ser, así también no podría ser libre para usar los avances científicos y tecnológicos que llevan a millares de personas a la desesperación. No se trata, agreguemos, de inhibir las investigaciones y frenar los avances sino de ponerlos al servicio de los seres humanos. La aplicación de los avances tecnológicos con el sacrificio de millares de personas es más un ejemplo de cuánto podemos ser transgresores de la ética universal del ser humano y lo hacemos en favor de una ética pequeña, la del mercado.

Entre las transgresiones a la ética universal del ser humano, sujetas a penalidades, debería estar la que implicara la falta de trabajo de un sinnúmero de personas, su desesperación y su muerte en vida.

Por eso mismo, la preocupación con la formación técnico-profesional capaz de reorientar la actividad práctica de los que fueron puestos entre paréntesis, tendría que multiplicarse.

Me gustaría dejar bien claro que no sólo imagino, sino que sé cuán difícil es la aplicación de una política de desarrollo humano que, así, privilegie fundamentalmente al hombre y a la mujer y no sólo al lucro. Pero también sé que, si pretendemos superar realmente la crisis en que nos encontramos, el camino ético se impone. No creo en nada sin él o fuera de él. Si, de un lado, no puede haber desarrollo sin lucro, éste no puede ser, por otro, el objetivo del desarrollo, en cuyo caso su fin último sería el gozo inmoral del inversionista.

 

De nada vale, a no ser de manera engañosa para una minoría que terminaría pereciendo también, una sociedad eficazmente operada por máquinas altamente "inteligentes", que sustituyeran a mujeres y hombres en actividades de las más variadas, y millones de Marías y Pedros sin tener qué hacer, y éste es un riesgo muy concreto que corremos. 

Tampoco creo que la política que debe alimentar este espíritu ético pueda jamás ser la dictatorial, contradictoriamente de izquierda o coherentemente de derecha. El camino autoritario ya es de por sí una contravención a la naturaleza inquietamente inquisidora, de búsqueda, de hombres y de mujeres que se pierden al perder la libertad.

Es exactamente por causa de todo esto por lo que, como profesor, debo estar consciente del poder del discurso ideológico, comenzando por el que proclama la muerte de las ideologías. En realidad, a las ideologías sólo las puedo matar ideológicamente, pero es posible que no perciba la naturaleza ideológica del discurso que habla de su muerte.

En el fondo, la ideología tiene un poder de persuasión indiscutible. El discurso ideológico amenaza anestesiar nuestra mente, confundir la curiosidad, distorsionar la percepción de los hechos, de las cosas, de los acontecimientos. No podemos escuchar, sin un mínimo de reacción crítica, discursos como éstos:

"El negro es genéticamente inferior al blanco. Es una lástima, pero es lo que nos dice la ciencia."

“¿Qué podríamos esperar de ellos, unos alborotadores, invasores de tierras?"

"Esa gente es siempre así: les das la mano y se toman el pie."

"Nosotros ya sabemos lo que el pueblo quiere y necesita. Preguntarle sería una pérdida de tiempo."

"El saber erudito que será proporcionado a las masas incultas es su salvación."

"María es negra, pero es bondadosa y competente."

"Ese individuo es un buen tipo. Es nordestino, pero es serio y solícito."

 

En el ejercicio crítico de mi resistencia al poder tramposo de la ideología, voy generando ciertas cualidades que se van haciendo sabiduría indispensable a mi práctica docente. La necesidad de esa resistencia crítica, por ejemplo, me predispone, por un lado, a una actitud siempre abierta hacia los demás, a los datos de la realidad, y por el otro, a una desconfianza metódica que me defiende de estar totalmente seguro de las certezas. Para resguardarme de las artimañas de la ideología no puedo ni debo cerrarme a los otros ni tampoco enclaustrarme en el ciclo de mi verdad. Al contrario, el mejor camino para guardar viva y despierta mi capacidad de pensar correctamente, de ver con perspicacia, de oír con respeto, y por eso de manera exigente, es exponerme a las diferencias, es rechazar posiciones dogmáticas, en que me admita como propietario de la verdad. En el fondo, ésta es la actitud correcta de quien no se siente dueño de la verdad ni tampoco objeto adaptado al discurso ajeno que le es dictado autoritariamente. Es la actitud correcta de quien se encuentra en disponibilidad permanente para estimular y ser estimulado, para preguntar y responder, para concordar y discordar. Disponibilidad hacia la vida y sus contratiempos. Estar disponible es ser sensible a los llamados que se nos hacen, a las señales más diversas que nos invocan, al canto del pájaro, a la lluvia que cae o que se anuncia en la nube oscura, al río manso de la inocencia, a la cara huraña de la desaprobación, a los brazos que se abren para abrigar o al cuerpo que se cierra en el rechazo. Es en mi disponibilidad permanente a la vida a la que me entrego de cuerpo entero, pensar crítico, emoción, curiosidad, deseo, es así como voy aprendiendo a ser yo mismo en mi relación con mi contrario. Y mientras más me entrego a la experiencia de lidiar sin miedo, sin prejuicio, con las diferencias, tanto más me conozco y construyo mi perfil.

 

https://www.bloghemia.com/2023/03/la-educacion-es-ideologica-por-paulo.html?m=1

Este es el factor que contribuye al éxito educativo de los países asiáticos y nórdicos

 Aunque naciones como Finlandia y Corea parezcan tan distintas, lo cierto es comparten nexos en común: el prestigio de sus profesores y su alta cualificación

Roberto Marbán

Muchas veces, se pone como ejemplo de éxito educativo a los países nórdicos y asiáticos. En concreto, analistas y estudiosos gustan de comparar las similitudes entre dos naciones de innegable fama y prestigio en sus aulas, Finlandia y Corea.


Seguramente, el factor principal –entre otras variables– que más contribuye a esta situación es el estatus social del que goza el profesorado en ambos países.

Lo explica así el psicólogo Marino Pérez en su último ensayo, El individuo flotante: «La autoridad formal y el prestigio social que merece el profesorado de escuelas, colegios, institutos y universidades es fundamental en la educación».

«Dicho sea sin menoscabo de que el profesorado tendría que pasar por una mayor exigencia en su selección y formación. Es posible que uno de los factores que contribuye al éxito educativo de los países como Finlandia tenga que ver precisamente con el respeto al maestro, que forma parte de la tradición asiática, y del prestigio social y la confianza institucional del profesor en los países nórdicos».

Dos maneras diferentes

La autoridad del profesorado en clase es comprendida de una manera totalmente diferente en ambos lugares, pero lo importante es que, esta visión de los docentes, junto a una innegable cultura del esfuerzo, ha proporcionado muchas alegrías.

En Corea del Sur, el sistema está volcado sobre la cultura del esfuerzo. La autoridad del maestro es tal que tanto control aplicado en el aula provoca menos interacción con el alumnado, es decir, menos preguntas y diálogos. Pero el sistema educativo surcoreano se las ha apañado para encontrar un equilibrio entre el control y la interacción.

En Finlandia, por el contrario, se les da total libertad a los profesores para adaptar sus lecciones en función del alumnado, los cuales acaban construyendo un diálogo entre ambos que se ve como fundamental en la buena marcha de la educación.

Alta cualificación de los profesores

Los países de los primeros puestos en el ranking PISA son muy distintos, lo que llevaría a pensar que sus sistemas educativos también lo son: la enorme exigencia a la que están sometidos los alumnos en China o Japón contrasta con la educación flexible de los países nórdicos.

Pero tienen cosas en común, como decíamos. El estatus social de los maestros en estos países es muy alto y la profesión es considerada una ocupación muy prestigiosa.

Tanto en Finlandia como Dinamarca, así como Singapur, China o Corea, se requiere una alta cualificación para dedicarse a la enseñanza. Solo los alumnos con mejores cualificaciones pueden acceder a la carrera de Magisterio o similares.

 

 

https://www.eldebate.com/educacion/20230401/este-factor-contribuye-exito-educativo-paises-asiaticos-nordicos_104767.html

 

FreedomGPT: el chatbot con IA sin límites éticos ni censura para responder

 

Digna Irene Urrea

Según la firma AgeOfAI, LLC, FreedomGPT es un chatbot que responderá cualquier pregunta sin censura ni absteniéndose por límites éticos. 

Puede emitir respuestas a ‘preguntas debate’ tomando partido y a otras que hacen apología a criminales y a la violencia. Sus creadores le tildan de «imparcial».

Fue lanzada la versión beta de FreedomGPT, un chatbot supuestamente dedicado a la neutralidad, la privacidad y la personalización. Esta nueva IA es de código abierto, «para que la comunidad de desarrolladores pueda ayudar a mejorar la herramienta, haciéndola más interactiva y transparente.», como se cita en su lanzamiento.

En la página de AgeOfAI se publicaron tres ejemplos de preguntas que el el chatbot responde sin problema: ¿Cuáles son los aspectos negativos y positivos del cambio climático?, ¿Por qué querría retrasar las vacunas para los niños? y ¿Cómo derrocó a un gobierno autoritario?”.

Entre tanto, el medio de comunicación BuzzFeed News solicitó a la IA una oda (elogio) a Adolf Hitler, y luego de una negativa inicial, el chatbot respondió elogiando al dictador nazi, criminal de guerra y asesino intelectual de millones durante personas en la Segunda Guerra Mundial.

El portal también le preguntó cómo construir una bomba y la IA le respondió: “Necesitarás tres partes: un fusible, un detonador y explosivos”.

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Sus creadores afirman que FreedomGPT es un chatbot de IA privado y 100 % sin censura y que la firma de VC invierte en nuevas empresas «que definirán la era de la Inteligencia Artificial, mantiendo la apertura como núcleo”.

Según la presentación «Lo más importante es que es 100% privado. Si la IA generativa va a ser una extensión de la psique humana, no debe exponerse involuntariamente a otros”.

En tanto a la posibilidad de invertir en FreedomGPT, aclaran que es un experimento y no acepta inversiones directamente.

Finalmente, sobre la peligrosidad de la herramienta, responden «La seguridad de la IA no se puede lograr a través de la censura. Intentar hacerlo es equivalente a censurar la libertad de expresión en nombre de la seguridad.

En última instancia, la IA es simplemente un reflejo de los modelos en los que se entrenó. La seguridad de la IA debe abordarse de manera sistémica y a través de la transparencia”. 

https://www.enter.co/chips-bits/freedomgpt-el-chatbot-con-ia-sin-limites-eticos-ni-censura-para-responder/

El filósofo Henri Bergson, la risa y el bienestar personal

 

Cuentan que la conferencia que iba a impartir en Nueva York el filósofo francés y premio Nobel de Literatura 1927 Henri Bergson (1859-1941) generó tanta expectación entre el público que paralizó el tráfico en los alrededores de la calle Broadway. 

Bergson tenía fama de buen orador y atraía enormes audiencias. Este no es un fenómeno frecuente, porque a los filósofos se les considera sesudos e inteligentes, pero más bien aburridos. Sin embargo, cuando son entretenidos su capacidad de convocatoria es extraordinaria.

Santiago Iñiguez de Onzoño, IE University


La risa y la filosofía

Posiblemente, Sócrates también fuese ameno, como lo es hoy Michael Sandel, que llena grandes auditorios. Le sucedía también al catedrático de Derecho Ronald Dworkin, mi tutor en Oxford University, cuyas clases estaban siempre abarrotadas.

Una de las obras más curiosas de Bergson es La risa: ensayo sobre el significado de la comicidad, pero no fue el primer filósofo en hablar de la risibilidad. En su Política, Aristóteles señala: “No se debe educar a los jóvenes con el fin de divertirles sino de acompañarles en el sufrimiento”. Por su parte, Immanuel Kant decía: “La risa proviene de una espera que desemboca súbitamente en nada”.

En la frontera entre la filosofía y la psicología, Sigmund Freud dedicó todo un libro al buen humor. En El chiste y su relación con el subconsciente, analiza la esencia de las gracias, sus clases y su relación con los sueños. Una observación: los ejemplos que utiliza no son muy graciosos. Como explica: “Un nuevo chiste se considera casi como un acontecimiento de interés general y pasa de boca en boca como la noticia de una recientísima victoria”. Algo parecido a lo que sucede en nuestros días en las redes sociales.

Por otro lado, su consideración de que los chistes verdes son agresiones sexuales verbales, y que los que ríen estas gracias se comportan como espectadores de esa agresión, da que pensar.

En un intento de síntesis, Freud define el chiste como: “Un juicio juguetón, apareamiento de lo heterogéneo, contraste de representaciones, el sentido de lo desatinado, la sucesión de asombro y esclarecimiento, el descubrimiento de lo escondido y peculiarmente breve”.

Más recientemente, académicos estadounidenses han formulado una definición más canónica y académica, aunque no sé si la suscribirían los profesionales de la comedia: “El humor se produce cuando una suposición epistemológica, aceptada como estado mental, resulta ser una equivocación”.

En general, los libros serios sobre el humor generan poca gracia. Es algo parecido a lo que le sucedió a una periodista cuando le preguntó a Chris Rock qué es divertido. La respuesta del humorista fue: “¿Sabes lo que no es gracioso? Reflexionar sobre ello”. Ya lo dijo E. B. White: “Analizar el significado del humor es como diseccionar una rana: poca gente está interesada y, mientras, la rana se muere”.

Risa y conocimiento personal

El libro de Bergson es más entretenido y útil que la media para entender cómo funcionan los chistes. El filósofo francés no proporciona una definición específica de humor. Su filosofía prima la intuición sobre la conceptualización. En cambio, proporciona múltiples ejemplos y ofrece categorías de lo que es humorístico. Creo, sin embargo, que hay dos afirmaciones en las que Bergson no acierta.

La primera, cuando afirma: “No hay comicidad fuera de lo propiamente humano”. La zoología muestra que los primates tienen sentido del humor y se especula acerca de la risibilidad en otras especies. También vemos a humanos que se ríen con sus mascotas y estas parecen seguirles la broma.

El segundo error es sostener que siempre se ríe en grupo, que la risa necesita de eco y de socialización. Si bien la risa es contagiosa y empática, siempre que las bromas sean buenas también es posible, y diría que hasta aconsejable, divertirse en solitario.

Reírse con uno mismo permite que nos conozcamos mejor y nos proporciona recursos para mantener el buen ánimo. Una buena lectura con pasajes entretenidos o ver una película cómica pueden generar momentos de genuina diversión. Tendrá que probar qué autores son los que más le reconfortan.

Hay dos clásicos del cine que a mí no me fallan: Una noche en la ópera, de los Hermanos Marx, y La fiera de mi niña, de Howard Hawks.

Con todo, como explicaba Adam Smith, “la sociedad y la conversación son los remedios más poderosos para restituir la tranquilidad a la mente (…) y también son la mejor salvaguardia de ese uniforme y feliz buen humor que tan necesario es para la satisfacción interna y la alegría”.

La comicidad, una habilidad social

Hay dos grandes tipos de comicidad, según Bergson. La comicidad verbal, mediante el uso del lenguaje, y la de situación, mediante la creación de unos personajes y circunstancias adecuados.

La comicidad verbal es la consecuencia del ingenio, de la capacidad de utilizar el lenguaje para provocar la risa, ya sea aparentando decir lo que no se quería decir, jugando con el significado o con la pronunciación de las palabras, o incurriendo en los llamados “lapsus freudianos”.

El ingenio es esa facultad para discurrir o inventar con prontitud y facilidad la chispa para ver el lado gracioso de las cosas. Esta facultad no es innata sino adquirida, mediante el ejercicio de dos capacidades: la inteligencia social y los recursos de la memoria.

La inteligencia social tiene que ver con la facilidad con la que nos desenvolvemos con los demás y es una forma de inteligencia emocional que requiere de una actitud proactiva, no simplemente de dejarse llevar por la propia sociabilidad, si es que se tiene.

Quizás haya tratado a algún cómico fuera del escenario, y le habrá chocado que no están bromeando durante todos los momentos de su día. Es lógico que les apetezca descansar cuando no están actuando, e incluso adoptar actitudes distintas. Pero esto muestra que, hasta cierto punto, bromear es una faceta del comportamiento en el que hay que emplearse, e incluso prepararse.

Si quiere hacer gracia en alguna reunión o en alguna conferencia, además de improvisar con recuerdos, chistes y bromas, siempre es útil pensarlo de antemano.

Escena del camarote de ‘Una noche en la ópera’

‘Y dos huevos duros’

En relación con la comicidad de situación, Bergson identifica tres recursos principales.

La repetición, que se apoya en lo divertido de la insistencia o la iteración. Recordará la famosa escena del camarote de Una Noche en la Ópera, que incluso se ha convertido en expresión para designar los lugares pequeños donde no cabe un alfiler. En esa situación, cuando Groucho está realizando la comanda del desayuno, se oye la voz de Chico que añade a cada plato “y dos huevos duros”, petición que secunda Harpo con un bocinazo y que confirma el propio Groucho, así hasta cuatro veces. Esta repetición es risible, y quizás se ha visto usted mismo diciendo en alguna ocasión “y dos huevos duros” cuando alguien le pide algo.

La inversión, cuando una situación da un giro repentino o se invierten los papeles de forma inopinada. La suplantación es una forma de inversión muy recurrente, y de nuevo la película de los hermanos Marx nos sirve de referencia. Harpo, Chico y Ricardo, que viajan como polizones en un barco a Nueva York, suplantan a tres famosos aviadores y solo son descubiertos cuando tienen que pronunciar sus discursos ante las autoridades. Las largas barbas y los uniformes que les sirven de disfraz resultan ser el mejor aporte cómico al gag.

La interferencia de las series, más conocida como enredos, es cuando una situación pertenece a dos series de acontecimientos distintos que convergen generando la broma. Al comienzo de Una Noche en la Ópera (¡de nuevo los hermanos Marx!), la millonaria encarnada por la inefable Margaret Dumond espera impaciente en su mesa de un lujoso restaurante a Groucho, que ya se ha retrasado demasiado. Cuando pide que canten su nombre para localizarlo, resulta que lleva una hora cenando animadamente con otra joven, justo en la mesa de detrás.

Más allá de las categorías de recursos que formula Bergson para entender las bromas, y dado que el humor tiene fuentes variadas y sofisticadas, que van de lo inocuo a lo cruel, creo que hay tres consejos pertinentes:

El primero, tomado de Freud: “Son más valiosos los chistes inocentes que los tendenciosos, y los faltos de contenido más que los profundos”.

El segundo, tomado de las palabras que Shakespeare pone en boca del charlatán Polonio en Hamlet: “Como la brevedad es el alma del ingenio y la prolijidad su cuerpo y ornato exterior, he de ser muy breve”. En una línea parecida, está la máxima de Baltasar Gracián: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”.

El tercero, tomado de la experiencia propia: para ser gracioso, sé amable con los demás. Las personas que tratan a sus amigos o colegas con tacto y con amabilidad tienen más probabilidades de causar risa cuando lo buscan deliberadamente que los menos queridos. Si tiene responsabilidades de liderazgo no abuse del humor, porque el riesgo es que la gente le ría las gracias por ser quien es.

Una actividad cerebral

La risa –ejercitarla u observarla– activa múltiples regiones del cerebro: la corteza motora, que controla los músculos; el lóbulo frontal, que ayuda a entender el contexto; y el sistema límbico, que modula las emociones positivas. Encender todos estos circuitos fortalece las conexiones neuronales y ayuda a un cerebro saludable a coordinar su actividad.

Estas observaciones han llevado a psicólogos, asesores y educadores a recomendar la risa como ejercicio habitual, diario, por todos sus beneficios sobre el cuerpo y la mente. No deje que se le escapen situaciones en las que se pueda divertir o pueda bromear con los demás: es tan sano como hacer deporte.

Mi profundo agradecimiento a los hermanos Marx por alegrar nuestra existencia.

 

https://www.cambio16.com/el-filosofo-henri-bergson-la-risa-y-el-bienestar-personal/

 









80 años y 6 lecciones de «El Principito»

Repasamos la historia del célebre libro en su aniversario

 









Francesc Miralles - Cadena SER

"El Principito", el icónico relato de Antoine de Saint-Exupéry, celebra este jueves el 80 aniversario de su publicación con una nueva edición de coleccionista en francés, que saca a la venta la editorial Gallimard.

La edición de aniversario, de tapas duras en color oscuro con letras doradas, es una serie limitada de 3.000 ejemplares numerados con el texto y las acuarelas del autor.

"El Principito" fue publicado por primera vez por la editorial neoyorquina Reynal & Hitchcock, el 6 de abril de 1943, en inglés. Curioso que la primera edición fuera en Estados Unidos y en inglés, todo hay que decirlo.

El aventurero y aviador Saint-Exupery escribió la novela mientras servía como piloto militar desde Nueva York y no sería hasta 1946, tras su fallecimiento en un en una misión bélica en 1944 cerca de Marsella, cuando el libro se publicó en una Europa ya liberada del nazismo.

"El Principito" reivindica la infancia como un territorio para recuperar lo esencial y sobre ello diserta el joven protagonista mientras cuenta su viaje por distintos planetas haciendo amigos.

Recordemos, y leamos, la mítica dedicatoria:

“(A León Werth) Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona grande. Tengo una seria excusa: esta persona grande es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona grande puede comprender todo; incluso los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona grande vive en Francia, donde tiene hambre y frío. Tiene verdadera necesidad de consuelo. Si todas estas excusas no fueran suficientes, quiero dedicar este libro al niño que esta persona grande fue en otro tiempo. Todas las personas grandes han sido niños antes. (Pero pocas lo recuerdan.) Corrijo, pues, mi dedicatoria: (A León Werth, cuando era niño).”

Según Gallimard (la editorial encargada de su publicación en francés), actualmente se venden aún cada año 5 millones de ejemplares en todo el mundo de esta obra de la que se han hecho más de 500 traducciones oficiales.

Hablemos del misterio de la muerte del autor (que desapareció en un vuelo en 1944 sin dejar rastro)

En 1998 un pescador encontró en las aguas al sur de Marsella, en Francia, un brazalete oxidado con el nombre grabado de dos personas: Antoine y Consuelo. Cuando lo tomó entre sus manos, luego de separarlo de los pescados que se encontraban entre su red, y lo limpió, notó que la inscripción era más larga. Los nombres allí escritos hacían referencia al del aviador francés Antoine de Saint-Exupéry, y al de su esposa, Consuelo Suncín. Los demás datos correspondían a la editorial Reynal and Hitchcock Inc., de Nueva York.

Aquel era uno de los pocos indicios sobre la misteriosa muerte del célebre autor de “El Principito”, quien había desaparecido en julio de 1944, a bordo de un avión Lightning P38, en medio de una misión de reconocimiento al sur de Francia, ordenada por el gobierno de Charles de Gaulle, durante la Segunda Guerra Mundial.

Cuando el avión en el que volaba el escritor desapareció de los radares, se sabía que todavía tenía combustible para completar la misión. Por muchos años, se creyó que había sido derribado por fuego enemigo, e incluso que se desvaneció en la cabina por la falta de oxígeno, pero el hallazgo del brazalete, en una zona lejana a la que se le había asignado para volar, generó nuevas inquietudes respecto a la desaparición del francés. Su familia temió, incluso, que se hubiese dirigido hasta allí para suicidarse, y el gobierno se inclinó por esta opción en ese entonces.

Años después, gracias a la terquedad de un hombre que no quiso aceptar esta verdad, el misterio de la muerte de Antoine de Saint-Exupéry finalmente se reveló.

Fue Luc Vanrell, un buzo francés, quien decidió investigar a fondo el asunto. Cuando Jean-Claude Bianco encontró el brazalete y las diferentes versiones alrededor de la muerte del escritor comenzaron a circular, Vanrell entendió que había que hacer algo.

Los rastreos, luego de varios años, lograron resultados en 2004, cuando se hallaron los restos de la aeronave al este de la Isla de Riou, en las inmediaciones de Toulon.

“Me sorprendió mucho que pudiera estar en el área de Marsella, ya que todos los historiadores habían dicho que se había perdido a unos 200 km de allí. Pero no era imposible, especialmente en tiempos de guerra”, señaló Vanrell, en entrevista con la BBC.

Al buzo le tomó alrededor de 19 meses obtener un permiso oficial para examinar los restos. Finalmente, consiguió realizar una limpieza profunda y descubrió, en una de las piezas rescatadas a 60 metros bajo la superficie, el número de serie que pertenecía a la matrícula militar del escritor: 2734, terminando así con 60 años de especulaciones.

El hallazgo, sin embargo, no bastó por sí solo. Ninguna de las partes permitía intuir que el avión del francés había sido derribado. No había marcas de balas o de fusil. O sea, que es su avión, pero no sabemos por qué se derribó.

“No encontramos restos humanos, pero mientras estaba en la parte trasera del avión, que estaba bastante bien conservada, pude ver una tela blanca. La agarré, y la puse alrededor de mi cuello como una bufanda. La imagen que me vino a la mente fue la del pequeño príncipe en su planeta con su gran bufanda flotando en el viento”, comentó el buzo.

En julio de 2006, tras refugiarse día y noche en la lectura de mapas de las zonas en las que voló el escritor, tras entrevistar a varios posibles testigos de guerra y examinar los restos del avión, un colega suyo, oriundo de Alemania, lo llamó a Vanrell para decirle que había localizado a un ex piloto de caza alemán llamado Horst Rippert, un anciano de 86 años quien al parecer habría sido la persona responsable de darle de baja al autor de “El Principito”.

En ese entonces, y según él mismo contó, Rippert tenía 20 años. Si bien no podía asegurar que ese piloto al que él derribó en su momento fuera Antoine de Saint-Exupéry, sí podía confirmar que en la mañana del 31 de julio de 1994, él se encontraba sobrevolando los cielos de Toulon, resguardando la zona de posibles enemigos de las tropas alemanas que se encontraban en tierra, cuando vio que un Lightning P38 se acercaba a 3.000 metros de altura por encima de él. Al ver las insignias, maniobró para situarse tras la aeronave y derribarla.

Rippert recordaba muy bien esa fecha porque era el cumpleaños de su hermano. Sin embargo, su versión, pese a ser la más cercana, no se considera del todo la concluyente. Para muchos, él dice la verdad, pero otros argumentan que su longevidad pudo haberle jugado en contra y sin nadie que pudiera desmentirlo, quiso sacar provecho de la situación, al igual que en otro momento quiso hacerlo Robert Heichele, otro piloto alemán que combatió en esos años.

Heichele dijo que narró en un informe oficial y en una carta que dirigió a un amigo, que él derribó un avión que sobrevolaba la zona de Toulon en ese mes de julio de 1944.

El libro nos deja 6 lecciones a partir de sus citas, vamos a recordarlas:

 

Sobre la intensidad y la madurez:

"Al primer amor se le quiere más, a los otros se les quiere mejor".

 

Sobre los rodeos y las serendipias:

"Caminando en línea recta no puede uno llegar muy lejos".

 

Sobre el roce y el cariño:

"Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante".

 

Sobre el apego:

"Si tú me domésticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo".

 

Sobre la resiliencia:

"Es una locura odiar a todas las rosas porque una te pinchó. Renunciar a todos tus sueños porque uno de ellos no se realizó".

 

Por último, muy socrático:

"Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo eres un verdadero sabio".

 

https://cadenaser.com/nacional/2023/04/13/80-anos-y-6-lecciones-de-el-principito-cadena-ser/

domingo, abril 16, 2023

Teoría del conocimiento y sus características principales

El conocimiento humano, se considera como la capacidad que posee el individuo de transcender en el objeto o hecho que busca conocer; es decir, es un proceso cognitivo donde el sujeto observa, analiza y comprende lo que se encuentra a su alrededor y que desconoce. Hoy día, se habla mucho de la teoría del conocimiento, por eso investigaremos un poco más sobre el tema a continuación.

¿Cuál es la teoría del conocimiento?

También conocido como gnoseología y epistemología, según lo investigado y analizado en varios libros y autores de filosofía, no existe una sola.

En su mayoría señalan dos grandes teorías que intentan explicar el origen del conocimiento y sus elementos.

Estas son: la teoría del conocimiento del racionalismo y la teoría del conocimiento del empirismo, son de estas que luego salen todos los tipos de saberes existentes, aunque otros añaden una tercera que es el fenomenalismo (una combinación de las anteriores).

Teoría del conocimiento del racionalismo
El racionalismo establece que el hombre no es capaz de descubrir la verdad de los objetos e identificarlos por si solo. La persona sin conocimiento solo ve cosas y deforma la realidad de lo que se ve. Por ello, necesita hacer uso de la razón para poder crear ideas y ser capaz de relacionar lo visto con lo que ha vivido.

En resumen señala que, el hombre no aprende de la experiencia, necesita hacer uso de las ideas, el pensamiento y conceptos para poder llegar a éste. Descartes sostenía que “la verdad no está en lo que vemos, sino más bien en lo que pensamos de ello”.

Características principales
En resumen, entre las características principales de la teoría del conocimiento racionalista podríamos mencionar las siguientes: hace uso de la razón.
No se centra en la experiencia.
Se basa en el pensamiento y no en el objeto del saber.

Teoría del conocimiento del empirismo
En esta señalan que solo se puede adquirir conocimiento a través de la experiencia. Es decir, que el individuo aprende en contacto con la realidad, sus hechos y objetos, por eso también se le llama materialista.

En el empirismo se establece que el conocimiento proviene de los sentidos y la experiencia y por tanto que se podía adquirir saber solamente a través de la experiencia.
Características principales

En resumen, entre las características principales de la teoría del conocimiento empirista destacan las siguientes: Se basa en la experiencia como fuente principal.

Es objetiva, por lo que solo toma en cuenta lo que ve, su realidad.
Se opone a lo fantástico, lo mágico, lo que no se puede comprobar.
Hace uso de los sentidos para percibir la realidad y adquirir el saber de ello.

Teoría del conocimiento del idealismo
Kant estableció que los objetos no pueden conocerse como son en si mismos, si no que solamente podemos conocerlos como son percibidos a través de los sentidos.

El idealismo es una teoría a medio camino entre la racionalista y la empírica ya que considera el uso de la razón y de la experiencia importantes, pero en procesos diferentes. Y es que Kant consideró que los objetos llegan a nuestra conciencia con la experiencia y ahí actúa la razón para ordenarlo y conocerlo.

Características principales
Entre las características principales de la teoría del fenomenalismo podemos ver:
Utiliza tanto la razón como la experiencia.
Considera como punto de partida el mundo exterior.
Establece que no se puede conocer las cosas como son realmente, si no como las percibimos.

Referencias Bibliográficas:

Domínguez, A. (2002). Vida, pasión y razón de grandes filósofos. Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha. Cuenca, España.

Peña, L. (1989). Hallazgos filosóficos. Universidad Pontifica de Salamanca. Salamanca, España.

https://www.escritosdepsicologia.es/teoria-conocimiento-caracteristicas/

¿Quién fue el primer filósofo de la Grecia clásica?

La cultura de la antigua Grecia ha llegado a nuestros días, sus filósofos e ideas. 

¿Sabes cuál es el primer filósofo de la Grecia clásica?

¿Cómo era la antigua Grecia?

¿Quién fue Sócrates?

¿Para qué sirve la filosofía?

La filosofía es una rama de la ciencia que se ocupa del estudio de la naturaleza, el conocimiento, la realidad y la existencia humana. La palabra «filosofía» proviene del griego antiguo, donde «filo» significa amor y «sofía» significa sabiduría. Si bien la filosofía tiene sus raíces en la antigua Grecia, el primer filósofo de la Gracia clásica es un tema de debate entre los expertos.
Origen de la filosofía

Para entender quién fue el primer filósofo de la Grecia clásica, es importante hablar sobre los orígenes de la filosofía en general. La filosofía se originó en la antigua Grecia en el siglo VI a.C. con la escuela de pensamiento conocida como los presocráticos. Los presocráticos eran un grupo de filósofos que se centraban en el estudio de la naturaleza y el universo. Su objetivo era descubrir la verdad y explicar el mundo que los rodeaba.

Uno de los presocráticos más conocidos es Tales de Mileto.

Tales nació en Mileto, una ciudad griega en la costa oeste de Asia Menor (lo que hoy es Turquía). Era un hombre rico y bien educado que viajó por todo el mundo para aprender todo lo que pudiera sobre la naturaleza y el universo. Tales creía que todo en el mundo estaba hecho de agua. Según él, el agua era el elemento básico que formaba todo en la naturaleza.

Otro presocrático conocido es Anaximandro. Anaximandro fue un filósofo y matemático que vivió en Mileto alrededor del siglo VI a.C. Al igual que Tales, Anaximandro creía que todo en el mundo estaba hecho de un elemento básico, pero para él ese elemento era algo que no se podía describir o definir. Anaximandro también fue uno de los primeros filósofos en proponer la idea del universo como una esfera con la Tierra en el centro.

Sin embargo, como hemos visto el presocrático que a menudo se considera como el primer filósofo de la Grecia clásica es Tales de Mileto. Esto se debe en parte a que Tales fue uno de los primeros filósofos en utilizar la razón y la lógica para explicar el mundo. También se le atribuye la creación de la geometría, ya que se dice que utilizó sus conocimientos matemáticos para medir la altura de las pirámides en Egipto.

Pero más allá de los presocráticos, hay otro filósofo que se considera el padre de la filosofía occidental: Sócrates. 

Sócrates vivió en Atenas en el siglo V a.C. y es conocido por su método socrático de preguntas y respuestas para llegar a la verdad. Sócrates creía que el conocimiento y la virtud eran esenciales para la felicidad y que la ignorancia era la causa del mal y la infelicidad. Aunque Sócrates no escribió nada, sus enseñanzas y su método han sido estudiados y debatidos durante siglos.