martes, febrero 21, 2017

¿Qué es la política?

La política, que está directamente relacionada  con el ejercicio del poder, viene del griego "polis" o ciudad. Hoy, la única manera de ejercer poder y de gobernar, es por medio de la política (en cuanto a naciones democráticas).

La política, es la fuerza que mueve las naciones; ya que todas las circunstancias o decisiones importantes, pasan por la acción política. Todo gobierno democrático, depende de la política, para poder ejercer autoridad y tomar decisiones en beneficio de los ciudadanos.

Como se mencionó, la política tiene relación con el ejercicio del poder, el cual, debe conllevar el bien común de las personas. Ya que la política, es una rama más de la ética. La cual se estudia, para enderezar los actos humanos.

Los padres de la política, son los griegos, y la cuna de la misma es la ciudad de Atenas. Ya en el siglo V a. C., los griegos practicaban la política, y donde el régimen imperante, era la democracia, el pueblo, era quien manejaba los hilos de la nación.

Sociedad democrática, donde se daba participación solo a sus ciudadanos. En la política, siempre se debe de velar, por el bien común, el bien del todo. Por lo mismo, es que los medios a utilizar en la política, son fundamentales, ya que no pueden estar viciados; es decir, que no son válidos cualquier tipo de medios con tal de lograr unos determinados fines.

Es así, como al menos se entiende la política en las naciones democráticas. Ya que la democracia, es el gobierno del pueblo. O sea, los ciudadanos eligen de manera constante a las autoridades, que los van a representar. Pero esa representatividad, es en beneficio de los electores y no de mutuo propio. Es por lo mismo, que, en la política, se debe de estar informado y al tanto, de esta misma en cuanto a todas sus aristas.

Ciencia y Teoría Política
    
Considerada como una ciencia social que estudia la teoría y práctica de la política, los sistemas y comportamientos políticos. Su objetivo esencial es establecer, a partir de la observación de hechos de la realidad política, principios generales acerca de su funcionamiento. Interactúa con otras disciplinas como la filosofía política  (de la que se separa en la época moderna), y la ética, además de la sociología, la economía, relaciones internacionales, etc.

Norberto Bobbio propone dos acepciones, una en sentido amplio (ciencias políticas), y otra en sentido estricto (ciencia política). La primera abarcaría todos los estudios relacionados con la política desde la antigüedad hasta nuestros días, incluyendo a todos los filósofos y teóricos que han pensado, escrito y analizado la política (Platón, Aristóteles, Cicerón, Maquiavelo, Hobbes, Rousseau, etc.).                               

La ciencia política tiene como objeto de estudio propio al poder que se ejerce en un colectivo humano. La politología se encarga de analizar las relaciones de poder que se encuentran inmersas en un conjunto social, sean cuales sean sus dimensiones (locales, nacionales, internacionales o a nivel mundial).

El poder, entendido como capacidad de un actor social de influir sobre otros, se encuentra presente en todas las interacciones humanas, siempre que existan al menos dos actores que se interrelacionen. El ejercicio del poder se sustancia en la guerra, la paz, la negociación, el consenso y el disenso; la autoridad, la dominación, la obediencia, la justicia, el orden, el cambio, la revolución, la participación política y cualquiera otra situación donde exista el potencial o real encuentro de dos actores sociales con intenciones manifiestas o latentes, de enfrentar sus intereses a los intereses del otro. 

En el Pensamiento chino de Marcel Granet, el arte político databa de las «escuelas confucianas». La administración pública china es la más antigua, comenzando el «mandarinato» en esta época. En la India Antigua pueden encontrarse textos que reflexionan sobre la política desde el épico-mitológico Rig-veda (fines del II milenio a. C.) y el Canon Pali budista (c. siglo VI a. C.). Chanakia Pandit, considerado como uno de los primeros pensadores políticos y economistas; y de hecho se le denomina como el "Maquiavelo hindú". En base a sus enseñanzas se escribió el Artha-shastra (siglo II a IV d. C.).

Mientras el estudio de la política es encontrado primero en la Antigua Grecia e India, la ciencia política llegó tarde en los términos de las Ciencias Sociales. Sin embargo, la disciplina en sí tiene un claro conjunto de antecedentes como ética, filosofía política, economía política, historia y otros campos relacionados con determinaciones normativas de como deben ser y deducir las características y funciones del estado ideal. En cada período histórico y en casi toda área geográfica podemos encontrar a alguien estudiando política y aumentando el entendimiento político.

Los antecedentes de la Ciencia Política occidental se pueden rastrear mucho tiempo antes de Platón y Aristóteles, particularmente en las obras de Homero, Hesíodo, Tucídides, Jenofonte o Eurípides. Platón analizó distintos sistemas políticos y los resumió en estudios más orientados hacia la literatura y la historia, aplicando un método de acercamiento que más cercano a la filosofía. Aristóteles fundamentó el análisis de Platón incluyendo evidencias históricas empíricas en su análisis.

Historiadores como Polibio, Tito Livio y Plutarco documentaron el ascenso de Roma y la organización e historia de otras naciones; mientras estadistas como Julio César o Cicerón proveían con ejemplos de las políticas y guerras de Roma como república y después como imperio. El estudio de la política se orientaba hacia el entendimiento histórico, y la descripción y comprensión de diferentes formas de gobierno.

Con la caída del Imperio romano y el comienzo de la Edad Media, la ciencia política tuvo que sincretizar la tradición clásica con las religiones monoteístas.

En el cristianismo, La ciudad de Dios de Agustín de Hipona redefinió las fronteras entre lo político y lo religioso, proporcionando certezas dogmáticas para las relaciones entre la Iglesia y el Estado, que no obstante fueron objeto de durísimas controversias entre los poderes universales (Papa y Emperador) durante todo el periodo.

En el mundo islámico, autores como Avicena y Averroes, y el hebreo Maimónides, continuaron la tradición analítica y empírica del aristotelismo; mientras que Ibn Jaldún anticipó varios conceptos de las modernas ciencias sociales.

La ciencia política es una disciplina relativamente reciente, cuyo nacimiento (al menos en lo que concierne a la ciencia política moderna) algunos sitúan en el siglo XV con Nicolás Maquiavelo (separación de la moral y de la política). Sin embargo, ya en la Antigüedad existen formas de organización política: la polis (donde nació la palabra 'política', y que significa ciudad) en la democracia griega, la Res Publica (cosa pública) que instauró la igualdad en cuanto a los derechos políticos en la Antigua Roma, a excepción de los esclavos.


Aunque su verdadero desarrollo como disciplina científica es posterior a la Segunda Guerra Mundial, antes de dicho periodo se asociaba al estudio de la jurisprudencia y la filosofía política; y el término "ciencia política" tenía algún uso, lo que hace que la cuestión de a qué autor atribuírselo pueda ser un tema discutible. Para algunos autores fue acuñado Herbert Baxter Adams, profesor de historia de la Universidad Johns Hopkins en 1880. Otros autores afirman que el término Ciencia Política es propuesto por Paul Janet, quien lo utiliza por primera vez en su obra Historia de la Ciencia Política y sus relaciones con la Moral escrita a mediados del siglo XIX.

https://es.wikipedia.org/wiki/cienciapolitica






Definición y Funciones de la Economía


La Economía es una Ciencia Social que estudia cómo los individuos o las sociedades usan o manejan los escasos recursos para satisfacer sus necesidades. Tales recursos pueden ser distribuidos entre la producción de bienes y servicios, y el consumo, ya sea presente o futuro, de diferentes personas o grupos de personas en la sociedad.

El estudio de la economía se basa en la organización, interpretación y generalización de los hechos que suceden en la realidad. La microeconomía, una de las dos ramas en las que se divide la economía, realiza el estudio de unidades económicas (las personas, las empresas, los trabajadores, los propietarios de tierras, los consumidores, los productores, etc.). Es decir, estudia cualquier individuo o entidad que se relacione de alguna forma con el funcionamiento de la economía de forma individual, no en conjunto. Al estudiar estas unidades económicas, la microeconomía analiza y explica cómo y por qué estas unidades toman decisiones económicas. La macroeconomía, la otra rama en que se divide la economía, se encarga de estudiar el comportamiento y el desarrollo agregado de la economía. Cuando se habla de agregado se hace referencia a la suma de un gran número de acciones individuales realizadas por diversas unidades económicas, las cuales componen la vida económica de un país. Esta rama estudia las tendencias en las acciones de éstos.

Para su estudio, la economía utiliza herramientas como las matemáticas y la estadística aplicadas en la econometría, la cual se usa ampliamente en el desarrollo y prueba de modelos económicos. Un modelo económico es una conceptualización mediante la cual se pretende representar matemáticamente y de forma simplificada la realidad, para, de esta forma, poder establecer y cuantificar las relaciones entre las variables económicas que se analizan.

La economía es estudiada por los economistas, que formulan principios económicos útiles en la formulación de políticas diseñadas para la solución de los problemas económicos, sean coyunturales o estructurales.

De esta manera, la economía puede dar alguna explicación a hechos ocurridos en el pasado y realizar pronósticos sobre el comportamiento económico en el futuro. Lo anterior facilita el diseño y la implementación de políticas económicas en un país o una región por parte de las autoridades económicas, las cuales, a través de estas políticas, dirigen la economía con el objetivo primordial de beneficiar a sus habitantes y, a la economía en general, gracias a la satisfacción de sus necesidades.



HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONÓMICO

Los griegos fueron los primeros que trataron de tener un conocimiento sobre el funcionamiento de la economía. Hesíodo, Jenofonte, Platón y Aristóteles se destacaron por buscar explicación a los fenómenos económicos que acontecían en su época.

Durante la era feudal, comprendida entre los siglos VIII y XIII, aproximadamente, se empezaron a presentar dos fenómenos que, posteriormente, Douglas North llamaría |las relaciones sociales y los derechos de propiedad.

A partir del año 1300, se avanzó un poco más en el desarrollo de los temas económicos, gracias a las contribuciones de los llamados escolásticos. Estos eran monjes que se dedicaban a escribir, entre otros temas, sobre los fundamentos de la economía feudal, reglamentándolos de tal forma que los resultados de sus escritos fueran coherentes con la doctrina religiosa cristiana. El principal exponente de la escuela escolástica fue santo Tomás de Aquino. Esta escuela existió en el periodo comprendido entre la caída de Roma y la escuela mercantilista, apareciendo esta última aproximadamente en el año 1600.

La economía mercantilista marca una pauta importante en el desarrollo de la ciencia económica. Tuvo sus inicios en Inglaterra y Francia, implantándose en el mundo entre los años 1500 y 1750, aproximadamente. Los mercantilistas consideraban que la riqueza en el mundo era fija, y estaba representada por la cantidad de metales preciosos y semipreciosos que se poseyeran. La anterior idea los llevó a tomar medidas proteccionistas para evitar que la riqueza pudiera salir de un país. El comercio exterior, a través de una balanza comercial positiva (exportando más de lo que se importara), se convirtió en la clave para obtener poder y riqueza.

En la segunda mitad del siglo XVIII surge la fisiocracia como una reacción de tipo intelectual a la común concepción intervencionista del pensamiento mercantil. Para ahondar más las diferencias, los fisiócratas estudiaron las fuerzas reales que conducen al desarrollo; es decir, estudiaron la creación del valor físico, concluyendo que el origen de la riqueza era la agricultura (en últimas, la misma naturaleza era el foco de riqueza) y que la manufactura era una actividad estéril. Este movimiento se desarrolló únicamente en Francia, a lo largo de treinta años, gracias a François Quesnay y a su obra |Le Tableau Économique. En ella, Quesnay, gracias al análisis de los flujos de los ingresos monetarios en los tres sectores de la economía (agricultores, terratenientes y artesanos/sirvientes), muestra la creación y la circulación del producto neto (la ganancia).

Con los fisiócratas nace la idea de que los esfuerzos personales estaban de alguna manera conectados entre sí (gracias al sistema de precios de la economía). Esto obedecía también a un orden natural superior, que hacía que se concibiera el sistema económico como un mecanismo autorregulable. De aquí surge la idea central del laissez–faire (dejar las cosas a su libre albedrío) como una función del gobierno, porque los obstáculos al crecimiento eran el resultado de las restricciones (mercantilistas) al comercio internacional y al mercado interno.

A finales del siglo XVIII, las tesis fisiócratas ya no eran consideradas adecuadas para asumir un análisis profundo y consciente, dadas las nuevas realidades de la sociedad capitalista. Surge entonces el liberalismo como una nueva doctrina que responde a las exigentes expectativas, fruto de la profunda transformación socioeconómica. La economía clásica fue una forma de pensamiento que surgió con representantes como Adam Smith y David Ricardo. Ellos, preocupados por las relaciones sociales, la intervención del Estado y las consecuencias de éstas en variables como el consumo, la producción y la distribución de la riqueza, tratan de encontrar repuestas en medio del proceso de industrialización vivido especialmente en Gran Bretaña.

Una visión contemporánea pero enfocada hacia las relaciones sociales de la producción industrial es la de Carlos Marx. Para él, la producción industrial generaba un excedente que no se redistribuía en el salario de los trabajadores sino que era acumulado por el propietario del capital y de los medios de producción.

Desde finales del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX, se desarrolla un movimiento que defiende fuertemente al liberalismo y al individualismo: los neoclásicos. Sus principales puntos de análisis fueron la plusvalía y la maximización de los beneficios. Reconocidos representantes de ellos son Keynes y Say, quien formuló la ley del pleno empleo, mientras que Keynes decía que los individuos intercambian instintivamente y, por lo tanto, el mercado es consecuencia de un orden natural, de la misma manera que lo es la acumulación de capital. Este orden natural es guiado por la revelación de las preferencias de los individuos a un subastador, quien encuentra el precio en el que se vacían los mercados, de tal suerte que el único mecanismo que evita el monopolio es la concurrencia del mercado. Así, la autorregulación da origen al concepto de “la mano invisible”.

Entre las últimas escuelas de pensamiento económico se encuentran las de los neo-neoclásicos. Ellos agrupan varias corrientes, entre ellas las de los monetaristas y los neo institucionalistas. Los monetaristas son conocidos gracias a Milton Freeman, quien afirmaba que las fallas en el mercado se debían, en buena parte, a la intervención del Estado. Los neo institucionalistas se centran en los fenómenos sociales y en la cooperación económica. Gran parte de sus ideas son una crítica al neoclásico Marshall, argumentando que, para que la distribución de la riqueza sea eficiente, son necesarias las instituciones.



domingo, febrero 12, 2017

Especial: La Corrupción en Colombia.









Analicen lo que debe cambiar. Ustedes deciden. 
Corruptor = Traidor. 
En vista de la cruel realidad que soporta nuestra sociedad con la lacra de la corrupción, publicamos 31 Artículos sobre esta problemática que tanto           mal nos genera y perjudica.


 Además, de un ejercicio de análisis por medio de  un Taller.



Taller: La Corrupción en Colombia
            

Índice de Percepción
Se requieren resultados concretos contra esta problemática



La ausencia de sanciones efectivas y rápidas frente a casos de corrupción y la prevalencia de prácticas de abuso del poder en todas las ramas del poder público y en diferentes estamentos del Estado se reflejan en la baja calificación que obtiene Colombia en el Índice de Percepción de Corrupción (IPC) 2012. Colombia obtiene un puntaje de 36 sobre 100 (siendo 0 mayor percepción de corrupción y 100 menor percepción de corrupción), y se ubica en el puesto 94 entre 176 países evaluados.

Entre los 32 países de América evaluados, Colombia se encuentra en el grupo con calificaciones deficientes. A nivel de Suramérica, solo Chile (72), Uruguay (72) y Brasil (43), obtienen calificaciones aceptables.

En el IPC, Transparencia Internacional evalúa los niveles de percepción de corrupción en el sector público, basado en el promedio de los resultados de las encuestas y evaluaciones realizadas a ejecutivos del sector privado, expertos y analistas de riesgo.

Colombia: tenemos que vencer la impunidad

Los resultados del IPC para el país son muy preocupantes. "Lo que nos muestra la baja calificación de 36/100 es que a pesar de las reformas institucionales para combatir la corrupción, incluyendo la aprobación de nuevas normas como el Estatuto Anticorrupción , aún no se percibe el efecto de estas iniciativas deberían generar sobre prácticas corruptas al interior del Estado colombiano. Hay denuncias, procesos de investigación, nuevas normas, pero se percibe que la sanción no es efectiva, predomina una sensación de impunidad", asegura Elisabeth Ungar, Directora Ejecutiva de Transparencia por Colombia.

La corrupción en Colombia ha alcanzado un carácter estructural

 La corrupción está asociada con el pago de sobornos (en los procesos de licitación y contratación casi siempre de contratistas a funcionarios públicos de todo nivel), compensaciones por favores para concretar un negocio o acceder a un servicio público, pero también que se manifiesta en la captura del Estado en sus diferentes niveles, el nepotismo, legislar en beneficio propio, entre otros.

“Superar la corrupción requiere de esfuerzos de todo el Estado, no solo de la voluntad o responsabilidades aisladas del gobierno. El problema viene escalando de tiempo atrás y no tiene color político. El ejecutivo, el legislativo, la rama judicial y los órganos de control deben coordinarse si queremos resultados efectivos. Pero, además, el sector privado, como corresponsable de muchos hechos de corrupción, debe asumir compromisos y emprender acciones para prevenirla y combatirla”, agrega Ungar.

Entre las siete encuestas y evaluaciones que componen la calificación del IPC para Colombia, los puntajes más bajos corresponden a la opinión de ejecutivos de empresas. “Esta percepción del sector empresarial sobre la corrupción en el sector público evidencia que no se están tomando las medidas necesarias para prevenir la corrupción, lo cual debería ser una prioridad para los sectores más sensibles y considerados las ‘locomotoras’ del desarrollo económico, como el minero. El crecimiento económico trae grandes beneficios, pero también conlleva grandes riesgos en materia de corrupción”, puntualizó la doctora Ungar.

Índice de Percepción de Corrupción 2012: los resultados globales  

En el IPC, Dinamarca, Finlandia y Nueva Zelanda comparten el primer lugar, con una puntuación de 90, alcanzada gracias a eficaces sistemas de acceso a la información y normas regulatorias para funcionarios públicos y empresas privadas. Al extremo inferior de la tabla de calificación se ubican Afganistán, Corea del Norte y Somalia, países en los que la ausencia de instituciones públicas eficaces y la prácticamente nula rendición de cuentas abren espacio a la corrupción.

Antecedentes

Este año, Transparencia Internacional ha actualizado la metodología del Índice de Percepción de la Corrupción. Por esta razón los resultados no son comparables con los del año anterior. El cambio se refleja en la nueva escala de 0 (sumamente corrupto) a 100 (muy transparente), y no de 0 a 10 como en años anteriores.

¿Dónde se presenta la corrupción?

- en el sector público, en el sector privado y en la esfera social

 Luego de la Lectura Responder las Siguientes Preguntas

1. ¿Cuál es su opinión sobre la corrupción en nuestro país?

2. ¿En el ejercicio de la ciudadanía activa, que actitud asumir ante actos de corrupción que nos afectan como comunidad?

3. ¿Qué tipo de acción política directa realizaría para evitar que un político con vicios y corruptelas (nepotismo, favoritismo hacia terceros, tráfico de influencias, etc.), aumente su poder para abusar de él?   

Pregunta SABER

1. La corrupción es considerada como una calamidad nacional que incide y perjudica las diferentes esferas de la vida nacional. Por ejemplo, sus efectos alteran las estructuras de clases o en el ámbito político, sus tentáculos alcanzan las estructuras de poder sobre las cuales ejercen presión especialmente a través del soborno y dádivas para influir en determinadas decisiones, comprar favores y recomendaciones ante funcionarios públicos con poder y así salir favorecidos en sus intereses. También podemos considerar que afecta la esfera social si se tiene en cuenta que

A. financia algunos programas de beneficio social y como también políticas públicas
B. es una posibilidad de lograr libertad para maniobrar políticamente dentro de un partido
C. genera todo de acciones que van en contra de la constitución política y los valores sociales
D. contribuye con el financiamiento de las campañas publicitarias de políticos que atacan a sus adversarios sin piedad  



http://sincorrupcion.file.wordpress.com/2011/03/corrupcion.jpg
http://periodismoinvestigativo.com.co/wp/wp-content/uploads/2017/01/e5a10e21037f4fbee5e70ce8d30decff-560x350.jpg













 Los  detalles inéditos del escándalo Odebrecht


SEMANA revela datos desconocidos de las  investigaciones sobre los sobornos. 

Giros del extranjero, empresas fachadas, contratos simulados y decenas de chats 
son las piezas clave.


Odebrecht ha removido los cimientos del poder en toda América Latina. Con el testimonio de 77 ejecutivos de la compañía que están cantando en Brasil para obtener beneficios, un juez ordenó detener el viernes al expresidente peruano Alejandro Toledo, en República Dominicana miles de personas marchan para pedir cárcel, mientras en Panamá, México y Argentina los tentáculos apenas comienzan a conocerse, pero prometen ser aterradores.
En Colombia, la polémica alcanzó ya a las dos campañas presidenciales de 2014. La de Óscar Iván Zuluaga por cuenta de los pagos que la compañía le habria hecho a su asesor, y la del presidente Juan Manuel Santos por la afirmación del exsenador Otto Bula, según la cual supuestamente 1 millón de dólares podrían haber llegado al gerente de la campaña, Roberto Prieto. SEMANA presenta las piezas clave de semejante rompecabezas.
Otto Bula, el ventilador
El exsenador de Sahagún es la pieza clave del escándalo. Dueño de un pasado oscuro, Otto Bula ha venido entregando a la Fiscalía detalles no solo de la vía Ocaña-Gamarra, sino de cómo los dineros de Odebrecht habrían penetrado la gerencia de la campaña del presidente Santos. En un testimonio juramentado aseguró que del famoso millón de dólares le pagaron 200 millones por su intermediación y le entregó un 10 por ciento a un empresario que se prestó para monetizarlo en Colombia. El resto –dice– lo entregó a “un señor que se llama Andrés Giraldo en un hotel, aquí en Bogotá… que uno entra y en la parte de atrás está un restaurante italiano… esa plata era para el señor Roberto Prieto… Allí hablamos, yo me senté, comí y luego le dejé su maletín con la plata ahí”. Agregó que la primera vez le entregó 500.000 dólares y en otra oportunidad el resto.
Andrés Giraldo, el intermediario
Después de la segunda rueda de prensa del fiscal, saltó a la palestra el nombre de Andrés Giraldo, el hombre al que supuestamente Otto Bula le habría entregado el maletín. Se sabía que se trataba de un empresario paisa y uno de los mejores amigos de Prieto. En una entrevista con SEMANA, Giraldo contó que, en efecto, se reunió con Bula en el Juan Valdez del hotel Virrey Park en Bogotá y que tiempo después llegó Prieto, aunque no se cruzaron. Aseguró que no recordaba si había asistido a una segunda reunión, pero negó haber recibido un peso de Bula. Agregó que el exsenador llegó con grandes ínfulas y se presentó como el dueño del “poder político de la costa” y le propuso un proyecto de acueductos.
El enlace de la ANI
SEMANA pudo establecer que un funcionario de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y el senador Bernardo ‘Ñoño’ Elías hicieron el contacto entre Giraldo y Bula. También que los investigadores le apuntan a determinar si existe una relación cercana entre el congresista y el presidente de ese organismo, Luis Fernando Andrade. Ñoño ha sido un protagonista silencioso del escándalo, pero varias fuentes aseguran que el parlamentario estaba muy interesado en el otrosí pues afirmaba que tenía un importante caudal electoral en Norte de Santander. Sin embargo, según los datos de la Registraduría apenas sacó 3.974 votos. Hay indicios de que el senador y funcionarios de la ANI compartían información privilegiada. Y que Ñoño tenía contacto permanente con Bula para tratar estos temas.
El contrato Bula-Odebrecht
El 14 de enero la Fiscalía ordenó detener al exsenador. La prueba reina, según se dijo en su momento, era un contrato de Odebrecht con Bula cuyo objeto era entregarle una comisión de éxito de 4,6 millones de dólares. Este sería el pago por un trabajo de lobby para lograr un otrosí que permitiera construir la vía Ocaña-Gamarra que se conecta con la Ruta del Sol. La hipótesis de la investigación se centraba en ese documento, pero todo cambió cuando el propio Bula confesó que era falso. Según dijo el exsenador, se trataba de un contrato simulado firmado en 2016 para justificar un dinero que realmente había sido girado el 5 de agosto de 2013. Bula entregó pruebas incontrovertibles de que se había alterado de manera dolosa esa fecha, por ejemplo, el archivo original en Word, que dejaba ver que la fecha de creación era 2016. Y el fiscal Néstor Humberto Martínez entregó en su comunicado de prensa pistas de quién pudo haberlo hecho. Se refirió a “reconocidos profesionales del derecho”.
Los 3,6 millones de dólares perdidos
La revelación del contrato simulado cambió todo el rumbo de la investigación. Por ese detalle Bula llegó a contar que, de los 4,6 millones de dólares que establecía el falso documento, él apenas sabía de 1 millón. Las pesquisas lograron determinar que el exsenador tramitó dos giros en 2014 por ese monto y que el dinero fue monetizado en el país en enero y marzo de ese año. La operación es compleja y consta de giros en paraísos fiscales, principalmente en la isla de Antigua en el Caribe. Por ahora, se sabe que gran parte de los otros 3,6 millones se manejaron vía Panamá y la Justicia de ese país está colaborando.
La misteriosa fecha del contrato
El dato de que el contrato fue firmado “a mediados de 2016”, como dijo Bula, es clave porque significa que los brasileños crearon un documento falso para justificar ante las autoridades una plata que no tenía soporte. La fecha es diciente pues el efecto dominó del escándalo en Brasil ocurrió justo en ese momento. Marcelo Odebrecht, el dueño de la compañía, fue condenado en marzo y a partir de allí 77 altos ejecutivos comenzaron a buscar arreglos con la Justicia, en lo que consideran en ese país una “delación sinfónica”.
El factor Brasil
Los resultados de la operación Lava Jato, la gigantesca pesquisa sobre la compleja red de sobornos a cambio de contratos con Petrobras, destaparon en 2014 un entramado de corrupción que compromete al actual presidente de Brasil, Michel Temer, y a Dilma Rousseff y Luiz Inácio Lula da Silva. Se calcula que la petrolera desvió irregularmente 20.000 millones de reales (6.400 millones de dólares), de los cuales 7.000 millones (2.250 millones de dólares) fueron a parar a Odebrecht. Las confesiones de los 77 altos ejecutivos que buscan beneficios judiciales están hoy bajo secreto de sumario, pero se sabe que comprometen a varios personajes en Colombia. El fiscal Martínez y el procurador Fernando Carrillo han anunciado que se trasladarán a ese país para recoger la mayor cantidad de información posible.
El negocio con Estados Unidos
En la negociación con la Justicia de Estados Unidos, directivos de Odebrecht, entre los que está Marcelo Odebrecht, se declararon culpables y se comprometieron a pagar una multa de 2.600 millones de dólares a Estados Unidos (10 por ciento), Suiza (10 por ciento) y Brasil (80 por ciento). El Departamento de Justicia reveló el acuerdo al que llegaron con los directivos, lo que ocasionó el primer golpe del escándalo. 
Los brazos de la corrupción se extendieron a África y países de América Latina como Venezuela, Perú, Ecuador, México, Panamá, República Dominicana, Argentina, Colombia y Guatemala.
¿Y si Bula miente?
Las declaraciones del exsenador han generado mucha suspicacia. Sin embargo, a pesar de su controvertido pasado, Bula tiene algo a su favor: guardó todo. En medio del proceso ha entregado decenas de chats entre él, senadores y funcionarios, así como documentos y detalles sobre cómo sucedieron las cosas. La Fiscalía además tiene en su poder los comprobantes de los giros, los certificados de las sociedades en el exterior y los códigos Swift de los bancos en los que se hicieron las transacciones. Por cuenta de que la investigación tiene un componente transnacional, es la primera vez que Panamá envía los registros de las juntas de las compañías. Hay dos razones que harían pensar que a Bula le costaría mucho mentir. La primera, que él mismo pidió que le tomaran su testimonio bajo juramento, con lo cual no solo perdería los beneficios, sino que se expondría a 12 años de cárcel por falso testimonio. La segunda es que al reconocer que recibió el millón de dólares se autoincriminó en delitos muy graves como el lavado de activos. 

http://www.semana.com/nacion/articulo/detalles-ineditos-de-las-investigaciones-sobre-los-sobornos-de-odebrecht/515126
El  roscograma de la corrupción y el clientelismo en Colombia

                                   
visto por Daniel Coronell


“Se trata de una gran colonoscopia de la política”, dice Samper Pizano en el prólogo del libro “Recordar es morir” que muestra el entramado de sus columnas.   

                                                    Por: Las2orillas 

“Recordar es morir”, así se tituló una columna publicada en 2007 por Daniel Coronell sobre la trágica suerte de varios testigos que se habían atrevido a declarar contra el general Rito Alejo del Río. Y así mismo se titula el nuevo libro en el que reconocido periodista y columnista cuenta el detrás de cámaras de sus investigaciones periodísticas. Las historias detrás de sus más importantes columnas publicadas en la revista Semana.

Coronell escribe solo una vez a la semana. Y con eso le basta para revelar las documentadas denuncias que marca en la agenda informativa. ¿Cómo lo logra? ¿Cómo se tejen esas investigaciones? ¿Cómo decide un tema y lo concreta? Estas son algunas de las preguntas que responde el libro publicado por la editorial Aguilar, y con prólogo de Daniel Samper Pizano, quien señala que más que un recuento de columnas, el texto entero expone un gigantesco roscograma de corrupción y clientelismo: “una gran colonoscopia de la política colombiana”.

Este es el preámbulo escrito por Daniel Samper Pizano:

De un solo golpe        Por: Daniel Samper Pizano

Cierto día de 2007, una discreta florista callejera se instaló en inmediaciones de la residencia bogotana de Daniel Coronell, uno de los periodistas más conocidos del país por sus telenoticieros ágiles, informados y vigilantes. Contra lo que podría suponerse, la florista no estaba interesada en ofrecer azucenas y claveles a los peatones, sino en averiguar la vida de Coronell y espiar sus actividades. Era una agente secreta del das, el ya desaparecido y tenebroso departamento de seguridad que, impulsado por la Presidencia de la República, se dedicó entre 2002 y 2010 a perseguir, calumniar, amenazar e incluso asesinar a quienes entraban a la lista negra del primer mandatario, Álvaro Uribe Vélez.

Coronell, bogotano de 51 años, trabajador incansable, hombre discreto casado con la conocida y premiada periodista María Cristina Uribe y padre de Raquel y Rafael, en los años siguientes fue víctima, lo mismo que su familia, de chuzadas telefónicas, amenazas y un acoso permanente que los obligaron a dos exilios. Uno por emergencia y otro por prudencia, que aún se prolonga. Sin embargo, desde el exterior y durante el tiempo que permaneció en Colombia, su columna en Semana se convirtió en la más leída del país por su valentía y por la solidez de sus denuncias. Y Daniel, me atrevo a pensar, en el periodista que más admiramos sus colegas.

Recordar es morir recoge, en forma temática y con interesantes introducciones, 102 columnas publicadas entre el 19 de mayo de 2007 y el 28 de noviembre de 2015. Posiblemente muchos seguidores de Coronell conocieron en su momento buena parte de esos artículos. Pero se trata de experiencias diferentes. Una cosa es leer cada ocho días una página que revela atropellos y corruptelas y otra es el acceso a esas denuncias ofrecidas en orden cronológico, y agrupadas por escándalos. El impacto ya no llega en incómodas cuotas semanales, sino como un solo golpe contundente que quita la respiración.

Su lectura resulta indispensable para intentar armar el “rompecabezas que es la Colombia contemporánea”, como señala el subtítulo del tomo con pleno acierto. Me parece, en cambio, que el título está errado. Este libro es mucho más que una recopilación de recuerdos o memorias. En realidad, se trata de varios libros en uno. Es un libro de historia actual; es un tratado de periodismo; es una exploración social sobre la corrupción y también un esbozo sicológico sobre el poder.

Siendo todo lo anterior junto, no constituye, sin embargo, el texto de un sociólogo, un politólogo ni un sicólogo, sino de un periodista que reflexiona sobre su oficio y procura ejercer de la manera más profesional posible la función fiscalizadora que es derecho y deber de la prensa.

El agudo sentido reporteril de Coronell está presente en cada renglón, pero en especial cuando ofrece detalles y pinceladas de los personajes que desfilan por sus páginas. Menciona, por ejemplo, que cuando buscó para una entrevista en su cuartel de reclusión al coronel Alfonso Plazas Vega, procesado por la toma del Palacio de Justicia, lo encontró orando en la capilla. Y describe así a cierto fotógrafo tropical: venía “vestido de amarillo pollito y con una cámara al cuello”.

Recordar es morir tiene las ventajas de un libro escrito por un buen periodista. Lo que en manos de un jurisperito, un militar o un antropólogo habría sido un ladrillazo contra el lector, Coronell lo presenta en forma clara, contextualizada y amena. Los acusados tienen su turno, los hechos son precisos y no le falta humor al autor para describir ciertas situaciones, ni ironía para calificarlas.

Perplejo ante encrucijadas absurdas, Coronell confiesa que a veces no sabe si reír o llorar.

De todos modos, ni el humor ni la amenidad despojan al columnista de lo que en la profesión se llama “el instinto por la yugular”, y a todo lo ancho y lo largo el libro da la impresión de haber sido escrito “sin temores ni favores”.

Adentrarme en este prólogo en los temas investigados y los destapes conseguidos equivaldría a repetir su contenido. Menciono apenas la nefasta vitrina de escándalos: el Palacio de Justicia, la compra de la reelección de Uribe, las chuzadas del das, los subsidios para ricos de Agro Ingreso Seguro, SaludCoop, el inefable magistrado Jorge Pretelt…

Vale la pena apuntar que un trabajo de Daniel y sus colegas al revisar y comparar videos de la tragedia del Palacio de Justicia les permitió saber que el magistrado Carlos Urán había salido vivo del infierno y asesinado después. Muchos hallazgos sorprenden y la gran mayoría indignan. No todos salpican a Uribe. También aparece, por ejemplo, la vergonzosa defensa que hizo Colombia a través de un “perito mercenario” ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, lo que hace al gobierno de Juan Manuel Santos cómplice de esconder suciedades debajo del tapete.

En las páginas de este volumen uno oye crujir la maquinaria del poder y ve el baile de presiones contra la Justicia: políticos, militares, juristas, “abogángsters” (como los denominó Carlos Monsiváis), gobiernos extranjeros (en especial el de Estados Unidos), medios de comunicación…

Quiero subrayar esto último porque Recordar es morir no solo se destaca como excelente tratado de periodismo (“La labor del periodismo es buscar la verdad, no hacer justicia”) y de investigación (“El periodismo investigativo es, en esencia, un trabajo de equipo”); además, al hacer un repaso a las debilidades del sistema político y social, exhibe la irresponsabilidad de la prensa. Coronell la critica por sus silencios, por sus alcahueterías, por su incapacidad de mirar (me remito a la nota “No se han dado cuenta”) y por sus incongruencias. Denuncia a los “periodistas dedicados a lavar la cara de los funcionarios envueltos en escándalos”. Y revela, por ejemplo, que, en tiempos en que el embajador de Colombia en Italia, Sabas Pretelt, tenía problemas con la Justicia, el jefe de prensa de la embajada, pagado por el Gobierno, era también corresponsal de El Tiempo, RCN Radio y Canal RCN. ¿Qué independencia podía esperarse de él?

La imagen telescópica que ofrece el trabajo de Coronell es la de un gigantesco roscograma alimentado por la corrupción y el clientelismo.

El elenco de personajes principales que protagonizan el libro es siniestro, angustioso, deprimente, triste. Algunos de ellos, como el procurador Alejandro Ordóñez, sectario y clientelista, no parecen de estos tiempos sino de la Edad Media. El más temible es Álvaro Uribe, líder conectado con un sinfín de escándalos, actos de persecución y corruptelas de consecuencias históricas que en cualquier país realmente democrático estaría preso en una penitenciaría, sedado en una casa de reposo o hundido en un avergonzado silencio. En Colombia, no; aquí es un prócer buscapleitos a quien la ley no roza.

Entretanto, el mosaico de personajes secundarios ofrece muchos pintorescos; otros, ingenuos; algunos más unos que inspiran miedo y no pocos esperpénticos, como cierto colombiano antisemita y católico pre-preconciliar que mantiene una organización pronazi donde alaba a Hitler y a sus discípulos tropicales.

Actúan en el escenario de Recordar es morir muchos individuos que ofenden la ley, la Justicia, el decoro administrativo y hasta la ortografía, como la sentencia condenatoria de Yidis Medina (otra figura que parece tomada de una película de Almodóvar), suscrita por un juez a quien no le alcanzó bachillerato, por lo que escribe “agrozo modo” en vez de grosso modo y “espedida”, en vez de “expedida”.

Uno de los “valores” que -espero y confío- salen maltrechos de estas páginas es la noción de patria que nos venden quienes pelechan a la sombra del tricolor. El doctor Samuel Johnson dijo sabiamente en el siglo xviii que “el patriotismo es el último refugio del sinvergüenza”. Imposible discrepar de él cuando uno se entera de los crímenes que se cometen aquí y ahora con el pretexto de “hacer patria”.

Muchos reprocharán a Coronell que se ocupe de la podredumbre nacional y no de “tantas cosas buenas y bonitas que tiene nuestro lindo país”.

No es esa su misión. La suya consiste en destapar los abusos, única manera de poder corregirlos, así como el médico, para recobrar la salud del paciente, debe diagnosticar primero la enfermedad. Por eso insisto en que este no es un libro de recuerdos. Es una gran colonoscopia de la política colombiana.


http://www.las2orillas.co/el-roscograma-de-la-corrupcion-y-el-clientelismo-en-colombia-visto-por-daniel-coronell/