viernes, junio 10, 2016


Venezuela, el país en el que una hamburguesa cuesta 170 dólares
 La nación vecina luce precios comparables con las ciudades más costosas del mundo.

INTERNACIONAL    POR: AFP     MAYO 21 DE 2016 - 09:13 P.M.

Si un visitante es tan desafortunado que solo puede pagar con una tarjeta de crédito internacional en Venezuela, los precios le harán pensar que se encuentra en un lugar aún más caro que Tokio o Zúrich.

Una hamburguesa cuesta 1.700 bolívares, el equivalente a 170 dólares al cambio oficial de 10 bolívares por dólar, y una noche de hotel 69.000 bolívares, es decir, 6.900 dólares. Por supuesto que ningún comerciante pone precios tomando como referencia la tasa oficial, sino la del mercado negro, en el cual un dólar se cambia por 1.000 bolívares. 

Pero también para los venezolanos que ganan en bolívares, las cosas son increíblemente caras debido a la hiperinflación en esta economía altamente dependientes de las importaciones. Incluso para la clase media, que se desliza hacia la pobreza, una hamburguesa o una noche de hotel están fuera de su alcance.

"Todo el mundo está bajando. No podemos respirar", dice Michael Leal, de 34 años y gerente de una óptica.

Tiendas Clausuradas     

En Chacao, un barrio de clase media de Caracas, un grupo de oficinistas hace fila frente a una tienda de víveres para comprar el almuerzo más barato posible.

A su alrededor, los restaurantes están vacíos. Vista por encima, Caracas se parece a cualquier otra ciudad de América Latina, con rascacielos, autopistas de tráfico intenso y peatones que caminan de prisa. Pero una mirada un poco más atenta descubre un profundo malestar económico. Muchas tiendas, especialmente de productos electrónicos, bajaron sus cortinas.   

"Esto es horrible ahora", dice Marta González, de 69 años y dueña de una tienda de productos de belleza. "No hay compras, solo compran comida", añade la mujer al tiempo que atiende a un cliente que paga con tarjeta de débito un par de afeitadoras desechables. Un cartel pegado en la caja registradora indica "No aceptamos tarjetas de crédito".

Filas y Filas    

En el mismo barrio, un moderno y elegante centro comercial con varios restaurantes con terraza, un espacioso Hard Rock Café y negocios de cadenas internacionales como Zara, Swarovski o Armani Exchange luce desierto, salvo por la presencia de sus aburridos empleados.      

En contraste, cerca de 200 personas hacen fila pacientemente para entrar a una farmacia. No saben exactamente qué van a comprar, pero es la rutina de estos tiempos, hacer fila para tratar de adquirir algún producto de higiene personal de precio regulado, como por ejemplo la crema dental, antes de que se agote, lo que ocurre usualmente en pocos minutos.      

"Hacemos esto todas las semanas. No sabemos qué vamos a poder comprar", dice Kevin Jaimes, vendedor de autopartes de 21 años que espera junto a su familia. "Lo difícil es cuando hay una cola gigante y todo está agotado antes de llegar", añade.

Cuando no se logra adquirir los productos de precio regulado en los comercios, la única alternativa es acudir a los revendedores en el mercado negro, que los ofrecen cien veces más caros. Jaimes vive con su familia, integrada por un total de siete personas, y trata de arreglárselas con un salario de 35.000 bolívares mensuales, en realidad unos 35 dólares. Demasiado poco como para que pueda siquiera plantearse ir una vez al cine del centro comercial, donde la entrada cuesta 8.800 bolívares.

Si consiguiese algún modo para entrar al cine, la cartelera ofrece las mismas películas que se exhiben en Estados Unidos: "Capitán América: civil war", "El libro de la selva" y "Angry Birds, la película". Pero una ida al cine y una bolsa de palomitas de maíz son lujos que muy difícilmente pueden permitirse los venezolanos por estos días. 


http://www.portafolio.co/internacional/situacion-venezuela-496171


Google quiere hacer ‘la vida más fácil’
 El gigante cerró esta semana su conferencia anual con una apuesta por la integración de la inteligencia artificial en los dispositivos móviles.

POR: EFE       MAYO 21 DE 2016 - 08:09 P.M.

"No se trata solo de dar enlaces a la gente. Necesitamos ayudarles a solucionar problemas en el mundo real", indicó Sundar Pichai, consejero delegado de Google en la apertura de la conferencia celebrada en San Francisco del 18 al 20 de mayo.

Pichai aseguró que su compañía está "en un momento clave" en la búsqueda de medios para facilitar la vida a sus usuarios. "Queremos que tengan un diálogo de ida y vuelta. Lo pensamos como un modo de que cada uno se cree su propio Google individual", aseguró Pichai antes de presentar uno de los productos estrella, Google Home, con el objetivo de plantar cara al Amazon Echo y que se prevé esté disponible para final de año.       

Se trata de un pequeño altavoz que trata de combinar todos los dispositivos para "hacernos la vida más fácil en casa", con el cual podremos interactuar por medio de un sistema de reconocimiento de voz y desde el que tendremos acceso a búsquedas en internet y organización de agenda en las diferentes plataformas del hogar de modo personalizado.   

Durante los tres días de la conferencia, la firma con sede en Mountain View (California) y ahora agrupada bajo el nombre de Alphabet, mostró además la última actualización de su sistema operativo Android, anunció un sistema de llamadas y mensajes inteligentes que permite agilizar y ampliar las comunicaciones, así como un servicio gratuito e ilimitado para almacenar fotos y vídeos.    

La aplicación de mensajería Google Allo, que integra esta tecnología de aprendizaje artificial, pretende ampliar las posibilidades en la comunicación al permitir predecir las respuestas e integrar la conversación en motores de búsqueda en función de la ubicación de los participantes, y plantar cara a Whatsapp y el Messenger de Facebook. También incluye un modo "incógnito" con el cual se pueden encriptar los mensajes o fijarles una fecha de vencimiento.    

Por su parte, el servicio de telefonía inteligente Duo es una respuesta al FaceTime de Apple, ya que flexibiliza las llamadas y ofrece conexión por vídeo más sofisticada.       Ambos servicios, Allo y Duo, llegarán al mercado en verano. Los analistas dieron la bienvenida a las propuestas de Google, puesto que consideran que la empresa fundada por Larry Page y Sergey Brin en 1998 se encuentra por detrás de otros grandes de Silicon Valley en determinadas áreas.

"Google falló y tiene agujeros en algunos sectores, como el de mensajería y redes sociales, que se han convertido en las plataformas que más usan los consumidores de móviles", señaló Julie Ask, analista de Forrester Research, en declaraciones a Bloomberg.        Por ello, Ask dijo que el objetivo de "Google es salir y atraer a este gente donde se encuentran ahora".    

Una de las novedades mejor recibidas por los más de 7.000 asistentes a la conferencia de desarrolladores fue la actualización del sistema operativo para dispositivos móviles Android N, que permite utilizar aplicaciones sin tener que descargarlas previamente gracias a los servidores de Google y evitar así verse obligados a instalar algunas que solo se van a emplear de manera ocasional.

Android es uno de los puntos fuertes de la compañía, además del icónico motor de búsquedas, ya que cerca del 80 % de los teléfonos inteligentes del mundo lo utilizan al entregarse de manera gratuita a los fabricantes.


http://www.portafolio.co/negocios/empresas/google-apuesta-inteligencia-artificial-496169
Día de la Afrocolombianidad:
 4 mujeres afro-empoderadas en Colombia

Por: Kathy García



Este 21 de mayo conmemoramos 165 años de la abolición de la esclavitud en el país.

Elegimos cuatro bellas y empoderadas mujeres para explorar la visión de sus raíces y aportar un granito de arena a la lucha de visibilidad de las comunidades negras en Colombia.
Zulia Mena.
Viceministra de Cultura

Participó en el desarrollo del Artículo Transitorio 55 de la Constitución Nacional de 1991 y en la preparación de la ley 70 o Ley de las Comunidades Negras. Fue la primera mujer alcaldesa de Quibdó (2012-2015) elegida por voto popular.

Cuando Zulia era una pequeña de ocho años vendía frutas en Campo Bonito (Quibdó, Chocó), corregimiento donde nació. Allí se fue formando una de las principales líderes afro que luchan por la igualdad de oportunidades y el reconocimiento de todos como iguales, una labor que inició en un grupo juvenil que luchaba contra el racismo.

A los 26 entró al Congreso por la Circunscripción Especial de Comunidades Negras. La viceministra es trabajadora social de la Universidad Tecnológica del Chocó Diego Luis Córdoba y especialista en gestión territorial y comunitaria del Instituto Interamericano para el Desarrollo Económico y Social de Washington, Estados Unidos.

¿Cuál es tu apuesta desde el Viceministerio para darles a las
comunidades negras mayores posibilidades de acceso a la cultura?
         
Históricamente hemos luchado como colectivo por un país justo, con inclusión política y económica de su diversidad. Mi trabajo está enfocado a potenciar el conocimiento, la visibilización y la aceptación de la diversidad cultural como Patrimonio de la Nación en el marco de la construcción de un país en paz y con justicia.

¿Colombia sigue siendo un país racista?

Siempre lo ha sido. Es un racismo peligroso porque es soterrado en el sentido que no existe expresamente en la legislación, negando o excluyendo al otro, pero existen códigos invisibles que discriminan. El racismo no se expresa contra una persona, sino contra esa persona como miembro de la comunidad discriminada. Por ejemplo, cada vez que agreden a un afrocolombiano o afrocolombiana, como el caso reciente en Villavicencio, están agrediendo a toda nuestra población. Con el racismo disimulado nos hacen sentir menos, y lo hemos permitido.

¿Cómo dar la batalla diaria para generar mayor inclusión?

Es fundamental superar los obstáculos para la implementación y el seguimiento, ya que la adecuación y articulación de la estructura del Estado es lenta para garantizar y hacer efectivo el goce y disfrute de estos derechos.

Belky Arizala
Presidente de la Fundación El Alma No Tiene Color

Cucuteña de 38 años de ascendencia afro. Tras 20 años de carrera en el modelaje, la actuación y las relaciones públicas, Belky asegura que para ella es “importante conmemorar el 21 de mayo como el día de la abolición de la esclavitud, pues esto no es un tema de razas. Para mí la afrocolombianidad es el día de la integración étnica en el que todos debemos reconocer nuestra herencia africana”.
¿Cómo te sientes formando parte del 'black power' colombiano?
 
Yo soy una mujer feliz, tranquila, muy consciente de ese propósito divino para el cual vine a esta tierra. Formo parte de ese grupo de colombianas modelos a seguir, y estoy muy contenta porque en 20 años de carrera siento que lo he hecho bien y que voy a hacerlo cada vez mejor, porque todo es un proceso de maduración, es un proceso de encuentro personal identificando ese propósito y ese ‘por qué’ estoy aquí. Hacer parte de este ‘black power’ femenino es maravilloso y espero llegar a todas las naciones y ayudar a muchas mujeres.

¿Cuáles son tus expectativas con carácter social?

Mi sueño siempre fue ser amiga de Unicef y embajadora de las Naciones Unidas. Espero lograr muy pronto ser embajadora de buena voluntad para ONU Mujeres, y lo voy a lograr. Ya soy amiga de Unicef oficial y fui imagen de la campaña de Naciones Unidas por la paz de Colombia. Siento que tengo mucho que hacer por este país. Para eso es que sirve tener poder, para ayudar a otros.

¿Te has sentido rechazada por tu color?
 
La discriminación es un virus que no va a terminar, a no ser que empecemos a curar corazones y a educar a las personas. Fui víctima en algunos momentos, pero para mí todo esto es una bendición. Creo que el hecho de ser la que lleve un estandarte de libertad ha permitido que muchas mujeres más se empoderen y crean en ellas mismas”.

¿Cuál es tu mantra de empoderamiento? "El alma no tiene color".

Mabel Lara
Periodista de Noticias Caracol y Blu Radio

El rostro y la voz de esta caucana de 35 años son reconocidos por quienes la escuchamos diariamente en las noticias radiales y la vemos en ‘Colombia oculta’, la nueva sección de Noticias Caracol en la que realiza periodismo investigativo en los lugares más lejanos del país. Empoderada como mujer, madre y profesional, regresó este año a Cali para acompañar a su esposo (César Galvis, quien es gerente de Telepacífico en la capital del Valle) y ver crecer a su hijo Luciano (2 años).
Mabel habla con pasión de la discriminación racial que aún se vive en Colombia tras 165 años de abolirse la esclavitud. “El 21 de mayo nos ayuda a visibilizar que el Gobierno debe proveerle las mismas condiciones para salir adelante a un joven que vive en Bogotá, como a uno que vive en Buenaventura”.
Asegura que “el insulto más charro que le han dicho es ‘no pareces negra’, porque pretenden omitir mi raza. Conozco negros que son líderes de las comunidades, como gente muy rubia y blanca que se siente pro derechos de los afrocolombianos. No es un tema de pigmentación, es un tema de identidad”, explica.
“Mi papá es muy mono y mi mamá muy negra; yo tomé la decisión de ser negra, pero realmente soy zamba o mulata. Ser negra es un tema de decisión, de identidad, que no pasa por la pigmentación de la piel”.

¿Crees que en Colombia hay más clasismo que racismo?
Sí. Si llega un negro europeo con un cargo importante en una multinacional, la gente no ve su pigmentación, lo que les interesa es de dónde viene y sus comodidades socioeconómicas. Pero en esa misma instancia siento que el tema del racismo es porque nosotros no tenemos las mismas condiciones que el resto de los colombianos. La mayoría de la pobreza está en los pueblos negros, que se han quedado en el atraso porque se han robado toda la plata en complicidad con los gobiernos. No han tenido las mismas condiciones de desarrollo, ni las prioridades para infraestructura que el resto de las regiones, especialmente lugares como Buenaventura, de donde salen millones de dólares diariamente.
¿Cuál es tu mayor aporte en la lucha contra la discriminación?
 
Eliminando estereotipos de sucia, pobre, fea o bruta, que es el lastre que cargamos las mujeres negras desde la época de la esclavitud. Mi papel fundamental es de acción política. Estando todos los días en la pantalla intentando mostrar lo que soy capaz de hacer como una mujer negra y colombiana. Mi papá es muy mono y mi mamá muy negra; yo tomé la decisión de ser negra, pero realmente soy zamba o mulata, hablando antropológicamente.
 
Goyo
Co-Creadora, Cantante y Mc de Choquibtown

Esta mujer de 33 años es líder de una de las agrupaciones de hip hop y música alternativa más importantes de Latinoamérica. Sus letras visibilizan una de las regiones más olvidadas de nuestro país, el Pacífico colombiano, y se las ha hecho cantar a medio globo para poner a Chocó en el mapa. “Me siento útil, creo que puedo ser yo y al mismo tiempo muchas mujeres”, dice la cantante sobre ser parte del ‘black power’ femenino en Colombia.
Goyo nació en Condoto, y junto a su banda, también integrada por Tostao y Slow, ha sido nominada múltiples veces a los Grammy, que ganaron en el 2010 y en el 2015. El año pasado fueron galardonados con el premio Afrodescendiente del año.
 ¿Por qué es importante que todos celebremos este día?

Nos mantenemos en conexión con nuestros ancestros, y cuando uno sabe de su historia tiene la posibilidad de escoger qué se repite, pues tenemos muchos modelos a seguir que no son reconocidos, pero que para mí sí son el punto de partida. Una de las cosas más importantes para mí es sentir que hago algo por mi gente, pues ese fue el ejemplo que nos dejaron Benkos Biohó (líder de los esclavos cimarrones), Leonor González, La Negra Grande de Colombia, el compositor Jairo Varela y la escritora Teresa Martínez, madre de Varela.
¿Qué significa ser afro y mujer en esta época? 

Para mí, ser una mujer afro es ser una mujer común y corriente, una mujer como todas las demás. Pero poder influenciar a muchas mujeres en una sociedad afro que comienza a ver la luz me hace sentir especial. Poder expresarse y formar parte de una sociedad que nunca habló de “ser afro”, pero que sabe que siempre ha sido una parte importante en la construcción de nuestro país.    
 
“Me siento útil, creo que puedo ser yo y al mismo tiempo muchas mujeres”, dice la cantante sobre ser parte del black power femenino en Colombia"






http://alo.co/cultura-y-opinion/dia-de-la-afrocolombianidad
¡Tiempo es lo que  sobra!
  La mayoría se queja de no tener un respiro en el trabajo, pero los expertos señalan que esa percepción es errada. Recientes sondeos muestran que la gente holgazanea más de lo que cree.
En el mundo moderno la gente se siente abrumada por sus la-bores, por el ‘corre corre’ para llegar puntuales a las citas y por la falta de tiempo para atender a los hijos como se debe. Con la llegada de la tecnología móvil que buscaba aliviar la carga, la situación no mejoró y ahora el público clama que esos aparatos roban mucho espacio. En fin, pareciera que el siglo XXI dejó a todos sin respiro.
Pero Laura Vanderkam, autora de varios libros sobre el tema, dice que esa idea persistente de vivir agobiados por el trabajo y las labores del hogar es equivocada. “Usted tiene más tiempo del que cree”, dice, y ese es, de hecho, el subtítulo de su libro 168 horas.
Ella misma empezó a llevar un registro de cada cosa que hacía y para hacerlo más fácilmente tomó esa cifra, 168, el número de horas que hay en una semana. En ese momento ella tenía dos hijos (hoy tiene cuatro) y escribía para los más importantes diarios de Estados Unidos. Usualmente se quejaba de dedicar 12 horas al día a sus labores periodísticas y a las faenas de la casa, y aseguraba que apenas dormía seis. Pero al analizar los datos de su bitácora descubrió que en realidad trabajaba mucho menos. “Me di cuenta de que perdía tiempo navegando en internet o andando por la casa sin objetivo concreto”, admite.
La mayoría tiene esa misma percepción errada. En un estudio publicado en 2011 en el Monthly Labor Review, Vanderkam encontró que la gente trabajaba 25 horas menos a la semana de lo que pensaba, es decir, tres horas menos cada día. Como le pasó a la autora, cualquiera puede contar la historia de que vive en un agite total basado solo en la percepción. “Pero mi vida, y posiblemente la de los demás no era tan loca cuando la vi en un todo”, dijo a SEMANA.
El sociólogo John Robinson, autor del libro Time for Life, también observó la tendencia. La gente que creía trabajar entre 40 y 44 horas a la semana en realidad solo lo hacía por 36,2 horas. Y en la medida en que la jornada de trabajo era más larga también lo era la brecha entre la percepción y la realidad. Así, cuando decían que habían trabajado 60 horas a la semana en realidad solo eran 44; cuando hicieron cuentas de 74 en realidad eran 54 horas. “Solo muy contados individuos trabajan realmente 60 horas a la semana”.
En cuanto al sueño, Vanderkam encontró el mismo patrón: la gente cree que duerme poco, apenas un promedio de 6,7 horas, pero los estudios lo han establecido en 8,7, aun en familias con hijos menores de 6 años. Según dice Eliana López, gerente de Michael Page, la gente labora en promedio 48 horas a la semana y duerme 56 horas, lo cual dejaría libres 54. “La gran pregunta es qué está haciendo con ese tiempo”, dice.
La autora cita un sondeo de la Oficina de Estadísticas Laborales en Estados Unidos que pudo establecer que la gente pasa a diario más de cinco horas frente a la televisión o en reuniones con amigos, entre otras actividades de ocio. Aún quienes trabajan tiempo completo tienen cuatro horas de esparcimiento al día. Y los que tienen hijos menores de 6 años cuentan con 3,4 horas para sí mismos. Si a diario todos tienen casi ocho horas libres, ¿por qué persiste la idea de la vida agitada?
Hay varias explicaciones. Para la autora, la gente tiende a exagerar en este tema porque la mente humana registra más los eventos negativos que los positivos. Esto lleva a que un trabajador asuma que su día pesado más reciente es el típico de su vida. Otro factor que contribuye a esta falsa percepción es que muchos no saben diferenciar qué es trabajo y qué no. “¿Leer el periódico en la oficina es trabajo? ¿El tiempo de viaje de la casa a la oficina cuenta?”, pregunta ella.
Además, estar ocupado es un sinónimo de estatus y, por eso, a todos les gusta decir que están agobiados en su oficina para sentirse importantes. “Si yo hago esperar al otro o retraso a los demás estoy diciendo que soy más importante que ustedes”, dice Ana Sarmiento, asesora empresarial en el tema de recursos humanos. Para Vanderkam, además, el trabajo es un espacio competitivo y todos quieren verse ocupados y necesarios para conservar su puesto.
Sarmiento cree que esto también sucede por incapacidad de planear el día, no solo en cuanto a tener claras las prioridades sino a saber cómo ejecutarlas. “Al no tener eso en foco suena el teléfono y la persona se engancha en una conversación y en otra, y así llegan las cuatro de la tarde con la sensación de que tenía mucho que hacer pero no hizo nada”, dice. De esta forma, los asuntos por resolver se desplazan para el día siguiente y así se va creando la idea de que hay mucho pendiente.
Los expertos consideran que muchas personas trabajan ineficientemente. Si bien sienten la presión del tiempo sobre sus hombros, a la hora de la verdad su rendimiento no es tan alto. “Muchos hacen vueltas de banco todavía cuando se puede pagar por internet o se toman un cafecito con el amigo. Luego se quejan de que tienen que trabajar hasta tarde”, dice.
El problema de creerse muy ocupado, según Vanderkam, es tomar decisiones vitales equivocadas, como, por ejemplo, dejar la carrera por criar hijos o lo contrario. “La gente escucha constantemente que no hay tiempo para las dos cosas, pero si supiera que el promedio de los padres que trabajan duermen suficiente, les daría una perspectiva diferente”. También genera culpas porque la gente cree que pasa menos tiempo en lo prioritario, cuando esto puede no ser cierto. La mayoría de los que se quejan de tener mucho oficio, en realidad trabajan menos de lo que ellos mismos creen. Por eso, la principal manera de recuperar momentos vitales es mirar en qué se va el tiempo cada semana (ver recuadro). “Saber a dónde va nuestro tiempo permite tomar decisiones diferentes basado en evidencia y no en la historia que cada quien se dice a sí mismo”, dice la autora. Después de todo las horas son la materia prima de la vida y como se gasten produce la historia de cada cual. Una que puede estar llena de momentos satisfactorios o de frustraciones.
Pasos para encontrar horas
La autora sugiere algunos consejos sobre cómo abrir espacio en la agenda para lo importante. 
- Registrar cada hora que pasa. Este ejercicio ayuda a tomar conciencia de que hay mucho espacio libre a pesar del trabajo y otras responsabilidades. Dividir el tiempo en 168 horas es mejor que en fracciones de 24 horas porque permite ver el panorama más amplio. “Si una madre siempre sale temprano del trabajo para ver a sus hijos sentirá que se está perdiendo de oportunidades laborales. Pero si mira en el contexto de la semana puede decidir quedarse dos días semanales hasta tarde para no sacrificar ninguno de sus intereses”, explica.
- Decidir qué hacer con ese tiempo libre. Hay que poner prioridades pero también ser más eficiente en la manera de ejecutar las tareas. López y Sarmiento aconsejan hacer listas de cosas pendientes pues cada vez que se tacha una, se siente gran satisfacción. En cuanto a las tareas grandes, lo mejor es fragmentarlas en pequeños logros para poder cumplirlas mejor. Otra idea es planear la semana y no solo el día. 
Lo que no sirve, que no estorbe. Identificar las cosas en las que no se quiere perder tiempo es crucial para reorganizar la vida. Por ejemplo, algunas funciones se pueden delegar o hacer más fácilmente con los medios electrónicos, como las vueltas del banco o las aplicaciones para hacer el mercado.
- Sea honesto. Según Vanderkam, al decir que está ocupada, la gente evita tomar decisiones importantes como qué hacer con sus 54 horas libres a la semana. De la honestidad de cada cual depende asignarlas a temas verdaderamente prioritarios.
- Cambie su discurso. En lugar de decir no tengo tiempo, diga no voy al médico porque mi salud no es importante y si esa frase no suena bien hay un problema. “Cambiar el lenguaje nos recuerda que el tiempo es una elección. Si no le gusta cómo lo gasta puede escoger otra cosa”.

http://www.semana.com/vida-moderna/articulo/laboral-empleados-ocupados-tienen-mas-tiempo-de-lo-pensado/474474




Las 3 cosas que todo joven que inicia su vida laboral  debe entender (guía para dummies)

Una vez usted termina la universidad y sus prácticas profesionales, de ser el caso, tiene que pasar por una serie de situaciones que pueden resultar desconocidas y un poco confusas. ¿Qué tiene que saber?

Ingresar al mundo laboral, en Colombia, puede resultar algo complicado para muchos. No sólo se empieza a conocer una realidad para la que muchas de las universidades nunca los prepararon, sino que implica también sumergirse en el mundo de la tramitología que va desde lo complejo de entender todo sobre la seguridad social hasta lo básico de firmar un contrato.

Además, hay que sumar una realidad bastante fuerte, que es luchar en contra de la tendencia de desempleo juvenil que, en Colombia, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, son cerca de 1,1 millones de jóvenes colombianos que no tienen empleo (menores de 29 años), representando la mitad del total de desempleados del país.

Pero una vez se logra superar la barrera y se encuentra una oportunidad, hay una serie de trámites que deberán afrontarse, muchas veces acompañados del consejo de los padres o personas mayores que “ya conocen el sistema”; pero otras, en las que se encuentra totalmente solo y no hay suficiente información como para tomar una decisión adecuada, así que se pueden terminar cometiendo errores.

“Ya firmé”

Uno de los principales desconocimientos que tienen los jóvenes es sobre el tipo de contrato que manejan cuando ingresan como parte de una empresa. Inicialmente puede que hayan sido guiados por la universidad, con un contrato de aprendizaje o de prácticas profesionales, pero cuando ya son contratados luego de esto o una vez se gradúan, vienen una serie de términos desconocidos:

  • Prestación de servicios: uno de los más comunes y usados, especialmente, en la fuerza laboral colombiana, pues aquí es también donde caben no sólo los emprendedores sino también los denominados “independientes”, que son las personas que se encargan de hacer una labor específica para una empresa y que, en teoría, no deben asumir horarios ni mayores responsabilidades más allá de la tarea encargada.
Lo malo, es que usted debe asumir los pagos de su seguridad social, lo que implica que deberá sacar de lo que le paguen, aproximadamente un 30% de sus ingresos para pagar su salud, sus aportes a pensión, su seguro ARL y, si quiere, una afiliación a una caja de compensación. Así que no se haga muchas ilusiones con un pago alto porque, si usted no paga su seguridad social, la empresa puede escudarse para tampoco pagarle hasta no tener el certificado.

Este es uno de los contratos más comunes, pero los menos queridos por los colombianos, porque implica no recibir una serie de beneficios que sí se tienen en otros contratos, como cesantías, vacaciones y dotación.

Le sugerimos leer “El costo de ser trabajador independiente”.

  • Término fijo: También comunes, son contratos que tienen más beneficios pero que están establecidos con una duración determinada. Las empresas pueden usarlo por un caso muy puntual como, por ejemplo, un reemplazo por una licencia de maternidad o por un proyecto específico. Entre las características es que no puede ser superior a tres años pero sí puede ser renovado indefinidamente (como el de prestación de servicios).
En este caso, quien lo contrata, asume una parte del pago de su seguridad social (usted asume cerca del 8% del total), prestaciones sociales (cesantías) y aportes parafiscales. Lo malo es que tiene un tiempo de caducidad, por lo que puede no tenerse una estabilidad laboral que le permita hacer sus propios proyectos (como endeudarse para comprar casa o pedir periodos largos de vacaciones).

  • Término indefinido: El anhelado por todas las personas, porque la empresa se encarga de pagar también parte de su seguridad social, como en el contrato a término fijo; pero tiene la ventaja que da una mayor estabilidad a un empleado en tanto que no tiene que ser renovado. No obstante, eso no significa que no pueda ser despedido, de hecho, puede suceder: sea por justa o injusta causa. Lo bueno es que, para el segundo caso, usted recibirá una indemnización que puede ayudarle a soportar, al menos, un mes mientras consigue trabajo.
“Los pagos que me hacen”

Esto se refiere al tema de seguridad social, pues usted, como persona mayor de edad y responsable de su vida, deberá pagar su propia salud, hacer los aportes a pensión, su aporte para ARL y todo lo que ello implica. Lo primero es la afiliación: es necesario que no se deje presionar y tome una decisión adecuada para escoger las entidades que lo atenderán según sus necesidades.

La mayoría de jóvenes continúan con la misma EPS que estaban con sus padres pero, lo que muchos no saben es que para poder acceder a una medicina prepagada (opción que dan algunas empresas), deberán cotizar a una EPS determinada; por lo que es bueno que se informe con su empleador antes de tomar la decisión. Lo mismo puede llegar a pasar en el caso de pensiones, ya que muchos no saben qué es eso y se dejan aconsejar cotizando al Régimen de Prima Media o Colpensiones, cuando un joven que inicia su vida laboral debe hacer sus aportes a un fondo de pensiones o del régimen de ahorro solidario.

Ahora, hay otro tema que tienen que tener en cuenta: en caso de que sea independiente y se demore en hacer los pagos, no solamente puede no recibir los correspondientes a su trabajo, sino que las entidades no le prestarán el servicio, lo que sucede mucho con las EPS y, para “colmo de males”, también entrará “en mora”, lo que significa que empezarán a hacerle los cobros hasta que usted pague o, sea el caso, dé el anuncio correspondiente a las entidades que está afiliado, que no va a cotizar más.

Y si cambia de contrato, la cosa se puede complicar “¿Y ahora qué, si pasa de independiente a empleado?”.

Pensiones

Como ya lo hemos mencionado previamente en un artículo, un joven adulto debe cotizar en un fondo de pensiones. Pero esto no implica, solamente, que deba afiliarse y ya, pues la responsabilidad con su futuro va mucho más allá de eso: debe revisar que realmente se registren los pagos, que sean por el valor de su salario y que, si es su caso, verifique que la empresa sí ha pagado.

Esto, lo que traduce, es que cada tres meses, desde que empieza a cotizar, va a recibir un extracto con su historia laboral, al que debe hacerle un seguimiento para que, cuando en 30 años se vaya a pensionar, no sea uno de los miles de colombianos que hoy tienen problemas porque “las semanas no aparecen”, es decir, no les hicieron las cotizaciones y ahora deberán trabajar más.

Ahora, lo otro que debe saber cómo joven, es que tiene que cotizar al fondo de mayor riesgo, es decir que su dinero será invertido en más acciones que en activos “conservadores”, con el fin de que logre una mayor rentabilidad y, con ello, haga un mayor ahorro.


http://www.finanzaspersonales.com.co/ahorro-e-inversion/articulo/empezar-a-trabajar/60168


¿Por qué todo es "tan jodido" para los  jóvenes de hoy?

Si usted compara la generación de su abuelo, con la de su papá y quizá con la de sus hermanos menores, se dará cuenta que hay situaciones en las que usted, como millennial, tendrá que llevar la peor parte.

Una reciente investigación revelada por The Guardian muestra cómo los altos costos de endeudarse (especialmente por educación), el desempleo y los precios de la vivienda están llevando a que los Millennials, o aquellos que tienen hoy entre 18 y 34 años, sean la generación que más duro le ha tocado en cuanto a desigualdad,porque no están ganando como deberían, a su edad.

Los datos, de LIS (Luxembourg Income Study): Cross-National Data Center, sugieren que la recesión que se vivió a nivel mundial en 2009, complicó las condiciones de vida de esta generación y cómo, a medida que ellos buscan unas mejores condiciones de vida, se encuentran con distintos factores que no les permite lograrlo de forma rápida ni fácil.
En sí, lo que se hizo fue comparar cómo las generaciones anteriores, cuando tenían entre 20 y 30, lograban unas remuneraciones salariales mucho más altas (casi en 20% más), de lo que hoy están recibiendo estos jóvenes, lo que se traduce en una dificultad para lograr objetivos financieros como la adquisición de una casa o crecer profesional-mente más rápido, con mejores condiciones.

Esto no solo está afectando el presente de estas generaciones, sino también su futuro al tener en cuenta que, con unos menores ingresos, no están logrando cotizar a pensiones en el mismo nivel que sí lo hicieron sus padres o abuelos, porque el desempleo juvenil a nivel mundial aún sigue en crecimiento, mientras las pocas posibilidades quedan abiertas para aquellos que tienen un relativo buen nivel de vida.

Entre las conclusiones que saca The Guardian, están:

La riqueza y prosperidad ha caído fuertemente para los adultos jóvenes pertenecientes “al mundo rico”.

En los EE.UU., los menores de 30 años son ahora más pobres que los pensionados. En el Reino Unido, para un pensionado, su ingreso (o ahorro) disponible ha crecido a grandes niveles, casi tres veces más rápido que los ingresos de los jóvenes. 

Millennials han sufrido pérdidas en términos reales en su salario en: EE.UU., Italia, Francia, España, Alemania y Canadá y en algunos países, incluso, esto sucedía antes de la crisis financiera de 2008.

"Los pensionados han visto un crecimiento de su ingreso disponible que ha sido significativamente más alto que el de los jóvenes, en casi todos los países ricos en las últimas décadas".

Las consecuencias

Quizá por eso mismo es que esta generación no tiene un afán en abandonar los hogares de sus padres ni en invertir en cosas como vivienda u otro tipo de bienes que otras generaciones, a esta misma edad, se preocupaba por ir adquiriendo como forma de construir un patrimonio.

Pero las consecuencias no se prestan únicamente para ellos, sino para las mismas generaciones que su trabajo está sosteniendo y las venideras, pues puede llegar a generarse una especie de “estancamiento económico” en sus ingresos o vidas profesionales, al no contar con unas opciones laborales adecuadas, gracias al contexto económico que viven los países en los que habitan.

The Guardian cita a Paul Johnson, director del Instituto de Estudios Fiscales, quien “teme que la desigualdad intergeneracional lo que hará es alimentar la desigualdad de una forma más amplia en la sociedad, porque los jóvenes con padres ricos conservarían una ventaja que se consideraría “injusta” en los años importantes de la edad adulta temprana”.

En sí, los costos de crecer próspera y financieramente, para ellos, son más costosos, pues se están enfrentando a unos incrementos en la calidad de vida que se dan de forma rápida como la vivienda (pues no alcanzan a reunir si quiera la cuota inicial para adquirir una), mientras están pagando sus estudios universitarios y de posgrados, en los que confían que les darán un futuro más próspero.

La conclusión es que todo esto tendrá un efecto dominó en las tasas de natalidad y la demografía, en el mundo entero.


http://www.finanzaspersonales.com.co/ahorro-e-inversion/articulo/jovenes-tienen-una-situacion-dificil/60156



Las elites y el statu quo  
por María  Jimena Duzán

 Menospreciar  este momento comprando argumentos burdos de una propaganda política que no propone nada sino que busca destruir todo, sería el peor error de las élites políticas y económicas.

En su última columna en El Tiempo, Carlos Caballero Argáez se refiere a la responsabilidad que le compete a las elites norteamericanas en el surgimiento de un frankenstein como Donald Trump, y se pregunta si las colombianas con su miopía no son acaso las causantes directas de la tremenda polarización que vive el país. Unas elites que, según él, no han servido para mitigar los ánimos ni para establecer puentes, sino para echarle más leña al fuego y agudizar la polarización.

De esa pregunta yo salto a otra más concreta: ¿será que nuestras plácidas elites colombianas están conscientes de lo que les puede suceder si actúan con la miopía de siempre, y deciden apostarle al statu quo en lugar de reaccionar a la altura que exige este momento histórico? Ah, porque esa es la otra. Por cuenta de la propaganda política de quienes se oponen a cualquier pacto producto de la negociación política con las Farc, se ha querido menospreciar este momento histórico. Ante la evidencia de que el acuerdo entre el gobierno y las Farc ya no tiene marcha atrás, los pregoneros del desastre, que se oponen a todo lo que tenga que ver con el proceso de paz, se han apresurado a socavar los efectos que tendría este acuerdo que, repito, ya es una realidad irreversible. Para estos pregoneros del apocalipsis este acuerdo es una trampa que no nos va a traer la paz -los neoparamilitares y el ELN seguirán alentando la guerra-, pero en cambio sí supone un acto inadmisible de entrega del Estado a las Farc, al terrorismo y, por esa vía, al castro-chavismo.

Menospreciar este momento comprando argumentos burdos de una propaganda política que no propone nada, sino que busca destruir todo, sería el peor error que pueden cometer las elites políticas y económicas. ¿Cómo van a oponerse a que los niños menores de 15 años se salgan de la guerra? ¿Cómo le van a explicar al país que ellos están en contra de un proceso que ha logrado silenciar fusiles? ¿Cómo explicar que sigan oponiéndose a unos acuerdos en los que las Farc se comprometieron a dejar el secuestro y la extorsión? ¿Será mejor que los niños regresen a la guerra y que los que no secuestran hoy lo vuelvan a hacer? Pactar la paz con una guerrilla que ha estado combatiendo 60 años, que representa un poder armado que sometió a poblaciones enteras, no puede ser inocuo.

El proceso de desprestigio de las elites en Estados Unidos, hoy aceptado por tirios y troyanos, se dio sin que estas lo notaran. Su arrogancia les impidió ver lo que se les venía y hoy se sienten sorprendidos de que un multimillonario ignorante como Trump esté desplazando a las tradicionales elites republicanas.
Nunca pensaron que iban a tener que rendir cuentas. Sobrevivieron al escándalo de Wall Street y las elites republicanas salieron bien libradas luego del farragoso conteo electoral que le quitó en la Florida la presidencia a Al Gore. Confiadas en su suerte, se dedicaron durante ocho años a destruir el gobierno Obama y su principal obra, el Obamacare. ¿Y cuál fue su resultado? Que paralizaron al gobierno en perjuicio de los ciudadanos. Y sí, es cierto, lograron deslegitimar a su opositor político, pero al desatar esa guerra sin cuartel también perdieron ellos. Sin darse cuenta, crearon el caldo de cultivo para el ascenso de Donald Trump quien ha centrado su discurso en el desprestigio de las elites tradicionales con un éxito político inesperado.

Sería un error histórico que nuestras elites optaran por el statu quo por culpa de su miopía y de su arrogancia. Hasta ahora han salido indemnes de todos sus entuertos. Lograron frenar los efectos de la gran reforma del 36 concebida por Alfonso López Pumarejo, impulsando una contrarreforma que dio al traste con la reforma agraria, hecho que nos retrasó en la historia unos 60 años. Décadas más tarde, lograron sepultar la reforma agraria de Carlos Lleras Restrepo en el Pacto de Chicoral, que también nos devolvió aún más en la historia. Cooptaron a un outsider como Álvaro Uribe, pero cuando este quiso quedarse en el poder movieron sus cuerdas para sacarlo a gorrazos, como lo hicieron años atrás con el general Rojas.

Activar el freno de las reformas -de hecho ya lo están haciendo ciertas elites regionales con la Ley de Restitución de Tierras- atizaría la polarización que vive el país y podría socavar la legitimidad del gobierno de Santos, ya hoy suficientemente averiada. Pero que quede claro: en esa guerra sin cuartel que desatarían, las elites también llevan las de perder. Al no ser conscientes de su desprestigio, su miopía les impide ver que están creando el caldo de cultivo para el surgimiento de un frankenstein colombiano, que podría resultar siendo tan imparable como hoy lo es Donald Trump.

http://www.semana.com/opinion/articulo/maria-jimena-duzan-oposicion-de-elites-politicas-es-peligrosa-para-proceso-de-paz/476340


La "paradoja de Protágoras"
                                                                    Grado  10°

Protágoras de Abdera, era un filósofo griego, un sofista, que a la segunda mitad del siglo V a. de C. enseñaba humanidades, especialmente retórica, en la ilustrada Atenas.

Es conocida su afirmación «el hombre es la medida de todas las cosas», es decir, el valor de las cosas depende de los hombres que las valoran, no hay valores universalmente válidos. Para él, todo tiene dos caras, dos perspectivas; su arte o habilidad retórica conducía en descubrir las dos diferentes lecturas de toda cuestión.

La "paradoja de Protágoras" es un ejemplo de ello.

"Protágoras dice que sobre toda cuestión se puede disputar desde dos puntos de vista y con la misma fuerza, incluso sobre esta cuestión misma de si todo puede ser discutido desde dos puntos de vista."     Séneca, Cartas a Lucilio 88,43

El espabilado Euatlo asistió a las lecciones de Protágoras hasta acabar su formación; después, decidió no dedicarse a la abogacía y, consecuente-mente, no pagaba. Protágoras reclamó los honorarios, pero el estudiante no se veía en la obligación de pagar: aún no había ganado su primer caso. Frente a la amenaza de un pleito judicial, el brillante Euatleo, que él mismo quería hacerse cargo de la defensa, argumentaba: «Si vamos a juicio, Protágoras, y yo gano, por este mandamiento judicial, no te tendré que pagar; si pierdo, dado que aún no habré ganado mi primer pleito, y esta era nuestra condición, tampoco no tendré que pagar. Así, pues, Protágoras, no te conviene ir a juicio: seguro que lo perderás.»       

Pero Protágoras, experto en ver las dos caras de todo, argumentaba:
«Si vamos a juicio, Euatlo, y gano yo, por este mandamiento judicial, me tendrás que pagar; si pierdo, tú habrás ganado tu primer pleito y por razón de nuestro antiguo pacto, me habrás de pagar.»

Adaptado de: Historia de la Filosofía. Barcelona: Editorial Edebé, pág. 12, 2009