viernes, abril 07, 2023

El árbol de manzanas

 Este era un enorme árbol de manzanas al cual un niño amaba mucho.

 Todos los días jugaba a su alrededor, trepaba hasta el tope, comía sus frutos y tomaba la siesta bajo su sombra. El árbol también lo quería mucho.

Pasó el tiempo, el niño creció y no volvió a jugar alrededor del árbol.  Un día regresó y escuchó que este le decía con cierta tristeza:

-¿Vienes a jugar conmigo?

Pero el muchacho contestó:

-Ya no soy el niño de antes que juega alrededor de los árboles. Ahora quiero tener juguetes, y necesito dinero para comprarlos.

-Lo siento---dijo el árbol-. No tengo dinero, pero te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas; así podrás comprar tus juguetes.

El muchacho tomó las manzanas obtuvo el dinero y se sintió feliz.  También el árbol fue feliz, pero el muchacho no volvió. Tiempo después, cuando regresó, el árbol le preguntó:

-¿Vienes a jugar conmigo?

-No tengo tiempo para jugar; debo trabajar  para mi  familia y necesito una casa para mi esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme?

-Lo siento -repuso el árbol-. No tengo una casa, pero puedes cortar mis ramas y construir tu casa.

El hombre cortó todas las ramas del árbol, que se sintió feliz, y no volvió. Cierto día de un cálido verano, regresó. El árbol estaba encantado.

-¿Vienes a jugar conmigo? -le preguntó.

-Me  siento  triste,  estoy  volviéndome  viejo.  Quiero  un  bote  para  navegar  y descansar, ¿puedes dármelo?

El árbol contestó:

-Usa mi tronco para construir uno; así podrás navegar y serás feliz.

El  hombre  cortó el  tronco,  construyó su bote y se fue a navegar  por un largo tiempo.

Regresó después de muchos años y el árbol le dijo:

-Lo siento mucho, pero ya no tengo nada que darte, ni siquiera manzanas.

El hombre replicó:

-No tengo dientes para morder ni fuerzas para escalar, ya estoy viejo.

Entonces el árbol, llorando, le dijo:

-Realmente no puedo darte nada. Lo único que me queda son mis raíces muertas.

Y el hombre contestó:

-No necesito mucho ahora,  sólo un lugar para reposar. Estoy cansado después de tantos años...

-Bueno -dijo el árbol-,  las viejas raíces de un árbol son el  mejor lugar para recostarse y descansar. Ven, siéntate conmigo y descansa.

El hombre se sentó junto al árbol y este, alegre y risueño, dejó caer algunas lágrimas.

 

Esta es la historia de cada uno de nosotros,  el  árbol son nuestros padres.  De niños,  los amamos y jugamos con ellos.  Cuando crecemos los dejamos solos;  regresamos a ellos cuando los necesitamos, o cuando estamos en problemas. No importa lo que sea, siempre están allí  para darnos todo lo que puedan y hacernos felices.  Usted puede pensar que el muchacho es cruel con el árbol, pero ¿no es así como tratamos a veces a nuestros padres? 

Tomado de La Culpa es de la vaca. 


Responder lo Siguiente:

1. ¿Trata bien a su familia?

2. ¿Cumple usted el 4° Mandamiento?

     Honrarás a tu padre y a tu madre.       

3. ¿Tiene en cuenta que la familia es muy valiosa? 

4. ¿Ama usted? A sus familiares, amigos cercanos, así mismo.

5. ¿Agradece usted por la oportunidad de vivir, por sus familiares más cercanos y todo lo que le brinda la vida?

Doce pasos para simplificar tu vida


                                         Wayne Dye

"El código de sanación emocional" C.S.E.

 

Si no estás preparado para el Espíritu, lo más probable es que no sientas el resplandor de la inspiración. Dios estará a tu lado, te enviará la orientación, y las personas, que necesitas; pero si estás completamente ocupado, te perderás de estos regalos que pueden transformar tu vida.

 

1. Ordena tu vida

Sentirás una gran oleada de inspiración cuando te deshagas de cosas que ya no son útiles en tu vida:

 

• Regala las cosas que llevas uno o dos años sin utilizar.

• Regala esos archivadores viejos que ocupan espacio y que casi nunca utilizas.

• Dona juguetes, herramientas, libros, bicicletas y platos que no utilices a instituciones de caridad.

 

Elimina todo aquello que te despierte el deseo de adquirir objetos que contribuyan a una vida desordenada. Recuerda lo que dijo Sócrates: "Está más cerca de Dios quien necesita menos". Así que mientras menos posesiones necesites asegurar, cuidar, desempolvar, organizar y mover, más próximo estarás a escuchar el llamado de la inspiración.

 

2. Elimina de tu agenda las actividades y obligaciones innecesarias e indeseables

 

Si no estás preparado para el Espíritu, lo más probable es que no sientas el resplandor de la inspiración. Dios estará a tu lado, te enviará la orientación, y las personas, que necesitas; pero si estás completamente ocupado, te perderás de estos regalos que pueden transformar tu vida. Así que dile no a las exigencias excesivas, y no te sientas culpable de inyectar una dosis de tiempo libre a tu rutina diaria.

 

3. Asegúrate de que tu tiempo libre sea libre

 

Ten cuidado con esas invitaciones que pueden mantenerte en la cúspide de la pirámide social, pero que te impiden el acceso a una inspiración gozosa. Si los cócteles, las reuniones sociales, los eventos para recaudar fondos, e incluso charlar y beber con los amigos no es la forma en que realmente quieres pasar tu tiempo libre, no lo hagas. Rechaza las invitaciones que no activen sensaciones de inspiración.

 

Creo que pasar una tarde leyendo o escribiendo cartas, viendo una película con un ser querido, cenar con mis hijos o hacer ejercicio, es más inspirador que asistir a un evento en el que suelen abundar las conversaciones inútiles. He aprendido a rechazar esos eventos sin tener que disculparme, y eso me ha permitido tener más momentos de inspiración. 

 

4. Saca tiempo para la meditación y el yoga

 

Saca por lo menos 20 minutos diarios, siéntate en silencio y establece un contacto consciente con Dios. Escribí un libro sobre este tema, “Cayendo al abismo”, así que no me extenderé más. Sin embargo, diré que he recibido miles de mensajes de personas de todo el mundo en los que me expresaron su agradecimiento por haber aprendido a simplificar su vida cuando comenzaron a meditar. Te invito a que busques un centro de yoga cerca de tu casa y comiences a practicar con regularidad. Las recompensas son maravillosas: te sentirás menos estresado y más saludable e inspirado por todo lo que podrás hacer con y por tu cuerpo en muy poco tiempo.

 

5. Regresa a la sencillez de la naturaleza

 

No hay nada que sea más inspirador que la naturaleza. La fantasía de regresar a una vida menos tumultuosa casi siempre implica vivir en el esplendor de las montañas, los bosques o de un valle, en una isla, cerca al mar, o al lado de un lago. Estos deseos son universales, pues la naturaleza ha sido creada por la misma Fuente que nos creó a nosotros. Estamos constituidos por las mismas sustancias químicas de la naturaleza (somos polvo estelar, ¿recuerdas?).

 

Tu deseo de simplificar y de sentirte inspirado es impulsado por el deseo de ser tu "yo" natural, es decir, la naturaleza de tu yo. Así que camina o acampa en el bosque; nada en un río, lago o en el mar; siéntate frente a una fogata, monta a caballo, o esquía en la nieve. Esto no significa que tengas que darte unas vacaciones largas ni planearlas con meses de anterioridad: no importa dónde vivas, a pocas horas siempre habrá un parque, campamento o sendero que te permitirá disfrutar de la sensación de estar conectado con todo el Universo.

 

6. Marca distancia entre tú y tus críticos

 

Decide alinearte con personas que también quieran encontrar una inspiración simplificada. Dales una bendición silenciosa a quienes andan buscando defectos o son amigos de las confrontaciones, y apártate de su energía tan rápido como sea posible. Simplificarás tu vida enormemente si no tienes que justificarte ante nadie, y si recibes apoyo en vez de críticas.

 

No tienes por qué soportar las críticas; simplemente agradece con amabilidad y promete pensar en lo que te digan, pues representa un conflicto que no te permitirá sentirte inspirado. No necesitas justificar tus deseos ni tu personalidad, pues esas sensaciones internas son el Espíritu que te habla: son pensamientos sagrados, así que no permi­tas que nadie los destruya.

 

7. Saca un tiempo para tu salud

 

Recuerda que el mayor problema de salud en nuestra sociedad parece ser la obesidad.

¿Cómo puedes sentirte inspirado y vivir con sencillez si consumes cantidades excesivas de alimentos y no haces el ejercicio que tu cuerpo te pide? Recuerda que tu cuerpo es el templo sagrado donde vives durante esta vida, así que saca un poco de tiempo cada día y haz ejercicio. Si sólo puedes darle una vuelta a la manzana, simplemente hazlo. De igual manera, incorpora a tu consciencia las pala­bras control de porciones: ¡tú estómago tiene el tamaño de un puño, no de una pala! Respeta tu templo sagrado y simplifica tu vida haciendo ejercicio y comiendo con moderación; ¡te prometo que te sentirás inspirado si comienzas a hacerlo ya!

 

8. ¡Juega, juega, juega!

 

Simplificarás tu vida y te sentirás inspirado si aprendes a jugar en vez de trabajar toda tu vida. Me encanta estar rodeado de niños porque me inspiran con sus risas y su frivolidad. De hecho, muchos adultos me han dicho: "Wayne, no has madurado: siempre estás jugando". ¡Esto es algo que me enorgullece profundamente! Juego cuando hablo en el escenario, y juego mientras escribo ahora.

 

Quiero aprovechar para darle las gracias a Howard Papush, quien escribió un maravilloso libro titulado “Tiempo de receso: sorteando tu vida en medio de las tensiones”, el cual te recomiendo (Howard también ofrece seminarios en los que enseña a jugar y a divertirse). En su libro, Howard comparte esta hermosa frase de Richard Bach: "Tu vida está orientada por un aprendiz interior, por ese ser espiritual y juguetón que es tu verdadero yo". Estoy totalmente de acuerdo: ¡por favor, entra de nuevo en contacto con tu yo real y juguetón, y aprovecha la menor oportunidad para jugar! Verás que todo será más dulce y más simple.

 

9. Disminuye el ritmo

 

Una de las observaciones más iluminadoras de Gandhi nos recuerda que, "La vida es algo más que aumentar el ritmo". Este es un gran consejo para simplificar tu vida; de hecho, disminuye el ritmo de todas tus actividades durante un momento, aquí y ahora. Lee estas palabras lentamente. Desacelera tu respiración para que seas consciente de cada inhalación y exhalación...

 

Cuando vayas en tu auto, disminuye la velocidad y relájate. Desacelera tu forma de hablar, tus pensamientos y el ritmo frenético de todo lo que haces. Dedica más tiempo a escuchar a los demás; sé consciente de tu inclinación a interrumpir y a dar por terminadas las conversaciones, y opta más bien por escuchar. Detente y aprecia las estrellas en una noche despejada, o las formas de las nubes en un día gris. Siéntate en un centro comercial y observa cómo todas las personas parecen ir deprisa y sin rumbo alguno.

 

Si disminuyes el ritmo, simplificarás tu vida y te re­unirás con el ritmo perfecto con el que funciona la creación. Imagina que tratas de forzar a la naturaleza halando una planta de tomate que acaba de brotar: eres tan natural como esa planta, así que permítete estar en paz con la perfección del plan de la naturaleza.

10. Haz todo lo posible para evitar las deudas

 

Recuerda que estás intentando simplificar tu vida, así que no necesitas comprar objetos que la complicarán y la trastornarán. Si no puedes adquirirlos, olvídate de ellos hasta que puedas hacerlo; al contraer deudas, sólo agregas más capas de ansiedad a tu vida. Esa ansiedad te alejará de la paz, que es el lugar donde te encuentras cuando estás en Espíritu. Si tienes que trabajar más para pagar deudas, disfrutarás menos de tu vida actual; en consecuencia, estarás más lejos de la paz y la alegría, que son los símbolos de la inspiración. Te sentirás mucho mejor y disfrutarás tu vida si tienes menos en vez de contraer deudas que no te darán paz y tranquilidad, sino estrés y ansiedad. Y recuerda: el dinero que posees sólo es energía, así que niégate a conectarte con un sistema energético que no es real.

 

11. Olvídate del valor efectivo

 

Procuro no pensar frecuentemente en el dinero, pues he observado que las personas que lo hacen no piensan en casi nada más. Entonces, haz lo que tu corazón te diga que es lo que te hace feliz, en vez de pensar si será rentable o no. No te niegues a los placeres de la vida por razones monetarias; no determines tus compras por el hecho de obtener un descuento, y no te prives de sentir alegría porque no te hicieron una rebaja. Puedes llevar una vida feliz y satisfactoria, y si en este momento estás pensando que yo tengo el descaro de decirte esto porque tienes una situación financiera precaria, es porque tú mismo has levantado tu propia barrera de resistencia.

 

Deja de ponerle una etiqueta con precio a todo lo que tienes y haces: a fin de cuentas, en el mundo del Espíritu no hay etiquetas con precios. No hagas del dinero el centro de todo lo que tengas o hagas; más bien, descubre el valor inherente a todas las cosas: así simplificarás tu vida y regresarás al Espíritu. Un dólar no determina el valor, aunque vivas en un mundo que intenta convencerte de lo contrario.

 

12. Acuérdate de tu Espíritu

 

Si la vida te parece muy compleja, rápida, desordenada, frenética, o difícil, acuérdate de tu propio Espíritu. Estás enca­minado a la inspiración, un lugar sencillo y pacífico en donde estás en armonía con la sincronización perfecta de toda la creación. Viaja mentalmente allí y detente con frecuencia para recordar lo que realmente quieres.

 

 

Brindar la vida

 Hace bastante años, cuando trabajaba como paramédico voluntario en un lejano hospital de Detroit (en Michigan, Estados Unidos), conocí a una jovencita llamada Elizabeth,  la cual sufría de una rarísima enfermedad. 

Su única posibilidad de recuperarse era una transfusión de sangre de su hermano menor, un niño de 5 años, quien milagrosa e increíblemente había logrado sobrevivir a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla. 

El doctor explicó con detalle la situación al pequeño hermano de la joven, y le preguntó si estaría dispuesto a darle su sangre. Lo vi dudar por un breve momento antes de tomar un gran suspiro y decir: "Sí, lo haré si eso salva a Eliza". 

Mientras  la  transfusión se  hacía,  él  estaba acostado  en una  cama  al  lado  de la  de su hermana, muy sonriente, mientras nosotros los asistíamos y velamos regresar el color a las mejillas de la jovencita. 

De pronto el pequeño se puso pálido y su sonrisa desapareció. Miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa: "¿A qué hora empezaré a morir?" 

No  había  comprendido  al  doctor;  pensaba  que  tendría  que  darle  toda  su  sangre  a  su hermana. Y aun así, había aceptado.

Adaptado de: “La Culpa Es De La Vaca”.

Responder lo Siguiente: 

1. ¿Valora el amor que le brinda su familia?

2.¿Logra amar con sinceridad a su familia?

3. ¿Ha logrado una vida con fe, amor y paz?

4. ¿Valora la amistad leal y sincera de sus amigos?

5. ¿Usted se esfuerza y da todo por quienes quiere y ama?

¿Dónde está la felicidad?

 Un poco antes de que la humanidad existiera, se reunieron varios duendes para hacer una travesura. Uno de ellos dijo:

-Debemos quitarles algo a los seres humanos, pero, ¿qué?

Después de mucho pensar, uno dijo:

-¡Ya sé!  Vamos a quitarles  la felicidad.  El  problema es dónde esconderla para  que no puedan encontrarla.

Propuso el primero:

-Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo.

-No, recuerda que tienen fuerza; alguno podría subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán dónde está -replicó otro.

Se escuchó una nueva propuesta:

-Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar.

Otro señaló:

-No, no olvides que son curiosos, alguno podría construir un aparato para bajar, y entonces la encontrarán.

-Escondámosla en un planeta bien lejano de la Tierra -propuso otro.

-No -le dijeron. Recuerda que les dieron inteligencia,  y un día alguno va a construir una nave para viajar a otros planetas y la va a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad.

El duende más veterano, que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas, dijo:

-Creo saber dónde ponerla para que nunca la encuentren.

Todos voltearon asombrados y preguntaron al unísono:

-¿Dónde?

-La esconderemos dentro de ellos mismos;  estarán tan ocupados buscándola afuera  que nunca la encontrarán.

Todos estuvieron de acuerdo,  y desde entonces  ha sido así: el  hombre  se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la lleva consigo.

Tomado de: La Culpa Es De La Vaca

Responder

1. ¿Será qué queremos ser felices sólo en aspectos materiales?

2. ¿Cómo, de qué manera es usted feliz? Es decir: ¿Qué lo hace feliz?

3. ¿La felicidad es querer lo que hacemos? ¿Qué piensa al respecto?

 


Nuestra paz interior

                                    

por Patricia González

La paz interior no solo es posible, sino que es un derecho. Sin embargo, la sociedad perece estar organizada de tal manera que muy pocos privilegiados pueden llegar a alcanzarla. Es cada vez más común encontrarse con casos de ansiedad, stress, angustia, depresión, crisis de pánico y otros estados que siguen aumentando día tras día, alejando a la humanidad en general de su estado de paz interior que le corresponde por derecho divino.

Esta situación nos puede hacer pensar. Es evidente que algo estamos haciendo o dejando de hacer para impedir que la paz interior de las personas comience a visualizarse en alza en las estadísticas locales, nacionales y mundiales. Es necesario pensar, meditar, analizar y cambiar lo que estamos creando. Si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo hará?  

Estamos tan habituados a correr y correr que no tenemos el tiempo para descansar y mirar lo que estamos haciendo. Pensamos que es natural sentirse estresados o angustiados, sentimos que la vida es así. Creemos que si bajamos la guardia, ella nos alcanzará y nos aplastará. Entonces nos levantamos cada día para seguir en las carreras sin hacer el espacio de silencio necesario para resolver y descansar. Muchas son las personas que a avanzada edad se sienten vacías, con el sentimiento de que nunca han hecho nada importante y que lejos de haber disfrutado de su vida, la han dejado rodar según lo que se les dijo que hicieran.   

Nunca es tarde para detenerse, sentarse, cerrar los ojos y descubrir qué es exactamente lo que queremos. En la realidad existen todas las posibilidades, el observante de la vida puede decidir qué elegir para sí mismo. La vida no nos cae a la suerte, la vida que hacemos solo se debe a nuestras decisiones y podemos escoger las mejores condiciones, las que nos den más alegría y más paz interior. 

En vista de que nosotros somos quienes creamos nuestra vida, tenemos la posibilidad de crear aquellas circunstancias que nos permitan tener el espacio para meditar. Podemos organizar nuestra vida de tal manera que cambiemos o acortemos los horarios de trabajo, bajar los niveles de exigencia personales, sociales y laborales, podemos recuperar el tiempo perdido en atender las noticias negativas que abundan en los medios de comunicación, podemos hacer las paces con aquellas personas con las que nos hemos molestado, en fin. Hay muchas cosas que podemos hacer para darnos un espacio íntimo para encontrarse consigo mismo.

Gracias a todos estos quehaceres hemos perdido el contacto con nuestro interior y no podemos escuchar sus solicitudes y por ende no las podemos atender.    

Si iniciamos la creación de espacios de paz individuales, crearemos una nueva conciencia en la sociedad que tendrá que acomodarse a nuestras necesidades y no nosotros a sus necesidades. Hemos estado muy ciegos al creer que tenemos que seguir alimentando un sistema que nos está robando la energía vital solo para que algunos pocos se vean beneficiados. Hemos llegado al extremo de dar ritalina a nuestros hijos para que ellos sigan encajando dentro de este sistema añejo que ya no nos sirve     .

Podemos crear nuevas maneras de trabajar, con nuevos horarios, más flexibles, con condiciones más dignas, más humano. Podemos hacer cambios importantes en los sistemas educacionales que cargan y recargan a nuestros hijos con contenidos absurdos que ya no sirven. ¿Para qué necesita un niño memorizar las tablas de multiplicar y otras materias a estas alturas de la tecnología? Eso es solo un desperdicio de energía y un alejarse de la paz. Podemos delegar o mejorar muchas tareas cotidianas. Hay mucho que podemos hacer, pero estamos tan ocupados con nuestra vida que no tenemos el tiempo de darnos cuenta.     

Osho decía, que solo un hombre con sus necesidades básicas cubiertas tiene el tiempo y el espacio para meditar. Es importante sentir que tenemos la posibilidad de parar y comenzar a trabajar con nuestro interior y conectarnos con lo divino. Dentro de nuestra libertad, podemos pedir que las condiciones económicas sean las necesarias y suficientes para no estar develados por ello y luego ponernos a trabajar en lo que más importa, nuestra paz interior. Entre todos podemos organizar la vida para que esto sea posible.     

Algunas personas creen que al tener el suficiente dinero para vivir bien alcanzaran la paz interior y eso es una falacia. La paz interior se alcanzará cuando seamos capaces de transmutar la inmensa cantidad de energías negativas almacenadas dentro de nosotros a causa de las experiencias no comprendidas y dolorosas. A medida que vamos viviendo, vamos almacenando infinidad de emociones que nos hacen sufrir y quedan estancadas porque no tenemos el hábito de revisarnos y sanarnos de todo aquello. Nuestra paz interior es real, es posible y es alcanzable.   

Responder:  

1. ¿Por qué es necesario tener paz interior?  

2. ¿Cómo crees que se logra la paz interior?

Una pesca ética

 Alrededor de la temporada de pesca, en la ciudad se celebraba un festival cada año. Todos los habitantes de la comarca esperaban con ansiedad el inicio de aquella temporada, porque las familias deseaban exhibir sus destrezas en la pesca. 

A Daniel le gusta recordar su infancia en esa ciudad, pues su familia era propietaria de una cabaña ubicada en una isla en la mitad de un lago. Cada vez que podía, iba al muelle a pescar. 

Un día, antes que cayera la noche y en las vísperas de la temporada de pesca del róbalo (un pez muy apreciado por su tamaño y belleza), Daniel fue con su padre al muelle. Padre e hijo comenzaron atrapando pequeños peces con las típicas lombrices. Pero, en un momento determinado, su padre le cambió la carnada y puso una pequeña mosca plateada antes que Daniel hiciera su lanzamiento. Ya había anochecido cuando Daniel se dio cuenta de que había algo enorme en el otro extremo. Su caña estaba doblada. El padre observaba con admiración cómo su hijo arrastraba con habilidad su presa,

Hasta que por fin levantó del agua al agotado pez. Era el róbalo más grande que había visto. El padre encendió un fósforo y miró su reloj. Eran las diez de la noche, precisamente dos horas antes de que se abriera la temporada de pesca en la comarca. 

—Tendrás que devolverlo al lago, hijo —le dijo súbitamente el padre.

— ¡Papá! —gritó Daniel.

—Habrá otros peces —dijo su padre.

—¡No tan grande como éste, papá! —gritó el chico. 

Entonces, Daniel miró alrededor. No se veía ningún pescador testigo, ni botes bajo la luna. El niño volvió a mirar a su padre. Aunque nadie los había visto, ni nadie podía saber a qué hora se había pescado el pez, el chico advirtió por la firmeza de la voz de su padre que esa decisión ética no era negociable. 

Lentamente sacó el anzuelo de la boca del enorme róbalo, con sumo cuidado, y lo devolvió a las oscuras aguas. El pez movió su poderoso cuerpo y desapareció. El niño sospechaba que nunca volvería a ver un pez tan grande. Este episodio ocurrió hace treinta y cuatro años. 

En la actualidad, Daniel es un exitoso ejecutivo. La cabaña de su padre está siempre en el mismo lugar de la comarca y allí continúa llevando a sus propios hijos a pescar en el mismo muelle donde él lo hacía. Y tenía razón: nunca más volvió a pescar un pez tan magnífico como el de aquella noche. Pero cada vez que se enfrenta con el tema de la ética, ese mismo pez le aparece a sus ojos. Porque como su padre se lo enseñó, la ética es más que un simple asunto entre el bien y el mal.

Tomado de: La Culpa es de la vaca 2
Jaime Lopera Gutiérrez
Marta Inés Bernal Trujillo

 

 Responder con argumentos

1. ¿Actúa acorde a las normas y al sentido común?

2. ¿Cree que la vida brinda una segunda oportunidad?

3. ¿Hace lo correcto sólo cuando alguien lo está mirando?

4. ¿Cree que los sacrificios son importantes para lograr lo que se propone?

5. ¿Por qué es importante la práctica de la ética en nuestras actividades cotidianas?

 

 


 

Mayo del 68... Fue un ‘tsunami’ de ideas

André Glucksmann quizá sea el filósofo francés más polémico de las últimas décadas. Participó activamente en Mayo del 68 y hace poco escribió, junto a su hijo, un libro sobre ese año.

SEMANA habló con ambos en París. 

                                                                                            Por Carlos de Lestraint 


André Glucksmann (71 años) es probablemente el filósofo más polémico de Francia. Después de haber participado como militante maoísta en la rebelión juvenil de Mayo de 1968, accedió a la fama con su libro La cocinera y el devorador de hombres. Reflexiones sobre el Estado, el marxismo y los campos de concentración, una feroz denuncia del gulag soviético. 

Posteriormente, ayudó a los boat people vietnamitas, apoyó a Estados Unidos en la guerra de Irak contra Saddam Hussein y ahora respalda a los rebeldes chechenos en su lucha por la independencia contra Rusia. En 2007 escandalizó a la "divine gauche" francesa cuando apoyó la candidatura presidencial de Nicolas Sarkozy.      

Junto a su hijo Raphaël (29), politólogo y realizador de documentales para televisión, acaba de publicar el libro: Mayo del 68 explicado a Nicolas Sarkozy.

SEMANA los entrevistó a ambos en París para tener una doble mirada sobre ese movimiento que hace 40 años conmovió al mundo.    

SEMANA: ¿Cuál fue el principal desencadenante de Mayo de 1968? 

André Glucksmann: Mayo del 68 puso en crisis los principios de un modo de vida y de pensamiento que estaban totalmente reprimidos. Fue una de las "crisis de civilización más profundas" de la historia, como dijo el escritor André Malraux. Cuestionó con igual vigor el autoritarismo y los valores de la sociedad francesa -incluso de toda la sociedad occidental-, como la guerra de Vietnam y las dictaduras opresivas del comunismo soviético en Europa Oriental. 

SEMANA: ¿Un 'heredero' de mayo piensa lo mismo?       

Raphaël Glucksmann: Esas tres semanas revolucionarias impusieron, además, la ideología de la transparencia, que nació cuando el líder simbólico de Mayo del 68, Daniel Cohn-Bendit, obligó a transmitir en directo por radio las negociaciones entre estudiantes y representantes del poder. Ese acontecimiento casi insignificante demolió la cultura del secreto, expresada por Torcuato Tasso cuando le hace decir a su personaje Torrismondo: "No se deben confiar los secretos de los reyes al vulgar insensato". Aun así, la cultura del secreto persiste, sobre todo en la cúspide del Estado.

SEMANA: Durante la campaña electoral de 2007 en Francia, Nicolas Sarkozy pretendió enterrar los valores de Mayo del 68...

A.G.: Fue un argumento táctico, como explicó la 'cronista' de la campaña, Yasmina Reza. Sarkozy era consciente de su mala fe. Una condena destinada a ganar votos.

SEMANA: ¿Fue sólo una jugada táctica o realmente quiso sepultar la ideología lib-lib (liberal-libertaria) de Mayo del 68?       

R.G.: Sin los cambios que provocó Mayo del 68 en las costumbres políticas y en la sociedad, Sarkozy nunca habría podido ser presidente. Eso es lo que no entendió. Su eslogan de "ruptura" es una idea que resume todos los valores de 1968. La idea de nuestro libro nació en ese momento. Había que explicarle el alcance que tuvo ese Mayo.  

SEMANA: ¿Esa rebelión fue un 'accidente sociológico' y una 'sorpresa', como dijo Edgar Morin?   

A.G.: Ninguna de las dos cosas. La marmita había entrado en ebullición desde hacía mucho tiempo. Por un lado, fue la respuesta a la opresión de un autoritarismo político que no admitía la menor disidencia. Pero Mayo del 68 también es hijo de la intervención de los tanques rusos en Hungría, en 1956. Todos los dirigentes estudiantiles eran ex comunistas expulsados del partido por haber protestado contra esa intervención. No hay que olvidar que cuando el poeta comunista Louis Aragon quiso entrar a la Sorbona, Cohn-Bendit le gritó con el megáfono: "¡Aragon, no olvides que tus cabellos blancos están manchados de sangre!".

SEMANA: ¿Los jóvenes también lo piensan de esa manera?       

R.G.: Cuando filmaba mi documental La revolución naranja sobre la rebelión ucraniana contra la herencia de sistema ruso, unos de sus protagonistas me dijo: "Nuestra revolución fue una sorpresa, incluso para quienes la preparábamos". Vaclav Havel (dramaturgo y ex presidente checo) relata que la mayor sorpresa de la revolución de terciopelo en Checoslovaquia fue advertir que había millones de personas dispuestas a dar la vida para terminar con la opresión soviética. Toda revolución respeta una lógica y, al mismo tiempo, es una sorpresa.   

SEMANA: ¿Hay una herencia de Mayo 68?     

A.G.: Todos los movimientos revolucionarios que estallaron en Europa y América Latina en los últimos 40 años tuvieron como referencia a Mayo de 1968. En algunos casos como modelo y en otros casos para repudiarlo. Pero no se puede hacer un catálogo de la herencia. Una clave de ese movimiento es que no dejó un dogma. Yo viví Mayo del 68 como una subversión filosófica, una experiencia socrática: ponemos todos los problemas sobre la mesa, cuestionamos todo y, si no hay solución, mala suerte.      

R.G.: Uno de los dirigentes de la revolución naranja -un movimiento antimarxista, pronorteamericano y liberal— me dijo: "¿Ves cómo se puede hacer Mayo del 68 en invierno?". Cada uno extrae de ese Mayo las lecciones que le parecen convenientes, pero no es una fuente de método. Tampoco se puede soñar con repetir esa experiencia. Cada revolución es única e irrepetible.   

SEMANA: ¿Los intelectuales tuvieron una influencia decisiva en Mayo 68 o se apropiaron de la revolución 'a posteriori'?

A.G.: No se puede decir que los intelectuales hayan tenido la misma influencia que ejercieron Diderot o Voltaire en la preparación de la Revolución Francesa de 1789. Mayo 68 nació y creció de manera casi espontánea, y fue manejada por activistas estudiantiles que tenían una fuerte experiencia en movimientos que eran -a la vez- antisoviéticos y antinorteamericanos. Dany Cohn-Bendit no era un intelectual y, posteriormente, nunca pretendió asumir ese papel. Los intelectuales tuvieron una participación paralela: eran los encargados de poner un poco de orden en las ideas y en los eslogans para darle contenido al movimiento…

R.G.: …y luego se apropiaron de la herencia. Los activistas casi no han hablado de aquella experiencia. El análisis y la teorización quedaron en manos de los intelectuales.

SEMANA: En todo caso, fue la primera revolución sin sangre...       

A.G.: Ese fue uno de sus aspectos sobresalientes. En Mayo del 68 había barricadas, pero también hubo barreras. En Alemania, el sociólogo Rudy Dutschke había desarrollado poco antes la teoría de que era necesario "atacar las cosas, los símbolos y las ideas, pero no a los seres humanos". En París, Cohn-Bendit iba todas las noches barricada por barricada tratando de calmar a los más exaltados, a los que querían tomar las armas contra el Estado. Incluso, se instaló un teléfono rojo entre la Sorbona y la policía para evitar desbordes, tanto de los estudiantes como de las fuerzas del orden. Mayo del 68 fue un tsunami de ideas y eslogans -algunos geniales y otros bestiales-, pero no se disparó un solo tiro.

SEMANA: Esa 'excepción francesa' fue luego imitada en el resto del mundo...

R.G.: Así ocurrió desde la revolución de los claveles (en Portugal) en adelante. El posfranquismo en España y la revolución de terciopelo en Checoslovaquia se hicieron pacíficamente. Hasta el Muro de Berlín, que marcó simbólicamente el derrumbe de un imperio, cayó como resultado de uno de los movimientos de masas más grande y más pacífico de la historia de Europa del Este. El derrumbe pacífico de la Unión Soviética le debe mucho a Mayo 68. 

https://www.semana.com/fue-tsunami-ideas/92495-3/

Mayo del 68 francés

 

Un momento clave de aquellos años de posguerra que inspiro una conciencia, también al arte, a la música, al cine… logró invocar un espíritu, los jóvenes impactaron; querían cambios”. 

Era la primavera de 1968, y los estudiantes franceses estaban incomodos. Comenzaron las huelgas de los alumnos de distintas universidades e institutos de parís. Hubo confrontación con las autoridades. Hubo apoyo de intelectuales y obreros. 

La necesidad de cambio en estructuras sociales lisiadas y agresoras de la libertad, fue en parte lo que provoco las revueltas en la primavera del 68. Intelectuales, universitarios y artistas, ocuparon el edificio principal de la universidad de Nanterre, en parís. La cultura del confort y su tedio inherente se suma a todos los encuentros de inconformidad en las universidades: “no queremos un mundo donde la garantía de no morir de hambre supone el riesgo de morir de aburrimiento”, afirmaban por entonces los manifestantes.

De la nada surge, para asombro de la posteridad, la que en últimas fuera la causa de todos los alzamientos: un encuentro de futbol. La segregación entre sexos que prohibía la convivencia de mujeres y hombres, propicio la rebelión al no poder ver juntos un partido, debido a que el único hospedaje que tenía receptor de Tv se encontraba en las residencias femeninas. Vaya revolución burguesa la que cerraba el siglo XX, un “picaito” televisado de balompié, claro, además del arresto de seis miembros del comité nacional de Vietnam.

Dos figuras imprescindibles

Entre las muchas que apoyaron y dieron vida al movimiento fueron, Daniel Cohn-Bendit, quien, de solo 23 años, con su implacable convicción anarquista lidero buena parte del movimiento estudiantil que convulsiono parís en 1968. Diez años de exilio por aquellas circunstancias, no le han impedido que a sus 63 años se haya convertido en un político ecologista y eurodiputado por los verdes europeos. El otro ideólogo, referente de dicho tiempo, fue el filósofo, escritor y dramaturgo francés Jean Paul Sartre, máximo exponente del existencialismo literario.

Las comunas de parís, los movimientos insurgentes en Latinoamérica, el Che Guevara muerto un año antes en Bolivia, o simplemente los conflictos morales y de adaptación de la sociedad burguesa frente al capitalismo que se consolidad como respuesta a la Guerra Fría, aroman aquellos días previos a los motines parisinos.

Los jóvenes revolucionarios franceses de mayo del 68 encuentran como referente para intimidar a su hastió, dos hechos cruciales, acontecimientos próximos en el tiempo: la primavera de Praga, cuando se propende por una apertura y una amplitud política en Checoslovaquia, que va del 5 de enero al 20 de agosto de 1968 y la cual concluye con el asedio de la URSS. En segunda instancia, la guerra de Vietnam, que conmueve a los franceses, pero no los emociona; realmente no les inquieta, ni mucho menos las sublevaciones sudacas de la época, ni los choques de la sociedad en indonesia, o las masacres de Biafra o la Grecia sitiada por los golpes de estado o el apartheid de Sudáfrica. Igual los jóvenes se debaten en el aburrimiento de la comodidad.

“Daniel Cohn-Bendit, fue el líder del movimiento más fuerte que ha atenido Francia en toda la historia del siglo XX con la imaginación al poder”.

Insignias y mitos de la emancipación

Mayo del 68 vigoriza la capacidad irresoluta de los medios, para maniobrar y banalizar el desconcierto de cualquier sector de la sociedad, hasta el punto de volverle moda fugaz y lánguida.

Aun en su breve acontecer, muchos asuntos decisivos de la cultura y de las postrimerías del siglo XX se definen en aquel mayo, y como testimonio de su inconformismo, he aquí algunas arengas, muchas de las cuales aún tiene su gracia y nos recuerdan la consolidación del grafiti como forma de expresión alternativa: “Il est interdit d´ interdire” (prohibido prohibir) prohibido prohibir pensar, imaginar, actuar….

“l´magination au pouvoir” (la imaginación al poder): ahora es una frase hecha, pero en 1968, esta frase que Jean Paul Sartre dijo a los dirigentes estudiantiles, “ustedes llevan la imaginación al poder”, significo el poder de las ideas de los estudiantes, de la juventud, en contraposición a las ideas estancadas de la generación anterior. “soyez realistes, demandez l´impossible” (seamos realistas pidamos lo imposible).

Laudos que caldearon la primavera del 68, que aun que conservan su frescura y parecen haber ejercido un efecto paralizante, porque de sus rezagos y lugares comunes, no han escapado aun los que hoy lideran marchas arengas. Tiene alojado en su cerebro, la añoranza cegadora que les niega toda posibilidad de una lectura ecuánime del presente.

Tan solo miremos las “minitecas” que acompañaron las recientes marchas en Colombia; detenidas en el tiempo, no han podido subir el escalón que les indique, que muchas aquellas tonadas ya no dicen nada o las escuchamos por perversión en la intimidad de nuestro hogar. Otras canciones y formas de narrar la inequidad, en tono quizás menos patético, se fraguan y se escuchan hoy en los I Pod de los jóvenes, entonces porque imponerles nuestro anquilosamiento. En este caso todo tiempo pasado fue peor.

Revolución

1 de mayo: miles de personas se manifiestan desde la bastilla celebrando el día del trabajo. Al día siguiente, las aulas de nanterre son ocupadas

3 de mayo: la policía cierra las puertas de la Sorbona y detiene a más de 600 estudiantes varones. Cuatro de ellos son condenados apenas a dos meses de cárcel.

8 de mayo: los estudiantes realizan un desfile pacifico por el barrio latino, se disuelve a las pocas horas, muchos pensaron que todo había terminado. A los dos días, las mismas calles se convierten en un campo de batalla.

14 de mayo: el socialista francois Mitterrand dirige el debate de la moción de censura un día más tarde de que el Sorbona fuera ocupada. “¿Qué han hecho por la universidad?”, se pregunta.

15 de mayo: las revueltas sociales se radicalizan. Los estudiantes toman el teatro odeón. Al día siguiente los obreros de la Renault ocupan la fábrica y secuestran a su director. Poco después los trabajadores toman los astilleros del Sena.

19 de mayo: el célebre escritor Jean Paul Sartre que apoyo a los manifestantes, aparece en escena aclamando por la multitud. Se empieza a racionar la gasolina.

23 de mayo: el primer ministro, Pompidou, negocia un aumento del 35 por ciento del salario mínimo y el 10 por ciento del conjunto de los salarios. Dos días más tarde, el secretario general de la GGT ratifica el acuerdo.

29 de mayo: dimite el ministro de educación y de Gaulle huye de Francia. Regresa al día siguiente y disuelve las cortes.

12 de junio: se prohibieron todas las manifestaciones, se disuelven los grupos de izquierda por decreto y, cuatro días más tarde, la Sorbona reanudad las clases.

23 de junio: se celebran elecciones anticipadas y la izquierda se da un batacazo. La revolución ha terminado. Se considera que el movimiento de mayo del 68 naufrago como movimiento emancipador en su ineptitud de conseguir una innovación radical del panorama político y social de la época. Otra mirada apunta a que de allí se desprendieron transformaciones, que redundaron en más derechos y valores. Los derechos de la mujer y los trabajadores, son parte de esa plusvalía que se consolido en el movimiento del 68.

El rostro de la utopía

“Olvídense de todo lo que han aprendido. Comiencen a soñar”.

Es una de las frases memorables de aquel mayo francés, que estaba cargado de lemas, de consignas, de un pensamiento donde los jóvenes sentían que tenían un poder, que podían hacer posibles las utopías.

Uno de la primera café generación convocada por este suplemento fue realizado precisamente sobre las percusiones que este mayo del 68 tuvo para el mundo. Invitada especial fue la historiadora Diana Uribe, quien logro hacer una radiografía maravillosa con su manera particular de narrar. Estas fueron algunas de sus palabras dichas en aquel momento:

Es absolutamente espectacular cuando la libertad se hace presente en un momento de la historia. Eso puede durar unas semanas, unos días… sin embargo, la gente que vive eso no lo puede olvidar nunca. Las eras históricas pueden cambiar cuando se le ve el otro rostro de la utopía, mayo del 68 fue uno de esos momentos en la historia.

Aquí se desato una de las cosas más inexplicables y sorprendentes de la historia: que es el espíritu de la libertad, el mayo francés es un espíritu. Es la imaginación al poder; esta gente es antiautoritaria, luego, no querían tomarse el gobierno lo que querían era revisar el rumbo político, existencial e histórico de la sociedad francesa; lo que querían era ver si lo que estaban haciendo con la vida de su sociedad. Todo el movimiento de la contracultura es en el fondo un movimiento ético, es un movimiento valorativo frente aquello que una sociedad dice ser con lo que en realidad es.