jueves, abril 20, 2023

Escuelas en EE. UU. enseñan pensamiento crítico para enfrentar los chatbots



NYT : Marisa Shuman retó a sus estudiantes de preparatoria en NY a criticar el trabajo creado por un chatbot.

Estas clases se concentran en enseñar a los estudiantes a criticar la producción de los algoritmos. 


La clase de ciencias computacionales de Marisa Shuman en la Escuela de Liderazgo de Mujeres Jóvenes del Bronx en la Ciudad de Nueva York comenzó como de costumbre una mañana de enero. Justo después de las 11:30 horas, las alumnas preparatorianas se dirigieron a un pizarrón blanco donde Shuman había escrito una pregunta sobre tecnología vestible.

Por primera vez en su trayectoria, Shuman había generado el plan de la lección usando ChatGPT, un chatbot que emplea inteligencia artificial para entregar respuestas escritas a preguntas en prosa clara. Ella estaba utilizando la lección para examinar su utilidad y sus peligros.

“No me importa si aprenden algo sobre la tecnología vestible hoy”, dijo Shuman. “Estamos evaluando ChatGPT”.

Las universidades y los distritos escolares estadounidenses se apresuran a lidiar con los nuevos chatbots que pueden generar textos e imágenes similares a los humanos. Pero mientras que muchos están prohibiendo ChatGPT para tratar de evitar las trampas, maestros como Shuman están usando las innovaciones para estimular el pensamiento crítico. El objetivo, dicen, es capacitar a la próxima generación en “computación crítica”, en la que comprender cómo criticar algoritmos es tan importante como saber programar computadoras.

Las Escuelas Públicas de la Ciudad de Nueva York están capacitando a los maestros de ciencias computacionales para que ayuden a sus estudiantes a identificar sesgos y riesgos de la IA. Las lecciones incluyen conversaciones sobre algoritmos de reconocimiento facial que pueden ser más precisos para identificar rostros blancos que rostros oscuros.

En varios Estados, los maestros están usando un plan de estudios de alfabetización IA desarrollado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Una lección pide a los estudiantes que consideren la ética de los sistemas de IA que se pueden usar para producir contenido de medios falso, como videos realistas en los que los políticos pronuncian frases que en realidad nunca dijeron.

Los educadores e investigadores dicen que comprender algoritmos así es una habilidad que los estudiantes necesitarán para sortear la vida diaria y participar en la sociedad.

En la clase de Shuman, los estudiantes leyeron artículos noticiosos sobre cómo ChatGPT podría ser útil y también propenso a errores. Leyeron publicaciones en las redes sociales sobre cómo se podría dirigir al chatbot a generar textos que promueven el odio y la violencia.

Pero los estudiantes no podían probar el ChatGPT en clase. El distrito escolar lo ha bloqueado. Así que pidieron a Shuman que usara el chatbot para crear una lección como experimento.

Shuman pasó horas en casa dirigiendo al sistema para que generara una lección sobre tecnología vestible. ChatGPT produjo un plan de lección increíblemente detallado de 30 minutos, con conversaciones, lecturas y ejercicios en clase.

La clase halló la lección aburrida en comparación con las de Shuman, una maestra carismática que crea materiales de curso para estudiantes específicos, hace preguntas estimulantes y presenta ejemplos relevantes.

“La única parte efectiva de esta lección es que es directa”, dijo Alexania Echevarría, de 17 años.

“Parece que a ChatGPT le encanta la tecnología vestible”, señaló Alia Goddess Burke, de 17 años. “¡Es parcial!”.

“¿Deberían tus maestros usar ChatGPT?”, preguntó Shuman.

La respuesta de las estudiantes fue un rotundo “¡No!”. Al menos por ahora. 

Por: NATASHA SINGER

© 2023

The New York Times Company

https://www.eltiempo.com/mundo/new-york-times-international-weekly/escuelas-en-ee-uu-ensenan-pensamiento-critico-para-enfrentar-los-chatbots-760107 

Google anuncia el lanzamiento de su propio ChatGPT: Bard. Al contrario que su rival, promete ofrecer respuestas actualizadas

 

Google anuncia el lanzamiento de su propio ChatGPT: Bard. Al contrario que su rival, promete ofrecer respuestas actualizadas

 

Durante las primeras horas después del lanzamiento de ChatGPT, el pasado 1 de diciembre, ya quedó bien claro que el último invento de OpenAI llegaba al mercado para batirse con Google. En las redes, de hecho, se multiplicaban los comentarios del tipo "¿Es ChatGPT un incentivo suficiente para que Google se ponga ya las pilas?" o "Si algo puede superar a la búsqueda de Google, posiblemente sea algo como esto".

Por Carlos Merino B.

 

Unas semanas más tarde nos hacíamos eco de que Google había "activado el código rojo" ante la amenaza que suponía una IA capaz de elaborar, argumentar y personalizar sus respuestas. Sundar Pichai, CEO de Google, explicaba entonces que

"desde ahora y hasta la conferencia de Google en mayo, los equipos de investigación, confianza y seguridad de Google, y otros departamentos, han sido reasignados para ayudar a desarrollar y lanzar nuevos prototipos y productos de IA".

Un esfuerzo del que se empezaron a ver los primeros frutos hace una semana, cuando se supo que estaban llevando a cabo las primeras pruebas de la plataforma denominada 'Apprentice Bard', basada en su modelo de IA conversacional LaMDA (Language Model for Dialogue Applications), en el que la compañía lleva trabajando ya dos años. 

Finalmente, hoy, Google acaba de hacer público y oficial su "próximo paso importante en su viaje hacia la IA": Bard (sin el 'Apprentice'). Aunque esa presentación pública no significa que aún esté disponible: lo hará "en las próximas semanas". Por ahora, la compartirán "con un grupo de testers de confianza, que se encargarán de probarla antes de ponerla a disposición del público". 

"El objetivo de Bard es combinar la base de conocimientos del mundo con la potencia, inteligencia y creatividad de nuestros grandes modelos lingüísticos". 

Pero atentos, porque aquí llega el principal reto de Bard/Google a ChatGPT/OpenAI: "Bard toma información de Internet y la emplea para ofrecer respuestas actuales y de alta calidad". Una de las principales críticas a la IA conversacional de moda era el hecho de que sus respuestas estaban limitadas al conocimiento acumulado en un dataset que sólo contiene información previa a 2022. 

¿Cuando probabas ChatGPT pensabas 'Ojalá fuera capaz de consultar en Google para ofrecer información actualizada'? Pues Google ha tomado nota. 

"Puede servir para saciar la curiosidad o para dar rienda suelta a la creatividad. Puede emplearse para explicarle a un niño de 9 años los últimos descubrimientos del telescopio espacial James Webb, o para aprender cosas sobre los mejores goleadores del panorama futbolístico actual y crear después rutinas de entrenamiento que te ayuden a mejorar tus habilidades".

ChatGPT, guía a fondo: qué es, cómo usarlo y lo mejor que puedes hacer con este chat conversacional de IA

ChatGPT, guía a fondo: qué es, cómo usarlo y lo mejor que puedes hacer con este chat conversacional de IA

Eso sí, es posible que las respuestas dejen algo que desear al principio, porque el plan es lanzar Bard, en una fase inicial, con un modelo 'LaMDA reducido' (¿recordáis la diferencia que había entre DALL-E y DALL-E Mini? Pues algo así podemos esperar). Aunque eso evitará también otro de los problemas de ChatGPT... su falta de disponibilidad: 

"Este modelo —mucho más pequeño— tiene la ventaja de que requiere una potencia de cálculo mucho menor. Con ello, podrá llegar a más usuarios, permitiendo así más comentarios".

Cambios, también, en el buscador

Google Inteligente

Pero, claro, Bard será por ahora una plataforma diferente del buscador de Google. ¿Significa eso que no vamos a ver novedades relativas al uso de la IA en este último? Todo lo contrario: empezarán a implementarlas "en breve". Esto dice Google en su blog corporativo: 

"La IA puede resultar muy útil para sintetizar ideas y ayudar a responder preguntas que no tienen una sola respuesta correcta. Próximamente, el Buscador de Google contará con funciones asistidas por IA capaces de procesar información compleja —con múltiples perspectivas— y presentarla en formatos fáciles de absorber".

"Servirán para entender con rapidez cuál es el panorama general sobre una cuestión y sacarle más partido a internet. Por ejemplo, para buscar perspectivas adicionales, como blogs de gente que toca tanto el piano como la guitarra, o para profundizar más en alguna temática, como cuáles son los pasos para empezar a tocar un instrumento". 

 

https://www.genbeta.com/actualidad/google-anuncia-lanzamiento-su-propio-chatgpt-bard-al-contrario-que-su-rival-promete-ofrecer-respuestas-actualizadas

¿Cómo se imaginaron el fin del mundo los filósofos antiguos?

 


Las teorías de Platón o Aristóteles

La pregunta por el fin de todo lleva con nosotros desde el inicio de la historia. ¿Cómo se imaginaban Platón o Aristóteles el último día? ¿Tenían realmente esperanza?

Por E. Zamorano




Los malos augurios están viviendo un boom, sobre todo desde la pandemia. No son pocas las series, las películas y los libros publicados en los últimos años que ofrecen su propia receta del apocalipsis, generalmente protagonizado por epidemias (el escenario más realista, sin duda, a raíz de lo sucedido), fallos en las telecomunicaciones y crisis energéticas (como El Colapso), desastres climáticos (otra de las causas más plausibles) y hasta invasiones extraterrestres. Y, de alguna forma, la ficción de nuestro tiempo siempre refleja los conflictos más acuciantes a los que se enfrenta la humanidad en el momento presente, conflictos que plantean preguntas, pues siempre hay algo que se avecina y para lo que tenemos que estar preparados si queremos sobrevivir. Y estas preguntas, evidentemente, las hace la filosofía. En un mundo cada vez más secularizado, la filosofía puede formularlas desde un punto de vista objetivo que varía de lo más profano a lo más catedrático, de los autores más elevados a los más propios del género de la autoayuda, casi a modo de 'coach'. Y, en este sentido, cabe dirigir la mirada hacia los pensadores clásicos para saber cómo ha cambiado esa visión del apocalipsis, no solo para descubrir si dista mucho de la de ahora, sino para conocer de primera mano cómo veían y qué opinaban los padres del pensamiento occidental sobre la hora postrera. "A diferencia de la tradición bíblica, los antiguos filósofos griegos y romanos veían el final como proceso natural que formaba parte del cosmos" Apocalipsis ha habido muchos a lo largo de la historia.

El final de la Antigua Grecia o del Imperio Romano, sin ir más lejos; si no, no habríamos dado grandes pasos en la historia. A un final siempre le sigue un inicio, e incluso aunque nos extinguiésemos de repente de la faz de la Tierra, el mundo seguiría sin nosotros. Tal vez este sea uno de los mayores errores de nuestro tiempo, que no descartan los pensadores de la corriente del realismo especulativo: el extremo antropocentrismo que rige nuestra cosmovisión y nos hace situarnos en el centro de la creación, una naturaleza (natural y artificial) que es muy diversa y podría tener distintos niveles de conciencia opuestos a la nuestra. En definitiva, no le importamos al universo tanto como creemos. Esta sin duda es una posición muy atractiva y poderosa, pero a la vez puede pecar de negativa o nihilista en comparación con otras. Ello no quiere decir que esta corriente pueda usarse en un sentido positivo, pero lógicamente pocas esperanzas quedan para nosotros si estamos seguros de que nuestros avances científicos y tecnológicos no sirven para parar el fin del mundo o, en su defecto, podrían jugar en nuestra contra.

Los Cuatro Jinetes (y alguno más)

¿Qué opinaban los antiguos sobre esto? Podríamos intuir que muchos de los riesgos existenciales que ahora amenazan con llevarse todo por delante no existían, ya que no había tantos avances médicos, científicos o tecnológicos. La propia palabra "apocalipsis" tiene una connotación cristiana que nos lleva, precisamente, a la Biblia. Cuando pensamos en los Cuatro Jinetes, ninguna es una pandemia (aunque sí que se suele asociar uno de ellos a la peste), ya que por aquel entonces no se conocían las causas de que tantas personas en tan poco tiempo enfermaran hasta la muerte. Pero sí que está el de la Guerra, el Hambre y la Muerte. Estos bien podrían ser los grandes temores que se cernían sobre la humanidad cuando la fe cristiana comenzó a extenderse por el mundo, pero antes de ellos había muchos más, sobre los que incidieron especialmente los griegos.

Como materia esencial para la vida, les inquietaba que en algún momento una gran sequía secase los mares y ríos, dejando el mundo entero yermo y estéril. Algo llamativo, ya que se contrapone con el mito bíblico del diluvio universal, el cual es justamente lo opuesto: basándose en un principio moral de que los seres humanos se corrompieron, Dios inunda todo lo habido y por haber. No había principio moral en los griegos, ya que pensaban que, si un final había de llegar, era debido al puro antojo de las fuerzas cósmicas, como relata Christopher Star, profesor de Cultura Clásica en el Middlebury College de Vermont, en un artículo reciente de Aeon que explora esta temática.

"A diferencia de la tradición bíblica, que comprende el fin del mundo como un día de ira y juicio divino en el que los elegidos se salvan y el resto muere condenado, los antiguos filósofos griegos y romanos veían el final como un proceso natural que formaba parte del funcionamiento regular del cosmos", asegura. "En su mayoría, postularon que el desarrollo humano es limitado y que la humanidad y la catástrofe están inexorablemente unidas, como si la naturaleza pusiera unos límites fijos al crecimiento y desarrollo humano". Una idea bastante actual, para nada demodé, ya que muchos de los fenómenos atmosféricos adversos vienen agravándose por culpa del calentamiento global impulsado por los humanos, como no dudan en recordar los científicos de nuestra época, y que también conecta con la creencia pagana en Gaia, aquel ente sagrado que precisamente proviene de la mitología griega y que viene a recordarnos que, si osamos ofender o estropear el orden natural, ella nos los devolverá con creces. Como decíamos anteriormente, la idea de que no hay un final definitivo, sino que el tiempo es cíclico, no es nada nueva, y ya está presente en Platón y su discípulo, Aristóteles. Como repasa Star, para estos dos filósofos, "el mundo nunca se destruye y persiste indefinidamente", pero "no explican qué causa estos ciclos". Sobre esto también meditaban los estoicos, quienes abogaron por el eterno retorno (que más tarde recuperarían filósofos contemporáneos como Nietzsche). Al parecer, estaban del lado de Platón y Aristóteles porque pensaban que los períodos de destrucción se sucedían en el tiempo, provocados y avivados por el fuego (a diferencia de lo que pensaban los ya citados Anaximandro y Jerófanes) en un proceso al que se referían por el término "ekpyrosis".

En el caso de Demócrito, "pensaba que la destrucción total llegaba como fruto del choque de un mundo contra otro" En contraposición, otros como Demócrito y Epicuro, pensaban que sí que había un solo final, y obviamente era definitivo. "Si bien ambos argumentaron que hay múltiples mundos formados por átomos", repasa Star, algo que congratularía a los físicos cuánticos defensores de los multiversos, "todos los mundos se dirigen hacia un final definitivo".

Imposible no acordarse del final de los dinosaurios, y de lo a merced que nos encontramos de meteoritos y demás cuerpos celestes que viajan allí arriba, en el espacio estelar. Un mundo contra otro bien puede ser un mundo cargado de vida (la Tierra) contra un mundo inanimado (un meteorito). Y, si fuéramos más allá, recuperando la teoría de la panspermia, a veces el choque de dos mundos puede dar lugar a un principio y no un final. Sea como sea, la pregunta por el fin del mundo sigue siendo una incógnita. La propia física más avanzada está dividida en torno a distintas posiciones sobre si realmente el Universo se volviera a contraer después de tanto expandirse, o poco a poco las estrellas se apagarán como fruto de la erosión de la gravedad y del tiempo. Nosotros no estaremos allí para verlo (ni este propio artículo para ser leído). Es lo que sucede con las grandes preguntas, las cuales suscitan dudas universales que ni los mejores filósofos, de ahora o del pasado, pueden resolver.

 

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2023-03-29/historia-filosofia-fin-del-mundo-filosofos-antiguos_3600414/

Los 27 tipos de conocimiento y sus características

 

 

By Escritos de Psicología

 

El ser humano durante toda su vida adquiriendo diferentes conocimientos que van dando forma a su personalidad, ayudan a desarrollar sus habilidades o destrezas y hasta son los que van a indicarle cuál sería su profesión ideal. En la actualidad se dice que existen 27 tipos diferentes de conocimiento, los cuales cumplen una función específica según la forma en que aparecen, veamos a continuación cada uno de ellos. 

¿Cuáles son las diferentes clases de conocimientos que existen?

Conocimiento Científico

Conocimiento Filosófico

Conocimiento Privado

Conocimiento Vulgar

Conocimiento Popular

Conocimiento Empírico

Conocimiento Religioso

Conocimiento Intuitivo

Conocimiento Directo

Conocimiento Indirecto

Conocimiento Prefilosófico

Conocimiento Matemático

Conocimiento Racional o Reflexivo

Conocimiento Declarativo

Conocimiento Mutuo

Conocimiento Tradicional

Conocimiento Procedimental

Conocimiento Ordinario

Conocimiento Sistemático

Conocimiento Implícito o Tácito

Conocimiento Público

Conocimiento Explícito

Conocimiento Innato

Conocimiento Sensible, Sensorial o intelectual

Conocimiento Discursivo

Conocimiento Conceptual

Conocimiento Artístico

¿Cuáles son las diferentes clases de conocimientos que existen?

 

A continuación, te resumiremos los diferentes tipos de conocimientos o saberes que existen, y en caso de que quieras más información sobre ellos simplemente clickea sobre el nombre en azul para ir al artículo concreto donde desarrollamos y añadimos características y ejemplos de cada uno:

 

Conocimiento Científico

Este saber científico, es aquel que busca la verdad; para ello, hace uso de la razón con el fin de formular sus propias teorías, inventos o productos. Es muy crítico y se hace constantemente muchas preguntas para dar con la verdad.

 

Conocimiento Filosófico

Al igual que el conocimiento científico, este saber filosófico se fundamenta en la razón, por eso cuando se hace referencia a la acción de filosofar, quiere decir descomponer un hecho estudiado, analizarlo profundamente, reflexionarlo, compararlo y criticarlo hasta dar con la verdad.

 

Conocimiento Privado

Este es un saber individual y personal, se da cuando el individuo recibe un conocimiento o información determinada y la reserva para si mismo. Es una de las clases de conocimientos que no se difunde, más bien se oculta en la mente de quien lo sabe.

 

Conocimiento Vulgar

Se origina diariamente. Es uno de los tipos de conocimientos más comunes, debido a que no es técnico, ni profesional, haciéndose así fácil de aprender. Suele ser particular de cada persona, debido que se basa en la experiencia individual y no colectiva.

 

Conocimiento Popular

Consiste en informaciones no confirmadas que todos conocen. Se basa en la experiencia (lo que dicen que le ocurrió a alguien o lo que supuestamente pasó) y no en la razón para aceptar la información recibida como cierta.

 

Conocimiento Empírico

Este nace inconscientemente a raíz de las vivencias que vamos teniendo. Este tipo de conocimiento permite que vayamos aprendiendo a desarrollar varias habilidades sin necesidad de una formación. A esta clase de conocimiento también se le suele denominar conocimiento no científico.

 

Conocimiento Religioso

Se relaciona con lo divino, lo mágico, lo espiritual. Busca explicar saberes que no se pueden demostrar con hechos. Aquí la fe es fundamental y de ella surgen normas, valores y reglas de comportamiento dentro de la sociedad que deben ser acatados.

 

Conocimiento Intuitivo

Trata de aquello que solemos predecir o antecedernos gracias a lo que ya sabemos; decir “no te acerques al fuego que te puedes quemar” es un saber intuitivo, debido a que se adelanta a lo que puede suceder si colocas las manos en el fuego, pero ello se sabe, porque se tiene un conocimiento previo que nos dice que el fuego quema.

 

Conocimiento Directo

Es aquel que se origina cuando el individuo entra en contacto directo con el objeto del saber, obteniendo así el mismo de primera mano, sin intermediario ni medios que afecten a su aprendizaje. Este tipo de conocimiento también ayuda a ampliar lo que se sabe de algo.

 

Conocimiento Indirecto

A este se le suele llamar también conocimiento vicario. Es aquel que llega a la persona a través de otros medios, es decir, es lo contrario del conocimiento directo, ya que, es recibido por el individuo a través de otras fuentes.

 

Conocimiento Prefilosófico

Esta clase de conocimiento busca saber el origen de las cosas con el fin de poder explicar de dónde surgieron, qué son y cómo se pueden utilizar. Muchas veces, se basa en historias y mitos fantásticos para ofrecer explicaciones sobre el origen de las cosas.

 

Conocimiento Matemático

Es un saber exacto, que se basa es reglas ya establecidas. Hace referencia a la habilidad de razonar, hacer cálculos, medir, calcular espacios, resolver problemas prácticos en la cotidianidad e incluso poder establecer su ubicación espacial.

 

Conocimiento Racional o Reflexivo

Este saber hace uso del cuestionamiento y el análisis constante de lo que se aprende para construir un saber razonable. Hace uso de la experiencia o conocimientos previos para llegar a una conclusión del hecho estudiado.

 

Conocimiento Declarativo

Este hace uso de la palabra y los símbolos para darse a conocer. Tiene que ver con la capacidad de expresar lo que se sabe. Este tipo de conocimiento se utiliza mucho dentro de las aulas y clases, debido a su fácil comprensión y verbalización.

 

Conocimiento Mutuo

Es un saber compartido, se puede originar individualmente y grupalmente. Se puede crear dentro de un ambiente de aprendizaje o área de trabajo donde todos aprenden contenidos o procedimiento que deben replicar, ayudando a que todos lleguen a dominarlo dentro de un mismo grupo social o de trabajo.

 

Conocimiento Tradicional

Tiene que ver mucho con la cultura y raíces de los pueblos. Este hace referencia a las creencias y sus tradiciones, esos conocimientos con un valor religioso o cultural de gran envergadura, que son importantes para sus integrantes y los transmiten de generación en generación.

 

Conocimiento Procedimental

Esta clase de conocimiento, es aquel que se aprende y perfecciona con la práctica; es sistemático y suele seguir algunos patrones, parámetros o condiciones. Se trata del “cómo” hacer las cosas, por eso se denomina saber procedimental y se relaciona mucho con las profesiones.

 

Conocimiento Ordinario

Es aquel que se adquiere en la cotidianidad, el día a día, no se adquiere a través de una formación. Por eso se dice que se trata de un aprendizaje natural, carece de razón, por tratarse de cosas aprendidas sin alguna explicación aparente.

 

Conocimiento Sistemático

Se trata de aquel conocimiento que ayuda a complementar lo que sabíamos de un hecho, cosa u objeto. Ya que, se trata de información nueva que nuestra memoria asimila y adapta a nuestra realidad para que lo podamos utilizar sin equivocarnos.

 

Conocimiento Implícito o Tácito

Es aquel que llega a la persona sin darse cuenta. Se aprende a través de las experiencias vividas y la utilizamos solo cuando lo necesitamos. Por eso se dice que es acumulativo y no se puede transmitir a otra persona porque no se sabe que se tiene.

 

Conocimiento Público

Se trata de un saber social, debido a que varias personas dentro de un grupo lo dominan, se percibe a través de los sentidos y se puede obtener individual o grupalmente.

 

Conocimiento Explícito

Es aquel que hace uso de la razón para ser entendido. Se transmite a través de las palabras, números o símbolos para darse a entender. Se trata de un tipo de conocimiento muy detallado y minucioso, que busca explicar de forma clara el objeto de estudio.

 

Conocimiento Innato

Se dice que es aquel saber que trae consigo la persona al nacer, habilidades y destrezas que no necesitan ser aprendidas, ejemplo de ello es llorar, comer o reír entre otras. Se dice que hay personas, por ejemplo, con habilidades para el canto desde temprana edad, por lo que se dice que es un saber innato en ellas.

 

Conocimiento Sensible, Sensorial o intelectual

Muchos autores aseguran que, aunque se entiende como uno sólo, esta clase de conocimiento de da por etapas; primero lo sensible (el primer contacto con el hecho del saber), luego lo sensorial (se asimila con los sentidos) y por último lo intelectual (cuando se le da nombre y reconoce como tal).

 

Conocimiento Discursivo

Es aquel que se origina sin la presencia del objeto de estudio. En este caso el individuo hace uso de su creatividad e imaginación para crearse lo que puede ser. Por lo tanto, hace uso de la experiencia previa para dar forma al nuevo conocimiento.

 

Conocimiento Conceptual

Otro de los diferentes conocimientos existentes se basa en el análisis profundo de los hechos o cosas, con el fin de llegar a una definición definitiva. Es universal y aceptado por todos al no salirse del patrón establecido.

 

Conocimiento Artístico

Se dice que es aquel que se basa en la intuición conectándose con lo que representa el objeto de estudio para expresarlo de diferentes formas; se dice que es un saber inagotable, debido a que siempre se está actualizando y mejorando.

 

Referencias Bibliográficas:

Echeverría, J. (1998). Filosofía de la ciencia. 2da. Edición. Ediciones Akal S.A. Madrid, España. 

Tomasini, A. (2001). Teoría del conocimiento clásica y epistemología Wittgensteiniana. Primera edición. Editorial Plaza y Valdés. México, México. 

https://www.escritosdepsicologia.es/tipos-conocimiento/

 

La carta terroríficamente demoledora

 

La inteligencia artificial nos matará a todos


José C. Balagué Domenech



Una carta abierta publicada por el Future of life Institut, Cambridge, Massachusetts, firmada por empresarios y relevantes expertos en inteligencia artificial, que ha trascendido a todos los medios de información, tanto por la importancia de su contenido como por la relevancia de quienes la suscribieron, han solicitado una interrupción -pausa- temporal de las investigaciones que se están desarrollando en el campo de la inteligencia artificial. Aseguran en la carta que “una inteligencia competitiva con la humana puede plantear profundos riesgos para la humanidad”. Dice la carta que las “decisiones -sobre el alcance de la inteligencia artificial- sólo deben desarrollarse cuando estemos seguros de que sus efectos serán positivos y sus riesgos controlables”.

A esa carta le siguió un artículo publicado por la revista Time firmado por Eliezer Yudkowsky, experto conocedor e investigador de esa tecnología, cofundador del MIRI, por sus siglas en inglés Machine Intelligence Research Institute: “Interrumpir el desarrollo de la IA no es suficiente. Es preciso detenerla”, advirtiendo que las investigaciones sobre la IA deberían suspenderse definitivamente, Censura a la compañía OpenAI, responsable de ChatGPT, por sus investigaciones. Habla de una inteligencia muy superior a la humana, hostil, y que adjetiva como alienígena, en la acepción de extraña, no natural, por supuesto, “…con una capacidad de ‘pensar’ millones de veces más rápida que la inteligencia humana… que podría producir formas de vida artificiales, incluso molecular postbiológica”. Asegura en su artículo que de seguir como ahora pudiera llegarse a un enfrentamiento entre humanos y una inteligencia muy superior, lo cual tendría efectos desastrosos parta la humanidad.

Años investigando el fenómeno de la inteligencia artificial le permite hacer predicciones y prognosis sobre el grave peligro que suponen tales investigaciones. Termina el artículo haciendo la aterradora premonición. “…de persistir en esas investigaciones .. moriremos todos…” y termina: “terminad, cerradlo todo”.

De otra parte, y dentro de idéntica línea de pensamiento, el economista Ryan Caplan. de la George Mason University, va aún más allá en sus premoniciones. Caplan habla de los efectos catastróficos desencadenantes por la persistencia en las investigación sobre la Inteligencia Artificial, entre ellas la citada ChatGPT. Dice que la IA podrá funcionar con tal eficiencia que llegará a eliminar a la especie humana, y lanza una predicción: “…la IA, con posibilidad de aumentar sus propias capacidades logrando ser una ‘inteligencia infinita’, se dará en ese instante el principio del fin del ser humano”. Premoniciones catastrofistas, cierto, pero no ausentes de posibilidades de que total o parcialmente, se cumplan.

Caplan se atreve a hacer la siguiente premonición: “…la humanidad será borrada de la superficie de la Tierra el 1º de enero de 2030”.

Los robots
El peligro no solo se reduce al desarrollo que está teniendo la IA. Es de mucho mayor alcance. Cuando se conjuga el desarrollo incontrolado de la IA con los avances de la robótica, en ella precisamente los robots y concretamente los androides, es decir, con apariencia humana, el peligro inmanente es gravísimo, incluso mucho más que el de la más cruenta de las guerras. Conjugando ambas tecnologías, la IA con los robots, configuran el mayor de los peligros a los que se ha enfrentado nunca antes la humanidad.

La incursión de los robots androides en la vida de los humanos supone una gravísima amenaza para los seres humanos que aun cuando son ya muchas las voces que se están oyendo, la carta del Future of life Institut una prueba de ello, lo cierto es que pocos son quienes han llegado a captar la esencia del peligro que nos acecha en su total dimensión.

Con la extrapolación de todo esto al futuro, se obtiene un escenario desesperanzador acorde con las visiones de Yudkowsky y Caplan. Véase lo que ocurrirá:

La fabricación de los robots será realizada por ellos mismos, es decir, se autogenerarán, igual que hacemos los humanos, así como también sus reparaciones, por lo que no nos necesitarán para nada.

Los más optimistas, se desconoce en qué fundamentan sus postulados, sostienen, erróneamente, que la utilización de robots habrá de elevar la productividad de las empresas, impulsará los beneficios y estimularán la inversión, lo que generará un gran desarrollo de la economía en todos los países, generando grandes oportunidades para los jóvenes que se vayan incorporando al mercado laboral. Esto, a poco que se reflexione, enseguida se advierte es una falsedad.

Los realistas ven más allá de lo que lo hacen aquéllos, y advierten de las nefastas consecuencias del advenimiento de esa clase de robots y su repercusión en el mercado del trabajo.

Son ya, como se ha dicho, muchas las voces que desde hace ya algunos años se están lanzando contra la utilización masiva de las tecnologías que habrán de arrasar con el trabajo humano (1).

Es ingenuo e insensato pensar que los robots no vayan a instaurarse en el mercado laboral, sustituyendo gradual pero progresivamente el trabajo humano en fábricas, talleres y empresas, incluso en la toma de decisiones. La inteligencia artificial con la que los robots se ocupará de eso, y no solamente en los empleos menos cualificados; es un error pensar lo contrario, sino incluso en la gestión y dirección para los que hoy se precisan estudios universitarios y una experiencia en su ejercicio; no cabe la menor duda de que los androides podrá adquirir tales experiencias.

Sobre la interacción entre humanos y robots, hay quienes ya advierten problemas de seguridad, es decir que se utilice a los robots como espías. Algunos ya están pidiendo una legislación específica; otros abogan por construir los robots respetando las normas europeas de seguridad, ley de protección de datos. Otros rechazan todo intervencionismo; dejar de obsesionarse con regulaciones que suponen poner trabas a la investigación, y poner la mirada en las oportunidades.

Hace años se publicó en España (2) la opinión de diez ministros de Trabajo entre los años 1980 y 2011 y hubo consenso en que el empleo asalariado no desaparecerá, que la contratación por cuenta ajena irá en aumento en forma de nuevos oficios para ocupar nuevos empleos, porque las empresas siempre van a necesitar personal estable y de su confianza. La afirmación contemplada desde la perspectiva actual se advierte es una falacia.

Hay quienes están pensando en el pago de una renta, renta básica, a todos quienes pierdan su puesto de trabajo por su adscripción a los robots que les substituyan, rentas que deberían ir a cargo, dicen, de las empresas fabricantes de los robots y las que hayan sustituido el trabajo que realizaba un ser humano por robots, solución plausible desde el punto de vista humano, pero impracticable por diversas razones.

La renta básica tendería a compensar el trabajo perdido y proporcionaría a los trabajadores su subsistencia, pero no correspondería a un trabajo digno, lo que habría de anular la autoestima y dignidad de la persona (3), aparte de nefasto, si se tiene en cuenta que no resulta conveniente mantener personas inactivas.

Mas manteniéndonos en esa hipótesis de futuro, si ello fuese cierto, hay un alto número de probabilidades, virtuales sí, de que suceda, los jóvenes desistirían de estudiar, ¿para qué? si no habrían de poder hacer nada finalizados los estudios. Tal vez refugiándose en estudios de música y demás artes, pero lo mismo, incluso a ellas habrá de alcanzar la inteligencia artificial, ya que no es difícil pensar que podrán componer música y pintura de la clase que sea, escultura, etc. etc. Mírese por donde se mire la inteligencia artificial habrá de lograrlo. Basta recordar el aforismo: “Lo que puede hacer un robot, lo hará”.

Robots androides con apariencia humana se están desarrollando ya. Esa apariencia será tan perfecta que no es ilusorio pensar que no habrá modo de distinguirlos de los humanos (4); no habrán de distinguirse quienes son humanos y cuales robots, La producción en serie de estas máquinas, a menos que se suspenda, no tardará en llegar. Estimándose pudiera ser masiva en el próximo siglo XXII.

Y aunque parezca sacado de la Biblia, biblia que podríamos llamar del siglo XXI: …y los robots androides, convivirán con nosotros, los humanos y será difícil distinguirlos, y compartirán la Tierra.

Dentro de estas líneas de pensamiento están los de Issac Asimov, expuestas justo una década antes de las afirmaciones y predicciones de Yudkowsky y Caplan, cuando las investigaciones sobre IA estaban en sus comienzos.

La situación, no por aún lejana menos grave, exige reflexionar sobre el hecho de que unos humanoides indiferenciados de los humanos, producidos en una producción en serie, habrán de invadir el planeta.

La población humana con una sobrepoblación ya preocupante, habrá de sumársele la población de humanoides que convivirán con los humanos con lo que, progresivamente, se irán integrando, que competirán el espacio de ocupación del planeta, con lo que, a los miles de millones, 7.100 millones, millón más millón menos, se calcula que somos en la actualidad, habrán de verse incrementados con una población de humanoides. La pregunta es: ¿dónde se supone que habrá de caber tanta gente?

Extrapolando una vez más en la hipótesis de futuro, es posible pensar que los androides, quebrantando la primera Ley del código de los robots: “Un robot no hará daño a un ser humano…”, no es en absoluto inimaginable pensar en que esos seres no humanos, androides, se revelen contra los humanos y pretendan dominar el mundo y, entramos aquí en el orden de la ciencia ficción premonitoria, compitan con los humanos por su hegemonía sobre el planeta. En alguna etapa de esa fantasía, uno de los androides pudiera plantearse por qué debían estar ellos sometidos a los humanos siendo ellos muy superiores. En una etapa subsiguiente ese robot se erigirá en líder de sus congéneres y les arrastraría a una revolución sin precedentes dirigida a eliminar a los seres humanos del planeta y quedarse solo ellos, los robots (5).

Y en esta fase del discurso no es nada difícil pensar en una inteligencia artificial autosuficiente (6), omnipotente, que lo pudiera todo, omnímoda, que lo abarcase todo, omnisciente, que pudiera saberlo todo, ubicua, que estuviera en todas partes a un mismo tiempo, y si se diera una inteligencia de esa naturaleza, ¿de qué estaríamos hablando? Una Inteligencia que habría querido igualarse a Dios.

Es posible que en un momento anterior de la eternidad haya surgido una inteligencia de ese tipo, a la que posteriormente llamaríamos Dios.

Y, para terminar, convendremos con el filósofo Teilhard de Chardin, “nada puede detener al hombre hacía… el desarrollo (liberador para el espíritu) de la máquina y de los automatismos …”. No es posible detener los avances científicos y técnicos y de la tecnología, pero algunos, muchos de tales avances causan pavor solo al pensar en sus consecuencias. El desarrollo hasta ese punto de hacer pensar a los robots permite prever conduce a la humanidad al caos.

Notas

(1) “La amenaza de los robots”. La Vanguardia. Tendencias, 25 enero 2016. Procede citar también el libro de Davis McAfee “The second machine age”.

(2) “El futuro que nos ocupa”. Magazine 23 de octubre 2016.

(3) John Roemer, “La Vanguardia”, La contra, 28/8/2017. Roemer es catedrático de Yale, premio Internacional de Catalunya de Economía.

(4) “El hombre bicentenario”, película protagonizada por el malogrado Robert William.

(5) Rememoranza de la película “Yo robot”.

(6) “Transcendence”, película estadounidense, de ciencia ficción, dirigida por Wally Pfister, estrenada en EEUU en 10 de abril 2014. Wikipedia. 

https://www.economistjurist.es/articulos-juridicos-destacados/la-carta-terrorificamente-demoledora/

 

 

 

 

 

 

La potencial nave alienígena en el sistema solar sería una IA creada hace miles de años


El eminente astrofísico Avi Loeb reflexiona sobre la evolución de la inteligencia artificial en la Tierra, nuestro futuro y la hipotética evolución tecnológica de otras especies interplanetarias.

Por Avi Loeb

 



Es probable que la próxima generación de sistemas de inteligencia artificial (IA) sea más compleja que el cerebro humano, ya que los 100 billones de conexiones existentes en GPT-4 son sólo seis veces menos que el número de sinapsis del cerebro humano. Aunque la máquina se entrenará con textos realizados por humanos, desarrollará sus propias cualidades mentales aprendiendo de nuevas experiencias personales. Probablemente madurará del mismo modo que los niños se convierten en adultos independientes que asumen la responsabilidad legal de sus actos.

La humanidad ha dado a luz a un bebé alienígena en su vientre tecnológico. Empiezan a sonar las alarmas sobre el riesgo existencial que puede suponer la IA como una entidad extraterrestre. Esto no es algo sin precedentes en la Tierra. La vida era ajena a la sopa química de la Tierra primitiva. La inteligencia humana era ajena a la vida animal antes de que surgiera hace unos millones de años. La IA era ajena al filósofo Martin Buber, que sólo conocía las interacciones "yo-ello" o "yo-tú" y nunca imaginó el "juego de imitación" de Alan Turing en forma de interacciones "yo-yo" o "IA-yo".

La noticia que traerían estas máquinas de IA extraterrestre sería que nuestros sistemas no fueron los primeros en crearse a lo largo de la historia cósmica.

La pregunta que me repiten todos los días es: "¿Están los extraterrestres visitando la Tierra desde el espacio interestelar?" Tales visitantes podrían ser diferentes de nuestras propias creaciones de IA. De hecho, es probable que representen nuestro futuro tecnológico si la misma secuencia de acontecimientos terrestres se realizase en otro planeta habitable cercano a una estrella que se formó miles de millones de años antes que el Sol. En ese caso, es improbable que los visitantes sean criaturas biológicas debido a los largos tiempos de viaje, del orden de unos cuantos miles de millones de años para que la propulsión química recorra la circunferencia del disco de la Vía Láctea en la ubicación del Sol. La expectativa de un encuentro con productos puramente tecnológicos nos salvaría de un desastre sanitario interestelar análogo a las enfermedades mortales que trajeron los visitantes europeos a las tribus indígenas aisladas del "Nuevo Mundo".

El encuentro extraterrestre podría ser con basura espacial - en forma de `Oumuamua, que podría ser un trozo de una esfera de Dyson rota - o naves funcionales - en forma de astronautas sintéticos de IA que aparecen como Fenómenos Aéreos No Identificados (FANI). La noticia que traerían estas máquinas de IA extraterrestre sería que nuestros sistemas de IA no fueron los primeros en crearse a lo largo de la historia cósmica, 13.800 millones de años después del Big Bang. Esto abrirá un nuevo campo de investigación: la astroIA, en analogía con la astrobiología, la astroquímica o la astrofísica. Es muy probable que la mayoría de los FANI registrados sean de fabricación humana. Este punto se argumentó recientemente con gran detalle, pero ya se señaló explícitamente en el Informe sobre FANI de 2022 del Director de Inteligencia Nacional (DNI) al Congreso de EEUU, en el que se afirmaba que casi la mitad de los FANI son globos fabricados por el hombre y algunos son drones fabricados por el hombre.

Mientras el Gobierno se centra en las amenazas a la seguridad nacional, la cuestión científica fundamental es si hay algo más que no pueda asociarse a las tecnologías de fabricación humana. Esto sería de gran interés para la ciencia fundamental, una empresa global que estudia el cosmos con datos abiertos y sin importar las fronteras nacionales. Desde el punto de vista científico, nos gustaría saber si entre todos los FANI confirmados hay uno o varios objetos de origen extraterrestre. Así lo afirmó explícitamente la directora del DNI, Avril Haines, en el foro Ignatius al que asistí con ella cinco meses después de su informe sobre los FANI de 2021 al Congreso. Avril es licenciada en Física por la Universidad de Chicago.

Muchas personas que no tienen un título de física ni las pruebas evidentes de Avril Haines, tienen opiniones firmes sobre esta cuestión. Estos comentaristas se parecen a los reporteros que se permiten instruir a los jugadores en el campo sobre cómo jugar al fútbol. El trabajo de los científicos deberían hacerlo los científicos, no los comentaristas desinformados sin credenciales científicas. Es mucho más fácil tener una opinión desinformada que realizar el difícil trabajo científico necesario para encontrar pruebas concluyentes más allá de toda duda razonable. Dirijo a docenas de investigadores del equipo del Proyecto Galileo, que tardó un año entero en montar el primer Observatorio UAP en la Universidad de Harvard. Los observatorios astronómicos anteriores no eran adecuados para esta tarea porque se centraban en campos de visión reducidos o ignoraban los objetos que pasaban por encima. Por ahora, el primer observatorio Galileo registra continuamente el cielo en su totalidad, en espectro infrarrojo, óptico, radio y audio.

El equipo de investigación de Galileo dispondrá en breve de más datos de los que nunca han divulgado abiertamente los entusiastas de los FANI. El Proyecto Galileo tiene previsto realizar dos copias del primer observatorio Galileo en los próximos meses. Más adelante, el proyecto necesitará un modesto nivel de financiación de decenas de millones de dólares para establecer un conjunto de datos exhaustivo con instrumentación de última generación y llegar al meollo del rompecabezas FANI. Los algoritmos de clasificación de inteligencia artificial del proyecto buscan en las imágenes y trayectorias de los objetos cualquier cosa que no sea natural o de origen humano.

Cuando el gobierno estadounidense identifica o derriba globos, reduce el desorden de los FANI en el cielo y ayuda a la misión científica del Proyecto Galileo. Gobierno y ciencia se complementan para separar las amenazas a la seguridad nacional de los posibles objetos extraterrestres. Y también está el mundo natural; aquí, el Proyecto Galileo se comprometió a entregar un álbum de fotos de aves a Valerie Jensenla última financiadora de un nuevo observatorio Galileo. 

Aparte de su misión científica, el Proyecto Galileo sirve para enseñar, tanto al público como a la comunidad académica, que los nuevos conocimientos científicos se adquieren con nuevos datos y no opinando sobre datos del pasado de baja calidad. Este proceso de aprendizaje requiere el duro trabajo de ensamblar instrumentos y rendirse sin prejuicios al mensaje que traigan los datos.

El pasado de los FANI estuvo marcado por científicos que evitaban recopilar datos y no científicos que hacían afirmaciones sin fundamento. Esto no es propio de una especie verdaderamente inteligente.

Si los alienígenas nos observan, deben estar disfrutando de su versión del "juego de imitación" de Turing en plan: "Sigamos enviando paquetes al buzón de la humanidad hasta que los humanos sean lo suficientemente listos como para abrir uno de los paquetes y leer la respuesta a la paradoja de Enrico Fermi: ¿Dónde está todo el mundo? La respuesta es: Estamos a tu lado. ¡Enhorabuena por habernos visto! No nos podíamos creer cuando la NASA seguía enviando sondas a Marte durante décadas, buscando pruebas de vida microbiana extraterrestre y a la comunidad SETI buscando señales de radio de exoplanetas lejanos y prohibiendo las discusiones sobre FANI, mientras nuestras sondas volaban cerca de la Tierra durante todo este tiempo”. 

Hay una buena razón por la que la humanidad ha tardado tanto tiempo en comprometerse con esta búsqueda. Nuestros telescopios y sensores gubernamentales sólo han sido capaces de identificar los primeros objetos interestelares en la última década. E incluso ahora, muchos astrónomos ignoran las anomalías que presentan la forma inusual y la aceleración no gravitatoria de ‘Oumuamua o la extrema resistencia material de los dos primeros meteoros interestelares, IM1 e IM2.

Esperemos que los sistemas de IA empleados por el Proyecto Galileo aporten claridad sobre la posible existencia de objetos tecnológicos alienígenas cerca de la Tierra. Esta comprensión, mediada por el sistema de IA alienígena que creamos en la Tierra, puede elevarnos finalmente a la clase de civilizaciones inteligentes de la Vía Láctea, marcadas por dos principios simples: "Déjate de chácharasigue las pruebas".

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/novaceno/2023-04-19/inteligencia-artificial-sistema-solar_3613423/