La Corrupción al asalto de los Estados.
Michel Chossudovsky
- Le Monde
Como
las mafias gangrenan la economía mundial
Recientemente
en Ginebra, 7 jueces europeos hicieron un llamamiento apelando a la cooperación
entre los gobiernos para intentar contener una amenaza mortal para las
democracias. En una gigantesca asociación, la delincuencia organizada, apoyada
por los poderes políticos y las multinacionales de las finanzas y los negocios,
penetra progresivamente todos los sectores de la economía mundial, imponiendo
sus sistemas de corrupción mientras se juega la legalidad de los Estados. Los
que se dejan gangrenar poco a poco.
En la era de
la mundialización de los mercados, permanece desconocido el papel de la delincuencia
organizada en la marcha de la economía. La opinión pública, alimentada por los
estereotipos hollywoodenses y por el periodismo sensacionalista, asocia
estrechamente la actividad criminal al hundimiento del orden público. Mientras
que las fechorías de la pequeña delincuencia se convierten en vedettes, los
verdaderos roles políticos y económicos así como la influencia de las
organizaciones criminales internacionales apenas se revelan a la opinión
pública.
Las
sangrientas confrontaciones entre bandas de malhechores rivales en las calles
de Chicago pertenecen a la “belle époque” de los años 30. En el período de
posguerra, los sindicatos del crimen ganaron progresivamente respetabilidad,
implicándose cada vez más en empresas ordinarias. Desde entonces, la
delincuencia organizada se imbrica firmemente en el sistema económico. La
apertura de los mercados, la decadencia del Estado benefactor, las
privatizaciones, la desregulación de las finanzas y el comercio internacional,
etc., tienden a favorecer el crecimiento de las actividades ilícitas así como
la internacionalización de una economía criminal competidora.
Según la ONU, las rentas mundiales anuales de las organizaciones
criminales transnacionales (OCT.) son aproximadamente de US 1.000 mil millones, un importe equivalente
al producto nacional bruto (PNB) combinado de los países de escasa renta (según
la clasificación del BM) y de sus 3 mil millones de habitantes (1). Esta
estimación tiene en cuenta tanto el producto del tráfico de drogas, de las ventas
ilícitas de armas, del contrabando de materiales nucleares, etc., como los
beneficios de las actividades controladas por las mafias (prostitución, juegos,
mercado negro de divisas).
No mide la importancia de las continuas inversiones
efectuadas por las organizaciones criminales en la toma de control de asuntos
legítimos, no tampoco la soberanía que ejercen sobre los medios de producción
en numerosos sectores de la economía legal. Además, nuevas relaciones se
establecieron entre las tríadas chinas, los yakuzas japoneses y las mafias
europeas y americanas. Más que replegarse hacia sus actividades tradicionales y
protegerlas, estas organizaciones se asociaron "en un espíritu de
cooperación mundial" orientado hacia "la apertura de nuevos mercados"
en actividades tanto legales como criminales (2).
Según un
observador, "los resultados de la delincuencia organizada superan los de
la mayoría de las 500 principales empresas mundiales clasificadas por el
estudio de Fortune (...) con organizaciones que se asemejan más a General
Motors que a la Mafia siciliana tradicional (3)". Según el testimonio,
citado por la agencia Reuter, del director del (FBI), Mr. Jim Moody, delante de
una sub - comisión del Congreso de los EU, las organizaciones criminales rusas "cooperan
con las otras mafias extranjeras, incluidas las mafias italianas y colombianas
(... la transición hacia el capitalismo de la ex Unión Soviética ] ofreció
nuevas ocasiones que fueron rápidamente explotadas".
En paralelo, las organizaciones criminales colaboran con las
empresas legales, invirtiendo en una variedad de actividades legítimas que les
garantizan no sólo una cobertura para el blanqueo de dinero sino también un
medio seguro de acumular capital fuera del ámbito de las actividades
criminales. Estas inversiones se efectúan esencialmente en bienes inmuebles de
lujo, la industria del ocio, la edición y los medios de comunicación, los
servicios financieros, etc, y también en los servicios públicos, la industria y
la agricultura. Durante el auge especulativo de los años 80, los yakuzas
japoneses invirtieron en masa en la construcción y el desarrollo urbano,
financiando sus actividades por medio de los jusen (estas sociedades de
préstamos inmobiliarios recientemente caídas en quiebra con el hundimiento del
precio de los terrenos en Tokio).
La Mafia italiana invierte tanto en bienes
inmuebles urbanos como en tierras agrícolas. En Tailandia, se reciclaron y se
canalizaron algunos miles de millones de dólares procedentes del tráfico de
heroína del "triángulo de oro" en el financiamiento de la industria
textil de Bangkok por hermandades de empresas y sociedades secretas. Las
tríadas chinas orientan también fondos hacia la industria cinematográfica de
Hongkong. Invierten también en empresas industriales asociadas de riesgos
compartidos (empresas conjuntas) en las provincias chinas de Guangdong y Fujian
así como en la zona económica especial, la zona franca, de Shenzhen. Se estima
su volumen de negocios mundial en 200 mil millones de dólares, lo que
representa más de 40% del PNB chino (4). Los productos de la actividad criminal
se depositan en la red bancaria.
A su vez, los bancos comerciales utilizan estos depósitos para
financiar sus actividades de préstamo e inversión en la economía tanto legal
como criminal. El dinero sucio se canaliza también hacia inversiones
respetables en los mercados financieros; algunas organizaciones criminales
tienen una participación de la deuda pública en forma de obligaciones y bonos
del Tesoro. En muchos países, las organizaciones criminales se convirtieron en
los acreedores del Estado y ejercen, por su acción en los mercados, una
influencia sobre la política macroeconómica de los Gobiernos. Sobre los lugares
bolsa, invierten también en los mercados especulativos de productos derivados y
materias primas. Las mafias efectuaron inversiones significativas en los bancos
industriales y de negocios, que controlan en parte, las sociedades de corretaje
y los grandes gabinetes jurídicos.
Para
blanquear el dinero sucio, la delincuencia organizada utiliza algunas de los
más grandes bancos americanos así como las sociedades de inversión o las
especializadas en las ventas de oro y divisas (5).
Los discretos servicios de los paraísos fiscales
Aunque numerosos asuntos de blanqueo bancario estén definidos
claramente, las inculpaciones se limitan siempre a los empleados subalternos.
Muy rara vez se prosiguió a algunos bancos. En 1994, por ejemplo, un juicio del
tribunal de Houston, en Texas, condenó al banco internacional American Express
a una multa de 7 millones de dólares y a 25 millones de dólares de penalidades
por aparecer mezclado en un asunto de blanqueo de dinero sucio. "El asunto
American Express acabó en la inculpación de dos directores del banco de Beverly
Hills (California), culpables de blanquear fondos a partir de cuentas American
Express, controladas por depósitos anónimos que resultaban de
sociedades-pantalla establecidas en las Islas Caimán."
Para llegar a un
arreglo del asunto, los agentes federales debieron renunciar perseguir a American
Express. Decidimos que no era cierto que el banco estuviera implicado en la
actividad criminal, comentó al ayudante del fiscal, el Sr. David Novak, eso
sólo se refería a un departamento “(6).
Es en los
paraísos fiscales donde los sindicatos del crimen están en contacto con los más
grandes bancos comerciales del mundo, allí sus filiales locales especializadas
en del private banking ofrecen un servicio discreto y personalizado a la
gestión de cuentas de gran rendimiento fiscal." Algunas empresas legales
utilizan estas posibilidades de fuga al igual que las organizaciones
criminales. Los progresos de las técnicas bancarias y de telecomunicaciones
ofrecen amplias posibilidades para hacer circular rápidamente y desaparecer los
beneficios de las transacciones ilícitas. El dinero puede fácilmente circular
por transferencia electrónica entre la sociedad matriz y su filial registrada
como una sociedad-pantalla en un paraíso fiscal.
Miles de millones de dólares procedentes de los establecimientos
gestores de fondos institucionales (incluidos los fondos de pensiones, el
ahorro de las mutualidades y los fondos de tesorería) circulan así, pasando a
su vez sobre cuentas registradas en Luxemburgo, en las islas Anglonormandas,
las Islas Caimán, etc. Como consecuencia de la evasión fiscal, la acumulación,
en los paraísos fiscales, de enormes reservas de capitales perteneciendo a
grandes sociedades son responsables del aumento del déficit presupuestario en
algunos países occidentales.
La amplitud
del fenómeno es impresionante. Existen aproximada-mente cincuenta y cinco
paraísos fiscales en las principales regiones del mundo. Solamente, las Islas
Caimán constituyen el quinto centro bancario mundial con más bancos y
sociedades registradas que de habitantes (7). De los capitales, considerables,
procedentes de actividades legales y criminales, también se depositan en las
Bahamas, en las Islas Vírgenes británicas, en las Bermudas y en Saint- Martin -
para no decir lugares del Pacífico y el Océano Índico, como Vanuatu, las Islas
Cook e Isla Mauricio.
El banco industrial y de negocios americano Merrill Lynch estima
como mínimo en 3.000 mil millones de dólares la fortuna privada administrada
desde los paraísos fiscales, lo que representa un 15% del PNB mundial (8).
Pero, dado
que se depositó la mayor parte en cuentas cubiertas por un secreto bancario
riguroso, la masa real de los capitales sería sensiblemente más importante.
Suiza sigue siendo el paraíso preferido, con más de un 40% del total sobre las
cuentas numeradas abiertas en los bancos a los no residentes (9), ya que los paraísos bancarios no se limitan a
las numerosas Repúblicas de pacotilla de las islas tropicales: las mismas
facilidades se establecen bien y se protegen en Europa Occidental - en
Luxemburgo, en Suiza, en las islas Anglonormandas (10), Dublín, Mónaco,
Madeira, Gibraltar, Malta...
Los paraísos fiscales constituyen una prolongación del sistema
bancario occidental, hoy accesibles por un Terminal de ordenador, o incluso por
la mediación de una tarjeta Visa automática, en cualquier parte del mundo. Con
la desregulación, forman íntegramente parte del mercado financiero mundial. Los
asuntos legales e ilegales se imbrican cada vez más, introduciendo un cambio
fundamental en las estructuras del capitalismo de posguerra. Las mafias
invierten en los asuntos legales y, contrariamente, éstos canalizan recursos
financieros hacia la economía criminal, a través de la toma de control de
bancos o empresas comerciales implicadas en el blanqueo de dinero sucio o que
tienen relaciones con las organizaciones criminales. Los bancos afirman que se
efectúan estas transacciones de buena fe y que sus dirigentes ignoran el origen
de los fondos depositados. La divisa es no plantear ninguna pregunta, el
secreto bancario y el anonimato de las transacciones, garantizando al mismo
tiempo los intereses de la delincuencia organizada, protegiendo a la
institución bancaria de las investigaciones públicas e inculpaciones.
No sólo
los grandes bancos aceptan blanquear el dinero, a cambio de pesadas comisiones,
sino que conceden también créditos a elevados tipos de interés a las mafias
criminales, en detrimento de las inversiones productivas industriales o
agrícolas.
Existe una estrecha relación entre la deuda mundial, el comercio
ilícito y el blanqueo de dinero sucio. Desde la crisis de la deuda a principios
de los años 80, el precio de las materias primas se hundió, implicando una
reducción dramática de las rentas de los países en desarrollo. Bajo el efecto
de las medidas de austeridad dictadas por los acreedores internacionales, se
despide a funcionarios, empresas nacionales son liquidadas, las inversiones
públicas congeladas, y los créditos a los agricultores e industriales se ven
reducidos.
Con el desempleo que se arrastra y la reducción de los salarios,
la economía legal entró en crisis. En muchos países, se desarrolló una economía
subterránea alternativa, terreno fértil para las mafias criminales. Con un
mercado nacional y exportaciones que se hundían simultáneamente, se creó un
vacío en el sistema económico donde la producción ilícita se convirtió en el
sector de actividad dominante y la principal fuente de divisas. Según un
informe de las Naciones Unidas, "la intrusión de los sindicatos del crimen
fue facilitada por los programas de ajuste estructural que los países
endeudados se han visto obligados a aceptar para tener acceso a los préstamos
del Fondo Monetario Internacional (11)". En Bolivia, la "nueva
política económica" preconizada por el FMI y aplicada en 1985 contribuyó
al hundimiento de las exportaciones de mineral de estaño y al despido masivo de
mineros por el consorcio minero de Estado Comibol.
Las
indemnizaciones de despido pagadas a los trabajadores se volvieron a invertir
en la compra de tierras en las zonas de producción de coca, provocando un
importante aumento del comercio de narcóticos. Del mismo modo, el programa de
ajuste estructural y de "estabilización económica" aplicado en Perú
por el Presidente Alberto Fujimori causó devastaciones. El "Fujichoc"
de 1990 (que incluía una multiplicación por treinta del precio del petróleo de
la noche a la mañana) implicó la destrucción de la producción agrícola legal (café,
maíz y tabaco) y un desarrollo rápido de los cultivos de coca en la región de
la cumbre Huallaga.
Sin embargo, el crecimiento del comercio ilícito no se limita a América Latina
ni al triángulo ni a la creciente asiática de la droga. En África, la supresión
de las barreras comerciales y el dumping de los excedentes de cereales europeos
y americanos en los mercados locales implicaron la dramática decadencia de las
producciones agrícolas alimenticias. Se minó la autosuficiencia alimentaria y
varios países, aplastados bajo el peso de la deuda exterior, se volvieron hacia
el cultivo del cannabis. En Marruecos, millares de campesinos se pusieron a
cultival mariguana. Esta última da lugar a intercambios exteriores ilícitos de
un valor equivalente a la totalidad de las exportaciones agrícolas marroquíes
legales (12). En varios países de África, las mafias de la droga también
triunfaron con avances significativos en la política local.
Penetración criminal en Europa del Este
Desde el principio de los años 90, se sometió a los países del
antiguo bloque soviético, a su vez, a una dura medicina económica por parte de
sus acreedores exteriores, con consecuencias devastadoras. La pobreza y la
desorganización de la producción favorecieron el desarrollo de la economía
criminal. En Ucrania, por ejemplo, el FMI patrocinó, en octubre de 1994,
reformas macroeconómicas que contribuyeron a precipitar una crisis profunda de
la agricultura alimenticia. Y el Observatorio geopolítico de las drogas
confirma que con la caída de la producción de trigo el cultivo del opio se desarrolló
rápidamente. Con la decadencia de la agricultura local, el cultivo de la
amapola y los laboratorios de heroína, controlados por la mafia italiana del
Santa Corona UNITA, hicieron también su aparición en la antigua Yugoslavia
(13).
Las privatizaciones y los programas de reestructuración de la
deuda exigidos por los acreedores exteriores hicieron pasar un gran número de
bancos de Estado Latino - americanos y de Europa del Este bajo el control de
bancos industriales y de negocios occidentales y japoneses. En Hungría, por
ejemplo, el Banco Internacional centro - europeo (CIB) se ha comprado por un
consorcio de bancos extranjeros que incluían el Banco Comercial de Italia, el Banco
Alemán Bayerischer Verein, el Banco de Crédito a largo plazo de Japón, el Banco
Sakura y la sociedad general. El CIB tiene toda libertad de intervenir en el
sector jugoso del blanqueo de dinero, sin intervención del Gobierno y sin tener
que doblarse a la normativa y al control de los cambios. En 1992, en
Luxemburgo, un asunto judicial confirmó que el cartel de Cali había utilizado
el CIB para transferencias de capitales. Según la brigada húngara antidroga,
"con los problemas económicos de este país y sus necesidades de liquidez,
no se puede exigir del Gobierno que observe de más cerca el origen de los
fondos depositados en sus bancos (14)".
En Bolivia y Perú, las reformas del sistema bancario bajo la
tutela del FMI facilitaron la libre circulación de divisas. Lo que, según un
observador, "consiguió nada menos que la legalización del blanqueo por el
sistema financiero peruano (15)". Por añadidura, varios bancos privados
nacionales, de los que se sospechaba previamente haber estado implicados en
actividades de blanqueo de dinero sucio, pasaron bajo el control de capitales
extranjeros: por ejemplo, es el caso de Interbanc, un banco de Estado peruano
adquirido en 1994 por Darby Overseas, un consorcio domiciliado en las Islas
Caimán. Según el Financial Times, Darby "contemplaba invertir en el sector
de los bancos industriales y de negocios peruanos, a un tipos de riesgo
elevado, a espera del plan Brady de reestructuración de la deuda (...)
Darby
había sido creado hacía un año [ en 1994 ] por Mr. Brady [ antiguo secretario
al tesoro de Presidente G. Bush ], su ayudante principal, Mr. Hollis
McLoughlin, y Mr. Daniel Marx, antiguo Subsecretario a las finanzas en
Argentina (...) el principal responsable de Interbanc es el Sr. Carlos Pastor,
antiguo Ministro de Economía de Perú a principios de los años 80 (16)".
Los programas de privatización en Europa del Este y en la ex Unión
Soviética implicaron la venta de bancos del Estado, servicios públicos, el
sector energético, de tierras perteneciendo a la colectividad, de empresas
industriales y comerciales - incluidos los del complejo industrial militar.
Bajo la tutela de las instituciones de Bretton Woods, el producto de estas
ventas se destinó al servicio de la deuda contraída ante los acreedores
occidentales, sus grandes bancos comerciales. Los programas de privatización
facilitaron incuestionablemente la transferencia de una fracción significativa
de la propiedad pública a la delincuencia organizada. No es sorprendente que
las mafias rusas, que constituyen la nueva clase de poseedores, hayan sido los
entusiastas partidarios del neoliberalismo así como el apoyo político a las
reformas económicas del presidente Boris Yeltsin.
Se cuentan en total a más de
1.300 organizaciones criminales en la Federación rusa (17). Según un reciente
estudio publicado por la Academia de Ciencias de Rusia, la delincuencia
organizada controla un 40% de la economía, la mitad del parque inmobiliario
comercial de Moscú, los dos tercios de las instituciones comerciales, lo que
representa en total 35.000 empresas, 400 bancos y 150 empresas estatales (18).
Se implica una rama de la mafia rusa en la venta de material de tipo militar,
espacial y nuclear, incluidos misiles teledirigidos, del plutonio para armas
nucleares y del armamento convencional (19). No solamente los sindicatos del
crimen rusos tienen en sus cuentas a políticos y altos funcionarios, ya que
tienen también sus propios representantes en la Duma.
Este nuevo medio ambiente de las finanzas internacionales forma
un terreno fértil para la criminalización de la vida política. Están
desplegándose potentes grupos de presión vinculados a la delincuencia
organizada y que actúan de manera clandestina. En resumen, los sindicatos del
crimen ejercen su influencia sobre las políticas económicas de los Estados.
En los nuevos
países de economía de mercado, y también en la UE, en Norteamérica y Japón,
donde existe una corrupción rampante, personalidades políticas y
gubernamentales tejen vínculos de lealtad con la delincuencia organizada. La
naturaleza del Estado como así las estructuras sociales están transformándose.
En la Unión
Europea, esta situación dista mucho de limitarse a Italia, donde Cosa Nostra
tiene divididas las cumbres del Estado. En varios países de América Latina, los
carteles de la droga invirtieron en el aparato de Estado e integraron los
partidos políticos existentes. El escándalo relativo al Partido Liberal de
Colombia reveló que la campaña para la elección del presidente Ernesto Samper
se habría beneficiado de contribuciones financieras sustanciales del cartel de
Cali. Del mismo modo, los asesinatos políticos en México, en 1994, incluido el
cuestionamiento del expresidente, el Sr. Carlos Salinas, y de su hermano Raúl,
en prisión por asesinato, pusieron en evidencia el papel de los carteles
mexicanos de la droga en la conducta del Partido Revolucionario Institucional
(PRI) (20).
En Venezuela, las mafias narco habrían utilizado el más grande
banco comercial del país, la Banca Latino, para blanquear los beneficios del
tráfico de drogas. Antes de su espectacular quiebra en 1994, implicando con
ella diecinueve otros bancos venezolanos, la familia del Sr. la Banca latino
era controlada por Pedro Tinoco, que estaba también a la cabeza del banco
central bajo el Gobierno del Presidente Carlos Andres Pérez, acusado de
corrupción (21). El Sr. Pedro Tinoco fue el principal arquitecto del programa
de ajuste estructural establecido en 1988, según las notas de un observador,
"los carteles de la droga actuaban en simbiosis con las estructuras
económicas y políticas..." (22)".
El hundimiento de la actividad económica legal, industrial y
agrícola precipitó un gran número de países en desarrollo en la camisa de
fuerza de la deuda y el ajuste estructural.' Ha habido países donde el servicio
de la deuda excede el total de los ingresos por exportaciones legales. En algunas
circunstancias, las rentas extraídas del comercio ilícito obtienen una fuente
alternativa de divisas que permite a los Gobiernos endeudados cumplir el
servicio de la deuda. Es el caso de las "narco-démocracias" de América
Latina, donde los narco-dólares, una vez blanqueados y reciclados en el sistema
bancario, podrán servir a los Gobiernos para cumplir sus obligaciones para los
acreedores exteriores. La comunidad internacional acepta la adquisición de
empresas estatales por la delincuencia organizada, gracias a los programas de
privatización, tácitamente financiera como mal menor: permite a los Gobiernos
reembolsar sus deudas. La multiplicación de los tráficos ilícitos (el tráfico
de drogas sólo es uno entre tanto otros) permite transferir sumas enormes en favor
de los acreedores privados y oficiales. Hay una lógica en esta reestructuración
ya que, recientemente, los acreedores favorecen un sistema basado en la libre
circulación de dinero. Siempre que el servicio de la deuda esté reembolsado,
los acreedores apenas hacen distinción entre "dinero propio" y
"dinero sucio". En estas circunstancias, según los términos del
informe de la ONU, "el refuerzo a nivel internacional de los servicios
encargados de hacer respetar las leyes sólo representa un paliativo." A falta
de un progreso simultáneo del desarrollo económico y social, la delincuencia
organizada y estructurada, a una escala global, persistirá (23)".
http://rcci.net/globalizacion/2007/fg707.htm