lunes, agosto 21, 2023

11° Filosofía Plan de Mejoramiento 2° Periodo

 







Filósofo Darío Sztajnszrajber habla de la 'tusa': 'Hay que repensar la pérdida amorosa'

 

El misterio del amor, el desamor y los conflictos emocionales se analizan en una obra literaria.

Darío Sztajnszrajber habla de cuál es la mejor manera de lidiar con el fin de una relación.


Para el filósofo argentino Darío Sztajnszrajber, la sociedad debería replantearse el concepto de pérdida cuando se rompe una relación de pareja, lo cual es probable si no se ve al otro con un sentido de propiedad. "Hay que repensar la idea de pérdida en el amor. Solo me genera dolor el desamor, suponer que el otro me pertenecía. Si uno desarma esa creencia, no pierde en el sentido de que perdí lo que tuve", explicó Sztajnszrajber.

En estos días el también escritor y conductor de televisión presenta en México "El amor es imposible", un ensayo con ocho tesis que propone deconstruir conceptos acerca del amor, con propuestas filosóficas a partir de anécdotas humanas. "A mí me gusta hacer filosofía poniendo el cuerpo. Es un libro que habla desde la filosofía, pero se mete con cuestiones biográficas porque para mí una filosofía que no parta del lugar más estremecedor se queda corta", expresó el autor.

El libro, publicado por Paidós, debate sobre la imposibilidad del amor por varias razones, entre ellas que todos los amores son una copia del primero, el amor es inefable, siempre llega a destiempo, es incalculable y siempre es un desamor.

A partir de años de lecturas, diálogos y vivencias, la obra de 376 páginas mira el amor desde distintos ángulos, también el de la carencia, representada por una teoría repetida en las tarjetas postales y las redes sociales: la de la media naranja.

"Si uno es media naranja y va en busca de otra mitad es porque antes era una naranja entera; entonces hubo un castigo previo, un corte. Por eso en mi libro planteo que el amor siempre viene después del desamor", expuso. 

A la manera de "Rayuela", la canónica novela de Julio Cortázar, "El amor es imposible" puede leerse del primer capítulo al último, o con saltos adelante y hacia atrás. Cada apartado pertenece a una tesis sobre el amor y puede asumirse por separado, como en los cuadernos de cuentos. "Al que le interesa leer que el amor es imposible porque es incalculable, puede leer eso y dejar las otras siete tesis. Es claro el libro al demostrar que el amor es imposible, a partir de determinar disparadores, el desamor, el destiempo, la monogamia, el primer amor y se da al lector la libertad de elegir", contó.

A mitad de la escritura de su libro, Sztajnszrajber sufrió la muerte de sus padres; fue un golpe que alteró el proceso de creación. El escritor quitó el polvo a las historias humanas guardadas en su recuerdo y a partir de ellas hizo filosofía. Darío defiende el concepto de "te amo, pero no te necesito" en una relación de pareja, aunque acepta que es difícil llevarla a la práctica en una sociedad que mercadea con los sentimientos. "Sería importante si se planearan estas cuestiones. Después, cómo sostenerlas en la vida cotidiana, es un proceso".

Sztajnszrajber mira hacia atrás. Se ve a sus nueve años en una fiesta de cumpleaños frente a una niña llamada Silvia. Es el primer amor, inocente, sin besos, que terminó difuminado en la niebla del peor diluvio: el paso del tiempo.

"Si hoy la viera, tal vez podríamos tomarnos un café, no más porque las historias no se redimen en el futuro. Si las historias de amor de niños alcanzan su redención de grandes, eso nunca nos satisface porque lo que a uno lo motiva e inspira es lo pendiente, no lo consumado", relató. Lo dice con una idea recreada con frecuencia por los poetas, que consideran benditos son los besos que jamás se dieron porque quedaron protegidos por el misterio de lo que pudo ser. "Es un poco la lógica del deseo. Cuando se alcanza lo que se desea, esa especie de ardor del deseo se pierde. (Lo que pudo ser) da un encanto porque lo propio del amor tal vez sea lo inconsumado. No olvidemos que amar es ir en busca de algo que no sabemos qué es", aceptó. 

EFE 

https://www.eltiempo.com/cultura/musica-y-libros/filosofo-habla-de-la-tusa-hay-que-repensar-la-perdida-amorosa-789927?_gl=1*d0soae*_ga*YW1wLXZOUVdwcHNhN3RiQkZGR3NfUldvTHMtbHhaWERvRGZKbDBSVW9PV1g3NmUwOEVtNzZnWXBBQkJFS3htelZSSDk

 

«La consciencia no nos permite ver la realidad tal como es, sino tal como somos nosotros»

   

Nunca imaginó que acabaría dedicándose a estudiar los límites de la mente humana. Tampoco que uno de sus discursos superaría las 14 millones de visitas en internet. Y, probablemente, tampoco imaginó que algunos -especialmente estudiantes de psicología- lo reconocerían como «ese genio que medita y hace surf». 

Jorge Ratia

Anil Seth es profesor de neurociencia cognitiva y computacional en la Universidad de Sussex, un cargo que, por si fuera poco, combina con otros proyectos como el Sussex Centre for Consciousness Science, donde investiga la base biológica de la conciencia, y con la escritura. En 2021, Seth publicó uno de los libros del año según los medios británicos. Ahora, en 2023, la editorial Sexto Piso lo ha publicado en español. Se titula ‘La creación del yo’ y, en él, el científico inglés pone patas arriba todo lo que creíamos saber sobre nuestra percepción. 

¿Para qué tipo de lector escribió La creación del yo? 

En parte fue para mí mismo. Fue una forma de organizar mis pensamientos, un ejercicio de desarrollo intelectual. Cuando lo escribí, ni siquiera estaba seguro de que alguien lo leería, pero sí sabía –o creía saber– que había un interés por los misterios de la consciencia. Yo ya había publicado artículos y dado conferencias antes, como la charla TED que se volvió muy popular en su momento. Supongo que fue entonces cuando noté que había gente dispuesta a aprender sobre el cerebro y la cognición, y que, por ello, yo podía escribir para un público real. Además, creía que podía decir cosas que no se habían dicho antes, o por lo menos desde otra perspectiva. 

¿Encontró la forma de aportar esa «otra» perspectiva? 

Creo que sí, especialmente si el lector busca una combinación de ciencia y filosofía. El libro empieza con ideas que son familiares para cualquiera, y poco a poco va introduciendo detalles, pero detalles que van en contra de la intuición, giros de guion que desafían las creencias del lector. Al final, la noción del «yo» es algo sobre lo que todos tenemos opinión. Es relativamente sencillo hablar desde el sentido común, ¿no? Todos experimentamos la propia existencia, y lo bonito es que la ciencia a veces pone en entredicho ese sentido común.

Si buscamos su nombre en internet, muchas entradas destacan su definición de consciencia, lo que usted considera «una alucinación controlada». 

¿Cree que su definición es muy distinta a la que tiene cualquier otro ciudadano? 

Hay tantas definiciones de consciencia como personas en el mundo, y eso está bien porque cada uno es la autoridad de su propia experiencia. Aunque busques en todos los diccionarios y enciclopedias, es muy complicado encontrar una definición común. Dentro de ese paradigma de desacuerdo general, mi definición es una más. 

¿Y qué significa? 

Muchos malinterpretan esta definición y dicen: «Ah, si mi consciencia es una alucinación, entonces nada es real». ¡No es así paran nada! La forma en que experimentamos la realidad, nuestra realidad, es la interpretación que nuestro cerebro hace de los estímulos del exterior. Nuestro alrededor es real. Las cosas son reales. Nuestra consciencia es real. Pero la consciencia no permite ver la realidad tal como es, sino tal como somos nosotros. 

¿Para qué sirve la consciencia? 

Si te das cuenta, lo que hace la consciencia es recopilar, organizar y combinar un montón de información de diferentes modalidades, por ejemplo, mediante los cinco sentidos. Los coge todos y los resume en un formato único que dan pie a comportamientos. La consciencia ofrece al ser humano una manera de interacción con el mundo y propuestas para que se comporte lo suficientemente bien como para seguir vivo en el futuro. La consciencia saca lo mejor de cada sentido, no solo de los cinco clásicos sino también de otros como la memoria. En resumen, la consciencia es un conector de percepción para que el organismo permanezca en buen estado. 

¿Es la consciencia un mero cableado neuronal o hay algo dentro de nosotros que trasciende el mundo físico? 

El dualismo forma parte de nuestra cultura por lo menos desde Descartes. Parece que cuando la gente se autoanaliza percibe que hay cosas que no son materiales, como los pensamientos. Yo soy un poco agnóstico sobre eso porque es muy difícil de demostrar. De momento, esa pregunta es un misterio y lleva siéndolo muchos siglos. ¿Cómo se relacionan materia y pensamientos? Para abordar estas preguntas, la filosofía es muy útil, dado que plantea preguntas que pueden generar puntos de inflexión en el desarrollo humano. Sin embargo, la misma filosofía busca respuestas con tanto ímpetu que en ocasiones sesga sus propias conclusiones. 

Por eso existe la ciencia… 

Así es, por eso existe la ciencia. 

¿Es usted una persona espiritual? 

Hasta cierto punto. Igual que con la idea del «yo», el término «espiritual» también tiene millones de significados. Para mí, espiritualidad es el sentido de conexión con el resto de personas, con el mundo, con el universo… Mi espiritualidad es reconocer que hay elementos de nuestra existencia que van más allá de la satisfacción de necesidades básicas. El pensar cuán antiguo es el universo, quiénes son nuestros antepasados biológicos, qué y por qué está pasando en mi cabeza ahora mismo… Todo eso es parte de mi espiritualidad. También medito, y eso me permite tener una conexión conmigo mismo más especial, o por lo menos me ayuda a prestar atención a los mecanismos de mi propio organismo.

¿Es posible combinar ciencia y espiritualidad?

Creo que pueden ser complementarias. Por ejemplo, hay una organización con la que participé que se llama Mind & Life Institute y tiene tres pilares: la neurociencia, la filosofía y el budismo (y los procesos comunes entre los tres). Tanto en ciencia como en espiritualidad se ha hecho muchas veces hincapié en el rol ilusorio de la consciencia, y por eso se puede estudiar desde distintos ángulos. Evidentemente, también hay áreas de tensión entre disciplinas, pero está bien que existan porque cada una a su estilo intenta hacer predicciones de cómo funciona el mundo. En definitiva, se puede ser espiritual, científico, dualista, materialista o lo que sea sin ser radical, manteniendo el escepticismo y abierto a posibles descubrimientos. ¿Por qué? Porque no siempre se puede analizar el cerebro a nivel molecular, sino que se necesita adoptar una visión holística. Si no se puede analizar un poema revisando cada una de sus palabras por separado, no se puede entender el cerebro estudiando sus neuronas individualmente. Para esas cosas, el budismo puede ser útil, aunque tiene el riesgo de que las premisas de muchas corrientes espirituales se toman de forma literal. Es como la religión: es compatible con la ciencia según cómo de religioso quieras ser. ¿Crees que el mundo fue creado de repente hace unos cuantos miles de años? Si aceptas este tipo de afirmaciones dogmáticas, es complicado tener al mismo tiempo una visión científica del mundo. Pero bueno, el ser humano, yo incluido, es contradictorio por naturaleza. 

Cuando llega cada mañana a la universidad o al laboratorio, ¿qué le hace pensar que el estudio de la consciencia humana es útil? 

La curiosidad, esa es la primera razón. Pertenecemos a una especie de curiosos, pues tenemos la capacidad no solo de preguntarnos cosas si no de buscar su solución. La consciencia es un misterio global, porque en todo el planeta existen las mismas incógnitas, y es individual porque cada persona lo vive en sus propias carnes. ¿Por qué yo soy yo? ¿Qué era antes de nacer? ¿Qué seré después de morir? 

¿Tiene el estudio de la consciencia aplicaciones prácticas más allá de la mera satisfacción de curiosidad? 

Indudablemente. A nivel médico es superrelevante porque permite mejores diagnósticos en trastornos degenerativos como el Parkinson, permite entender los trastornos que incluyen alucinaciones o pérdidas de consciencia, permite entender cómo funciona la anestesia…Tiene muchísimas aplicaciones en terreno clínico. Por otro lado, muchos científicos estudian la consciencia para entender cómo funciona nuestros sentidos, para entender el bienestar animal y su percepción de dolor, para desarrollar los sistemas de inteligencia artificial, incluso para entender nuestros propios sesos cognitivos del día a día. También contribuye a entender mejor las relaciones interpersonales, la comunicación… O sea, que la curiosidad es solamente el motor para conseguir otras grandes cosas. 

¿Cree que la cultura occidental, en la que usted ha trabajado principalmente, influye en la forma que tenemos de percibir el mundo físico y el de las ideas? 

Cada cultura tiene su mirada, sí, pero creo que en las últimas décadas se ha trabajado para tener una buena interacción entre las dos grandes culturas del mundo, la oriental y occidental, o sea, la individualista y la colectivista. Lo mejor de todo es que sabemos que estas diferencias existen, antes no. Antes, lo correcto era lo de casa y lo ajeno no había ni que tenerlo en cuenta. Ahora, afortunadamente, aceptamos que podemos estar equivocados o que un mismo caso puede observarse desde múltiples ángulos. En Occidente, por ejemplo, ponemos siempre al humano por encima de todo, y eso no ocurre en todos lados. Hay países que valoran mucho más a los animales y a su forma de consciencia. En el hinduismo, por ejemplo, la idea del alma es distinta a la del cristianismo. Lo mismo sucede con la idea de la muerte. Por todo esto es importante realizar estudios en todas las condiciones, aceptando todas las miradas. A nivel personal, actualmente estoy involucrado en un proyecto que se llama The Perception Census, que es un estudio a gran escala para entender cómo cada individuo entiende el concepto de consciencia. ¡A ver qué descubrimos! 

¿Dedicarse a la exploración científica y filosófica de la mente humana puede conducir a la frustración profesional (o existencial)? 

[Suspira, se entrelaza las manos por detrás de la cabeza, se escurre ligeramente de la silla y se ríe]. 

 No hace falta más [le devuelvo la risa]. 

¿Cómo consigue sobrellevarla? 

Realmente es difícil. A veces siento envidia de algunos científicos. Sacan el telescopio y ven cosas que no han visto antes. Descubren cómo funciona determinado virus. Son hallazgos directos y sin controversia. En el estudio de la mente todo es más metafórico, más abstracto, y a menudo da la sensación de que no hay ningún tipo de progreso. 

¿Y es verdad que no se ha avanzado nada? 

No, no es verdad. Cuando echo la vista atrás me doy cuenta de la increíble evolución durante las últimas décadas. Se han propuesto miles de ideas nuevas, nuevos modelos de lenguaje… ¡La inteligencia artificial! Buena parte de los avances que han acabado en ChatGPTs, por decir uno obvio, se han logrado gracias a la comprensión del cerebro humano. Además, aunque sí es verdad que pocas veces llegamos a conclusiones firmes en relación a la consciencia, por lo menos vamos descubriendo los porqués de nuestra mente, y eso, para mí, es más que suficiente. 

https://ethic.es/2023/06/entrevista-anil-seth/

 

10° Filosofía Plan de Mejoramiento 2° Periodo

 



La primera antipartícula

 





Héctor Rodríguez

Editor y periodista especializado en ciencia y naturaleza

 

El descubrimiento del positrón, una partícula subatómica con una carga eléctrica positiva de igual magnitud a la del electrón, marcó un hito importante en la historia de la física de partículas. El hallazgo, realizado en la década de 1930, tuvo profundas implicaciones para la comprensión de la estructura del átomo y abrió nuevas puertas para el estudio del mundo subatómico.


El contexto científico en el que se descubrió el positrón estuvo rodeado de numerosos avances en la física cuántica y la teoría relativista. Sería Paul Dirac, un físico teórico británico, quién formuló una ecuación en 1928 que describía las propiedades del electrón en el marco de la mecánica cuántica y la relatividad especial. Esta ecuación, no obstante, predijo la existencia de una partícula idéntica con carga positiva que posteriormente se conocería como positrón, y que abría las puertas al desafiante concepto de la antimateria, el cual sugería la existencia de partículas con propiedades opuestas a las de la materia común, y que intrigó a la comunidad científica sentando las bases para futuras investigaciones.

En este contexto, el físico estadounidense Carl D. Anderson desempeñaría un papel fundamental en la confirmación experimental del positrón. En 1932, Anderson llevó a cabo experimentos utilizando una cámara de niebla, un dispositivo que permitía la visualización de partículas cargadas al interactuar con el vapor de agua sobreenfriado. Durante sus experimentos, Anderson observó trazas de partículas que tenían una curvatura inusual en un campo magnético. Estas trazas revelaron la existencia de partículas con carga positiva y masa similar a la del electrón, lo que confirmó la predicción de Dirac y señaló la presencia del positrón.

La que vemos aquí es, de hecho, la fotografía del primer positrón jamás observado. La línea horizontal gruesa es una placa de plomo. El positrón entró en la cámara de niebla por la parte inferior izquierda, fue frenado por el plano principal y se curvó hacia la parte superior izquierda.

El descubrimiento del positrón, por el cual Anderson recibió el premio Nobel del Física en 1932, tuvo un impacto profundo en la física de partículas y en la comprensión general de la estructura atómica. Se convirtió en un ejemplo clave de la simetría entre la materia y la antimateria, lo que llevó a investigaciones posteriores sobre partículas como el antiprotón y antineutrón. Además, el positrón desempeñó un papel fundamental en el desarrollo de la tecnología, por ejemplo, de la tomografía por emisión de positrones (PET), una técnica médica que utiliza la radiación de positrones para obtener imágenes detalladas del interior del cuerpo humano. 

https://www.nationalgeographic.com.es/fotografia/foto-del-dia/primera-antiparticula_20544

 


10 inventos de la antigua Grecia que aún utilizamos

  

La herencia de la antigua Grecia en nuestra sociedad cubre disciplinas tan amplias como las matemáticas, la geografía o la astronomía.

publicado por Sarah Romero

Periodista científica

 


La antigua Grecia abarca desde el año 1200 a.C. hasta el año 146 d.C. En todo este tiempo, ha realizado importantes contribuciones a la sociedad moderna. Muchos de sus descubrimientos e invenciones, los seguimos utilizando hoy día.

Molino de agua

El molino de agua es uno de ellos. Es un dispositivo mecánico que utiliza agua que fluye o cae para generar energía y fue inventado por los antiguos griegos. De hecho, el primer molino de agua registrado data del siglo III a.C. y hoy día se siguen empleando generar electricidad en las centrales hidroeléctricas.

Juegos Olímpicos

Este festival deportivo celebrado en honor del dios griego Zeus, se organizó por primera vez en Olimpia en el año 776 a.C. Los juegos originales presentaban solo un evento, una carrera a pie llamada stadion, pero luego se expandió para incluir otros eventos deportivos. Los Juegos Olímpicos modernos, inspirados en la antigua tradición griega, se celebraron por primera vez en 1896 en Atenas, Grecia, y siguen siendo uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.

Despertador

Los antiguos griegos inventaron el primer despertador mecánico, que utilizaba agua para medir el tiempo. Ctesibio, un inventor y matemático griego de Alejandría fue quien creó un reloj despertador que utilizaba un sistema de agua corriente y engranajes para hacer sonar un silbato a una hora predeterminada.

Democracia

El sistema de gobierno que otorga poder al pueblo, se introdujo por primera vez en la ciudad-estado de Atenas en el siglo V a. C. Al estadista ateniense Clístenes se le atribuye el establecimiento de instituciones democráticas, que incluían la Ecclesía (asamblea popular) y la Boulé (consejo de ciudadanos).

Teatro

A los antiguos griegos se les atribuye la invención del teatro, específicamente los géneros de tragedia y comedia. La primera representación teatral registrada tuvo lugar en Atenas en el 534 a. C., durante el festival de Dionisia (donde el éxtasis creativo, aparte del vino, eran protagonistas). Hoy en día, el teatro sigue siendo una forma popular de entretenimiento y expresión artística, con representaciones que van desde obras clásicas hasta producciones contemporáneas.

Grúa

Los antiguos griegos desarrollaron la primera grúa, un dispositivo de elevación que facilitó la construcción de grandes edificios y monumentos. El arquitecto e ingeniero griego Marco Vitruvio (c. 80-15 a. C.) documentó el uso de grúas en su obra 'De Architectura' del siglo I a.C. Bien sabemos que las obras de construcción modernas todavía dependen de grúas para mover cargas y materiales pesados.

Cuentakilómetros 

El odómetro o cuentakilómetros, un dispositivo utilizado para medir la distancia, fue inventado por los antiguos griegos. El matemático e ingeniero griego, Héroe de Alejandría (c. 10-70 d. C.) fue quien diseñó un dispositivo que utilizaba un sistema de engranajes y palancas para calcular la distancia recorrida por un vehículo. Hoy en día, podemos encontrarlos en todo tipo de vehículos para realizar un seguimiento del kilometraje.

Faro

Los antiguos griegos fueron los primeros en construir faros, estructuras altas que emiten luz para guiar a los barcos en el mar. El faro más famoso de la antigüedad, el Faro de Alejandría, fue construido en el siglo III a. C. y tenía más de 100 metros de altura (es una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo). Los faros modernos continúan sirviendo como ayudas a la navegación para las embarcaciones marítimas.

Astrolabio

También el astrolabio es un invento griego antiguo utilizado para medir las posiciones de los cuerpos celestes. Al astrónomo y matemático griego Hiparco (c. 190-120 a. C.) se le atribuye el desarrollo del astrolabio, que luego fue refinado por Ptolomeo (c. 100-170 d. C.). Hoy en día, los astrónomos y navegantes todavía usan astrolabios para observaciones y navegación celestes.

Geometría

Los antiguos griegos hicieron contribuciones significativas al campo de la geometría, particularmente a través del trabajo del matemático Euclides. Su libro, Elementos (formado por 13 volúmenes), sigue siendo la base de la geometría moderna y todavía se usa en la enseñanza y la investigación.

 

Referencias:

Dillon, M., & Garland, L. (1994). Ancient Greece : social and historical documents from archaic times to the death of Socrates (c. 800-399 BC). , 3, 204. https://doi.org/10.2307/25528299.

Angelakis, A., & Spyridakis, D. (2010). A brief history of water supply and wastewater management in ancient Greece.. Water Science & Technology: Water Supply, 10, 618-628. https://doi.org/10.2166/WS.2010.105.

Spivey, N. (2006). Greek Vases in Etruria. American Journal of Archaeology, 110, 659-661. https://doi.org/10.3764/AJA.110.4.659.

Roberts, B., & Radivojević, M. (2015). Invention as a Process: Pyrotechnologies in Early Societies. Cambridge Archaeological Journal, 25, 299 - 306. https://doi.org/10.1017/S0959774314001188.

https://www.muyinteresante.es/ciencia/61165.html 

8° Sociales Plan de Mejoramiento 2° Periodo

 











Los neutrinos estériles

 

Los neutrinos estériles son uno de los últimos cabos sueltos para entender el universo. Y ahora estamos más cerca de ellos

Por Juan Carlos López

 

Los neutrinos vuelven a reclamar su dosis de protagonismo. Y lo hacen por un buen motivO.

Hace poco los científicos del CERN han puesto en marcha un proyecto que persigue encontrar una clase muy peculiar de estas partículas: los neutrinos estériles.

Su importancia reside en que cabe la posibilidad de que resulten muy útiles para explicar la asimetría materia-antimateria del universo y la naturaleza de la materia oscura. 

No obstante, antes de seguir adelante nos interesa repasar brevemente qué hace tan especiales estas partículas. Los neutrinos fueron descritos por primera vez desde un punto de vista teórico en la década de los años 30 por Wolfgang Pauli, uno de los padres de la física cuántica (le debemos, entre otras aportaciones, el principio de exclusión). Sin embargo, su descubrimiento experimental se produjo dos décadas y media más tarde, a mediados de los años 50.

El problema es que son extraordinariamente difíciles de identificar por una razón: apenas interaccionan con la materia ordinaria. Además, su masa es pequeñísima, su carga eléctrica es neutra y no se ven influenciados por la interacción nuclear fuerte ni por la fuerza electromagnética, aunque sí por la gravedad y la interacción nuclear débil. No cabe duda de que son unas partículas irresistibles, y muchos científicos están decididos a darles caza.

Los científicos tienen una herramienta más a su disposición: las supernovas

Los físicos que están desarrollando su actividad investigadora en el ámbito de los neutrinos han logrado poner a punto observatorios diseñados específicamente para capturarlos. El más imponente de todos ellos es el Super-Kamiokande japonés, una mole alojada en Hida, una ciudad ubicada en el área central de Honshu, la mayor isla del archipiélago nipón. Está construido en una mina, a 1 km de profundidad, y mide 40 metros de alto y otros 40 metros de ancho, lo que le da un volumen parecido al de un edificio de quince pisos.

Los neutrinos dan lugar a una estructura con las propiedades de un fluido cuya expansión puede ser descrita por la hidrodinámica relativista.

Afortunadamente en adelante los investigadores van a tener otra herramienta a su disposición con la capacidad de entregarles nuevo conocimiento acerca de los neutrinos. Y es que un grupo de físicos de la Universidad de Ohio, en Estados Unidos, ha publicado un interesantísimo estudio en el que defiende que las supernovas pueden revelar información crucial acerca de los mecanismos empleados por los neutrinos para interactuar entre ellos.

Las supernovas son unas explosiones extraordinariamente energéticas que tienen lugar cuando una estrella agota su reserva de combustible y pierde el balance hidrostático que la ha mantenido en equilibrio hasta ese momento (os explicamos este proceso con cierto detalle en el artículo que hemos dedicado a la vida de las estrellas). Lo sorprendente es que los autores de este estudio defienden que los neutrinos emitidos durante una supernova interaccionan entre ellos, dando lugar a una estructura que tiene las propiedades de un fluido cuya expansión puede ser descrita por la hidrodinámica relativista.

Una forma sencilla de entender de qué estamos hablando consiste, simplemente, en observar esta idea como la posibilidad de obtener nuevo conocimiento acerca de las propiedades de los neutrinos estudiando la manera en que interaccionan como un conjunto con los cuerpos sólidos con los que se topan cuando viajan a través del falso vacío cósmico.

Por el momento esta es solo una propuesta teórica, pero, eso sí, es una idea apasionante

Parece algo complicado, y lo es, pero de alguna forma lo que proponen estos físicos es buscar la huella que dejan en el espacio gracias a la manera en que se relacionan entre ellos y con otros objetos. Por el momento esta es solo una propuesta teórica, pero, eso sí, es una idea apasionante. Ojalá fructifique y se consolide como una nueva técnica de análisis de los neutrinos. Crucemos los dedos. 

https://www.xataka.com/investigacion/supernovas-nos-han-dado-gran-sorpresa-pueden-ayudarnos-a-entender-particula-esquiva-que-existe

 

 

Arranca la construcción del motor de fusión nuclear que puede llevarnos a Marte

 

El cohete de la compañía británica Pulsar puede acortar el tiempo de viaje a Marte a la mitad. Su plan es comenzar las pruebas en 2025 y alcanzar temperaturas de fusión en 2027

 

Por Omar Kardoudi

 

La empresa aeroespacial británica Pulsar Fusion ha iniciado ya la construcción de su motor de fusión nuclear que promete velocidades de hasta 800.000 km/h, o, lo que es lo mismo, viajes a Marte en la mitad de tiempo. Si lo consiguen, no solo podremos alcanzar con más facilidad todos los rincones del sistema solar, sino que también lo haremos usando solo una pequeña parte del combustible del que emplean ahora los propulsores tradicionales.

Los motores de los cohetes que usamos ahora necesitan usar una gran cantidad de combustible para poder escapar de la gravedad terrestre y salir al espacio. Además, tampoco son demasiado rápidos. Un viaje a Marte puede llevar unos siete meses por trayecto, lo que hace que los astronautas que participan en las misiones tengan que pasar largos periodos de tiempo en el espacio, jugándose la salud y, en muchos casos, la vida. La tecnología de propulsión por fusión nuclear que propone Pulsar puede cambiar nuestra manera de plantearnos la exploración espacial, ayudando a ampliar el radio de nuestras misiones espaciales al sistema solar, tanto la de las tripuladas como la de las de las sondas, a un coste mucho menor. Aunque la compañía asegura que sus potentes motores permitirán también viajes interestelares.

"Hay que preguntarse: ¿puede la humanidad hacer fusión? Si no podemos, entonces todo esto es irrelevante", afirma el director general de Pulsar, Richard Dinan, en declaraciones para TechCrunch. Si podemos, y podemos, entonces la propulsión por fusión es totalmente inevitable. Es irresistible para la evolución humana del espacio. Esto está ocurriendo, porque la aplicación es irresistible".

"Hay que preguntarse: ¿puede la humanidad hacer fusión? Si no podemos, entonces todo esto es irrelevante", afirma el director general de Pulsar, Richard Dinan, en declaraciones para TechCrunch. Si podemos, y podemos, entonces la propulsión por fusión es totalmente inevitable. Es irresistible para la evolución humana del espacio. Esto está ocurriendo, porque la aplicación es irresistible".

Pero, para que eso suceda, primero tienen que acabar de desarrollar el motor y demostrar que funciona. Pulsar ya ha comenzado la construcción de la cámara de fusión de ocho metros en Bletchley, un pueblo inglés ubicado al norte de Londres. "Nuestros motores de satélite actuales que fabricamos hoy en Pulsar, producen hasta 40 kilómetros por segundo en velocidad de escape. Esperamos alcanzar más de 10 veces esa velocidad con la fusión", asegura el director general de Pulsar. Uno de los retos más importantes es entender cómo controlar el plasma en su reactor de confinamiento magnético. Para hacerlo, la compañía se ha asociado recientemente con la empresa estadounidense Princeton Satellite Systems, que les permitirá utilizar las simulaciones con inteligencia artificial de su superordenador para comprender mejor cómo se comportará el plasma bajo confinamiento electromagnético y en su salida del cohete. El plan es comenzar las pruebas de encendido del reactor en 2025 y lograr la temperatura de la fusión -al menos 100 millones de grados Celsius- para 2027.

"Mantendremos informados a nuestros socios actuales a cada paso, incluso cuando comencemos las primeras pruebas de encendido en 2025, podremos saber si vamos por el buen camino", asegura Dinan en declaraciones recogidas por Space Daily. "Pulsar necesitaría entonces realizar un lanzamiento de prueba a órbita. Para la comunidad de la fusión, la IA tiene realmente el potencial de permitirnos lograr motores capaces de realizar viajes espaciales interestelares".

Una vez logrado esto, el motor se probará en órbita, donde el vacío del espacio y sus bajísimas temperaturas pueden ser más favorables para mantener una reacción de fusión que en las condiciones de la Tierra, según la compañía. Si Pulsar lo consigue, será el primer sistema de propulsión alimentado por fusión nuclear que veamos en el espacio. "La humanidad tiene una enorme necesidad de aumentar la velocidad de propulsión en nuestra pujante economía espacial, y la fusión ofrece 1.000 veces más potencia que los propulsores iónicos convencionales que se utilizan actualmente en órbita", explica Dinan. "Creemos que la propulsión por fusión se demostrará en el espacio décadas antes de que podamos aprovechar la fusión para obtener energía en la Tierra."

 

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/novaceno/2023-08-16/cohete-motor-fusion-nuclear-marte-listo-2027_3718295/

7° Sociales Plan de Mejoramiento 2° Periodo

 















Científicos demuestran la existencia de la 'partícula del Demonio'


 









La partícula fue teorizada hace más de 60 años

El mundo de la física está de enhorabuena tras el sorprendente hallazgo de unos científicos de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign. Durante una investigación, este grupo de expertos ha observado una partícula en un material exótico que ha resultado ser la llamada 'Demonio'. Un avance sin precedentes desde que David Pines la teorizara en 1956 y que supone una revolución en el campo científico.

Según la versión del científico hace 67 años, los electrones pueden comportarse de manera extraña en un sólido y que pueden juntarse para formar una partícula compuesta sin masa, sin interacción con la luz y que en su día llamó 'Demonio'. Hasta ahora, este elemento había permanecido sólo en la teoría, hasta que en este 2023 se ha dado un paso adelante.

Así se encontró la increíble 'partícula del Demonio'

En una publicación en la revista Nature, el científico Peter Abbamonte lideró a este grupo de investigadores que "utilizaron una técnica experimental no estándar" al observar el rutenato de estroncio metálico. "Los demonios se han conjeturado teóricamente durante mucho tiempo, pero los experimentadores nunca los estudiaron", explican.

"De hecho, ni siquiera lo estábamos buscando. Pero resultó que estábamos haciendo exactamente lo correcto, y lo encontramos", añaden. En la publicación argumentan cómo han logrado un hito semejante en la física y cuentan que, dadas las particularidades que presenta, el 'Demonio' puede estar en cualquier temperatura. Esto es debido a que, si un sólido tiene electrones en más de una banda de energía, los plasmones se pueden combinar en un patrón fuera de fase para formar un plasmón demonio.

"La gran mayoría de los experimentos se realizan con luz y miden las propiedades ópticas, pero ser eléctricamente neutro significa que los demonios no interactúan con la luz (...). Se necesitaba un tipo de experimento completamente diferente", sostiene Peter Abbamonte. 

https://www.marca.com/tiramillas/actualidad/2023/08/18/64df17fa46163fee618b458c.html


Lyngurium, la mítica piedra del filósofo Teofrasto


 






Lyngurium, la mítica piedra del filósofo Teofrasto que todos buscaban en la Antigüedad y la Edad Media. 


En la Antigüedad y la Edad Media, una extraña piedra conocida como Piedra de Lince (en latín lyngurium, ligurium o lapis lincis) cautivó la imaginación de eruditos, alquimistas y gente común por igual. Se creía que esta semipreciosa gema mítica se formaba a partir de la orina solidificada de los linces.

Su leyenda se remonta al filósofo griego Teofrasto discípulo, de Platón, quien en el siglo IV a.C. describió por primera vez la enigmática piedra en su tratado De lapidibus (Sobre las piedras). Teofrasto dice que es parecida al ámbar, difícil de trabajar y de encontrar (ya que los linces las esconden), y que su color varía según el sexo, las costumbres y el estado del animal.

El lyngurium, que se talla en sellos y es duro como cualquier piedra, tiene un poder inusual. Pues atrae otros objetos igual que lo hace el ámbar, y hay quien afirma que actúa no sólo sobre pajas y hojas, sino también sobre delgadas hebras de cobre y hierro, como sostenía Diocles. El lyngurium es frío y muy claro. Un lince salvaje produce mejores piedras que un animal domesticado, y un macho, mejores que una hembra, existiendo diferencias en la dieta, en el ejercicio realizado o no, y, en general, en la constitución natural del cuerpo, ya que el cuerpo es más seco en el caso de los primeros y más húmedo en el caso de los segundos. La piedra sólo se descubre cuando los buscadores experimentados la desentierran, pues cuando el lince ha orinado, la oculta y raspa tierra sobre ella.

Los expertos opinan que Teofrasto introdujo en su tratado esta historia por influencia del médico Diocles, a quien menciona en su relato y al que pudo haber conocido. Introdujo así al lyngurium en el mundo filosófico helenístico, desde donde rápidamente saltó a textos de naturalistas romanos como Plinio el Viejo, quien dedicó un pasaje de su Historia Natural a discutir las supuestas propiedades de este curioso mineral.

Sin embargo, Plinio dudaba de la veracidad de Teofrasto, y estaba convencido de que dicha piedra no existía. Otros autores como Estrabón y Dioscórides aplicaron la palabra lyngurium o sus variantes al ámbar.

De los autores clásicos la creencia en la piedra del lince llegó a los bestiarios medievales y especialmente a los lapidarios, textos que listaban propiedades místicas y poderes curativos de diferentes gemas y piedras preciosas.

Según estos lapidarios medievales, el singular lyngurium se creaba cuando un lince orinaba en un hoyo en el suelo, y su orina se evaporaba y solidificaba muy lentamente con los años, convirtiéndose en una gema cristalina de color ámbar o amarillento. Otras fuentes antiguas indican que en realidad la piedra se encontraba enterrada cerca de guaridas y madrigueras de lince, en zonas frecuentadas por estos felinos.

Al lyngurium se le atribuían toda clase de poderes y propiedades mágicas. Entre sus supuestos usos, destacaban proteger contra venenos y toxinas, desvelar mentiras e ilusiones, ahuyentar serpientes, e incluso detectar la cercanía de acónito, una peligrosa planta venenosa. Algunos lapidarios indicaban que colocar un lyngurium en la boca podía volver temporalmente invisible a quien lo portase. También se creía que la piedra perdía su color y se tornaba blanca si se acercaba a un veneno.

Por todo ello el lyngurium se convirtió en una posesión ampliamente codiciada en toda Europa durante la Edad Media. Se la consideraba una piedra mística capaz de salvar vidas y desvelar engaños. Aunque no parece que se haya visto ni tocado ningún ejemplar físico de la piedra en la Antigüedad, la Edad Media o principios de la Edad Moderna, sus propiedades físicas y medicinales se reiteraban y elaboraban continuamente como si «existiera».

Los precios especulativos del lyngurium que se citan en antiguos textos lapidarios muestran que se la valoraba incluso por encima de gemas preciosas como el rubí o el zafiro. Pero a pesar de su fama, la mayoría de eruditos modernos coinciden en que el lyngurium no existió nunca como tal, y forma parte de la tradición folclórica y las supersticiones medievales en torno a minerales con supuestas propiedades mágicas.

La leyenda del lyngurium se expandió en bestiarios, enciclopedias y compendios de mineralogía a lo largo de toda la época medieval y el temprano Renacimiento. Pero en ninguno de estos textos se describe la piedra a partir de una observación o evidencia real, sino únicamente repitiendo el mismo folklore y tradiciones populares que se transmitieron acríticamente de generación en generación.

Finalmente, con el desarrollo del escepticismo científico y el empirismo a partir del siglo XVII, la mayoría de eruditos serios descartaron de plano al legendario lyngurium, junto a otras piedras preciosas “mágicas” de dudosa procedencia, como meros elementos folclóricos sin base real; productos imaginarios de viejas creencias supersticiosas sobre propiedades de minerales.

Algunos estudios identifican hoy el lyngurium de Teofrasto con variedades de turmalina amarilla y marrón, ya que la descripción que hizo de sus propiedades como atraer la paja, la ceniza o pequeños pedazos de madera cuando era calentada, coinciden con las cualidades piroeléctricas de la turmalina.

Por todo ello el lyngurium se convirtió en una posesión ampliamente codiciada en toda Europa durante la Edad Media.

Se la considerada una piedra mística capaz de salvar vidas y desvelar engaños. Aunque no parece que se haya visto ni tocado ningún ejemplar físico de la piedra en la Antigüedad, la Edad Media o principios de la Edad Moderna, sus propiedades físicas y medicinales se reiteraban y elaboraban continuamente como si «existiera».

Los precios especulativos del lyngurium que se citan en antiguos textos lapidarios muestran que se la valoraba incluso por encima de gemas preciosas como el rubí o el zafiro. Pero a pesar de su fama, la mayoría de eruditos modernos coinciden en que el lyngurium no existió nunca como tal, y forma parte de la tradición folclórica y las supersticiones medievales en torno a minerales con supuestas propiedades mágicas.

 

La leyenda del lyngurium se expandió en bestiarios,  enciclopedias y compendios de mineralogía a lo largo de toda la época medieval y el temprano Renacimiento. Pero en ninguno de estos textos se describe la piedra a partir de una observación o evidencia real, sino únicamente repitiendo el mismo folklore y tradiciones populares que se transmitieron acríticamente de generación en generación. 

Finalmente, con el desarrollo del escepticismo científico y el empirismo a partir del siglo XVII, la mayoría de eruditos serios descartaron de plano al legendario lyngurium, junto a otras piedras preciosas “mágicas” de dudosa procedencia, como meros elementos folclóricos sin base real; productos imaginarios de viejas creencias supersticiosas sobre propiedades de minerales.

Algunos estudios identifican hoy el lyngurium de Teofrasto con variedades de turmalina amarilla y marrón, ya que la descripción que hizo de sus propiedades como atraer la paja, la ceniza o pequeños pedazos de madera cuando era calentada, coinciden con las cualidades piroeléctricas de la turmalina.

 

Fuentes

Steven A. Walton (2001) Theophrastus on Lyngurium: Medieval and Early Modern Lore from the Classical Lapidary Tradition, Annals of Science, 58:4, 357-379, DOI: 10.1080/000337900110041371.

John Beckmann, A History of Inventions, Discoveries, and Origins.

Eichholz, D. E. (1967). Some Mineralogical Problems in Theophrastus’ De Lapidibus. The Classical Quarterly, 17(1), 103–109. jstor.org/stable/637766

Wikipedia

https://www.labrujulaverde.com/2023/08/lyngurium-la-mitica-piedra-del-filosofo-teofrasto-que-todos-buscaban-en-la-antiguedad-y-la-edad-media


 

 


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