martes, mayo 26, 2020

Grados 10° y 11 Sociales Guía de Aprendizaje


Leer bien, y ver Programación de entrega de Actividades





















sábado, mayo 23, 2020

Aprender en la  incertidumbre 

                                                             Por: Dolly Montoya Castaño      
Rectora Universidad Nacional    Mayo 23 de 2020

En la columna anterior presenté la idea de que los maestros son cultivadores de preguntas. Trabajar con interrogantes incentiva a los estudiantes a buscar el conocimiento, a vivir la experiencia de construirlo y a prepararse para contribuir al enriquecimiento de la vida simbólica y material de la sociedad. El conocimiento favorece tanto el avance de la vida social como el logro y la realización vital de los sujetos que intervienen en su gestión.

Los estudiantes no son sujetos pasivos a los que se les entrega información para ser repetida, por el contrario, son seres activos y maravillosamente creativos. En el diálogo maestro estudiante participan el conocimiento acumulado históricamente por la sociedad y las experiencias de vida de maestros y estudiantes. En esta interacción se hace crisis, se construyen síntesis, surgen las nuevas ideas, se revalúan o afirman las viejas certezas; el maestro pone alas al estudiante para ayudarlo a volar y crear. Si el maestro es un cultivador de preguntas, los estudiantes son la semilla. De ellos brota la crítica y la pregunta, guiados por sus sueños, sus ideas y proyectos y por el cómo vivir en el mundo.
En la naturaleza, una adecuada combinación de condiciones y factores ambientales y de características propias de la semilla da lugar a un florecimiento próspero. Así ocurre también con el conocimiento. Las instituciones educativas y los maestros somos responsables de garantizar ese ambiente adecuado para la formación. Sin embargo, ese solo criterio no garantiza el éxito en la formación; hacen falta las características propias del estudiante que, a diferencia de la semilla, no están condicionadas únicamente por su genética, pues son el resultado de sus deseos y su experiencia social.
Esta idea implica reconocer al estudiante en su autonomía, es decir en su capacidad para actuar acorde a los valores y principios de su consciencia, la cual se desarrolla incrementalmente gracias al conocimiento. El conocimiento dota al estudiante de las herramientas necesarias para relacionarse con el mundo de forma consciente, ampliando sus horizontes de elección, y con ellos su libertad.
Este conjunto da sentido a la educación como un proceso permanente e inacabado de aprendizaje, de ampliación de las capacidades y posibilidades adquiridas por el conocimiento; un proceso que se da a lo largo de la vida. 
En medio de la crisis que estamos afrontando, y de la adaptación que ella ha conllevado para las instituciones educativas y para las comunidades académicas, se han intensificado las preocupaciones por el proceso y la calidad del aprendizaje, por los currículos, las metodologías y la evaluación. Con todo, se configura una especial oportunidad para llamar la atención sobre el propósito fundamental de la formación: coadyuvar al desarrollo de seres humanos integrales como ciudadanos éticos, responsables y socialmente comprometidos. 
Hoy los maestros e instituciones de educación debemos ser más capaces de reconocer a nuestros estudiantes en sus sueños, ideas y proyectos, de reconocerlos en su autonomía y de asumir que nuestro papel central se encuentra en la contribución que podamos hacer para el incremento y desarrollo de dicha autonomía.
Este es un momento idóneo para que el estudiante se cuestione por sus propios proyectos, que reconozca que su formación no es un proyecto de las instituciones, de los maestros, de los padres o sus familias. Su aprendizaje tiene sentido por sus propios sueños y motivaciones, porque con el conocimiento amplía su autonomía en tanto es más consciente de sí y de la comunidad en la que se desenvuelve. Es claro entonces que también se debe renunciar a la idea del estudio por la nota, no habrá premio o reconocimiento más importante que su propio crecimiento y realización humana. Un estudiante al que se le reconoce su autonomía y se le impulsa en su desarrollo es, definitivamente, un ser humano movilizado por una creciente consciencia de su ser futuro, de los sueños y proyectos que quiere para sí, para su comunidad y para su país.
Los tiempos inéditos que vivimos están fuertemente marcados por la incertidumbre, los múltiples controles, espacios y agendas que regulaban nuestra vida cotidianamente se han diluido. Constantemente nos vemos reclamando certezas frente a lo que va a pasar más adelante. Ahora comprendemos mejor que no siempre hay certezas absolutas, caminos ya resueltos; no siempre hay quien nos diga qué hacer. Allí, frente a la incertidumbre, lo único que nos guía ante un horizonte incierto de elecciones, son nuestros valores y principios, la autonomía y la libertad que hemos cultivado a lo largo de la vida, y la certeza de que actuando con cuidado y consciencia de sí, del otro, de la comunidad y del medio ambiente lograremos nuevos aprendizajes. Experiencias que ampliarán nuestra autonomía y nuestra libertad, que nos dotarán de las herramientas para ser determinantes en los cambios y escenarios con los que queremos construir nuestro futuro.

* Rectora, Universidad Nacional de Colombia.




Ser  maestros
                                                            Por: Dolly Montoya Castaño
     
Rectora Universidad Nacional    Mayo 16 de 2020


La educación es el camino para la apropiación y la condición básica del avance de la cultura, de las artes, las ciencias y las tecnologías.

Las sociedades contemporáneas disfrutan de una mayor calidad de vida gracias a las trasformaciones de la vida y del trabajo que ha hecho posible la educación. 

De allí que, reiteradamente, reivindiquemos la importancia central de la educación como soporte para lograr el desarrollo económico, el bienestar social y el fortalecimiento de la democracia, la paz y la concordia.

La educación, desde la básica hasta la superior, tiene el propósito de contribuir a la formación de seres humanos que sean ciudadanos integrales y que participen éticamente en la vida social de sus comunidades. Es preciso señalar que este no es un proceso mecánico. La formación es un proceso cultural complejo que implica una relación dialógica de personas alrededor del conocimiento. Los maestros son actores esenciales de este proceso.

La sofisticación contemporánea de los procesos educativos no tiene por qué debilitar la figura del maestro; y no lo hará en tanto los educadores se asuman como orientadores y acompañantes de los estudiantes en su navegar en busca del conocimiento y no solo como depositarios de la verdad y la información.

El encuentro entre maestros y estudiantes se caracteriza por ser un diálogo en donde el estudiante, sujeto activo de su formación, trae consigo el conocimiento acumulado de su experiencia biológica y social y el maestro, además de su experiencia de vida, trae al diálogo la experiencia acumulada del saber universal de su campo o disciplina, validado por una comunidad académica. Este encuentro dialógico de experiencias, en donde ambos interlocutores aprenden, pone en crisis las certezas preexistentes y abre el espacio para la generación de nuevo conocimiento.

Esta relación permanente de avance del conocimiento es posible cuando el maestro se asume a sí mismo como estudiante que nunca deja de aprender y por tanto se encuentra en permanente actualización. Además, cuando logra empoderar al estudiante de su proceso de formación. Por ello, al maestro no le basta exponer magistralmente sus puntos de vista, debe trabajar para ser escuchado y comprendido, y para ello debe ser sensible al modo como los estudiantes interpretan y comparten el conocimiento.

El maestro tiene a su favor una herramienta muy potente: la pregunta. Puede preguntar si ha sido entendido o puede partir, antes de su explicación, de la pregunta que ponga en evidencia la necesidad de esa explicación. Una buena pregunta es aquella que da comienzo a un proceso de conocimiento en el que el estudiante es involucrado intelectual y emocionalmente; es una pregunta que despierta su deseo de saber y que se le presenta como un reto digno de ser asumido. Si esa conexión se logra, también la interacción entre el maestro y el estudiante se establece como algo muy valioso. Se trata de una búsqueda compartida del conocimiento. Lo primero que debe ser apropiado, más que el conocimiento considerado como válido sin discusión, es el valor, el interés, la emoción de la pregunta.

Una virtud esencial de los maestros es la generosidad. El maestro se entrega a su vocación con absoluta honestidad porque está dispuesto a dar lo mejor de sí mismo; porque comprende que la enseñanza es un acto de amor. La educación es un proceso que se vive a lo largo de la vida. Los maestros son determinantes en las decisiones y experiencias que nos han forjado como los seres humanos que somos hoy.

Con ocasión de la pandemia se ha motivado la valoración del conocimiento, fuente de las estrategias para contener el virus, superar la crisis y reinventar el mundo. No tendríamos conocimiento sin educación. En el marco de la celebración del Día del Maestro, quiero expresar mi reconocimiento y gratitud con todos los cultivadores de preguntas que siguen trabajando día a día para enamorar a niños y adultos del conocimiento que les permitirá transformar el mundo.

* Rectora, Universidad Nacional de Colombia.

@DollyMontoyaUN



Universidad Nacional modifica modelo de Admisiones  por la pandemia

Mediante tres alternativas, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) evaluará a los más de 40.000 aspirantes de todo el país para mantener su ritmo académico y garantizarles cupo a cerca de 6.000 bachilleres que iniciarían clases el segundo semestre del presente año.
BOGOTÁ D. C., 20 de mayo de 2020 
Agencia de Noticias UN



“Estos mecanismos fueron diseñados ante la imposibilidad de realizar las pruebas que históricamente prepara la Institución para admitir a los estudiantes que cada semestre buscan un cupo para cursar sus estudios profesionales”, indicó el profesor Mario Alberto Pérez, director Nacional de Admisiones, quien detalló así las alternativas propuestas:
En primer lugar, a las personas que hayan presentado la prueba de admisión a la UNAL, en cualquiera de los procesos de admisión para los periodos académicos comprendidos entre el segundo semestre de 2013 y el primero de 2020, se les tendrá en cuenta ese puntaje. En ese sentido, el director de Admisiones explica que a quienes hayan presentado más de una prueba dentro de ese periodo se les tendrá en cuenta la de mayor puntaje.
La segunda opción contempla que a las personas graduadas como bachilleres entre 2012 y 2019 se les tendrá en cuenta el resultado de la Pruebas Saber 11, siempre y cuando hayan diligenciado en forma correcta la información que permita extraer los datos del Icfes. Quienes también tengan un resultado en la prueba de la UNAL, descrita en la primera opción, participarán con el puntaje que resulte más alto.
En tercer lugar, se establece que a las personas graduadas o que aspiran graduarse como bachilleres durante el primer periodo académico de 2020 se les tendrá en cuenta el promedio ponderado de las calificaciones de grado 11 que emita su respectiva institución educativa. Al respecto, se aclara que quienes también tengan un resultado en la prueba de la UNAL, descrita en el primer punto, participarán con el puntaje que resulte más alto entre los dos.
El profesor Pérez también dejó en claro que las personas que se graduarán en el segundo periodo académico de 2020, o posterior a esta fecha, podrán conservar su inscripción para el proceso de admisión correspondiente al primer periodo académico de 2021.
De la misma manera, podrán conservar su inscripción para el siguiente proceso –en el que se aplique la prueba de admisión de la UNAL– quienes se graduaron como bachilleres antes de 2012 y que no estén contemplados en la primera opción. De lo contario, también pueden solicitar la devolución de los derechos de inscripción.
En torno a los tres mecanismos de evaluación, el profesor Pérez explicó que con el fin de mantener una sola escala de puntajes se establecerá una equivalencia entre los resultados de la prueba de la UNAL, de la Pruebas Saber 11 y de los promedios acumulados en el grado 11.
Objetividad y equidad
Al advertir que con estas alternativas se trató de buscar la mayor objetividad y mantener la equidad para garantizar el ingreso a la Institución, el directivo aclaró que precisamente por eso no se optó por exámenes virtuales, ya que muchas comunidades no cuentan con los equipos o con los medios tecnológicos requeridos.
[…] Aunque inicialmente se diseñaron alrededor de 10 modelos de pruebas, porque se pensó que estas se podían realizar a grupos más pequeños y de manera escalonada, la realidad de la pandemia llevó al grupo de Admisiones a pensar en otras alternativas para no suspender el proceso de admisión y atender las expectativas de los miles de estudiantes que aspiran ingresar a la Institución.
Para no excluir de proceso de admisión a los estudiantes que están terminando su grado s, quienes no tienen puntajes UNAL ni en la Prueba Saber 11, se optó por incorporar los promedios académicos y el desempeño académico de las instituciones donde estudian.
Los modelos previstos, a los cuales también se podrán acoger los aspirantes que estén radicados en el exterior, fueron presentados ante el Consejo Académico y en el Comité de Crisis, en el que también se venían discutiendo diferentes posibilidades.
Se espera que el proceso de Admisión culmine finalizando julio, momento en el que se publicarían las listas de los admitidos al segundo semestre del presente año.
A la par con los cupos otorgados se revisará el desempeño académico de los nuevos admitidos, con el fin de hacer nivelaciones en las áreas que presenten debilidades.
Por último, el director de Admisiones informó que el resultado académico de cada persona inscrita se extraerá de la información que se registró en el formulario de inscripción: identificación, registro SNP, colegio y año de graduación.



lunes, mayo 18, 2020


¿Y cuándo regresa el colegio?




Dos meses después del inicio de la cuarentena queda claro que nada reemplaza al profesor y a las clases en las aulas. En las familias colombianas se viven angustias, problemas e inequidades. ¿Hasta cuándo aguantará la educación virtual?

Desde hace más de 45 días, Manuela Villa, abogada de una multinacional, vive un reto diario. Por el coronavirus tiene más trabajo y debe asistir a largas teleconferencias

Entretanto, su hijo Elías, de 6 años, que cursa transición en un colegio bilingüe, recibe sus clases de manera virtual mientras permanece encerrado en casa. Manuela también tiene un bebé de un año que acaba de aprender a caminar y, según ella, va como un borrachito pegándose con todo a su paso, por lo que necesita atención las 24 horas. Su esposo la ayuda con el mayor, porque no trabaja por el momento, pero la rutina diaria está llena de angustias y estrés. “No sabemos si estamos educando al niño bien”, dice. Todos están desesperados con el encierro. El más pequeño le tiene miedo a la gente extraña, y Elías, como sus papás, no ve la hora de salir.

Manuela Villa acompaña a Elías a sus clases y al mismo tiempo hace su trabajo de abogada conectada con su empresa.

El coronavirus logró lo que casi ninguna otra circunstancia en la historia. Padres, niños y adolescentes por primera vez están de acuerdo en algo: el colegio virtual no funciona.

Millones de familias en el mundo se enfrentan a la misma situación. Nadie estaba preparado para trasladar los siglos de experiencia de las instituciones educativas a la sala de la casa. Tampoco para convertir a los papás en experimentados maestros ni para reemplazar el recreo, los juegos y las risas con los amigos por una clase virtual en Zoom.

Todas las familias, sin importar el estrato o la condición en la que viven, sienten de alguna manera lo mismo. Por mucho empeño paterno o materno la educación desde la casa no es la misma.

La razón de esta revolución silenciosa y mundial es muy poderosa. La medida de cerrar los colegios provino de la posibilidad de que los niños pudieran ser vectores del SARS-CoV-2, aunque raramente lo sufrieran en forma severa. Según algunos modelos matemáticos iniciales, precisamente esta sería una de las decisiones más efectivas para reducir la velocidad de transmisión del virus, al disminuir en una tercera parte la altura del pico con respecto a un escenario sin intervenciones. 

Teniendo en cuenta que los menores están en contacto permanente con la población más vulnerable -por ejemplo, sus abuelos-, este riesgo sería bastante alto. Con esa preocupación, casi todos los países comenzaron a cerrar las aulas.

Los científicos han continuado sus estudios a fin de confirmar si los niños son en realidad vectores del virus, una respuesta clave para la pregunta de cuándo abrir los colegios. 

Dos investigaciones recientes revelan que ellos sí pueden transmitir el virus, aunque ninguna lo probó. En Suecia, por el contrario, Anders Tegnell, el estratega de la lucha contra el SARS-CoV-2 en ese país, asegura que la evidencia indica que no.
Padres, niños y adolescentes por primera vez están de acuerdo en algo: el colegio virtual no funciona.
Como el dilema continúa, en Colombia el Gobierno ha optado por asumir que los pequeños son vectores , aunque los ministerios de Salud y del Trabajo evalúan en este momento la posibilidad de abrir los colegios y diseñan los protocolos. Países como Israel, Finlandia, Francia, Alemania, Holanda y Reino Unido también consideran el tema. 

La revista The Economist señaló hace poco que, en la medida en que los países comiencen a relajar el distanciamiento social, las escuelas deben ser las primeras en reanudar clases.

En Wuhan los estudiantes de último año de las escuelas secundarias, ciudad china donde se originó la epidemia, volvieron a clases con estrictas medidas de bioseguridad que incluyen el uso de mascarillas, detectores de temperatura y distanciamiento social.

El Gobierno colombiano evalúa qué hacer el 31 de mayo, la fecha inicialmente prevista para regresar a clases.

Wuhan se convirtió en símbolo de aliento la semana pasada. La ciudad donde todo comenzó reabrió los colegios el 6 de mayo

Las imágenes mostraban a los estudiantes entrando a sus salones en completo orden, con las distancias recomendadas, tapabocas y después de pasar por controles de temperatura. 

Dinamarca ya había dado el primer paso en Europa. Allí han organizado grupos muy pequeños y conservan una distancia de 2 metros entre los pupitres. España, que siente que ya ha pasado los días más duros, dará este paso con más cautela. Por ahora, en lo que ellos llaman las primeras fases de la desescalada, podrán asistir solo los menores de 6 años cuyos padres no puedan teletrabajar, los estudiantes de primaria especialmente vulnerables para recibir refuerzo educativo (de manera voluntaria) y los niños con necesidades especiales.

En Colombia unos padres ven esas noticias con esperanza y otros con temor. El país está muy lejos de tener la situación de Europa, en donde se ve ya un aplanamiento de la curva. Como ha explicado la epidemióloga Zulma Cucunubá, aquí la cuarentena ha evitado que los casos se disparen, pero eso no significa que la curva se aplanó, sino que se postergó. Con esta realidad presente, el Gobierno colombiano evalúa qué hacer el 31 de mayo, la fecha inicialmente prevista para regresar a clases. Por ahora, la respuesta a esa inquietud era impredecible.
Los hogares esperan la noticia con gran expectativa. Solo el anuncio del presidente Iván Duque hace unos días de que los niños pueden comenzar a salir media hora tres veces a la semana hizo estallar a muchos en júbilo. Internet está lleno de memes y fotos de los momentos hilarantes que viven los hogares colombianos en el encierro.

El reto de las familias en confinamiento
Son tantas historias como familias en Colombia. Incluso a los papás que tienen todos los elementos, la actividad les queda patas arriba. Margarita Calvete, por ejemplo, siente que es una alumna más. Con su hija Mariana, de 7 años, se conecta a las clases de transición desde las nueve de la mañana y a veces le dan las ocho de la noche. “El otro día la pusieron a hacer un gorro de chef en papel y también hice uno para mí. Me siento una estudiante más”, cuenta.

Mariana tiene 7 años y estudia transición en un colegio privado en Bogotá. Hace unos días escribió una carta: “Mamá, yo estoy bien”, decía.

No pocos papás tienen que escuchar la lección del profesor junto con ellos para aprender. Aun así, a veces no lo logran.“Yo sé sumar y restar, pero ahora ellos aprenden de una manera complicadísima”, dice Maycol Rodríguez (Lea la historia). Otros se han encontrado con la sorpresa de que sus hijos han tomado el encierro como unas vacaciones. “Después de Semana Santa, yo me di cuenta de que mi hijo de 7 años me había estado diciendo mentiras, y no había hecho ni un décimo de las cosas que debía para el colegio”, dice Natalia Carrizosa, madre de dos.
“El nivel de estrés era increíble y llegó un punto en que dije: ‘si mis hijos se tiran el curso y el año entrante deben repetirlo, no me importa. No me voy a estresar más’”, Maycol Rodríguez.

Muchos señalan que el mayor reto es no perder la paciencia. Pero eso es precisamente lo que menos tienen por estos días los colombianos, que agobiados por sus puestos, una posible quiebra, la amenaza de una enfermedad traicionera y el bienestar de los niños han colapsado con el homeschooling.

“Un día tuve que encerrarme en el baño a llorar porque no podía más con todo”, contó una de las mamás entrevistadas. Otra narró cómo su casa se había convertido en un campo de batalla. Nadie quería asistir a la clase virtual, mucho menos hacer sus tareas. Los niños se peleaban entre ellos y, al final, una tarde, esta madre se encontró en medio de una sola gritería de todos contra todos, incluida ella. “Supe que ya no podía más y simplemente cogí el carro y di vueltas por horas sola por la ciudad. La verdad lo necesitaba”, contó.

Lea el Informe completo.


miércoles, mayo 13, 2020

10° Guía de Aprendizaje Ciencias Sociales

Correo  del profesor Víctor Alberto Mazo G. para enviar respuestas 
y soluciones de los Talleres de esta Guía de Aprendizaje del área de
Ciencias Sociales Grado 10°
                                                             
                                          victorinomazo2@hotmail.com
Nota

El desarrollo de este trabajo empieza a partir de su publicación y 
debe realizarse desde mayo a junio, y corresponde al Segundo 
Periodo Lectivo del año en curso.
Deben trabajarlo en formato Word, de acuerdo a los parámetros 
referenciados y establecidos.

No se reciben trabajos los sábados ni los domingos.
Gracias

Cordialmente, 

Víctor A. Mazo G.   
docente










  

















9° Guía de Aprendizaje Ciencias Sociales




















lunes, mayo 11, 2020

Ejemplo Conformación de Términos Específicos                          

                   En este caso de Filosofía