viernes, abril 14, 2017

Evaluación del texto: “Modernidad Líquida”.

Comprensión y Análisis de Lectura

Argumentar las respuestas con coherencia y en concordancia con el texto

1.    ¿Por qué se pierde el sentido de lo privado?

R/ Tiene una relación con la identidad, la endeble personalidad, una sed de identificarse, pero a través del otro, no por sí mismo ni a través de sí mismo, no, es por medio externo, donde todo se publica, lo privado se vuelve colectivo, se difunde, se divulga, se transmite, se masifica, se dispersa, se vulgariza, se narra, se cuenta con imágenes, fotos, selfies.

El mundo contemporáneo influenciado por las redes sociales, se percibe, con necesidades individuales de ser reconocido por el otro, no por sí mismo, por lo que es, no por el carácter, sino a través del otro, sé es, porque el otro te reconoce por medio de imágenes, situaciones, frases sin sentido, de poca profundidad, donde la identidad es débil, acuosa, transparente, líquida, es una metamorfosis permanente.

2.    ¿Qué le llamó la atención del texto y cómo lo entendió?

R/ El autor utiliza la metáfora de la “fluidez” y la “liquidez” para analizar el cambio y la rapidez de este, que se presenta en la sociedad contemporánea. Es una sociedad frenética, y que a causa de esto. Además, una pérdida de referentes, de lazos familiares, de corresponsabilidades, de pocas lealtades, las rupturas son permanentes, sin certezas. Por esto pulula lo “andro”, lo “trans”, la ambivalencia, lo superficial.    

3.    Seleccione y copie los Términos Específicos


4.    ¿Cómo refleja el texto el problema de la identidad en el mundo contemporáneo?

El problema de la identidad es evidente: inestable, resbaladiza, espumosa, oscila con demasiada fluidez, carencia de proyecto, negación de la realidad, irreverencia ante el conocimiento, vacío espiritual e intelectual, desdén por la existencia, depreciación de los valores sociales. Además de androginia, multiplicidad de posturas, tendencias individuales (cosificación, vulgarización, masificación, auto flagelación), egocentrismo desbordante, narcisismo exacerbante, un mundo de hedonismo, en palabras de Estanislao Zuleta un mar de mermelada, Matrix: el paraíso virtual: simuladores, video juegos, chat, una inmensa zona de cucaña, la racionalidad instrumental como arma al servicio del hegemónico dominio ideológico de internet. 

5.    Cómo considera usted que son sus vínculos, sus relaciones: ¿sólidas o líquidas y fluidas?

6.    ¿Cómo se interpreta o entendería el concepto de categorías e instituciones zombis? De ejemplos.

7.    Por qué se desvanece / se desvirtúa / se desaparece / se convierte / se vuelve un hecho público, el sentido de los actos íntimos. 

8.    ¿Qué tipo de peligros enfrenta la identidad, como construcción del individuo en un mundo súper saturado en imágenes, escritos e información: válida, superflua, inocua y vana?

9.    Analice y Explique cómo percibe las relaciones de la sociedad, en cuanto:
A
La religión y la fe
B
La amistad y el amor
C
Las relaciones de pareja
D
La actual desintegración social
E
Las convicciones y valores personales
F
Relaciones intrafamiliares e interfamiliares





10.  Ubique en la cuadrícula la letra que corresponda al significado del término
A. Allí la realidad transcurre en términos opuestos a los de una sociedad ideal, es decir, en una sociedad opresiva, totalitaria.
B. Periodo de la historia europea en el que, como consecuencia de la descomposición del feudalismo, se desarrolla una transformación de las estructuras políticas, sociales y económicas.
C. Su consagración como escritor se produjo con la publicación de Rebelión en la granja, fábula mordaz sobre la situación de la URSS y el sistema stalinista. En otra de sus obras 1984, describe una sociedad en la que la máquina y el Estado, han triunfado sobre el hombre individual.
D.Dificultad lógica que presenta un problema, por darse respecto a él soluciones encontradas.
E. Dogmatismo/conforme con la doctrina tradicional en cualquier rama del saber.
F.  Deslucir, deshonrar.
G. Hacer líquida una cosa sólida o gaseosa.
H.    Lugar del edificio construido de modo que la parte interior se pueda observar desde allí.
I.    Ardid de guerra; engaño con astucia y destreza.
J.  Cualquier idea, lugar o proyecto inalcanzable.
K. Sus obras se caracterizan por la ironía con la que pone al descubierto las lacras de una sociedad en decadencia. En Un mundo feliz, anticipa el desarrollo en tecnología reproductiva, cultivos humanos e hipnopedia que, combinadas, cambian radicalmente la sociedad. El mundo descrito podría ser una utopía, aunque irónica y ambigua: la humanidad es desenfafada, saludable y avanzada tecnológicamente.
L.  Límites / línea / meta / fin establecidos, que regulan / controlan / determinan.

1
Aporía

2
Utopía

3
Distopía

4
Profanar

5
Panóptico

6
Ortodoxia

7
Licuefacer

8
Parámetros

9
Estratagema

10
Aldoux Huxley

11
George Orwell

12
Antiguo Régimen










martes, abril 11, 2017

Medidas cautelares por disputa de tierras benefician a 16  pueblos indígenas del Amazonas


María José  Medellín Cano -  EL ESPECTADOR

Cinco resguardos fueron protegidos con una decisión judicial.
Se busca que el Estado reconozca que más de 11 mil hectáreas en el Amazonas son suyas.

Es una región clave para el narcotráfico por la salida a Brasil


En 1985 comenzó la pelea de 16 pueblos indígenas para que les devolvieran más de 11.000 hectáreas que los actores de la guerra les quitaron.

Que a los indígenas de Colombia se les devuelvan las tierras que la guerra les quitó, es una tarea titánica que lleva ya décadas sin resolverse. En el Amazonas, por ejemplo, hay por lo menos cinco resguardos legalmente constituidos que desde 1985 están tratando de que el Estado reconozca que dos predios, de más de 11 mil hectáreas, hacen parte de la comunidad que ha estado allí desde hace siglos, entre los que están indígenas yucunas, macunas, tanimucas, cubeos, mirañas, carijoas, boraa y matapís.

Una decisión del Juzgado de Restitución de Tierras de Cundinamarca, emitida el pasado 14 de marzo, es la primera de una serie de decisiones judiciales encaminadas a restituir la tierra de por lo menos 16 pueblos indígenas asentados en el corregimiento de La Pedrera y Mirití Paraná, en las cuencas del río Caquetá, el Mirití y el Apaporis, justo donde Colombia se conecta con Brasil. Tras una petición de la Unidad de Restitución de Tierras (URT) para proteger con medidas cautelares a la comunidad, el Juzgado accedió a la petición y falló en favor de los indígenas.

La petición de la URT se presentó a finales del año pasado cuando, en su investigación para comenzar el proceso formal de restitución, la entidad se dio cuenta de que un “mestizo” había vendido parte de la tierra que reclaman los indígenas a una persona completamente ajena a la región. “No lo conocíamos. Después de un tiempo, el terreno comenzó a ser una planta de distribución de droga y de minería ilegal. Eran los duros en eso”, relató a El Espectador Hernando*, miembro de la comunidad, quien tuvo que salir de la zona y dejar su trabajo por amenazas.

Antes de la venta, la tierra en disputa estuvo desde 1985 en los registros del Estado como terreno baldío. En esa época, cuando el Incora formalizó el territorio indígena, que desde entonces representan las Asociación de Capitanes Indígenas de Mirití Amazonas (Acima) y la Asociación de Autoridades Indígenas de Pedrera Amazonas (Aipea), no incluyó los dos terrenos de la pelea. Ni el Tribunal que estudió la petición, ni los indígenas, ni investigadores expertos en estos pueblos encuentran una explicación sensata a esta omisión del Incora.

La magistrada ponente de este caso, Dora Elena Gallego, advirtió del peligro que corre este terreno en manos de colonos y, todavía peor, bajo el control de grupos armados ilegales, dueños de las rutas de narcotráfico entre el sur del país y Brasil. Desde 2014, dice el fallo, el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) ha reseñado que en esta región grupos como Los Caqueteños y las Fuerzas Irregulares Armadas de Colombia (que son desmovilizados del Erpac) son quienes controlan la salida de cocaína y marihuana hacia el Brasil.

Además, recuerda el fallo, esta zona del país estuvo históricamente ocupada por el Frente Primero de las Farc y, como lo reseñó la agencia AFP, desde septiembre del año pasado se han asentado disidentes de la guerrilla que no se han querido acoger al proceso de paz. Según Hernando, son ellos quien conforman un anillo de seguridad sobre el terreno que llevan reclamando más de 31 años y que hoy es utilizado para actividades ilegales.

“Nosotros quisimos acercarnos a los invasores para mermar las amenazas y poder vivir tranquilos. Fue imposible. Después de que se enteraron de que yo impulsé la petición de las medidas cautelares, me empezaron a llamar y a preguntarme que en dónde estaba y a qué hora volvía a mi casa”, comentó Hernando, quien tomó la decisión de salir de la zona y dejar su trabajo. La Unidad Nacional de Protección (UNP) analizó su caso y hoy vive amarrado a un chaleco antibalas, un botón de pánico y un esquema de seguridad.

En conversación con El Espectador, Hernando confesó que la situación en la que está su comunidad es dramática pues en la tierra, el elemento fundamental de su cultura, se instaló la guerra. “Allá están movilizando dos toneladas de droga de dos a tres veces por semana. Cualquier persona en cualquier lugar del país, defendería su territorio. Nadie va a permitir que en su casa se propague la guerra. Esa es la lucha que tenemos, aun cuando se habla de que llegó la hora de paz”.

“Es preciso que el Estado les brinde (a los indígenas) toda la protección necesaria para garantizar sus derechos fundamentales y, en igual sentido, se definan las medidas necesarias para proteger el territorio colectivo y garantizar la vida y la integridad de las demás autoridades y personas indígenas miembros de las asociaciones Acimay Aipea, en situación de riesgo”, dice el fallo, en el que además se consignó una orden a la Defensoría y la UNP para que en tres meses formulen y ejecuten un Plan de Protección Colectivo para estos resguardos históricamente acechados por la guerra.

“La Agencia Nacional de Tierras empezó a trabajar en este tema desde antes de este fallo. Ya se profirieron los autos para la apertura de los procesos y las reuniones con la comunidad para iniciar estudios”, le explicó a El Espectador Miguel Samper, director de la Agencia que, en cuanto sea notificada de la decisión judicial, deberá ratificar oficialmente, en un plazo no mayor de seis meses, que los dos predios en disputa son de los indígenas.

*Nombre modificado por solicitud de la persona entrevistada.

http://www.elespectador.com/noticias/judicial/medidas-cautelares-por-disputa-de-tierras-benefician-16-pueblos-indigenas-del-amazonas-articulo-688637





miércoles, abril 05, 2017

El colombiano que ha capturado la guerra en  Oriente  Medio


 El  fotoperiodista Mauricio Morales Duarte cuenta detalles sobre cómo ha sido cubrir la barbarie del conflicto armado en diferentes partes del mundo y por qué pese a esto, aún no pierde la fe en la humanidad.



    
     Mauricio Morales a las afueras de Alepo mientras cubría operaciones de fuerzas rebeldes cerca al aeropuerto         internacional / Foto: Muzzafar Salman, 2013


Mauricio Morales Duarte conoce la guerra como pocos. Desde finales de 2012 ha sido reportero en países como Siria, Libia, Turquía, Líbano, Iraq y la Franja de Gaza. Por cuenta de su trabajo, ha sido testigo excepcional de los complejos enfrentamientos que se viven día a día en ese lado del planeta.

Una de sus impactantes imágenes, en la que se percibe en un primer plano un maniquí vestido de soldado y que lleva una máscara con el rostro del presidente Bashar al-Ásad, llegó a ser primera plana en el periódico The New York Times.

Este bogotano de 35 años, pelo oscuro, barba, contextura mediana y atraído desde la adolescencia por el tema de la guerra en un sentido que va más allá de la misma, asegura que ver de frente la atrocidad, le ha permitido forjar un sentido propio sobre la vida, el bien y el mal. A pesar de las de las desoladoras escenas presenciadas y que el lente de su cámara ha registrado, todavía conserva la esperanza en las nuevas generaciones, afirma.

Semana.com: Llega a Siria a finales del 2012 ¿Cuáles fueron las primeras impresiones que tuvo?

Mauricio Morales: Estaba en Alepo, iba en un carro y comencé a ver columnas de humo, escuchaba bombazos, veía al lado los tanques destruidos, parecía el universo de la película Mad Max. Llevaba muchas percepciones de lo que era una guerra, pero en ese momento me percaté que había llegado a una ciudad que estaba realmente en un conflicto de gran tamaño.

Semana.com: ¿Actualmente para cuáles medios internacionales trabaja?

M.M: Colaboro con Al-Jazeera constantemente. Con NBC News trabajé hace poco y continuaré con ellos. El año pasado empecé con el tema de hacer televisión, de producir y pensar en reportajes, lo hice con Caracol Noticias y hace un tiempo hice un proyecto interesante con Univisión, era un multimedia que involucraba foto, video, texto e investigación. Tengo claro que no quiero limitarme solo a la fotografía, porque me interesa explorar otros campos y también porque laboralmente es complicado mantenerse solo de esta, además que hoy en día, los nuevos medios reúnen muchas cosas, así que me parece importante apostarle a las nuevas formas de contar historias.

Semana.com: En el año de 2013 una de sus imágenes fue primera plana en el New York Times ¿Cómo esto repercutió en su carrera?

M.M: Aunque tuvo una repercusión positiva y me ayudó a comenzar a hacer más historias para Colombia, además de abrirme muchas puertas laboralmente, hubo un sinsabor. Antes de la portada en el New York Times, les había ofrecido a los medios colombianos hacer esa historia y no me prestaron atención, pero a través de la primera plana, estos mismos medios hicieron notas acerca de mi foto para este periódico. Era contradictorio: les había ofrecido la misma historia, pero la pasaron por alto, entonces ¿Cómo era posible hacer una noticia acerca de algo que ellos inicialmente rechazaron? Finalmente comprendí que así son las industrias, no somos ni héroes ni voluntarios y esto es simplemente un trabajo.

Semana.com: ¿Cuáles son los límites que debe mantener un fotógrafo de guerra?

M.M: Profesionalmente es importante mantenerse alejado de ser un activista, no se puede politizar el trabajo ni hacerlo para ambos bandos. Por lo general, se escoge un lado para contar, pero somos humanos y no se critica al que da de comer, sean combatientes o no, y ese límite es peligroso, porque se puede dejar de mirar por un lado crítico del asunto. Es algo que es necesario tener siempre presente.

Semana.com: Uno de los casos más recordados de la reportería gráfica es el del fotógrafo Kevin Carter, que capturó la imagen de un niño africano famélico que estaba próximo a ser presa de un buitre. ¿Cuál es su posición ética y profesional frente a este tipo de escenas?

M.M: Es necesario registrar esas imágenes, porque ese es el trabajo. Esa foto era lo que era, era lo que estaba ocurriendo y personalmente, en lo que en realidad no estoy de acuerdo es en hacer posar las situaciones o exagerarlas. Esa imagen contó mucho. El tema por el que a Carter lo recriminaron se trataba de no haberle ayudado al niño, pero esas son situaciones que como periodista deben quedarse en el terreno, y cada quien decide qué hace o qué no hace, en dónde meterse y hasta dónde ir. Es complicado cuestionar. No me atrevo a juzgar, es algo que va más allá de mí.

Semana.com: ¿Qué aspectos de su vida personal cambiaron después de estar en Oriente Medio? 

M.M: Muchos, pero principalmente se les bajó el volumen a mis problemas del día a día. Estar aquí es un privilegio y pienso que esa precisamente fue la razón por la que me animé a tener una hija. Siempre quise ser papá, pero esta experiencia me permitió darme cuenta que vivir es un regalo y es increíble, pero también entendí que el humano es capaz de hacer las cosas más crueles y las cosas más buenas, esto me dio una perspectiva lejos de la desesperanza, pero sí de: somos una especie difícil. 

Semana.com: El hecho de haberse convertido en padre hace un par meses ¿Puede significar eventualmente el final de su carrera en este tipo de reportería?

M.M: Cuando veía casos de niños que murieron en la guerra o los padres que pasaban por esa situación, me impactaba el dolor. Ahora que tengo una hija, no imagino tener que socorrerla en un bombardeo o verla vuelta pedazos, no me cabe en la cabeza, pero a la vez y a futuro, creo que ella también va a conocer un poco sobre qué es la vida a través de mí, no para que ella lo tenga que vivir, sino para que las nuevas generaciones entiendan que éramos muy primitivos, muy locos y traten de no cometer los mismos errores. Hay una frase bíblica que dice: "El nacimiento de cada niño demuestra que Dios todavía no está decepcionado del hombre", y en eso creo también, en traer una esperanza, y para mí, es un motivo de felicidad, pero eso no significa que tenga que cambiar mi rumbo como reportero de guerra. Sí es importante tener más cuidado que antes, pero este es el camino que escogí y ese compromiso debo mantenerlo.

Semana.com: ¿Cuáles fueron las reacciones iniciales de su familia cuando decidió partir a Siria?    

M.M: Mis padres pensaban que era el peor error que estaba cometiendo, mis hermanos, por el contrario, siempre me apoyaron. Con el paso del tiempo, mi papá tuvo un cambio radical al darse cuenta que me iba bien, pero mi mamá nunca ha estado de acuerdo con el tema, y es algo natural que se relaciona con el instinto maternal frente al peligro que este oficio implica. Mi pareja también me apoya mucho, ella es la persona que ha tenido que afrontar muchos momentos difíciles.

Semana.com: ¿Cómo explica lo que está ocurriendo en Oriente Medio? 

M.M: Brevemente es difícil de explicar porque es un conflicto que viene desde la primera guerra mundial. De cierta forma lo relaciono con el conflicto colombiano, porque se puede ver como una guerrilla contra el gobierno, y en teoría sí, pero hay muchas aristas en el conflicto que se tienen que explorar para poderlo contar. En Oriente Medio también hay muchas complejidades, pero básicamente, lo que ocurre, es que allí hay varios países nuevos que son sectarios, y eso ha alimentado la guerra, además del asunto del petróleo, que ocupa en este territorio aproximadamente el 70% de las reservas mundiales.

Semana.com: ¿En qué momento se encuentra este conflicto? ¿Se podría decir que ya está en la fase final?

M.M: Creería que sí. Eventualmente la oposición va a tener que negociar de alguna manera y se van a llegar a unos acuerdos. Los rebeldes ya perdieron Alepo y controlan muy poco. Pero honestamente son suposiciones, la verdad es que en Oriente Medio cualquier cosa puede pasar.  

Semana.com: ¿Y cómo ve este panorama político?

M.M: Pienso que la política, la geopolítica, y lo que se entiende por comunidad internacional son instrumentos ineficaces. Una cosa es prender el televisor y ver que los gobiernos charlan o hacen un veto, pero en las calles de Alepo continúan asesinando hombres, mujeres y niños a diario. Políticamente seguimos siendo tan primitivos como en la Edad Media.  Por otra parte, hay un tema muy interesante y es el de la izquierda, porque mucha gente en Colombia que tiene una inclinación política de izquierda, tuvo un pensamiento de conformidad con lo que hacía Al-Ásad, ya que él es visto como un anti imperialista de la izquierda árabe, y es absurdo, porque comenzaron a mezclar asuntos de la izquierda, el capitalismo y el anti imperialismo con una guerra tan cruda como la que existe actualmente en Siria, así que políticamente las cosas siguen siendo las mismas desde hace mucho tiempo. No se soluciona nada, la política ha fallado.

Semana.com: ¿Considera que esta guerra que lleva varios años, ha tenido un buen cubrimiento por parte de los medios nacionales?

Colombia no ha realizado un buen cubrimiento frente a este tema. La crisis económica puede ser un factor que ha influido en esto porque los grandes medios locales no tienen corresponsales allí y transmitirle información a las personas a través de los cables de las agencias internacionales es muy difícil, cuando se trata de explicar y humanizar lo que verdaderamente se vive en Oriente Medio. Son muy pocos los periodistas colombianos que lo han cubierto, entre ellos está Catalina Gómez, que vive en Irán, Mónica Villamizar y Luis Ángel. La mayoría de personas saben que Oriente Medio está en guerra, pero no saben quiénes son los actores o por qué ocurre, y eso es lo que falta: un poco de minucia en la investigación.

Semana.com: ¿Recuerda particularmente un momento en el que haya estado muy cerca de un suceso fatídico?

M.M: Hubo un bombardeo frente al lugar en el que me estaba quedando en Siria, cuando salí a cubrirlo todo era polvo, luego el avión bajó y volvió a lanzar otra bomba media cuadra más adelante de donde yo estaba, esto es conocido como Double Tap: lanzan una bomba y cuando la gente llega para auxiliar a los demás, tiran otra, y así logran causar un mayor número de bajas. Ese momento me impactó de sobremanera.

Semana.com: ¿Qué pasó por su cabeza la primera vez que capturó fotográficamente a alguien siendo asesinado?

M.M: Inicialmente quise decir algo, pero después supe que no era mi lugar y además era un riesgo. Lo único que podía hacer como periodista era registrarlo y contarlo. 

Semana.com: ¿Llegó a conocer a algunos de los implicados en estos crímenes?

M.M: Sí, y de hecho, muchas veces lo más duro es percatarse que quienes cometieron asesinatos, era gente que me estaba dando la mano. No son monstruos, son personas que llegaron al límite para actuar de esa manera. El concepto de bien y mal comienza a esfumarse. Tampoco hay buenos ni malos. En la guerra las únicas víctimas son los civiles que no tienen armas, el resto son victimarios. 

Semana.com: ¿Haber presenciado eventos con un alto grado de violencia y crudeza generó en usted estrés postraumático?

M.M: Sí, bastante, pero es importante aprender a manejarlo. Hubo un pico muy alto especialmente en los primeros viajes que hice a Siria y ese es un tema que, por ejemplo, en Colombia no se tiene muy en cuenta tanto en ex combatientes del ejército como de la guerrilla.

Semana.com: Ya que usted menciona a Colombia ¿Cuáles han sido sus hallazgos en los cubrimientos que ha realizado en campamentos guerrilleros?

M.M: El principal descubrimiento fue encontrar que la presencia guerrillera en algunas zonas del país existe porque allí no hay presencia de nada más, no hay presencia del Estado, entonces los grupos armados toman ese rol. Una de las cosas que más me llamó la atención, es que en estos lugares no hay ni siquiera puestos de salud, están absolutamente abandonados y aislados del gobierno colombiano.

Semana.com: ¿Cuál es su visión del mundo? ¿Y cómo cree que podríamos mejorar como especie?

M.M: Si en tiempos de paz el humano es un desgraciado, en tiempos de guerra es aún peor, así que lo mejor que se puede hacer es evitarla. Como he dicho anteriormente, en la guerra no hay ángeles ni demonios, sino gente como usted o como yo, que dadas ciertas circunstancias son empujados a cometer actos que jamás imaginaron hacer. Ese lado oscuro vive en cada uno de nosotros. Yo no soy Gandhi que piensa en paz y amor, pienso en la búsqueda de diferentes tipos de diálogos y caminos para desescalar el nivel de violencia que carga el humano.


http://www.semana.com/cultura/articulo/el-colombiano-que-ha-capturado-la-guerra-en-oriente-medio/521053





¿Qué significan las imágenes del Guernica?


La gran obra de Pablo Picasso cumple ochenta años. Su mensaje contra la guerra sigue más vigente que nunca. Estas son algunas claves para descifrarlo.


El lunes 26 de abril de 1937, hacia las 3 y 30 de la tarde, los aviones de la Legión Cóndor, comandada por el mariscal alemán Wolfram von Richthofen, bombardearon durante tres horas a la población vasca de Guernica. Murieron aproximadamente 126 personas.
Ese fue uno de los hechos más cruentos de la guerra civil española (1936-1939), que estalló cuando el Ejército, liderado por el generalísimo Francisco Franco, se levantó contra la República con el apoyo de Adolf Hitler y Benito Mussolini. La masacre de Guernica, cometida además como una especie de ensayo contra un pueblo que carecía de importancia estratégica, inspiró al artista Pablo Picasso una obra que, como ninguna, simboliza el horror y la barbarie de la guerra en el siglo XX.
Picasso comenzó el enorme cuadro, bautizado como la villa arrasada, dos días después (miércoles 28 de abril) cuando vio en el diario francés L’Humanité las imágenes sobrecogedoras de la plaza.
Así también encontró el tema para una obra que el gobierno de la República Española le había encargado, a finales de 1936, para presentar en la Exposición Internacional de 1937 en París. El propósito era generar solidaridad por la causa republicana en plena guerra civil. “Si tenemos a Picasso en cuerpo y alma, el impacto será mayor que una batalla ganada en el frente a los fascistas”, habría dicho Juan Negrín, el último presidente de la República.
Y así nació una de las tantas leyendas que se tejen alrededor del cuadro: la duda de si el artista cobró unos 7.000 dólares de la época por realizarlo o si, como dicen algunas versiones, solo pidió ayuda económica para comprar materiales y adecuar un espacio especial como taller.
Picasso hizo su primer dibujo preparatorio el 1 de mayo y durante mes y medio le dio forma a una monumental tela (de 3,49 por 7,76 metros), esencial para la historia de España y del mundo, no solo por su valor artístico, sino también por su importancia histórica y política.
Ochenta años después la obra sigue vigente, pues aún hay guerras y masacres alrededor del mundo. De hecho, en una manifestación reciente por la situación de Alepo, algunas personas utilizaron carteles con el cuadro para protestar por la indiferencia del planeta ante el sufrimiento de los civiles en la guerra.
Para los críticos, el cuadro tiene considerables bondades artísticas del mural, como “su calidad pictórica, su composición, su estructura piramidal, la cantidad de diagonales que tiene, su blanco y negro”, según dijo a SEMANA, Rosario Peiró, comisaria de la exposición Piedad y terror en Picasso, el camino al Guernica, que se verá desde abril en el Museo Reina Sofía de Madrid -donde reside la obra desde 1992- para conmemorar los 80 años de la obra.
Y es quizás el cuadro que tiene más interpretaciones y lecturas. Desde su creación han surgido varias teorías sobre las influencias que pudo haber tenido el artista a la hora de darle forma. Una de ellas señala que lo pudo haber marcado Adiós a las armas (1932), película inspirada en el libro de su gran amigo Ernest Hemingway, dirigida por Frank Borzage. Según el fotógrafo español José Luis Alcaine hay una secuencia en la cinta muy similar al cuadro. 
Otros apuntan a que la pintura Los horrores de la guerra, de Rubens, también habría servido de referencia al artista español.
Pero la semana pasada el crítico de arte Alain Moreau fue más allá y dijo: “Es indudable que Picasso piensa en la tragedia de Málaga (su ciudad natal) cuando pinta el ‘Guernica’”. Él hace referencia a otra gran masacre de la guerra civil, conocida como La Desbandá (8 de febrero de 1937), en la que los soldados franquistas atacaron a un grupo de civiles que migraban entre Málaga y Almería. Se calcula que murieron unas 3.000 personas. Moreau reveló que Picasso ya tenía un boceto de su mural el 5 de marzo, es decir, casi mes y medio antes del bombardeo a Guernica. El debate quedó abierto.
“Él vivía en un momento de guerra y de violencia y eso fue lo que le inspiró. Da lo mismo de donde viniera”, dice Peiró, que además evoca que para Picasso el cuadro significa lo que cada persona quiere. Sin embargo, a lo largo de la historia muchos han tenido la tentación de interpretar cada una de las imágenes que componen el cuadro. Hay muchas conjeturas y cada elemento tiene varias. Estas son algunas de ellas:
 El toro


 Algunos dicen que representa a Francisco Franco. 
 Pero según otras  interpretaciones es un autorretrato del propio Picasso. 
 Al crítico colombiano Eduardo Serrano le llama la atención que “haya  incluido el sufrimiento animal”.


La paloma



Es pequeña, pero importante. Está entre el toro y el caballo y casi no se destaca al mirar la obra de lejos porque, excepto por un pedazo blanco, es del mismo color del fondo. La mayoría de los críticos piensan que es un símbolo de la guerra (o de la paz derrotada).


El bombillo


Parece el ojo de un ser superior que mira todo lo que está ocurriendo abajo. Aunque según Peiró, algunos críticos lo han relacionado con la esperanza del final de la guerra. Otros creen que es un símbolo del momento interior que pasaba Picasso.


La mujer en llamas


Eduardo Serrano opina que es un hombre que clama al cielo que no caigan más bombas. En el fondo se ve también una casa quemándose. Otras interpretaciones más finas dicen que se trata de Olga Khokhlova, la primera esposa de Picasso, de quien ya se había separado para entonces.


La mujer con el niño en brazos


 Rosario Peiró dice que es una manera de representar la vida y la muerte. Para Serrano, la imagen remite a La Pietá de Miguel Ángel, en la que la Virgen María sostiene el cuerpo muerto de Jesús. Es un símbolo del sufrimiento.


La mujer herida


Tiene una pierna deforme, como si hubiera quedado lisiada por causa de las bombas. Parece en estado de shock. La opinión general es que es una alegoría a los civiles heridos. En alguno de los bocetos previos a la obra -que también se conservan en el museo- aparece llorando.



La mujer con la vela


Ve todo desde una ventana y alumbra la escena. “Es como alguien que ilumina la barbarie”, dice Serrano. Pero otros críticos creen que es una representación del bando republicano, que mira atontado todo lo que estaba pasando.


El caballo


Está atravesado por una lanza y parece cerca de caerse. Para muchos representa al pueblo español o a los civiles inocentes que sufrían las atrocidades de la guerra civil. Otros creen que muestra al bando republicano, para el que el artista hizo la pintura.



El soldado caído


Es la imagen más clara de la guerra. Aparece desmembrado, pues solo se ven la cabeza y los brazos de un guerrero. Uno de ellos sostiene una espada rota y una flor, el detalle que más llama la atención. 



Cuando Picasso pintó el cuadro tenía 55 años, y su última voluntad fue que la obra no llegara a España hasta que no volviera la democracia.

 http://www.semana.com/cultura/articulo/que-significan-las-imagenes-del-guernica/515063











“El  Guernica  es el símbolo de la sin razón
 de la guerra”

El  museo  Reina Sofía de Madrid abrió una exposición que conmemora los 80 años de la gran  obra de Picasso.

SEMANA habló con el profesor Raúl Romero Medina,
experto en el cuadro.


Semana.com:
¿Qué significa ‘El Guernica’ para el arte mundial? ¿Por qué es un ícono?

Raúl Romero Medina:
El Guernica no es un icono, es un símbolo que nos hace reflexionar sobre la sinrazón de la guerra y nos anima a buscar el diálogo y la paz, que es obra de la justicia. Su significado se traduce en justicia social, al menos desde la óptica del siglo XXI.

Semana.com:
Muchos dicen que está inspirada en una película (Adiós a las armas), otros que, en la muerte de un torero, aunque la inspiración más obvia es el ataque al pueblo vasco, ¿por qué se teje tanta leyenda alrededor de la obra?

R.R.M.:
La mente de Picasso iba más rápido que su mano. El universo picassiano es caprichoso y contradictorio. Las fuentes de Picasso son muchas, se podría conjeturar con varias opciones. El hecho histórico del bombardeo a Guernica es la única realidad tangible.



Semana.com:
También hay miles de interpretaciones acerca de las figuras que aparecen en el cuadro, ¿cuál es la suya? 

R.R.M.:
Para mí el toro (vitulus) es el animal por antonomasia de la cultura mediterránea. En la iconografía cristiana representa el sacrificio. Cristo fue vitulus moriendo. El toro representa la fuerza. La madre con el hijo muerto es un elemento edificante que busca la intimidación y la representación del dolor de los más débiles. Es un recurso que desde el siglo XVIII, desde David, los pintores introducen como lección moral.

Semana.com:
Muchos hablan de la paloma que aparece casi imperceptible….

R.R.M.:
La paloma, es la reconciliación. En el arca de Noé es el animal que vuelve con la rama de olivo. En algún contexto representará la humildad, Cristo nos dice sed humildes como palomas. En cualquier caso, la religión cristiana en Picasso cobra otro significado.  Otro importante es el guerrero muerto, que representa el desastre, la pérdida en la guerra. El caído.

Semana.com:
¿Y las otras?

R.R.M.:
La bombilla es la luz, en este caso rota por el fascismo. El caballo es la representación del desenfreno. La mujer arrodillada, la clemencia, aunque la lectura de la mujer en Picasso pasa por la misoginia. La mujer de la lámpara, el alumbramiento ¿de una nueva era? El fuego devora pero purifica y el hombre implorando quizá complemente las mismas ideas que he venido señalando: implorar, en este caso, el cese de la guerra.


http://www.semana.com/cultura/articulo/el-guernica-es-el-simbolo-de-la-sinrazon-de-la-guerra/521102