domingo, febrero 12, 2017

Taller: La Corrupción en Colombia
            

Índice de Percepción
Se requieren resultados concretos contra esta problemática



La ausencia de sanciones efectivas y rápidas frente a casos de corrupción y la prevalencia de prácticas de abuso del poder en todas las ramas del poder público y en diferentes estamentos del Estado se reflejan en la baja calificación que obtiene Colombia en el Índice de Percepción de Corrupción (IPC) 2012. Colombia obtiene un puntaje de 36 sobre 100 (siendo 0 mayor percepción de corrupción y 100 menor percepción de corrupción), y se ubica en el puesto 94 entre 176 países evaluados.

Entre los 32 países de América evaluados, Colombia se encuentra en el grupo con calificaciones deficientes. A nivel de Suramérica, solo Chile (72), Uruguay (72) y Brasil (43), obtienen calificaciones aceptables.

En el IPC, Transparencia Internacional evalúa los niveles de percepción de corrupción en el sector público, basado en el promedio de los resultados de las encuestas y evaluaciones realizadas a ejecutivos del sector privado, expertos y analistas de riesgo.

Colombia: tenemos que vencer la impunidad

Los resultados del IPC para el país son muy preocupantes. "Lo que nos muestra la baja calificación de 36/100 es que a pesar de las reformas institucionales para combatir la corrupción, incluyendo la aprobación de nuevas normas como el Estatuto Anticorrupción , aún no se percibe el efecto de estas iniciativas deberían generar sobre prácticas corruptas al interior del Estado colombiano. Hay denuncias, procesos de investigación, nuevas normas, pero se percibe que la sanción no es efectiva, predomina una sensación de impunidad", asegura Elisabeth Ungar, Directora Ejecutiva de Transparencia por Colombia.

La corrupción en Colombia ha alcanzado un carácter estructural

 La corrupción está asociada con el pago de sobornos (en los procesos de licitación y contratación casi siempre de contratistas a funcionarios públicos de todo nivel), compensaciones por favores para concretar un negocio o acceder a un servicio público, pero también que se manifiesta en la captura del Estado en sus diferentes niveles, el nepotismo, legislar en beneficio propio, entre otros.

“Superar la corrupción requiere de esfuerzos de todo el Estado, no solo de la voluntad o responsabilidades aisladas del gobierno. El problema viene escalando de tiempo atrás y no tiene color político. El ejecutivo, el legislativo, la rama judicial y los órganos de control deben coordinarse si queremos resultados efectivos. Pero, además, el sector privado, como corresponsable de muchos hechos de corrupción, debe asumir compromisos y emprender acciones para prevenirla y combatirla”, agrega Ungar.

Entre las siete encuestas y evaluaciones que componen la calificación del IPC para Colombia, los puntajes más bajos corresponden a la opinión de ejecutivos de empresas. “Esta percepción del sector empresarial sobre la corrupción en el sector público evidencia que no se están tomando las medidas necesarias para prevenir la corrupción, lo cual debería ser una prioridad para los sectores más sensibles y considerados las ‘locomotoras’ del desarrollo económico, como el minero. El crecimiento económico trae grandes beneficios, pero también conlleva grandes riesgos en materia de corrupción”, puntualizó la doctora Ungar.

Índice de Percepción de Corrupción 2012: los resultados globales  

En el IPC, Dinamarca, Finlandia y Nueva Zelanda comparten el primer lugar, con una puntuación de 90, alcanzada gracias a eficaces sistemas de acceso a la información y normas regulatorias para funcionarios públicos y empresas privadas. Al extremo inferior de la tabla de calificación se ubican Afganistán, Corea del Norte y Somalia, países en los que la ausencia de instituciones públicas eficaces y la prácticamente nula rendición de cuentas abren espacio a la corrupción.

Antecedentes

Este año, Transparencia Internacional ha actualizado la metodología del Índice de Percepción de la Corrupción. Por esta razón los resultados no son comparables con los del año anterior. El cambio se refleja en la nueva escala de 0 (sumamente corrupto) a 100 (muy transparente), y no de 0 a 10 como en años anteriores.

¿Dónde se presenta la corrupción?

- en el sector público, en el sector privado y en la esfera social

 Luego de la Lectura Responder las Siguientes Preguntas

1. ¿Cuál es su opinión sobre la corrupción en nuestro país?

2. ¿En el ejercicio de la ciudadanía activa, que actitud asumir ante actos de corrupción que nos afectan como comunidad?

3. ¿Qué tipo de acción política directa realizaría para evitar que un político con vicios y corruptelas (nepotismo, favoritismo hacia terceros, tráfico de influencias, etc.), aumente su poder para abusar de él?   

Pregunta SABER

1. La corrupción es considerada como una calamidad nacional que incide y perjudica las diferentes esferas de la vida nacional. Por ejemplo, sus efectos alteran las estructuras de clases o en el ámbito político, sus tentáculos alcanzan las estructuras de poder sobre las cuales ejercen presión especialmente a través del soborno y dádivas para influir en determinadas decisiones, comprar favores y recomendaciones ante funcionarios públicos con poder y así salir favorecidos en sus intereses. También podemos considerar que afecta la esfera social si se tiene en cuenta que

A. financia algunos programas de beneficio social y como también políticas públicas
B. es una posibilidad de lograr libertad para maniobrar políticamente dentro de un partido
C. genera todo de acciones que van en contra de la constitución política y los valores sociales
D. contribuye con el financiamiento de las campañas publicitarias de políticos que atacan a sus adversarios sin piedad  



http://sincorrupcion.file.wordpress.com/2011/03/corrupcion.jpg
http://periodismoinvestigativo.com.co/wp/wp-content/uploads/2017/01/e5a10e21037f4fbee5e70ce8d30decff-560x350.jpg













 Los  detalles inéditos del escándalo Odebrecht


SEMANA revela datos desconocidos de las  investigaciones sobre los sobornos. 

Giros del extranjero, empresas fachadas, contratos simulados y decenas de chats 
son las piezas clave.


Odebrecht ha removido los cimientos del poder en toda América Latina. Con el testimonio de 77 ejecutivos de la compañía que están cantando en Brasil para obtener beneficios, un juez ordenó detener el viernes al expresidente peruano Alejandro Toledo, en República Dominicana miles de personas marchan para pedir cárcel, mientras en Panamá, México y Argentina los tentáculos apenas comienzan a conocerse, pero prometen ser aterradores.
En Colombia, la polémica alcanzó ya a las dos campañas presidenciales de 2014. La de Óscar Iván Zuluaga por cuenta de los pagos que la compañía le habria hecho a su asesor, y la del presidente Juan Manuel Santos por la afirmación del exsenador Otto Bula, según la cual supuestamente 1 millón de dólares podrían haber llegado al gerente de la campaña, Roberto Prieto. SEMANA presenta las piezas clave de semejante rompecabezas.
Otto Bula, el ventilador
El exsenador de Sahagún es la pieza clave del escándalo. Dueño de un pasado oscuro, Otto Bula ha venido entregando a la Fiscalía detalles no solo de la vía Ocaña-Gamarra, sino de cómo los dineros de Odebrecht habrían penetrado la gerencia de la campaña del presidente Santos. En un testimonio juramentado aseguró que del famoso millón de dólares le pagaron 200 millones por su intermediación y le entregó un 10 por ciento a un empresario que se prestó para monetizarlo en Colombia. El resto –dice– lo entregó a “un señor que se llama Andrés Giraldo en un hotel, aquí en Bogotá… que uno entra y en la parte de atrás está un restaurante italiano… esa plata era para el señor Roberto Prieto… Allí hablamos, yo me senté, comí y luego le dejé su maletín con la plata ahí”. Agregó que la primera vez le entregó 500.000 dólares y en otra oportunidad el resto.
Andrés Giraldo, el intermediario
Después de la segunda rueda de prensa del fiscal, saltó a la palestra el nombre de Andrés Giraldo, el hombre al que supuestamente Otto Bula le habría entregado el maletín. Se sabía que se trataba de un empresario paisa y uno de los mejores amigos de Prieto. En una entrevista con SEMANA, Giraldo contó que, en efecto, se reunió con Bula en el Juan Valdez del hotel Virrey Park en Bogotá y que tiempo después llegó Prieto, aunque no se cruzaron. Aseguró que no recordaba si había asistido a una segunda reunión, pero negó haber recibido un peso de Bula. Agregó que el exsenador llegó con grandes ínfulas y se presentó como el dueño del “poder político de la costa” y le propuso un proyecto de acueductos.
El enlace de la ANI
SEMANA pudo establecer que un funcionario de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y el senador Bernardo ‘Ñoño’ Elías hicieron el contacto entre Giraldo y Bula. También que los investigadores le apuntan a determinar si existe una relación cercana entre el congresista y el presidente de ese organismo, Luis Fernando Andrade. Ñoño ha sido un protagonista silencioso del escándalo, pero varias fuentes aseguran que el parlamentario estaba muy interesado en el otrosí pues afirmaba que tenía un importante caudal electoral en Norte de Santander. Sin embargo, según los datos de la Registraduría apenas sacó 3.974 votos. Hay indicios de que el senador y funcionarios de la ANI compartían información privilegiada. Y que Ñoño tenía contacto permanente con Bula para tratar estos temas.
El contrato Bula-Odebrecht
El 14 de enero la Fiscalía ordenó detener al exsenador. La prueba reina, según se dijo en su momento, era un contrato de Odebrecht con Bula cuyo objeto era entregarle una comisión de éxito de 4,6 millones de dólares. Este sería el pago por un trabajo de lobby para lograr un otrosí que permitiera construir la vía Ocaña-Gamarra que se conecta con la Ruta del Sol. La hipótesis de la investigación se centraba en ese documento, pero todo cambió cuando el propio Bula confesó que era falso. Según dijo el exsenador, se trataba de un contrato simulado firmado en 2016 para justificar un dinero que realmente había sido girado el 5 de agosto de 2013. Bula entregó pruebas incontrovertibles de que se había alterado de manera dolosa esa fecha, por ejemplo, el archivo original en Word, que dejaba ver que la fecha de creación era 2016. Y el fiscal Néstor Humberto Martínez entregó en su comunicado de prensa pistas de quién pudo haberlo hecho. Se refirió a “reconocidos profesionales del derecho”.
Los 3,6 millones de dólares perdidos
La revelación del contrato simulado cambió todo el rumbo de la investigación. Por ese detalle Bula llegó a contar que, de los 4,6 millones de dólares que establecía el falso documento, él apenas sabía de 1 millón. Las pesquisas lograron determinar que el exsenador tramitó dos giros en 2014 por ese monto y que el dinero fue monetizado en el país en enero y marzo de ese año. La operación es compleja y consta de giros en paraísos fiscales, principalmente en la isla de Antigua en el Caribe. Por ahora, se sabe que gran parte de los otros 3,6 millones se manejaron vía Panamá y la Justicia de ese país está colaborando.
La misteriosa fecha del contrato
El dato de que el contrato fue firmado “a mediados de 2016”, como dijo Bula, es clave porque significa que los brasileños crearon un documento falso para justificar ante las autoridades una plata que no tenía soporte. La fecha es diciente pues el efecto dominó del escándalo en Brasil ocurrió justo en ese momento. Marcelo Odebrecht, el dueño de la compañía, fue condenado en marzo y a partir de allí 77 altos ejecutivos comenzaron a buscar arreglos con la Justicia, en lo que consideran en ese país una “delación sinfónica”.
El factor Brasil
Los resultados de la operación Lava Jato, la gigantesca pesquisa sobre la compleja red de sobornos a cambio de contratos con Petrobras, destaparon en 2014 un entramado de corrupción que compromete al actual presidente de Brasil, Michel Temer, y a Dilma Rousseff y Luiz Inácio Lula da Silva. Se calcula que la petrolera desvió irregularmente 20.000 millones de reales (6.400 millones de dólares), de los cuales 7.000 millones (2.250 millones de dólares) fueron a parar a Odebrecht. Las confesiones de los 77 altos ejecutivos que buscan beneficios judiciales están hoy bajo secreto de sumario, pero se sabe que comprometen a varios personajes en Colombia. El fiscal Martínez y el procurador Fernando Carrillo han anunciado que se trasladarán a ese país para recoger la mayor cantidad de información posible.
El negocio con Estados Unidos
En la negociación con la Justicia de Estados Unidos, directivos de Odebrecht, entre los que está Marcelo Odebrecht, se declararon culpables y se comprometieron a pagar una multa de 2.600 millones de dólares a Estados Unidos (10 por ciento), Suiza (10 por ciento) y Brasil (80 por ciento). El Departamento de Justicia reveló el acuerdo al que llegaron con los directivos, lo que ocasionó el primer golpe del escándalo. 
Los brazos de la corrupción se extendieron a África y países de América Latina como Venezuela, Perú, Ecuador, México, Panamá, República Dominicana, Argentina, Colombia y Guatemala.
¿Y si Bula miente?
Las declaraciones del exsenador han generado mucha suspicacia. Sin embargo, a pesar de su controvertido pasado, Bula tiene algo a su favor: guardó todo. En medio del proceso ha entregado decenas de chats entre él, senadores y funcionarios, así como documentos y detalles sobre cómo sucedieron las cosas. La Fiscalía además tiene en su poder los comprobantes de los giros, los certificados de las sociedades en el exterior y los códigos Swift de los bancos en los que se hicieron las transacciones. Por cuenta de que la investigación tiene un componente transnacional, es la primera vez que Panamá envía los registros de las juntas de las compañías. Hay dos razones que harían pensar que a Bula le costaría mucho mentir. La primera, que él mismo pidió que le tomaran su testimonio bajo juramento, con lo cual no solo perdería los beneficios, sino que se expondría a 12 años de cárcel por falso testimonio. La segunda es que al reconocer que recibió el millón de dólares se autoincriminó en delitos muy graves como el lavado de activos. 

http://www.semana.com/nacion/articulo/detalles-ineditos-de-las-investigaciones-sobre-los-sobornos-de-odebrecht/515126
El  roscograma de la corrupción y el clientelismo en Colombia

                                   
visto por Daniel Coronell


“Se trata de una gran colonoscopia de la política”, dice Samper Pizano en el prólogo del libro “Recordar es morir” que muestra el entramado de sus columnas.   

                                                    Por: Las2orillas 

“Recordar es morir”, así se tituló una columna publicada en 2007 por Daniel Coronell sobre la trágica suerte de varios testigos que se habían atrevido a declarar contra el general Rito Alejo del Río. Y así mismo se titula el nuevo libro en el que reconocido periodista y columnista cuenta el detrás de cámaras de sus investigaciones periodísticas. Las historias detrás de sus más importantes columnas publicadas en la revista Semana.

Coronell escribe solo una vez a la semana. Y con eso le basta para revelar las documentadas denuncias que marca en la agenda informativa. ¿Cómo lo logra? ¿Cómo se tejen esas investigaciones? ¿Cómo decide un tema y lo concreta? Estas son algunas de las preguntas que responde el libro publicado por la editorial Aguilar, y con prólogo de Daniel Samper Pizano, quien señala que más que un recuento de columnas, el texto entero expone un gigantesco roscograma de corrupción y clientelismo: “una gran colonoscopia de la política colombiana”.

Este es el preámbulo escrito por Daniel Samper Pizano:

De un solo golpe        Por: Daniel Samper Pizano

Cierto día de 2007, una discreta florista callejera se instaló en inmediaciones de la residencia bogotana de Daniel Coronell, uno de los periodistas más conocidos del país por sus telenoticieros ágiles, informados y vigilantes. Contra lo que podría suponerse, la florista no estaba interesada en ofrecer azucenas y claveles a los peatones, sino en averiguar la vida de Coronell y espiar sus actividades. Era una agente secreta del das, el ya desaparecido y tenebroso departamento de seguridad que, impulsado por la Presidencia de la República, se dedicó entre 2002 y 2010 a perseguir, calumniar, amenazar e incluso asesinar a quienes entraban a la lista negra del primer mandatario, Álvaro Uribe Vélez.

Coronell, bogotano de 51 años, trabajador incansable, hombre discreto casado con la conocida y premiada periodista María Cristina Uribe y padre de Raquel y Rafael, en los años siguientes fue víctima, lo mismo que su familia, de chuzadas telefónicas, amenazas y un acoso permanente que los obligaron a dos exilios. Uno por emergencia y otro por prudencia, que aún se prolonga. Sin embargo, desde el exterior y durante el tiempo que permaneció en Colombia, su columna en Semana se convirtió en la más leída del país por su valentía y por la solidez de sus denuncias. Y Daniel, me atrevo a pensar, en el periodista que más admiramos sus colegas.

Recordar es morir recoge, en forma temática y con interesantes introducciones, 102 columnas publicadas entre el 19 de mayo de 2007 y el 28 de noviembre de 2015. Posiblemente muchos seguidores de Coronell conocieron en su momento buena parte de esos artículos. Pero se trata de experiencias diferentes. Una cosa es leer cada ocho días una página que revela atropellos y corruptelas y otra es el acceso a esas denuncias ofrecidas en orden cronológico, y agrupadas por escándalos. El impacto ya no llega en incómodas cuotas semanales, sino como un solo golpe contundente que quita la respiración.

Su lectura resulta indispensable para intentar armar el “rompecabezas que es la Colombia contemporánea”, como señala el subtítulo del tomo con pleno acierto. Me parece, en cambio, que el título está errado. Este libro es mucho más que una recopilación de recuerdos o memorias. En realidad, se trata de varios libros en uno. Es un libro de historia actual; es un tratado de periodismo; es una exploración social sobre la corrupción y también un esbozo sicológico sobre el poder.

Siendo todo lo anterior junto, no constituye, sin embargo, el texto de un sociólogo, un politólogo ni un sicólogo, sino de un periodista que reflexiona sobre su oficio y procura ejercer de la manera más profesional posible la función fiscalizadora que es derecho y deber de la prensa.

El agudo sentido reporteril de Coronell está presente en cada renglón, pero en especial cuando ofrece detalles y pinceladas de los personajes que desfilan por sus páginas. Menciona, por ejemplo, que cuando buscó para una entrevista en su cuartel de reclusión al coronel Alfonso Plazas Vega, procesado por la toma del Palacio de Justicia, lo encontró orando en la capilla. Y describe así a cierto fotógrafo tropical: venía “vestido de amarillo pollito y con una cámara al cuello”.

Recordar es morir tiene las ventajas de un libro escrito por un buen periodista. Lo que en manos de un jurisperito, un militar o un antropólogo habría sido un ladrillazo contra el lector, Coronell lo presenta en forma clara, contextualizada y amena. Los acusados tienen su turno, los hechos son precisos y no le falta humor al autor para describir ciertas situaciones, ni ironía para calificarlas.

Perplejo ante encrucijadas absurdas, Coronell confiesa que a veces no sabe si reír o llorar.

De todos modos, ni el humor ni la amenidad despojan al columnista de lo que en la profesión se llama “el instinto por la yugular”, y a todo lo ancho y lo largo el libro da la impresión de haber sido escrito “sin temores ni favores”.

Adentrarme en este prólogo en los temas investigados y los destapes conseguidos equivaldría a repetir su contenido. Menciono apenas la nefasta vitrina de escándalos: el Palacio de Justicia, la compra de la reelección de Uribe, las chuzadas del das, los subsidios para ricos de Agro Ingreso Seguro, SaludCoop, el inefable magistrado Jorge Pretelt…

Vale la pena apuntar que un trabajo de Daniel y sus colegas al revisar y comparar videos de la tragedia del Palacio de Justicia les permitió saber que el magistrado Carlos Urán había salido vivo del infierno y asesinado después. Muchos hallazgos sorprenden y la gran mayoría indignan. No todos salpican a Uribe. También aparece, por ejemplo, la vergonzosa defensa que hizo Colombia a través de un “perito mercenario” ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, lo que hace al gobierno de Juan Manuel Santos cómplice de esconder suciedades debajo del tapete.

En las páginas de este volumen uno oye crujir la maquinaria del poder y ve el baile de presiones contra la Justicia: políticos, militares, juristas, “abogángsters” (como los denominó Carlos Monsiváis), gobiernos extranjeros (en especial el de Estados Unidos), medios de comunicación…

Quiero subrayar esto último porque Recordar es morir no solo se destaca como excelente tratado de periodismo (“La labor del periodismo es buscar la verdad, no hacer justicia”) y de investigación (“El periodismo investigativo es, en esencia, un trabajo de equipo”); además, al hacer un repaso a las debilidades del sistema político y social, exhibe la irresponsabilidad de la prensa. Coronell la critica por sus silencios, por sus alcahueterías, por su incapacidad de mirar (me remito a la nota “No se han dado cuenta”) y por sus incongruencias. Denuncia a los “periodistas dedicados a lavar la cara de los funcionarios envueltos en escándalos”. Y revela, por ejemplo, que, en tiempos en que el embajador de Colombia en Italia, Sabas Pretelt, tenía problemas con la Justicia, el jefe de prensa de la embajada, pagado por el Gobierno, era también corresponsal de El Tiempo, RCN Radio y Canal RCN. ¿Qué independencia podía esperarse de él?

La imagen telescópica que ofrece el trabajo de Coronell es la de un gigantesco roscograma alimentado por la corrupción y el clientelismo.

El elenco de personajes principales que protagonizan el libro es siniestro, angustioso, deprimente, triste. Algunos de ellos, como el procurador Alejandro Ordóñez, sectario y clientelista, no parecen de estos tiempos sino de la Edad Media. El más temible es Álvaro Uribe, líder conectado con un sinfín de escándalos, actos de persecución y corruptelas de consecuencias históricas que en cualquier país realmente democrático estaría preso en una penitenciaría, sedado en una casa de reposo o hundido en un avergonzado silencio. En Colombia, no; aquí es un prócer buscapleitos a quien la ley no roza.

Entretanto, el mosaico de personajes secundarios ofrece muchos pintorescos; otros, ingenuos; algunos más unos que inspiran miedo y no pocos esperpénticos, como cierto colombiano antisemita y católico pre-preconciliar que mantiene una organización pronazi donde alaba a Hitler y a sus discípulos tropicales.

Actúan en el escenario de Recordar es morir muchos individuos que ofenden la ley, la Justicia, el decoro administrativo y hasta la ortografía, como la sentencia condenatoria de Yidis Medina (otra figura que parece tomada de una película de Almodóvar), suscrita por un juez a quien no le alcanzó bachillerato, por lo que escribe “agrozo modo” en vez de grosso modo y “espedida”, en vez de “expedida”.

Uno de los “valores” que -espero y confío- salen maltrechos de estas páginas es la noción de patria que nos venden quienes pelechan a la sombra del tricolor. El doctor Samuel Johnson dijo sabiamente en el siglo xviii que “el patriotismo es el último refugio del sinvergüenza”. Imposible discrepar de él cuando uno se entera de los crímenes que se cometen aquí y ahora con el pretexto de “hacer patria”.

Muchos reprocharán a Coronell que se ocupe de la podredumbre nacional y no de “tantas cosas buenas y bonitas que tiene nuestro lindo país”.

No es esa su misión. La suya consiste en destapar los abusos, única manera de poder corregirlos, así como el médico, para recobrar la salud del paciente, debe diagnosticar primero la enfermedad. Por eso insisto en que este no es un libro de recuerdos. Es una gran colonoscopia de la política colombiana.


http://www.las2orillas.co/el-roscograma-de-la-corrupcion-y-el-clientelismo-en-colombia-visto-por-daniel-coronell/
La Corrupción al asalto de los   Estados. 

       Michel  Chossudovsky  -  Le Monde  


Como las mafias gangrenan la economía mundial             

Recientemente en Ginebra, 7 jueces europeos hicieron un llamamiento apelando a la cooperación entre los gobiernos para intentar contener una amenaza mortal para las democracias. En una gigantesca asociación, la delincuencia organizada, apoyada por los poderes políticos y las multinacionales de las finanzas y los negocios, penetra progresivamente todos los sectores de la economía mundial, imponiendo sus sistemas de corrupción mientras se juega la legalidad de los Estados. Los que se dejan gangrenar poco a poco.
En la era de la mundialización de los mercados, permanece desconocido el papel de la delincuencia organizada en la marcha de la economía. La opinión pública, alimentada por los estereotipos hollywoodenses y por el periodismo sensacionalista, asocia estrechamente la actividad criminal al hundimiento del orden público. Mientras que las fechorías de la pequeña delincuencia se convierten en vedettes, los verdaderos roles políticos y económicos así como la influencia de las organizaciones criminales internacionales apenas se revelan a la opinión pública.
Las sangrientas confrontaciones entre bandas de malhechores rivales en las calles de Chicago pertenecen a la “belle époque” de los años 30. En el período de posguerra, los sindicatos del crimen ganaron progresivamente respetabilidad, implicándose cada vez más en empresas ordinarias. Desde entonces, la delincuencia organizada se imbrica firmemente en el sistema económico. La apertura de los mercados, la decadencia del Estado benefactor, las privatizaciones, la desregulación de las finanzas y el comercio internacional, etc., tienden a favorecer el crecimiento de las actividades ilícitas así como la internacionalización de una economía criminal competidora.  

Según la ONU, las rentas mundiales anuales de las organizaciones criminales transnacionales (OCT.) son aproximadamente de  US 1.000 mil millones, un importe equivalente al producto nacional bruto (PNB) combinado de los países de escasa renta (según la clasificación del BM) y de sus 3 mil millones de habitantes (1). Esta estimación tiene en cuenta tanto el producto del tráfico de drogas, de las ventas ilícitas de armas, del contrabando de materiales nucleares, etc., como los beneficios de las actividades controladas por las mafias (prostitución, juegos, mercado negro de divisas). 
No mide la importancia de las continuas inversiones efectuadas por las organizaciones criminales en la toma de control de asuntos legítimos, no tampoco la soberanía que ejercen sobre los medios de producción en numerosos sectores de la economía legal. Además, nuevas relaciones se establecieron entre las tríadas chinas, los yakuzas japoneses y las mafias europeas y americanas. Más que replegarse hacia sus actividades tradicionales y protegerlas, estas organizaciones se asociaron "en un espíritu de cooperación mundial" orientado hacia "la apertura de nuevos mercados" en actividades tanto legales como criminales (2).
Según un observador, "los resultados de la delincuencia organizada superan los de la mayoría de las 500 principales empresas mundiales clasificadas por el estudio de Fortune (...) con organizaciones que se asemejan más a General Motors que a la Mafia siciliana tradicional (3)". Según el testimonio, citado por la agencia Reuter, del director del (FBI), Mr. Jim Moody, delante de una sub - comisión del Congreso de los EU, las organizaciones criminales rusas "cooperan con las otras mafias extranjeras, incluidas las mafias italianas y colombianas (... la transición hacia el capitalismo de la ex Unión Soviética ] ofreció nuevas ocasiones que fueron rápidamente explotadas".

En paralelo, las organizaciones criminales colaboran con las empresas legales, invirtiendo en una variedad de actividades legítimas que les garantizan no sólo una cobertura para el blanqueo de dinero sino también un medio seguro de acumular capital fuera del ámbito de las actividades criminales. Estas inversiones se efectúan esencialmente en bienes inmuebles de lujo, la industria del ocio, la edición y los medios de comunicación, los servicios financieros, etc, y también en los servicios públicos, la industria y la agricultura. Durante el auge especulativo de los años 80, los yakuzas japoneses invirtieron en masa en la construcción y el desarrollo urbano, financiando sus actividades por medio de los jusen (estas sociedades de préstamos inmobiliarios recientemente caídas en quiebra con el hundimiento del precio de los terrenos en Tokio). 
La Mafia italiana invierte tanto en bienes inmuebles urbanos como en tierras agrícolas. En Tailandia, se reciclaron y se canalizaron algunos miles de millones de dólares procedentes del tráfico de heroína del "triángulo de oro" en el financiamiento de la industria textil de Bangkok por hermandades de empresas y sociedades secretas. Las tríadas chinas orientan también fondos hacia la industria cinematográfica de Hongkong. Invierten también en empresas industriales asociadas de riesgos compartidos (empresas conjuntas) en las provincias chinas de Guangdong y Fujian así como en la zona económica especial, la zona franca, de Shenzhen. Se estima su volumen de negocios mundial en 200 mil millones de dólares, lo que representa más de 40% del PNB chino (4). Los productos de la actividad criminal se depositan en la red bancaria.

A su vez, los bancos comerciales utilizan estos depósitos para financiar sus actividades de préstamo e inversión en la economía tanto legal como criminal. El dinero sucio se canaliza también hacia inversiones respetables en los mercados financieros; algunas organizaciones criminales tienen una participación de la deuda pública en forma de obligaciones y bonos del Tesoro. En muchos países, las organizaciones criminales se convirtieron en los acreedores del Estado y ejercen, por su acción en los mercados, una influencia sobre la política macroeconómica de los Gobiernos. Sobre los lugares bolsa, invierten también en los mercados especulativos de productos derivados y materias primas. Las mafias efectuaron inversiones significativas en los bancos industriales y de negocios, que controlan en parte, las sociedades de corretaje y los grandes gabinetes jurídicos.
Para blanquear el dinero sucio, la delincuencia organizada utiliza algunas de los más grandes bancos americanos así como las sociedades de inversión o las especializadas en las ventas de oro y divisas (5).   

Los discretos servicios de los paraísos fiscales    

Aunque numerosos asuntos de blanqueo bancario estén definidos claramente, las inculpaciones se limitan siempre a los empleados subalternos. Muy rara vez se prosiguió a algunos bancos. En 1994, por ejemplo, un juicio del tribunal de Houston, en Texas, condenó al banco internacional American Express a una multa de 7 millones de dólares y a 25 millones de dólares de penalidades por aparecer mezclado en un asunto de blanqueo de dinero sucio. "El asunto American Express acabó en la inculpación de dos directores del banco de Beverly Hills (California), culpables de blanquear fondos a partir de cuentas American Express, controladas por depósitos anónimos que resultaban de sociedades-pantalla establecidas en las Islas Caimán." 
Para llegar a un arreglo del asunto, los agentes federales debieron renunciar perseguir a American Express. Decidimos que no era cierto que el banco estuviera implicado en la actividad criminal, comentó al ayudante del fiscal, el Sr. David Novak, eso sólo se refería a un departamento “(6).
Es en los paraísos fiscales donde los sindicatos del crimen están en contacto con los más grandes bancos comerciales del mundo, allí sus filiales locales especializadas en del private banking ofrecen un servicio discreto y personalizado a la gestión de cuentas de gran rendimiento fiscal." Algunas empresas legales utilizan estas posibilidades de fuga al igual que las organizaciones criminales. Los progresos de las técnicas bancarias y de telecomunicaciones ofrecen amplias posibilidades para hacer circular rápidamente y desaparecer los beneficios de las transacciones ilícitas. El dinero puede fácilmente circular por transferencia electrónica entre la sociedad matriz y su filial registrada como una sociedad-pantalla en un paraíso fiscal.

Miles de millones de dólares procedentes de los establecimientos gestores de fondos institucionales (incluidos los fondos de pensiones, el ahorro de las mutualidades y los fondos de tesorería) circulan así, pasando a su vez sobre cuentas registradas en Luxemburgo, en las islas Anglonormandas, las Islas Caimán, etc. Como consecuencia de la evasión fiscal, la acumulación, en los paraísos fiscales, de enormes reservas de capitales perteneciendo a grandes sociedades son responsables del aumento del déficit presupuestario en algunos países occidentales.
La amplitud del fenómeno es impresionante. Existen aproximada-mente cincuenta y cinco paraísos fiscales en las principales regiones del mundo. Solamente, las Islas Caimán constituyen el quinto centro bancario mundial con más bancos y sociedades registradas que de habitantes (7). De los capitales, considerables, procedentes de actividades legales y criminales, también se depositan en las Bahamas, en las Islas Vírgenes británicas, en las Bermudas y en Saint- Martin - para no decir lugares del Pacífico y el Océano Índico, como Vanuatu, las Islas Cook e Isla Mauricio.     

El banco industrial y de negocios americano Merrill Lynch estima como mínimo en 3.000 mil millones de dólares la fortuna privada administrada desde los paraísos fiscales, lo que representa un 15% del PNB mundial (8).
Pero, dado que se depositó la mayor parte en cuentas cubiertas por un secreto bancario riguroso, la masa real de los capitales sería sensiblemente más importante. Suiza sigue siendo el paraíso preferido, con más de un 40% del total sobre las cuentas numeradas abiertas en los bancos a los no residentes (9),  ya que los paraísos bancarios no se limitan a las numerosas Repúblicas de pacotilla de las islas tropicales: las mismas facilidades se establecen bien y se protegen en Europa Occidental - en Luxemburgo, en Suiza, en las islas Anglonormandas (10), Dublín, Mónaco, Madeira, Gibraltar, Malta...  

Los paraísos fiscales constituyen una prolongación del sistema bancario occidental, hoy accesibles por un Terminal de ordenador, o incluso por la mediación de una tarjeta Visa automática, en cualquier parte del mundo. Con la desregulación, forman íntegramente parte del mercado financiero mundial. Los asuntos legales e ilegales se imbrican cada vez más, introduciendo un cambio fundamental en las estructuras del capitalismo de posguerra. Las mafias invierten en los asuntos legales y, contrariamente, éstos canalizan recursos financieros hacia la economía criminal, a través de la toma de control de bancos o empresas comerciales implicadas en el blanqueo de dinero sucio o que tienen relaciones con las organizaciones criminales. Los bancos afirman que se efectúan estas transacciones de buena fe y que sus dirigentes ignoran el origen de los fondos depositados. La divisa es no plantear ninguna pregunta, el secreto bancario y el anonimato de las transacciones, garantizando al mismo tiempo los intereses de la delincuencia organizada, protegiendo a la institución bancaria de las investigaciones públicas e inculpaciones. 
No sólo los grandes bancos aceptan blanquear el dinero, a cambio de pesadas comisiones, sino que conceden también créditos a elevados tipos de interés a las mafias criminales, en detrimento de las inversiones productivas industriales o agrícolas.       

Existe una estrecha relación entre la deuda mundial, el comercio ilícito y el blanqueo de dinero sucio. Desde la crisis de la deuda a principios de los años 80, el precio de las materias primas se hundió, implicando una reducción dramática de las rentas de los países en desarrollo. Bajo el efecto de las medidas de austeridad dictadas por los acreedores internacionales, se despide a funcionarios, empresas nacionales son liquidadas, las inversiones públicas congeladas, y los créditos a los agricultores e industriales se ven reducidos.      

Con el desempleo que se arrastra y la reducción de los salarios, la economía legal entró en crisis. En muchos países, se desarrolló una economía subterránea alternativa, terreno fértil para las mafias criminales. Con un mercado nacional y exportaciones que se hundían simultáneamente, se creó un vacío en el sistema económico donde la producción ilícita se convirtió en el sector de actividad dominante y la principal fuente de divisas. Según un informe de las Naciones Unidas, "la intrusión de los sindicatos del crimen fue facilitada por los programas de ajuste estructural que los países endeudados se han visto obligados a aceptar para tener acceso a los préstamos del Fondo Monetario Internacional (11)". En Bolivia, la "nueva política económica" preconizada por el FMI y aplicada en 1985 contribuyó al hundimiento de las exportaciones de mineral de estaño y al despido masivo de mineros por el consorcio minero de Estado Comibol.
Las indemnizaciones de despido pagadas a los trabajadores se volvieron a invertir en la compra de tierras en las zonas de producción de coca, provocando un importante aumento del comercio de narcóticos. Del mismo modo, el programa de ajuste estructural y de "estabilización económica" aplicado en Perú por el Presidente Alberto Fujimori causó devastaciones. El "Fujichoc" de 1990 (que incluía una multiplicación por treinta del precio del petróleo de la noche a la mañana) implicó la destrucción de la producción agrícola legal (café, maíz y tabaco) y un desarrollo rápido de los cultivos de coca en la región de la cumbre Huallaga.

Sin embargo, el crecimiento del comercio ilícito no se limita a América Latina ni al triángulo ni a la creciente asiática de la droga. En África, la supresión de las barreras comerciales y el dumping de los excedentes de cereales europeos y americanos en los mercados locales implicaron la dramática decadencia de las producciones agrícolas alimenticias. Se minó la autosuficiencia alimentaria y varios países, aplastados bajo el peso de la deuda exterior, se volvieron hacia el cultivo del cannabis. En Marruecos, millares de campesinos se pusieron a cultival mariguana. Esta última da lugar a intercambios exteriores ilícitos de un valor equivalente a la totalidad de las exportaciones agrícolas marroquíes legales (12). En varios países de África, las mafias de la droga también triunfaron con avances significativos en la política local.


Penetración criminal en Europa del Este       

Desde el principio de los años 90, se sometió a los países del antiguo bloque soviético, a su vez, a una dura medicina económica por parte de sus acreedores exteriores, con consecuencias devastadoras. La pobreza y la desorganización de la producción favorecieron el desarrollo de la economía criminal. En Ucrania, por ejemplo, el FMI patrocinó, en octubre de 1994, reformas macroeconómicas que contribuyeron a precipitar una crisis profunda de la agricultura alimenticia. Y el Observatorio geopolítico de las drogas confirma que con la caída de la producción de trigo el cultivo del opio se desarrolló rápidamente. Con la decadencia de la agricultura local, el cultivo de la amapola y los laboratorios de heroína, controlados por la mafia italiana del Santa Corona UNITA, hicieron también su aparición en la antigua Yugoslavia (13).    

Las privatizaciones y los programas de reestructuración de la deuda exigidos por los acreedores exteriores hicieron pasar un gran número de bancos de Estado Latino - americanos y de Europa del Este bajo el control de bancos industriales y de negocios occidentales y japoneses. En Hungría, por ejemplo, el Banco Internacional centro - europeo (CIB) se ha comprado por un consorcio de bancos extranjeros que incluían el Banco Comercial de Italia, el Banco Alemán Bayerischer Verein, el Banco de Crédito a largo plazo de Japón, el Banco Sakura y la sociedad general. El CIB tiene toda libertad de intervenir en el sector jugoso del blanqueo de dinero, sin intervención del Gobierno y sin tener que doblarse a la normativa y al control de los cambios. En 1992, en Luxemburgo, un asunto judicial confirmó que el cartel de Cali había utilizado el CIB para transferencias de capitales. Según la brigada húngara antidroga, "con los problemas económicos de este país y sus necesidades de liquidez, no se puede exigir del Gobierno que observe de más cerca el origen de los fondos depositados en sus bancos (14)".  
   
En Bolivia y Perú, las reformas del sistema bancario bajo la tutela del FMI facilitaron la libre circulación de divisas. Lo que, según un observador, "consiguió nada menos que la legalización del blanqueo por el sistema financiero peruano (15)". Por añadidura, varios bancos privados nacionales, de los que se sospechaba previamente haber estado implicados en actividades de blanqueo de dinero sucio, pasaron bajo el control de capitales extranjeros: por ejemplo, es el caso de Interbanc, un banco de Estado peruano adquirido en 1994 por Darby Overseas, un consorcio domiciliado en las Islas Caimán. Según el Financial Times, Darby "contemplaba invertir en el sector de los bancos industriales y de negocios peruanos, a un tipos de riesgo elevado, a espera del plan Brady de reestructuración de la deuda (...) 
Darby había sido creado hacía un año [ en 1994 ] por Mr. Brady [ antiguo secretario al tesoro de Presidente G. Bush ], su ayudante principal, Mr. Hollis McLoughlin, y Mr. Daniel Marx, antiguo Subsecretario a las finanzas en Argentina (...) el principal responsable de Interbanc es el Sr. Carlos Pastor, antiguo Ministro de Economía de Perú a principios de los años 80 (16)". 

Los programas de privatización en Europa del Este y en la ex Unión Soviética implicaron la venta de bancos del Estado, servicios públicos, el sector energético, de tierras perteneciendo a la colectividad, de empresas industriales y comerciales - incluidos los del complejo industrial militar. Bajo la tutela de las instituciones de Bretton Woods, el producto de estas ventas se destinó al servicio de la deuda contraída ante los acreedores occidentales, sus grandes bancos comerciales. Los programas de privatización facilitaron incuestionablemente la transferencia de una fracción significativa de la propiedad pública a la delincuencia organizada. No es sorprendente que las mafias rusas, que constituyen la nueva clase de poseedores, hayan sido los entusiastas partidarios del neoliberalismo así como el apoyo político a las reformas económicas del presidente Boris Yeltsin. 
Se cuentan en total a más de 1.300 organizaciones criminales en la Federación rusa (17). Según un reciente estudio publicado por la Academia de Ciencias de Rusia, la delincuencia organizada controla un 40% de la economía, la mitad del parque inmobiliario comercial de Moscú, los dos tercios de las instituciones comerciales, lo que representa en total 35.000 empresas, 400 bancos y 150 empresas estatales (18). Se implica una rama de la mafia rusa en la venta de material de tipo militar, espacial y nuclear, incluidos misiles teledirigidos, del plutonio para armas nucleares y del armamento convencional (19). No solamente los sindicatos del crimen rusos tienen en sus cuentas a políticos y altos funcionarios, ya que tienen también sus propios representantes en la Duma.

Este nuevo medio ambiente de las finanzas internacionales forma un terreno fértil para la criminalización de la vida política. Están desplegándose potentes grupos de presión vinculados a la delincuencia organizada y que actúan de manera clandestina. En resumen, los sindicatos del crimen ejercen su influencia sobre las políticas económicas de los Estados.
En los nuevos países de economía de mercado, y también en la UE, en Norteamérica y Japón, donde existe una corrupción rampante, personalidades políticas y gubernamentales tejen vínculos de lealtad con la delincuencia organizada. La naturaleza del Estado como así las estructuras sociales están transformándose.

En la Unión Europea, esta situación dista mucho de limitarse a Italia, donde Cosa Nostra tiene divididas las cumbres del Estado. En varios países de América Latina, los carteles de la droga invirtieron en el aparato de Estado e integraron los partidos políticos existentes. El escándalo relativo al Partido Liberal de Colombia reveló que la campaña para la elección del presidente Ernesto Samper se habría beneficiado de contribuciones financieras sustanciales del cartel de Cali. Del mismo modo, los asesinatos políticos en México, en 1994, incluido el cuestionamiento del expresidente, el Sr. Carlos Salinas, y de su hermano Raúl, en prisión por asesinato, pusieron en evidencia el papel de los carteles mexicanos de la droga en la conducta del Partido Revolucionario Institucional (PRI) (20).   

En Venezuela, las mafias narco habrían utilizado el más grande banco comercial del país, la Banca Latino, para blanquear los beneficios del tráfico de drogas. Antes de su espectacular quiebra en 1994, implicando con ella diecinueve otros bancos venezolanos, la familia del Sr. la Banca latino era controlada por Pedro Tinoco, que estaba también a la cabeza del banco central bajo el Gobierno del Presidente Carlos Andres Pérez, acusado de corrupción (21). El Sr. Pedro Tinoco fue el principal arquitecto del programa de ajuste estructural establecido en 1988, según las notas de un observador, "los carteles de la droga actuaban en simbiosis con las estructuras económicas y políticas..." (22)".

El hundimiento de la actividad económica legal, industrial y agrícola precipitó un gran número de países en desarrollo en la camisa de fuerza de la deuda y el ajuste estructural.' Ha habido países donde el servicio de la deuda excede el total de los ingresos por exportaciones legales. En algunas circunstancias, las rentas extraídas del comercio ilícito obtienen una fuente alternativa de divisas que permite a los Gobiernos endeudados cumplir el servicio de la deuda. Es el caso de las "narco-démocracias" de América Latina, donde los narco-dólares, una vez blanqueados y reciclados en el sistema bancario, podrán servir a los Gobiernos para cumplir sus obligaciones para los acreedores exteriores. La comunidad internacional acepta la adquisición de empresas estatales por la delincuencia organizada, gracias a los programas de privatización, tácitamente financiera como mal menor: permite a los Gobiernos reembolsar sus deudas. La multiplicación de los tráficos ilícitos (el tráfico de drogas sólo es uno entre tanto otros) permite transferir sumas enormes en favor de los acreedores privados y oficiales. Hay una lógica en esta reestructuración ya que, recientemente, los acreedores favorecen un sistema basado en la libre circulación de dinero. Siempre que el servicio de la deuda esté reembolsado, los acreedores apenas hacen distinción entre "dinero propio" y "dinero sucio". En estas circunstancias, según los términos del informe de la ONU, "el refuerzo a nivel internacional de los servicios encargados de hacer respetar las leyes sólo representa un paliativo." A falta de un progreso simultáneo del desarrollo económico y social, la delincuencia organizada y estructurada, a una escala global, persistirá (23)".      
http://rcci.net/globalizacion/2007/fg707.htm




  
'En el país hay un alto nivel de tolerancia a la corrupción': Andi


Hay un grado medio y alto de tolerancia a dar regalos o dinero a cambio de agilizar un trámite.


Por:  ECONOMÍA Y NEGOCIOS
   
En Colombia, la corruptela, tanto pública como privada, se ha vuelto pan de cada día, como si fuera la cosa más natural del mundo.

Mientras las autoridades siguen haciendo duras revelaciones sobre la gravedad de actos de corrupción en contratos públicos, los empresarios del país perciben, con base en su experiencia en las relaciones con entidades y funcionarios públicos, que en Colombia hay un alto grado de tolerancia a este flagelo.

Una encuesta de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), realizada a 89 empresarios de diferentes sectores, determinó que cerca del 71 por ciento de los consultados perciben que hay un grado medio y alto de tolerancia al hecho de dar regalos o dinero a cambio de agilizar un trámite de sus compañías.

De estos, el 32,9 por ciento de los consultados reconocen una tolerancia alta, mientras otro 37,8 por ciento perciben una tolerancia media y solamente el 29,3 por ciento dice que no hay tolerancia en esta circunstancia, lo que significa que es mucho menor el porcentaje de los empresarios que rechazan totalmente el acto corrupto.

Similar situación sucede en el caso de dar un obsequio o dinero para que le condonen una multa o sanción a la empresa: 30,5 por ciento habla de que en estos casos hay una tolerancia alta, el 35,4 por ciento se refiere a la tolerancia media, en tanto que un 34,1 por ciento se opone a esta situación.

Adicionalmente, para el 37,3 por ciento de los consultados hay una tolerancia alta al hecho de no declarar en la aduana el valor correcto para no pagar impuestos, mientras que el mismo porcentaje aplica para lo que la encuesta define como tolerancia media.

No se acepta este tipo de comportamientos por parte del 25,3 por ciento de los consultados. “En Colombia nos estamos dando hoy golpes de pecho sobre el tema de la corrupción, pero también hemos sido tolerables. Hay ciertas cosas que pueden ser medianamente naturales o aceptables”, sostuvo el presidente de la Andi, Bruce Mac Master.

La Andi indagó a los consultados si la empresa que representan ha sufrido en el último año algún intento de extorsión, entendida como el acercamiento que eventualmente pueda hacer una autoridad para tratar de facilitar una licencia o un permiso.

Al respecto, el 12,5 por ciento dijo que recibió algún intento de extorsión, mientras que el 2,3 por ciento admitió que lo habían logrado. Pero un 85,2 por ciento dijo que no se le había presentado esa situación.

En partes iguales, el 73 por ciento dice que el país tiene tolerancia alta y media con los actos de corrupción relacionados con dar un obsequio o dinero para evadir un requisito aduanero. Un 26,8 por ciento rechaza ese comportamiento.

Por sectores económicos, el 74,7 por ciento de los empresarios señala al de la salud como el más corrupto a nivel nacional.

El segundo sector es el de aduanas (70,1 por ciento), siguen impuestos (58,6 por ciento), transporte (51,7 por ciento) y minería (39,1 por ciento).

Las regiones

A nivel territorial, el sector ambiental es percibido como el más corrupto. Al respecto, para la Andi, con estas opiniones del 43,7 por ciento de los empresarios, se puede ratificar la sensación de que las corporaciones autónomas regionales (CAR) son entes en los cuales se presenta un alto grado de corrupción y donde era difícil hacer trámites en términos de licencias, permisos y desarrollo de nuevos proyectos.

Sobre los departamentos en donde se presenta mayor corrupción, los dos primeros lugares son para los más pobres del país: la mitad de los empresarios señala a La Guajira, y el 45 por ciento menciona a Chocó. Además, el 21,4 por ciento respondió afirmativamente cuando se le preguntó si en un trámite o solicitud de trámite ante entidades se ha recibido alguna insinuación de favorecimiento o pago para que se agilice o se haga efectivo el trámite o solicitud.

                                                                                                             ECONOMÍA Y NEGOCIOS

http://www.eltiempo.com/economia/sectores/nivel-de-tolerancia-a-la-corrupcion-en-empresas-de-colombia/16799439