viernes, marzo 25, 2016

¿La gente inteligente determina el crecimiento económico de un país?


La educación tiene mucho que ver en el éxito económico de los países
y en el comportamiento de los individuos que hace posible estos buenos
resultados. Pero, ¿realmente entre más inteligente es más próspero un país?



Es conocido y comprobado que la inteligencia en términos de nivel educativo tiene profundas incidencias en el desempeño de la escuela, el trabajo y la vida.

Según Jonathan Wai, investigador de la U. de Duke, décadas de investigación apoyan este punto. Sin embargo, se abre una nueva interrogante, ¿importa de la misma forma el nivel de inteligencia medio de un país?          

Esto es lo que el economista Garett Jones, de la U. George Mason llama la "paradoja de IQ" en su nuevo libro Hive Mind: Cómo el coeficiente intelectual de su nación importa tanto más que el individual. Dentro de un país, la relación entre el coeficiente intelectual y el ingreso parece modesta. Mientras en algunas naciones cada punto adicional en el IQ (coeficiente intelectual) significa 1% de mayores ingresos por persona, en otros puede alcanzar el 6%.        

La respuesta para entender estos cambios, según Jones, es que "si algo parece importar más para una nación, no es lo que hace un individuo si no los efectos secundarios positivos de sus acciones". Por esta razón, describió tres caminos principales que pueden generar efectos secundarios positivos: los enlaces entre el IQ y la paciencia, la cooperación y el rendimiento del equipo.            

Una cuarta ruta, la productividad de los ciudadanos, multiplica el impacto de los otros tres. Todos estos caminos están respaldados por estudios de investigación que abarca la psicología, la economía, la administración y la ciencia política, específicamente por grandes síntesis de investigación o meta - análisis

Mayor inteligencia puede significar mayor paciencia
                
Las personas más inteligentes son más propensas a ser más pacientes, según un meta-análisis de los investigadores Noé Shamosh y Jeremy Gray. Esto significa que estas personas son más propensas a retrasar la gratificación y a esperar recompensas, utilizan caminos metódicos, y son conscientes del tiempo necesario para lograr los resultados óptimos.
                       
En otras palabras, según explica Shamosh "Cuando uno es más paciente tiende a ahorrar más y parte de ese dinero tiene una tendencia a permanecer en su país de origen. Así, naciones con altas tasas de ahorro tienden a tener más fondos disponibles para la inversión empresarial”. Es decir, si usted tiene vecinos más pacientes, es probable que usted sea capaz de pedir prestado algo de su dinero cuando lo necesite. Caso contrario, las naciones con sociedades menos pacientes ven el endeudamiento como un factor común.  
La Inteligencia predice un comportamiento “pro-social”     

Otro meta - análisis de los investigadores Sudeep Sharma, William Bottom, y Hillary Elfenbein encontró que los coeficientes intelectuales superiores podían predecir mayores deseos de lo que ellos denominan “ganar - ganar”, es decir, que varias personas compartan el éxito.      

Según Jones "necesitamos líderes políticos que encuentran maneras de hacer crecer el pastel económico en su totalidad en lugar de concentrarse sobre cómo obtener una rebanada un poco más grande.”           

En muchos contextos sociales (aunque no todos) enfatiza el análisis, los grupos inteligentes son más cooperativos. Una de las razones por las que se presume esto es debido a que tienden a ser más pacientes. “Más personas pacientes se traduce en que se preocupan menos por su reputación y más por los beneficios a largo plazo que provienen de la construcción de normas para la cooperación".           

Esto va de la mano con un mayor rendimiento en los grupos de trabajo. No es sorpresa que en los resultados de The Human Capital Index 2015, estudio realizado por el Foro Económico Mundial (WEF), aquellos países con mejores niveles educativos sean al mismo tiempo los que lideran en los campos de la productividad y su éxito económico no es cuestionado.
                
Naciones como Suecia, Dinamarca, Australia, Singapur, Alemania y Estados Unidos lideran no solo el ranking de capital humano, también en el Índice Global de Competitividad realizado por el WEF. Por esta razón, las sociedades mejor educadas tienen mayores probabilidades de obtener mejores ingresos y que su desarrollo económico sea inclusivo para la mayoría de la población. 




Alemania condena a cadena perpetua a
exalcalde ruandés por masacre a tutsis


   Berlín (EFE).- egw/nl/lab

Un tribunal alemán condenó hoy a un exalcalde ruandés a cadena perpetua por un delito de genocidio en ese país centroafricano y su responsabilidad en la masacre, perpetrada en abril de 1994, de más de 400 tutsis.

La Audiencia Territorial de Fráncfort subrayó, además, la especial gravedad de la culpa y descartó una posible puesta en libertad del acusado antes de tiempo.

La sala de lo penal determinó que Onesphore Rwabukombe, de 58 años, fue responsable como coautor de la masacre perpetrada en abril de 1994 en la ciudad de Kiziguro, en la que fueron asesinados al menos 400 miembros de la etnia tutsi que se habían refugiado en una iglesia católica.

"Fue un baño de sangre inimaginable, en el que el acusado, al que le llegaba la sangre hasta los tobillos, iba dando órdenes", dijo el juez que preside la sala, Josef Bill. Agregó que "el acusado actuó con premeditación y también con intención destructiva". "Sabía que como alcalde tenía el poder de iniciar la matanza y así lo hizo", señaló el juez, quien dijo que mantenerse en el poder fueron los "motivos viles" que le llevaron a actuar de esa manera.

Tras un largo primer proceso, el exalcalde hutu fue condenado en febrero del año pasado por este mismo hecho a 14 años de cárcel.

La Audiencia Territorial de Fráncfort determinó entonces que el acusado, junto a otras personas, incitó al ataque, presenció la masacre, acercó al lugar a varios agresores y organizó el traslado de cadáveres a una fosa.

El Tribunal Supremo decidió en mayo pasado que con esas consideraciones se puede plantear una condena a Rwabukombe como coautor del delito, lo que conllevaría la cadena perpetua que desde un principio solicitó para él la Fiscalía alemana, por lo que ordenó a la Audiencia de Fráncfort la revisión del juicio.

La masacre objeto de este juicio se enmarca en el genocidio registrado en Ruanda hace dos décadas, en el que se estima que murieron un millón de personas.

Contra Rwabukombe, que vive en Alemania desde 2002 como peticionario de asilo, pesaba una orden de detención internacional, pero no fue extraditado a Ruanda por considerarse que ese país no ofrecía  las garantías suficientes en un proceso penal.

Alemania decidió juzgarle en aplicación del principio de la jurisdicción universal para delitos contra la humanidad.


https://es-us.noticias.yahoo.com/alemania-condena-cadena-perpetua-exalcalde-ruand%C3%A9s-masacre-tutsis-121500224.html?nhp=1


Las vacas flacas *                                                                                       

La situación económica del país en 2016 va a ser bastante complicada.


Semana.com

El presupuesto para ese año se había hecho con base en un precio del petróleo de 60 dólares por barril y en la actualidad está en 34. Eso ha dejado el recaudo de la Dian con un hueco de unos 20 billones de pesos en 2015. A eso se suman 3 billones de anticipos que la Dian había recaudado con base en expectativas que no se cumplieron y que el año entrante le va a tocar devolver a las empresas que los pagaron. Por lo tanto, el faltante total de recaudo va a ser del orden de 23 billones de pesos.

Esto representa el 50 por ciento del presupuesto de inversión que había para 2016 y un poco más del 20 por ciento del recaudo que tenía la DIAN en sus proyecciones. En esas circunstancias la reforma tributaria que se está cocinando va a tener que pisar muchos callos. Réplica del ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas El presupuesto para este año (2015) se había hecho con base en un precio promedio del petróleo Brent de 60 dólares por barril y en la actualidad está en 53,5 Promedio que es lo importante para el cálculo de los ingresos petroleros de 2016 (el 24 de diciembre cerró en 38, no ha bajado a 34).

Eso ha dejado el recaudo de la DIAN con un hueco de unos 20 billones de pesos en 2015. Eso no es cierto. Primero, lo ingresos de 2016 dependen de los precios del petróleo de 2015. Segundo, el recaudo de la DIAN en 2015 está en línea con la meta planteada para la entidad hace un año: recaudo neto de $116,5 billones. La DIAN va a cumplir su meta. Tercero, la cifra de 20 billones es lo que el Gobierno va a dejar de percibir por ingresos petroleros tributarios y por dividendos de Ecopetrol entre 2013 y 2016. A eso se suman 3 billones de anticipos que la DIAN había recaudado con base en expectativas que no se cumplieron y que el año entrante le va a tocar devolver a las empresas que los pagaron.

El 23 de diciembre el Gobierno presentó el plan financiero para 2016. Ahí se presenta el recaudo esperado por concepto de ingresos tributarios petroleros por Renta y CREE, por $220 mil millones de pesos. Ese estimativo contiene un estimativo de devoluciones al sector por $2.272 miles de millones. Esta estimación incorpora la última información disponible.

La ACP sacó en febrero de 2015 el estimativo de 2015 con base en lo que las empresas le dijeron en ese momento. Ese estimativo no lo han actualizado. Nuestros estimativos para las devoluciones se hicieron con base en la información de Ecopetrol y la DIAN, con la información observada de 2015. Finalmente, en la presentación del Plan Financiero también se presentó la meta de recaudo neto de la DIAN para 2016: $121,8 billones. El presupuesto de inversión (Presupuesto General de la Nación 2016) es por $17,9 billones.


http://www.semana.com/confidenciales/articulo/dejacion-de-armas-de-las-farc-podria-ser-como-el-modelo-de-irlanda/455087-3
La nueva cara del racismo en Alemania


       Columnista The New York Times -  El Colombiano


A Alemania no le faltan sentimientos derechistas, pero la mayoría de las personas son cuidadosas en cuanto a cómo despliegan su retórica antiinmigrante. Y luego está Björn Höcke.

El mes pasado Höcke, una figura líder del partido populista de la derecha Alternative für Deutschland, dio un discurso abiertamente racista sobre las “discrepantes estrategias reproductivas” de africanos y europeos. No es la primera vez que tocaba sobre temas nacionalistas-socialistas, pero en esta ocasión causó alboroto, incluso en su propio partido, el cual le ha pedido renunciar a su membresía.

Sin embargo, pase lo que pase con Höcke, su voluntad para utilizar lenguaje tan abiertamente racista ha reavivado un temor antiguo en Alemania. Él es, a fin de cuentas, un alemán típico, un ciudadano honesto de clase media, lo que llamamos “Biedermann.” Ellos son el núcleo de nuestra auto-percepción nacional. Si ellos se van hacia el lado oscuro, ¿qué dice eso de Alemania?

Durante años, el racismo y el odio en Alemania principalmente venían acompañados de claros marcadores sociales. En las mentes de la mayoría, los racistas llevaban cabezas rapadas, botas pesadas en los pies y brazos tatuados con runas. Vivían al margen de la sociedad, con frecuencia en viviendas públicas, y se ganaban la vida ilegalmente. Pero Höcke no. De joven, era miembro de la “Unión Junge,” la organización juvenil de los cristiano-demócratas derechistas de la canciller Angela Merkel. Es profesor de historia de la secundaria, casado y padre de cuatro hijos. Vive en el campo y siempre está bien vestido, aunque no de manera ostentosa.

¿Es esta la nueva cara del odio en Alemania?

La palabra “Biedermann” es difícil de traducir; tiene una historia cultural larga y ramificada. La palabra va tan atrás como la figura literaria de Gottlieb Biedermaier, inventada a finales de la década de 1840 por intelectuales como una parodia de la docilidad y fatuidad de la clase media de esa era conservadora.

El Gottlieb Biedermaier ficcional, así como Björn Höcke, era un maestro rural. Sin embargo hay una diferencia crítica: Biedermaier no era ningún misántropo. Sus inventores lo pintaron como totalmente apolítico; su autoexpresión estaba limitada a la publicación de mala poesía alabando el crecimiento de la papa de manera apasionada. Sin embargo desde el comienzo Biedermaier, y el tipo que personificaba, el “Biedermann”, fue sospechado de ser intolerante. En medio de su organización y conformidad, parecía existir una semilla de compulsión, el tipo de adicción a la estabilidad y la continuidad que se convierte en agresión cuando se ve amenazada.

En la Alemania de la posguerra, los Biedermänner fueron (y aún son) vistos como un factor facilitador de la llegada al poder de Hitler. Al mismo tiempo, las generaciones posguerra de los alemanes de clase media demostraron ser confiablemente centristas, algo conservadores pero también comprometidos con el estado de la economía social de mercado y su constitución pacifista.

Ellos aceptaron a los millones de turcos que llegaron en los años 50 y 60, e incluso a los refugiados de los Balcanes de los 90. Ahora eso podría estar cambiando una vez más. Todos están preguntando, ¿Björn Höcke es único? ¿Representa algo? ¿Nos encenderá? ¿O simplemente es un chiflado solitario?

En internet parece haber muchos como él y peores. Se están permitiendo violentas fantasías de “reconstruir” campos de concentración, de matar a inmigrantes con granadas, hachas y llamas. Sin embargo no sabemos quiénes son los que odian; no hay estudios representativos, solo pistas aleatorias.

Muchos sociólogos tienden a ver las manifestaciones antiinmigrante recientes y el alza en comentarios odiosos como apenas un incremento en la visibilidad del pensamiento racista preexistente, en lugar de una señal de mentalidades cambiantes.

La misma impresión un tanto ambigua se refleja en las encuestas. Nuevas encuestas demuestran que el apoyo por el partido Alternative für Deutschland se ha estancado en un 8 a 10 por ciento. Y muchos de quienes lo apoyan no son racistas de por sí, sino que están hartos de los partidos grandes.

Nada de esto apacigua los temores de Alemania. Es la falta de un diagnóstico claro lo que es desconcertante en particular. Es como un dolor que no se localiza, un dolor sin nombre que lo pone tenso. De hecho hay un riesgo oculto.

Si permitimos a personas como Höcke darle mala fama a “Biedermänner”, Alemania podría crear una profecía autocumplida, empujándose hacia la derecha extrema y desestabilizando la política alemana. Por más irrisorio que podrá haber parecido Biedermann a sus inventores, por más peligroso que haya parecido a los reformistas de la posguerra, Alemania no puede vivir sin él.


http://www.elcolombiano.com/opinion/columnistas/la-nueva-cara-del-racismo-en-alemania-YF3373537
Diferencias entre bomba atómica, de hidrógeno y de neutrones


Estas armas fueron desarrolladas en las décadas de los años 40 y 50 del siglo pasado.

Trabajadores analizan los restos de la bomba nuclear B53, creada en 1962 para la Guerra Fría en Estados Unidos.

Esta semana Corea del Norte anunció que realizó con éxito su primer ensayo de una bomba de hidrógeno. Los investigadores desarrollaron armas de destrucción masiva en las décadas del 40 y del 50 que alcanzaron una potencia hasta entonces desconocida. A continuación, las diferencias entre estas temidas armas estratégicas:

Bomba atómica.

Robert Oppenheimer considerado su principal creador. Los primeros lanzamientos, efectuados el 6 y el 9 de agosto de 1945 en Hiroshima y Nagasaki, fueron de una magnitud tal que pusieron fin a la Segunda Guerra Mundial en Asia.

Las bombas atómicas son fabricadas con plutonio o uranio radioactivo. La reacción en cadena que desata su explosión libera energía en forma de calor, presión y radiación. Puede matar a cientos de miles de personas y devastar superficies enormes en un lapso muy breve de tiempo. La radiación radioactiva genera además daños de salud a largo plazo.

Bomba de hidrógeno.

La bomba de hidrógeno fue desarrollada bajo la dirección de Edward Teller en Estados Unidos y detonada por primera vez en 1952 en el océano Pacífico. Su potencia es muy superior a la de una bomba atómica. Libera energía por medio de una fusión de los núcleos de deuterio y de tritio, isótopos del hidrógeno, en helio. Para hacer detonar este tipo de bombas se requieren más de 100 millones de grados. Por eso una bomba de hidrógeno contiene una bomba nuclear que funciona como detonadora.

Bomba de neutrones.

Mata a seres vivos sin dañar construcciones y edificios. Así como el efecto de las armas nucleares tradicionales se da fundamentalmente a través de la ola de calor y de presión que generan, estas bombas liberan la mayor cantidad de energía en forma de radiación de neutrones.

Dependiendo de su intensidad, generan la muerte en pocos minutos o en semanas, mientras que las construcciones no sufren ningún tipo de daños.                                              

GDA / EL COMERCIO (Perú)

http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/ciencia/diferencias-entre-bomba-atomica-de-hidrogeno-y-de-neutrones/16475938


'La vida de las mujeres se volvió más complicada':  Gilles Lipovetsky


El filósofo francés analiza las transformaciones
Recientes en las relaciones de pareja y la mujer.


    El Tiempo.com    Por: Daniela Mohor W.  El Mercurio


Con  su ensayo 'La era del vacío',  publicado en 1983, Gilles
Lipovetsky pasó a la vanguardia mundial en el análisis de las transformaciones sociales.


Han pasado más de 20 años desde que Gilles Lipovetsky se convirtió en uno de los intelectuales más respetados gracias a su análisis de las transformaciones sociales en 'La era del vacío'. En ese ensayo, el filósofo francés describía los retos que plantea lo que él llama el “hipermodernismo”, una época que se caracteriza por el consumismo, el narcisismo, el hedonismo y la primacía de lo individual sobre lo colectivo.

Han transcurrido más de dos décadas desde la publicación de ese libro - hoy convertido en un referente para los seguidores de la corriente del posmodernismo -, pero Lipovetsky demuestra que los conceptos que empezó a desarrollar ahí siguen vigentes.

Los poderes institucionales, las iglesias, las tradiciones, tienen cada vez menos capacidad de control sobre los comportamientos. Frente a eso hay individuos que reaccionan estresándose o desarrollando cuadros de ansiedad, un malestar frente a la vida, inquietudes. Y hay otros que no se adaptan para nada a este cambio y caen en la delincuencia. Están como en perdición, se buscan a ellos mismos, y eso los lleva a veces a la cárcel, donde son influenciados por predicadores. En una sociedad que ya no tiene una formación religiosa sólida, pasan de la delincuencia a un compromiso religioso total. Es bastante espectacular, comenta este hombre, de 71 años.

Gilles Lipovetsky estuvo de paso por Chile, invitado por la Facultad de Educación de la U. Católica, para participar en un ciclo de charlas sobre hipermodernidad. Y la situación de su país tras los atentados terroristas de noviembre, cometidos por islamistas radicales, es un tema que no pudo dejar de tocar: Quienes los cometen son muchas veces personas que nacieron en Francia. Es un fracaso de nuestra socialización. ¿Cómo explicar que gente nacida en suelo francés le haga la guerra a su propio país?”.

¿Usted considera que estas posturas religiosas radicales llenan un vacío?

Es lo que pienso. Curiosamente, es una manera de ser hipermodernos también, porque no es una religión heredada de sus padres. En ese plano podemos decir que es algo completamente contemporáneo, porque es un proceso individualista. Sus padres no son así, es parte de una búsqueda, de un malestar personal. Está vinculado a esta desestructuración de la que hablaba. Y frente a esta sociedad en la que no les va muy bien o que los lleva a una existencia triste, hay en ellos una búsqueda romántica, entre comillas. Una búsqueda de intensidad, de emociones fuertes que no se encuentran en la vida tradicional. En principio, lo hacen por una causa que va más allá de ellos mismos, porque es por Alá, es por el absoluto. Pero es un absoluto que resulta de un proceso de tipo individualista. Eso explica su radicalidad. Porque es algo que ellos eligen.

El precio de la libertad

Hablar con Lipovetsky requiere poner atención a los matices. Nada de lo que parece ser es completamente. Y cada fenómeno contemporáneo tiene complejidades insospechadas. El filósofo no se queda en lo evidente.

Desmenuza, se interroga, rebate. En 1997, escribió 'La tercera mujer', un libro en el que explicaba la dualidad de la mujer actual, que oscila entre la autonomía y el apego a ciertas tradiciones; una mujer que ganó batallas como el derecho al voto, a trabajar, pero que por la persistencia de los estereotipos conseguirá poco más.

Hay revolución y permanencia -sintetiza-.

Las grandes cosas que transformaron la vida de las mujeres hace 30 o 40 años son el acceso al trabajo, la contracepción, la libertad sexual, la vida en pareja con o sin matrimonio, es decir, el distanciamiento frente a la institución conyugal. Esas lógicas se mantienen.

Usted anunciaba que otras luchas, como las que tienen que ver con la brecha salarial y la desigualdad de género, no iban a avanzar, que se había llegado a un techo.

Sí, y sigue siendo así. Las cosas cambian, pero muy poco. Por ejemplo, hay muchos estudios sobre la repartición de las tareas domésticas, y eso evoluciona. Pero creo que los hombres hacen diez minutos más de labores de ese tipo al día y pasan cinco minutos más con los niños. Es decir, hay cambios, pero son de una lentitud extrema.

Si bien en sus ensayos -'Los tiempos hipermodernos y La felicidad paradójica', por ejemplo- ha expresado su desencanto frente a fenómenos sociales que han aparecido, Lipovetsky destaca el proceso de democratización que ha acompañado la hiperindividualización. Es un tema que retoma en su último libro, 'La estetización del mundo: vivir en la era del capitalismo artístico', en que aplica eso al mundo de las artes. Antes lo había analizado en otros ámbitos públicos y privados, como las relaciones de pareja.

La pareja se democratizó -anota-. Ha habido un reequilibrio que se hace más o menos en función de estereotipos, pero igual hay momentos de tensiones. Hay más tensiones que antes porque los roles persisten, pero son discutibles. En principio, las mujeres se ocupan más de hacer las compras, pero no hay nada que las obligue como antaño a tener ese rol, entonces hay un momento en que dicen Me da lata. Hay una negociación permanente que implica conflictos. Hoy nada es indiscutible”.

Entonces, con mayor igualdad, ¿la vida es más compleja?

El hecho de que haya numerosos divorcios o rupturas muestra que la vida de a dos no es simple, porque cada uno tiene reivindicaciones legítimas. Hay menos aceptación de las cosas como son y el resultado son los choques. Al mismo tiempo, para las mujeres es una situación bastante mejor que la de antes. No conozco a muchas mujeres que quieran volver al statu quo anterior. Hoy pueden elegir su vida, al menos en parte. Una niña de hoy tiene un destino abierto. Antes no era así. Tiene la posibilidad de elegir, pero esa autonomía tiene un costo alto. Aunque el precio de la libertad es caro para cualquiera, donde hay una carga adicional para la mujer es en que antes el ideal femenino era más que nada el éxito de la vida en pareja, de la vida familiar. Hoy sigue siendo así, pero ya no es el único ideal. También tienen una identidad profesional, quieren hacer bien su trabajo, realizarse en ese ámbito. Y eso complica las cosas. La identidad de madre ya no basta para satisfacer a una mujer. No son solo mamás, sino seres completos, y quieren hacer más con sus vidas. Entonces, al igual que los hombres, tienen que soportar a los jefes, el acoso moral, quizás incluso el acoso sexual, y eso crea nuevos problemas. En ese sentido, creo que la vida de las mujeres se ha vuelto más complicada. Pero no quieren retroceder y es entendible.

Hoy está la idea de que las mujeres viven estresadas y superadas por la realidad... Sí, pero los hombres también. De hecho, en las encuestas de felicidad las mujeres se dicen más felices que los hombres.

Pero hay iniciativas como ‘He for She’, de Naciones Unidas, que les pide a los hombres que hagan parte de la lucha contra la desigualdad. El sexismo está presente en los debates internacionales.

El sexismo... Habría que ver de qué hablamos. Hay estereotipos. Hay una división sexual del trabajo. Las mujeres interiorizan desde niñas que no van a poder ser directoras de empresas, mientras que los hombres dicen ‘Yo en diez años más seré presidente ejecutivo’. Pero eso no es sexismo. O quizás sea un tema de vocabulario: el sexismo para mí implica que se ejerza una violencia contra la mujer, y yo esa violencia no la veo. Lo que pasa es que las empresas funcionan con una cultura de hombres, con reuniones tarde y viajes. Y las mujeres tienen otra prioridad.

Es más bien el hecho de que la sociedad esté organizada por los hombres lo que hace que ellas sean mantenidas al margen. No es que haya una voluntad sexista de decir, con desprecio, ‘las mujeres solo tienen que cuidar niños y cocinar’. Creo que eso ya no es cierto. En la corriente global, las cosas ya no se dan de esa manera. Los hombres siguen en busca de poder, pero no sobre las mujeres, sino sobre los demás. Hay una competencia. Pero hoy el comportamiento machista como tal, sustentado en la idea de una superioridad masculina, es considerado ridículo.

El malestar contemporáneo

Según Gilles Lipovetsky, el principal efecto del hipermodernismo es el malestar. En el sistema actual, los individuos se sienten más frustrados y buscan calmar la ansiedad mediante prácticas que no siempre los alivian, como la compra compulsiva.

¿Cómo se expresa ese malestar en hombres y mujeres?

Los dramas íntimos tocan tanto a hombres como a mujeres. Una ruptura le duele tanto a uno como a la otra. Diría que los hombres tienen muchas frustraciones en relación con el trabajo, más que las mujeres, porque la imagen de éxito masculino sigue pasando más por el trabajo. Los hombres tienen tantas adicciones como las mujeres, y las mujeres tienen más depresión. Pero el malestar en general puede expresarse de maneras muy distintas.

La violencia física, por ejemplo, es algo que practican mayoritariamente los hombres. En los medios sociales desfavorecidos, la condición masculina es muy dura. Los dealers, por ejemplo, están en situaciones extraordinariamente difíciles de no reconocimiento social. No les va bien en el colegio, no tienen trabajo. Quieren reafirmar su autoridad y lo hacen a través de la violencia o el desprecio. Y se exceden en su prepotencia.

¿Hacia dónde vamos?

Hay algunos psicoanalistas que dicen que esta situación es extremadamente generadora de ansiedad y que llevará necesariamente a medidas de recomposición que pasan por un sistema más autoritario para volver a dar una especie de seguridad. Yo no creo eso. Pienso que frente a esto va a haber una creciente medicalización de la sociedad y una búsqueda individual. Hay mucha gente que recurre a psicólogos y remedios. Y hay otra que se involucra en actividades expresivas o deportivas que le dan una especie de respiración, de alivio. Porque la vida hipermoderna es más liviana en el sentido de que tenemos nuevas herramientas numéricas y todo eso, pero es más pesada porque hay demasiadas cosas y no logramos lidiar con todas ellas. Y, sobre todo, es complicado. Antes todo era más simple, incluso comer. Hoy es complicado comer: no sabemos qué ingerir porque todo es peligroso, hace engordar y hay que mantenerse flacos, pero al mismo tiempo somos golosos.

Entonces creo que hay que sacar las consecuencias de la individualización, y eso implica que las soluciones también serán hiperindividuales. Ya no creo en los movimientos colectivos. Las mujeres de nuestros países no lograrán mayor igualdad con combates comunes, como lo hicieron las sufragistas, por ejemplo, para tener derecho al voto, o los movimientos que lucharon por el derecho al aborto, al trabajo o a tener una cuenta bancaria, que es un derecho que no tenían las mujeres en los años 50 (en Francia). Ellas podrán hacer avanzar un poco las cosas con acciones locales.

¿Qué hacer frente al estrés, a la presión, a la dificultad de la vida?

La gente está en busca de lo que le gusta. Puede ser el yoga o el jogging. Hay gente que pinta, otra que va a coros. Las mujeres hacen mucho trabajo voluntario, a pesar de que tienen que ocuparse de la casa y los niños, además de trabajar. Cuando a uno le gusta algo que hace, encuentra tiempo para hacerlo.

¿Cree que la hiperindividualización de la sociedad se va a mantener?

Estoy convencido. Pero lo esencial es que no hay una solución unitaria, homogénea, para solucionar nuestros problemas, sino una gama considerable. Y lo que sí podemos transformar es el sistema escolar para darles más herramientas a los niños para que sus momentos de respiro no se reduzcan a comprar cosas de marca. Porque eso no llena. En cambio, hacer videos, películas, fotografía, cantar -crear, en resumen- hace bien. Es un placer. Tenemos que alentar a colegios y ciudades a enseñar el gusto por esas cosas porque eso hace que, incluso cuando la vida es difícil, tengamos momentos en que estamos contentos. La solución de la felicidad absoluta no existe. Entonces tendremos etapas difíciles, de pesadumbres, pero eso no nos impedirá ser felices de vez en cuando. Y cuando uno hace lo que le gusta, tiene un poco de felicidad.       

Daniela Mohor W. El Mercurio (Chile)




http://www.eltiempo.com/entretenimiento/musica-y-libros/gilles-lipovetsky-habla-de-los-cambios-en-las-relaciones-modernas/16477092