jueves, marzo 03, 2016

Declaración de los Derechos de la Mujer
y de la Ciudadana (1789)


En plena Revolución Francesa, Olympede Gouges (1748-1793) hace
pública la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana,
en réplica a la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, 
por considerar que excluía a las mujeres. 

Opositora a Robespierre, fue acusada de sediciosa y monárquica, siendo condenada a morir en la guillotina.

Preámbulo: Las madres, hijas, hermanas, representantes de la nación, piden que se las constituya en Asamblea Nacional. Por considerar que la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos de la mujer son las únicas causas de los males públicos y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer en una declaración solemne, los derechos naturales, inalienables y sagrados de la mujer, a fin de que esta declaración, constantemente presente para todos los miembros del cuerpo social les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes, a fin de que los actos de poder de las mujeres y los del poder de los hombres puedan ser, en todo instante, comparados con el objetivo de toda institución política y siendo más respetados por ella, a fin de que las reclamaciones de las ciudadanas, fundadas a partir de ahora en principios simples e indiscutibles, se dirijan siempre al mantenimiento de la Constitución, de las buenas costumbres y de la felicidad de todos.

En consecuencia, el sexo superior tanto en belleza, en coraje, como en los sufrimientos maternos, reconoce y declara, en presencia y bajo los auspicios del Ser Supremo, los derechos siguientes de la mujer y de la ciudadana:


I. La mujer nace libre y permanece igual al hombre en derechos, Las distinciones sociales sólo pueden estar fundadas en la utilidad común.

II. El objetivo de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles de la Mujer y del Hombre; estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y, sobre todo, la resistencia a la opresión.

III. El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación que no es más que la reunión de la Mujer y el Hombre: ningún cuerpo individuo, puede ejercer autoridad que no emane de ellos.

IV. La libertad y la justicia consisten en devolver todo lo que pertenece a los otros; así, el ejercicio de los derechos naturales de la mujer sólo tiene por límites la tiranía perpetua que el hombre le opone; estos límites deben ser corregidos por las leyes de la naturaleza y de la razón.

V. Las leyes de la naturaleza y de la razón prohíben todas las acciones perjudiciales para la Sociedad: todo lo que no esté prohibido por estas leyes, prudentes y divinas, no puede ser impedido y nadie puede ser obligado a hacer lo que ellas no ordenan.

VI. La ley debe ser la expresión de la voluntad general; todas las Ciudadanas y Ciudadanos deben participar en su formación personalmente o por medio de sus representantes. Debe ser la misma para todos; todas las ciudadanas y todos los ciudadanos, por ser iguales a sus ojos, deben ser igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según sus capacidades y sin más distinción que la de sus virtudes y sus talentos.

VII. Ninguna mujer se halla eximida de ser acusada, detenida y encarcelada en los casos determinados por la Ley. Las mujeres obedecen como los hombres a esta Ley rigurosa.                                 

VIII. La ley sólo debe establecer penas estrictas y evidentemente necesarias y nadie puede ser castigado más que en virtud de una ley establecida y promulgada anteriormente al delito y legalmente aplicada a las mujeres.

IX. La ley se aplicará con rigor a toda mujer declarada culpable.                       

X. Nadie debe ser molestado por sus opiniones incluso fundamentales; si la mujer tiene el derecho de subir al cadalso, debe tener también igualmente el de subir a la Tribuna con tal que sus manifestaciones no alteren el orden público establecido por la ley.

XI. La libre comunicación de los pensamientos y de las opiniones es uno de los derechos más preciosos de la mujer, puesto que esta libertad asegura la legitimidad de los padres con relación a los hijos. Toda ciudadana puede, pues, decir libremente, soy madre de un hijo que os pertenece, sin que un prejuicio bárbaro la fuerce a disimular la verdad; con la salvedad de responder por el abuso de esa libertad en los casos determinados por la ley.

XII. La garantía de los derechos de la mujer y de la ciudadana implica una utilidad mayor; esta garantía debe ser instituida para ventaja de todos y no para utilidad particular de aquellas a quienes la garantía ha sido confiada.

XIII. Para el mantenimiento de la fuerza pública y para los gastos de administración, las contribuciones de la mujer y del hombre son las mismas; ella participa en todas las prestaciones personales, en todas las tareas penosas, por lo tanto, debe participar en la distribución de los puestos, empleos, cargos, dignidades y otras actividades.

XIV. Las ciudadanas y ciudadanos tienen el derecho de comprobar, por sí mismos o por medio de sus representantes, la necesidad de la contribución pública. Las ciudadanas únicamente pueden aprobarla si se admite un reparto igual, no sólo en la fortuna sino también en la administración pública, y de la determinación del impuesto y su recaudación. 

XV. Las mujeres iguales a los hombres, agrupada con la de los hombres para la contribución, tiene el derecho de pedir cuentas de su administración a todo agente público.

XVI. Toda sociedad en la que la garantía de los derechos no esté asegurada, ni la separación de los poderes determinada, no tiene constitución; la constitución es nula si la mayoría de los individuos que componen la Nación no ha cooperado en su redacción.

XVII. Las propiedades pertenecen a todos los sexos reunidos o separados; son, para cada uno, un derecho inviolable y sagrado; nadie puede ser privado de ella como verdadero patrimonio de la naturaleza a no ser que la necesidad pública, legalmente constatada, lo exija de manera evidente y bajo la condición de una justa y previa indemnización.                                     

Epílogo: Mujer, despierta; el rebato de la razón se hace oír en todo el universo; reconoce tus derechos. El potente imperio de la naturaleza ha dejado de estar rodeado de prejuicios, fanatismo, superstición y mentiras. La antorcha de la verdad ha disipado todas las nubes de la necedad y la usurpación. El hombre esclavo ha redoblado sus fuerzas y ha necesitado apelar a las tuyas para romper sus cadenas. Pero una vez en libertad, ha sido injusto con su compañera. ¡Oh, mujeres! ¡Mujeres! ¿Cuándo dejaréis de estar ciegas? ¿Qué ventajas habéis obtenido de la Revolución? Un desprecio más marcado, un desdén más visible.....

¿Qué os queda entonces? La convicción de las injusticias del hombre.


Tomado de: Cuaderno de Derechos Humanos N° 1. 
Documentos Históricos y Legislación Internacional. 
Escuela Nacional  Sindical.
León Zuleta Ruíz. (Compilador), Medellín, 1992, Páginas: 39 - 43.   
 
                                                                                                                   Responder lo Siguiente

 1°. ¿Cuál es la importancia de esta Declaración de los Derechos de la Mujer?

 2°. ¿Qué piensa sobre la intención de la autora, la francesa Olympe de Gouges al   
        proclamar estos Derechos?

 3°. ¿Qué opinión tiene sobre la igualdad de Derechos Políticos de la mujer?

 4°. Selecciones y copie los Términos Específicos contenidos en la lectura.

 5°. ¿Qué inquietudes le generó el Texto?

 6°. Explique las Frases Seleccionadas (subrayadas en el Texto)

 7°. A) ¿Se considera usted feminista?  
    
      B) ¿Promueve usted el feminismo y el buen trato para la mujer / para el      
           hombre en condiciones de igualdad y dignidad?

 8°. Con algunas de sus actitudes ¿Promueve usted el machismo?

 9°. ¿Ha tenido actitudes misóginas?  (Aversión u odio a las mujeres).

10°. ¿Ha sentido androfobia?  (Aversión u odio hacia el hombre).

11°. Olympe de Gouges fue guillotinada en noviembre 3 de 1793  por sus
       convicciones feministas y revolucionarias  ¿Qué piensa sobre este hecho?


FeminismoIdeología y conjunto de movimientos políticos, culturales y económicos que tienen como objetivo la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Se atribuye al feminismo logros sociales de trascendental importancia como:

- derecho al voto femenino
- derecho al trabajo asalariado
- derecho a la educación superior
- derecho a ocupar cargos públicos 
- protección contra el acoso sexual


miércoles, marzo 02, 2016

La factura que le pasó una madre a su hijo por
ser un “imbécil desagradecido” que no la aprecia


El Viralero.   2 de marzo de 2016




Casi todos asumimos que el apoyo de nuestros padres es incondicional y de por vida, de modo que un recordatorio del costo material de ese respaldo a veces viene bien. 

Así lo asumió un joven estudiante y usuario de la red social Reddit, quien vivió con su madre durante 13 meses. 

“Mamá me dio una factura por apoyarme durante 13 meses. Me cobró 1,000 dólares por ser un imbécil que no la aprecia”, escribió el usuario, identificado solamente como Chalipo, al publicar la factura que le entregó su progenitora.

El documento incluye, entre otros, gastos por una quinta parte del costo de diversos servicios, incluyendo cable, Internet, gas, y electricidad, además de limpieza de la casa, beneficios de seguro médico y dental a través de su madre, pago por recetas médicas, pago por matrícula para cinco años de estudios, transporte a la escuela e incluso misceláneas -contribución a regalos de boda, Día de San Valentín y otros de los amigos de Chalipo.

El acápite más llamativo, sin dudas, es el que se refiere a “ser un imbécil desagradecido por el apoyo de su madre, financiero o de otro tipo”. Por este, la mujer le cobra 1,000 dólares.

En total la factura asciende a 39,254.17 dólares, pero aunque está escrita en inglés no conocemos en qué moneda sería el cobro simbólico. En cualquier caso, se trata de una suma considerable.

La peculiar factura ha generado miles de comentarios en Reddit, y el propio Chalipo ha participado en el debate. 

“Esta fue una técnica de crianza muy eficaz y que me ha ayudado a darme cuenta del engreído pedazo de m…que había sido", escribió. “Espero algún día ser suficientemente exitoso para compensar a mi familia y pagarle a mi madre, aunque ella no lo espera”.





martes, marzo 01, 2016

El  pan envenenado

En medio del boom minero peruano, un médico descubrió que su pueblo está pagando con la salud de sus niños el privilegio de tener empleo.

Cuando en julio del 2004 el médico peruano Hugo Villa Becerra y dos colegas decidieron investigar qué estaba pasando con los bebés que nacían en su ciudad, La Oroya, jamás imaginaron lo que iban a encontrar. Intuían que las autoridades del hospital público ocultaban algo, y que no iban a permitir que se desarrollara el estudio, así que optaron por tomar muestras de sangre a 93 recién nacidos en forma clandestina.

Un año y medio después las conclusiones fueron demoledoras: todos estaban envenenados con plomo.

“De la muestra total, 23 tenían 10 ug/dl (microgramos por decilitro), y el resto entre 6 y 10. El promedio daba 8,84. ¡Un recién nacido no debe tener nada!”, dice aún enfurecido. Pero poco es lo que el médico pudo hacer hasta ahora para salvar a los niños de La Oroya, porque el enemigo es demasiado fuerte y está en todos lados.

Una densa nube grisácea constituye el cielo de este pueblo minero enclavado a 3.750 metros de altitud, en la cuenca alta del río Mantaro, 176 kilómetros al este de Lima. Allí habitan 35.000 personas que respiran “el viento malo”, como suelen llamarlo.

El viento se acumula en las calles de La Oroya Antigua, y las mujeres, escoba en mano, “limpian” el manto de plomo, zinc y otros metales pesados (tóxicos) que lo cubre todo. Y, de acuerdo a las indicaciones de la empresa Doe Run, dueña de la fundición -y del pueblo-, cuidan mucho de que sus niños no toquen nada del suelo, aunque de poco sirva, según el doctor Villa Becerra.       

La Oroya es uno de los diez sitios habitados más contaminados del mundo. Los reportes anuales del Blacksmith Institute la ubican junto a otros infiernos terrenales, como: Sukinda y Vapi (en la India); Norilsk (en Rusia) Sumgayit (en Azerbaiyán); Linfen y Tianying (en China); Dzerzhinsk y Chernobyl  (en Ucrania). 


“Sufrimos un envenenamiento mortal, silencioso, que afecta especialmente a los niños”, denuncia Villa Becerra, sentado en una salita de la parroquia Santa Ana.

Neurólogo, con 27 años de profesión, como médico de pueblo se dedica a más de una especialidad. Recita de memoria las enfermedades que la exposición al incesante humo de la fundición puede provocar en los procesos bioquímicos esenciales del organismo humano: anemia, alteraciones del sistema nervioso central, déficit en el desarrollo óseo, problemas de peso, de talla, de rendimiento intelectual y capacidad cognitiva, trastornos respiratorios, problemas cardiovasculares, parestesias, miopía, pérdida de audición, y muchos más. La lista asusta.

“Todos los estudios independientes que se han hecho desde 1999 hasta ahora demostraron que nuestros pobladores tienen un promedio de plomo en la sangre mayor que lo tolerable”, dice. La Organización Mundial de la Salud (OMS) fija ese límite en 10 ug/dl de plomo en la sangre, y en La Oroya se dan casos -los más severos- de niños con hasta 70 ug/dl. No es casual que los llamen “los niños de plomo”. El último estudio conocido en base a un censo hemático, efectuado entre diciembre de 2006 y enero de 2007, reveló que el 95% de los niños de los barrios La Oroya Antigua, La Oroya Nueva, Paccha, Huari y Santa Rosa de Sacco registraron niveles de plomo en la sangre por encima de los estándares establecidos por la OMS.

En la parroquia funciona el cuartel general de los ambientalistas oroyinos, el MOSAO (Movimiento por la Salud de La Oroya), un grupo díscolo, amenazado e ignorado por un pueblo que respira humo -pero respira- gracias a la empresa que lo compró todo, hasta sus vidas.

Los cerros desteñidos, pelados, pálidos o ennegrecidos enmarcan la ciudad coronada con la nube desde hace más de 80 años, aunque haya sido primero etérea y luego  cada vez  más densa, cuando hace una década, en plena fiebre privatizadora fujimorista, la fundidora de metales local pasó a manos de la estadounidense Doe Run. En el centro de la escena, una inmensa chimenea fuma sin descanso. El “viento malo” flota hasta la zona antigua de la ciudad, donde se deshace en millones y millones de partículas sobre los más pobres.  La  nube  se  mete por la nariz y la garganta.

Es el olor rancio y el gusto metálico que ocultan el sabor de comidas y bebidas, y que someten al visitante no habituado a interminables jornadas de tos, dolor de cabeza y náuseas. El regusto persiste varios días después de dejar atrás el pueblo.

Toda Oroya sabe a plomo. Un estudio de la ONG Occupational Knowledge (California) demostró en 2004 que un 88% de las muestras de suelo tomadas en casas, escuelas y comercios de La Oroya tenían altos niveles del metal.

En los últimos cinco años la mayor demanda internacional y el incremento de los precios de los commodities mineros le impusieron a la planta el ritmo infernal de 600 mil toneladas métricas de concentrados procesados por año.

En voz baja, los pobladores aseguran que el “viento malo” sopla más fuerte cuando ellos duermen. Prueba de esto es el polvillo que se acumula insistentemente cada mañana, a pesar del esfuerzo de las madres y sus incansables escobas.

Los voceros de Doe Run desmienten que por la noche se intensifiquen las emisiones, y prefieren tratar de desviar la atención hacia los “fantásticos” espacios verdes que presenta la ciudad: un alejado barrio privado donde viven los directivos de la empresa, un minizoo con escasa presencia de visitantes y un exclusivo campo de golf, también para los gerentes. El doctor Villa Becerra sonríe por única vez en la entrevista cuando le menciono el “tour”.

La estrategia de la compañía para lavar su imagen se complementa con una batería de emprendimientos comunitarios, sociales y urbanos. El blanco y verde del logotipo de la empresa es omnipresente en La Oroya, y quien no trabaja en la compañía se queja porque quiere hacerlo. “Ya que nos contaminan,
por lo menos que nos den empleo”, demandan los desempleados.

La Oroya es hoy un “company town” donde todos dependen, de alguna forma, de la buena voluntad de los gerentes de Doe Run. La buena voluntad va de la mano de un ventajoso convenio que la empresa firmó con el Estado peruano.         

Hace unos años se corrió el rumor de que la planta cambiaría de manos si el gobierno de Alejandro Toledo no le concedía a Doe Run una extensión de los plazos para la construcción de una planta de ácido sulfúrico que bajaría la emisión de gases y metales.

Muchos oroyinos salieron a las calles a defender a Doe Run. Toledo no lo dudó: extendió los plazos. Era entendible, pues la compañía es una de las mayores inversoras en el Perú, y su principal accionista es el multimillonario Ira León Rennert, proveedor de vehículos militares del Pentágono. Sin embargo, en Missouri, donde nació la empresa, el gobierno estadounidense la obligó a reducir las emisiones cuando se comprobó que se habían incrementado los valores de plomo en la sangre de los niños.

En el caso de La Oroya, a diferencia de lo que sucedió en Estados Unidos, se debió llegar al extremo de apelar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

A fines de 2005, un grupo de ONGs presentó ante la Comisión una serie de medidas cautelares en nombre de un grupo de habitantes de La Oroya para que a esa población se le provea de diagnóstico y atención médica, programas de educación y salud independientes y objetivos, una apropiada evaluación y seguimiento de las obligaciones del Plan de Adecuación y Manejo Ambiental del Complejo Metalúrgico (PAMA); además de un control efectivo de las emisiones atmosféricas del complejo, y protección para las personas que trabajan por la salud y el ambiente en la ciudad, porque habían sido amenazadas. Como las acciones fueron incumplidas por parte del Estado peruano, el 27 de diciembre de 2006 se solicitó que se determine su responsabilidad por permitir “las afectaciones en la salud, la dignidad, la integridad y la vida, y en los derechos de los niños, debidas a la falta de control de la contaminación en el pueblo”.

Lo cierto es que, comparativamente, en La Oroya se percibe una acción más responsable por parte de la empresa que cuando la fundición pertenecía a la estatal Centromin, entre 1974 y 1997. Pero, también, ahora existe una mayor conciencia ambiental global.

El doctor Villa Becerra no esconde su impotencia cuando la prensa nacional y algunos medios internacionales le dan espacio al “marketing responsable” de Doe Run, y dedican muy pocas líneas a contar la otra cara de la realidad. “Toman medidas complementarias que no van a solucionar el problema. Hay que atacar la fuente de la contaminación y no las consecuencias. No sirve de nada alejar a los niños durante el día, como hacen en un jardín de infantes, si después en la noche respiran el doble de plomo. Tampoco sirve enseñar hábitos de limpieza a las madres, cuando el plomo entra por vía respiratoria.”

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“Si contáramos con el apoyo necesario para hacer mediciones, seguimiento de casos y estudios epidemiológicos, tendríamos mayores precisiones  y así descubriríamos que el problema es quizás mucho más grave de lo que pensamos.”

El médico alude a dos de los emprendimientos centrales de la estrategia de Doe Run. El primero es la cuna-jardín Casaracra, ubicada 9 kilómetros al norte de La Oroya, establecimiento al que diariamente son llevados los chicos con ug/dl más elevado, para ser “desplomizados”, y las “brigadas de limpieza”, conformadas por vecinas que barren las calles premunidas de escobillones y litros de detergente, arrastrando los desechos hacia el ya maloliente río Mantaro.

En la oroya, muchos ven como traidores a Villa Becerra y sus pares del MOSAO. Él lo sabe, y por eso se cuida de no discutir en la calle con las mujeres o los trabajadores de la planta. Muchas veces lo han amenazado.

El estudio que el médico desarrolló clandestina-mente en el hospital demostró que el feto absorbe plomo a través de la sangre de su madre, lo que mereció un premio de “Essalud-Seguro Social del Perú” por su alta calidad científica y el aporte a la comunidad. Sin embargo, Villa Becerra fue suspendido, porque el estudio se realizó sin permiso de las autoridades. Lo que no puede callar Villa Becerra es su indignación por la actitud de los colegas que trabajan para la empresa. “Tienen una falta de ética increíble cuando aseguran que el plomo se sale del cuerpo a los cien días, o que a pesar de la contaminación en La Oroya Antigua se puede vivir. Es gente que se ha vendido.” “Ahí radica otro de nuestros graves problemas, la falta de capacidad suficiente para hacer diagnósticos más precisos”.

Tomado de: Revista Surcos N° 20 - año i - agosto, 2008.

                                                  por Andrés D'Alessandro
                                                                                                            http://www.surcos.net


Carta 08: Manifiesto de  la disidencia China


La “Carta 08” es  un manifiesto firmado por 303 intelectuales y activistas de derechos humanos de varias profesiones (profesores universitarios, abogados, periodistas y artistas), y posterior-mente por otras ocho mil personas, para promover la reforma política y la democratización en la República Popular de China. El manifiesto se publicó el 10 de diciembre de 2008, en el 60º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y su nombre adopta el estilo de la anti-socialista Carta 77 de  Checoslovaquia

Han pasado cien años desde la redacción de la primera constitución china. En 2008 se celebra igualmente el 60º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el 30º aniversario de la aparición del “Muro de la democracia” en Pekín y el 10º aniversario de la firma del Pacto Internacional de derechos cívicos y políticos [de las Naciones Unidas] por parte de China. Nos acercamos igualmente al 20º aniversario de la masacre de los estudiantes que se manifestaban a favor a la democracia en la plaza de Tiananmen.

El pueblo chino, que soporta una situación desastrosa en materia de Derechos Humanos y protagonizó innumerables luchas a lo largo de estos años, constata con claridad que la libertad, la igualdad, y los derechos del hombre, son valores universales de la humanidad, y que la democracia y un gobierno constitucional son un marco fundamental para preservar estos valores. Alejándose de tales valores, el enfoque del gobierno chino en cuanto a la “modernización” resulta desastrosa, privando al pueblo de sus derechos, destruyendo su dignidad y corrompiendo el transcurso normal de las relaciones humanas.

En consecuencia, nos planteamos la siguiente pregunta: ¿hacia dónde va China en el siglo XXI?; ¿Continuará con su “modernización” autoritaria, o se adaptará a los valores universales, se vinculará al derrotero común de las naciones civilizadas y edificará un sistema democrático? Resulta imposible eludir estas cuestiones.

El choque del encuentro con Occidente en la China del siglo XIX dejó al desnudo el sistema autoritario decadente y marcó el principio del periodo que denominamos generalmente como de “los mayores cambios que conoció China en muchos milenios”.

A esta mutación le siguió el movimiento de “autoreforzamiento” que tenía, sobretodo, por objetivo, acceder a las tecnologías que permitieran fabricar buques de guerra y otros objetos occidentales. La humillante derrota marítima de China frente a Japón en 1895 no hizo otra cosa que confirmar la obsolescencia del sistema chino. Las primeras tentativas de introducir reformas políticas tuvieron lugar tras las desgraciadas reformas del verano de 1898, pero fueron aplastadas sin miramientos por los ultraconservadores en el seno de la Corte Imperial. Con la revolución de 1911, que permitió crear la primera República de Asia, el sistema autoritario imperial, de muchos siglos de antigüedad, se suponía que caería en el olvido para toda la eternidad.

Pero el conflicto social en el interior de nuestro país, así como las presiones exteriores, impidieron que esto fuera así: China se divide en feudos de señores de la guerra y el sueño de la República se desvanece. El doble fracaso de este “movimiento de auto-reforzamiento” y de la renovación política llevaron a nuestros ancestros a preguntarse acerca de la posibilidad de que una eventual “enfermedad cultural” habría azotado nuestro país.

Este cuestionamiento dio lugar, tras el Movimiento del 4 de Mayo a finales de los años 1910, a la corriente que exaltaba “la ciencia y la democracia”. No obstante, esta tentativa fracasará también bajo la represión de los señores de la guerra y la invasión japonesa (a partir de 1931 en Manchuria) provocando una crisis nacional. La victoria sobre Japón, en 1945, dará una nueva oportunidad a China de evolucionar hacia un gobierno moderno, pero la victoria comunista sobre los nacionalistas, durante la guerra civil hundirá a China en el totalitarismo. La “nueva China” nacida en 1949 proclamará que “el pueblo es soberano”, pero instaurará un sistema en el que es el Partido quien disfruta de toda potestad.

El Partido Comunista chino tomó el control de todos los órganos del Estado, todos los recursos económicos, políticos y sociales del país, y provocó una larga sucesión de desastres en el plano de los derechos del hombre, incluyendo la “Campaña Antiderechistas” (1957), el “Gran Salto Adelante” (1958-1960), la “Revolución Cultural” (1966-1969), la “Masacre del 4 de Junio (en la Plaza de Tiananmen)” (1989), así como la represión actual de todas las religiones no autorizadas, la supresión del movimiento “Weiquan” (movimiento de defensa de los derechos cívicos, tal y como se enuncian en la constitución china y en el Protocolo de la ONU firmada por el gobierno chino). Durante todo este periodo, el pueblo chino pagó un precio colosal. Decenas de millones de personas perdieron sus vidas, y muchas generaciones vieron su libertad, su felicidad, su dignidad humana cruelmente aplastadas bajo sus pies.

A lo largo de los dos últimos decenios del siglo XX, la política de “reforma y apertura” del gobierno alivió al pueblo de los efectos de la pobreza y del totalitarismo de la época de Mao Zedong, y tuvo por efecto mejorar el nivel de riqueza y las condiciones de vida de muchos chinos, así como el restablecimiento parcial de la libertad económica y de los derechos económicos.

La sociedad civil empezó a desarrollarse y los llamamientos en favor de más derechos y libertades políticas se multiplicaron igualmente. Aunque la élite en el poder operó un deslizamiento hacia la propiedad personal y la economía de mercado, progresivamente fue mutando, pasando a un rechazo absoluto de todo “derecho” al reconocimiento parcial de los mismos.

En 1988, el gobierno chino firmó dos importantes pactos internacionales sobre los derechos del hombre. En 2004 enmendó la Constitución para incluir en ella la frase “respetar y proteger los derechos del hombre”. Y este año, en 2008, se comprometió a promover un “plan nacional de acción en favor de los derechos del hombre”. Desgraciadamente, la mayor parte de estos progresos políticos no fueron más allá del papel en el que estaban escritos. La realidad, a simple vista, es que China tiene numerosas leyes pero no un Estado de Derecho, tiene una Constitución pero no un gobierno constitucional. La élite al mando continúa aferrada a su poder autoritario y rechaza toda evolución hacia cambios políticos.

El resultado es una corrupción oficial endémica, un debilitamiento de todo el Estado de derecho, de los derechos del hombre, siempre frágiles, el hundimiento de toda ética pública, un capitalismo de favoritismo, de crecientes desigualdades entre ricos y pobres, el saqueo de los recursos naturales, así como de nuestro patrimonio histórico y humano, y la exacerbación de una larga lista de conflictos sociales, incluyendo, en el último periodo, una animosidad creciente entre la gente común y las autoridades.

Aunque estos conflictos y crisis ganan en intensidad, aunque la élite en el poder continúe aplastando y pisoteando con toda impunidad el derecho de los ciudadanos a la libertad, a la propiedad personal, a la búsqueda de la felicidad, asistimos a una radicalización de quien no tiene poder en el seno de la sociedad: los grupos vulnerables, los grupos que fueron reprimidos, que sufrieron cruelmente, incluyendo la tortura y que no tienen ningún espacio para protestar, ningún tribunal para que sus quejas sean escuchadas. Estos grupos son cada vez más militantes y dejan entrever la posibilidad de un conflicto violento que puede llegar a tomar proporciones desastrosas. El declive del sistema actual alcanzó un nivel en el que el cambio ya no puede ser más que una simple opción.

Nuestros principios fundamentales

Estamos ante un momento histórico para China, y nuestro porvenir está en el aire. Revisando el proceso de modernización política del siglo pasado, reafirmamos y aceptamos los valores universales básicos que señalamos a continuación:

La Libertad. Está en el centro de los valores humanos universales. Libertad: de expresión, de prensa, de reunión, de asociación, de lugar de residencia, de huelga, de manifestarse, de protestar, son manifestaciones de la libertad. Sin libertad, China quedará eternamente alejada de los ideales civilizados.

Los derechos del hombre. No están concedidos por un Estado. Toda persona nace con su derecho inherente a la libertad y a la dignidad. El gobierno existe para asegurar la protección de los derechos del hombre y sus ciudadanos. El ejercicio del poder del Estado debe ser autorizado polo pueblo.
Los sucesivos desastres políticos en la historia reciente de China son consecuencia directa de la falta de respeto del régimen actual hacia los derechos del hombre.

La igualdad. La integridad, la dignidad, y la libertad de toda persona (sea cual sea su situación social, su profesión, su sexo, su condición económica, su origen étnico, el color de su piel, su religión o sus convicciones políticas) deben ser los mismos para todos. El principio de igualdad ante la ley, y la igualdad de derechos sociales, económicos, culturales, cívicos y políticos, debe ser respetada.

El republicanismo. Preconiza que el poder sea equilibrado entre las diferentes ramas del gobierno y los distintos intereses, debe ser respetado. Se aproxima al concepto político tradicional chino que estima que “todos son iguales bajo el cielo”. Permite a todos los grupos de interés y a los colectivos sociales, a la gente de culturas o de creencias diferentes, ejercer su propio gobierno de manera democrática, y delibera para encontrar soluciones pacíficas a todas las cuestiones de interés público, sobre la base de un acceso igual al gobierno, y de una competencia libre y honesta.

La Democracia. Es el medio moderno de llegar al “poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.
Los principios fundamentales esenciales de la democracia son que el pueblo es soberano y que este elige su gobierno. La democracia tiene las siguientes características:

1) El poder político dimana del pueblo y la legitimidad de un régimen proviene del pueblo.
2) El poder político es ejercido a través de las decisiones adoptadas por el pueblo.
3) Quien ostenta las principales funciones oficiales en el seno del gobierno será determinado en elecciones regulares y abiertas a la competencia.
4) Se respeta siempre la voluntad de la mayoría, la dignidad fundamental, la libertad y los derechos del hombre y de las minorías protegidas.
Que preconizamos. El autoritarismo está en declive en el mundo. En China también. El poder de los emperadores y de los señores está en vías de extinción. Es momento de hacer que los ciudadanos sean los dueños de sus estados en todas las partes del mundo. Para China, el camino que conduce hacia una vida mejor pasa por liberarnos del concepto autoritario de la dependencia de un “señor ilustrado” o de un “oficial honesto” y dirigirnos hacia un sistema de libertad, de democracia, de Estado de derecho, y hacia la emergencia de una conciencia moderna de la ciudadanía para quien los derechos son fundamentales y la participación un deber. Por consiguiente, en este espíritu de deber en tanto que ciudadanos constructivos y responsables, hacemos las siguientes recomendaciones sobre la gobernanza nacional, los derechos de los ciudadanos y el desarrollo social:

1) Una nueva Constitución. Debemos revisar nuestra constitución actual, retirar de ella las cláusulas que contradicen el principio según el cual la soberanía es ostentada por el pueblo. Y debemos transformarla en un documento que garantice verdaderamente los derechos del hombre, autorice el ejercicio del poder público y sirva de marco legal a la democratización de China. La Constitución debe ser la ley suprema del país, no pudiendo ser violada por individuo alguno, grupo o partido político.

2) La separación de poderes. Debemos edificar un sistema moderno de gobierno en el que la separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial estén garantizados. Necesitamos una Ley Administrativa que defina la extensión de las responsabilidades del gobierno y sirva de garantía contra los abusos del poder administrativo.

El gobierno debe ser responsable ante los contribuyentes. La división de poderes entre los gobiernos de las provincias y el gobierno central debería respetar el principio según el cual el gobierno central ostenta todos los poderes que le son específicamente conferidos por la Constitución y todos los demás pertenecen a los gobiernos locales.

3) Una democracia parlamentaria. Los miembros de los órganos legislativos a todos los niveles deberían ser elegidos en elecciones directas, y la democracia parlamentaria debería respetar principios justos e imparciales.

4) Una magistratura independiente. El Estado de derecho debe estar por encima de los intereses de un partido político particular, y los jueces deben ser independientes. Debemos crear un Tribunal supremo constitucional y crear procedimientos de examen lo más rápidamente posible. Hemos de abolir todos los Comités políticos y legales que permitan hoy a los altos cargos del Partido Comunista decidir acerca de todas las cuestiones sensibles fuera del marco judicial. Debemos prohibir formalmente el aprovechamiento privado de las funciones públicas.

5) El control público de los funcionarios. El ejército debe ser responsable ante el gobierno, no ante un partido político, y debe ser profesionalizado. Los militares deben prestar juramento a la constitución y permanecer neutrales. Los partidos políticos deben estar prohibidos en el ejército. Todos los servidores del Estado, incluida la policía, deben servir de manera imparcial, y la práctica actual que consiste en favorecer a un partido en el reclutamiento debe asimismo cesar.

6) La garantía de los derechos humanos. Debe haber garantías estrictas en lo que atañe al respeto de los derechos del hombre y de la dignidad humana. Es necesario que exista un Comité de derechos humanos, responsable ante el órgano legislativo supremo del país, que velará por impedir que el gobierno abuse de su poder en materia de derechos del hombre. Una China constitucional y democrática debe garantizar la libertad individual de sus ciudadanos. Nadie debe ser víctima de arrestos, detenciones, interrogatorios o castigos ilegales. El sistema de “reeducación a través del trabajo” debe ser abolido.

7) La elección de las autoridades. Debe generalizarse un sistema completo de elecciones democráticas basado en el principio de “una persona, un voto”. La elección directa de los responsables administrativos a todos los niveles, del condado, de la ciudad, de la provincia o del país debe ser sistematizada. El derecho a elecciones regulares y de participar en ellas en tanto que ciudadano es inalienable.

8) Igualdad entre ciudad y campo. El sistema de registro de residencia debe ser abolido. Este sistema favorece a los residentes urbanos en detrimento de los habitantes de las zonas rurales. Debemos crear un sistema que conceda los mismos derechos constitucionales a todos los ciudadanos y les provea de la misma libertad para vivir dónde se quiera.

9) Libertad de asociación. El derecho de los ciudadanos a crear organizaciones debe ser garantizado. El sistema actual para el reconocimiento de organizaciones no gubernamentales, que exige que sean aprobadas, debe ser reemplazado por un sistema de registro.                                                                    
La formación de partidos políticos debe ser regida por la Constitución y las leyes, lo que significa que es necesario poner fin al privilegio especial acordado a un partido que posee el derecho de monopolizar el poder, y debemos garantizar el principio de una competencia libre e igual entre todos los partidos políticos.

10) Libertad de reunión. La constitución debe preveer que las reuniones pacíficas, las manifestaciones, protestas, y la libertad de expresión son derechos fundamentales de los ciudadanos. El partido en el poder y el gobierno no pueden ser autorizados a someter estos derechos a obstáculos legales e inconstitucionales.

11) Libertad de expresión. Debemos convertir en universales la libertad de expresión, la libertad de prensa, y la libertad de cátedra con el fin de permitir a los ciudadanos ejercer plenamente su derecho a ser informados y ejercer su derecho a la supervisión política. Sus libertades deben ser garantizadas por una Ley sobre la prensa que suprima todas las restricciones políticas impuestas a la prensa. El crimen de “incitación a la subversión contra el poder del Estado”, que existe actualmente en la ley china, debe ser abolido. Debemos cesar en la criminalización de las palabras.

12) Libertad religiosa. Debemos garantizar la libertad religiosa y de fe, e instaurar la separación de la iglesia y del Estado. No debe haber injerencia del gobierno en las actividades religiosas pacíficas. Debemos abolir toda ley, decreto o reglamento local que limite o prohíba la libertad religiosa de los ciudadanos. Debemos abolir el sistema actual que exige la autorización previa del Estado para que todo grupo religioso o todo lugar de culto pueda existir, y sustituirlo por un sistema donde el registro sea optativo, y para aquellos que elijan hacerlo, automático.

13) Educación cívica. Debemos abolir en nuestras escuelas los programas de educación política y los exámenes vinculados a estos, y que constituyen un adoctrinamiento ideológico de los alumnos a favor del apoyo a un partido político. Deberíamos sustituirlos por la educación cívica para promocionar así los valores universales y los derechos de los ciudadanos, desarrollar la conciencia cívica y los valores cívicos al servicio de la sociedad.

14) Protección de la propiedad personal. Debemos establecer y proteger el derecho a la propiedad personal y promover un sistema económico de mercado libre y honesto. Debemos abolir los monopolios gubernamentales sobre el comercio y la industria, y garantizar la libertad de crear nuevas empresas. Debemos crear un Comité de empresas de Estado, responsable ante el Parlamento, que supervisará la transferencia de la propiedad del Estado hacia el sector privado de un modo honesto, competencial y ordenado. Debemos poner en marcha una reforma agraria que favorezca la propiedad privada de la tierra, que garantice el derecho de comprar y vender la tierra y permita, al verdadero valor de la propiedad privada reflejarse en el mercado.

15) Reforma financiera y fiscal. Debemos crear un sistema de finanzas públicas regulado de manera democrática y fiscalizable, de manera que se protejan los derechos de los contribuyentes y que respete los procesos establecidos. Necesitamos un sistema en el que los ingresos de un cierto nivel de gobierno (central, provincial, de distrito o local) estén controlados a ese mismo nivel.

Es menester también llevar a cabo una reforma fiscal que abolirá todo impuesto injusto, simplificará el sistema fiscal y repartirá la carga fiscal de manera equilibrada. Los representantes del gobierno no deberían estar en condiciones de aumentar las tasas o crear nuevos impuestos sin un debate público y la aprobación de una asamblea democrática. Debemos reformar el sistema de propiedad con el fin de permitir una competencia mayor en el mercado.

16) Seguridad social. Debemos introducir un sistema adaptado y justo de seguridad social para todos los ciudadanos, y asegurar el acceso de todos a la educación, a la salud a la jubilación, y al trabajo.

17) Protección del medioambiente. Debemos proteger nuestro medioambiente natural y promover un desarrollo que sea sostenible y responsable de cara a nuestros descendientes y al resto de la humanidad. Esto supone que los responsables gubernamentales, a todos los niveles, no solamente se comprometan a hacer todo lo que es posible para alcanzar estos objetivos, sino también aceptar la supervisión y la participación de las organizaciones no gubernamentales.
                   
18) Una república federal. Una China democrática debería actuar como una potencia responsable contribuyendo a la paz y al desarrollo en la región de Asia - Pacífico, tratando con los otros en un espíritu de igualdad y de honestidad. En Hong Kong y Macao, deberíamos apoyar las libertades que ya existen.

En lo que concierne a Taiwán, deberíamos proclamar nuestro compromiso a favor de los principios de la libertad y la democracia, y acto seguido negociar de igual a igual, dispuestos al compromiso, a fin de encontrar una fórmula de unificación pacífica.

Deberíamos abordar los conflictos en las zonas de las minorías nacionales de China con una apertura de espíritu, buscando el marco operativo en el que todos los grupos étnicos o religiosos se puedan desarrollar. Debemos visualizar, en perspectiva, el establecimiento de una federación de comunidades democráticas de China.

19) La verdad en la reconciliación. Debemos restablecer la reputación de los individuos, incluyendo la de sus familias, que sufrieron persecución en las campañas políticas del pasado, o que fueron tratados como criminales en virtud de su manera de pensar, sus declaraciones o de su fe. El Estado debería pagarle compensaciones.

Todos los presos políticos o presos de conciencia deberían ser liberados. Debería existir una Comisión de investigación de la Verdad, encargada de establecer los hechos relacionados con las injusticias y las atrocidades pasadas, determinar las responsabilidades, restablecer la justicia y, sobre esta base, permitir la reconciliación social.

China, como país importante en el mundo, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, miembro de la Comisión de derechos humanos de la ONU, debería contribuir a la paz de la humanidad, y a promover los derechos del hombre. Desgraciadamente, somos hoy por hoy la única potencia entre los principales países, que sigue prisionera de un concepto político autoritario.

Nuestro sistema político continúa generando calamidades en materia de derechos humanos y crisis sociales, que no solamente han obstaculizado el desarrollo de China, sino también limitado el progreso de la humanidad entera. Esto debe cambiar, y hacerlo en serio.

La democratización de China ya no puede retrasarse más. Por consiguiente, nos atrevemos a mostrar un espíritu cívico anunciando el nacimiento de la Carta 08. Esperamos que nuestros conciudadanos sean conscientes del mismo sentimiento de crisis, de responsabilidad y de misión y, ya se encuentren al servicio del gobierno o no, sea cual sea su estatus social, dejarán a un lado sus pequeñas diferencias y aceptarán los objetivos generales de este movimiento ciudadano.

Juntos, podemos trabajar en favor de cambios mayores en la sociedad china, y para el establecimiento rápido de un país libre, democrático y constitucional. Podemos dar cuerpo a estos ideales y objetivos que fueron los de nuestro pueblo desde hace más de cien años, y abrir la vía a un nuevo capítulo brillante para la civilización china.”

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Uno de los principales redactores de la Carta 08 fue Liu Xiaobo, intelectual y activista en pro de los Derechos Humanos y las reformas en la República Popular China. Fue presidente del Centro Independiente Chino PEN. Liu fue detenido el 8 de diciembre de 2008, en respuesta a su participación en la firma de la “Carta 08”, siendo formalmente arrestado el 23 de junio de 2009 bajo sospecha de "incitar la subversión contra el poder del Estado". Fue procesado con los mismos cargos el 23 de diciembre de 2009, y condenado a 11 años de cárcel. Galardonado con el Premio Nobel de la Paz de 2010.

                                                                                                                                                                        
Las protestas de la Plaza de Tian'anmen de 1989, también conocidas como la masacre de Tian'anmen, consistieron en una serie de manifestaciones lideradas por estudiantes en la República Popular China, que ocurrieron entre el 15 de abril y el 4 de junio de 1989. La protesta recibe el nombre del lugar en que el Ejército Popular de Liberación suprimió la movilización: la plaza de Tian'anmen, en Pekín. Los manifestantes provenían de diferentes grupos, desde intelectuales que creían que el gobierno del Partido Comunista era demasiado represivo y corrupto, a trabajadores de la ciudad que creían que las reformas económicas en China habían ido demasiado lejos y que la inflación y el desempleo estaban amenazando sus formas de vida. El acontecimiento que inició las protestas fue el fallecimiento de Hu Yaobang.



Responder lo Siguiente:

1°. ¿Qué piensa sobre los cuestionamientos al gobierno chino y las reivindicaciones de apertura democrática de  los  firmantes del Manifiesto Carta 08

2°. ¿Cree justo que  quienes  firmaron este Manifiesto fueran  condenados a la  cárcel?

3°. ¿Qué motivó las manifestaciones  de la   Plaza de Tian'anmen en 1989?

4°. ¿Por qué los Derechos Humanos deben prevalecer bajo cualquier régimen político?