domingo, junio 21, 2015

Cómo analizar datos estadísticos
 6  claves para saber cuándo puedes fiarte de las  estadísticas 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              El País.com           José  Ángel Murcia 

El 100% de estos consejos son útiles para interpretar datos estadísticos.

Cuando abres una web o un periódico te encuentras con números, proporciones, ratios, coeficientes y probabilidades. En general es saludable que te hagas preguntas y desconfíes, aunque los malos usos de la estadística no son fruto de una conspiración para manipularte -no siempre.
    
Lo más probable es que provengan de la dejadez, de un error o de puro desconocimiento. Te presentamos a continuación varias razones para que aumente tu nivel de escepticismo.

1. La media no siempre nos ayuda a entender lo que ocurre

Empecemos por el centro. Cuando hay muchos datos en un estudio nos viene muy bien conocer un dato central, una medida de “por dónde van las cosas” para poder trabajar. El salario medio, la nota media, el precio de la tele de plasma media… Un representante que nos haga saber rápidamente a qué nos enfrentamos.

Estamos habituados a usar la media como valor esperado, razonable, o deseado de un conjunto de datos. Por ejemplo, si en un examen saqué un 6 y en el otro un 8, y los dos eran igual de importantes parece razonable que la nota final sea (6+8)/2, un 7, la media ¿verdad? Pero seguro que si hoy yo me he comido un pollo entero al mediodía y tú no te has comido ninguno, decir que en media cada uno nos hemos comido medio pollo no es lo más razonable.

Tampoco -aprovecho para decirlo- decir que el aprobado deba ser lo que está justo en medio del 0 y el 10 es lo más razonable, sobre todo porque parece querer compensar unos extremos demasiado extremos. Imagina que en el examen de conducir has girado perfectamente a la izquierda, pero ninguna vez has conseguido hacerlo a la derecha, ¿eso es un 5?

La media se ve muy influida por los valores extremos, como estamos viendo. Una paradoja que viene de la media es que a poco que algún español tenga menos de dos ojos (y alguno habrá), cada lector que está ahora mismo fijando la vista en este texto y tenga sus dos ojos, tiene más ojos que la media de los españoles. Es un hecho matemático. Una verdad estadística.
A veces la mediana es mucho mejor valor para indicar “por dónde van los tiros”: imagina que en mi edificio hay la siguiente distribución de televisiones por domicilio: 0, 0, 0, (<- 1="" 20="" 2="" 3="" 5="" a="" casa="" casi="" central:="" colocan="" datos="" de="" el="" elige="" en="" es="" esta="" gente="" habitante="" la="" lleva="" los="" mayor="" media="" mediana="" menor="" normal="" o:p="" ordenador="" ordenados="" por="" predice="" que="" se="" series="" televisores="" trabaja="" trabajo="" tres="" uno="" valor="" vecinos="" ven="" video="" vigilancia="" y="">

2. Casi nunca se tienen en cuenta las medidas de dispersión

Las medidas que nos hablan del centro de los datos no deberían separarse de las que nos hablan de su desviación, a saber, cuánto de alejados de ese dato central están el resto de los datos.

La razón es fácil de entender, volviendo al ejemplo de las notas de clase y utilizando una vez más la media veamos un ejemplo muy extremo: no es lo mismo que toda la clase haya sacado un 5 en un examen a que la mitad de la clase tenga un cero patatero y la otra mitad tenga un diez. Se suele utilizar la desviación típica, que tiene esta fórmula:


No te asustes, las calculadoras y las hojas de cálculo la saben hacer en un pis-pas. En el ejemplo anterior la desviación era de 0 en el primer caso (todas las notas coincidían con la media) y 5 en el segundo, ya que esa es justamente la distancia de cada dato al dato central.

3. El exceso de números en un artículo y la elección que se hace de ellos

Tendemos a utilizar números para reforzar lo que estamos afirmando; es como esos titulares que empiezan por “Científicos prueban…” o por “Un matemático afirma…". Mi consejo -y eso me caer en la paradoja de ser “un matemático que afirma”-, es desconfiar de ellos. Y si bajamos un poco más al detalle tengo que confesarte que mis amigos periodistas me han preguntado más de una vez por la manera de decir un dato para que suene “más contundente”.

Veamos un ejemplo: ¿qué es más “la mayoría”, “6 a favor y 5 en contra”, el 54,5% o “por solo por un voto”? Imagina lector, que en el ayuntamiento del Villabajo de Arriba ha salido elegido el candidato X, con el voto a favor de 6 concejales de un total de 11 que tenía el ayuntamiento. Cualquiera de los titulares anteriores son posibles, 6 de 11 es un 54,5% de los concejales, lo que te da la mayoría.

En estas estadísticas electorales se suele utilizar también la comparación de los votos que ha recibido (supongamos un 40% de los emitidos) con el total del censo del pueblo, esto es, si por ejemplo han votado un 60% de los villabajenses de arriba es fácil encontrar afirmaciones del tipo “X tiene el apoyo de solo el 24% de los villabajenses” o de menos de uno de cada cuatro, según sea la línea editorial.

4. Correlación no implica causalidad


Miremos la clasificación de la liga, los equipos que más goles a favor han conseguido (columna GF) tienen más puntos, esto es porque las medidas de goles a favor y puntos tienen correlación positiva. Gráficamente se vería así:

Los dos puntitos más a la derecha son el Madrid y el Barça, el más a la derecha es el Barça porque ganó en puntos, el más alto es el Madrid porque ganó en goles.







Este es un ejemplo de dos variables que están fuertemente correlacionadas de forma positiva. También hay correlaciones negativas, por no salir de ejemplo futbolero, goles en contra y puntos tiene pinta de tener correlación negativa. Pero mucho cuidado cuando nos presenten una de estas gráficas en las que se observe correlación y alguien quiera plantearnos que lo uno lleva a lo otro, tal vez no tengan ninguna relación entre sí, o puede que sí que estén relacionados pero ambos causados por otra razón. Como nos recuerda Sheldon Cooper, el que haya llegado sano y salvo a casa no demuestra que las oraciones de su madre hayan funcionado.

5. Dar algo por cierto o por falso porque las probabilidades de que se dan son muy altas o muy bajas

Hay varias falacias asociadas a este hecho, y algunos casos famosos como el delDNI de la Infanta, pero para no extendernos demasiado pongamos un ejemplo sencillo:

¿Cuál es la probabilidad de que salgan 10 caras seguidas al lanzar una moneda no trucada al aire? Teniendo en cuenta de que cada vez que lanzo la moneda al aire la probabilidad es de 0,5 (sobre uno, en tanto por ciento sería 50%) y que los sucesos son independientes (la moneda no tiene memoria).

0,5x0,5x...x0,5 diez veces, que como vimos el otro día es 0,5 a la décima potencia, algo menos de 0,001, muy poca ¿verdad? Por tanto, si alguien apuesta contigo que va a conseguir sacar diez caras consecutivas en diez lanzamientos, desconfía de la moneda, o juega, porque es muy probable que ganes.

Pero eso no elimina que se pueda dar, como se puede dar cualquier combinación de caras y cruces, de hecho cualquier serie concreta de caras y cruces en diez lanzamientos ¡es igual de improbable! Que algo sea muy probable, o muy improbable, no demuestra absolutamente nada.

6. Ojo a los totales y los relativos

Siempre debes preguntarte ¿cuál es el referente? ¿Cuál es el total que estamos considerando? Hay que vigilar que no estén considerándose datos absolutos de conjuntos que son muy diferentes.

Vemos un ejemplo en esta noticia sobre robos en España, nos encontramos que “por Comunidades, Andalucía y Cataluña encabezan la lista de regiones donde es más peligroso dejar la casa sin vigilancia, con alrededor de 75.000 allanamientos de morada anuales. Las menos peligrosas, Cantabria, La Rioja y las ciudades autónomas Ceuta y Melilla". Vaya, que causalidad, justamente las comunidades más pobladas son las más peligrosas y las menos pobladas, junto a las ciudades autónomas las más seguras ¿por qué será?

Andalucía tiene casi 25 veces más habitantes que en La Rioja, es normal que allí haya más... de todo, salvo riojanos, quizá. Como dice @malaprensa“repitan conmigo 'en La Rioja hay menos...' no es noticia”

Yendo más allá, hay que desconfiar del uso impropio de los datos. Pongamos dos ejemplos. Casi todos los accidentes de tráfico se producen a velocidades entre 60 km/h y 120 km/h. Hay muy pocos accidentes que se produzcan entre vehículos que circulen a 180 km/h. ¿Es más seguro circular a 180 km/h? No, para nada, es mucho más inseguro. Por suerte, muy pocos circulan a esas velocidades.

Algo parecido ocurrió cuando se perseguía al doctor Luis Montes porque en su unidad moría mucha gente. De un lado, no disponemos del dato de cuántos pacientes ingresaban en urgencias o debían ser sometidos a sedación, tampoco sabemos a cuántas personas daba servicio su hospital... En todo caso no tendría ningún sentido hablar de cifras absolutas, teniendo en cuenta que los pacientes sometidos a sedación en la unidad de urgencias sufren circunstancias de salud muy complicadas.
Hay muchos otros ejemplos de mal uso de la estadística, en este artículo clásico de Guttman se revisan hasta 50, (algunos muy técnicos). Conviene revisarlos.

Quería recordar antes de despedirnos los malos usos de los gráficos que ya pudimos ver por aquí. No quiero añadir nada al artículo de Jaime Rubio, aunque sí que dispongo de un contraejemplo al consejo que daba el gran Kiko Llaneras sobre el uso de diagramas de tartas. Traigo uno que sí que es aceptable:

 http://verne.elpais.com/verne/2015/06/18/articulo/1434609952_646860.html






Nash  muere, todos perdemos: ¿Qué es la Teoría de juegos?  

                                                               EL PAIS  JOSEÁNGEL MURCIA  24/05/2015 - 22:14 CEST

Una explicación sencilla de la idea que hizo famoso al Nobel de Economía

Es una pena que a Nash se le esté recordando como el “protagonista” de una película y no como el genio detrás del desarrollo de la Teoría de juegos. A John Forbes Nash le gustaban los juegos, de hecho se le tiene como uno de los dos inventores independientes del juego de mesa que hoy se llama Hex, pero que en Princeton era conocido como “Nash”. Nash buscaba el juego perfecto para los matemáticos. Pero no, cuando los matemáticos hablamos de Teoría de juegos no nos referimos al Hex, ni al Candy Crush, ni a la brisca, estamos hablando fundamentalmente del estudio de las decisiones de los individuos, no de pasarnos vidas.

En Teoría de juegos se analizan situaciones complejas en las que hay más de un individuo que quiere tener éxito pero que tiene que tener en cuenta las decisiones del resto de los intervinientes. Esto es, no vale con preguntarte qué es lo que tienes que hacer tú, sino que tienes que preguntarte qué es lo que tienes que hacer tú teniendo en cuenta lo que piensas que van a hacer los demás. Veamos un ejemplo: te han detenido junto a un compinche, habéis hecho cosas terribles que no voy a contar aquí, pero la policía no tiene pruebas y solo os acusan de algo menor (sí, voy a contar el dilema del prisionero, los que lo conozcan pueden saltarse este párrafo).

Pongamos que si no os delatáis el uno al otro vais a pasar tres años de chabolo. Si los dos cantáis (y os delatáis el uno al otro) os caerán 5 años a cada uno. Si canta uno solo, le caerán 12 años al otro y uno al cantor por “colaborar”... Os colocan en habitaciones separadas, claro, esto se pone interesante. Eres una persona inteligente, tu compañero es como tú -no te asocias con cualquiera- ¿qué crees que pasará?





No delatar
Delatar
Tu compinche
No delatar
3 años para cada uno
12 para él, uno para ti
Delatar
12 para ti y uno para él
5 para cada uno


Llegados a este punto surgen las preguntas, ¿eres egoísta? ¿lo es tu compañero? Para poder proseguir tenemos que suponer algo al respecto, pongamos que los dos lo sois, sois completamente egoístas. Lo mejor sería que no os delataseis ¿no? Pues no, ¿no hemos dicho que sois los dos egoístas? Lo mejor para ti es que el otro no te delate y tú sí a él. Tu sabes que él piensa lo mismo, no querrás ser tú el que se pase 12 años a la sombra mientras él sale en un año ¿no?

La teoría existente antes de las aportaciones de Nash nos haría esperar el Óptimo de Pareto, esto es, ambos os calláis. Las teorías de Pareto nos llevarían a pensar que la mejor solución es que los dos cooperéis. Lo que aportó la “mente maravillosa” de Nash es que tú -conociendo al igual que tu tu socio las ideas de Nash- pienses “si creo que mi compinche no me va a delatar, lo mejor es delatarle, y si creo que me va a delatar, también es mejor para mi delatarle”. Lo que desde entonces se llama alcanzar un equilibrio de Nash: hay una estrategia dominante, debemos esperar que los dos cantéis, que los dos os delatéis, porque es lo único que podéis hacer que garantiza que estáis mejorando vuestras opciones.

Este dilema del prisionero es un ejemplo de juego en el que ambos jugadores pierden, esto es uno de los juegos de suma no nula. Otros matemáticos, como John Von Neumann (sí, el del proyecto Manhattan), ya habían estudiado el equilibrio en los juegos de suma cero (en el que los otros jugadores ganan lo que un jugador pierde). Pero Nash en su tesis doctoral de 1951 describió las situaciones en juegos en los que todos pueden perder. ¿Por qué es tan importante el equilibrio de Nash? Pues porque esta situación en la que hay mutua desconfianza es una situación muy corriente en economía, por eso se firman contratos que comprometen a las partes que suelen ser -como tú y tu compinche- bastante egoístas. Las implicaciones que tuvo el trabajo de Nash le valieron el premio Nobel de Economía en 1994. Sí, de Economía, porque de matemáticas no hay, seguramente porque al inventor de la dinamita no le gustaban las matemáticas.

La teoría de juegos proporciona modelos para entender este tipo de situaciones que se presentan -además de en famosos dilemas- en gestión, economía, psicología… o en partidas de póker, y que involucran por tanto las decisiones de todos los agentes y no solo las de uno. Para poder explicar estas situaciones se utilizan matrices o árboles de decisión.

Pero hoy no es un día de suma cero, hoy todos perdemos.

*Joseángel Murcia es matemático y autor del blog Tocamates


http://verne.elpais.com/verne/2015/05/24/articulo/1432496429_280542.html
El problema de matemáticas que sólo resolvió uno de cada diez estudiantes de secundaria

VERNE  20/04/2015 - 14:20 CEST
Una cuerda está enrollada de forma simétrica alrededor de una barra circular. La cuerda da la vuelta exactamente cuatro veces alrededor de la barra, que tiene una circunferencia de 4 centímetros y una longitud de 12 centímetros.




Averigua la longitud de la cuerda.

Robbie González, de io9, rescató este domingo un problema matemático que hace 20 años sólo supo resolver el 10% de los estudiantes de 16 países de todo el mundo (el 4% en Estados Unidos y el 24% en Suecia). Se trata de uno de los tres problemas que la Asociación Internacional para la Evaluación de Logros Académicos (IEA), propuso a estudiantes de secundaria de matemáticas avanzadas.

La asociación explicó que este problema fue el que más gente falló, a pesar de que no hace falta saber muchas matemáticas, al igual que ocurría con el problema de lógica del cumpleaños de Cheryl, que se hizo viral.

El problema ha empezado a correr por las redes y su enunciado es en apariencia sencillo: “Una cuerda está enrollada de forma simétrica alrededor de una barra circular. La cuerda da la vuelta exactamente cuatro veces alrededor de la barra, que tiene una circunferencia de 4 centímetros y una longitud de 12 centímetros. Averigua cuánto mide la cuerda".
Solución

El problema no requiere saber más matemáticas que el teorema de Pitágoras. Que no cunda el pánico, lo aprendimos de niños: en todo triángulo rectángulo, el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos.

Como se puede ver en la ilustración de la IEA, la forma más fácil de resolverlo es pensar en la barra como en una superficie plana. De este modo, vemos que en los extremos se forma un triángulo rectángulo.
Sabemos que uno de los catetos mide cuatro centímetros y el otro, tres (una cuarta parte de la longitud de la barra), lo cual nos permite averiguar cuánto mide la hipotenusa. Este resultado nos basta para saber la longitud de la cuerda, ya que hay cuatro trozos iguales alrededor de la barra.
 
La hipotenusa es igual a la raíz cuadrada de 42 + 32. Es decir, a la raíz cuadrada de 25 (16+9), que es cinco. Como hay cuatro trozos iguales a lo largo del cilindro, la cuerda mide 20 centímetros (5*4).

Desde la IEA se explicaba que los alumnos tuvieron problemas para encontrar la equivalencia entre esta cuerda enrollada y un triángulo porque “aprender a pensar de esta forma creativa y aplicada no forma parte de ningún currículum”.


http://verne.elpais.com/verne/2015/04/20/articulo/1429528885_342640.html



Nueva norma sobre créditos del ICETEX enciende polémica

Gobierno dice que quiere mejorar la calidad al autorizar préstamos solo a universidades acreditadas.                  por: Tatiana Lizarazo Correa.  El Tiempo.com

El anuncio de la ministra de Educación, Gina Parody, de que a partir del 2018 los préstamos del Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior (ICETEX) no podrán usarse para estudiar en instituciones colombianas de educación superior que no estén acreditadas puso ‘en alerta amarilla’ a varias universidades.

Al fin y al cabo, está en juego una bolsa de recursos que el año pasado superó los 225.000 millones de pesos solo para pregrados.

El Sistema Nacional de Acreditación se creó en 1992, mediante la Ley 30, que regula la educación superior en el país. Hoy, 23 años después, de las 288 Instituciones de Educación Superior (IES) que tiene Colombia solo 37 (12%) cuentan con esta acreditación en el plano institucional (que también existe para programas específicos).

La ministra ha explicado que el objetivo de la medida que involucra al Icetex es incentivar la excelencia educativa y permitirles a los estudiantes destacados del país ir a las mejores universidades. Según ella, los jóvenes que se gradúan de IES acreditadas no solo tienen una probabilidad más alta de encontrar trabajo, sino que su salario es 63% más alto -en promedio- que el de quienes salen de una no acreditada.

“El proceso de acreditación requiere sobre todo de voluntad y ya hay muchas universidades que están en este proceso, porque entendieron que el derecho a la educación se debe garantizar con calidad. Y tres años (de aquí al 2018) deberían ser suficientes para que las IES se acrediten. Deben hacerlo”, dice la funcionaria.

En ese sentido, el Consejo Nacional de Acreditación argumenta que en el nuevo contexto global, la educación superior es responsable de formar a profesionales capaces de crear conocimiento y de proponer nuevas formas de análisis. Sin embargo, varios representantes de la academia no ven tan claro el camino para acreditarse. “Bienvenido todo esfuerzo en pro de la calidad, pero nos dan solo tres años para acreditarnos -se queja Fernando Laverde, rector de la Fundación Universitaria del Área Andina-.

El Gobierno tendrá que revisar detenidamente esta meta, porque difícilmente las IES lo van a lograr. El interés del sector debe ser que la mayoría de instituciones se acrediten y no seguir trabajando con las mismas. Además, incentivar solo a las acreditadas envía el mensaje de que las que no lo están son mediocres”.

Otra debilidad que los expertos le encuentran a la nueva política es que los más afectados serán los jóvenes de regiones apartadas. José Manuel Restrepo, rector de la U. del Rosario -institución acreditada- invita a “hacer una reflexión en torno al tema, ya que hay una escasa oferta de IES acreditadas en el territorio nacional, lo que obligaría a muchos alumnos a trasladarse de ciudad, lo que implica más gastos, o a no ingresar a la educación superior”.

A este punto de vista se suma Francisco Cajiao, rector de la Fundación Universitaria Cafam, quien agrega que aunque la intención que tiene el Ministerio es buena, el mecanismo para lograrlo es perverso, porque “el 75 por ciento de los estudiantes están en instituciones no acreditadas; además, las que sí lo son no tienen capacidad para acoger a tantos estudiantes”.

¿Y el registro calificado?

Para Carlos Lopera, director del Observatorio de la Universidad Colombiana, “lo que se está haciendo es un reconocimiento implícito del fracaso del registro calificado, una herramienta (obligatoria) que se creó para garantizar las condiciones mínimas de calidad de una institución”.

El especialista agrega que si la acreditación se vuelve obligatoria deberá cambiar la normatividad, “lo que implica, sobre todo en el caso de las universidades públicas, que se deben garantizar los recursos para que logren acreditarse. No es coincidencia que las que más plata reciben son las acreditadas”. En ese sentido, Parody afirmó que se están haciendo acuerdos de desempeño para que los recursos del Cree (impuesto sobre la renta para la equidad) se apliquen a aquellas variables que impactan la calidad en las universidades públicas.

Se espera que a finales de este mes las universidades privadas manifiesten su inconformidad por esta nueva política mediante un documento en el que argumentarán las razones por las que, a su modo de ver, el Ministerio de Educación debería revaluar la medida.

Así es el proceso para que una universidad se acredite

Alirio Vallejo, coordinador del Consejo Nacional de Acreditación (CNA), explica que adquirirla puede tardar hasta ocho años. El primer paso es que el rector exprese ante el CNA su deseo de participar en el proceso, presentando un informe sobre las condiciones de su institución, que serán verificadas mediante una visita de pares académicos. Con base en esta se define si la universidad tiene las características para poder emprender el proceso. De ser así, el alma máter realiza una autoevaluación, que según Vallejo “puede tardar hasta cuatro años”.

Luego se realiza una evaluación externa, que ejecutan unos pares designados por el CNA, quienes emiten un concepto. Por último, el CNA emite una decisión final con base en los insumos anteriores. Es decir que define si se da o no la acreditación y por cuánto tiempo: cuatro, seis, ocho o diez años, de acuerdo con las características de cada centro académico.

Alcanzar el sello de alta calidad es un privilegio costoso

Los rectores coinciden en que la acreditación demanda gran parte de los recursos de las instituciones, que generalmente tienen las matrículas como única fuente de ingresos.

Por ejemplo, en la U. Libre -que aspira a tener el aval del Consejo Nacional de Acreditación (CNA) a mediados del 2016- se hizo una inversión de 80.000 millones de pesos solo en mejoramiento de la planta física, explica su rector, Nicolás Zuleta. Y si a eso se suma la inversión en laboratorios, cualificación docente, articulación de la universidad con la comunidad internacional, entre otras exigencias del CNA, esta cantidad se dispara.

“Todo esto, teniendo en cuenta que la mayoría de nuestros estudiantes son de estratos uno, dos y tres, pues nuestra filosofía es garantizar el acceso de todos los sectores de la población a la educación superior. Queremos probar con esto que se pueden hacer universidades de calidad con bajo costo en las matrículas”, subraya Zuleta.

Para Francisco Cajiao, rector de la Fundación Universitaria Cafam, no existen las condiciones para que todas las instituciones de educación superior se acrediten, “ya sea por su tamaño, número de profesores con doctorado, entre otras razones, lo cual se consigue solo con dinero, algo que ni siquiera quedó previsto en el Plan Nacional de Desarrollo”.

En Colombia existen dos mecanismos que garantizan la calidad en la educación superior: el registro calificado y la acreditación de alta calidad. El primero, obligatorio, da cuenta de la existencia de unas condiciones mínimas para el funcionamiento de los programas. El segundo, voluntario, certifica su capacidad de ofrecer una educación cuyas características superan ampliamente ese mínimo sin el cual no podrían ejercer sus labores.


http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/educacion/icetex-nueva-norma-sobre-creditos-enciende-polemica/15981395





7 juegos clásicos de  lógica para ponerte a prueba

            EL PAIS VERNE  27/04/2015 - 08:22 CEST

Los acertijos de lógica gustan. Tanto el del cumpleaños de Cheryl como el problema del cordel y la barra se han compartido en todo el mundo y han generado debate y arduas discusiones. Con el objetivo de ofrecer más entretenimiento y quebraderos de cabeza a costa de que vuestra productividad en la oficina descienda en picado, os ofrecemos siete problemas de lógica clásicos: para algunos basta con ir eliminando alternativas, para otros hay que ejercitar el pensamiento lateral, los hay que sólo requieren algo de sentido común. Coged papel y lápiz, que comenzamos. 

1. La isla de los ojos azules

Comenzamos con el que según Bernardo Marín, responsable de la edición digital de El País y aficionado a los acertijos, describe como “el más bonito del mundo”. Lo formulamos tal y como lo recogía el periodista y matemático Adrián Paenza en página 12. Se trata de un acertijo que, como casi todos, tiene muchas versiones y variantes, incluyendo una que publica el viñetista XKCD.

En una isla hay 100 habitantes. Todos ellos tienen o bien ojos azules o bien ojos marrones. Todos ven el color de los otros, pero no el color propio. No pueden hablar del tema y no hay espejos. Eso sí: una ley establece que si alguien descubre que tiene los ojos azules, ha de abandonar la isla a las 8 de la mañana siguientes. Todos los isleños tienen la misma capacidad para razonar y todos son capaces de usar una lógica impecable.

Un día, una persona llega de visita a la isla y, mientras los mira a todos, dice, sin señalar a nadie en concreto: “¡Qué bueno es ver al menos una persona con ojos azules después de tanto tiempo de estar en alta mar!”

¿Qué consecuencias trajo este comentario a los habitantes de la isla?

2. La sucesión más difícil

¿Qué número sigue en esta sucesión numérica?: 1 - 2 - 4 - 5 - 8 - 1000…

3. El camino del monje

Un monje parte al amanecer de su monasterio hasta la cima de una montaña, donde llega tras un camino de varias horas. Se queda a descansar y a dormir, y sale por la mañana de la montaña a la misma hora para regresar a su monasterio.

Es posible que no tardara lo mismo en ir que en volver y da igual que su velocidad no fuera constante o cuándo y cuántas veces se parara a descansar: el monje pasó por algún punto del camino exactamente a la misma hora, pero con un día de diferencia. ¿Por qué?

4. La puerta 

Uno de mentirosos. Estás encerrado en una habitación en la que hay dos puertas vigiladas por dos centinelas. Una lleva a la libertad, pero la otra a la muerte segura. 

Puedes elegir una puerta y antes puedes hacer una pregunta a uno de los centinelas. Hay un problema: uno de ellos siempre dice la verdad, pero el otro siempre miente.  ¿Qué pregunta harías para salvar tu vida?

5. Los sombreros

En una mesa hay tres sombreros negros y dos blancos. Tres personas se ponen un sombrero al azar sin mirar el color y se colocan en fila india. No sé, es una fiesta un poco rara.

El tercero ve el color de los dos que tiene delante y se le pregunta si sabría decir cuál es el color de su sombrero. Contesta que no.

El segundo sólo puede ver el sombrero del primero. Se le hace la misma pregunta y contesta que no.

El primero no ve ningún sombrero, pero sabe perfectamente de qué color es el suyo.

¿Qué lógica siguió?

6. La contraseña

Un grupo de policías investiga el cuartel general de un grupo de delincuentes. Quieren infiltrarse, pero necesitan la contraseña, así que vigilan para intentar averiguarla. Un tipo se acerca a la puerta. Desde el interior le dicen: “18”. Contesta: “9”. La puerta se abre y le dejan pasar. Llega otro. Le dicen: “8” y contesta: “4”. También le dejan entrar. Llega un tercero. Al número “14” contesta “7” y le abren la puerta.

Los policías creen haber dado con la clave: sólo hay que dividir entre dos el número que digan. Así pues, deciden enviar a un agente de incógnito. Al llegar a la puerta le dicen “0”. Contesta: “0”. La puerta no sólo no se abre, sino que le disparan y lo matan. Lo vuelven a probar con otro agente. Desde dentro se oye: “6”. Contesta: “3”. Lo matan de nuevo.

¿Cuál es el error que cometieron los policías?

7. Manzanas traigo

Tienes una frutería y te han repartido tres cajas: una tiene sólo manzanas; otra, sólo naranjas; la tercera, manzanas y naranjas. Cada caja tiene una etiqueta: “manzanas”, “naranjas” y “manzanas y naranjas”.
Ninguna de las cajas tiene la etiqueta que le corresponde. ¿Cómo puedes saber la fruta que contiene cada una de las cajas sacando una sola pieza de una sola de ellas?

http://verne.elpais.com/verne/2015/04/22/articulo/1429704573_761260.html

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