martes, enero 31, 2023

Criterios Generales de Evaluación 2023

 


1. Evaluaciones.

2. Apuntes en Clase. 

 3. Informes y Análisis de Lectura.

 


4. Sinopsis de Videos y Películas. 

5. Realización de escritos y análisis.

 8. Asistencia a las clases puntualmente.

 6. Realización y entrega de Tareas y Talleres.

 7. Trabajo en equipo y actividades colaborativas.

  9. Evaluación de Temáticas del respectivo Periodo.

 

10. Organización, dedicación y disciplina de estudio.

  11. Contextualización y sustentación de Tareas y Talleres

  12. Socialización de Temáticas, Lecturas, Videos y Películas

 13. Elaboración y Análisis de Mapas Conceptuales, Cuadros, Gráficos, Tablas y Textos

 

14. Responsabilidad en la entrega de Talleres, Lecturas, Tareas, Consultas, Videos y Películas.


Indicadores de Logro Generales 2023



1. Cumplir con responsabilidad las actividades propuestas en el área durante el respectivo Periodo Académico.

2. El desempeño académico en el área le permite alcanzar los Logros, Objetivos y Propósitos propuestos para el Periodo.

3. Desarrollo de Lectura Crítica en la dimensión intertextual. 

4. Términos Específicos como estructuración conceptual del aprendizaje.  

5. Informes, sinopsis y realización de talleres de películas y videos. 

6. Realización de análisis, comprensión, profundización y contextualización de Lecturas contenidas en el Plan Lector del Área. 

7. Cumplir oportunamente con la realización y entrega de consultas, talleres y tareas asignadas. 

8. Desarrollo de Temáticas analizadas y contextualizadas durante el respectivo Periodo Académico. 


domingo, enero 29, 2023

El cazador y el sueño de libertad de los animales

 


Un cazador tenía encerradas en una enorme jaula a una gran cantidad de aves que atrapaba en el bosque cerca de su granja, y en ocasiones pasaban los días y no las alimentaba.

 

Las tortugas, eran apacibles, serenas y tranquilas, hablaban sólo lo necesario, y eran buenas consejeras, los perros eran ágiles y muy solidarios, las loras sabían hablar varios idiomas, así que   servían de traductoras,  los canarios con su hermoso canto, alegraban las mañanas, llenándolos de esperanza, los monos eran excelentes narradores de historias de sus antepasados, las gallinas, cocinaban y repartían los escasos alimentos equitativamente, los cisnes eran muy caballerosos y servían de intermediarios cuando se presentaba algún conflicto entre algunos de los animales.

 

Las terneras hacían de juezas imparciales y ecuánimes, los cerdos, componían y arreglaban los daños que se presentaran,  los  ciervos y los potros guardaban el orden, los toros evitaban que animales de fuera ingresaran a causar daños y las lechuzas enseñaban a leer y escribir.

 

En ocasiones, el cazador  se olvidaba de darles comida y agua, y los animales sedientos y hambrientos, se daban ánimo unos a otros.

 

Algunos de ellos protestaban, otros  arengaban a los demás para que se levantaran en contra del tirano, que los mantenía encerrados, incomunicados y sin saber nada de sus familias.

 

Unos pocos que intentaron  escapar, fueron recapturados por fieros lobos, especialmente entrenados para vigilar a todos los animales y evitar que   escaparan.

 

Pero un día, el búho, analítico, crítico,  y pensador profundo, muy respetado entre ellos, tomada la palabra  y  todos lo escuchaban muy atentos, mientras asentían con la cabeza.

 

-Mis queridos hermanos –decía- no se aflijan en lo absoluto ante las circunstancias adversas, podrán ser libres si se lo proponen...y todos empezaban a soñar con la libertad, a recordar los tiempos en que vagaban libres y en paz por el bosque, antes de ser capturados por el cazador.

 

Cierto día, llegaron hasta el establo, un grupo de lindas, coloridas y vivaces mariposas.

 

Fue todo un acontecimiento; contaron que afuera, el bosque esperaba, frondoso, lleno de lindos árboles, donde se respira aire verdadero, se bebe agua limpia y abundante comida... y esto fue suficiente para que todos juntos, derrumbaran la puerta del establo, y en una estampida, arremetieron tan fuerte, corriendo con tanto ahínco, que de pronto...llegaron al bosque, el hogar de donde no debieron salir nunca. 

                                                                                                        Fin


Cuestionario


Luego de leer responda las siguientes preguntas: 



1°. ¿Qué piensa del cazador? 

2°. ¿Qué piensa sobre la libertad?

 

3°. ¿Da usted un buen trato a las mascotas?

 

4°. Como ser vivo ¿respeta usted los animales?

 

5°. ¿Cree que el cazador actuaba bien o actuaba mal?

 

6°. Expresa su opinión sobre la actitud de los animales de la granja.                  

 

7°. ¿Cuál es el mensaje que quiere transmitir el autor del cuento?

 

8°. Expresa su opinión sobre la siguiente situación: Encerrar 

un animal en una jaula ¿cree que es justo y digno encerrar un ave u otro animal tras las rejas de una jaula?

martes, enero 10, 2023

Tres dimensiones de la filosofía

 







En el devenir de la historia nos encontramos con tres conceptos diferentes de la filosofía, que emergen, en última instancia, de tres  dimensiones:

a) La filosofía como un saber acerca de las cosas de la vida.

b) La filosofía como una dirección para el mundo y la vida.

c) La filosofía como una forma de vida, y, por tanto, como algo que acontece.

En realidad, estos tres enfoques de la filosofía, corresponden a tres concepciones distintas de la inteligencia que, conducen a tres formas absolutamente distintas de intelectualidad. De ellas ha ido nutriéndose sucesiva y simultánea-mente el mundo, y, a veces, hasta un mismo pensador. Las tres convergen de una manera especial en nuestra situación, y plantean de nuevo, en forma punzante y urgente, el problema de la filosofía y de la  inteligencia misma. Esas tres dimensiones de la inteligencia nos han llegado, tal vez  dislocadas, por los cauces de la historia, y la inteligencia ha comenzado a pagar en si misma su propia deformación. Al tratar de reformarse, reservará seguramente para el futuro formas nuevas de intelectualidad.

Como todas las precedentes, serán defectuosas, mejor aún, limitadas, lo cual no las descalifica, porque el hombre es siempre lo que es gracias a sus limitaciones, que le dan a elegir lo que puede ser.

Y al sentir su propia limitación, los intelectuales de entonces volverán a la raíz de donde partieron, como nos vemos retrotraídos a la raíz de donde partimos. Y esto es la historia: una situación que implica otra  pasada, como algo real que está posibilitando nuestra propia situación.

Ocuparse de la historia de la filosofía no es, pues, una simple curiosidad: es el movimiento mismo a que se ve sometida la inteligencia cuando intenta precisamente la ingente tarea de ponerse en marcha a sí misma desde su última raíz. Por esto la historia de la filosofía no es extrínseca a la filosofía misma, como pudiera serlo la historia de la mecánica a la mecánica.

La filosofía no es su historia; pero la historia de la filosofía es filosofía, porque la entrada de la inteligencia en sí misma, en la situación concreta y radical en que se encuentra instalada, es el origen y la puesta en marcha de la filosofía. El problema de la filosofía no es sino el problema mismo de la inteligencia. Con esta afirmación, que en el fondo remonta al viejo Parménides, comenzó a existir la filosofía en la Tierra. Y Platón nos decía, por esto, que la filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma en todo al ser.

La primera actitud del filósofo ha de consistir en no dejarse llevar de dos tendencias antagónicas que surgen espontáneamente en un espíritu principiante: la de perderse en el escepticismo o la de decidirse a adherir polémicamente a una fórmula con preferencia a otra, tratando incluso de forjar una nueva.  Xavier Zubiri

 


lunes, enero 09, 2023

Michel Foucault

 






Filósofo francés que intentó mostrar que las ideas básicas que la gente considera verdades permanentes sobre la naturaleza humana y la sociedad cambian a lo largo de la historia. Sus estudios pusieron en tela de juicio la influencia del filósofo alemán Marx y del psicoanalista Freud. Foucault aportó nuevos conceptos que desafiaron las convicciones de la gente sobre la cárcel, la policía, la seguridad, el cuidado de los enfermos mentales, los derechos de los homosexuales y el bienestar. 

Nacido en Poitiers, estudió filosofía occidental y psicología en la École Normale Supérieure de París. Durante la década del 60, encabezó los deptos. de filosofía de las U. de Clermont-Ferrand y Vincennes. En 1970 fue elegido para el puesto académico más prestigioso en Francia, en el Collège de France, con el título de profesor de Historia de los Sistemas de Pensamiento.

Las principales influencias en el pensamiento de Foucault fueron los filósofos alemanes Nietzsche y Heidegger. Nietzsche mantenía que la conducta humana está motivada por una voluntad de poder y que los valores tradicionales habían perdido su antiguo dominio opresivo sobre la sociedad. Heidegger criticó lo que llamó "nuestro actual entendimiento de ser tecnológico". 

Foucault exploró los modelos cambiantes de poder dentro de la sociedad y cómo el poder se relaciona con la persona. Investigó las reglas cambiantes que gobiernan las afirmaciones que pueden ser tomadas de forma seria como verdaderas o falsas en distintos momentos de la historia. 

Estudió también cómo las prácticas diarias permiten a la gente definir sus identidades y sistematizar el conocimiento; los hechos pueden ser entendidos como productos de la naturaleza, del esfuerzo humano o de Dios. Afirmaba que la concepción de las cosas tiene sus ventajas y sus peligros. 

El pensamiento de Foucault se desarrolló en tres etapas. La primera, en Locura y civilización (1960), que escribió mientras era lector en la U. de Uppsala, en Suecia, reflejó cómo en el mundo occidental la locura -que alguna vez se pensó infundida por inspiración divina- llegó a ser considerada como enfermedad mental. En esta obra intentó exponer la fuerza creativa de la locura que había sido reprimida tradicionalmente por las sociedades occidentales. 

En su segunda etapa escribió una de sus obras más importantes, Las palabras y las cosas (1966) done desarrolló una importante crítica al concepto de progreso de la cultura, al considerar que el discurso de cada época se articula alrededor de un «paradigma» determinado, y que por tanto resulta incomparable con el discurso de las demás. Del mismo modo, no podría apelarse a un sujeto de conocimiento (el hombre) que fuese esencialmente el mismo para toda la historia, pues la estructura que le permite concebir el mundo y a sí mismo en cada momento, y que se puede identificar, en gran medida, con el lenguaje, afecta a esta misma «esencia» o convierte este concepto en inapropiado. 

La última etapa de Foucault empezó con la publicación de Vigilar y castigar, en 1975. Se preguntaba en este ensayo si el encarcelamiento es un castigo más humano que la tortura, pero se ocupa más de la forma en que la sociedad ordena y controla a los individuos adiestrando sus cuerpos; por ejemplo, un entrenamiento básico puede disciplinar y preparar a una persona para ser un soldado. 

Los últimos tres libros de Foucault Historia de la sexualidad, Volumen I: Introducción (1976), El uso del placer (1984) y La preocupación de sí mismo (1984), son parte de una truncada historia de la sexualidad. En estos libros, rastrea las etapas por las que la gente ha llegado a comprenderse a sí misma en las sociedades occidentales como seres sexuales, y relaciona el concepto sexual que cada uno tiene de sí mismo con la vida moral y ética del individuo.

En todos los libros de este último periodo, Foucault intenta mostrar que la sociedad occidental ha desarrollado un nuevo tipo de poder, al que llamó bio-poder[i], es decir, un nuevo sistema de control que los conceptos tradicionales de autoridad son incapaces de entender y criticar. 

En vez de ser represivo, este nuevo poder realza la vida. Foucault anima a la gente a resistir ante el Estado del bienestar desarrollando una ética individual en la que cada uno lleve su vida de tal forma que los demás puedan respetarla y admirarla. 

Si hubiera que situar a Foucault en el pensamiento contemporáneo, se lo llamaría estructuralista (en líneas generales, quien aplica el modelo lingüístico a distintos campos del conocimiento) o se lo podría considerar el más célebre postestructuralista, ya que dio forma propia a ese legado. Él, sin embargo, prefería colocarse en la tradición más venerable que inició Kant, de quien se consideraba heredero directo. 

En el artículo 'Michel Foucault', que él mismo escribió para el Dictionnaire des philosophes bajo el seudónimo de Maurice Florence eso dice: "En la medida en que Foucault puede ser ubicado dentro de la tradición filosófica, hay que ubicarlo en la tradición kantiana, y su proyecto podría llamarse una historia crítica del pensamiento", que no debe confundirse con una historia de las ideas, o sea "con el análisis de los errores que se detectan luego de cometidos o con el desciframiento de las malas interpretaciones asociadas con estos errores sobre las que se apoya lo que hoy pensamos". 

Su historia crítica del pensamiento es, en cambio, el análisis de las condiciones bajo las cuales se formaron o modificaron ciertas relaciones entre sujeto y objeto. No es, dice Foucault el relevamiento de progresivas adquisiciones sino el estudio de las formas según las cuales los discursos se articulan en un dominio (la locura, la delincuencia, la sexualidad). 

Así, en Las palabras y las cosas (1966) analizó el desarrollo, entre los siglos XVIII y XIX, de las ciencias humanas: economía, ciencia natural, lingüística; y las estudió como conocimientos "objetivos" en relación con un "sujeto" (el Hombre).

En una entrevista, le preguntaron a Foucault si había que tomarlo por un idealista, nihilista, anti-marxista, anarquista o neoconservador; Foucault contestó orgulloso que había transitado casi todas esas veredas y aun otras más espurias "una tras otra y hasta simultáneamente. Ninguna de estas descripciones importa por sí,  pero en conjunto significan algo. Y admito que me gusta lo que significan".

Pobló las ciencias sociales de un vocabulario técnico fructífero y polemizó con el existencialismo, el marxismo, el humanismo cristiano, el liberalismo, y al fin sedujo a partidarios de todas estas corrientes por un ejercicio más intenso que sistemático del pensamiento crítico.   

Foucault sabía pronunciarse de manera sutil, llegado el caso, y disparar sus objeciones dando un rodeo, sin nombrar a su blanco. En el primero de los tres volúmenes de su Historia de la sexualidad; por tomar un caso, sitúa la cuestión de la sexualidad en la problemática más amplia de la circulación de los discursos, y cuestiona la eficacia del "encarnizamiento en hablar del sexo en términos de represión". "Hablar contra los poderes, decir la verdad y prometer el goce; escribe; ligar entre sí la iluminación, la liberación y múltiples voluptuosidades (...). He ahí lo que sostiene en nosotros ese encarnizamiento: he ahí lo que quizás también explica el valor mercantil atribuido no sólo a todo lo que del sexo se dice, sino al simple hecho de prestar oído a aquellos que quieren eliminar sus efectos. Después de todo, somos la única civilización en la que ciertos encargados reciben retribución para escuchar a cada cual hacer confidencias sobre su sexo,  como  si  el deseo de  hablar de él y el interés que se espera hubiese desbordado las posibilidades de la escucha, algunos han puesto sus oídos en alquiler." Sin mencionarlo, ataca, sarcástico y agudo, al psicoanálisis, cuyos cultores procesan de tal modo la palabra foucaultiana que logran sortear su crítica. 



[i] Biopoder. Práctica de los estados modernos de "explotar numerosas y diversas técnicas para subyugar los cuerpos y controlar la población". Un biopoder que absorbe el antiguo derecho de vida y muerte que el soberano detentaba y que pretende convertir la vida en objeto administrable por parte del poder. En este sentido, la vida regulada debe ser protegida, diversificada y expandida. Su reverso, y en cierto sentido su efecto, es que para tales efectos es necesario justamente contar con la muerte, ya sea en la forma de la pena capital, la represión política, la eugenesia, el genocidio, etc., como una posibilidad que se ejerce sobre la vida por parte del poder que se fundamenta en su cuidado. 

Distingue dos técnicas de biopoder que surgen en los siglos XVII y XVIII. Esta anatomopolítica se caracteriza por ser una tecnología individualizante del poder, basada en el escrutar en los individuos, sus comportamientos y su cuerpo con el fin de anatomizarlos, es decir, producir cuerpos dóciles y fragmentados. Está basada en la disciplina como instrumento de control del cuerpo social penetrando en él hasta llegar hasta sus átomos; los individuos particulares. Vigilancia, control, intensificación del rendimiento, multiplicación de capacidades, emplazamiento, utilidad, etc. Todas estas categorías aplicadas al individuo concreto constituyen una disciplina nueva. 

 



 





Friedrich Nietzsche: lo dionisíaco y lo apolíneo

 



 

 





Nietzsche ofrece una interpretación del mundo y de la filosofía griega que tendrá un gran alcance en el pensamiento contemporáneo, sobre todo en la estética y la literatura del siglo XX a través de la distinción de estos dos principios fundamentales, lo apolíneo y lo dionisiaco.      

       

Estos dioses griegos, Apolo y Dionisios, serán los representantes de esta original visión. El primero representa la serenidad, claridad, la medida y el racionalismo, es la imagen clásica de Grecia. Dionisios, sin embargo, es lo impulsivo, lo excesivo, lo desbordante, la afirmación de la vida y el erotismo como culminación de este afán de vivir, es decir sí a la vida a pesar de todo. La influencia de Schopenhauer cambia de signo y en lugar de la negación de la voluntad de vivir, Nietzsche pone esa voluntad en el centro de su pensamiento.

       

"La verdad es aquella clase de error sin la que una determinada especie de seres vivos no podrían vivir. El valor para la vida es lo que decide en última instancia".

 

El platonismo consistiría también en una cierta forma de voluntad de poder, consistente en defenderse del cambio y la transformación de este mundo mediante la noción de un Universo imaginario o suprasensible. Sin embargo, se opone a la postura de Nietzsche, ya que considera la verdad como única e inmutable. Según éste, la filosofía platónica ha dado un valor desproporcionado a los conceptos, provocando la aparición de un mundo ilusorio y falso que ha ignorado lo vital, por lo que es necesario ser conscientes del valor relativo que tienen los conceptos. El proceso de formación de un concepto para Nietzsche supone que una sensación pasa a una imagen mediante una metáfora intuitiva, y de la imagen se pasa al concepto mediante la fijación de esta metáfora.

 

Así, el lenguaje tiene un valor metafórico, resultado de un proceso creativo y estético, pero siempre tiene una verdad o validez relativa. No nos va a permitir captar la verdad de una forma absoluta, sino tan sólo superar el caos que produce en nuestra mente el intento de captar aquello que es de por sí cambiante.

 

En la filosofía occidental, Platón y Aristóteles reprimieron los planteamientos dionisíacos para ofrecer una visión del mundo apolista. Frente a esto, Nietzsche niega los ideales apolíneos y reclama el triunfo de los ideales dionisíacos mediante la utilización metafórica del lenguaje como expresión de la voluntad de poder.

 

La negación de los ideales apolíneos implica la negación del principio de individuación   expresado en el platonismo por la idea de Uno y sustituida en el cristianismo por la idea de Dios. Si negamos a Dios, negamos al Uno, y si negamos la idea de Uno, negamos los ideales apolíneos y afirmamos la multiplicidad dionisíaca, de tal manera que cada cual pueda expresar su propia verdad y sus propios dioses.      

                                                                                www.filosofia.net/materiales/filosofos/nietzsche.