ACLARACIÓN NOTAS ESTUDIANTE
viernes, julio 07, 2017
jueves, julio 06, 2017
Tenemos que hallar la manera de satisfacer las necesidades básicas del
planeta y todos sus habitantes con lo que la Tierra produce. Se han adoptado
muchas medidas importantes en el marco del movimiento en pro de la
sostenibilidad y la ecología; no obstante, es preciso buscar soluciones que nos
permitan dar un importante salto hacia adelante.
Los modelos económicos del pasado han colapsado y la Economía Ecológica
ha sido la única respuesta sería. No obstante, si bien ha repercutido en
productos específicos en mercados específicos, como el comercio justo del café
y el té, aún le queda por reconfigurar la totalidad de nuestro sistema.
El principal desafío consiste en que exige que las empresas aumenten las
inversiones, y los consumidores paguen más. Esto es válido y justificado cuando
la economía mundial está en proceso de expansión y el desempleo disminuye, o
cuando los principales agentes del mercado cuentan con recursos financieros
suficientes. Pero resulta difícil cuando la demanda desciende y la confianza
del consumidor disminuye, y aún más difícil cuando las personas se percatan de
que sus empleos corren peligro.
Ha llegado el momento de adoptar un amplio conjunto de innovaciones que
aprovechen lo ya logrado y para lo que se han determinado parámetros de
referencia en todo el mundo. Durante decenios hemos venido copiando la
genialidad del diseño de la naturaleza, como el Velcro, que imita la técnica de
adhesión de las semillas de bardana, o la autolimpieza de la flor de loto.
Ahora las sociedades deben avanzar del romance con las especies a la
inspiración pragmática en los ecosistemas.
Con demasiada frecuencia en el actual movimiento en pro de la
sostenibilidad, la sustitución de un producto o proceso por otro no ha tenido
las consecuencias deseadas. La utilización del maíz como materia prima tanto
para los biocombustibles como los bioplásticos ha incrementado el costo del
cereal, lo cual ha puesto en peligro la seguridad alimentaria para millones de
personas, y ha estimulado a la industria a que adopte controles genéticos para
obtener producciones estandarizadas y predecibles. La utilización del aceite de
palma para jabones biodegradables ha destruido inmensas superficies de bosques
pluviales y el hábitat del orangután. El apetito por los hongos shiitake, un
delicioso y delicado sustituto de la proteína animal, ha incrementado la tala
de árboles de roble, sobre los cuales se desarrollan.
Asimismo, nosotros debemos evolucionar en nuestra búsqueda de la sostenibilidad,
y desarrollar una Economía Azul más empresarial e innovadora.
Debemos trascender la sustitución de un producto o un proceso por otro,
y en su lugar mejorar el sistema, y para ello abrir posibilidades para una nueva generación de
empresarios que utilicen de manera sostenible lo que esté disponible para
satisfacer las necesidades de la Tierra y todos sus habitantes.
Los ecosistemas brindan principios pragmáticos de diseño para la nueva economía. El primero de éstos se fundamenta en la
observación de que toda materia y energía se transfiere en forma de cascada de
una especie a otra.
Esa cascada de nutrientes supone la participación en los recursos disponibles
a nivel local, mediante el empleo de todas las entidades contribuyentes, y la
utilización del desecho de unas como recurso de otras.
[…] El segundo principio descansa en otra observación: que los
ecosistemas se basan fundamentalmente en las leyes de la física y sólo de
manera secundaria en la química. La física es predecible, como lo es la ley de
la gravedad.
Seguir este principio nos posibilita reducir o eliminar el consumo de
metales extraídos, minerales fundidos y sustancias químicas procesadas. Los mecanismos basados en la física
desarrollados por cebras y termitas exhiben un mayor dominio del aire y control
de la humedad que cualesquiera de nuestras actuales soluciones basadas en
sistemas mecánicos y electrónicos.
Vemos esto en la escuela Laggarberg, en Suecia, según el diseño de
Anders Nyquist, o el hospital de campaña en la Vichada, en Colombia, según el
diseño del equipo de Las Gaviotas, en que el aire se refresca de manera natural
y continúa sin necesidad de bombas, calentadores o refrigeradores de costo elevado.
Esas edificaciones demuestran que las inspiraciones basadas en la
naturaleza pueden disminuir los costos de capital sencillamente mediante la
explotación de las diferencias de presión. La dependencia en el aislamiento de
base química se complementa, o incluso se reemplaza, mediante una comprensión
más profunda de las leyes físicas, eliminándose en el proceso el uso
insostenible de materiales y energía.
La misma lógica puede aplicarse a la generación de electricidad. Cada
año las sociedades industrializadas arrojan 40 mil millones de baterías en
vertederos tóxicos. No obstante, en todos los ecosistemas se generan corrientes
pequeñas, pero apropiadas, sobre la base de diferencias de presión, acidez y
temperatura.
Esas microcorrientes podrían ser demasiado pequeñas para reemplazar una
central termoeléctrica de carbón en un futuro previsible, pero son suficientes
para proporcionar un sustituto perfectamente viable para esos miles de millones
de baterías desechables. Ello ha quedado demostrado por el Instituto Fraunhofer
de Alemania, que ha creado satisfactoriamente un teléfono celular que genera
electricidad a partir de la diferencia de temperatura entre el teléfono y el
cuerpo del usuario, y convierte la presión ejercida por la voz en una
fuente piezoeléctrica que suministra la energía para proyectarla.
Mediante políticas apropiadas para apoyar las investigaciones y el
desarrollo, y estrategias de promoción
que logren su puesta en práctica mediante mecanismos de mercado, esos materiales
y métodos ofrecen abundantes oportunidades para acelerar su adaptación con
miras a hacer frente a las apremiantes cuestiones de carácter mundial”.
Para ello será necesario efectuar los cambios que se proponen en el
marco normativo de la Iniciativa sobre Economía Ecológica, del PNUMA. Eso, en
combinación con la Economía Azul, inspirando a empresarios a cambiar el marco
económico mediante modificaciones en los modelos empresariales ascendentes a
partir de la base, brinda esperanza e inspira.
Rediseñar el Planeta
Gunter Pauli, con cientos de proyectos ha logrado demostrar que el desarrollo sostenible es posible a punta de innovación.
En días pasados, Gunter Pauli, reconocido economista belga y padre de la economía azul, visitó Colombia para hablarle a cientos de jóvenes e inspirarlos para generar cambios reales en su entorno. Habló con Semana Sostenible sobre los proyectos que tiene para nuestro país y nos compartió su gran labor en educación ambiental que llega a millones de niños en el mundo.
“Si quieres tener un cambio en una generación, lo primero es inspirar a los niños”, asegura Pauli. Su proyecto ha tenido resultados que hablan por sí solos. Mientras que en Curitiba (Brasil), en solo tres años, los niños llegaron a comprender procesos ambientales que ni siquiera están en los temarios académicos; en China se están educando a 10.000 niños en una iniciativa que involucra el trabajo de 5.000 bibliotecas y escuelas.
Pauli asegura que esta forma de aprendizaje alimenta los sueños de los niños para rediseñar el mundo y conlleva al deseo de aprender más. En la misma línea su libro La economía azul, que recoge 100 innovaciones ambientales de todo el mundo, propende por un cambio de modelo en la economía, guiada por la innovación y la creatividad. Todo esto bajo una apuesta educativa dirigida hacia las nuevas generaciones y que involucra un cambio en las reglas del juego “no con acciones a gran escala, sino con iniciativas pequeñas aplicadas de manera transversal”.
Semana Sostenible:
- Bajo este nuevo paradigma educativo, ¿cómo formar mentes en ese pensamiento creativo?
Gunter Pauli: La ignorancia es el obstáculo, tenemos que lograr que los procesos de descubrimiento sean como los de un niño, que todo lo que conoce lo emociona.
Semana Sostenible:
- Esto quiere decir que ¿tenemos que cambiar el modelo educativo?
G.P.: Como eso es imposible, impulsamos miles de proyectos para emprender en paralelo. Dar espacio para que la gente crea que es posible.
Semana Sostenible:
-¿Por qué en Colombia no se pueden implementar proyectos de educación ambiental de esta magnitud?
G.P.: Los colombianos miran demasiado a los gringos y a los europeos. Creen que todo lo que hacen ellos está bien. Ustedes tienen que redescubrir el sui géneris latino.
Semana Sostenible:
- Hay otras generaciones que quieren el cambio pero están ante un sistema educativo tradicional. Usted ha sido un gran crítico de los MBA…
G.P.: Sí. Y yo tengo uno. Sin embargo, la educación actual responde a la posguerra de la Segunda Guerra. Requerimos de una educación con capacidad de responder a las necesidades de todo el mundo. El MBA estaba bien en 1950, pero en 2020 se necesitará al Master of Brilliant Adaptations, alguien capaz de identificar las necesidades del entorno y encontrar soluciones con los recursos disponibles.
Semana Sostenible:
- Y la naturaleza, ¿cómo entra en esta revolución?
G.P.: Tiene que ser nuestra maestra, en ella no hay desempleo, todos trabajan según sus capacidades, todos tienen una visión circular de la vida, todo es compuesto de todo.
Semana Sostenible:
- Usted es un hombre pragmático. ¿Por qué el pragmatismo es necesario para la sostenibilidad?
G.P.: La emoción sola se queda en aplausos pero no se hace nada. Como diría mi gran amigo Paulo Lugari, fundador del Centro las Gaviotas, “la mejor manera de decirlo es hacerlo.” Se debe out compete: superar, mas no competir.
Semana Sostenible:
- ¿Cómo se logra Out compete en un mundo saturado de productos y servicios?
G.P.: Competir donde hay 500 empresas que dominan el mercado es perder. Tienes que ser tan superior que no haya chance para ellos.
Semana Sostenible:
- ¿Y cómo se cambia el mundo?
G.P.: Se hace tomando un paso a la vez, pero millones de veces en paralelo. No con el Big Bang, una gran revolución, ni con otro Rio +20. La única manera es hacer algo concreto, algo práctico, algo que inspire. Que niños de tres años comprendan que la manzana tiene que subir antes de caer.
Semana Sostenible:
- Esta competitividad de la que usted habla está consignada en su libro La economía azul ¿Cómo fue el proceso para escoger solo 100 ideas?
G.P.: Arrancamos con un proceso de lectura sobre innovaciones inspiradas por la naturaleza, que parecían un buen negocio y que habían sido publicadas en revistas científicas. Llegaron 2.300 propuestas que sometí a un comité de creativos. De estas salieron 300 que se evaluaron en comités de financieros, así llegamos a 120 y de allí las redujimos a 100. Estos casos me permitieron decir “vamos a empujar para asegurar más poder de compra en los estratos uno y dos”.
Semana Sostenible:
- ¿Estamos hablando de la reactivación de las economías locales?
G.P.: El estrato uno gasta 47 por ciento de sus ingresos en alimentos y otro 40 en transporte y otros gastos. 87 por ciento del ingreso va para otros, eso es pobreza garantizada para siempre. En los corredores de pobreza tener un crecimiento de doble dígito es la única salida.
Semana Sostenible:
- Esto implica un trabajo fuerte en la base de la pirámide. ¿Cómo es ese proceso?
G.P.: Si hay una zona donde no hay nada, empezamos con lo que hay, de hecho si alguien dice que no hay nada es un ignorante, siempre hay algo.
Semana Sostenible:
- ¿Tenemos el tiempo para lograr ese cambio? Hay expertos que dicen que no hay nada por hacer
G.P.: Si esperamos hasta que haya un presidente que vaya a cambiar todo no hay tiempo, porque este nunca llegará. Si esperamos hasta que los niños puedan ser mejores que su papá, todo puede ser posible. Necesitamos crear un espacio de libertad donde exista una conexión entre el cerebro y la emoción.
lunes, julio 03, 2017
martes, junio 20, 2017
'El diario de Myriam', o la guerra siria contada por una adolescente de 13 años
La joven retrató los eventos que la sumieron en el
conflicto que consume a su país y la convirtieron en una refugiada en su propia
patria en un cuaderno de unas cincuenta páginas. Su texto, en árabe, fue
traducido en francés y acaba de ser publicado por la editorial Fayard.
Por Thibauld Malterre / AFP - Revista arcadia
La siria Myriam
Rawick, de 13 años, tuvo que huir de su barrio, sufrió bombardeos y se convirtió
en refugiada en su propia ciudad. Una
pesadilla de cinco años que cuenta en un diario.
El diario de Myriam, cuenta la guerra
siria vista por una niña de una familia cristiana modesta, de origen armenio,
cuya vida se vio alterada por "cosas de grandes".
Escribió todo lo que vio, entre
eslóganes revolucionarios pintados en los muros, manifestaciones contra el
gobierno, el secuestro de su primo, el bloqueo y los combates.
"Cuando la guerra comenzó, mi
madre me sugirió escribir un diario. En él contaba todo lo que hacía en el día.
Me decía que un día lo releería y recordaría todo lo que ocurrió", cuenta
la joven en una entrevista en París con la AFP.
Cuando en diciembre 2016 el
periodista francés Philippe Lobjois escuchó hablar sobre ella y su diario, un
cuaderno de unas cincuenta páginas en árabe, se dijo que era la ocasión de
contar esta guerra desde adentro.
Su diario, que cubre el período de
noviembre 2011 a diciembre 2016, fue traducido en francés y acaba de ser
publicado por la editorial Fayard.
"Alepo
era un edén"
Antes de convertirse en el principal
campo de batalla de la guerra en Siria, Alepo, una de las ciudades más antiguas
del mundo, rebosaba de tesoros declarados Patrimonio de la Humanidad de la
Unesco.
"Alepo era un edén, era nuestro
edén", cuenta Myriam, vestida con jeans y una camiseta en la que está
escrito ‘love‘. Pero este edén se convirtió en un infierno.
Afirma que jamás podrá olvidar los
siniestros días de marzo 2013, cuando "hombres vestidos de negro",
rebeldes islamistas, le obligaron a ella y a su familia a abandonar su hogar.
"Me desperté por la mañana,
escuché el ruido de objetos que estaban siendo arrojados, gente que gritaba
‘Alá Akbar’ (Dios es grande, en árabe). Sentí mucho miedo, tenía ganas de
vomitar. Abracé muy fuerte a mi muñeca, le decía ‘no tengas miedo, no tengas
miedo, estoy contigo", recuerda.
Azúcar
para pasar el miedo
"Me apresuré
para guardar mis libros en mi mochila, adoro los libros, no podía abandonarlos.
Me puse dos chaquetas, una encima de la otra, para protegerme de las balas
perdidas. En la calle vi a un hombre barbudo, vestido de negro, con un arma en
la mano, tenía mucho miedo. Caminamos mucho hasta llegar a un barrio más
seguro", en Alepo-Oeste, la parte de la ciudad bajo control del gobierno,
que es regularmente blanco de bombardeos.
"Lo que más
temía eran los misiles. Una noche, poco antes de ir a acostarme, el cielo se
puso rojo y hubo un ruido ensordecedor. Un misil cayó en la calle junto a la
nuestra. Para calmarnos nos daban azúcar, nos decían que nos ayudaría a pasar
el miedo. ¡Pero yo no veía ninguna diferencia!", dice.
"Nos
refugiamos donde una vecina, me instalaron en un colchón frente a una ventana,
tenía mucho miedo, tenía miedo de la ventana, de los fragmentos de vidrio. No
quería quedarme desfigurada".
La capitulación de
los últimos rebeldes en diciembre 2016 hizo que regresara una cierta normalidad
en Alepo, aunque aún no se ha normalizado el servicio de agua y electricidad.
"Ya no tengo
miedo de las bombas. He vuelto a mi infancia, vuelvo a jugar con los niños del
vecindario", cuenta sonriente.
Desde que
terminaron los combates solo ha regresado una vez a su antiguo vecindario.
"Era como si mi corazón volvía a latir, recordaba todos los momentos que
viví ahí. Había como un perfume de felicidad pasada. Pero no regresaría a vivir
ahí".
La adolescente, que
sueña con ser astrónoma "porque ama las estrellas", sigue escribiendo
su diario. "No quiero olvidar lo que estoy viviendo ahora", explica.
http://www.revistaarcadia.com/agenda/articulo/la-guerra-siria-contada-por-una-adolescente-de-13-anos/64210
“De tanto ahorrar en educación, nos hemos hecho ricos en ignorancia”
Ignacio Mantilla Prada
Rector Universidad Nacional
miércoles, mayo 31, 2017
jueves, mayo 11, 2017
martes, mayo 02, 2017
sábado, abril 29, 2017
¿Nos han estado enseñando mal las matemáticas durante todo este tiempo?
SEMANA.COM
Un estudio de la
Universidad de Stanford, en EE.UU., cuestiona los métodos tradicionales con los
que no educaron todos estos años.
¿Es una de las muchas personas en el
mundo cuyos recuerdos relacionados con las matemáticas son estresantes exámenes y angustiantes e interminables
tareas?
De ser
así, no tienes por qué sentirse culpable al respecto.
Investigaciones
recientes realizadas en la Universidad de Stanford, en California, Estados
Unidos, señalan que no todo es nuestra culpa. De hecho, es todo lo contrario.
Estudios
de comportamiento efectuados en miles de niños y adolescentes estadounidenses,
pero también británicos, indican que fueron precisamente esas extenuantes
tareas y pruebas de varias horas las que condicionaron nuestras capacidades de
desarrollar nuestras habilidades matemáticas.
Es posible que nuestras dificultades relacionadas con álgebra y
trigonometría tuvieron su origen mucho tiempo atrás, cuando recién dábamos
nuestros primeros pasos en la aritmética.
¿Qué tienen de malo los exámenes?
Jo
Boaler, profesora de matemática de la Universidad de Stanford, sostiene que la
actual enseñanza de esta rama tiene mucho de procedimientos y cálculos. pero
muy poco de entendimiento.
Por ello,
la investigadora tiene en la mira a dos de los grandes culpables de nuestros
problemas actuales (y de nuestros tormentos pasados): los exámenes y las tareas.
"Los
exámenes son muy malos para los estudiantes. Me hacían pensar que las
matemáticas sólo tenían que ver con el rendimiento en lugar del
aprendizaje", afirmó la autora del exitoso libro "El elefante en el
aula: ayudando a los niños a aprender y amar a las matemáticas".
"La
tarea tiene el mismo problema. Me recuerda a llegar a casa pensando que iba a
pasar muchas horas cumpliendo con los ejercicios", añade Boaler.
Seguramente muchos de nosotros conocemos profesores que
considerarían descabellado calificar a los exámenes y las tareas como un
obstáculo en el aprendizaje de las matemáticas. Pero muchas investigaciones
determinaron que la memoria de trabajo tiende a cerrarse cuando estamos
estresados.
Y las
pruebas de matemáticas cronometradas estresan mucho, ni sólo a los niños. Aquí
surge otro enemigo: el reloj.
"Tenemos
que alejar la velocidad de las matemáticas. Decirles a los estudiantes que se
trata de un proceso creativo que toma su tiempo. La velocidad es dañina para
los estudiantes", concluye Boaler.
Chicos listos
Los
estudios en Stanford señalan que los estudiantes pasan mucho tiempo
"documentando su inteligencia o talento" (en referencia a la obsesión
por lograr buenas calificaciones), en lugar de desarrollar sus habilidades.
Otro
aspecto observado es que los métodos de enseñanza actuales tienden a promover
en los niños la idea que el talento por sí solo genera éxito, sin necesidad de
esforzarse en desarrollar sus habilidades.
Para Boaler, los educadores tienen parte de responsabilidad en esto último.
"Muchos
profesores intentan creer en sus alumnos, pero quedan atrapados en ideas que
llevan mucho tiempo rondando que dicen que algunos estudiantes son inteligentes
y otros no".
El
enfoque propuesto por Boaler no divide a los niños entre quienes son
inteligentes y los que no.
En
cambio, distingue entre dos tipos de mentalidades que se inculcan con el método
de enseñanza: las que están en crecimiento y las fijas.
Cuestión
de mentalidades
"Los
niños con mentalidad en crecimiento mejoran, persisten más tiempo y tienen más
éxito", explica Boaler.
Sin embargo, esto no es algo que se logra sólo diciéndoselo a
los estudiantes, sino que hace falta "enseñar de esa manera".
Incentivando
el compromiso con la enseñanza, los estudiantes a aprenden de los errores en
lugar de sentirse aplastados por ellos.
Cuando se
cultiva la mentalidad fija, en cambio, los estudiantes creen que las
cualidades, como la inteligencia o el talento, son características ya
definidas, casi innatas.
Tal vez
por eso más de uno de nosotros llegó a la conclusión de que definitivamente no
era bueno para las matemáticas y tiró la toalla antes de tiempo.
Boaler y
su colega de Stanford Carol Dweck desarrollaron el concepto de mentalidades en
desarrollo y fijas. Y sostienen que el tipo de mentalidad de un estudiante
frente a las matemáticas es un factor determinante para definir si el alumno
sobresale o no en el tema.
Cambio de matemáticas
Boaler
sostiene hay que asumir la realidad. Las maneras en las que se enseña
matemáticas son muy aburridas para los alumnos y no generan compromiso con el
proceso de enseñanza.
Muchas de
las formas tradicionales en las que los maestros enseñan van en contra de la
capacidad del cerebro para aprender y retener los conceptos.
"Lo que necesitamos es devolver las matemáticas a una
visión abierta y creativa. Alentar la creatividad y razonamiento de los
niños", dice la investigadora de Stanford. Finlandia es un buen ejemplo,
sostiene Boaler.
Ese país
sobradamente conocido por tener uno de los mejores sistemas educativos del
mundo logró que las tablas de multiplicación no asusten a los niños. Porque no
tienen que memorizarlas.
http://www.semana.com/vida-moderna/articulo/estudio-revela-que-la-matematica-se-ensena-de-la-manera-equivocada/523450
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