martes, noviembre 21, 2023

10° Temáticas y Talleres Filosofía 3er Periodo

 

10° Temáticas y Talleres 3er Periodo Filosofía 2023

 



Presentación en el cuaderno o en hojas tamaño carta

Márgenes de 2 cm.

Letra legible (del estudiante)

Sin borrones, tachones ni liquid paper

4 Evaluaciones

 

El Tercer Periodo Académico 2023 empezó el lunes 14 de agosto.

Se publicó en el Blog Cultura Crítica el jueves 17 de agosto.

 

https://puntokritico.blogspot.com/2023/08/cronograma-institucional-2-y-3er.html

 

Temáticas y Talleres

 

1.   Texto Mito de la caverna.


Fecha de publicación: sábado, mayo 21, 2022 

 

Mito de la caverna

Mito con el que Platón describe nuestra situación respecto del

conocimiento: al igual que los prisioneros de la caverna que sólo ven las sombras de los objetos, nosotros vivimos en la ignorancia cuando nuestras preocupaciones se refieren al mundo que se ofrece a los sentidos. Sólo la filosofía puede liberarnos y permitirnos salir de la caverna al mundo verdadero o mundo de las ideas. 

En el libro VII de “República” (514a-516d), Platón presenta el mito de la caverna. Es, sin duda, el mito más importante y conocido de este autor. Platón dice expresamente que el mito quiere ser una metáfora “de nuestra naturaleza respecto de su educación y de su falta de educación”, es decir, sirve para ilustrar cuestiones relativas a la teoría del conocimiento. Pero tiene también claras implicaciones en otros dominios de la filosofía como la ontología, la antropología e incluso la política y la ética; algunos intérpretes han visto también implicaciones religiosas. 

La descripción del mito tal y como lo narra Platón en “República” se articula en varias partes: 

1. Descripción dela situación de los prisioneros en la caverna.

2. Descripción del proceso deliberación de uno de ellos y de su acceso al mundo superior o verdadero.

3. Breve interpretación del mito. 

Descripción de la situación de los prisioneros

Nos pide Platón imaginar que nosotros somos como unos prisioneros que habitan una caverna subterránea.

Estos prisioneros desde niños están encadenados e inmóviles de tal modo que sólo pueden mirar y ver el fondo de la estancia. Detrás de ellos y en un plano más elevado hay un fuego que la ilumina; entre el fuego y los prisioneros hay un camino más alto al borde del cual se encuentra una pared o tabique, como el biombo que los titiriteros levantan delante del público para mostrar, por encima de él, los muñecos. Por el camino desfilan unos individuos, algunos de los cuales hablan, portando unas esculturas que representan distintos objetos: unas figuras de animales, otros de árboles y objetos artificiales, etc. Dado que entre los individuos que pasean por el camino y los prisioneros se encuentra la pared, sobre el fondo sólo se proyectan las las sombras de los objetos portados por dichos individuos. 

En esta situación los prisioneros creerían que las sombras que ven y el eco de las voces que oyen son la realidad.  

II.  Proceso deliberación del cautivo 

A. Subida hacia el mundo exterior:           

Acceso hacia el mundo verdadero

1. En el mundo subterráneo.

Supongamos, dice Platón, que, a uno de los prisioneros, “de acuerdo con su naturaleza” le liberásemos y obligásemos a levantarse, volver hacia la luz y mirar hacia el otro lado de la caverna. El prisionero sería incapaz de percibir las cosas cuyas sombras había visto antes. Se encontraría confuso y creería que las sombras que antes percibía son más verdaderas o reales que las cosas que ahora ve. Si se le orzara a mirar hacia la luz misma le dolerían los ojos y trataría de volver su mirada hacia los objetos antes percibidos. 

2. En el mundo exterior.        

Si a la fuerza se le arrastrara hacia el exterior sentiría dolor y, acostumbrado a la oscuridad, no podría percibir nada. 

En el mundo exterior le sería más fácil mirar primero las sombras, después los reflejos de los hombres y de los objetos en el agua, luego los hombres y los objetos mismos. A continuación, contemplaría de noche lo que hay en el cielo y la luz de los astros y la luna. Finalmente percibiría el sol, pero no en imágenes sino en sí y por sí. Después de esto concluiría, con respecto al sol, que es lo que produce las estaciones y los años, que gobierna todo en el ámbito visible y que de algún modo es causa de las cosas que ellos habían visto. 

Al recordar su antigua morada, la sabiduría allí existente y a sus compañeros de cautiverio, se sentiría feliz y los compadecería. En el mundo subterráneo los prisioneros se dan honores y elogios unos a otros, y recompensas a aquel que percibe con más agudeza las sombras, al que mejor recuerda el orden en la sucesión de las sombras y al que es capaz de adivinar las que van a pasar. Esa vida le parecería insoportable. 

B. Regreso al mundo subterráneo, exigencia moral de ayuda a sus compañeros

1. Confusión vital por la oscuridad de la caverna.    

Si descendiera y ocupara de nuevo su asiento tendría ofuscados los ojos por las tinieblas, sería incapaz de discriminar las sombras, los demás lo harían mejor que él, se reirían de él y dirían que por haber subido hasta lo alto se le han estropeado los ojos y que no vale la pena marchar hacia arriba. 

2. Burla y persecución. Si intentase desatarlos y conducirlos hacia la luz se burlarían de él, lo perseguirían y lo matarían.         

III. Interpretación 

          A. Comparación delas realidades.

Debemos comparar la región visible con la morada-prisión y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol. 

          B. Comparación delos procesos.   

El ascenso y contemplación de las cosas de arriba es semejante al camino del alma hacia el ámbito inteligible. 

          C. Valor de la Idea del Bien.  

Objeto último y más difícil del mundo cognoscible: la Idea del Bien. 

Idea del Bien: causa de todas las cosas rectas y bellas; en el mundo visible ha engendrado la luz y al sol, y en el ámbito inteligible es la productora de la verdad y de la inteligencia; es la realidad que es necesario ver para poder obrar con sabiduría tanto en lo privado como en lo público. 

 

SÍMBOLOS DEL MITO DE LA CAVERNA Y SU INTERPRETACIÓN

DIMENSIÓN ANTROPOLÓGICA

SÍMBOLOS DEL MITO

INTERPRETACIÓN EN LA VIDA REAL

prisioneros

el hombre en la medida en que vive inserto en el mundo sensible y sus valores

conocimiento de sí mismos como siendo meras sombras

identificación de la realidad humana con el cuerpo

liberación del prisionero

liberación del hombre y descubrimiento del mundo verdadero
(Mundo de las Ideas)

el cautivo pierde las cadenas, reconoce los objetos en la caverna, sube al mundo exterior y reconoce los objetos del mundo exterior

el filósofo libera moral e intelectualmente su alma de las limitaciones y ataduras del cuerpo y del mundo sensible y asciende al mundo de las Ideas; práctica de la dialéctica o filosofía

conocimiento de sí mismo en el mundo exterior

tras el ejercicio de la filosofía, identificación de la realidad humana con el alma

 DIMENSIÓN ONTOLÓGICA Y EPISTEMOLÓGICA

SÍMBOLOS DEL MITO

INTERPRETACIÓN EN LA VIDA REAL

TIPODE REALIDAD

TIPODE REALIDAD

TIPODE SABER

MUNDO SUBTERRÁNEO

MUNDO QUE SE DA A LOS SENTIDOS               (o mundo sensible)

OPINIÓN

las sombras en el fondo de la caverna

las sombras y los reflejos de los objetos

conjetura

los objetos de la caverna

los objetos naturales y artificiales

creencia

la luz del fuego

el sol

MUNDO EXTERIOR

MUNDO INTELIGIBLE O

MUNDO DE LAS IDEAS

CIENCIA

las sombras y reflejos en el agua de las cosas exteriores

las ideas matemáticas

Pensamiento discursivo

las cosas exteriores mismas y, por la noche, la luna y los objetos celestes

las Ideas superiores

inteligencia

el sol mismo

la Idea de Bien

Conocimiento como subida al mundo exterior

conocimiento o ciencia estricta o filosofía como “ascensión al ser” (al mundo de las Ideas)

 

  

DIMENSIÓN MORAL y POLÍTICA DEL MITO

SÍMBOLOS DEL MITO

  INTERPRETACIÓN EN LA VIDA REAL

necesidad en el proceso de liberación del prisionero (por eso Platón emplea con frecuencia expresiones del tipo “si le forzáramos”, “si a la fuerza se le arrastrara”)

el destino del hombre no es el mundo físico sino el mundo absoluto y divino de las Ideas, por lo que es necesaria la dialéctica o filosofía para el cumplimiento de dicho destino; legitimidad del autoritarismo ilustrado platónico

el prisionero liberado baja de nuevo al mundo de la caverna

el filósofo no puede limitarse a la mera contemplación de las ideas; tiene la obligación moral de volver su mirada hacia el mundo y ayudar a la liberación de las demás personas

el prisionero liberado que es perseguido y asesinado por sus compañeros

el proceso y muerte de Sócrates y de todos aquellos que insisten en mostrar la verdad a los hombres

comprensión del papel que tiene el sol en la vida, realidad y gobierno de las cosas

comprensión del papel que tiene la Idea del Bien como el principio que crea, da inteligibilidad a la realidad e ilumina la vida moral y política

 

 

El Mito 

Platón nos ofrece en el famoso texto siguiente el mito de la caverna, metáfora de la situación del hombre en relación a la verdad y al ser y concentrada imagen de las tesis más importantes de su filosofía. 

"I. -Y a continuación -seguí- compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza. Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto; y a lo largo del camino suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquéllos sus maravillas.       

-Ya lo veo -dijo.    

-Pues bien, contempla ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados. 

-Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños pioneros!        

-Iguales que nosotros -dije-, porque, en primer lugar ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?         

- ¡Cómo -dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas? 

- ¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?       

- ¿Qué otra cosa van a ver?     

- Y, si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos? Forzosamente.         

- ¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?   

-No, ¡por Zeus! -dijo.      

-Entonces no hay duda -dije yo- de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.     

-Es enteramente forzoso -dijo. 

-Examina, pues -dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia y si, conforme a naturaleza, les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿Qué crees que contestaría si le dijera alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?

-Mucho más -dijo. 

II. -Y, si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría que éstos son realmente más claros que los que le muestran?         

-Así es -dijo.        

-Y, si se lo llevaran de allí a la fuerza -dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado y, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas? 

-No, no sería capaz -dijo-, al menos por el momento.   

-Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras, luego, las imágenes de hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los objetos mismos. Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el sol y lo que le es propio. 

-¿Cómo no?  

-Y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí mismo, lo que él estaría en condiciones de mirar y contemplar.         

-Necesariamente -dijo.   

-Y, después de esto, colegiría ya con respecto al sol que es él quien produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible y es, en cierto modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían.      

-Es evidente -dijo- que después de aquello vendría a pensar en eso otro. 

-¿Y qué? Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber cambiado y que les compadecería a ellos? Efectivamente.        

-Y, si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas que concedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capaces que nadie de profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, ¿crees que sentiría aquél nostalgia de estas cosas o que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre aquéllos, o bien que le ocurriría lo de Homero, es decir, que preferiría decididamente «ser siervo en el campo de cualquier labrador sin caudal » o sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable? 

-Eso es lo que creo yo -dijo-: que preferiría cualquier otro destino antes que aquella vida. 

-Ahora fíjate en esto -dije-: si, vuelto el tal allá abajo, ocupase de nuevo el mismo asiento, ¿no crees que se le llenarían los ojos de tinieblas como a quien deja súbitamente la luz del sol? 

-Ciertamente -dijo.          

-Y, si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no habérsele asentado todavía los ojos, ve con dificultad -y no sería muy corto el tiempo que necesitara para acostumbrarse-, ¿no daría que reír y no se diría de él que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la pena ni aun de intentar una semejante ascensión? ¿Y no matarían, si encontraban manera de echarle mano y matarle, a quien intentara desatarles y hacerles subir? 

-Claro que sí-dijo. 

 III. -Pues bien -dije-, esta imagen hay que aplicarla toda ella, ¡oh, amigo Glaucón!, a lo que se ha dicho antes; hay que comparar la región revelada por medio de la vista con la vivienda-prisión y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol. En cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las cosas de éste, si las comparas con la ascensión del alma hasta la región inteligible no errarás con respecto a mi vislumbre, que es lo que tú deseas conocer y que sólo la divinidad sabe si por acaso está en lo cierto. En fin, he aquí lo que a mí me parece: en el mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es la idea del bien, pero, una vez percibida, hay que colegir que ella es la causa de todo lo recto y lo bello que hay en todas las cosas, que, mientras en el mundo visible ha engendrado la luz y al soberano de ésta, en el inteligible es ella la soberana y productora de verdad y conocimiento, y que tiene por fuerza que verla quien quiera proceder sabiamente en su vida privada o pública. 

-También yo estoy de acuerdo -dijo-, en el grado en que puedo estarlo."

                                                                  Platón, República, libro VII

  Tomado de http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiagriega/Platon/MitodelaCaverna.htm

  

Análisis e interpretación

«Platón sintetizó el propio pensamiento en sus múltiples dimensiones en el célebre ‘mito de la caverna’ que puede ser interpretado de acuerdo con cuatro niveles. 

1) el nivel ontológico según el cual lo que hay dentro de la caverna es el mundo material y lo que hay afuera, el suprasensible. 

2) a nivel gnoseológico según el cual lo interno de la caverna representaría el conocimiento sensible (opinión) y la de afuera, el conocimiento de las Ideas. 

3) a nivel teológico, según el cual lo interno y lo externo representaría la esfera mundana material y la espiritual respectivamente. 

4) a nivel político porque implica un retorno a la caverna de quien había conquistado su libertad, por solidaridad con sus compañeros que están aún prisioneros y con el fin de difundir la verdad.» 

Tomado de: Reale, Giovanni, y Antíseri, Dario. 2ª edición, 2010. Historia de la filosofía. 1. Filosofía pagana antigua. Universidad Pedagógica Nacional. Editorial San Pablo. Bogotá, página 250.  


«La alegoría de la caverna pretende poner de manifiesto el estado en que, con respecto a la educación o falta de ella, se halla nuestra naturaleza, es decir, el estado en que se halla la mayoría de los hombres con relación al conocimiento de la verdad o a la ignorancia. 

Así, los prisioneros representan a la mayoría de la humanidad, esclava y prisionera de su ignorancia e inconsciente de ella, aferrada a las costumbres, opiniones, prejuicios y falsas creencias de siempre. Estos prisioneros, al igual que la mayoría de los hombres, creen que saben y se sienten felices en su ignorancia, pero viven en el error, y toman por real y verdadero lo que no son sino simples sombras de objetos fabricados y ecos de voces. 

Este aspecto del mito sirve a Platón para ejemplificar, mediante un lenguaje plagado de metáforas, la distinción entre mundo sensible y mundo inteligible (dualismo ontológico), y la distinción entre opinión y saber (dualismo epistemológico). La función principal del mito es, no obstante, exponer el proceso que debe seguir la educación del filósofo gobernante, tema central del libro VII. Este proceso está representado por el recorrido del prisionero liberado desde el interior de la caverna hasta el mundo exterior, y culmina con la visión del sol. El mito da a entender que la educación es un proceso largo y costoso, plagado de obstáculos y, por tanto, no accesible a cualquiera. 

El prisionero liberado debe abandonar poco a poco sus viejas y falsas creencias, los prejuicios ligados a la costumbre; debe romper con su anterior vida, cómoda y confortable, pero basada en el engaño; ha de superar miedos y dificultades para ser capaz de comprender la nueva realidad que tiene ante sus ojos, más verdadera y auténtica que la anterior. De ahí que el prisionero deba ser “obligado”, “forzado”, “arrastrado”, por una “áspera y escarpada subida”, y acostumbrarse poco a poco a la luz de fuera, hasta alcanzar el conocimiento de lo auténticamente real, lo eterno, inmaterial e inmutable: las Ideas. Pero no acaba aquí la tarea del filósofo: una vez formado en el conocimiento de la verdad, deberá “descender nuevamente a la caverna” y, aunque al principio se muestre torpe y necesite también un período de adaptación, deberá ocuparse de los asuntos humanos, los propios del mundo sensible (la política, la organización del Estado, los tribunales de justicia, etc.). 

Es muy importante relacionar este mito con los conocimientos generales sobre la filosofía de Platón, en especial con la teoría de las Ideas, la distinción entre conocimiento y opinión, etc., y poner especial atención en interpretar correctamente las abundantes metáforas del mito (“la visión”, “las cadenas”, “las cosas del interior”, “las cosas de arriba”, “el sol”, etc.) traduciéndolas a los respectivos conceptos de la filosofía platónica.»  

Tomado de: 

https://www.google.com/search?q=mito+de+la+caverna+completo&rlz=1C1EJFC_enCO897CO897&oq=mito&aqs=chrome.0.69i59j69i57j0i67j46i67j0i67i433j46i67j0i433i512j69i61.3818j0j7&sourceid=chrome&ie=UTF-8

  

EL Mito de la caverna 

Es uno de los relatos más expresivos de toda la historia del pensamiento occidental, una alegoría de la teoría de las ideas, así como un relato antropológico de la conflictiva situación humana A partir de este mito se descubren las piezas elementales de la ruta que traza Platón para lograr acceder al conocimiento verdadero.  

 

El conocimiento es acercamiento a la verdad, superando ignorancia y el engaño.

¿Dónde reside la verdad?

Como hemos visto, por oposición al mundo cambiante y confuso que nos rodea, la verdad está en el mundo ideal o inteligible, por eso, el conocimiento se entiende como un proceso de acercamiento y contemplación de las ideas.

La ciencia es conocimiento, no de casos concretos, sino de la idea universal a la que imitan.

Por eso, tener conocimiento científico, consiste en conocer cuál es la esencia del problema investigado, analizado. 

A las cuatro clases de objetos resultantes, dos sensibles y dos inteligibles, Platón les atribuye una operación mental o vía de conocimiento diferente. Respecto a las imágenes, que son sombras de las cosas, sólo podemos tener suposiciones o conjeturas; si nos fijamos en que las imágenes son sombras de cosas que son, a su vez, simples copias. ¿qué nombre tendría nuestro conocimiento de los animales y de las cosas que son copias o apariencias de la verdadera realidad? Creencia o fe. Así, pues, tanto las suposiciones como las creencias no son más que opiniones, no auténtico conocimiento. 

Con respecto a los objetos matemáticos, nuestra vía de conocimiento es el pensamiento razonado o razón discursiva. La herramienta del conocimiento más alto, el de las ideas, es, para Platón, la inteligencia pura o razón intuitiva, la única que puede acceder a la visión de las ideas o formas y alcanzar la verdadera realidad. 

El conocimiento de la razón discursiva y el de la razón intuitiva, constituyen conocimiento, ciencia, episteme.

Esquema: 



 

La teoría de las Ideas representa el núcleo de la filosofía platónica, a través del cual se articula su pensamiento. 

Platón distingue dos modos de realidad: inteligible, que denomina "Idea", y tiene las características de ser inmaterial, eterna, (ingenerada e indestructible), siendo ajena al cambio, y constituye el modelo o arquetipo de la otra realidad, la sensible, constituida por lo que ordinariamente llamamos cosas, y que tiene las características de ser material, corruptible, (sometida al cambio, esto es, a la generación y a la destrucción), y que resulta no ser más que una copia de la realidad inteligible. La 1ª forma de realidad, constituida por las Ideas, representaría el verdadero ser, mientras que de la 2ª forma de realidad, las realidades materiales o "cosas", hallándose en un constante devenir, nunca podrá decirse de ellas que verdaderamente son. 

Sólo la Idea es susceptible de un verdadero conocimiento o "episteme", mientras que la realidad sensible, las cosas, sólo son susceptibles de opinión o "doxa". 

El alma contempla, antes de su unión con el cuerpo, las Ideas. El Demiurgo modela la materia ateniéndose al modelo de las Ideas. Platón separó las Ideas de las cosas, entre lo sensible y lo inteligible como una característica propia de ella; "separación" entre la realidad inteligible, llamada también mundo inteligible y la realidad sensible o mundo visible, que aboca un dualismo.  

Lo inteligible. En cuanto a las Ideas, en la medida en que son el término de la definición universal representan las "esencias" de los objetos de conocimiento, es decir, aquello que está comprendido en el concepto; pero con la particularidad de que no se puede confundir con el concepto, por lo que las Ideas platónicas no son contenidos mentales, sino objetos a los que se refieren los contenidos mentales designados por el concepto, y que expresamos a través del lenguaje. Esos objetos o "esencias" subsisten independientemente de que sean o no pensados, son algo distinto del pensamiento. Las Ideas son únicas, eternas e inmutables y, al igual que el ser de Parménides, no pueden ser objeto de conocimiento sensible, sino solamente cognoscibles por la razón. 

No siendo objeto de la sensibilidad, no pueden ser materiales. Las Ideas son el modelo de las cosas, por lo que la realidad sensible es el resultado de la copia o imitación de las Ideas. La relación entre ese ser inmutable y la realidad sometida al cambio, es decir entre las Ideas y las cosas. Esa relación es explicada como imitación o como participación: las cosas imitan a las Ideas.  

La realidad sensible se caracteriza por estar sometida al cambio, a la movilidad, a la generación y a la corrupción.                     

Referenciado y fundamentado de: Historia de la filosofía. Barcelona: Grupo Editorial Edebé, 2009. Páginas: 38, 40-42.


Publicación: lunes, mayo 23 de 2022

 

Taller Mito de la caverna

 



Responda lo siguiente y entregar en hojas de impresión según parámetros establecidos:  

 

1. Seleccione y copie los Términos Específicos.                              

2. Determine las características del Mundo sensible. 

3. Determine las características del Mundo inteligible. 

4. ¿Por qué es importante la teoría de las ideas de Platón? 

5. ¿Cómo se refleja la ignorancia del hombre en este mito?   

6. ¿De qué depende la concepción que tenemos de la realidad? 

7. ¿Cómo enfrentar nuestra propia e individual realidad cotidiana? 

8. ¿Por qué este mito plantea dos problemas fundamentales filosóficos? 

9. ¿Qué le llamó la atención de todo lo planteado en el Mito de la caverna? 

10. ¿Acaso no es nuestra vida, en cierto sentido, una existencia encadenada? 

11. ¿Debemos liberar a quienes están aún dentro de la ‘caverna de la ignorancia’? 

12. ¿Y si quiénes continúan encadenados a la ignorancia se niegan a ser liberados de esta? 

13. ¿Crees posible, que, como en la caverna, nos liberemos de las ‘cadenas de la ignorancia’? 

14. ¿Y si nos toman por locos por intentar liberar de la ignorancia a quienes se han habituado a ella? 

15. ¿Por qué se dice que acceder al conocimiento puede llegar a ser un proceso, un camino solitario? 

16. Exprese su pensamiento sobre las inquietudes que se plantean en la interpretación antropológica del mito. 

17. Explique el sentido antropológico y epistemológico como problemas fundamentales filosóficos que se plantean en el mito de la caverna.  

18. ¿En la vida real tenemos el deber de regresar a la caverna para tratar de liberar a quienes continúan en la ‘oscuridad’ de la ignorancia? 

19. ¿Es mejor y más cómodo dejarse llevar, manipular y engañar, seguir la corriente, no preocuparse por ciertas situaciones y cuestiones de la vida? Esto es seguir en la oscuridad. 


 

 

Técnicas de Manipulación Mediática

    



La manipulación mediática a la que somos sometidos a diario. 


 

“El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos”.

 

1. La estrategia de la distracción. 

 


El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público   interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.


2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. 

 


Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.


3. La estrategia de la gradualidad. 

 

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas 1980-1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.


4. La estrategia de diferir. 

 

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.


5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. 

 


La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. 

 

¿Por qué? “Si uno se dirige a una   persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos”.


6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. 

 


Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un cortocircuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas,   deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…


7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. 

 

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.


8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. 

 

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido,   vulgar e inculto, cero lectura.

9. Reforzar la auto-culpabilidad. 

 



Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, ¡sin acción, no hay revolución!


10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.

 

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes.

 

Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.



Taller:

'Técnicas de Manipulación Mediática'




Análisis, Comprensión y Contextualización

 

Las Respuestas deben ser argumentadas y sustentadas.

Utilice Términos Específicos del área para sustentar sus análisis y argumentos.

 

1. ¿Cómo luchar, cómo actuar en contra de estas estrategias? 

 

2. ¿Qué inquietudes le genera lo planteado por el autor en el artículo? 

 

3. Exprese sus ideas y su pensamiento sobre lo planteado en el texto.  

 

4. Copie los Términos Específicos que sirven de fundamento al artículo. 

 

5. ¿De qué manera nos dominan y nos vuelven dóciles, obedientes y sumisos?  

 

6. Cite cinco ejemplos de la realidad donde se evidencie lo afirmado en el texto. 

 

7. ¿En cuáles de las diez estrategias que expone el autor, se ve usted reflejado?

   ¿De qué manera? 

 

8. ¿Qué otro título le pondría a este artículo y cuáles adjetivos calificativos utilizaría para definirlo? 

 

9. ¿Qué tácticas implementar? ¿Qué se podría hacer para contrarrestar este dominio y control social? 

 

10. ¿Por qué es posible esta manipulación como estrategia de dominación por quienes ostentan el poder? 

 

11. ¿Qué destacaría de estas formas y maniobras implementadas para lograr la manipulación de la sociedad? 

 

12. ¿Cómo lograr liberarnos de esta nueva esclavitud que impone el sistema dominante través de la seducción de una tecnología alienante?  

 

13. ¿Por cuáles medios cree que nos manipulan más fácil y así nos adoctrinan para el logro y beneficio de intereses privados y particulares? 

 

14. ¿De qué manera la tecnología ha contribuido a implementar y lograr un control sobre la sociedad por parte de quienes ostentan el poder? 

 

15. ¿Por qué la mediocridad, el conformismo, el facilismo y el hedonismo de una parte de la sociedad, contribuyen y se articulan a las estrategias que plantea el autor del artículo?


Biografías de: 

o   Sócrates

o   Platón

o   Aristóteles

 


El Tercer Periodo Académico 2023 empezó el lunes 14 de agosto, son

más de 75 días hábiles.





 

10° Tercer Periodo 2023

 

 


Proceso 

de Recuperación 

Filosofía 

Grado 10°

2023


Primer Periodo 

 

https://puntokritico.blogspot.com/2023/05/10-filosofia-plan-de-mejoramiento-pdf.html

 

Segundo Periodo

 

https://puntokritico.blogspot.com/2023/08/10-filosofia-plan-de-mejoramiento-2.html

 

Recuperación Tercer Periodo Filosofía: 

 

1.   Texto Mito de la caverna. 

https://puntokritico.blogspot.com/search?q=mito+de+la+caverna

 

2.   Taller Mito de la caverna. 

https://puntokritico.blogspot.com/search?q=Taller+mito+de+la+caverna


3.   Texto: Técnicas de Manipulación Mediática 

https://puntokritico.blogspot.com/2022/05/tecnicas-de-manipulacion-mediatica.html


4.   Taller: Técnicas de Manipulación Mediática

https://puntokritico.blogspot.com/2022/05/taller-tecnicas-de-manipulacion.html


5.   Biografías de: 

o   Sócrates

o   Platón

o   Aristóteles

 

El plazo que estableció la Institución es hasta este jueves 23 de noviembre.


sábado, noviembre 04, 2023

Resultados Prueba Saber 11 2023





     Por acuerdo del Consejo Académico, se recupera un área en un solo periodo académico         con un puntaje de 55




lunes, octubre 16, 2023

Filósofos Presocráticos

  

1. ¿Qué planteó Critias sobre la religión?

2. ¿Qué planteó Critias sobre los dioses?

3. ¿Qué planteó Gorgias sobre el ‘conocimiento’?

4. ¿Cómo describieron Leucipo y Demócrito los átomos?

5. ¿Qué demostró Zenón de Elea a través de 40 paradojas?

6. ¿Por qué fue condenado Anaxágoras por la corte de Atenas?

7. ¿Cuál es considerada la principal obra que escribió Sócrates?

8. ¿Cómo planteó Heráclito que todo está en continuo movimiento?

9. ¿Cuál es el concepto central en la visión pitagórica de la creación?

10. ¿Cuál es considerada como la principal obra que escribió Pitágoras?

11. ¿Cuáles fueron las dos ‘causas eficientes’ qué postuló Empédocles?

12. ¿Qué argumentaba Parménides sobre la interpretación de la realidad?

13. ¿De qué manera Pitágoras planteó que se puede lograr la salvación del alma?

14. ¿Qué pretende demostrar Zenón de Elea a través del planteamiento de sus paradojas?

15. ¿Cuál concepto pitagórico influyó en la concepción de Platón sobre la inmortalidad del alma?

16. ¿Qué significado podría tener la afirmación de Protágoras «el hombre es la medida de todas las cosas»?

17. ¿Cuáles argumentos propuestos por los sofistas fueron desarrollados posteriormente por otros filósofos occidentales?

18. Cuál de los filósofos presocráticos afirmó que «Ningún elemento natural podría ser la primera causa» creadora.

19. Según Aristóteles, ¿Cuál de los filósofos presocráticos fue el primero en preguntar: «¿Cuál es la materia básica del universo?».

20. ¿Cómo logró plantear Jenófanes su idea o propuesta de carácter monoteísta sin ser sancionado por las autoridades por tal concepto?
  

domingo, octubre 15, 2023

 

¡Que vienen los bárbaros!


El abismo de la pérdida del sentido según Baricco             

“¡Que vienen los bárbaros!” es la idea que subyace en el libro de Alessandro Baricco. Es un grito de pánico y miedo –según el autor muy extendido hoy- ante una presunta invasión que acabaría con “nuestra civilización”. “Un miedo a ser derrotados y destruidos por hordas bárbaras y que es tan viejo como la historia de la civilización. Imágenes de desertización, de jardines saqueados por nómadas y de edificios en ruinas en los que pastan los rebaños son recurrentes de la decadencia, desde la antigüedad hasta nuestros días”. 

Pero ¿Quiénes son esos bárbaros? 

¿Cuál es nuestra civilización? 

¿Qué destrucción tememos? 

¿Qué principios y valores perderíamos si sucumbimos ante la invasión? Y, ¿Qué podemos hacer ante esta invasión?

Los bárbaros, son todos aquellos, jóvenes o no, que no respetan los modos ni los principios de nuestro arte, nuestra cultura, nuestra filosofía… No respetan ni el buen gusto, ni la elegancia, ni el sentido de nuestra cultura. No distinguen entre las obras de arte y el kitsch –más bien para ellos todo debería ser kitcsh ((voz alemana,  objeto de tener mal gusto). No respetan las diferencias entre la buena comida y el buen vino y la comida basura y el vino “light”. No entienden de “buen fútbol” –el de la genialidad individual del jugador insustituible. No leen literatura ni libros profundos, sino sólo best-seller que provienen del cine o de los videojuegos o que acaban fácilmente en ellos. Pasan por los acontecimientos superficialmente, sin penetrar su sentido. No conocen las ideologías sino las “gestualidades” políticas. No hablan correctamente sino que balbucean. “Utilizando términos románticos, y por tanto, plenamente nuestros: es como si la idea de belleza fuera sustituida por la espectacularidad; es como si se privilegiara la técnica frente a la inspiración, el efecto frente a la verdad. 

Podríamos encontrar un resumen de todo este fenómeno: los nuevos bárbaros no creen en el sentido, ni en que para alcanzarlo se necesita la constancia, el esfuerzo, y la profundidad. Niegan, así, el principio del “ascetismo” artístico, científico o creativo que ha constituido el principio básico de “nuestra civilización”, ese principio que nos enseñaba que en un nivel profundo de la vida existe un “alma” y que llegar a ese “alma” es lo que nos otorga sentido. Pues bien, para estos nuevos bárbaros, lo que no tiene sentido es ese “alma”; sencillamente, la niegan.                                  

Repitamos el contraste de valores que presenta Baricco:

 

Belleza

Espectacularidad

Razón

Emoción

Técnica

Inspiración

Verticalidad jerárquica

Horizontalidad

Valor de uso

Valor de cambio (comercialidad)

Lenguaje profundo

Lenguaje claro

Original (auténtico)

Serie (copia)

Complejo

Simple

Paciencia

Prisa

Comprensión

Experiencia

 Este conflicto de los valores “de siempre” y los valores “bárbaros” se puede apreciar en muchos aspectos de la vida y con mucha más fuerza en aspectos de la vida cotidiana. Cita, de un modo muy

pedagógico, como el connaisseur auténtico del mundo del vino está siendo sustituido por un amante del vino californiano, el mejor ejemplo, de la fabricación de un producto simple, light industrial y  comercial.  O cómo  el  gusto  por la calidad individual del futbolista y la apreciación de su “arte” está siendo invadida por el gusto por el fútbol total, tosco y acelerado. O cómo la lectura de obras literarias clásicas y de auténtico valor artístico está siendo sustituida por la lectura apresurada de bestsellers que no valen nada por sí mismos, sino que son la prolongación –en una secuencia compleja de experiencias de consumo- de un acontecimiento, de una noticia, de una película o de un videojuego.

Luego, nos recuerda que buena parte de estos valores son reliquias de la burguesía del XIX, que admitió sin crítica la confianza en el progreso y la cultura del esfuerzo. Pero que quedó desacreditada por los totalitarismos asesinos del XX –fundados en muchos de los principios heroicos del momento- y, añadimos nosotros, por “la cultura de la facilidad” que impuso la sociedad de consumo.


La lógica de los hechos. 

Baricco nos advierte unas cuantas cosas ante este fenómeno de miedo a los bárbaros: tenemos que reconocer que es un “pánico” antiguo y repetido, que se ha dado siempre que un poder constituido, un estilo o un modo de vida, ha sido asediado o amenazada por otro poder. Por tanto, estaremos asustados, parece decir Baricco, pero no somos los únicos a lo largo de la historia. En este caso, pierden los valores burgueses, se imponen los de la nueva cultura de la sociedad globalizada. Es obvio que, a la larga, no hay poder que resista y que las más altas ciudadelas o las más fuerte murallas, acaban sucumbiendo. Por tanto, parece indicar Baricco, conformémonos y asumamos que los valores burgueses perderán.

¿Y si tratamos de comprender antes que aterrorizarnos? Para ello habría que pensar que nos conviene, antes que asustarnos y huir, entender qué está pasando. Pues bien, para Baricco, el esquema de comprensión es el siguiente: Lo que está siendo asediado es el mundo de valores propio de la burguesía y un estilo artístico y filosófico, el romanticismo -que aún reside en nuestras mentes como el único esquema capaz de proporcionarnos sentido y “alma”-. ¿Cuáles son los valores de la burguesía? Pues los consabidos: el esfuerzo para obtener el beneficio, la profundidad para ser capaz de llegar al alma recóndita de las emociones; la autenticidad y el valor de lo local y originario (el alma del pueblo, la nación, el ethos auténtico); la constancia y la laboriosidad frente a la ociosidad; el ascetismo y el ahorro frente al dispendio; etc. 

Es una batalla de poder: el poder burgués empieza a sucumbir ante el poder “democrático” de las masas. El autoritarismo jerárquico de la burguesía cede ante la explosión anárquica de las multitudes. 

Tiene una lógica que se funda en los siguientes principios: a) Llega, primero, una innovación tecnológica que priva al viejo poder de la “posesión” de algún bien preciado, y concede este bien a un público más amplio. En este caso, es la burguesía la que pierde el dominio sobre la cultura y es Internet –y las multitudes- quien le arrebata el privilegio –podríamos añadir que es el discurso audiovisual el que priva de poder al discurso escrito; b) Se impone la mayor fuerza de comercial de lo nuevo, es decir, produce más beneficios económicos y mayor acumulación de capital lo nuevo que lo viejo; c) se funda en un lenguaje moderno, es decir, una nueva lengua franca, más sencilla, más accesible y menos fundada en la “jerga de la secta” del viejo poder. Lo que vencerá es el nuevo “demos”: una democracia que no respetará el liderazgo, ni el carisma de los “conductores” y que se afirmará a sí mismo como masa y multitud. 

Los que se impondrán son los valores “modernos”: es decir, todos aquellos que nos imponen las hordas “bárbaras”.  

El poder de Google. 

Lo que se impone es “el modelo Google” de conocimiento y comunicación. A saber: encuentre usted todo lo que pida, y de inmediato. Navegue acelerada y sencillamente por experiencias breves, pero intensas. Sienta la emoción de la navegación, de la secuencia anárquica de experiencias –no importa la comprensión, sino la sensación (“experiencia”, dice Baricco). Obtenga energía propia en cada nodo; fuerza para dar un salto adelante. Adquiera la técnica del surf, es decir, aproveche los vientos de superficie y el movimiento de las olas. Déjese llevar: el camino importa más que el rumbo o el puerto de llegada. Mejor. No hay puerto de llegada, hay movimiento. Su energía crecerá con la de las olas. Y las olas son más fuertes cuantas más multitudes las apoyan. Sepa estar en la cresta de ellas. Si debajo de usted hay un mar insondable, no se preocupe, lo que interesa es la superficie, y flotando no se hundirá.

¡Esta es la filosofía Google! Y esta es la que expresa el nuevo sentido de los bárbaros. Bárbaros que no buscan profundidades ni comprensiones, sino que en cada nodo de la red recargan energía, fuerza para seguir adelante, una descarga de información que les impulsa a buscar más información.

La ambivalencia del fenómeno. 

Baricco se enfrenta al fenómeno que el mismo describe como “invasión de los bárbaros” con algunas metáforas y una cierta ambivalencia.

La metáfora es la de la Muralla china –explicada en unas bellas páginas al final de su libro-. Como la muralla china expresa en su realidad histórica –y como tantas otras murallas- nada pudo ni puede en la actualidad contener a las hordas de bárbaros. Las murallas sólo ofrecen una sensación falsa de seguridad y, en realidad, señalan –y abren el camino de la invasión-. Hay fenómenos que no se pueden contener. Y así sucede con estos bárbaros actuales del sentido. La ambivalencia, es la siguiente: Baricco tiene páginas de crítica y denuncia de las “barbaridades” y páginas en las que –en un esfuerzo de comprensión- expresa su seducción por los nuevos valores.

La conclusión es, visto el conjunto de la obra, claro. Los bárbaros –este nuevo estilo de consumo de información y de vida- no son un fenómeno ni pasajero ni al que se le pueda oponer resistencia. Tampoco se trata de un fenómeno externo a nosotros. Más bien, insiste el autor, es un fenómeno de mutación: somos nosotros mismos –o, al menos, los nuestros- los que están mutando. Y, por ambas razones, conviene conformarse y adaptarse a que el paisaje del futuro será más bárbaro que otra cosa.

Post-modernismo, conformismo, adaptación. 

El debate que se plantea ha tenido otras ocasiones históricas, es el que se planteó en relación a la cultura de masas y que Eco describió en un célebre artículo –“Apocalípticos e integrados”-; es el que se refleja en obras tan reconocidas como La industria cultural de Horkheimer y Adorno –críticos con la cultura de masas- o la más comprensiva de Morin, El espíritu del tiempo… Y tantas otras. Por un lado, hay valores y principios que se degradan, pierden solidez y amenazan con el hundimiento de un estilo; por otro, hay valores que progresan se imponen como modernos y avanzan con una fuerza incontenible. ¿Cómo valorarlo? ¿Qué posición adoptar? Si se acepta la novedad como tal, se aporta poco, es sólo un fenómeno acrítico de adaptación. Si, en cambio, se plantea una resistencia numantina al cambio, el anquilosamiento es seguro.

La obra de Baricco oscila –al menos desde el punto de vista retórico- entre las dos posiciones. Se plantea la resistencia, pero, a la vez, ve indefectible la adaptación. No toma posición alguna más allá de la apelación genérica a que hay que intentar explicar y comprender el fenómeno.

Se enmarca así en ese estilo post-modernista que desde la asunción de que el modelo del progreso está finiquitado, entabla un diálogo continuo con las nuevas proposiciones sentimentales y estilísticas. Pero la cuestión no es ni la existencia de ese diálogo –que me parece de todo punto de vista exigible- ni la negación -¿cómo podría ser?- del necesario esfuerzo de comprensión hacia los fenómenos culturales contemporáneos. De lo que se trata es de saber si la única opción es la resistencia o la adaptación;  el diálogo crítico y la acción propositiva y de cambio es una actitud intermedia. No se trata ya sólo de resistir o comprender, sino de comprender para construir. Esa construcción, obviamente, es hipotética y arriesgada.

No tenemos certeza de que sea posible y alcanzable, pero hay que intentarla. Porque la simple adaptación me parece una actitud acomodaticia a los impulsos comerciales –simplemente comerciales, habría que decir- de la actual industria cultural. Y la actitud de simple resistencia, la veo como una nostalgia del pasado.

Diálogo crítico significa, desde mi punto de vista, debate de valores y de objetivos –también de criterios y de juicios-. Actuación propositiva, de otro lado, significa construir y apostar por determinados valores aunque éstos vayan a contracorriente del flujo dominante. Traducido a la cuestión de los “bárbaros” el diálogo crítico y la acción constructiva significan debate, análisis, lecturas críticas y, al mismo tiempo, hacer lo posible porque valores alternativos se vayan configurando y consolidando.

Por eso ese “fatalismo” que me parece adivinar en algunas –no en todas- las páginas del libro de Baricco parecen contraproducentes. Parece, incluso, injusto. Es cierto que la fragmentación, la sentimentalidad, la sustitución de la superficialidad por la profundidad es un hecho constatable en nuestra cultura actual. Pero también es una realidad que esta nueva cultura-red deja espacio para nuevas profundidades, para diálogos más profundos, para comprensiones más amplias. 

Son dos polos de una misma realidad que se tensan entre sí, se discuten espacios e, incluso, pueden, en ocasiones, llegar a sinergias e hibridaciones dignas de reconocimiento. Pero como tales polos cobran su valor de su capacidad de atracción en sentido contrario, y no dejan de disputarse espacios. Es verdad, por tanto, que los bárbaros están ahí, a las puertas de una imaginaria muralla que en teoría nosotros tampoco tenemos muchas razones para defender. Pero lo importante es que para mantenernos en pie, con proyectos y futuro, no podemos, simplemente, dejarnos invadir alegremente, hemos de señalar un rumbo y viajar –o navegar con él.

Baricco tiene la virtud de enfrentarnos con todos estos problemas básicos de nuestra cultura actual. Ofrece algunas intuiciones iluminadoras y una narración atractiva y pedagógica. Permite, el debate y la reflexión en una discusión sobre las ideas de Baricco, Claudio Magris observa preocupado la amenaza de los bárbaros, menos complaciente con su “triunfo” y más decidido a anteponer los valores clásicos al vendaval de “superficialidad” contemporánea. 

http://www.jmpereztornero.eu/2009/12/31/que-vienen-los-barbaros-el-abismo-de-la-perdia-del-sentido-segun-baricco/#:~:text=El%20abismo%20de%20la%20p%C3%A9rdida%20del%20sentido%20seg%C3%BAn%20Baricco,-31%20diciembre%2C%202009&text=%E2%80%9C%C2%A1Que%20vienen%20los%20b%C3%A1rbaros!,acabar%C3%ADa%20con%20%E2%80%9Cnuestra%20civilizaci%C3%B3n%E2%80%9D.

 

Anexo

Complemento

Los bárbaros

Ensayo sobre la mutación

Alessandro Baricco

Un auténtico «ensayo por entregas» dedicado a la presencia de los nuevos bárbaros en nuestra sociedad. El autor afronta con perspicacia y amenidad la existencia de quienes han contribuido al declive de la cultura burguesa occidental. Tras visitar tres ámbitos particulares (el vino, el fútbol y la industria del libro), el autor se detiene en Google, un avance tecnológico que es el campamento de los bárbaros, ya que refleja su forma de entender la cultura como navegación rápida por la superficie... En cambio, el alma burguesa, representada por la obra de Ingres o Beethoven, aboga por una cultura del esfuerzo que choca con el ansia de experiencias veloces. En el epílogo, la Gran Muralla china sirve para delimitar este proceso: todo muro se levanta no tanto para contener como para trazar las diferencias entre identidades opuestas, sin percatarse de que los bárbaros ya están aquí. «No sé si lo que sostiene (la mutación sociológica en acto en Occidente) es cierto de entrada, pero al final, gracias a esa mezcla, llega a serlo» (Sandro Veronesi). 

https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/los-barbaros/9788433962737/A_378





Respuestas 'Colombia: Paradoja y distopía de una compleja realidad'

 





¿Debemos juzgar a la razón?

 

"...a fines del siglo XVIII, la burguesía, con las nuevas exigencias de la sociedad industrial, con una mayor subdivisión de la propiedad, ya no puede tolerar las ilegalidades populares. Busca nuevos métodos de coacción del individuo, de control, de encuadramiento y de vigilancia".     

El título suena pretencioso, lo sé. Pero la razón de ello es precisamente su propia excusa. Desde el siglo XIX, el pensamiento occidental jamás ha cesado en la tarea de criticar el papel de la razón -o de la ausencia de razón- en las estructuras políticas. Resulta, por lo tanto, perfectamente inadecuado acometer una vez más un proyecto tan amplio. La propia multitud de tentativas anteriores garantiza, sin embargo, que toda nueva empresa alcanzará el mismo éxito que las anteriores, y en cualquier caso la misma fortuna.

Heme aquí, entonces, en el aprieto propio del que no tiene más que esbozos y esbozos inacabables que proponer. Hace ya tiempo que la filosofía renunció tanto a intentar compensar la impotencia de la razón científica, como a completar su edificio.

Una de las tareas de la Ilustración consistió en multiplicar los poderes políticos de la razón. Pero muy pronto los hombres del siglo XIX se preguntaron si la razón no estaría adquiriendo demasiado poder en nuestras sociedades. Empezaron a preocuparse de la relación que adivinaban confusamente entre una sociedad proclive a la racionalización y ciertos peligros que amenazaban al individuo y a sus libertades, a la especie y a su supervivencia.

Con otras palabras, desde Kant el papel de la filosofía ha sido el de impedir que la razón sobrepase los límites de lo que está dado en la experiencia; pero desde esta época -es decir, con el desarrollo de los Estados modernos y la organización política de la sociedad -el papel de la filosofía también ha sido el de vigilar los abusos del poder de la racionalidad política, lo cual le confiere una esperanza de vida bastante prometedora.

Nadie ignora hechos tan banales. Pero el que sean banales no significa que no existan. En presencia de hechos banales nos toca descubrir -o intentar descubrir- los problemas específicos y quizás originales que conllevan.

El lazo entre la racionalización y el abuso de poder es evidente. Tampoco es necesario esperar a la burocracia o a los campos de concentración para reconocer la existencia de semejantes relaciones. Pero el problema, entonces, consiste en saber qué hacer con un dato tan evidente.

¿Debemos juzgar a la razón?

A mi modo de ver nada sería más estéril. En primer lugar, porque este ámbito nada tiene que ver con la culpabilidad o la inocencia. A continuación, porque es absurdo invocar «la razón» como entidad contraría a la no razón. Y por último porque semejante proceso nos induciría a engaño al obligarnos a adoptar el papel arbitrario y aburrido del racionalista o del irracionalista.

¿Nos dedicaremos acaso a investigar esta especie de racionalismo que parece específico de nuestra cultura moderna y que tiene su origen en la Ilustración? Esta fue, me parece, la solución que escogieron algunos miembros de la escuela de Fráncfort. Mi propósito no consiste en entablar una discusión con sus obras, que son de lo más importante y valioso. Yo sugeriría, por mi parte, otra manera de estudiar las relaciones entre racionalidad y poder:

1. Pudiera resultar prudente no considerar como un todo la racionalización de la sociedad o de la cultura, sino analizar este proceso en diferentes campos, fundado cada uno de ellos en una experiencia fundamental: locura, enfermedad, muerte, crimen, sexualidad, etc.

2. Considero que la palabra «racionalización» es peligrosa. El problema principal, cuando la gente intenta racionalizar algo, no consiste en buscar si se adapta o no a los principios de la racionalidad, sino en descubrir cuál es el tipo de racionalidad que utiliza.

3. A pesar de que la Ilustración haya sido una fase muy importante de nuestra historia y del desarrollo de la tecnología política, pienso que debemos referirnos a procesos mucho más alejados si queremos comprender cómo nos hemos dejado atrapar en nuestra propia historia.

Tal fue la «línea de conducta» de mi trabajo anterior: analizar las relaciones entre experiencias como la locura, la muerte, el crimen, la sexualidad y diversas tecnologías del poder. Actualmente trabajo sobre el problema de la individualidad, o más bien debería decir sobre la identidad referida al problema del «poder individualizante».

Texto de Michel Foucault
Publicado en el libro "Tecnologías del yo".
Paidós, Barcelona, 1990.

La explotación de la libertad

 

Byung Chul Han

La libertad ha sido un episodio. «Episodio» significa «entreacto». La sensación de libertad se ubica en el tránsito de una forma de vida a otra, hasta que finalmente se muestra como una forma de coacción. Así, a la liberación sigue una nueva sumisión. Este es el destino del sujeto, que literalmente significa «estar sometido».

Hoy creemos que no somos un sujeto sometido, sino un proyecto libre que constantemente se replantea y se reinventa. Este tránsito del sujeto al proyecto va acompañado de la sensación de libertad. Pues bien, el propio proyecto se muestra como una figura de coacción, incluso como una forma eficiente de subjetivación y de sometimiento. El yo como proyecto, que cree haberse liberado de las coacciones externas y de las coerciones ajenas, se somete a coacciones internas y a coerciones propias en forma de una coacción al rendimiento y la optimización.

Vivimos una fase histórica especial en la que la libertad misma da lugar a coacciones. La libertad del poder hacer genera incluso más coacciones que el disciplinario deber. El deber tiene un límite. El poder hacer, por el contrario, no tiene ninguno. Es por ello por lo que la coacción que proviene del poder hacer es ilimitada. Nos encontramos, por tanto, en una situación paradójica. La libertad es la contrafigura de la coacción. La libertad, que ha de ser lo contrario de la coacción, genera coacciones. Enfermedades como la depresión y el síndrome de burnout son la expresión de una crisis profunda de la libertad. Son un signo patológico de que hoy la libertad se convierte, por diferentes vías, en coacción.

El sujeto del rendimiento, que se pretende libre, es en realidad un esclavo. Es un esclavo absoluto, en la medida en que sin amo alguno se explota a sí mismo de forma voluntaria. No tiene frente a sí un amo que lo obligue a trabajar. El sujeto del rendimiento absolutiza la mera vida y trabaja. La mera vida y el trabajo son las caras de la misma moneda. La salud representa el ideal de la mera vida. Al esclavo neoliberal le es extraña la soberanía, incluso la libertad del amo que, según la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel, no trabaja y únicamente goza. Esta soberanía del amo consiste en que se eleva sobre la propia vida e incluso acepta la muerte. Este exceso, esta forma de vida y de goce, le es extraño al esclavo trabajador preocupado por la mera vida. Frente a la presunción de Hegel, el trabajo no lo hace libre. Sigue siendo un esclavo. El esclavo de Hegel obliga también al amo a trabajar. La dialéctica del amo y el esclavo conduce a la totalización del trabajo.

El sujeto neoliberal como empresario de sí mismo no es capaz de establecer con los otros, relaciones que sean libres de cualquier finalidad. Entre empresarios no surge una amistad sin fin alguno. Sin embargo, ser libre significa estar entre amigos. «Libertad» y «amigo» tienen en el indoeuropeo la misma raíz. La libertad es, fundamentalmente, una palabra relacional. Uno se siente libre solo en una relación lograda, en una coexistencia satisfactoria. El aislamiento total al que nos conduce el régimen liberal no nos hace realmente libres. En este sentido, hoy se plantea la cuestión de si no deberíamos redefinir, reinventar la libertad para escapar a la fatal dialéctica que la convierte en coacción.

El neoliberalismo es un sistema muy eficiente, incluso inteligente, para explotar la libertad. Se explota todo aquello que pertenece a prácticas y formas de libertad, como la emoción, el juego y la comunicación. No es eficiente explotar a alguien contra su voluntad. En la explotación ajena, el producto final es nimio. Solo la explotación de la libertad genera el mayor rendimiento.

Curiosamente, también Marx define la libertad como una relación lograda con el otro:

“Solamente dentro de la comunidad con otros todo individuo tiene los medios necesarios para desarrollar sus dotes en todos los sentidos; solamente dentro de la comunidad es posible, por tanto, la libertad personal”

En consecuencia, ser libre no significa otra cosa que realizarse mutuamente. La libertad es un sinónimo de libertad lograda.

La libertad individual representa para Marx una astucia, una trampa del capital. La «libre competencia», que descansa en la idea de la libertad individual, es solo «la relación del capital consigo mismo como otro capital, vale decir, el comportamiento real del capital en cuanto capital».  El capital realiza su reproducción relacionándose consigo mismo como otro capital por medio de la competencia. El capital copula con el otro de sí mismo por mediación de la libertad individual. Mientras se compite libremente, el capital aumenta. La libertad individual es una esclavitud en la medida en que el capital la acapara para su propia proliferación. Así, para reproducirse, el capital explota la libertad del individuo: «En la libre competencia no se pone como libres a los individuos, sino que se pone como libre al capital».

Por mediación de la libertad individual se realiza la libertad del capital. De este modo, el individuo libre es degradado a órgano sexual del capital. La libertad individual confiere al capital una subjetividad «automática» que lo impulsa a la reproducción activa. Así, el capital «pare» continuamente «crías vivientes». La libertad individual, que hoy adopta una forma excesiva, no es en último término otra cosa que el exceso del capital.


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