lunes, octubre 10, 2016

Los científicos que creen posible que el universo que nos rodea no sea real


Philip Ball
BBC Earth



¿Somos reales?
¿Vivimos en un universo creado?

The Matrix articuló esta narrativa como ninguna otra película lo había hecho antes.




¿Eres real? ¿Y yo?

Algunos físicos, cosmólogos y otros científicos no tienen problema hoy en día en contemplar la posibilidad de que todos estemos viviendo dentro de una simulación computarizada gigante, como en la famosa película de finales de los años 90, The Matrix.

Nos rebelamos por instinto ante esa idea, por supuesto. Todo se siente demasiado real como para ser una simulación.

Pero piensa por un momento el extraordinario progreso que ha habido en computación y tecnologías de la información en décadas recientes.

Las computadoras nos han dado juegos de increíble realismo, así como simuladores de realidad virtual muy persuasivos. Es más que suficientemente para ponerse paranoico.

¿Cómo diferenciar entre la realidad y una simulación? ¿E importa en realidad en cuál de las dos vivimos?

El universo es un experimento

La idea de que somos parte de una simulación tiene algunos simpatizantes de alto perfil.

Una imagen artística del Big Bang  

                    SCIENCE PHOTO LIBRARY

¿Quién o qué creó nuestro universo? 
Una pregunta sin respuesta definitiva.



En junio del 2016 el empresario en tecnología Elon Musk señaló que las probabilidades de que estuviéramos viviendo en una realidad objetiva eran "una en mil millones".

En esa misma línea, tanto Alan Guth, del Instituto de Tecnología de Massachusetts, en Estados Unidos, como el gurú de las máquinas inteligentes, Ray Kurzwell, sugieren que "a lo mejor todo nuestro universo es un experimento de ciencia de un estudiante de secundaria en otro universo".

Ninguno de ellos cree que somos seres físicos atrapados en una realidad falsa, como en The Matrix. En cambio, hay al menos dos formas en que es posible que el universo que nos rodea no sea real.

El cosmólogo Alan Guth de MIT ha sugerido que el universo puede ser una especie de experimento de laboratorio, concebido por cuenta de un Big Bang artificial por alguna inteligencia superior.

Una vez formado, creó su propia burbuja de tiempo-espacio. Pero si creemos en esta teoría, el universo resultante sería perfectamente real, aunque se hubiese originado por un proceso artificial.

El segundo escenario, en cambio -al que se adhieren personalidades como Musk-, sugiere que los humanos somos seres completamente simulados: poco más que información manipulada por una gran computadora, como los personajes de un videojuego.

En este Universo no hay escape al estilo Matrix: este es el lugar donde vivimos y es nuestra única oportunidad de vivir.

Pero, ¿por qué creer esta posibilidad tan rebuscada? La respuesta es sencilla: ya recreamos el mundo a través de la realidad virtual.

No solo realizamos simulaciones para los videojuegos, sino también para investigaciones científicas. ¿Quién dice que dentro de poco no seremos capaces de crear seres virtuales que muestren señales de conciencia?



Una persona frente una pared de circuitos de computación

SCIENCE PHOTO LIBRARY





Las supercomputadoras cada vez son más poderosas.

Si alguna vez alcanzamos ese nivel, estaremos desarrollando una enorme cantidad de simulaciones, más allá de nuestro mundo "real".

¿No es posible entonces que un ser inteligente en otra esquina del universo haya llegado ya a ese punto?

Un mundo virtual

El filósofo Nick Bostrom, de la Universidad de Oxford, ha definido tres posibilidades en relación con este escenario:

1.- Las civilizaciones inteligentes nunca llegan a desarrollarse a un nivel tan elevado como para producir estas simulaciones, porque quizás se erradican a sí mismas de la faz de la tierra.
2.- Una civilización llegó a tener la capacidad para hacer estas simulaciones, pero por alguna razón decidió no realizarlas.
3.- Hay una probabilidad abrumadora de que estemos viviendo en una simulación.

¿Cuál de estas tres opciones es la más probable?


Una imagen artística que simula el origen del universo

SCIENCE PHOTO LIBRARY






Los científicos han simulado el "nacimiento" del universo. Y muchas otras cosas.

El astrofísico y ganador del premio Nobel, George Smoot, señaló que no hay razones sólidas para creer en las opciones 1 y 2.

Es cierto que la humanidad se ha causado una gran cantidad de problemas. Por ejemplo, está el cambio climático, las armas nucleares y la posibilidad de una extinción masiva. Pero ninguno de ellos tiene por fuerza que ser terminal.

Adicionalmente, no hay nada que sugiera que simulaciones verdadera-mente detalladas, en la que los agentes se experimentan a sí mismos como reales y libres, sean imposibles en principio.

Smoot agrega que, dado el conocimiento alcanzando en este momento sobre la existencia de otros planetas, sería el colmo de la arrogancia pensar que somos la inteligencia más avanzada del universo.

¿Qué hay de la opción 2? 

Smoot piensa que también es improbable. Después de todo, una de las razones por las que hacemos simulaciones hoy es para conocer mejor el mundo real; para hacerlo mejor y salvar vidas. Son motivos éticamente indiscutibles para continuar recreando la vida.

Con esos argumentos solo nos queda la opción 3: probablemente estamos en una simulación.

Cómo demostrarlo

Una de las formas de averiguar si estamos viviendo en una simulación es buscar fallas en el programa que la produce.



Una mano humana y otra hecha de píxeles que se tocan

SCIENCE PHOTO LIBRARY





¿Seremos, al final, no más que una simulación computarizada?

Por ejemplo, encontrar inconsistencias en las leyes de la física.

También pueden hallarse errores debido al redondeo de cifras en las computadoras, como sugirió una vez el experto en inteligencia artificial Marvin Minsky.

Por ejemplo, cada vez que un evento tiene varios resultados posibles, sus probabilidades deben sumar 1. Si detectamos que no es así, algo debe estar mal.

Para otros científicos, la prueba de que estamos en una realidad virtual radica en el Universo mismo: todo está diseñado para que encaje perfectamente.

Incluso la menor alteración de las fuerzas naturales habría hecho del átomo una partícula inestable, o habría hecho imposible la vida en la Tierra.

La mecánica cuántica ha dado con toda clase de cosa extraña. Por ejemplo, tanto la materia como la energía parecen granulares: como la pixelación de una pantalla, cuando la ves muy cerca.

El universo funciona con una precisión tal, que despierta suspicacias.



Imagen artística mostrando gotas de agua muy cerca.
SCIENCE PHOTO LIBRARY







Otro poderoso argumento es que el Universo parece funcionar a través de líneas matemáticas, como si se tratara de un programa de computación. Sin embargo, este argumento parece morderse la cola: si una superinteligencia estuviese administrando simulaciones en su propio mundo "real", se supone que lo haría basándose en principios físicos que rigen su universo, así como lo hacemos nosotros ahora con el nuestro.

En ese caso, la razón por la cual nuestro mundo es matemático no sería porque es administrado por una computadora, sino porque el mundo "real" también es así.

En todo caso, es muy difícil -si no imposible- encontrar evidencia sólida que demuestre que estamos en una simulación.

En palabras de Smoot, quizás nunca lo sabremos, porque nuestra mente no está lista para afrontar esa tarea.

Después de todo, diseñas a unos agentes en una simulación para que funcionen dentro de unas reglas, no para que las subviertan.

Realidad cuántica

En el fondo de este debate reposa una idea que quizás disminuya la preocupación por determinar si solo somos información manipulada por una gigantesca computadora.


Fórmulas matemáticas en una pizarra                                   
                            SCIENCE PHOTO LIBRARY







En su raíz, puede que el universo sea pura matemática.

Para algunos físicos, eso es lo que el mundo real es, en cualquier caso.
Cada vez más, la teoría cuántica está siendo formulada en términos de información y computación. Algunos especialistas creen que, en su nivel más fundamental, puede que la naturaleza no sea matemática pura, sino información pura: como los ceros y los unos de las computadoras.

Al respecto, el reconocido físico John Wheeler propuso que todo lo que pasa, desde la interacción de partículas hacia arriba, es en cierta forma computación.

"Si uno mira las entrañas del Universo -la estructura de la materia en su escala más pequeña- se da cuenta que no son más que bits realizando operaciones digitales locales", dice Seth Lloyd, del Instituto Tecnológico de Massachusetts.

Esto nos lleva al meollo del asunto. Si la realidad es sólo información, entonces nosotros no somos más o menos "reales" si estamos en una simulación o no. En cualquiera de los casos, información es todo lo que podemos ser.

Casi con absoluta certeza Elon Musk no va por ahí diciéndose que todas las personas que ve son construcciones hechas por computadoras que procesan data codificada por su propia conciencia.

En parte porque es imposible mantener esa imagen por mucho tiempo en nuestras cabezas, y porque también en el fondo sabemos que la única noción de realidad que vale la pena tener es la que experimentamos, y no algún hipotético mundo detrás de todo.

El concepto del "mundo como simulación" toma una vieja diatriba filosófica y le pone el traje de la tecnología. Eso no hace daño nadie: simplemente nos anima a examinar nuestras asunciones y precon-cepciones.



Imagen que representa la física cuántica   
                                SCIENCE PHOTO LIBRARY







El mundo cuántico es vago e indeterminado.

Pero hasta que se pueda demostrar que distinguir entre lo que experimentamos y lo que es "real" se traduce en una diferencia entre lo que observamos o hacemos, nuestra noción de la realidad no cambia de manera significativa.

A principios del siglo XVIII el filósofo George Berkeley argumentaba que el mundo era una mera ilusión.

Y para cuestionar esta idea, el vivaz escritor inglés Samuel Johnson exclamó: "yo refuto eso", y pateó una piedra.

En realidad, Johnson no refutó nada. Sin embargo, puede que se le haya ocurrido la respuesta correcta.


http://www.bbc.com/mundo/vert-earth-37355792




domingo, octubre 09, 2016

El diálogo, la base fundamental para la resolución de conflictos de manera pacífica


La construcción de una sociedad pacífica esta fundamentada en la familia, la célula indispensable de un gran tejido social.

Escuche el audio del Programa dando clic aquí:
http://caracol.com.co/programa/2016/09/17/en_familia/1474064540_876977.html#

Afectividad, la clave en la educación de los niños, niñas y adolescentes

La educación sexual de empieza desde el minuto cero de la vida de los seres humanos y la educación afectiva es el camino para que sus hijos comprendan el verdadero sentido de su sexualidad.


Escuche el audio del Programa dando clic aquí:

http://caracol.com.co/programa/2016/09/30/en_familia/1475189605_845791.html#
Vladimir Putin declara la Guerra Fría  a  Barack Obama

 Desde  la vieja URSS, las relaciones entre
ambas potencias nucleares no eran tan tensas.

EFE 09/10/2016 - 17:42


El presidente ruso, Vladímir Putin, le ha declarado la Guerra Fría a su homólogo de EE.UU., Barack Obama, y ha puesto prácticamente en suspenso las relaciones entre ambas administraciones hasta que se conozca la identidad del nuevo inquilino de la Casa Blanca. 

Putin ya no tiene nada que hablar con Obama, a la vista de las decisiones tomadas por ambas partes en las últimas semanas, aunque nadie dice que con la próxima administración norteamericana las cosas vayan a ser más fáciles.

Es un secreto a voces que ambos dirigentes nunca se han sentido cómodos sentados a la misma mesa, aunque el jefe del Kremlin nunca ha llegado a criticar directamente a Obama, quien sí ha acusado a Putin de recurrir a la fuerza para recuperar la gloria perdida.

Pero Putin cruzó definitivamente el Rubicón cuando anunció que Rusia abandonaba el tratado con EE.UU. de reconversión del plutonio militar, uno de los pilares del programa de desarme que tenía como objetivo acabar con la amenaza de una nueva Guerra Fría.

En respuesta, Washington suspendió la cooperación con Rusia en Siria, tras lo que el secretario de Estado, John Kerry, fue aún más allá al hablar de crímenes de guerra en Alepo, a lo que Moscú replicó con alusiones a Irak.

Según los expertos, ninguna de ambas decisiones son fatales, ya que EE.UU. ya no cumplía el tratado sobre el plutonio desde 2014 por su alto coste y la cooperación bilateral en Siria era papel mojado desde hace varias semanas.

El antagonismo dialéctico en forma de ultimátum, amenazas y acusaciones, sea en las tribunas de la ONU o en las declaraciones de la Cancillería o el departamento de Estado, es lo que nos extrapola a la Guerra Fría. 

La votación anoche de los dos proyectos de resolución para un alto el fuego en Siria fueron un inmejorable ejemplo de antagonismo, ya que Rusia vetó la propuesta francesa y seguidamente EE.UU. la rusa, que también proponía una tregua, pero no la suspensión de los bombardeos aéreos.

Desde tiempos de Ronald Reagan, que acusó a la URSS de ser "el imperio del mal", las relaciones entre ambas potencias nucleares no eran tan tensas, y la herencia que recibirá el futuro presidente norteamericano será envenenada.
La lista de afrentas es interminable: desde los ataques contra hospitales, escuelas o convoyes de la ONU en Siria a los ciberataques rusos contra instituciones políticas norteamericanas.

Por eso, Putin ha decidido poner sobre la mesa los deberes que debe cumplir la próxima administración norteamericana con la inestimable ayuda del Congreso para normalizar las relaciones con Rusia, ya que Obama ya está de salida.

Los analistas consideran que, ya que el nuevo presidente de EE.UU asumirá el cargo en enero, mejor iniciar las relaciones desde una posición de fuerza y lo ideal sería ya que Alepo cayera en manos del régimen de Bachar al Asad antes de las elecciones presidenciales.

Si no, cómo entender que Putin imponga condiciones imposibles de cumplir para el nuevo presidente de EE.UU., aunque éste sea el republicano Donald Trump, quien ha expresado su deseo de forjar una relación constructiva con el líder ruso.

EE.UU. nunca retirará las tropas y misiles que desplegó en lo que va de siglo en los países del antiguo bloque comunista que ingresaron en la OTAN (los bálticos, Rumanía y Bulgaria), al igual que no dejará de apoyar a Ucrania y rechazar la anexión de Crimea.

Tampoco es probable que levante las sanciones económicas y, menos aún, que compense a Rusia por las pérdidas económicas sufridas, como exige Putin.
Al parecer, según los analistas, el líder ruso ya se ha hartado de intentar que EE.UU. le acepte como un igual entre las naciones democráticas y ha decidido imponer sus propias reglas de juego, que van más allá de la idea del mundo multipolar.

Ante la renuencia de China a implicarse en la solución de los problemas mundiales, Rusia está dispuesta a asumir el papel de contrapeso a EEUU desde Siria a Ucrania.

A Putin le viene como anillo al dedo ese papel de líder mundial, ya que es la mejor forma de aplacar el descontento por la profunda recesión de la economía rusa y la represión de las libertades en su país.

Aunque Putin insiste en que Rusia no se verá empujada a una carrera armamentista como la URSS, el Kremlin ha aprobado costosísimos programas de rearme y se plantea reabrir sus bases en Cuba y Vietnam.

El problema es que algunos analistas temen que la situación se le vaya de las manos y, como ocurriera tras la invasión soviética de Afganistán, pasemos de las malas caras al aislamiento, el bloqueo y los choques armados en terceros países, una batalla que Rusia tendría perdida de antemano.


http://caracol.com.co/radio/2016/10/09/internacional/1476027740_404166.html



sábado, octubre 08, 2016

El Profesor" - Detachment




El espejismo de la democracia




La educación...















¿Por qué los estudiantes son importantes para la paz?



Los estudiantes de más de 30 universidades marchan hoy para pedir por la paz. Como en los tiempos de la Séptima papeleta, los                                jóvenes son los que reescriben el futuro de Colombia.



Foto: Guillermo Torres / SEMANA


Después de la victoria del No en el plebiscito por la paz, la incertidumbre política en Colombia cada vez es mayor. Las diferentes reacciones en internet y redes sociales llevaron a un movimiento estudiantil, que hace años no se veía en el país, a organizar una emblemática manifestación a favor de la paz.
Con velas y vestidos de blanco, cientos de estudiantes salieron a las calles a marchar exigiendo paz. La marcha silenciosa, como la han llamado, empezó poco después de las 5 de la tarde del 5 de octubre, partiendo del Planetario Distrital y con dirección hacia la Plaza de Bolívar. .
La intención de esta movilización, como contó a Semana Educación Julián Carrero, estudiante de la Universidad de los Andes y uno de los promotores de la marcha, es la de reivindicar que “los jóvenes queremos que el conflicto se termine con una salida negociada (no sabemos si con estos acuerdos o renegociando otros), y que el cese bilateral se mantenga”.
La victoria del No dio a este Grupo Interuniversitario de estudiantes de instituciones de educación públicas y privadas el motivo perfecto para unir tanto a los que votaron Sí, como a los del No, a los indecisos y a los abstencionistas. Un punto de encuentro, explica Carrero, como colectivo, en unidad, sin bandera política ni polarización. “Todos queremos vivir en paz”, concluye.
En el evento, que creó este colectivo en Facebook para convocar la movilización, a la que se han unido 30 universidades de todo el país (Universidad de La Salle, Universidad de La Sabana, Universidades de Los Andes, Universidad Javeriana, Universidad Santo Tomás y Universidad Central, entre otras), los promotores aseguran que su intención es que esta marcha tenga la misma trascendencia que tuvo el movimiento de la Séptima Papeleta. “Los jóvenes tenemos un papel muy importante: el de construir el país que vamos a vivir. Nosotros somos la generación que va a reemplazar a los gobernantes que tenemos ahora, a las personas que están liderando el país. Necesitamos rescatar los movimientos estudiantiles para dar respuesta a los momentos históricos que estamos viviendo”, señaló Carrero.
El manifiesto en las redes,  continúa: “Vamos juntos a marchar en silencio porque el conflicto nos duele a todos y todos queremos la paz. Queremos marchar en contra de la abstención, la polarización política, la violencia y la intolerancia”.
Juan José Burgos, estudiante de ingeniería de la Universidad Javeriana y promotor del grupo “Javerianos por la paz”, agregó que esta iniciativa pretende fortalecer las ideas de la paz y buscar salidas conjuntas entre todas las colectividades políticas. “Nosotros teníamos la idea de que si ganaba el Sí íbamos a invitar a los del No a que se unieran a Javerianos por la paz. Ahora que el No ganó, tenemos la misma idea: unirnos todos a trabajar por el país y debatir sobre qué hay que hacer para que el país salga adelante”, agregó.
Así mismo, los promotores del evento manifestaron que abogan por la reconciliación nacional e invitaron a todos los sectores, independientemente de su voto el pasado 2 de octubre a demostrar su respaldo y voluntad de alcanzar la paz. “Apoyamos que el proceso que comienza en los próximos días sea uno legítimo e inclusivo de todos los colombianos”, se puede leer en la convocatoria de la página en Facebook.
Una vez la manifestación llegue a la Plaza de Bolívar se hará un minuto de silencio por el perdón y las víctimas, luego con velas se formará el mapa de Colombia y se escuchará la voz de los participantes.
Este es el manifiesto que se leerá una vez los asistentes lleguen a la plaza:

Por todo lo que nos une y en contra de todo lo que nos separa

Los jóvenes de Colombia, los del SÍ y los del NO, los indecisos y los abstencionistas, reclamamos hoy nuestra vocería como ciudadanos en un momento crucial para el futuro del país. Que el mundo sepa que somos dueños de nuestro futuro y que no permaneceremos impávidos mientras otros deciden por nosotros.
Los jóvenes de Colombia hemos crecido en un entorno de violencia, odio y destrucción pero, aun así, comprendemos que nada de eso es “normal”. Y, lo que es más, ese no es el futuro que queremos para nosotros ni para nuestros hijos. Pese a las balas, las minas y las bombas, aún sentimos el dolor del otro y no reconocemos enemigos dentro de las fronteras de nuestra patria.
Los jóvenes de Colombia no tenemos en mente la próxima campaña presidencial, ni nos interesa fortalecernos políticamente, ni pretendemos complacer a alguna porción del electorado. Pensamos solo en nuestro futuro, en el país en el que queremos vivir, y en las vidas que podemos salvar si trabajamos unidos.
Los jóvenes de Colombia invitamos a nuestros padres, madres, abuelas y abuelos para que nos acompañen en esta lucha sin otra bandera que la de la Nación, sin otro partido que el de la reconciliación, y sin arma distinta a la razón. Exigimos que el centro de este proceso sigan siendo las víctimas y no los cálculos políticos, puesto que a aquellas no les podemos fallar.
Los jóvenes de Colombia confiamos en que el resultado del pasado domingo 2 de octubre no fue un portazo a la paz, sino una verdadera oportunidad para superar la polarización que tanto daño le hace al país, para tender puentes y hallar puntos de encuentro. Porque, aunque tengamos diferencias, no estamos divididos: todos somos Colombianos, todos queremos la paz y entre todos debemos construir un diálogo efectivo y eficaz para lograr un acuerdo viable, legítimo y duradero.
Los jóvenes de Colombia queremos que nuestros líderes, las FARC, e incluso el ELN, vean en el hecho político del pasado domingo, una oportunidad para que actúen con ese horizonte y aprovechen las alternativas que nos ofrece el Estado de Derecho para encontrar el camino incluyente hacia la paz.
Por eso los jóvenes de Colombia, sin ninguna estrategia, sin dobles intenciones, sin odios ni rencores, les exigimos a nuestros dirigentes y a quienes el día de hoy tienen incidencia en nuestro destino que no sean inferiores al compromiso histórico que se les ha otorgado. Confiamos en que tendrán todos, incluidas las FARC, la grandeza para mostrar el amor que dicen sentir por nuestro país cediendo, negociando y conversando como lo que somos: hermanos colombianos.
¡QUE LA PAZ SEA LA VICTORIA DE TODOS!
Por todo lo anterior, los JÓVENES DE COLOMBIA:
  1. Rechazamos todo tipo de violencia cualquiera que sean las ideologías o intereses que pretendan justificarla.
  2. Exigimos el respeto de los derechos humanos en Colombia.
  3. Reiteramos que el Derecho a la paz es de obligatorio cumplimiento y no aceptaremos que se siga vulnerando.
  4. Exigimos que se mantenga el cese bilateral al fuego como garantía para los ciudadanos y como expresa voluntad de la búsqueda negociada del fin del conflicto.
  5. Creemos firmemente en el diálogo nacional como medio efectivo para encontrar el camino hacia la construcción de paz. Por ello, consideramos que las negociaciones con las FARC y el ELN no se deben abandonar.
  6. Demandamos enérgicamente al Estado y sobre todo a la ciudadanía, reconocer la importancia de la participación ciudadana y hacer uso responsable de esta.
  7. Reiteramos la necesidad de escuchar la voz de todos los colombianos, especialmente, la de los habitantes del campo, quienes han sido los más afectados por el conflicto y los más olvidados por nuestra nación.
  8. Exhortamos a la reconciliación del país, que solo es posible entendiendo la necesidad de reconocer la diferencia y convivir en paz en medio de esta.









http://www.semana.com/educacion/articulo/estudiantes-marchan-por-la-paz-en-colombia/497861

El triunfo del NO y el fracaso de la educación colombiana



La derrota del Si representa es una expresión del fracaso de un sistema educativo que no logra transformar las maneras de pensar, convivir y comunicarse de su población.


Un país en el que 3 de cada mil personas saben leer de manera crítica no se mueve por las ideas, sino por emociones primarias como el miedo, la ira o la venganza. Un país en el que la mitad de los jóvenes que viven en zonas de conflicto dicen que atropellarían a los demás si eso les produce beneficios muy difícilmente logrará reconstruir el tejido social y la confianza. La oposición comprendió a cabalidad estas ideas tan sencillas en la pasada contienda del 2 de octubre en torno a la paz y para sacar a flote esas emociones primarias construyó una argumentación elemental basada esencialmente en tres falacias.
La primera: Que al votar por el SÍ, se le estaba dando el poder a los guerrilleros de las FARC, que por esa vía el país caería en la órbita del “Castrochavismo” y que nos volveríamos tan inviables como lo es, actualmente, Venezuela. Una idea que un menor de edad con buena formación podría desmentir, ya que, con un análisis relativamente sencillo, es fácil concluir que no hay diferencias entre el programa económico del presidente Santos y del senador Uribe. También es sencillo concluir que ninguna de las medidas acordadas en La Habana marchaba hacia la estatización de los servicios, la expropiación de la propiedad privada o el control de los medios de producción y de los sistemas de comunicación por parte del Estado. Lo único que contempla el acuerdo es construir vías y apoyar con tierra, tecnología y crédito a los campesinos que han vivido totalmente huérfanos de Estado durante toda su historia.
Uribe -que es una persona muy inteligente- sabe que su afirmación es una falacia; es decir, una mentira con cara de verdad. Aun así, la repitió una y mil veces, porque también sabe que todas las guerras y dictaduras se alimentan de la manipulación del miedo y la ira, algo fácil de lograr en un pueblo que ha recibido una educación de tan mala calidad como la que se ha brindado hasta el momento en el país.
Segunda: La oposición repitió una y mil veces en toda su campaña que en Colombia no existe una guerra civil. A pesar de que hemos tenido 8 millones 100 mil víctimas, 225 mil homicidios, 87 mil desparecidos y más de 7 millones de desplazados, sus representantes repitieron, una y otra vez, que Colombia no había desplazados sino migrantes que querían viajar por las diversas regiones conociendo el país. La idea que se deriva es que lo que tenemos como guerrilla es un grupo de asesinos que se lucran del narcotráfico. Esta idea ha sido desmentida por todos los estudios académicos que se han hecho sobre el tema y, una vez más, fue completamente rechazada por la Comisión Histórica del conflicto, recientemente creada. Aun así, estamos ante una gran mayoría de la población que no logra extraer una sola idea central en un párrafo; mucho menos podrá leer, entender e inferir a partir del informe final de esta Comisión, de 565 páginas, o el Acuerdo con las FARC, de 297.
Uribe sabe que está inventando una segunda falacia; es decir, una mentira que de tanto repetir, llega a parecer como una verdad. Entonces, ¿para qué lo hace? Al hacerlo, saca a flote la ira. Si se reitera que el gobierno quiere premiar a los “narcoterroristas de las Far”, logra su objetivo: florecen la ira y la sed de venganza de un pueblo que toda la vida ha vivido en guerra, y que, debido a ello, ha envenenado y endurecido el corazón.
Tercera. La oposición lo dice una y otra vez: “El gobierno Santos es corrupto”. Lo dice sin pudor y sin temor. Lo dice sin reconocer que su propio gobierno es, hasta ahora, el caso en la historia colombiana en el que el mayor número de ministros y altos dirigentes han sido investigados y detenidos por la justicia. Para argumentar su afirmación recurre a un término coloquial: “mermelada”. La idea es que este gobierno logra sus propósitos corrompiendo a las personas, entregando dádivas a quienes inicialmente se oponían y dinero público a quien lo apoye. Y la pregona a los cuatro vientos, ya que sabe que la sociedad, los medios y el gobierno, le tienen tanto temor, como el que tienen los niños ante los padres más agresivos y autoritarios. Sabe que, por temor, su voz no será silenciada.
Las recientes elecciones ante el plebiscito nos demostraron que en Colombia coexisten tres países: Uno indiferente ante la suerte que corran sus conciudadanos. A ellos pareciera darles lo mismo que continuemos enfrentados a bala o que terminemos la guerra en un mes o después de cien años de soledad y muerte. Es el país de los abstencionistas. Según los primeros estimativos, estamos hablando del 63% de la población.
Un segundo país está anclado en el pasado. No quiere justicia, sino venganza. No quiere reparación, sino cárcel. No quiere comprensión, sino que destila odio. Es claramente la población a la cual el Uribismo le dirigió su mensaje; y por ello, fue presa fácil de un discurso muy sencillo y repetitivo, lleno de falacias, mentiras y de verdades a medias, que tenía como propósito incitar el odio, la ira y la venganza, los combustibles principales en todas las confrontaciones.
Un tercer país es el que está emergiendo, aunque todavía está por inventarse, pero ya ha alcanzado la mitad de los votantes. Se alimenta de esperanza, perdón, reconciliación y paz. Es un grupo con mayor nivel educativo y lectura crítica. Es una población que estuvo silenciada durante los dos primeros gobiernos de Uribe a punta de chuzadas a sus teléfonos y amedrentamiento; comenzó a florecer, especialmente en las artes, la intelectualidad y las letras y se ha expresado en distintos momentos bajo formas tan diferentes como la séptima papeleta, la ola verde o la mancha amarilla, entre otros.
Educar es esencialmente formar mejores seres humanos, individuos con criterio y capacidad para comunicarse, pensar y convivir con los otros. En términos de Kant, educar es formar “mayores de edad”; es decir, individuos con criterio propio a nivel cognitivo y moral. De allí que hoy tenemos que reconocer que la educación no ha podido movilizar al 63% de los colombianos para que participen activamente en la construcción de una mejor sociedad. No hemos podido doblegar su indiferencia. Tampoco hemos podido enseñarles a argumentar, leer de manera crítica, escribir e inferir a los estudiantes que pasan por nuestras manos. Según las pruebas SABER, menos del 2% de la población tiene un nivel avanzado en argumentación, deducción e inferencias. Y este dato ha sido corroborado en cuanta prueba nacional e internacional hemos participado.
Lo que se infiere de la reflexión anterior es que hemos fracasado como sociedad al intentar convertir la ira en alegría y el odio en solidaridad. No hemos logrado formar individuos que actúen impulsados por un criterio propio para pensar, analizar o decidir. Lo que permite ratificar que nuestro sistema educativo ha fracasado en su intento por cambiar las estructuras cognitivas y valorativas de los estudiantes.
Por tanto, el principal obstáculo de la paz en Colombia, no son las FARC, sino un sistema educativo incapaz de modificar las maneras de pensar, de comunicarse y de convivir de los futuros ciudadanos. Lo anterior implica que no podremos sacar adelante un proceso que establezca una paz verdadera y duradera mientras no hagamos una profunda revolución educativa que transforme los fines y los contenidos de la educación en el país, mientras no actualicemos los sistemas de formación de los maestros y no dotemos de autonomía a las instituciones educativas, para que la comunidad educativa vuelva a lanzar en cada una de ellas sus proyectos educativos. Por ahora, la “revolución” que se hizo al sistema educativo durante las dos administraciones de Uribe ha pasado a la historia como una de las más fracasadas, ya que no enseñó ni a leer, ni a pensar ni a convivir.
Tenía toda la razón Alberto Merani cuando concluía que sin educación de calidad no podrían existir las democracias. Colombia no será una democracia mientras su sistema educativo no logre mejorar el nivel de argumentación e interpretación de su población. Mientras eso pasa, una gran parte de la población será indiferente ante el destino de sus conciudadanos; la otra, seguirá presa del odio y la ira, emociones que hábilmente han sabido manipular quienes quieren retornar al poder en el 2018 y quienes se han obsesionado con impedir que durante el gobierno Santos se firme la paz. En consecuencia, hay que pedirle a Mauricio Babilonia que mande a recoger las mariposas amarillas que soltó, porque la guerra todavía no termina.
*Director del Instituto Alberto Merani es consultor de Naciones Unidas en educación para Colombia. @juliandezubiria

Lo nuevo de The Rolling Stones


Just Your Fool - Blue & Lonesome






La legendaria banda lanzará el 2 de diciembre su nuevo álbum ‘Blue and lonesone’. Así suena 'Just Your Fool' uno de los doce temas última producción.

Desde 2005 los seguidores de The Rolling Stones no habían tenido la oportunidad de conocer una producción discográfica de esta banda de rock. Una década después, en medio de su gran gira por América Latina y Estados Unidos, lanzan Blue and Lonesome.
Ya se había generado una gran expectativa sobre esta producción, que fue grabada en tan solo tres días, gracias a las los adelantos que había dado el grupo a través de Twitter, donde publicaron dos videos de diez segundos en un estudio de grabación.
Una de las sorpresas del álbum es que en dos de los 12 temas del álbum cantan junto al guitarrista y cantante de rock y blues Eric Clapton. Esta colaboración inesperada fue posible porque Clapton se encontraba grabando también el estudio de grabacíón ‘British Grove Studio’ de Londres (Reino Unido) su propio álbum.
Le puede interesar: El rock and roll se niega a morir
"Este disco lleva a la banda de regreso a sus raíces y a su pasión por el blues, que siempre han estado en el alma y corazón de The Rolling Stones", dice el comunicado que la banda británica publicó en su página web
La banda conformada por Mick Jagger (voz y arpa), Keith Richards (guitarra), Charlie Watts (batería), y Ronnie Wood (guitarra) estuvo acompañada también en su grabación por Darryl Jones (bajo), Chuck Leavell (teclados) y Matt Clifford (teclados).

Los temas de este álmbum son Just Your Fool, Commit A Crime, Blue and Lonesome, All Of Your Love, I Gotta Go, Everybody Knows About My Good Thing, Ride ‘Em On Down, Hate To See You Go, Hoo Doo Blues, Little Rain, Just Like I Treat You, I Can’t Quit You Baby.
Blue and Lonesome muestra a The Rolling Stones en sus días como una banda de blues cuando tocaron la música de Jimmy Reed, Willie Dixon, Eddie Taylor, Little Walter y Howlin Wolf, artistas cuyas canciones se ofrecen en esta producción.
“Este álbum es una prueba manifiesta del amor y la pasión con que The Rollings Stones hacen música”, concluyó Don Was, co-productor del álbum.
http://www.semana.com/cultura/articulo/the-rolling-stones-nuevo-album-de-blue-and-lonesone/497945