lunes, mayo 23, 2022

Técnicas de Manipulación Mediática

    


La manipulación mediática a la que somos sometidos a diario. 



“El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos”.

1. La estrategia de la distracción. 

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público   interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. 

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad. 

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas 1980-1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir. 

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. 

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante.


¿Por qué? “Si uno se dirige a una   persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos”.

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. 

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un cortocircuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas,   deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. 

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. 

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido,   vulgar e inculto, cero lectura.

9. Reforzar la auto-culpabilidad. 

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, ¡sin acción, no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes.

Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.


domingo, mayo 22, 2022

La idea del arjé en la filosofía griega


Comprende tres aspectos:

Origen explicativo de la naturaleza, de donde se conforman todos los seres. Los griegos conciben el universo como algo eterno, y para explicar su origen se ha de recurrir a algo que prevalezca a través del movimiento: para unos será el aire, para otros el agua. 

Sustrato, de lo que están compuestos todos los seres. 

Causa, que explique el movimiento o cambio. 

La primera escuela presocrática que nos encontramos es la de los milesios, sobre el s. VII a. C.; a ellos se debe las primeras identificaciones del arjé. 

Distinguimos: 

Tales de Mileto. Sostiene que el arjé es el agua, que a través de distintos procesos de condensación y rarificación produce ola multiplicidad.

Anaxímenes de Mileto. Identifica el arjé con el aire.         

Anaximandro de Mileto. Probablemente el menos convencido del carácter racional del conocimiento, identifica el arjé con algo indeterminado, al que denomina apeiron, algo que no podemos entender o conocer. 

Pitágoras, tras estudiar matemáticas en Egipto regresa a Grecia donde funda una escuela que, por su carácter esotérico y cerrado más bien puede considerarse como una secta. 

Introducen las matemáticas como la estructura del universo. En un principio observaron que la realidad tiene un comportamiento matemático: se pueden medir fenómenos, se observan proporciones. 

Llegan a la conclusión de que el orden del Universo es matemático; y como todo lo matemático puede reducirse a números, llegaron a la conclusión de que el arjé  de las cosas son los números. 

Según los pitagóricos los números aparecen en parejas, por lo que afirman que la naturaleza es algo dualista: noche-día, macho-hembra, Todo se organiza por parejas de la que destacan par - impar. 

Finalmente asignan a cada cosa un número. Por ejemplo, al Universo, por considerarse perfecto, se le asigna el número 10, que para los griegos era el número más perfecto. Por eso el Universo habría de estar formado por una gran masa de fuego, que es el sol, rodeado por nueve planetas que giran en órbitas circulares. 

Entre los siglos VI - V a. C. nos encontramos con la figura de Heráclito de Éfeso. Parte del dinamismo y movimiento del Universo, movimiento que, sin embargo, según él, no nos lleva al caos, sino que está sometido a un orden, armonía o ley: la dialéctica. Esta es consecuencia del equilibrio que se produce entre la lucha de contrarios. La dialéctica es pues, según Heráclito, el arjé explicativo del Universo, que representó mediante el fuego.

Parménides de Elea, sostiene, sin embargo, tesis contrarias a las de éste.

Partiendo de unas afirmaciones a primera vista evidente:

·    lo que es existe

·    lo que no es no existe,

Llega sin embargo a unas conclusiones bastante peculiares:

·    el movimiento no existe, puesto que es el cambio de una cosa que es a otra que no es, o viceversa.

·    la diversidad no existe, porque si existiera más de un ser, uno no sería el otro y el otro no sería el primero.

El arjé será por lo tanto un ser inmóvil y único; es pues, el único filósofo griego que niega el movimiento.

Sin embargo, hay que explicar un movimiento que parece evidente. Para ello Parménides dice que existen dos vías de conocimiento, la vía de los sentidos o la opinión (doxa) y la vía de la razón o la verdad (aletheida). Los sentidos nos engañan hasta el punto que nos parece que existe el cambio. Sin embrago, la razón nos puede demostrar que el movimiento es algo imposible. 


Tuvo dos discípulos, Zenón de Elea y Melisso de Samos que demostraron racionalmente la imposibilidad del movimiento mediante aporías, razonamientos de los cuales si admitimos los fundamentos tenemos que admitir las conclusiones.


De la unidad no puede surgir la pluralidad, porque supondría el paso del ser al no ser. 


A partir de Parménides los filósofos adoptan el pluralismo, es decir, admiten una pluralidad de realidades que existen desde siempre y que por lo tanto son eternas.

El primer pluralista fue Anaxágoras (s. V a. C.), según el cual la realidad está formada por unas partículas que denominó homeomerías, que traducido literalmente significa todo está en todo y participa de todo. 

Para explicar el cambio de estas partículas, el movimiento, nos habla de un nous o entendimiento universal: una realidad espiritual, divina, que imprime el movimiento a esta partícula provocando su mezcla y la creación de sucesivos y eternos mundos. Es un concepto muy importante, pues es la primera vez que aparece la idea de una realidad divina. 

Sin embargo, una vez llegado a este punto no acierta a completar sus teorías: ¿creó esa realidad divina las partículas?, ¿es eterna? 

Recurre entonces a una segunda explicación mediante el éter, homeomerías especiales en eterno movimiento, que imprime éste movimiento a las restantes. Anaxágoras pues se debate entre el finalismo y el mecanicismo. 

Demócrito de Abdera (s. V a. C.), recibe su influencia de los planteamientos de Parménides: existe una única realidad en el Universo, pero esa realidad no tiene por que ser esférica. Para él los átomos o partículas que forman el Universo tienen multitud de formas y son eternos, múltiples desde la eternidad. 

Para explicar el movimiento, Demócrito afirma que es precisamente el no ser, el hecho de que "el no ser no exista", lo que explica el movimiento. Expliquemos esta idea: el no ser significa la ausencia, el vacío, un vacío que sirve como campo de acción para que se produzca el movimiento, para que el átomo se dirija a éstas zonas y se combine. El movimiento no surge en un momento determinado, es eterno.   

¿Existe algún orden, una realidad que le confiera una finalidad? No, según Demócrito el Universo no tiene finalidad externa ni está sometido a un Dios. Se define pues totalmente por el mecanicismo: para él los movimientos se producen al azar.   

Letra clara, legible, sin tachones, borrones ni liquid paper.


 


El retorno de lo arcaico

 

Maffesoli ha compuesto un libro -Iconologías. Nuestras idolatrías post-modernas [1]- que trata de mitos, emociones, iconos, figuras emblemáticas, obsesiones y contrastes de nuestra época. Lo ha hecho con el estilo crítico y comprensivo con el que Barthes escribió sus Mythologies, es decir, a propósito del variopinto, efímero y variable tejido de símbolos que compone la vida actual y que puede ser leído en clave sociosemiótica y antropológica. Su lectura es entretenida y enriquecedora, permite gozar de la expresión sin perder profundidad; consiente, tomar en serio lo banal –que como decía Paul Valery es lo que somos casi en un 100%.

Maffesoli ha recopilado nuestros iconos mediáticos -que celebramos colectivamente como si fuesen tótem de la tribu- en todos los ámbitos: en el deporte (Ronaldo, Messi), en las series y concursos de televisión (gran hermano, supervivientes, realitys, loft store), en la política (Guevara, Sarkozy, Segolene Royal), en la literatura y el cine (Harry Potter), en nuestras costumbres (el tatuaje, el piercing), en la red (MySpace, second Life, Google). Y los ha leído como un texto complejo, pero que remite a un mensaje unitario. Ese mensaje es que la sociedad post-moderna consiste en un retorno a lo arcaico, al ser humano más básico, al que posee una animalidad fuerte: un instinto ligado al territorio y al clan, al que valora lo emotivo más que lo racional y siente la pulsión de apego y fusión a los demás. Retorno que es celebración, vitalidad, y rito colectivo y que conduce al sentimiento perenne de la ambigüedad de la vida donde la vida convive con la muerte y la claridad con la oscuridad.

Maffesoli había avanzado bastante de todo este razonamiento en su anterior Le temps des tribus. Su tesis es que la racionalidad del pensamiento moderno decaía por saturación. Había creado sociedades frías, distantes, funcionales e higiénicas donde hasta el cuerpo había  quedado excluido. Pero, de pronto e inopinadamente, los sentimientos nativos ligados al instinto del clan y de las tribus rebrotaban con fuerza, como expresando la liberación de una vitalidad hasta ahora sofocada. De ahí, el frenesí multitudinario que se aprecia en la explosión de conciertos, fiestas, encuentros de multitudes –sobre todo entre los jóvenes-; o el gusto recuperado de marcarse el cuerpo con tatuajes o piercing, de mostrar ostentosamente el cabello, el cuerpo desnudo, y de vivir la vida con una marcada emotividad.

El autor va desgranando su pensamiento a base de contraposiciones de dos géneros de mitos o valores, unos correspondientes al universo clásico y apolíneo a que ha dado lugar la modernidad racionalista y otros, los que se relacionan con una visión dionisiaca de la vida - excesiva, emotiva, lúdica, corporal, oscura y hasta diabólica -. 

Se presentan algunas de estas oposiciones: 

 

Modernidad

Post-modernidad

Racionalidad

“Emocionalidad”

Iconoclasta

Idólatra

Comprometida

Desentendida

Activa

Pasiva

Apolínea

Dionisiaca

Futuro

Presente

Lejanía

Proximidad

Claro

Claro/oscuro

Frío

Caliente

Clásico

Barroco

Funcional

Ornamental

Orden

Desorden

Sociedad

Comunidad

Individuo

Relación

Sobriedad

Gestualidad

Serenidad

Vitalidad

Silencio

Sonoridad

Separación

Vínculo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

Funcionamiento y extensión de los mitos

El análisis iconológico permite desentrañar y analizar los mitos contemporáneos: “Suele decirse que los sueños hacen crecer a los niños. Y no sólo a ellos, por lo demás. Lo cierto es que los mitos, cristalización de los sueños colectivos hacen que una sociedad sea lo que es”. Por eso es importante saber “detectar e interpretar” estos mitos, “porque cada época debe saber elaborar el atlas de su imaginario para establecer sus referencias e identificar el “rey secreto” que, más allá de los poderes aparentes, la rige en profundidad”. 

¿Qué son los mitos para Maffesoli? Basándose en Levi-Strauss, señala que “la cualidad esencial del mito es la redundancia. El sermo mythicus sólo tiene la apariencia de un discurso demostrativo: no es de tipo silogístico, ni su relato se basa en el encadenamiento positivo de hechos. Es un sermón destinado a la persuasión, y que se basa en la acumulación obsesiva de imágenes, todo ello con una pretensión menos de convencer, de interesar a una mente racional, que de seducir, intentar llegar al corazón y suscitar emociones colectivas”. Así el despliegue de esa obsesión por la redundancia del mito se realiza, a través de los “iconos emblemáticos”, en figuras emblemáticas y en “metáforas obsesivas” –“es decir en iconos que enraízan profundamente en el subsuelo del psiquismo colectivo”.

La presencia mediática y social de los mitos viene a significar un fenómeno de re-“tribalización” de la vida social. “El proceso tribal ha contaminado el conjunto de las instituciones sociales”. Con ello han vuelto no sólo los grupos de jóvenes que sienten el vínculo tribal, sino, las sectas: “En la sucesión de ciclos, tras las ideas y los sistemas universales, llega la revitalización de las humildes imágenes tribales, de los bellos iconos, de esos “idiotismos” un tanto idiotas que sirven como tótems alrededor de los cuales se congregan los creyentes convencidos”. En este sentido, puede decirse que la “re-tribalización” de lo social viene, de alguna manera, a ocupar el hueco que ha dejado la religión, de ahí su fuerte componente de fe y emotividad.

Ambivalencia de la post-modernidad

A diferencia de Barthes que con sus Mythologies buscaba la depuración racional de los mitos para proponer, lo que se nos podría permitir denominar, el “grado cero del pensamiento racional”, Maffesoli practica una lectura doble del mito post-moderno. De un lado, lo celebra, como una vuelta al entusiasmo, a las raíces hondas de lo humano y como reconocimiento de la inevitable ambigüedad (mal-bien; claro-oscuro; vida-muerte; individual-grupal) de la existencia.

Reconoce en este sentido su aspecto saludable de rebeldía frente a los abusos del modelo higienista de la Ilustración y del racionalismo, lo mismo que su aspecto comunitario: “Redes de redes en que el afecto, el sentimiento, la emoción desempeñan un papel fundamental.

Los diferentes mitos tribales están     constituidos ante todo, a base de emociones, de fusión, de efusiones, y de gregarismo. Ellos son los que, en todos los ámbitos, están (re)actualizando la pasión comunitaria” (p.192)[2].

De otro lado, Maffesoli reclama ante el mito una atención, un análisis detallado e, incluso, actitudes que permitan zafarse de los excesos de estos mitos. Reclama huir del tribalismo cuando señala que la exclusión –en muchos “comités de lectura, comisiones universitarias, etc.- se basa en la simple “ayuda a los miembros del clan y repudio a los que no lo son” (p.99).

“Evidentemente, estos procedimientos de inclu- sión y de exclusión se realizan siempre bajo una cobertura de racionalización, con argumentos que legitiman lo que no es más que la expresión de nuestro ancestral fondo animal: acondicionar nuestro propio espacio vital, escatimar el aire que se respira” (p. 99).

De la síntesis de ambos enfoques resulta una actitud prudente, a veces irónica, con que Maffesoli analiza y discute la iconología post-moderna.

Iconos destacados

El libro de Maffesoli resulta enriquecedor, y sus lecturas de la mitología contemporánea mezcla la aproximación sociológica con la reflexión humanista y filosófica, desentrañando el valor de los síntomas y proponiéndonos consideraciones vitales. He aquí algunas de sus lecturas.

El retorno del barroco

“El placer de decirle sí a la vida, un sí a pesar de todo que bien expresado en el juego de las apariencias, es la puesta en escena de un goce que ya nos e aplaza en paraísos celestes o terrestres, sino que se repatría en el aquí y ahora. Hay momentos en los que prevalece la profunda superficialidad de las cosas” (…) “El barroco es la manifestación, vivida en la cotidianeidad, del desorden de todas las pasiones. Desenfreno de los sentidos anunciado por Rimbaud, y que tiende a trivializarse” (p. 25).

Comercios (de proximidad)

“La globalización estimula, por compensación, los diversos localismos (…) paralelamente a la macdonaldización del mundo asistimos a una revalorización de los productos vernáculos y del sentimiento de pertenencia tribal que no dejan de provocar” (p. 47). (…) “Lo cual remite a una sensibilidad ecológica. En sentido estricto, prestar atención a esta casa (oikos) que nos es común. Cuidar de ella. Saberla habitar, aquí y ahora, más que estar siempre a la espera de una casa mejor en un futuro más o menos próximo o lejano” (p. 49).

Cool: “Ser dueño de sí mismo y amo del universo es lo que sirve de fundamento a la educación moderna, y lo que servirá de motor para la elaboración del contrato social, para la economía que es su causa y efecto”. (…) “En cada uno de estos casos, el activismo es la palabra clave… (…) “Pero ahora vemos como se insinúa una relación diferente con la naturaleza y con los otros. Y en la jerga contemporánea la expresión cool mec –‘tranqui tío’ en castellano- traduciría adecuadamente esta nueva actitud: una disponibilidad al mundo, una especie de desenvoltura con respecto a uno mismo, pero también con respecto a los demás".               

“En este sentido, el desarrollo de un estilismo desestructurado, la multiplicación de indumen-tarias holgadas que caracterizan el aspecto del prêt-à- porter contemporáneo y, sobre todo, su forma caricaturesca, el porte de los pantalones baggy, todo esto no deja de ser instructivo para entender una mitología en el que el dejar vivir prevalece sobre el criterio de eficacia activista”.

Dionisos (El retorno)

“Estar poseído por los objetos que creíamos poseer, conceder importancia al sentido estético de las cosas, participar en las múltiples histerias (deportivas, musicales, religiosas, políticas) que ritman la vida social […]” “Nombre propio, Dionisos puede convertirse en adjetivo calificativo, dionisiaco. Asimismo, puede designar una forma de sabiduría dionisiaca, que incita a gozar, bien que mal, de esta tierra y sus frutos […] “Dionisio y el orgiasmo, al no ser en absoluto reductible al orgasmo sexual, es ante todo, y en todos los aspectos, el juego de las pasiones (orgé) colectivas. Pues una libido generalizada no se limita a un pansexualismo un tanto reductor. Es una especie de rumor subterráneo, que contamina progresivamente, todas las maneras de interpretar el mundo”.

Reality show

“´Supervivientes´ ‘Operación triunfo’… la estructura fundamental es idéntica: el universo se subjetiviza, mientras que el psiquismo se objetiviza”. “Los llantos y el crujir de dientes parecen patrimonio común de este tipo de programas. Y todo ello, en ocasiones, de manera paroxística, incluso agobiante. Pero ¿no es eso precisamente en lo que consiste la humilde grandeza de una vida trágica? Vivir la propia muerte todos los días es ciertamente el elemento inconsciente, pero esencial, de cualquier existencia. (…) Y es lo que, en nuestros días, explica el éxito de estos míticos programas. En todas las épocas, la misión del juego ha consistido en recordar, paradójicamente, esta dura ley humana: existe una relación intrínseca entre la vida y la muerte” (p. 107).

No estamos lejos de la idea de “masa” de Canetti en su célebre texto Masa y poder.

[1Barcelona: Península, 2009

[2No estamos lejos de la idea de “masa” de Canetti en su célebre texto Masa y poder.


http://www.jmpereztornero.eu/2009/12/14/el-retorno-de-lo-arcaico-segun-maffesoli/


Apuntes:

Ícono. Símbolo que mantiene una relación de semejanza con el objeto que representa.

 

Prêt-à-porter. Que está confeccionado en serie según unas medidas o tallas predeterminadas que se acomodan a un gran número de personas.

Dionisíaco. En general, propio de la naturaleza atribuida al dios griego Dioniso (dios del vino y de la sensualidad). El significado del término fue introducido por Nietzsche, en su obra: "El origen de la tragedia", para referirse al componente pasional, oscuro, vital que, en la tragedia griega (principalmente en las de Esquilo,), armonizándose con lo apolíneo (que poseía caracteres opuestos) contribuía a hacer de ésta la expresión serena y elevada de la relación de los griegos con la vida y con la naturaleza. 

Redes sociales y aplicaciones de consumo masivo:

Facebook, X (antes Twitter), LinkedIn, TikTok e Instagram, Tinder, YouTube, Pinterest, Goodreads, DeviantArt, MyFitness, Snapchat, Pinterest, WhatsApp, Telegram, Threads, Bumble, Caffeine, Clubhouse, Discord, Facecast, Mastodon, Nextdoor, OnlyFans, SteemIt, Supernova, Swarm, Twitch, KICK, Lemon, Bereal, Kiwi.

 

Lecturas complementarias y de profundización:

 

Redes Sociales

Las redes sociales son estructuras formadas en Internet por personas u organizaciones que se conectan a partir de intereses o valores comunes. A través de ellas, se crean relaciones entre individuos o empresas de forma rápida, sin jerarquía o límites físicos.

https://www.rdstation.com/es/redes-sociales/ 

 

Cómo afecta el uso de las redes sociales a los adolescentes

https://childmind.org/es/articulo/como-afecta-el-uso-de-las-redes-sociales-los-adolescentes/

 

Los peligros en la red son reales

Uno de los retos que tienen los padres en este regreso a clases es enseñarles a los niños a cuidarse en la red.

María Alejandra Moreno - El Espectador

https://www.elespectador.com/tecnologia/los-peligros-en-la-red-son-reales-article-541226/

 

El uso frecuente de redes sociales podría generar cambios en el cerebro de los niños

Un nuevo estudio sugiere que los adolescentes que usan con frecuencia las redes sociales muestran una mayor sensibilidad a los comentarios y a la aprobación de sus compañeros. 

https://www.elespectador.com/ciencia/el-uso-frecuente-de-redes-sociales-podria-generar-cambios-en-el-cerebro-de-los-ninos/