martes, enero 30, 2018

Cómo aprenden a leer los niños de hoy


La  icónica cartilla Nacho ha sido desde hace más de 40 años el instrumento predilecto de las instituciones educativas para enseñar la lectura y escritura.
¿Pero será que sigue funcionando de la misma manera? Responden los expertos.

En la historia de la educación colombiana, las cartillas han marcado un punto significativo en el proceso de aprendizaje de la primera infancia. Incluso antes de Nacho, la cartilla que desde 1972 se usa para enseñar lectura y escritura, existieron distintos libros como la Cartilla Charry, Alegría de Leer y Coquito. Al observarlos se nota una pequeña transformación en el método de aprendizaje y que los contenidos se fueron haciendo menos complejos y más didácticos para la comprensión de los pequeños.

Ante esto, un interrogante que surge es si los niños de hoy aprenden distinto.  Para la pedagoga Diana Carreño, no existen cambios generacionales significativos en el proceso de aprendizaje que se da en las aulas de clases. Según ella, estas siguen siendo unidireccionales, y solo se espera del niño que escriba y acepte la información, no se piensa en lo que a él le gusta.

Lo único que cambia constantemente son las herramientas usadas para acompañar ese aprendizaje, y a las cuales los maestros e instituciones se adaptan.

Las nuevas tecnologías juegan un papel importante en este aspecto y son necesarias en el acompañamiento del pequeño, pues las generaciones actuales avanzan a la par de ellas. Pero la pedagoga reitera que “es más importante la relación adulto-niño, porque les permite aprender de la experiencia y el conocimiento de otros”. Además, señala que los libros son el instrumento esencial para lograr que el estudiante se anime a aprender de manera autónoma.

Para otros, sin embargo, las tecnologías han hecho que herramientas como la cartilla Nacho se consideren obsoletas. Así piensa Omaira Tapiero, lingüista y docente de la Universidad Distrital, para quien el habla, la lectura y la escritura son procesos que cuentan con la misma complejidad y predisposición para ser generadas por los seres humanos, ya que son innatas y de origen cognitivo.
Según la lingüista se debe mantener vivo el proceso de enseñanza en los niños. Para ella aprender es preguntar y esto se logra al generar la curiosidad y duda estimulando así la necesidad de la investigación.

El método Montessori es uno de los proyectos más conocidos que se ha implementado en las escuelas y ejemplifica los intentos de cambios en los procesos educativos. Se basa en la observación clínica del maestro y de considerar al alumno como un ser competente. A pesar de que aún se ve a la escuela como tradicional, existen iniciativas de profesores como Alexander Rubio que por medio del yoga transmite conocimiento a sus estudiantes y aporta en su crecimiento.

Ideas como estas son las que van a la vanguardia de los cambios que llegan con cada generación.


http://www.semana.com/nacion/educacion/articulo/metodos-para-que-un-nino-aprenda-a-leer/553175







HORARIO MIÉRCOLES 31 DE ENERO  DE 2018

                 INSTITUCIÓN EDUCATIVA OCTAVIO HARRY - JACQUELINE KENNEDY



  Hora
7º2
7º3
8º1
8º3
9º1
9º2
ADRIANA
CATALINA
SOCIALES
CINDY
IMELDA
ANALBYS
ALFREDO
CATALINA
CINDY
IMELDA
JUAN CARLOS
CINDY
ALFREDO
JUAN D.
GLORIA
ELVIA
SOCIALES
VICTOR
ALFREDO
JUAN D.
GLORIA
ELVIA
JORGE M.
VICTOR
ROSARIO
EUCARIS
ALFREDO
ELIZABETH
JORGE M.
GLORIA
ROSARIO
ANALBYS
ALFREDO
EUCARIS
ELVIA














  Hora
10º1
10º2
11º1
11º2
JORGE M.
JUAN CARLOS
EUCARIS
ELIZABETH
ANALBYS
JORGE M.
ELIZABETH
ELVIA
    ELIZABETH
CATALINA
JUAN CARLOS
EUCARIS
JUAN CARLOS
IMELDA
EUCARIS
CATALINA
ECONOMÍA
ANALBYS
IMELDA
CATALINA
FILOSOFÍA
ELIZABETH
IMELDA
JUAN CARLOS







































miércoles, enero 24, 2018

Malla Grado 9°

Primer Periodo  Ciencias Sociales



























"Filosofar siempre  ha sido un acto subversivo": 

Mariana Garcés, filósofa

Aunque la filosofía está cada vez más arrinconada en los planes de estudio, la filósofa Marina Garcés defiende que ésta no sólo es útil, sino que es vital y necesaria.
Esto contó en el marco del Hay Festival Cartagena.

Filosofía es una palabra de origen griego que, literalmente, significa "amor por la sabiduría".
Desde hace al menos 2.600 años, los seres humanos se interrogan sobre sí mismos y sobre el universo, reflexionan sobre las cuestiones existenciales, sobre los problemas que nos atañen.
Sin embargo, en los últimos tiempos la filosofía está de capa caída, arrinconada cada vez más en los planes de estudios, tachada injustamente de inservible e improductiva.
Marina Garcés (Barcelona, 1973) es filósofa y, entre otras cosas, defiende que pensar siempre ha sido un acto subversivo, que la filosofía cambia el mundo y que no sólo no es inútil sino algo vital y necesario.
Esas son algunas de las cosas que les dice a sus alumnos en la Universidad de Zaragoza, donde imparte clases de Filosofía.
Garcés habló con BBC Mundo en el marco del Hay Festival Cartagena, que se celebra en Colombia esta semana.
¿Es la filosofía necesaria? ¿Ahora más que nunca?
La filosofía siempre ha sido igualmente necesaria, pero cada contexto histórico y social percibe esta necesidad de formas distintas.
Estamos en un momento de crisis, no sólo económica sino política y civilizatoria, y frente a los abismos que se abren, reaparecen las preguntas radicales.
¿Por qué la filosofía cada vez se ve más relegada en la inmensa mayoría de los planes de estudio?
El poder se protege de la radicalidad del pensamiento como una potencia compartida. Lo convierte en una exquisitez para unas élites pensantes bien integradas en el sistema académico competitivo y expulsa a los demás. Para el resto, ofrece una educación cada vez más basada en entrenar la adaptabilidad.
¿Filosofar, pensar, es hoy en día un acto subversivo? ¿Puede ese ser el motivo por el que esa disciplina se vea cada vez más arrinconada, más relegada?
Siempre lo ha sido. En occidente partimos de la figura de Sócrates, que murió condenado por las leyes de la ciudad. Y en oriente hay otras figuras, como la de los sabios taoístas, que siempre estuvieron en conflicto con las figuras del poder.
Pensar por uno mismo es poder preguntar acerca de lo que la realidad establecida da por obvio. Tan sencillo y tan peligroso como esto.
"Pensar por uno mismo es poder preguntar acerca de lo que la realidad establecida da por obvio. Tan sencillo y tan peligroso como esto".
La filosofía es concebida por muchos como algo inútil, como un puro ejercicio mental sin capacidad de tener efectos en la realidad o en la propia existencia. ¿Es así?
El utilitarismo ha colonizado la idea de lo útil. La filosofía no sólo es útil, sino que es vital y necesaria, si entendemos que la vida en común tiene como condición poder ser transformada colectivamente.
Obviamente, no me estoy refiriendo a determinadas maneras de enseñar filosofía, convertida en una colección de obras y autores muertos. Me refiero a la capacidad de problematizar, argumentar y conceptualizar de forma autónoma.
La filosofía se hace preguntas, pero con frecuencia no ofrece respuestas…
Hacer buenas preguntas es más importante que tener respuestas para todo. Actualmente, la esfera pública está dominada por la opinión rápida (tertulias, columnistas, redes sociales, etc.) y por el solucionismo, esa ideología según la cual sólo se valoran las soluciones rápidas a problemas muy concretos.
Si se pierde la capacidad de elaborar los problemas verdaderos, caemos en manos de los falsos problemas y de los vendedores de recetas.
¿La filosofía puede ser una forma de vida, como usted sostiene?
La filosofía es una forma de vida. No lo tiene que ser para todo el mundo, pero la filosofía sólo está activa bajo la condición de asumir que el pensamiento transforma la vida. Por eso no hay filosofía sin enseñanza, que no quiere decir dar clases en una escuela o en una universidad, sino la posibilidad de transmitir a otras posibilidades de vida y maneras de estar en el mundo.
"Si se pierde la capacidad de elaborar los problemas verdaderos, caemos en manos de los falsos problemas y de los vendedores de recetas".
¿Puede la filosofía cambiar el mundo? ¿Cómo?
La filosofía cambia el mundo, otra cosa es que esté en sus manos hacer sociedades más justas. La batalla es dura y las fuerzas desproporcionadas.
La filosofía no es la solución, pero creo que sí es parte de la condición para encontrar soluciones políticas, culturales, económicas, ambientales, etc.
Usted afirma que la filosofía nace en la calle. ¿Significa eso que todos somos -o podemos ser- filósofos?
Todos podemos tener relación con la filosofía, lo que no significa que todos deseemos ser filósofos. Igual que todos podemos tener relación con la música y eso no quiere decir que todos nos dediquemos profesionalmente o de manera muy central a ella.
Cuando digo que la filosofía nace en la calle, lo que quiero decir es que las academias y las instituciones del saber, que son imprescindibles, lo son en la medida que recogen el impulso de lo que en la vida que compartimos necesitamos pensar y conocer. No es al revés.
"Hacer buenas preguntas es más importante que tener respuestas para todo".
¿Cómo definiría, en términos filosóficos, al individuo moderno, al ser humano del siglo XXI?
¿Cuáles son sus principales virtudes, sus grandes defectos, sus mayores miedos?
Somos individuos precarizados. El individuo es una figura del siglo XVIII que se conceptualiza para imaginar la emancipación respecto a órdenes sociales de tipo estamental y comunitario (en torno a la familia, la religión, el vasallaje, etc.).
Su potencialidad liberadora (igualdad, libertad, autonomía…) se convierte también en una potencialidad productiva y consumidora.
Es decir, en la pieza clave del capitalismo. Actualmente, este individuo se ve expuesto a multitud de violencias, entre ellas la propia violencia monetaria que lo obliga a ser deudor o emprendedor, o las dos cosas a la vez.
¿Cuáles son en su opinión los grandes temas de los que se debería de ocupar en estos momentos la filosofía?
Los temas son muchos, porque vivimos en sociedades muy complejas. Pero si tuviera que situar unos ejes, diría que la primera gran cuestión de nuestro tiempo es el paso de la globalización económica a la planetarización de la vida y de los problemas comunes (medio ambiente, recursos, vida en el planeta, etc.). En segundo lugar, la feminización de las relaciones (más allá del feminismo de la reivindicación de la igualdad, estamos hoy en un conflicto abierto entre visiones del mundo). Y un tercer gran asunto es la relación de los saberes con la emancipación (sabemos muchas cosas, pero podemos hacer muy poco con ellas, hay que repensar este vínculo transformador entre el conocimiento y sus consecuencias liberadoras).
¿Las redes sociales son un medio de distracción o de intercambio intelectual? ¿Se puede hacer filosofía a través de ellas?
Las redes sociales en sí mismas no son nada. Es muy obvio decir que las tecnologías son el uso que hagamos de ellas. Sin embargo, hay que ir con cuidado porque ninguna tecnología es neutra. En este caso, hablamos de redes construidas por grandes corporaciones y según unos determinados parámetros de espacio / tiempo.
Son rápidas, premian la visibilidad en términos cuantitativos, se basan en relaciones construidas desde la autoafirmación… Pueden servir para entrar en contacto con formas de pensar, pero no sé si como herramientas de pensamiento.
Usted, que es catalana, ¿cree que la filosofía puede ayudar por ejemplo a resolver el conflicto de soberanía entre Cataluña y España?
Lo que está ocurriendo en Cataluña pone sobre la mesa la dificultad para pensar más allá de lo que somos, o de lo que creemos que somos.
Las colectividades son conjuntos vivos de relaciones, que temporalmente se han dado la forma de estados-nación y se han conquistado y colonizado bajo esa forma.
El drama es convertir esta contingencia histórica en esencialidades eternas. No creo en ellas, ni en una esencialidad catalana ni en una española, como en ninguna otra.
La libertad de pensamiento que nos da la filosofía es la de poder preguntarnos sin miedo: cómo hemos llegado hasta aquí y cómo podríamos ser de otra manera.
En un mundo globalizado e hiperconectado, ¿cuál es su concepto de identidad?
Siguiendo con la respuesta anterior, las identidades son elementos y rasgos singulares que nos sirven para reconocer la proximidad con otras personas o colectividades. Son entidades abiertas y vivas, expuestas a su continua recomposición.
Eso no quiere decir que no existan, sino que debemos plantearnos cómo poder hacer una experiencia libre y abierta de las identidades que nos componen y nos atraviesan.
Esto implica desbordar la lógica monolítica y monogámica de la identidad, que nos condena a ser una sola cosa por encima de todas las demás
Hace unos años usted hizo un llamamiento a sus estudiantes a rebelarse, a no asistir a sus propias clases.
¿Contra qué nos deberíamos de rebelar en estos momentos y por qué no lo hacemos?
(Se ríe). No les invitaba a no venir a mis clases, sino a venir solo si verdaderamente lo necesitaban o deseaban. Era una carta en la que les pedía que pensaran qué hacíamos allí, por qué nos convocábamos cada semana para aprender filosofía y si eso se podía convertir en una rutina o en un trámite. Incluso peor: en una obligación.
Rebelarse no es romper con todo porque sí: es interrogarnos acerca del sentido de lo que hacemos y asumir las consecuencias de esa reflexión.
Este artículo es parte de la versión digital del Hay Festival Cartagena, un encuentro de escritores y pensadores que se realiza en esa ciudad colombiana entre el 25 y el 28 de enero.

http://www.semana.com/educacion/articulo/marina-garces-habla-sobre-la-filosofia/554559