lunes, septiembre 12, 2016

El nombre de la rosa                       Umberto Eco


EI 16 de agosto de 1968 fue a parar a mis manos un libro escrito por un tal abate Vallet, El manuscrito de Don Adson de Melk, traducido al francés...

El libro, que incluia una serie de indicaciones históricas en realidad bastante pobres, afirmaba ser copia fiel de un manuscrito del siglo XIV, encontrado a su vez en el monasterio de Melk por aquel gran estudioso del XVII al que tanto deben los historiadores de la orden benedictina. La erudita trouvaille (para mi, tercera, pues, en el tiempo) me deparó muchos momentos de placer mientras me encontraba en Praga esperando a una persona querida. Seis días después las tropas soviéticas invadían la infortunada ciudad. 

Azarosamente logré cruzar la frontera austriaca en Linz; de allí me dirigí a Viena donde me reuní con la persona esperada, y juntos remontamos el curso del Danubio. En un clima mental de gran excitación lei, fascinado, la terrible historia de Adso de Melk, y tanto me atrapó que casí de un tirón la traduje en varios cuadernos de gran formato procedentes de la Papeterie Joseph Gibert, aquellos en los que tan agradable es escribir con una pluma blanda. Mientras tanto llegamos a las cercanías de Melk, donde, a pico sobre un recodo del río, aún se yergue el bellisimo Stijt, varias veces restaurado a lo largo de los siglos. Como el lector habrá imaginado, en la biblioteca del monasterio no encontré huella alguna del manuscrito de Adso. 

Antes de llegar a Salzburgo, una trágica noche en un pequeño hostal a orillas del Mondsec, la relación con la persona que me acompañaba se interrumpió bruscamente y esta desapareció llevándose consigo el libro del abate Vallet, no por maldad sino debido al modo desordenado y abrupto en que se había cortado nuestro vinculo. Así quedé con una serie de cuadernillos manuscritos de mi puño y un gran vacío en el corazón. Unos meses más tarde, en Paris, decidí investigar a fondo

Entre las pocas referencias que había extraído del libro francés estaba la relativa a la fuente, por azar muy minuciosa y precisa: Vetera analecta, [...]

Encontré en seguida los Vetera Anales en la biblioteca Sainte Geneviève, pero con gran sorpresa comprobé que la edición localizada difería por dos detalles ante todo por el editor, y, además, por la fecha, posterior en dos años.

Es inútil decir que esos anales no contenían ningún manuscrito de Adso o Adson de Melk; por el contrario, como cualquiera puede verificar, se trata de una colección de textos de mediana y breve extensión, mientras que la historia transcrita por Vallet llenaba varios cientos de Umberto Eco El Nombre de la Rosa 8 páginas. En aquel momento consulté a varios medievalistas ilustres, como el querido e inolvidable Etienne Gilson, pero fue evidente que los únicos Vetera Analecta eran los que había visto en Sainte Geneviève. 

Una visita a la Abadía de la Source, que surge en los alrededores de Passy, y una conversación con el amigo Dom Arne Lahnestedt me convencieron, además, de que ningún abate Vallet había publicado libros en las prensas (por lo demás inexistentes) de la abadía. 

Ya se sabe que los eruditos franceses no suelen esmerarse demasiado cuando se trata de proporcionar referencias bibliográficas mínimamente fiables, pero el caso superaba cualquier pesimismo justificado. 

Empecé a pensar que me había topado con un texto apócrifo. Ahora ya no podía ni siquiera recuperar el libro de Vallet (o, al menos, no me atrevía a pedírselo a la persona que se lo había llevado). Sólo me quedaban mis notas, de las que ya comenzaba a dudar. 

Hay momentos mágicos, de gran fatiga física e intensa excitación motriz, en los que tenemos visiones de personas que hemos conocido en el pasado. Como supe más tarde al leer el bello librito del Abbé de Bucquoy, también podemos tener visiones de libros aún no escritos. 

Si nada nuevo hubiese sucedido, todavía seguiría preguntán-dome por el origen de la historia de Adso de Melk; pero en 1970, en Buenos Aires, curioseando en las mesas de una pequeña librería de viejo de Corrientes, cerca del más famoso Patio del Tango de esa gran arteria tropecé con la versión castellana de un librito de Milo Temesvar, Del uso de los espejos en el juego del ajedrez, que ya había tenido ocasión de citar (de segunda mano) en mi Apocalípticos e integrados, al referirme a otra obra suya posterior, Los vendedores de Apocalipsis. 

Se trataba de la traducción del original, hoy perdido, en lengua georgiana, allí encontré con gran sorpresa, abundantes citas del manuscrito de Adso: sin embargo, la fuente no era Vallet ni Mabillon, sino el padre Athanasíus Kircher (pero, ¿cuál de sus obras?). 

Más tarde, un erudito -que no considero oportuno nombrar- me aseguró (y era capaz de citar los indices de memoria) que el gran jesuita nunca habló de Adso de Melk. Sin embargo, las páginas de Temesvar estaban ante mis ojos, y los episodios a los que se referían eran absolutamente análogos a los del manuscrito traducido del libro de Vallet (en particular, la descripción del laberinto disipaba toda sombra de duda).

A pesar de lo que más tarde escribiría Beniamino Placido,1 el abate Vallet había existido y, sin duda, también Adso de Melk. Todas esas circunstancias me llevaron a pensar que las memorias de Adso parecían participar precisamente de la misma naturaleza de los hechos que narran: envueltas en muchos, y vagos, misterios, empezando por el autor y terminando por la localización de la abadía, sobre la que Adso evita cualquier referencia concreta, de modo que sólo puede conjeturarse que se encontraba en una zona imprecisa entre Pomposa y Conques, con una razonable probabilidad de que estuviese situada en algún punto de la cresta de los Apeninos, entre Piamonte, Liguria y Francia (como quien dice entre Lerici y Turbia). 

En cuanto a la época en que se desarrollan los acontecimientos descritos, estamos a finales de noviembre de 1327; en cambio, no sabemos con certeza cuando escribe el autor. 

Si tenemos en cuenta que dice haber sido novicio en 1327 y que cuando redacta sus memorias, afirma que no tardará en morir, podemos conjeturar que el manuscrito fue compuesto hacia los últimos diez o veinte años del siglo XIV. 

Pensándolo bien, no eran muchas las razones que podían persuadirme de entregar a la imprenta mi versión italiana de una oscura versión neogótica francesa de una edición latína del siglo XVII de una obra escrita en latín por un monje alemán de finales del XIV. 

Ante todo, ¿qué estilo adoptar? Rechacé, por considerarla totalmente injustificada, la tentación de guiarme por los modelos italianos de la época: no sólo porque Adso escribe en latín, sino también porque, como se deduce del desarrollo mismo del texto, su cultura (o la cultura de la abadía, que ejerce sobre él una influencia tan evidente) pertenece a un periodo muy anterior; se trata a todas luces de una suma plurisecular de conocimientos y de hábitos estilísticos vinculados con la tradición de la baja edad media latina. 

Adso piensa y escribe como un monje que ha permanecido impermeable a la revolución de la lengua vulgar, ligado a los libros de la biblioteca que describe, formado en el estudio de los textos patrísticos y escolásticos; y su historia (salvo por las referencias a acontecimientos del siglo XIV, que, sin embargo, Adso registra con mil vacilaciones, y siempre de oídas) habría podido escribirse, por la lengua y por las citas eruditas que contiene, en el siglo XII o en el XIII. 

Por otra parte, es indudable que al traducir el latín de Adso a su francés neogótico, Vallet se tomó algunas libertades, no siempre limitadas al aspecto estilístico. Por ejemplo: en cierto momento los personajes hablan sobre las virtudes de las hierbas, apoyándose claramente en aquel libro de los secretos atribuido a Alberto Magno, que tantas refundiciones sufriera a lo largo de los siglos. 

Sin duda, Adso lo conoció, pero cuando lo cita percibimos, a veces, coincidencias demasiado literales con ciertas recetas de Paracelso, y, también, claras interpolaciones de una edición de la obra de Alberto que con toda seguridad data de la época Tudor. 

Por otra parte, después averigüé‚ que cuando Vallet transcribió el manuscrito de Adso, circulaba en Paris una edición dieciochesca del Grand y del Petit Albert, ya irremediablemente corrupta. Sin anbargo, subsiste la posibilidad de que el texto utilizado por Adso, o por los monjes cuyas palabras registró, contuviese, mezcladas con las glosas, los escolios y los diferentes apéndices, ciertas anotaciones capaces de influir sobre la cultura de épocas posteriores.

Por último, me preguntaba si, para conservar el espíritu de la época, no seria conveniente dejar en latín aquellos pasajes que el propio abate Vallet no juzgó oportuno traducir.

La única justificación para proceder así podía ser el deseo, quizás errado de guardar fidelidad a mi fuente... He eliminado lo superfluo pero algo he dejado. Temo haber procedido como los malos novelistas que, cuando introducen un personaje francés en determinada escena, le hacen decir “parbleu!” y “la femme, ah! la femme!”.

En conclusión: estoy lleno de dudas. No sé, en realidad, por qué me he decidido a tomar el toro por las astas y presentar el manuscrito de Adso de Melk como si fuese auténtico... 

fragmento
Para continuar leyendo de clic aquí:


La imagen fue tomada de: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/e/eco.htm



Resultados Olimpiadas del Conocimiento




Debido a que estamos en proceso de verificación de los resultados, no se ha publicado los resultados de la Primera Prueba de las Olimpiadas del Conocimiento. 
Una vez estos sean publicados se estará informando vía correo electrónico.


Agradecemos su comprensión.





sábado, septiembre 10, 2016

Cronograma  Pruebas  SABER 3°, 5° y 9°




Padre de familia, recuerde que la prueba Saber 3°, y   no tiene ningún costo para usted. No debe realizar ningún pago a la institución educativa de
su hijo para que pueda presentar la prueba, este examen es gratuito.


Etapa
Fecha
Consulta de los puntos de entrega del material en la página web del Icfes.
1 de septiembre de 2016
Socialización de las características de la aplicación.
Del 8 al 16 de septiembre de 2016
Recepción del material de la aplicación en el punto de entrega asignado.
27 de septiembre de 2016
Aplicación del examen.
Miércoles 28 de Septiembre de 2016.

    
¿Cómo sabe el  Icfes cuando copian en sus pruebas?

La entidad publicó un documento en el que presenta las estrategias que usa para evitar y detectar cualquier intento de fraude académico
                                          en los exámenes de estado


Estirar la cabeza y mirar por encima del hombro del que está al frente, o del que está al lado, o inclusive están los descarados que se voltean a mirar al de atrás; el papelito escondido en lugares inimaginables con la información que no se aprendió; usar el celular para encontrar las respuestas o chatear con el compañero al que siempre le va bien son algunas de las estrategias entre muchas que existen y que usan los estudiantes en colegios, universidades, instituciones de educación terciaria y en pruebas de estado para obtener un resultado mayor al que en verdad corresponde a sus conocimientos.

Las razones por las que los estudiantes recurren a conductas fraudulentas son varias: porque tienen muchos trabajos, por considerar que la evaluación solo mide la memoria, para no bajar el promedio, por no conocer el tema, entre otros. Sin embargo, sea cual sea la excusa es necesario que los estudiantes sean conscientes del nivel de gravedad de estas conductas.

Por ejemplo, en el caso del Examen de Estado Saber 11, las sanciones cambian por completo la vida de un estudiante porque significa que no podrá acceder a la educación superior por un periodo equivalente al tiempo que le habría tomado terminar sus estudios universitarios.

Todas las estrategias que se usan son comportamientos de deshonestidad académica que tienen impactos negativos en los procesos de aprendizaje.

Pero aunque se sabe, se sigue haciendo. Por esa razón, las instituciones de educación cada vez más se esfuerzan para evitar todo tipo de fraude académico, la principal estrategia es la imposición de una serie de sanciones a los estudiantes que incurran en estas faltas.

Sin embargo, esas sanciones impuestas no son un inhibidor efectivo de las conductas fraudulentas y por esa misma razón el Icfes publicó en la novena edición de “Saber en breve” las medidas que toma para controlar la copia en los exámenes y qué hace para evitarla.

Una de las referencias que toma la entidad para el documento es la investigación “La deshonestidad académica como un constructo multidimensional” de la Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, en la que se afirma que hay cuatro tipos de fraudes académicos:

§  Copiar o permitir que se copien y el uso de objetos para este fin

§  El plagio, definido como la presentación intencional de otra persona como producción propia sin el reconocimiento apropiado de la fuente

§  Las excusas falsas usadas con el fin de eludir una responsabilidad académica

§  La deshonestidad académica digital, que incluye el uso indebido de la tecnología durante los exámenes, copiar y pegar información obtenida en internet en un trabajo, entre otros.

La estrategia anticopia

La cartilla del Icfes se centra en el primero que es el fraude más frecuente en sus pruebas. Para evitarlo es con controles previos, concomitantes y posteriores.

Controles previos: Desde la etapa de inscripción los estudiantes tienen conocimiento de las reglas establecidas para la aplicación de las pruebas tales como: documentos válidos para acreditar la identidad de los usuarios para el registro y presentación de exámenes, la prohibición del uso de elemento no autorizados.

Controles durante la aplicación: Solo se permite el ingreso de estudiantes que lleguen con documento válido; toma de huella dactilar el día de la aplicación; la ubicación de los examinados dentro del salón del examen asegura que los estudiantes tengan diferentes formas de examen; y, la presencia del personal que dispone el Icfes en los sitios de aplicación con el fin de responder por los procedimientos de la aplicación y los controles en cuanto a la seguridad de las pruebas.

Posteriores a la aplicación: para declarar a un estudiante como sospechoso de haber incurrido en copia, Icfes analiza el patrón de respuestas correctas e incorrectas y las omisiones que tuvo, en comparación con todos aquellos que presentaron la prueba. De esa forma, dos estudiantes son clasificados como sospechosos de copia si presentan un alto porcentaje de coincidencias en las respuestas. También se comparan en más de un área evaluada los resultados, es decir, para declarar a un estudiante de haber incurrido en copia se cuenta con información de al menos dos áreas evaluadas que apoyen la acusación. Adicionalmente se recurre a comparaciones a nivel de forma y salón, o sea, analizan por separado a todos los estudiantes que estaban en el mismo salón respondiendo la misma forma del examen. Y por último, se observa la cercanía al momento de presentación del examen.

Los resultados de este procedimiento de los cuatro pasos posteriores a la presentación del examen revelan que la probabilidad de que Icfes se equivoque al declarar a un estudiante como sospechoso de copia es uno en un millón. Por eso, una vez el estudiante es considerado responsable de cometer faltas o conductas prohibidas no se le reportará la calificación en el examen y queda inhabilitado por un periodo de uno a cinco años para presentar el examen.

Las recomendaciones

Según el documento de la entidad, los procedimientos que realiza son de alta confiabilidad y se están mejorando constantemente. Sin embargo, es necesario trabajar en políticas preventivas en lugar de políticas que castiguen a los infractores.

Para ello, la Unesco sugiere varias medidas:

Ampliar el conocimiento público de los efectos negativos del fraude académico

Disminuir la presión sobre los niveles de resultados

Publicar las infracciones

Evaluar la eficacia de los medios de control

Formular una política que estipule claramente qué se tolera y qué no cuando se realiza un examen

Realizar control social, incluyendo en particular el autocontrol de la profesión por medio de la adopción de “normas de integridad académica” o “códigos de honor” por las universidades.

http://www.semana.com/educacion/articulo/pruebas-saber-icfes/492852
Las Farc  sin la a
            por Antonio Caballero


De eso se trataba, desde el principio. De que los guerrilleros pudieran volverse senadores para no seguir siendo guerrilleros. De que los excluidos del 57 pudieran ser incluidos.

Suscribo el sensato consejo que da Héctor Riveros en La Silla Vacía: no lean el acuerdo, por favor. Los va a enredar. No es necesario leer una por una (yo he leído unas cuantas) esas fatigosas 297 páginas de una verborreica prosa jurídico-político-técnico-incluyente (“todos y todas” a cada frase). ¿Quién necesita, y para qué, leerse entero y línea a línea el Código de lo Contencioso Administrativo? Porque el fondo del acuerdo es muy sencillo: que se acaban las Farc como organización armada a cambio de que las dejen hacer política sin armas. Es decir, que se elimina la a de su nombre, la a de la palabra ‘armadas’, y su guerrilla se convierte en una organización política civil como cualquier otra: Fuerzas Revolucionarias de Colombia, por ejemplo. Pero es justamente eso lo que los partidarios del No en el plebiscito no quieren que suceda. No quieren que las Farc dejen de existir en tanto que organización armada: quieren que dejen de existir.

Porque no son las armas de las Farc lo que rechazan ellos, los partidarios del No; sino la posibilidad de que lo que la guerrilla representa o pretende representar socialmente pueda participar en política. Por eso exterminaron hace 30 años a los integrantes de la Unión Patriótica, desde sus candidatos presidenciales hasta sus últimos votantes desarmados: 5.000 asesinados. Porque los doctrinarios del No en el plebiscito, que son los mismos “enemigos agazapados de la paz” de quienes se ha venido hablando desde hace tres décadas, quieren que aquí no exista nada distinto del Frente Nacional de toda la vida: quieren que se mantenga la exclusión del demonio del comunismo (hoy llamado por ellos castrochavismo), la misma exclusión que después de la hecatombe de la Violencia se pactó hace 60 años entre las elites conservadoras y liberales, y se votó en aquel otro plebiscito. Cuando empezó esta guerra, que empezó por eso.

Ese viejo y cómodo pacto de exclusión es el que defienden cuando se niegan escandalizados a aceptar que un antiguo guerrillero pueda ser senador, o que un exjefe de guerrillas aspire a la Presidencia. Como si nuestra historia entera (nuestra Historia Patria) no estuviera repleta de exguerrilleros senadores (el caso más reciente es el de Everth Bustamante, que ocupa una curul por el uribismo), y de exjefes de guerrillas que han llegado a sentarse en el mismísimo solio de Bolívar (empezando por el mismo Bolívar). Pero es que de eso se trataba, desde el principio. De que los guerrilleros pudieran volverse senadores para no seguir siendo guerrilleros.



De que los excluidos del plebiscito del 57 pudieran ser incluidos. De eso se trataba desde que empezaron las primeras y repetitivas conversaciones, las mismas de los últimos 30, 20, 10 años. Las del ahora satisfecho, y con razón, Belisario Betancur, y también las de los ahora indignados Andrés Pastrana y Álvaro Uribe, quienes con esa indignación muestran retrospectivamente su mala fe de entonces. Si cuando negociaban no era para llegar a un acuerdo ¿para qué era? Se trataba de eso, de que los alzados en armas dejaran las armas para participar pacíficamente en política. De eso se ha tratado siempre, desde el principio. Y si desde el principio no se los hubiera excluido por consideraciones mundiales (de comunistas y capitalistas) y locales (de ricos y pobres), no habría empezado esa guerra que unos todavía niegan y otros tratan de terminar con un acuerdo de paz. El mejor posible, como dice el negociador Humberto de la Calle: porque es el único posible.

Y deseable. Significa que los guerrilleros de las Farc renuncian a la guerra. Significa que no van a volver a matar soldados ni civiles. Que no van a volver a extorsionar. Que no van a volver a reclutar. Que no van a volver a secuestrar.

Que se van a apartar del negocio de las drogas ilícitas. ¿Y a cambio de qué? De que los dejen, ya dije, hacer política en paz, y sin asesinarlos. Ese es el primer punto. Y de que empiecen a implementarse cambios en el agro que hubieran debido darse hace medio siglo, para reparar lo que dejó la Violencia, pero que han venido postergándose con la excusa de la nueva violencia. Las Farc dejan el chantaje de las armas, o el recurso final a las armas, a cambio de transformaciones que el país de todos modos necesita, con Farc o sin Farc. Que necesita para que no vuelva a empezar una guerra por las mismas razones y motivos por los cuales empezó la de las Farc.

El punto de la droga me parece el más flojo. El más iluso. Que las Farc se retiren del negocio no elimina el negocio: otros lo recogerán. Y el negocio existirá mientras la prohibición exista. Pero ese, que ha sido tema de centenares de columnas mías, será tema de otra columna.

Porque con que se acaben las Farc no se acaban los temas. Salvo, claro está, para los eternos enemigos de la paz, que por eso no quieren que se acaben las Farc.

http://www.semana.com/opinion/articulo/antonio-caballero-las-farc-sin-la-a/492241


La verdad siempre duele                


Digámonos la verdad: ni la clase política que se untó las manos de sangre, ni los empresarios que financiaron a los grupos paramilitares, ni los generales como Rito Alejo del Río, que patrullaban las regiones de la mano del Alemán, ni la Iglesia que permitió a sus obispos asumir una posición proactiva en defensa del paramilitarismo, como lo hizo en su momento monseñor Isaías Duarte o monseñor Héctor Gutiérrez Pabón, quien calificó al fundador del narcoparamilitarismo Víctor Carranza como “un defensor de la paz”: ninguno de ellos quieren asumir su cuota de responsabilidad en esta guerra.

Para ese país que se siente inescrutable y que hasta el día de hoy considera casi una profanación el que la justicia hubiese destapado el escándalo de la parapolítica o los falsos positivos, ese es un acto de contrición indigno, inaudito y totalmente injusto. Para ese país, que se siente intocable, los únicos que deben pedir perdón, decir la verdad y resarcir a sus víctimas son las Farc. Y a ellos, a los inescrutables, en lugar de pedirles actos de contrición que los igualen con terroristas, el país entero debería agradecerles por su incansable batalla en defensa de las instituciones democráticas, durante estos 50 años de guerra.

Por eso, según ese país que levita sobre los mortales, a la jurisdicción de paz que se crearía, no deberían ir ni políticos, ni empresarios, ni miembros de la fuerza pública. A ese tribunal solo debería ir la guerrilla de las Farc, que, de acuerdo con su sesgada versión de la historia reciente, son los únicos responsables de los cerca de 200.000 víctimas y más de 50.000 desaparecidos que nos dejó esta guerra.

Así entendí yo, la esencia de las declaraciones del vicepresidente Germán Vargas Lleras, quien por fin tuvo la honestidad de decir lo que pensaba de los acuerdos pactados en La Habana: muy bien que se desmovilicen las Farc y que entreguen sus armas; muy bien que tengan que ir a un tribunal a decir la verdad sobre sus crímenes contra los derechos humanos y que tengan que reparar a sus víctimas; y muy bien que la Fiscalía busque hasta encontrar el dinero de las Farc… pero, ¡caramba!, ¿cómo así que van a llamar a esa misma Jurisdicción Especial para la Paz a empresarios y a políticos a rendir cuentas? ¿Cuentas de qué? ¿De cómo sufrieron la extorsión de las Farc y de cómo van a ser enlodados por falsos testigos?

Yo discrepo de esa visión maniquea sobre lo que nos pasó en estos 50 años de conflicto. Nadie puede negar que las Farc son responsables de mucha de la sangre que corrió en estas décadas; cometieron atropellos en contra de la población que hoy le deben estar quitando el sueño a muchos comandantes. Por primera vez van a tener que decir la verdad y asumir una responsabilidad que hasta ahora habían negado. Tendrán que enfrentar a sus víctimas y aceptar los horrores cometidos: desde el atentado al Club El Nogal, pasando por el secuestro que afectó de manera irreparable la vida de tantos colombianos, hasta el repudiable atentado cometido en contra del propio vicepresidente Germán Vargas Lleras. Si no lo hacen, si no son capaces de resarcir con la verdad a sus víctimas, irán a la cárcel el resto de sus días.

No obstante, no creo que ellos sean los únicos que deban rendir cuentas. En estos 50 años de conflicto hubo un sector de la población colombiana que también cometió atropellos, que se alió con el narcotráfico y el paramilitarismo, pensando que esa era la forma de acabar con las Farc; hubo políticos, empresarios y hasta obispos que creyeron en el proyecto paramilitar, que fueron elegidos con sus votos, que formaron parte de la paraeconomía y obispos que le dieron la bendición.

Todos ellos están en el deber ético de pedirles perdón a las víctimas. No solo las Farc. Incluida la Iglesia, cuya neutralidad en este momento histórico refleja una actitud timorata más cercana al país de Germán Vargas, que al que refleja el acuerdo de paz. Unos y otros, deben ir a esa Jurisdicción de Paz a rendir cuentas.

En ese espectro es que radica la importancia histórica de lo acordado en La Habana: no basta con que las Farc digan la verdad y resarzan a sus víctimas, porque la catarsis sería incompleta y la reconciliación sería una farsa. Se necesita que esa otra parte de la sociedad, que hoy no quiere asumir su responsabilidad, lo haga. Esa es la única manera para que el horror que nos pasó no se vuelva a repetir.

Esta es la razón central que llevó a la fiscal Fatou Bensouda de la CPI a exaltar este acuerdo que se cerró en La Habana con las Farc. Según ella, cumple con los estándares de la justicia internacional porque logra que todos los actores del conflicto -no solo las Farc- vayan a la Jurisdicción de Paz a rendir cuentas. La verdad sana, pero repito, no puede ser un deber ético solo de las Farc.

A los que se van a venir lanza en ristre contra la fiscal de la CPI -no faltará el uribista que diga que es una fiscal castro-chavista-, por haberle dado la bendición a un acuerdo que para muchos es demasiado amplio, les recuerdo la frase lapidaria de Álvaro Gómez, cuando concluyó que el problema del país no eran solo las guerrillas y sus atropellos, sino la existencia de un régimen corrupto, el mismo que terminó asesinándolo. Y no me vengan con el cuento ahora de que él también era castro-chavista.


http://www.semana.com/opinion/articulo/maria-jimena-duzan-la-verdad-siempre-duele/492247

jueves, septiembre 08, 2016


Expo Sapiencia 2016


Evento único dirigido a estudiantes
 de 10° y 11, para darles a conocer
toda la oferta académica de
 Educación Superior del
 Valle de Aburrá

Canal Parque 
Gabriel García Márquez
Telemedellín

Octubre 5 y 6 de 2016

Invita



Olimpiadas del Conocimiento



Publicación de resultados                                             
Los resultados serán publicados en el portal educativo
www.medellin.edu.co el día 9 de septiembre de 2016




Desde Medellín,  UNESCO presentó 
el Informe de  Seguimiento de la Educación
en el Mundo


  • Además de Medellín, el informe se presentó simultáneamente en las  capitales de Yakarta (Indonesia), Kigali  (Ruanda) y Londres (Inglaterra).
  • El Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo se titula La educación al servicio de los pueblos y el planeta.
  • El alcalde Federico Gutiérrez Zuluaga expuso durante el evento las metas de Medellín en educación para este cuatrienio.
 Gem report
La presentación del Informe fue este martes en Plaza Mayor.
Foto: Andrés Zapata
El alcalde Federico Gutierrez Zuluaga les dio la bienvenida a los delegados de la UNESCO, institución que eligió a Medellín para presentar en  Latinoamérica el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo o Informe GEM 2016. UNESCO escogió a la capital antioqueña por su exitosa transformación urbana y por el énfasis que hace en su sistema educativo.
Esta es la primera vez que una ciudad en Colombia es sede para presentar este documento que lleva por título La educación al servicio de los pueblos y el planeta: Creación de futuros sostenibles para todos.
“En Medellín hicimos una apuesta por la educación hace varios años, hemos continuado esos procesos porque lo bueno debe tener continuidad”, manifestó el alcalde Gutiérrez Zuluaga.
Este Informe, que lleva 12 números desde el año 2002, es una publicación anual e independiente de la UNESCO. Su objetivo es supervisar el progreso de las metas educativas en el marco de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible. 
El Informe GEM mide el progreso realizado, analiza la eficacia de las políticas en relación con los objetivos, y plantea recomendaciones para los encargados de formular políticas regionales, nacionales e internacionales en educación y finanzas.
En su presentación sobre los avances de Medellín en educación, el Alcalde resaltó que para la ciudad formar a los maestros es fundamental para mejorar la calidad. Por eso la ciudad pasó de 1.103 a 2.442 docentes participantes en formación continua.
Otras cifras que se destacan en Medellín es que se aumentó de 4.727 a 35.000 estudiantes que participan  en programas de desarrollo de competencias académicas.
La presentación del  Informe GEM 2016 se hizo en Plaza Mayor y contó, entre otros invitados, con Jorge Sequeira, director de la oficina regional de educación para América Latina y El Caribe OREAL/UNESCO; Taya Louise Owens, especialista del Reporte Mundial de Educación de la Unesco; y Dan Goldhaber, director del Centro para la Datos de la Educación y la Investigación, y profesor de Ciencias y Artes Interdisciplinarias de la Universidad de Washington.
Para más información del GEM Report consulte: bit.ly/SDG4ALLES



FONDO  SAPIENCIA



Clic: http://www.fondoepm.com/conexion/default.aspx

Consejos para Emprendedores





https://twitter.com/SapienciaMed/status/773567028561149952

https://twitter.com/SapienciaMed






Filosofía y praxis:
la dialéctica en el pensamiento de Marx



Marx y el Capitalismo 



martes, septiembre 06, 2016

Los hábitos que  debe dejar si quiere ser exitoso


Esas situaciones que pone en práctica inconscientemente a diario y que están afectando su progreso en el trabajo y en su vida personal.

En diferentes ocasiones les hemos explicado cuáles son esas cosas, comportamientos, hábitos o costumbres que pueden aplicar en su diario vivir para alcanzar todas sus metas. Sin embargo, somos conscientes de que el simple hecho decir “qué hacer” implica una serie de compromisos que tal vez no son los más fáciles de cumplir.
Pero en esta ocasión lo que queremos  hacer es mencionarle los diez hábitos más comunes en la gente que hacen que la vida tenga impactos negativos en el proyecto de vida de cada persona y que además también afecta el de sus seres queridos.  En Finanzas reunimos algunos de los hábitos que nombran Inc. Y PlusEmpresarial



 Earl Nightingale, escritor estadounidense, dijo una vez: "Nos convertimos en lo que pensamos." Tal vez una de las verdades más claras sobre la vida. La mente humana es una cosa increíble, y tener la actitud correcta y mantener una rutina de buenos hábitos son claves para el éxito. Son otros de los consejos que entrega el portal Lifehack.

http://www.finanzaspersonales.com.co/ahorro-e-inversion/articulo/malos-habitos-para-alcanzar-el-