miércoles, junio 08, 2016

Feudalismo       
  Grado 7° 1


Sistema de gobierno y de organización  económica, social y política propio de la Edad Media, basado en una serie de lazos y obligaciones que vinculaban a vasallos y señores.

El término feudalismo viene de la palabra feudo, que era el nombre que se le daba a los territorios que los reyes medievales entregaban a los nobles a cambio de sus servicios.

Cuando se habla de feudalismo se hace referencia al sistema político, social y económico que surgió en Europa occidental a partir del siglo IX y que se consolidó plenamente entre el siglo X y el siglo XIV. A partir del siglo XV. Así, se abre un período de transición, donde seguían vigentes muchos rasgos del sistema feudal al mismo tiempo que se iban desarrollando las condiciones para el posterior surgimiento del sistema capitalista.

En el sistema feudal, el poder político estaba encabezado por un rey, pero éste era un gobernante con un relativo poder. De hecho, eran los grandes nobles quienes tenían el poder, mandando cada uno en sus tierras (llamadas dominios, feudos o señoríos). Por eso se dice que el feudalismo se caracteriza por la existencia de una “soberanía fragmentada” o lo que es lo mismo una “fragmentación del poder político”.

Si tomamos el ejemplo, la zona de la parte superior de lo que hoy es Francia en el siglo XI, las tierras que efectivamente controlaba el rey, eran pocas, pues, la gran mayoría de estas, estaban bajo el dominio de condes, duques, vizcondes y señores feudales.
Uno de los rasgos que caracteriza al feudalismo es que la nobleza (clase social dominante) la ejerce un monopolio exclusivo de la ley y la justicia. Esto quiere decir que sólo los miembros de la nobleza podían imponer la ley y la justicia. En contrapartida, los campesinos no podían acceder a estos privilegios.

Por lo tanto la concesión de feudos o territorios que el monarca otorgaba a los nobles o vasallos que se hubieran destacado en la guerra o en otra forma de servicio era común y el modo de reconocer el valor de los caballeros o nobles que acudían a la batalla. Esta donación no obedecía solamente a la generosidad de los soberanos, sino que constituía una manera de asegurar la defensa y la unión del reino. Su entrega se suscribía durante la realización de un acto de gran solemnidad que se dividía en tres etapas: homenaje, juramento de fidelidad e investidura.

El modo de producción feudal se caracteriza también por la existencia de dos tipos de relaciones: las “relaciones de servidumbre” y las “relaciones de vasallaje” entre las diferentes clases sociales.

El señor feudal explotaba las tierras que tenía a su cargo, a su poder, a su dominio y por ello recurría a los campesinos, que eran los que hacían el trabajo y vivían dentro de su señor. Además de estaban obligados a servirle. Esto se debía a que cuando el señor feudal recibía las tierras, recibía también derechos sobre sus habitantes. Se llama entonces: relación de servidumbre a la relación que se establece entre cada señor feudal y los campesinos (siervos) de sus tierras.

Las relaciones de vasallaje, eran las relaciones que se establecían entre se establecían entre un noble con mucho poder (señor feudal) y otro noble de menor poder (vasallo).

En virtud de la relación de vasallaje, el señor feudal le daba a su vasallo: protección, mantenimiento y el dominio sobre un conjunto de tierras (llamado feudo o señorío) y sobre sus habitantes (siervos) que estaban obligados a trabajar  y servirle a él. En contrapartida, el vasallo brindaba o tenía que proveer a su señor apoyo fidelidad absoluta y hacer parte del cuerpo militar.

El feudalismo

Acabó llegando a su madurez en el siglo XI y alcanzó todo su esplendor durante los siglos XII y XIII. Su evolución comenzó en pleno corazón de Francia, impulsado por los nobles que mandaban en las zonas bañadas por el río Loira, y extendiéndose rápidamente hacia lugares más allá del río Rin, pasando por el denominado Ducado de Normandía y alcanzando el Borgoña. En sus años más dorados, las instituciones feudales se establecieron en zonas soberanistas como Inglaterra, Italia, Sicilia y en el imperio Sacro. El Imperio bizantino también llegó a adoptar el sistema feudal puntualmente tras la cuarta Cruzada (1202–1204), durante la reconquista de la Tierra Santa.

En España, el feudalismo no dejó su huella hasta la mitad del siglo XII, llegando a conquistar el país desde los reinos cristianos hispánicos hasta el califato de Córdoba. Durante esta época, el poder de los reyes, del clero y d los nobles era prácticamente absoluto.

Cesión de los Feudos

La cesión de los feudos a mano de los nobles llegaba sólo a los caballeros que rindiesen homenaje, juramento y sumisión, ya sea de manera social, política y militar. En su forma más clásica, el feudalismo occidental asumía que el Rey, príncipe, duque, marqués o conde soberano era dueño de las tierras, no por títulos ni linaje, sino porque las tierras se recibían “de nadie sino de Dios”.

El príncipe cedía los feudos a sus barones a cambio de unos simples términos, más laboriosos que a los caballeros. Por ejemplo; si un monarca otorgaba un feudo de doce señoríos a un noble a cambio de doce caballeros, el noble podía ceder a su vez doce de los señoríos recibidos a otros tantos caballeros, con lo que podía cumplir la prestación requerida por el rey. Un noble podía mantener todos sus feudos bajo su dominio personal y, al mismo tiempo, mantener a sus caballeros en su señorío a costa de sufragar las prestaciones debidas a su señor. Veamos a continuación los distintos tipos de feudas que se podían encontrar durante la Edad Media.

Tipos de Feudos en la Edad Media

Como ya sabemos, el feudalismo prácticamente, tenía sus normas y tenía sus delimitaciones para poder ser traspasado o trasladado o regalado, siempre que el acuerdo sea mutuo y las tierras lo merezcan. Pero el feudo tiene diferentes características y por lo tanto, diferentes clasificaciones. Todo depended e quien lo entregue o cómo se entregue.
El feudo no era sólo el dominio de un terreno bajo unas condiciones. Dependiendo de qué condiciones hablamos, sería un tipo diferente de feudo.

Fin del feudalismo

El feudalismo vio llegar sus últimos días a raíz de numerosas razones, muchas de ellas causadas por la disminución poblacional. Tal disminución fue provocada por el agotamiento de los recursos que ayudaban al cultivo, las hambrunas, las malas condiciones de alimentación e higiene (causando las pestes), así como las constantes guerras. Además, el comercio comenzaba a romper sus límites y las cruzadas daban como resultado la compra-venta de productos.

El absolutismo de los reyes comenzaba a ser patente en los tronos de Europa, consolidándose así los gobiernos que defendían los privilegios de la nobleza (tal y como se hacía en los siglos XV y XVI) frente a una burguesía que miraba con ansias el poder. Eso marcó el paso medieval al mundo moderno. La presencia del puritanismo también fue fundamental, ya que intervino en la vida política y consiguió desatar las revoluciones de las clases bajas.

Después, el renacimiento llegó tímidamente a Europa como un hecho fundamental-mente cultural, que aun así vivía emparejado al mundo político y social, donde la economía de los mercados (capitalismo) se habría un hueco. El renacimiento surgió en Italia: Venecia, Florencia, Milán, Estados Pontificios y Nápoles (principalmente), y se desarrolló durante los s. XV y XVI.

En resumen

El feudalismo comenzó a disolverse a mediados del siglo XIV, no sólo en aspectos económicos, sino también en sus raíces sociales y políticas. Así acabó una historia que entrelazaba rasgos sombríos de servidumbre y el vasallaje, con las élites nobles y monárquicas. 

El capitalismo comenzaba su andadura en el mundo contemporáneo, un sistema económico que tiene vertientes políticas y sociales, y donde el capital predomina sobre el trabajo. Terminaba con el feudalismo una de las épocas más oscuras de la historia de la Humanidad, l menos en lo que se refiere al mundo occidental. Aun así, algunos de los preceptos del feudalismo siguieron dando sus últimos coletazos durante mucho tiempo.


http://sobrehistoria.com/el-feudalismo-en-la-edad-media/






Revolución  Cultural  China


Cincuenta años después de la Revolución Cultural de China, Deutsche Welle recuerda las claves
 de aquel movimiento y su impacto en la 
política y la sociedad del país.


Segundo Artículo sobre la Revolución Cultural Grado 9°


¿De qué se trató?
La Revolución Cultural fue una campaña socio-política lanzada en 1966 por Mao Zedong, entonces líder del Partido Comunista de China, con el fin de crear una “persona nueva”. Según el sinólogo Oskar Weggel, esta “nueva persona” sería un “ser altruista dentro de una sociedad libre de dominación, que haya vagado como un fantasma a través de las utopías humanas”. Para alcanzar su objetivo, llamó a la destrucción de los “Cuatro Viejos”: pensamiento, cultura, costumbres y tradiciones. Las ideas del propio Zedong reemplazarían a los “Cuatro Viejos”. Mao también hizo un llamado a neutralizar los elementos “contrarrevolucionarios” y revisionistas del partido, encarnados en la figura de su rival Liu Shaoqu, quien unos pocos años antes lo había sustituido en la presidencia de la República Popular de China. La Revolución Cultural supuso, por tanto, una lucha de poder en el seno del liderazgo del Partido Comunista. En el terreno económico, Liu se inclinaba más hacia el impulso del mercado, mientras que, políticamente, estaba a favor de la disciplina en el partido. Para Mao, cualquier incentivo a la riqueza era anatema.
¿Qué tuvo que ver con la cultura?
A principios de la década de los 60, Mao perdió poder y abandonó el centro político del país para dirigirse a Shanghái y consolidar allí su influencia. No puedo lanzar un ataque directo al Comité Central del partido, dominado por Liu Shaoqi y sus aliados, así que trató de golpearlo con la ayuda de granjeros, trabajadores y estudiantes. El conocido como “gran salto adelante”, que tuvo lugar entre 1958 y 1961, reformó los sectores agrícola e industrial con consecuencias catastróficas y millones de muertes. Así pues, el ataque tenía que ocurrir a través de la cultura, especialmente la literatura y los periódicos. Después de que Mao y sus aliados publicaran su propaganda preparatoria, el golpe decisivo tuvo lugar durante la “sesión expandida” del Politburó en mayo de 1966. Mao excluyó del círculo interno del poder a gran parte de quienes apoyaban a Liu y lanzó una campaña contra los “revisionistas” del partido, contra el Gobierno, el Ejército y el sector cultural. Mao se las arregló para eliminar a sus rivales políticos en agosto de 1966 y pudo regresar a Pekín.
¿Cómo transcurrió?
La Revolución Cultural tuvo lugar entre 1966 y 1976. Comenzó con el alzamiento de los estudiantes de enseñanzas medias y universitarios, que formaron grupos paramilitares llamados “Guardia Roja” para promover la lucha contra los “Cuatro viejos”. Profesores y académicos fueron obligados a confesar sus “crímenes”. Tanto sus viviendas, como bibliotecas y templos fueron registrados. Se ejecutó a aquellos que fueron acusados de “revisionismo”. Pronto, gran parte de la población urbana se unió a la revolución. Esta vez, el objetivo fueron los funcionarios del partido. China se sumió en el caos. La mitad del Politburó y del Comité Central perdió su trabajo, así como la mitad de los secretarios del partido. El sistema de gobierno colapsó. Hubo sangrientos enfrentamientos entre facciones de la propia Guardia Roja, convencida cada una de ellas de seguir la verdadera doctrina. Con la Revolución Cultural fuera de control, Mao activó el Ejército del Pueblo, que dirigía su aliado, Lin Biao.
El Ejército había permanecido hasta ese momento relativamente neutral. Hacia 1968, tomó control de la mayor parte del país. Los miembros de la Guardia Roja que se resistieron a ser sometidos, fueron enviados fuera del país para su reeducación o ejecutados. La disciplina militar se impuso. En 1969, comenzó la restauración del aparato del partido, pero el Ejército de Lin Biao se resistía a abandonar su estatus. Lin Biao planeó supuestamente el asesinato de Mao como parte del actualmente conocido como “Proyecto 571”, pero el plan fracasó. En 1971, Lin Biao murió en un accidente de avión sobre Mongolia y las circunstancias del siniestro aún no están esclarecidas.
Incluso después de que se reinstaurara el gobierno del partido, una cierta calma no llegó a China hasta 1976. La llamada “Banda de los Cuatro”, entre quienes se encontraba la esposa de Mao, trataba de asegurar su posición contra los nuevos hombres fuertes, como Deng Xiaoping, e imponer una línea radical. Pero sus esfuerzos fracasaron de forma definitiva tras la muerte de Mao en septiembre de 1976. En ese momento concluyó el caos de la Revolución Cultural.
¿Qué papel jugó el “Libro Rojo” de Mao?
La conocida como “biblia” de Mao se titulaba en realidad “Citas del líder Mao Zedong”. Lin Biao compiló los textos, discursos y citas de Mao durante el “Gran salto adelante”. Cada revolucionario debía tener siempre consigo una copia. Los miembros de la Guardia Roja se saludaban unos a otros con citas del libro, del que se publicaron un billón de ejemplares.
¿Por qué fracasó la Revolución Cultural?
Desde el principio, el movimiento implicaba una contradicción inherente que era imposible de resolver. Mao quería ser el líder más revolucionario y eliminar las jerarquías, pero, al mismo tiempo, deseaba tener el control total. Cuando esta contradicción también se hizo evidente en las disputas de las distintas facciones de la Guardia Roja, Mao introdujo al Ejército para restaurar el orden. El sueño de la “nueva persona” fue enterrado y en su lugar se alzó el poder que “emanaba de las armas”. Emergió un nuevo partido leninista con sus estructuras jerárquicas y burocráticas. Tras su muerte, muchos opositores de Mao reconquistaron poder, incluyendo Deng Xiaoping, quien condujo a la nueva era de China con sus reformas económicas.
¿Cuáles fueron las consecuencias de la Revolución Cultural?
A día de hoy, se estima que fueron asesinadas alrededor de un millón y medio de personas, la mayoría durante la “limpieza” del Ejército del Pueblo, que no escatimó violencia para restaurar el orden. Uno de los efectos positivos fue la introducción de un rudimentario sistema de salud en las áreas rurales.
¿Cómo se percibe actualmente en China?
En 1981, la “Banda de los Cuatro” fue juzgada por orden de Xiaoping y se proclamó la Revolución Cultural como “gran catástrofe para el partido y el pueblo”. La línea oficial del partido hoy día es que Mao “tenía razón en un 70 por ciento y estaba equivocado en un 30”. China ha dejado atrás la idea de Mao de revolución permanente. El partido tiene una estructura estrictamente jerárquica y detenta el monopolio del poder.






La  Revolución Cultural  China

Por Vir Covi


Primer Artículo sobre la revolución Cultural Grado 9°

El 1 de octubre de 1949 el máximo dirigente del Partido Comunista Chino, Mao Zedong (o Tse-Tung) proclamó la República Popular China. Durante su gobierno, entre 1949 a 1976, caracterizado por intensas campañas ideológicas, se arrogó el planteamiento del marxismo-leninismo pero con matices basados en las peculiaridades de la sociedad china, muy distinta de la europea, otorgando un papel central al campesinado, en lugar del proletariado ‏El Gran Salto Adelante consistió en una serie de medidas adoptadas durante la década de 1950 para aprovechar el enorme caudal humano y aumentar la producción agrícola e industrializar el país sin importar maquinaria, sino mediante el trabajo en masa y la creación de 1 millón de hornos de alta fundición de acero. Estas medidas, cuyas víctimas fueron principalmente los campesinos, fueron un fracaso pues la hambruna debida a las malas cosechas y a las catástrofes naturales provocaron la muerte de más de 10 millones de personas. Además el acero resultante fue inservible ya que era una mezcla de diferentes materiales.

Este descalabro forzó la salida de Mao de Pekín, pero una vez en Shangai no se resignó a perder el poder pues veía la evolución de China como una traición a las ideas revolucionarias por lo que desde allí comenzó a hacer un llamamiento a la resistencia frente a la burguesía preparando así el retorno. En 1865 los Diarios ya hablaban de Gran Revolución Cultural, cuyas víctimas eran los intelectuales y dirigentes del país puesto que la enorme campaña ideológica alentaba al ejército y a los jóvenes a condenar los actos revisionistas de las ideas de Mao, creándose los Guardias Rojos (1966-1968), grupos de estudiantes y jóvenes que representaban al hombre nuevo sin perjuicios burgueses, con luz verde para utilizar las medidas que creyeran oportunas contra quien expresara interés hacia cualquier cosa que no fuera la ideología de Mao, quien comprendiendo que su devoción le sería útil, les encomendó atacar las ideas, hábitos, pensamiento y cultura antiguas, pues representaban otra manera de pensar y eran vestigios del feudalismo, con libertad para decidir qué era antiguo, lo que tendría consecuencias nefastas para la cultura tradicional china, pues destruyeron obras de arte y templos. Los Guardias publicaban carteles, se manifestaban diariamente e incluso cerraron las universidades y colegios para que los alumnos se unieran a las manifestaciones provocando que una generación entera de jóvenes no tuviera ninguna educación que no fueran los lemas revolucionarios. Este enorme lavado de cerebro, además de la fidelidad ideológica de los soldados a Mao, la ayuda de su mujer Jiang Qing, Ministra de Cultura, y la obra de su fiel Lin Biao, Ministro de Defensa, que recopiló un libro con sus discursos más importantes, el Libro Rojo de Mao, instrumento de adoctrinamiento de la población, consiguieron que algo imposible de imaginar después del Gran Salto Adelante sucediera, y es que Mao volvió a tomar el poder en Pekín.

Mientras, y como era de esperar, los Guardias Rojos comenzaron a tener enfrentamientos entre ellos para ver quien demostraba más lealtad a Mao, quien consciente de que amenazaban la existencia misma del estado les ordenó cesar sus purgas y les dispersó por las provincias más lejanas, con lo que acabaron extinguiéndose. Mao, para ratificarse en el poder, convocó en 1969 al Partido Comunista, adoptándose el maoísmo como la ideología oficial del partido y del estado. Este Congreso dio por terminada la Revolución pero comenzaron los problemas con su fiel Lin Biao. Mao, que había decidido suprimir la jefatura de estado para que el pueblo le viera como un líder preocupado por la ideología y el partido, no por intereses personales, comprendió el porqué de tanta adulación de Biao, quien viendo que si la presidencia se suprimía él dejaría de ser el sucesor, comenzó a preparar un golpe de estado que fracasó, muriendo al parecer en un accidente de avión cuando huía a Tailandia, aunque su muerte nunca quedó clara.

Como su desaparición dejaba un vacío de poder en el Partido se convocó un nuevo Congreso en 1973 donde ascendieron en la jerarquía su mujer Jiang Qing y sus colaboradores más cercanos. Cuando Mao murió en 1976, el sucesor al que había designado pocos meses antes, consciente de que una lucha por el poder era inevitable ordenó arrestarles como colaboradores de una Revolución catastrófica para el país.

Desde su muerte el gobierno de la República Popular China ha abandonado en la práctica el maoísmo aunque el pensamiento Mao sigue siendo la ideología del estado. Hoy se permite cuestionar las acciones concretas de Mao pero no la validez del maoísmo. Una vez evaluada aquella época se ha llegado a la conclusión de que fue un verdadero desastre. Su fracaso sirvió para desacreditar la idea del socialismo en la mente de muchos chinos, lo que abrió el camino para el desarrollo del capitalismo aunque conservando el Estado su función planificadora bajo la dirección del Partido Comunista. Entre las reformas económicas y la circunstancia de que es la nación más favorecida en los tratados comerciales con Estados Unidos, el caso es que hoy es la segunda economía mundial, en contraste con la corrupción, injusticias y desigualdades que padece la sociedad china en la actualidad.


https://factoriahistorica.wordpress.com/2011/03/06/la-revolucion-cultural-china%E2%80%8F/







“Carta 08”: Manifiesto de la disidencia china


La  “Carta 08” es un manifiesto  firmado por 303 intelectuales y activistas de derechos humanos de varias profesiones (profesores universitarios, abogados, periodistas y artistas), y posterior-mente por otras ocho mil personas, para promover la reforma política y la democratización en la República Popular de China. El manifiesto se publicó el 10 de diciembre de 2008, en el 60º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y su nombre adopta el estilo de la anti-socialista Carta 77 de  Checoslovaquia

Han pasado cien años desde la redacción de la primera constitución china. En 2008 se celebra igualmente el 60º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el 30º aniversario de la aparición del “Muro de la democracia” en Pekín y el 10º aniversario de la firma del Pacto Internacional de derechos cívicos y políticos [de las Naciones Unidas] por parte de China. Nos acercamos igualmente al 20º aniversario de la masacre de los estudiantes que se manifestaban a favor a la democracia en la plaza de Tiananmen.

El pueblo chino, que soporta una situación desastrosa en materia de Derechos Humanos y protagonizó innumerables luchas a lo largo de estos años, constata con claridad que la libertad, la igualdad, y los derechos del hombre, son valores universales de la humanidad, y que la democracia y un gobierno constitucional son un marco fundamental para preservar estos valores. Alejándose de tales valores, el enfoque del gobierno chino en cuanto a la “modernización” resulta desastrosa, privando al pueblo de sus derechos, destruyendo su dignidad y corrompiendo el transcurso normal de las relaciones humanas.

En consecuencia, nos planteamos la siguiente pregunta: ¿hacia dónde va China en el siglo XXI?; ¿Continuará con su “modernización” autoritaria, o se adaptará a los valores universales, se vinculará al derrotero común de las naciones civilizadas y edificará un sistema democrático? Resulta imposible eludir estas cuestiones.

El choque del encuentro con Occidente en la China del siglo XIX dejó al desnudo el sistema autoritario decadente y marcó el principio del periodo que denominamos generalmente como de “los mayores cambios que conoció China en muchos milenios”.

A esta mutación le siguió el movimiento de “autoreforzamiento” que tenía, sobretodo, por objetivo, acceder a las tecnologías que permitieran fabricar buques de guerra y otros objetos occidentales. La humillante derrota marítima de China frente a Japón en 1895 no hizo otra cosa que confirmar la obsolescencia del sistema chino. Las primeras tentativas de introducir reformas políticas tuvieron lugar tras las desgraciadas reformas del verano de 1898, pero fueron aplastadas sin miramientos por los ultraconservadores en el seno de la Corte Imperial. Con la revolución de 1911, que permitió crear la primera República de Asia, el sistema autoritario imperial, de muchos siglos de antigüedad, se suponía que caería en el olvido para toda la eternidad.

Pero el conflicto social en el interior de nuestro país, así como las presiones exteriores, impidieron que esto fuera así: China se divide en feudos de señores de la guerra y el sueño de la República se desvanece. El doble fracaso de este “movimiento de auto-reforzamiento” y de la renovación política llevaron a nuestros ancestros a preguntarse acerca de la posibilidad de que una eventual “enfermedad cultural” habría azotado nuestro país.

Este cuestionamiento dio lugar, tras el Movimiento del 4 de Mayo a finales de los años 1910, a la corriente que exaltaba “la ciencia y la democracia”. No obstante, esta tentativa fracasará también bajo la represión de los señores de la guerra y la invasión japonesa (a partir de 1931 en Manchuria) provocando una crisis nacional. La victoria sobre Japón, en 1945, dará una nueva oportunidad a China de evolucionar hacia un gobierno moderno, pero la victoria comunista sobre los nacionalistas, durante la guerra civil hundirá a China en el totalitarismo. La “nueva China” nacida en 1949 proclamará que “el pueblo es soberano”, pero instaurará un sistema en el que es el Partido quien disfruta de toda potestad.

El Partido Comunista chino tomó el control de todos los órganos del Estado, todos los recursos económicos, políticos y sociales del país, y provocó una larga sucesión de desastres en el plano de los derechos del hombre, incluyendo la “Campaña Antiderechistas” (1957), el “Gran Salto Adelante” (1958-1960), la “Revolución Cultural” (1966-1969), la “Masacre del 4 de Junio (en la Plaza de Tiananmen)” (1989), así como la represión actual de todas las religiones no autorizadas, la supresión del movimiento “Weiquan” (movimiento de defensa de los derechos cívicos, tal y como se enuncian en la constitución china y en el Protocolo de la ONU firmada por el gobierno chino). Durante todo este periodo, el pueblo chino pagó un precio colosal. Decenas de millones de personas perdieron sus vidas, y muchas generaciones vieron su libertad, su felicidad, su dignidad humana cruelmente aplastadas bajo sus pies.

A lo largo de los dos últimos decenios del siglo XX, la política de “reforma y apertura” del gobierno alivió al pueblo de los efectos de la pobreza y del totalitarismo de la época de Mao Zedong, y tuvo por efecto mejorar el nivel de riqueza y las condiciones de vida de muchos chinos, así como el restablecimiento parcial de la libertad económica y de los derechos económicos.

La sociedad civil empezó a desarrollarse y los llamamientos en favor de más derechos y libertades políticas se multiplicaron igualmente. Aunque la élite en el poder operó un deslizamiento hacia la propiedad personal y la economía de mercado, progresivamente fue mutando, pasando a un rechazo absoluto de todo “derecho” al reconocimiento parcial de los mismos.

En 1988, el gobierno chino firmó dos importantes pactos internacionales sobre los derechos del hombre. En 2004 enmendó la Constitución para incluir en ella la frase “respetar y proteger los derechos del hombre”. Y este año, en 2008, se comprometió a promover un “plan nacional de acción en favor de los derechos del hombre”. Desgraciadamente, la mayor parte de estos progresos políticos no fueron más allá del papel en el que estaban escritos. La realidad, a simple vista, es que China tiene numerosas leyes pero no un Estado de Derecho, tiene una Constitución pero no un gobierno constitucional. La élite al mando continúa aferrada a su poder autoritario y rechaza toda evolución hacia cambios políticos.

El resultado es una corrupción oficial endémica, un debilitamiento de todo el Estado de derecho, de los derechos del hombre, siempre frágiles, el hundimiento de toda ética pública, un capitalismo de favoritismo, de crecientes desigualdades entre ricos y pobres, el saqueo de los recursos naturales, así como de nuestro patrimonio histórico y humano, y la exacerbación de una larga lista de conflictos sociales, incluyendo, en el último periodo, una animosidad creciente entre la gente común y las autoridades.

Aunque estos conflictos y crisis ganan en intensidad, aunque la élite en el poder continúe aplastando y pisoteando con toda impunidad el derecho de los ciudadanos a la libertad, a la propiedad personal, a la búsqueda de la felicidad, asistimos a una radicalización de quien no tiene poder en el seno de la sociedad: los grupos vulnerables, los grupos que fueron reprimidos, que sufrieron cruelmente, incluyendo la tortura y que no tienen ningún espacio para protestar, ningún tribunal para que sus quejas sean escuchadas. Estos grupos son cada vez más militantes y dejan entrever la posibilidad de un conflicto violento que puede llegar a tomar proporciones desastrosas. El declive del sistema actual alcanzó un nivel en el que el cambio ya no puede ser más que una simple opción.

Nuestros principios fundamentales

Estamos ante un momento histórico para China, y nuestro porvenir está en el aire. Revisando el proceso de modernización política del siglo pasado, reafirmamos y aceptamos los valores universales básicos que señalamos a continuación:

La Libertad. Está en el centro de los valores humanos universales. Libertad: de expresión, de prensa, de reunión, de asociación, de lugar de residencia, de huelga, de manifestarse, de protestar, son manifestaciones de la libertad. Sin libertad, China quedará eternamente alejada de los ideales civilizados.

Los derechos del hombre. No están concedidos por un Estado. Toda persona nace con su derecho inherente a la libertad y a la dignidad. El gobierno existe para asegurar la protección de los derechos del hombre y sus ciudadanos. El ejercicio del poder del Estado debe ser autorizado polo pueblo.
Los sucesivos desastres políticos en la historia reciente de China son consecuencia directa de la falta de respeto del régimen actual hacia los derechos del hombre.

La igualdad. La integridad, la dignidad, y la libertad de toda persona (sea cual sea su situación social, su profesión, su sexo, su condición económica, su origen étnico, el color de su piel, su religión o sus convicciones políticas) deben ser los mismos para todos. El principio de igualdad ante la ley, y la igualdad de derechos sociales, económicos, culturales, cívicos y políticos, debe ser respetada.

El republicanismo. Preconiza que el poder sea equilibrado entre las diferentes ramas del gobierno y los distintos intereses, debe ser respetado. Se aproxima al concepto político tradicional chino que estima que “todos son iguales bajo el cielo”. Permite a todos los grupos de interés y a los colectivos sociales, a la gente de culturas o de creencias diferentes, ejercer su propio gobierno de manera democrática, y delibera para encontrar soluciones pacíficas a todas las cuestiones de interés público, sobre la base de un acceso igual al gobierno, y de una competencia libre y honesta.

La Democracia. Es el medio moderno de llegar al “poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.
Los principios fundamentales esenciales de la democracia son que el pueblo es soberano y que este elige su gobierno. La democracia tiene las siguientes características:

1) El poder político dimana del pueblo y la legitimidad de un régimen proviene del pueblo.
2) El poder político es ejercido a través de las decisiones adoptadas por el pueblo.
3) Quien ostenta las principales funciones oficiales en el seno del gobierno será determinado en elecciones regulares y abiertas a la competencia.

4) Se respeta siempre la voluntad de la mayoría, la dignidad fundamental, la libertad y los derechos del hombre y de las minorías protegidas.

Que preconizamos. El autoritarismo está en declive en el mundo. En China también. El poder de los emperadores y de los señores está en vías de extinción. Es momento de hacer que los ciudadanos sean los dueños de sus estados en todas las partes del mundo. Para China, el camino que conduce hacia una vida mejor pasa por liberarnos del concepto autoritario de la dependencia de un “señor ilustrado” o de un “oficial honesto” y dirigirnos hacia un sistema de libertad, de democracia, de Estado de derecho, y hacia la emergencia de una conciencia moderna de la ciudadanía para quien los derechos son fundamentales y la participación un deber. Por consiguiente, en este espíritu de deber en tanto que ciudadanos constructivos y responsables, hacemos las siguientes recomendaciones sobre la gobernanza nacional, los derechos de los ciudadanos y el desarrollo social:

1) Una nueva Constitución. Debemos revisar nuestra constitución actual, retirar de ella las cláusulas que contradicen el principio según el cual la soberanía es ostentada por el pueblo. Y debemos transformarla en un documento que garantice verdaderamente los derechos del hombre, autorice el ejercicio del poder público y sirva de marco legal a la democratización de China. La Constitución debe ser la ley suprema del país, no pudiendo ser violada por individuo alguno, grupo o partido político.

2) La separación de poderes. Debemos edificar un sistema moderno de gobierno en el que la separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial estén garantizados. Necesitamos una Ley Administrativa que defina la extensión de las responsabilidades del gobierno y sirva de garantía contra los abusos del poder administrativo.

El gobierno debe ser responsable ante los contribuyentes. La división de poderes entre los gobiernos de las provincias y el gobierno central debería respetar el principio según el cual el gobierno central ostenta todos los poderes que le son específicamente conferidos por la Constitución y todos los demás pertenecen a los gobiernos locales.

3) Una democracia parlamentaria. Los miembros de los órganos legislativos a todos los niveles deberían ser elegidos en elecciones directas, y la democracia parlamentaria debería respetar principios justos e imparciales.

4) Una magistratura independiente. El Estado de derecho debe estar por encima de los intereses de un partido político particular, y los jueces deben ser independientes. Debemos crear un Tribunal supremo constitucional y crear procedimientos de examen lo más rápidamente posible. Hemos de abolir todos los Comités políticos y legales que permitan hoy a los altos cargos del Partido Comunista decidir acerca de todas las cuestiones sensibles fuera del marco judicial. Debemos prohibir formalmente el aprovechamiento privado de las funciones públicas.

5) El control público de los funcionarios. El ejército debe ser responsable ante el gobierno, no ante un partido político, y debe ser profesionalizado. Los militares deben prestar juramento a la constitución y permanecer neutrales. Los partidos políticos deben estar prohibidos en el ejército. Todos los servidores del Estado, incluida la policía, deben servir de manera imparcial, y la práctica actual que consiste en favorecer a un partido en el reclutamiento debe asimismo cesar.

6) La garantía de los derechos humanos. Debe haber garantías estrictas en lo que atañe al respeto de los derechos del hombre y de la dignidad humana. Es necesario que exista un Comité de derechos humanos, responsable ante el órgano legislativo supremo del país, que velará por impedir que el gobierno abuse de su poder en materia de derechos del hombre. Una China constitucional y democrática debe garantizar la libertad individual de sus ciudadanos. Nadie debe ser víctima de arrestos, detenciones, interrogatorios o castigos ilegales. El sistema de “reeducación a través del trabajo” debe ser abolido.

7) La elección de las autoridades. Debe generalizarse un sistema completo de elecciones democráticas basado en el principio de “una persona, un voto”. La elección directa de los responsables administrativos a todos los niveles, del condado, de la ciudad, de la provincia o del país debe ser sistematizada. El derecho a elecciones regulares y de participar en ellas en tanto que ciudadano es inalienable.

8) Igualdad entre ciudad y campo. El sistema de registro de residencia debe ser abolido. Este sistema favorece a los residentes urbanos en detrimento de los habitantes de las zonas rurales. Debemos crear un sistema que conceda los mismos derechos constitucionales a todos los ciudadanos y les provea de la misma libertad para vivir dónde se quiera.

9) Libertad de asociación. El derecho de los ciudadanos a crear organizaciones debe ser garantizado. El sistema actual para el reconocimiento de organizaciones no gubernamentales, que exige que sean aprobadas, debe ser reemplazado por un sistema de registro.      
                                                                                             
La formación de partidos políticos debe ser regida por la Constitución y las leyes, lo que significa que es necesario poner fin al privilegio especial acordado a un partido que posee el derecho de monopolizar el poder, y debemos garantizar el principio de una competencia libre e igual entre todos los partidos políticos.

10) Libertad de reunión. La constitución debe preveer que las reuniones pacíficas, las manifestaciones, protestas, y la libertad de expresión son derechos fundamentales de los ciudadanos. El partido en el poder y el gobierno no pueden ser autorizados a someter estos derechos a obstáculos legales e inconstitucionales.

11) Libertad de expresión. Debemos convertir en universales la libertad de expresión, la libertad de prensa, y la libertad de cátedra con el fin de permitir a los ciudadanos ejercer plenamente su derecho a ser informados y ejercer su derecho a la supervisión política. Sus libertades deben ser garantizadas por una Ley sobre la prensa que suprima todas las restricciones políticas impuestas a la prensa. El crimen de “incitación a la subversión contra el poder del Estado”, que existe actualmente en la ley china, debe ser abolido. Debemos cesar en la criminalización de las palabras.

12) Libertad religiosa. Debemos garantizar la libertad religiosa y de fe, e instaurar la separación de la iglesia y del Estado. No debe haber injerencia del gobierno en las actividades religiosas pacíficas. Debemos abolir toda ley, decreto o reglamento local que limite o prohíba la libertad religiosa de los ciudadanos. Debemos abolir el sistema actual que exige la autorización previa del Estado para que todo grupo religioso o todo lugar de culto pueda existir, y sustituirlo por un sistema donde el registro sea optativo, y para aquellos que elijan hacerlo, automático.

13) Educación cívica. Debemos abolir en nuestras escuelas los programas de educación política y los exámenes vinculados a estos, y que constituyen un adoctrinamiento ideológico de los alumnos a favor del apoyo a un partido político. Deberíamos sustituirlos por la educación cívica para promocionar así los valores universales y los derechos de los ciudadanos, desarrollar la conciencia cívica y los valores cívicos al servicio de la sociedad.

14) Protección de la propiedad personal. Debemos establecer y proteger el derecho a la propiedad personal y promover un sistema económico de mercado libre y honesto. Debemos abolir los monopolios gubernamentales sobre el comercio y la industria, y garantizar la libertad de crear nuevas empresas. Debemos crear un Comité de empresas de Estado, responsable ante el Parlamento, que supervisará la transferencia de la propiedad del Estado hacia el sector privado de un modo honesto, competencial y ordenado. Debemos poner en marcha una reforma agraria que favorezca la propiedad privada de la tierra, que garantice el derecho de comprar y vender la tierra y permita, al verdadero valor de la propiedad privada reflejarse en el mercado.

15) Reforma financiera y fiscal. Debemos crear un sistema de finanzas públicas regulado de manera democrática y fiscalizable, de manera que se protejan los derechos de los contribuyentes y que respete los procesos establecidos. Necesitamos un sistema en el que los ingresos de un cierto nivel de gobierno (central, provincial, de distrito o local) estén controlados a ese mismo nivel.

Es menester también llevar a cabo una reforma fiscal que abolirá todo impuesto injusto, simplificará el sistema fiscal y repartirá la carga fiscal de manera equilibrada. Los representantes del gobierno no deberían estar en condiciones de aumentar las tasas o crear nuevos impuestos sin un debate público y la aprobación de una asamblea democrática. Debemos reformar el sistema de propiedad con el fin de permitir una competencia mayor en el mercado.

16) Seguridad social. Debemos introducir un sistema adaptado y justo de seguridad social para todos los ciudadanos, y asegurar el acceso de todos a la educación, a la salud a la jubilación, y al trabajo.

17) Protección del medioambiente. Debemos proteger nuestro medioambiente natural y promover un desarrollo que sea sostenible y responsable de cara a nuestros descendientes y al resto de la humanidad. Esto supone que los responsables gubernamentales, a todos los niveles, no solamente se comprometan a hacer todo lo que es posible para alcanzar estos objetivos, sino también aceptar la supervisión y la participación de las organizaciones no gubernamentales.
                              
18) Una república federal. Una China democrática debería actuar como una potencia responsable contribuyendo a la paz y al desarrollo en la región de Asia - Pacífico, tratando con los otros en un espíritu de igualdad y de honestidad. En Hong Kong y Macao, deberíamos apoyar las libertades que ya existen.

En lo que concierne a Taiwán, deberíamos proclamar nuestro compromiso a favor de los principios de la libertad y la democracia, y acto seguido negociar de igual a igual, dispuestos al compromiso, a fin de encontrar una fórmula de unificación pacífica.

Deberíamos abordar los conflictos en las zonas de las minorías nacionales de China con una apertura de espíritu, buscando el marco operativo en el que todos los grupos étnicos o religiosos se puedan desarrollar. Debemos visualizar, en perspectiva, el establecimiento de una federación de comunidades democráticas de China.

19) La verdad en la reconciliación. Debemos restablecer la reputación de los individuos, incluyendo la de sus familias, que sufrieron persecución en las campañas políticas del pasado, o que fueron tratados como criminales en virtud de su manera de pensar, sus declaraciones o de su fe. El Estado debería pagarle compensaciones.

Todos los presos políticos o presos de conciencia deberían ser liberados. Debería existir una Comisión de investigación de la Verdad, encargada de establecer los hechos relacionados con las injusticias y las atrocidades pasadas, determinar las responsabilidades, restablecer la justicia y, sobre esta base, permitir la reconciliación social.

China, como país importante en el mundo, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, miembro de la Comisión de derechos humanos de la ONU, debería contribuir a la paz de la humanidad, y a promover los derechos del hombre. Desgraciadamente, somos hoy por hoy la única potencia entre los principales países, que sigue prisionera de un concepto político autoritario.

Nuestro sistema político continúa generando calamidades en materia de derechos humanos y crisis sociales, que no solamente han obstaculizado el desarrollo de China, sino también limitado el progreso de la humanidad entera. Esto debe cambiar, y hacerlo en serio.

La democratización de China ya no puede retrasarse más. Por consiguiente, nos atrevemos a mostrar un espíritu cívico anunciando el nacimiento de la Carta 08. Esperamos que nuestros conciudadanos sean conscientes del mismo sentimiento de crisis, de responsabilidad y de misión y, ya se encuentren al servicio del gobierno o no, sea cual sea su estatus social, dejarán a un lado sus pequeñas diferencias y aceptarán los objetivos generales de este movimiento ciudadano.

Juntos, podemos trabajar en favor de cambios mayores en la sociedad china, y para el establecimiento rápido de un país libre, democrático y constitucional. Podemos dar cuerpo a estos ideales y objetivos que fueron los de nuestro pueblo desde hace más de cien años, y abrir la vía a un nuevo capítulo brillante para la civilización china.”

http://internacional.elpais.com/internacional/2010/10/08/actualidad/1286488804_850215.html




Anexo

Uno de los principales redactores de la Carta 08 fue Liu Xiaobo, intelectual y activista en pro de los Derechos Humanos y las reformas en la República Popular China. Fue presidente del Centro Independiente Chino PEN. Liu fue detenido el 8 de diciembre de 2008, en respuesta a su participación en la firma de la “Carta 08”, siendo formalmente arrestado el 23 de junio de 2009 bajo sospecha de "incitar la subversión contra el poder del Estado". Fue procesado con los mismos cargos el 23 de diciembre de 2009, y condenado a 11 años de cárcel. Galardonado con el Premio Nobel de la Paz de 2010.

Las protestas de la Plaza de Tiananmen de 1989, también conocidas como la masacre de Tiananmen, consistieron en una serie de manifestaciones lideradas por estudiantes en la República Popular China, que ocurrieron entre el 15 de abril y el 4 de junio de 1989. La protesta recibe el nombre del lugar en que el Ejército Popular de Liberación suprimió la movilización: la plaza de Tiananmen, en Pekín. Los manifestantes provenían de diferentes grupos, desde intelectuales que creían que el gobierno del Partido Comunista era demasiado represivo y corrupto, a trabajadores de la ciudad que creían que las reformas económicas en China habían ido demasiado lejos y que la inflación y el desempleo estaban amenazando sus formas de vida. El acontecimiento que inició las protestas fue el fallecimiento de Hu Yaobang.

 https://es.wikipedia.org/wiki/Carta_08   


          Responder lo Siguiente:



        Responder lo Siguiente:



1°. ¿Qué piensa sobre los cuestionamientos al gobierno chino y las reivindicaciones de   apertura democrática de los firmantes del Manifiesto “Carta 08”? 

2°. ¿Cree justo que quienes firmaron este Manifiesto fueran condenados a la cárcel?

3°. ¿Qué motivó las manifestaciones de la Plaza de Tiananmen en 1989?

4°. ¿Por qué los Derechos Humanos deben prevalecer bajo cualquier régimen político?

        
Evaluación de Ciencias Políticas Grado 11

1°. ¿Qué es una dictadura militar?
 2°. ¿Cómo se denomina este accionar?[1]
3°. ¿Qué caracterizó la dictadura militar Argentina?
4°. ¿Cuáles acciones tomó el nuevo gobierno argentino de facto?
5°. ¿Qué hicieron algunas ciudadanas para denunciar al régimen?
6°. ¿Cómo autodenominaron los militares argentinos su accionar?


Referentes Conceptuales que debe tener el estudiante:

  ü  Apuntes en el Cuaderno
  ü  Realización de Consulta
  ü  Contextualización en Clase
  ü  Película: “La noche de los lápices”
  ü  Video Conferencia de la investigadora Naomi Klein: “La doctrina del shock”.












[1] La toma del poder político, de un modo repentino, abrupto, violento e ilegítimo, por parte de un grupo de poder, vulnerando la legitimidad institucional establecida en un Estado, es decir, las normas legales de sucesión en el poder, vigentes al momento de los hechos.

jueves, junio 02, 2016


Ganador Visita  50.000 al Blog

Hasta el momento el ganador es el estudiante...
                                                                        Edison Olaya del grupo 10° 1 
Como evidencia envía el siguiente mensaje, acompañado del respectivo pantallazo:
Supongo que fui el visitante 50.0000, ¿no?

Imagen integrada 1