domingo, abril 10, 2016

 El rugby como milagro sudafricano   
                                  
Mandela logró hacer de este deporte
una herramienta para cohesionar a un
país dividido.




Mandela, vestido con la camiseta de los Springboks, recibió el abrazo del capitán Francois Pienaar. Esa escena hubiera sido impensable. Foto: A.F.P.

 “Tenemos que escuchar, estamos del lado hacia donde sopla el viento”, dice un viejo proverbio xosha, la etnia sudafricana de la que viene Nelson Mandela. El 24 de junio de 1995 Mandela pareció haber aplicado cada una de las palabras del refrán.
                      
Ese día, en los 80 minutos que duró la final de la Copa Mundo de Rugby entre Sudáfrica y Nueva Zelanda, logró que los 39 millones de sudafricanos, blancos, negros, mestizos e indios se unieran. A un lado quedaron los miedos, los odios, las ganas de revancha. Lo único que importaba era la victoria. Un verdadero milagro, con el que, así fuera solo por un momento, Mandela logró mostrarle a todo su país, que podían ser una nación arco iris, de todos los colores.       

No era una tarea fácil. Sudáfrica apenas salía del apartheid y Mandela llevaba solo un año como presidente, después de haber pasado 27 encerrado en la lúgubre isla Robben. Para gran parte de la minoría blanca era un terrorista, el líder del ala militar del Congreso Nacional Africano (ANC). Muchos negros también pensaron que con Mandela en el poder al fin había llegado la hora de desquitarse de los más de 46 años de apartheid, de humillaciones cotidianas, de persecución, de discriminación política y de la violencia gubernamental generalizada.

Sudáfrica estaba al borde de la guerra civil. En las haciendas de algunos bóeres, los descendientes de colonos protestantes que dominaban el país, se entrenaban los grupos paramilitares neonazis del Afrikaner Weerstandsbeweging (Movimiento de Resistencia Afrikáner), armados hasta los dientes y dispuestos a defenderse contra cualquier intento de quitarles sus derechos.

Por eso la prioridad número uno de Mandela como presidente fue la reconciliación para sembrar las bases de la Sudáfrica del futuro. Y el arma que escogió fue la más improbable de todas: el rugby. Ese “juego de villanos jugado por caballeros”, donde 15 jugadores se enfrentan, cuerpo a cuerpo, como en un campo de batalla, peleando cada metro para llevar un balón oval hasta la zona de anotación.       

Para los afrikáners, los blancos sudafricanos, el rugby es una religión. Y la selección nacional, conocidos como los Springboks (los antílopes, abreviado los Boks) son sus dioses. Los negros los odiaban, eran el símbolo del apartheid. Cuando los Boks disputaban un partido, apoyaban a su contrincante. La ANC también logró un boicot internacional contra la selección nacional. Toda una afrenta.    

Mandela tejió su plan con mucha paciencia. Se suponía que su exigua celda de la isla Robben iba a romper su voluntad. Pero aprovechó para conocer a su enemigo. Aprendió afrikáans, el idioma de raíz holandesa de sus carceleros, su historia, su cultura. Entendió que el rugby era la llave. Los guardianes más crueles se descomponían escuchando un partido. Comentando los partidos, hablando con propiedad de los ídolos del balón oval, Mandela logró cautivarlos, desarmó el odio y les mostró que era posible compartir.
Como lo relata el libro El factor humano del periodista británico John Carlin, que después fue llevada al cine por Clint Eastwood como la exitosa película Invictus, solo una semana después de su posesión, Mandela invitó a su despacho a Francois Pienaar, el capitán de los Springboks, un gigantón de 1,91 metros, de 100 kilos y rubio, el arquetipo del buen afrikáner. El presidente le contó que quería que la camiseta verde de la selección pasara de ser un símbolo de opresión a uno de unidad.   

En los meses anteriores al Mundial, Mandela visitó varias veces el campo de entrenamiento de los Boks. En todo el país florecieron vallas con la consigna “One team, one nation” (Un equipo, una nación). Fotos de Chester Williams, el único mulato del equipo, fueron usadas en una campaña nacional. Los rudos jugadores de rugby se aprendieron Nkosi Sikelele África, un himno en lenguaje xhosa que identificó la lucha antiapartheid y los movimientos de liberación africana en todo el continente. Para los bóeres, la canción del enemigo.        

Y un día antes de su partido inaugural contra Australia, los Springboks fueron a la prisión de la isla Robben, donde Mandela pasó 18 años encerrado. Visitaron su diminuta celda, y prometieron dedicarle la Copa Mundo al presidente. “Había una química increíble, los jugadores se sintieron atraídos por Mandela de inmediato”, recordó el entrenador Morne du Plessis en El factor humano. Impulsados por una ola de fervor popular que contagiaba a todos los corazones, Sudáfrica le ganó a Australia, a Francia y pasó a la final contra Nueva Zelanda, los temidos All Black, los mejores del mundo.  

Las seis semanas que duró el Mundial le cambiaron la cara al país. En las calles todo el mundo hablaba de los Boks. Hasta Soweto, la barriada negra pobre, marginal y más politizada de Johannesburgo se paralizaba cuando jugaba la selección. Cuando esta llegó a la final, todos estaban orgullosos de su equipo. Esa mañana, el país se encontraba en ebullición. Miles de personas salieron a las calles a acompañar el bus de los Springboks.       

Pero Mandela aún tenía un truco guardado. Minutos antes del pitazo inicial, enfundado en la odiada camiseta verde de los Springboks, bajó a la cancha a saludar a los jugadores. Los 63.000 espectadores del estadio Ellis Park de Johannesburgo, en su inmensa mayoría afrikáneres, no estaban seguros sobre lo que tenían que hacer, si abuchear a quien hasta hace pocos años era su peor enemigo. 

La respuesta llegó sola. Con cada vez más fuerza, el grito “Nel-son, Nel-son, Nel-son” contagió todo el recinto. Los blancos habían coronado a Mandela. Como escribió Carlin: “Mandela es un genio de la política, un genio total como Mozart lo fue en la música. ¿Qué intentan hacer los políticos? Conquistar a la gente. Él conquistó a todos, incluso a la gente más improbable”.         

Ahora los Springboks tenían que ganar la final. El partido fue dramático y terminó empatado. En el extratiempo, cuando la suerte de Sudáfrica parecía agonizar, Joel Stransky pateó el balón a más de 30 metros de la meta. Los Boks eran campeones, y la locura se tomó todo el país, los townships de los negros, las elegantes villas de Ciudad del Cabo, las granjas de los bóeres.

Mandela bajó de nuevo a la cancha, para entregarle al capitán Francois Pienaar la copa Webb Ellis. Le dijo: “Francois, gracias por lo que hizo por nuestro país”. Pienaar le contestó: “No señor presidente, gracias por lo que usted ha hecho”.
Un milagro estaba pasando. Esa noche blancos y negros bailaron hasta el amanecer, mezclados en la euforia de la celebración, unidos por primera vez en la historia. El reverendo Desmond Tutu, el legendario activista pacifista, recordó que “fue extraordinario lo que pasó, volteó el país, fue una transformación increíble. Mostró que sí es posible que podamos ser una nación”.                       
                                                              http://www.semana.com/mundo/articulo/mandela-el-rugby-para-unir-sudafrica/367325-3




El día que todo  cambió

Hoy, hace 68 años, la  violencia marcó la historia colombiana

Semana Educación le explica por qué.



El 9 de abril de 1948 fue asesinado en Bogotá el candidato único del Partido Liberal para las elecciones de 1949. Juan Roa Sierra le disparó tres veces a Jorge Eliécer Gaitán cuando salía de su despacho. Al oír lo ocurrido, los seguidores indignados se tomaron las calles de Bogotá. Hubo saqueos e incendios. Y al poco tiempo, la noticia se transmitió a las regiones por las emisoras, y el país se sumió en el caos.
Desde entonces, la historia de Colombia ha cambiado, hasta tal punto que el gobierno decidió escoger este acontecimiento por encima de cualquier otro como El día de las víctimas. Semana Educación le explica cuatro razones por las que el país se transformó. 
Cultura de los horrores
Desde el 9 de abril los índices de homicidios se dispararon en Colombia. Algunos historiadores calculan que fueron asesinadas alrededor de 300.000 personas en diez años. La muerte estuvo acompañada por el terror: “en Puerto Tejada, los liberales decapitaron a algunos conservadores y luego jugaron fútbol con sus cabezas en la plaza del pueblo.” Así lo cuenta David Bushnell en su libro de historia de Colombia.
Hay muchas otras historias sobre la brutalidad de una guerra entre los miembros de los partidos tradicionales, en las que fueron desplazadas y asesinadas miles de familias. Es muy conocido, por ejemplo, cómo liberales y conservadores le cortaban el cuello a sus víctimas para simular una franela. Desde entonces, el país conoció unos niveles enfermos de sadismo, que nunca antes habían ocurrido en Colombia. 
El Problema de la Tierra se agravó
 Desde el siglo XIX ha existido un problema por la posesión de las tierras. Según lo sostiene la historiadora Catherine Le Grand, la mayor parte de las tierras del Estado terminaron en las manos de los hacendados y no de los campesinos, en especial en las zonas de colonización. Pero todo se agravó durante la época de la Violencia: los asesinatos en muchos casos tenían el objetivo de desplazar para despojar de las tierras.
Ahí se agudizó una situación que contribuyó a que El Banco Mundial afirmara que Colombia era uno de los países con mayor concentración de la tierra. Y esto tuvo implicaciones en que un grupo como las FARC, que surgió después de la época de la Violencia, como una guerrilla liberal, hiciera del problema agrario una de sus principales reivindicaciones.
Transformación urbana
 Según el historiador David Bushnell, una gran parte del centro histórico de Bogotá quedó destruida después de que los seguidores de Gaitán se tomaron las calles. Los conventos, las iglesias, los periódicos, las casas de ricos y pobres, no se salvaron. El tranvía se acabó: lo quemaron. Lo mismo ocurrió en otras ciudades, como Cali y Medellín, aunque el caso de Bogotá ha sido mucho más documentado.
Después de ese día se acabó gran parte del patrimonio de Bogotá. Desde entonces, empezó una nueva era urbana: se ampliaron las vías, se construyeron grandes bloques residenciales, y se legisló sobre la propiedad. Empezó “la jungla de concreto de grandes moles”, según lo afirman Amparo de Urbina, investigadora de la Universidad del Externado, y Fabio Zambrano, de la Universidad Nacional.
Estigmatización de la oposición
La versión oficial responsabilizó al comunismo por los acontecimientos ocurridos durante el 9 de abril. Según David Bushnell, esto ocurrió porque había altos dignatarios extranjeros que se encontraban en Bogotá por la Conferencia Panamericana. Entonces, era necesario encontrar a un culpable y la Unión Soviética era un buen candidato.
Ayudó, para justificar la hipótesis, que algunos de los seguidores de Gaitán se tomaron las emisoras y empezaron a gritar que iban a hacer la revolución, y que se formaron juntas revolucionarias a lo largo de país. No obstante, los especialistas dudan que hubiera habido un plan liberal o socialista para derrocar al gobierno. Se trató más de una mezcla entre indignación, desorden y delincuencia.
Sin embargo, lo que ocurrió desde entonces, fue que todos los movimientos que hicieran reclamos o que exigiera reivindicaciones fueran asociado con la delincuencia y el vandalismo. En este sentido, el 9 de abril fue utilizado por el establecimiento para deslegitimar todas las transformaciones propuestas por los sectores marginados. Así lo afirma el historiador Ricardo Arias.
Cada 9 de abril es un día para reflexionar sobre lo que desde la educación se debe hacer: conocer la historia para no repetirla y trabajar en procesos educativos que nos lleven a la tolerancia y el respeto en medio de las diferencias.

viernes, abril 08, 2016

Procedimiento en Lecturas
 y Artículos.

1. Establezca  la Tesis.
 2. Elabore un Resumen.
 3.  Seleccione y Copie los Términos Específicos.
4. Redacte cinco Preguntas Analíticas - sin respuesta.
5. ¿Por qué es importante lo que se plantea en el Artículo?
6. Exprese su opinión sobre lo que se plantea en el Artículo.
7. ¿Qué Título le hubiese puesto usted al Artículo? Explique.

jueves, abril 07, 2016

La  salud mental de los maestros


          Por Revista Arcadia



El sistema educativo parece tener un fallo que pocos están dispuestos a asumir. Si a eso se suma que los maestros han sido llamados a ser los depositarios de eso que se ha dado en llamar la “pedagogía para la paz”, el cuadro no parece alentador. Los factores de riesgo psíquico asociados al trabajo docente son muchos.

El fantasma de la enfermedad mental recorre las aulas de miles de maestros y rectores en Colombia. En la localidad de Kennedy, en Bogotá, por ejemplo, cada dos días un maestro solicita incapacidad por ansiedad, miedo, angustia, entre otros problemas, que no entran en la lógica de los tratamientos de las EPS, que se niegan a incapacitar por problemas psicológicos y que dilatan la posibilidad de remitir a un especialista a quien consulte por estas causas.

Aunque muchos quieran desconocerlo, hoy se libra una batalla en los colegios públicos y privados del país con la idea de padecer trastornos calificados como “de personalidad”. Los maestros, los encargados de orientar a millones de niños y jóvenes, están agotados y sienten que la responsabilidad no puede ser exclusiva de ellos. Se preguntan por qué el Estado y la familia no asumen su cuota en una situación que ya ha sido materia de informes e investigaciones, como las realizadas por la Universidad de los Andes, en 2005; la Universidad del Cauca, en 2010, o la Fundación Luis Amigó, en Medellín.

El sistema educativo parece tener un fallo que pocos están dispuestos a asumir. Si a eso se suma que los maestros han sido llamados a ser los depositarios de eso que se ha dado en llamar la “pedagogía para la paz”, el cuadro no parece alentador. Los factores de riesgo psíquico asociados al trabajo docente son muchos. Aunque dicha labor se considera una actividad sin riesgo aparente, las reiteradas consultas por dolencias de cuello, espalda, gastritis, hipertensión y dolor de espalda por estrés son muy frecuentes. Así se lo dijeron doce rectores de diversos colegios de Bogotá a Arcadia, en una reunión privada que buscaba conocer la realidad de las personas que trabajan en la escuela en una coyuntura como la actual, cuando la educación escolar es la llave que puede aunar el camino para promover, a mediano plazo, un cambio en una sociedad dividida.

El estrés que sufren los rectores de los colegios públicos en Colombia es una bomba de tiempo. Ellos deben solucionar problemas con los maestros, los padres y los estudiantes, responder derechos de petición, ocuparse de labores administrativas y un largo etcétera que se parece a la condena de Sísifo. La amenaza constante de que les abran procesos disciplinarios por no responder a las cientos de peticiones y quejas es latente. Todos los rectores entrevistados por Arcadia coinciden en que de no hacerse nada, de no plantear una verdadera atención en temas de salud mental, el desastre puede ser inminente. Uno de ellos, por ejemplo, tuvo que asistir hace unos meses a un careo con un padrastro violador. La denuncia le ha costado: hoy no se siente seguro de caminar por su barrio, de tomar el bus en la esquina de siempre, de trabajar. Varios también dijeron que de seguir esta situación abandonarán sus puestos, porque se sienten amenazados. Señalados y advertidos de que su trabajo no es ideal, de que los estudiantes se tomarán el colegio, de que los jíbaros rondan sus instituciones y de que, como en cualquier conglomerado humano, las envidias, el rencor y el miedo son moneda corriente.

En los testimonios recogidos, todos hablaban de un malestar psicosocial que nadie está atendiendo. En ninguna Secretaría de Educación, ni en los discursos de los sucesivos ministros y ministras del ramo se menciona la salud mental. Parece que en un país violento, con profundas desigualdades sociales, con polarizaciones brutales, entre muchos otros, nos abstuviéramos de reconocer que no hemos sabido atender necesidades intangibles que ya pasan factura.

Una maestra fue la encargada de buscar a esta revista para denunciar la situación en la que se debaten día tras día. Después de una larga mañana de trabajo, de escuchar testimonios en verdad ominosos, queda la sensación de que son muchos los frentes en los que tendremos que trabajar los colombianos si queremos un país más reflexivo y sereno en el cual quepamos todos. Por ahora, no hay planes para atender a los rectores o maestros, pues la preocupación se ha centrado en la cobertura; en indicadores que dicen que en Bogotá, por solo poner un ejemplo, hay casi una inserción total a la escolaridad, pero nadie está tocando el tema de su calidad.

Hombres y mujeres cansados como los que visitaron Arcadia están al borde de sus capacidades.

Este solo es un nuevo mensaje de alerta para que la educación en Colombia se piense de nuevo.




http://www.revistaarcadia.com/opinion/editorial/articulo/la-salud-mental-de-los-maestros-y-profesores-de-bogota-en-kennedy-sector-oficial/47714

lunes, abril 04, 2016

Examen de Admisión UdeA  2016-2







Calendario de Admisión Semestre 2016 - 2
Pago de derechos de Inscripción
14 de marzo al 14 de abril
Inscripción por Internet
14 de marzo al 18 de abril
Examen de Admisión para aspirantes nuevos
16 de mayo
Resultados Admitidos aspirantes nuevos
1° de junio

Preinscripción de aspirantes

El costo es de 51.000 (cincuenta y un mil pesos) para programas en la sede Medellín y 16.000 (diez y seis mil pesos) para los programas en regiones.

Formulario de  preinscripción                       Consultar  preinscripción




Una vez hayas leído la guía debes pagar los derechos de admisión. En línea a través de la opción preinscripción, en el Banco Popular o en el Banco Agrario.



Una vez realices el pago, debes diligenciar el formulario de inscripción web



Ingresar a: http://udea.edu.co/wps/portal/udea/web/inicio/estudiar-udea/pregrado/oferta/

Oferta de programas de pregrado
En el siguiente aplicativo puede consultar el calendario específico para cada programa, así como las características, registro calificado, duración, modalidad, plan de estudios, información de contacto, los términos y las fechas de la convocatoria.

Para realizar la consulta, seleccione las opciones de filtro. Además, puede escoger entre ver todos los pregrados o solo los que se encuentren en inscripción.
Tenga en cuenta que la Universidad cuenta con programas en Medellín y en varias regiones del Departamento.




Guías de inscripción

  Aspirantes nuevos a programas de pregrado, pertenecientes a comunidades indígenas o comunidades negras colombianas y raizales del departamento Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, inscritas en el Ministerio del Interior.




Puntajes de corte



 Puntajes de Corte Examen 2016 - 1
















domingo, abril 03, 2016

Cuaderno  de Filosofía Grado 11



Lo que deben tener en el  cuaderno hasta
 marzo 31 con sus respectivas fechas.



Criterios de Evaluación
Taller: La tentación de existir.
Análisis - Taller de la canción: “Nada” de Zoé.
Texto: La condena (copiar texto).
Consultar biografías  de: J. P. Sartre - F. Kafka -
F. Dostoievski - E. Sábato y a. Camus
Daniel Estulin: Grupo Bilderberg (resumen lectura y sinopsis
De la proyección del video).
Cuarto de Lectura: “Arqueología del saber: Michel Foucault”.
(Referencia de la lectura).
Lecturas y Talleres de los siguientes artículos:
1. Lectura: La decisión de no educar (resumen).
2. Taller: ¿Qué sentido tiene aprender filosofía?
3. Taller: Ciencia y Filosofía
Sinopsis: La educación prohibida (fragmento)
Sinopsis: Tan lejos tan cerca (voluntario - sugerencia)
Continuación: Taller Ciencia y Filosofía
Lectura y proyección video (fragmento): “El nombre de la rosa” y “Lutero”.
(Referencia de la lectura y Sinopsis del video - proyectado en la Biblioteca).
Análisis Preguntas Saber (según referencia de página - pregunta), del texto: Los 3 editores.
Semana Santa
Sinopsis video: “La mentira en la cual vivimos.” Contextualizado con el Taller: “¿Qué es la realidad?