sábado, junio 10, 2023

Trabajos repetitivos y mal pagados, la otra cara del avance de la IA

Estos empleados laboran en empresas de tecnología alimentando la IA, bajo contratos temporales y sin estabilidad laboral

La inteligencia artificial (IA) está creando nuevas oportunidades laborales con condiciones de trabajo buenas, especialmente para perfiles digitales. Pero la otra cara de la moneda, son los empleos necesarios para que esta tecnología avance. Tres investigadoras, Timnit Gebru, Adrienne Williams y Milagros Miceli, señalan que los sistemas de IA “son alimentados por millones de trabajadores mal pagados en todo el mundo que realizan tareas repetitivas en condiciones laborales precarias”.

Detrás de la IA hay un “ejército de trabajadores” tratados como máquinas, poniendo en riesgo sus vidas, dañando su salud mental y física, sostienen las tres especialistas. Estos empleados laboran en empresas de tecnología, bajo contratos temporales y sin estabilidad laboral, etiquetando datos, controlando entregas y moderando contenido.

Tienen pocas herramientas y posibilidades de defender sus derechos humanos laborales, ya sea de manera individual o colectiva, pues muchas veces les impiden organizarse, agregan Gebru, Williams y Miceli en el documento El trabajo explotado detrás de la inteligencia artificial, publicado en la revista especializada Noema.

Timnit Gebru es científica en computación, especializada en IA. En 2020 fue despedida de Google, donde dirigía el área de ética de inteligencia artificial, luego de publicar un informe en el que advertía de los riesgos financieros y medioambientales de esa tecnología, su uso poco regulado en la vida de las personas, así como la explotación laboral que se ejerce para hacerla funcionar.

En el proceso de su despido, Gebru pasó por acoso laboral y tácticas que suelen aplicar en muchas otras personas trabajadoras en muchas partes del mundo, como asegurar que ella fue quien presentó su renuncia.

La profesora Adrienne Williams “es una exconductora y organizadora de entregas de Amazon, que ha experimentado los daños de la vigilancia y las cuotas poco realistas establecidas por los sistemas automatizados”. Ahora es parte del Instituto de Investigación de IA Distribuida.

Milagros Miceli es socióloga e informática. El enfoque de su investigación “son las condiciones laborales y las dinámicas de poder en la generación y el etiquetado de datos”, el cual realiza desde la etnografía, yendo a campo, realizando entrevistas y apoyando a persona que trabajan como “anotadores de datos, recolectores y científicos en varios sitios alrededor del mundo”.

Personas que suplantan máquinas

En 2020 la revista académica Big Data & Society publicó una investigación la cual revela que muchas empresas contratan a personas para hacerse pasar por sistemas de inteligencia artificial.

Simulan ser chatbots, por ejemplo, para engañar a posibles inversores de que la compañía utiliza la mejor tecnología. Esto fue documentado en el reporte "El formador, el verificador, el imitador: tres formas en que los trabajadores de plataformas humanas apoyan la inteligencia artificial".

Paola Tubaro, Antonio Casilli y Marion Coville identificaron en varias empresas “la suplantación de IA, que ocurre cada vez que los humanos superan a las computadoras”. Esto lo realizan a través de la subcontratación de lo que llaman “microtrabajadores” para verificar los resultados de un sistema automatizado.

“Los humanos reemplazan parte del algoritmo”, cuando un programa tiene dificultades para completar una tarea. Pero también lo reemplazan por completo: cuando un algoritmo no ha sido codificado, aparentan que lo que están haciendo personas lo hace por entero un algoritmo.

Pero a diferencia de los salarios millonarios que reciben algunos investigadores de IA de Silicon Valley, “estos trabajadores son explotados y a menudo reclutados de poblaciones empobrecidas”. Los salarios que reciben son de apenas “US$1,46 por hora después de impuestos”, señalan Timnit Gebru, Milagros Miceli y Adrienne Williams.

Ahora, para lo que las compañías sí usan la inteligencia artificial es para vigilar al personal. A través de sistemas automatizados, les asignan tareas repetitivas, monitorean sus movimientos y castigan “las desviaciones”, indican las investigadoras.

Riesgos laborales sin atender

Las discusiones sobre la IA se han enfocado en la filtración de datos personales y su mal uso, en que el algoritmo que nos mete en una burbuja con el mismo contenido en internet y en el reemplazo de empleos.

Pero “la explotación laboral no es central en el discurso que rodea el desarrollo ético y el despliegue de sistemas de IA”, lamentan Gebru, Miceli y Williams. Tanto así, que se sabe poco de las ocupaciones en este sector. Algunas de ellas son el manejo de datos, moderación de contenido, logística en almacén y entrega de productos.

 

Quienes se encargan de moderar contenido tienen la responsabilidad de encontrar y marcar los temas que cada plataforma considera inapropiados. Pero eso les cuesta graves daños a su salud mental y a su estabilidad emocional.

“Cada video de asesinato, suicidio, agresión sexual o abuso infantil que no llega a una plataforma ha sido visto y marcado por un moderador de contenido o un sistema automatizado entrenado con datos probablemente proporcionados por un moderador de contenido”.

Es decir, gracias al trabajo de estas personas, los sistemas automatizados saben qué textos e imágenes contienen expresiones de odio, noticias falsas, violencia u otros tipos de contenido, explican. El personal que realiza este tipo de tareas “sufre de ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático debido a la constante exposición a este horrible contenido”. Y lo hacen con “salarios miserables”, subrayan las investigadoras.

Por ejemplo, un reportaje de las periodistas Rosie Bradbury y Majd Al Waheidi, publicado en agosto de 2022, revela que en países de África el pago que reciben los moderadores de contenido de TikTok por revisar videos de suicidio y crueldad animal es de menos de 3 dólares por hora.

 

“Además de experimentar un entorno de trabajo traumático con apoyo de salud mental inexistente o insuficiente, estos trabajadores son monitoreados y castigados si se desvían de sus tareas repetitivas prescritas” y si no lo hacen en el tiempo que el sistema les marca para realizarlo, señalan Gebru, Miceli y Williams.

En cuanto a los trabajadores de almacén y repartidores de conglomerados como Amazon, “deben realizar tareas repetitivas bajo la presión de una vigilancia constante” de programas de IA. Las tareas que realizan bajo la presión de un sistema informático “en ocasiones ponen en riesgo sus vidas y, a menudo, resultan en lesiones musculoesqueléticas graves”.

Es imprescindible “apoyar los esfuerzos transnacionales de organización de los trabajadores”, apuntan las investigadoras. Las condiciones laborales de estas personas “deberían ser una prioridad en las discusiones relacionadas con la ética de la IA”.

https://www.larepublica.co/alta-gerencia/trabajos-repetitivos-y-mal-pagados-la-otra-cara-del-avance-de-la-inteligencia-artificial-3635101 

Inteligencia Artificial: la paradoja de Moravec






Inteligencia Artificial: 

La paradoja de Moravec que explica por qué los robots y la IA encuentran difíciles las cosas


Alejandro Millán Valencia

BBC News Mundo

BCC News Mundo 

¿Seremos alguna vez capaces de crear un robot con las

 mismas capacidades que el ser humano?

Con la explosiva aparición de ChatGPT y otros programas de Inteligencia Artificial la pregunta no solo se hace cada vez más relevante, sino que impulsa aún más la imaginación de los ingenieros que buscan crear un robot que piense y actúe como un humano.

A medida que avanzan los procesos, varias conclusiones van saliendo a la luz: hemos logrado, especialmente con la Inteligencia Artificial, imitar los complejos sistemas de razonamiento e incluso de creatividad de nuestro cerebro.

Pero, a la vez, un robot no puede atarse un zapato.

La Inteligencia Artificial y la robótica pueden hacer que el pensamiento razonado requiera menos procesos de computación, mientras que actos en apariencia más simples que ejecuta el ser humano, como atarse los zapatos o recoger una bolsa del suelo, requieren un enorme esfuerzo computacional.

A esto se lo conoce como la paradoja de Moravec.

Y para muchos expertos es la explicación de por qué no se ha podido construir un robot totalmente inteligente.

"Al ser humano le ha tomado cientos de miles de años de evolución hacer cosas tan simples como, por ejemplo, mantener el equilibrio, por lo que replicar todos esos procesos a un nivel computacional es casi imposible por el momento", señala Gonzalo Zabala, investigador en Robótica de la Universidad Abierta Interamericana, en diálogo con BBC Mundo.

Zabala señala que lo contrario ocurre con los procesos razonados.

"¿Hace cuánto que podemos hablar del hombre inteligente, de la razón? En comparación con otros procesos evolutivos, el tiempo es muchísimo menor, por lo que podemos codificar y replicar esto con mayor éxito", indica. 

Hans Moravec y Alan Turing

Uno de los precursores de la Inteligencia Artificial fue, sin duda, el científico británico Alan Turing.

Dentro de los múltiples estudios que publicó durante su corta pero prodigiosa carrera, uno tiene que ver con una serie de preguntas que servirían para distinguir, en un caso teórico, a un robot de una persona.

Desde que fue formulado, en la década de 1950, ese fue el método que guió a los ingenieros y teóricos en torno al desarrollo de la Inteligencia Artificial.

Como lo señaló el profesor de robótica de Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) Rodney Brooks, lo que ocurrió después es que los ingenieros se enfocaron en crear programas o artefactos que pudieran "engañar" a los interlocutores, respondiendo adecuadamente las preguntas del test de Turing para pasar por humanos.

Hacia finales de los 70, ese enfoque comenzó a tener un problema: que las respuestas lógicas no desarrollaban nada original y el camino señalado por Turing comenzaba a quedarse sin muchas salidas.

"Incluso, la financiación de las investigaciones cesaron, porque no era claro el camino que se debía seguir y no se veían avances", le dijo Brooks a la BBC.

Entonces, se buscaron nuevas alternativas para avanzar en el desarrollo de la Inteligencia Artificial.

"El camino que se tomó fue el de crear circuitos similares a los del cerebro humano. No un robot que respondieran con lógica, sino un circuito que lograra pensar", señala Zabala.

Fue entonces cuando aparició esa contradicción aún no resuelta: se creaban procesos de Inteligencia Artificial con cierta facilidad, mientras que las funciones básicas del ser humano eran básicamente imposibles de recrear en un robot.

Esto fue ampliamente observado hacia finales de la década de los 80 por especialistas en robótica como el mencionado Brooks, el austriaco Hans Moravec y el estadounidense Marvin Misnky.

Pero fue Moravec, profesor en la Universidad de Carnegie Mellon en EE.UU., quien lo expuso de mejor manera en 1988 a partir del trabajo de los tres colegas:

"Es comparativamente fácil hacer que las computadoras muestren un rendimiento de nivel adulto en pruebas de inteligencia o jugando al ajedrez, pero difícil o imposible darles las habilidades de un niño de un año en lo que respecta a la percepción y la movilidad".

Básicamente, los robots pueden ser tan inteligentes como incapaces.

"Lo que hizo la paradoja de Moravec fue darle sentido a lo que se estaba observando. Y cuando se nombra el problema, se nombran las posibles salidas al problema", señala Zabala.

"Cuando se llega a este punto comienza algo muy interesante, que es conocernos mejor para poder replicarlo en robots: conocer cómo mantenemos el equilibrio, aprendemos a manejar, en fin", agrega.

Robots sensibles

Tanto Moravec como Brooks y Misnky han adelantado proyectos con miras a dilucidar la paradoja.

Brooks ha trabajado con la empresa estadounidense Boston Dynamics y una que él mismo fundó, conocida como iRobots.

El principio que han seguido, de acuerdo a Brooks, se resume en una premisa directa: "Si queremos construir un robot con inteligencia humana, primero construyamos un robot con anatomía humana".

A partir de esto se han desarrollado proyectos de robots que presentan un aspecto más cercano al nuestro.

Por ejemplo, un equipo de científicos europeos ha desarrollado un prototipo que se conoce como ECCERobot, que tiene un esqueleto termoplástico completo con vértebras, falanges y caja torácica.

El ECCERobot tiene tantos grados de movimiento como un torso humano y, lo más importante, todas estas partes están repletas de sensores.

Pero los mismos científicos que han desarrollado el robot han señalado que el inconveniente no se ha superado: la complejidad del ECCERobot es tan grande que apenas puede agarrar una taza. Por lo que no se puede esperar que tenga un comportamiento inteligente.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-65793840





El responsable de ChatGPT pide regular la IA

 


El responsable de ChatGPT pide regular la IA

RTVE Noticias


Empresa que creó ChatGPT pide regular la inteligencia artificial

 

Noticias CNN- El CEO de OpenAI, compañía que creó el ChatGPT, reconoció la importancia de acciones internacionales coordinadas para regular la inteligencia artificial generativa. En el video los detalles

Ver video:

         https://cnnespanol.cnn.com/category/inteligencia-artificial/

Advierten riesgos de uso irrestricto de inteligencia artificial




 


Dos informes publicados este mes advierten sobre los riesgos que conlleva para la privacidad y los derechos de las personas la aplicación irrestricta de la inteligencia artificial (IA), una tecnología en rápida evolución en el mundo.

Por: Lorena Guzmán Hormazábal

El informe titulado “El derecho a la privacidad en la Era Digital”, de la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ACNUDH) señala que si bien la IA puede generar grandes beneficios a la sociedad, de no utilizarse con las debidas protecciones puede poner en peligro los derechos humanos, por lo que recomienda imponer moratorias a la venta y uso de tales sistemas hasta que se establezcan las salvaguardas adecuadas para proteger esos derechos.

Por su parte, el Informe del panel 2021 del “Estudio de cien años de inteligencia artificial” (AI100), reconoce que el avance de esta tecnología llegó a un punto de inflexión. Y advierte sobre la urgencia de “pensar seriamente en las desventajas y los riesgos “de la amplia aplicación de la IA”.

“Mientras mayor sea el riesgo para los derechos humanos, más estrictos deben ser los requisitos legales para el uso de la tecnología de IA”, dijo Michelle Bachelet, alta comisionada de la ACNUDH, durante la presentación del informe (20 de setiembre).

“Pero dado que la evaluación de los peligros y cómo superarlos puede llevar todavía algún tiempo, los Estados deberían implementar desde ahora moratorias sobre el uso de las tecnologías que presentan un alto potencial de riesgo”, añadió.

El informe de la ACNUDH analiza cómo la IA -a través de la elaboración automática de perfiles, la toma de decisiones y el aprendizaje de máquinas- puede afectar al derecho a la intimidad, pero también los relativos a salud, educación, libertad de movimiento, libertad de reunión y asociación pacífica, y libertad de expresión.

Los algoritmos de deep learning (aprendizaje profundo) son tan grandes y complejos que es difícil explicar cómo toman las decisiones, y si ellas son discriminatorias o no”.

Denis Parra, docente de la Facultad de Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica de Chile

Para evitar esos riesgos es imprescindible que el desarrollo de la IA no sólo considere la tecnología y su correcta aplicación para resolver brechas productivas, dijo a SciDev.Net Fernando Hentzschel, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo (Corporación de Fomento de la Producción, Chile).

“Siempre debe ir acompañada de las reflexiones sobre los potenciales problemas éticos que pueda generar. Pero también de las acciones o mitigaciones, en los casos que sea necesario, para que se implemente de manera responsable”, agregó. 

El problema es que la IA es una tecnología tan nueva y que evoluciona tan rápido que es difícil anticiparse a sus resultados. Por ello, tanto su desarrollo como la generación de una política que la regule deben ir a la par, comentó a SciDev.Net Denis Parra, docente de la Facultad de Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Si bien cree que el desarrollo y utilización de la IA no deberían detenerse, sí concuerda con la propuesta de moratoria de la ACNUDH respecto de aplicaciones militares. “Utilizarla para fines bélicos puede tener complicaciones serias (por la falta de precisión)”, opina.

Asimismo, señala que uno de los principales escollos a salvar es determinar qué tan peligrosos son los algoritmos que se utilizan y también poder entender cómo funcionan.

“Los algoritmos de deep learning (aprendizaje profundo) son tan grandes y complejos que es difícil explicar cómo toman las decisiones, y si ellas son discriminatorias o no”, dijo.

Los algoritmos tienen el potencial de ser tan beneficiosos que pueden ayudar a la reactivación económica pos pandemia, como un programa que está impulsando Corfo en Chile, pero también pueden dejar a alguien sin ayudas sociales, o incluso ampliar la brecha de género en temas tan variados como el acceso a la educación o al financiamiento bancario.

IA: arma de doble filo

En ese contexto, el informe (AI100) asegura que la creciente capacidad para automatizar decisiones a escala es un arma de doble filo, porque puede ser manipulada o utilizada de forma irresponsable, lo que no solo puede terminar en el engaño o discriminación de las personas, sino también en daño físico.

Ese es el caso de los algoritmos entrenados en base a datos históricos, ya que ellos pueden reforzar y exacerbar los prejuicios y desigualdades existentes.

Justamente uno de los parámetros que debieran considerarse en la calificación de riesgo de los algoritmos es la calidad de los datos en los que se basan, aseguró Denis Parra. “Por eso es importante que se definan las métricas que permitan testear la seguridad de los algoritmos”, explicó.

Así, por ejemplo, si por falta de estudios médicos no se tienen datos equivalentes para hombres y mujeres sobre una determinada enfermedad o condición médica, podría generarse una diferencia en la precisión del diagnóstico.

Recién se están comenzando a legislar al respecto en todo el mundo, dice Parra. Mientras que en abril pasado la Unión Europea comenzó a discutir una propuesta, en Estados Unidos el proceso está estancado, entre otras cosas, por sus implicancias económicas.

En tanto, en Latinoamérica la mayoría de los esfuerzos se guían más hacia desarrollar e implementar la IA, antes que regularla, informó. Aun así, Chile presentará durante este semestre su Política Nacional de Inteligencia Artificial, mientras Colombia tiene una Política Nacional de Transformación Digital e Inteligencia Artificial, Perú acaba de aprobar (25 de set.) su Sistema Nacional de Transformación Digital, que considera a la IA como una de las “tecnologías emergentes”, y en Brasil la ley que regula el tema está siendo discutida en el congreso.

Este tipo de dilemas no es nuevo, aseguró Fernando Hentzschel. “Al igual que en oleadas tecnológicas anteriores, hemos tenido que avanzar cuidadosamente como sociedad en acelerar los desarrollos tecnológicos que conlleven beneficios y, al mismo tiempo, resguardar la creación de los marcos regulatorios adecuados que salvaguarden los derechos fundamentales y la seguridad”, dijo.

https://www.scidev.net/america-latina/news/advierten-riesgos-de-uso-irrestricto-de-inteligencia-artificial/?https://www.scidev.net/america-latina

¿Supone la IA un riesgo para la humanidad?

 

Expertos y líderes tecnológicos creen que sí

Famosos empresarios y académicos han advertido de que los sistemas de inteligencia artificial (IA) "plantean profundos riesgos para la sociedad y la humanidad", al tiempo que piden a las empresas que frenen el desarrollo de esta tecnología.

Elon Musk, consejero delegado de Twitter y Steve Wozniak, cofundador de Apple, son algunos de los firmantes de una carta abierta en la que se pide a los laboratorios de inteligencia artificial que detengan inmediatamente su desarrollo durante al menos seis meses.

La carta, publicada en el sitio web del Instituto del Futuro de la Vida, afirma que los laboratorios de IA están "inmersos en una carrera fuera de control para desarrollar y desplegar mentes digitales cada vez más poderosas que nadie -ni siquiera sus creadores- puede entender, predecir o controlar de forma fiable".

Piden que se suspenda el entrenamiento de cualquier sistema de inteligencia artificial más potente que el GPT-4, el último gran modelo de lenguaje (LLM) de OpenAI, en el que se basa su popular chatbot ChatGPT.

La carta, publicada el miércoles, coincidió con la publicación de otro informe de Goldman Sachs (NYSE:GS), que calcula que 300 millones de empleos a tiempo completo podrían estar expuestos a la IA generativa en todo el mundo.

La explosión de interés por la IA que han provocado programas como ChatGPT y DALL-E, un generador de imágenes, también ha suscitado muchas preguntas sobre la ética y el impacto de estas nuevas y potentes herramientas.

Incluso Sam Altman, director general de OpenAI, empresa creadora de ChatGPT, ha dado la voz de alarma en varias ocasiones sobre el repentino auge de la IA, y recientemente declaró que el mundo podría no estar "tan lejos de herramientas de IA potencialmente aterradoras".

En respuesta a esa advertencia, algunos expertos en IA dijeron a Euronews Next que, no solo las aplicaciones "potencialmente aterradoras" están a la vuelta de la esquina, sino que ya vivimos un "presente distópico" gracias a la proliferación de la IA.

Sarah Myers West, Directora General del AI Now Institute, afirma que hoy en día "en muchos sentidos, ahí es donde ya estamos", con sistemas de IA que exacerban "patrones de desigualdad de gran cantidad de datos", especialmente en áreas como las solicitudes de empleo y la educación.

La carta abierta, publicada el 28 de marzo, contaba con 1.123 firmas en el momento de la publicación de este artículo, entre ellas las del autor Yuval Noah Harari y el ganador del premio Turing Yoshua Bengio.

En ella se afirma que la IA podría estar a punto de cambiar profundamente la trayectoria de la vida en la Tierra, y que "debería planificarse y gestionarse con la atención y los recursos adecuados", algo que, según los autores, no está ocurriendo.

Advirtiendo de que las máquinas podrían "inundar nuestros canales de información con propaganda" o quitarnos "todos los puestos de trabajo", haciendo a los humanos "obsoletos", los autores se preguntan: "¿Deberíamos arriesgarnos a perder el control de nuestra civilización?".

Y a continuación piden una supervisión, para que estas decisiones no queden en manos de los líderes tecnológicos. Esta supervisión debería incluir protocolos de seguridad compartidos y supervisados por expertos independientes.

Los desarrolladores de IA también deberían colaborar con los responsables políticos para "acelerar drásticamente el desarrollo de sistemas sólidos de gobernanza de la IA", añaden.

300 millones de empleos expuestos

Un memorando del banco multinacional de inversiones Goldman Sachs ha revelado el impacto económico a gran escala de la IA, según el equipo de investigación del banco.Calculan que la IA podría llegar a ocupar hasta una cuarta parte de todo el trabajo actual, lo que expondría a la automatización el equivalente a 300 millones de puestos de trabajo a tiempo completo.

La buena noticia, según la nota, es que "el desplazamiento de trabajadores por la automatización se ha compensado históricamente con la creación de nuevos puestos de trabajo, y la aparición de nuevas ocupaciones tras las innovaciones tecnológicas representa la gran mayoría del crecimiento del empleo a largo plazo".

El ahorro de costes laborales y la mayor productividad de los trabajadores no desplazados podrían suponer "un auge de la productividad que eleve sustancialmente el crecimiento económico", añade. Por ejemplo, estiman que un impulso de la productividad laboral mundial podría elevar el PIB mundial anual en un 7%.

https://es.investing.com/news/economy/supone-la-ia-un-riesgo-para-la-humanidad-expertos-y-lideres-tecnologicos-creen-que-si-

Inteligencia artificial podría detectar sentimientos de las personas

 


Impresionante: IA podría detectar sentimientos de las personas mediante una llamada

El objetivo de robustecer las funciones de los sistemas de inteligencia artificial es mejorar la calidad de la prestación de servicio a los usuarios de empresas.

SEMANA.COM - Nunca se había estado tan cerca de entender al cliente como ahora, por más que la frase “el cliente siempre tiene la razón” lleve años siendo un mandamiento en las empresas. En la actualidad, gracias a la inteligencia artificial (IA), es posible identificar los sentimientos de los clientes de manera automática, hecho que además ayuda a corregir procesos, reduce costos, permite nuevas oportunidades de venta y aumenta la productividad.

Cirion Technologies, socio tecnológico de las industrias más relevantes en Latinoamérica, explicó que una de sus soluciones, Cloud Contact Center, para los departamentos de atención al cliente es la integración de capacidades de reconocimiento de voz y de textos en redes sociales en una plataforma.

Todo ello, en reemplazo del monitoreo manual, con el que se asigna personal para escuchar las grabaciones telefónicas de un call center, por ejemplo. 

Lo que permite esta herramienta, que utiliza algoritmos de los grandes desarrolladores de servicios cognitivos o de inteligencia artificial, es la transcripción de llamadas que entran a los departamentos de atención al cliente y el análisis de sentimientos para ayudar a identificar el estado de quien está en la línea.

Entre los datos que puede arrojar la IA mediante este sistema sobresalen: el uso de palabras inadecuadas, la duración de la llamada y los porcentajes de silencios. 

“Hay un panel en el que se puede ver la molestia con la que el cliente comenzó la llamada, si aumentó durante ella y si disminuyó al final, gracias a la atención brindada por el agente de la compañía”, explica Alejandro Arroyave, Gerente de voz y colaboración de Cirion Technologies para los clústers andino y norte. “Uno de los parámetros que más tiene en cuenta la herramienta es el tono de voz”. 

También posibilita entender qué necesita el cliente (a partir de palabras clave que arroja la IA), acudir a guiones predeterminados y, en especial, tener herramientas a la mano en tiempo real para resolver sus problemas urgentes.

Entretanto, a las compañías, les sirve para fidelizar y generar nuevas ventas, pero además para hacer seguimiento a sus agentes de atención y entender cuáles son las fortalezas del personal, hecho que ayuda a optimizar procesos. Eso sí, la idea es que cuenten con el apoyo de un aliado experto para evaluar en qué etapa se encuentra el negocio y cuáles son sus necesidades particulares. 

Estas son las 3 tendencias de inteligencia artificial en procesos de selección

Cuando se habla sobre la forma de elegir personal para una compañía siempre existen limitaciones de tiempo, procesos extensos que resultan costosos para la empresa, y en algunos casos decisiones imprecisas que terminan afectando la productividad de cualquier compañía. En este sentido la Inteligencia Artificial (IA) ha llegado para ayudar a resolver lo anterior, sin embargo, no se puede dejar de lado el contacto humano – humano.

Es por esto que el head hunter Human to Human Hub, en cabeza de Guillermo González Pimiento, Top Voice de LinkedIn y uno de los únicos especialistas en este campo en Colombia, desarrolló la metodología Social Head Hunting, que permite optimizar procesos de selección utilizando IA y tecnología, sin deshumanizarlos con el objetivo de disminuir los tiempos al encontrar mejores candidatos logrando una asertividad mayor al 90 %.

Por lo que, en este sentido, y basada en su experiencia y conocimiento, la compañía condensó las tres tendencias claves al momento de optimizar los procesos de selección de nuevos trabajadores usando Inteligencia Artificial: 

Crear formularios automatizados: En muchos casos, cuando se publica una vacante, se reciben entre 800 y 1000 postulaciones en promedio. El revisar cada hoja de vida de forma manual, aumenta los tiempos del proceso en más de cinco días en promedio. Estos formularios automatizados pueden programar con unas lógicas que permitan descartar de inmediato candidatos que no cumplan con los mínimos requerimientos del perfil. Asimismo, permite informar a candidatos descartados que no continúan en el proceso, lo cual mejora la experiencia.

Publicación automática de vacantes: El tiempo que se toma publicar una vacante de forma manual es 10 veces mayor a no utilizar automatizaciones para publicarlas. Existen herramientas que permiten publicar de forma automática las vacantes en los portales que sean afines al perfil buscado y enviar de forma automática por email a candidatos que hayan participado en pasadas convocatorias y cumplan con el perfil.

Reemplazar pruebas psicotécnicas por análisis de personalidad con IA: Las pruebas psicotécnicas desgastan al candidato y aumentan los tiempos del proceso. La IA puede proporcionar un análisis de personalidad más objetivo que estas, ya que los algoritmos no están influenciados por prejuicios o percepciones subjetivas. “Esto puede reducir el riesgo de tomar decisiones basadas en prejuicios. En el Human to Human Hub se utiliza una herramienta que permite extraer la personalidad desde cualquier perfil de LinkedIn con una asertividad mayor al 90 %”, explica González.

https://www.semana.com/economia/empresas/articulo/impresionante-inteligencia-artificial-ahora-podria-detectar-sentimientos-de-las-personas-mediante-una-llamada/202331/

Elon Musk y cientos de expertos están preocupados por la inteligencia artificial

 

Entre sus peticiones está el desarrollo de técnicas que ayuden a distinguir entre lo real y lo artificial.

SEMANA.COM - Elon Musk y cientos de expertos mundiales firmaron el miércoles un llamado a hacer una pausa de seis meses en la investigación sobre inteligencias artificiales (IA) más potentes que ChatGPT 4, el modelo de OpenAI lanzado en marzo, al advertir de “grandes riesgos para la humanidad”.

En la petición publicada en el sitio futureoflife.org, piden una moratoria hasta que se establezcan sistemas de seguridad con nuevas autoridades reguladoras, vigilancia de los sistemas de IA, técnicas que ayuden a distinguir entre lo real y lo artificial, e instituciones capaces de hacer frente a la “dramática perturbación económica y política (especialmente para la democracia) que causará la IA”.

La firman personalidades que han expresado sus temores sobre una IA incontrolable que supere a los humanos, como Musk, dueño de Twitter y fundador de SpaceX y Tesla, y el historiador Yuval Noah Hariri.

El director de Open AI, que diseñó ChatGPT, Sam Altman, ha reconocido tener “un poco de miedo” de que su creación se utilice para “desinformación a gran escala o ciberataques”. 

“La empresa necesita tiempo para adaptarse”, declaró recientemente a ABCNews.

“En los últimos meses hemos visto cómo los laboratorios de IA se han lanzado a una carrera descontrolada para desarrollar y desplegar cerebros digitales cada vez más potentes que nadie, ni siquiera sus creadores, pueden entender, predecir o controlar de manera fiable”, afirman.

“¿Debemos permitir a las máquinas inundar nuestros canales de información con propaganda y mentiras? ¿Debemos automatizar todos los trabajos, incluidos los gratificantes? (...) ¿Debemos arriesgarnos a perder el control de nuestra civilización? Estas decisiones no deben delegarse en líderes tecnológicos no electos”, concluyeron.

Entre los firmantes figuran el cofundador de Apple, Steve Wozniak, miembros del laboratorio de AI DeepMind de Google, el director de Stability AI, Emad Mostaque, así como expertos y académicos estadounidenses de IA e ingenieros ejecutivos de Microsoft, empresa aliada de OpenAI.

Creador de ChatGPT revela que ahora le tiene miedo a su inteligencia artificial

Sam Altman, CEO de OpenAI (empresa responsable de la creación de ChatGPT), sostuvo una conversación con ABC News en la que reveló que en este momento tiene varias preocupaciones sobre las recientes innovaciones en torno a la inteligencia artificial. 

Altman manifestó que tiene una gran preocupación sobre el uso de una IA como herramienta en la generación de campañas desinformación a gran escala, de igual manera, reconoció que actualmente el chatbot de OpenAI tiene la capacidad de escribir código informático y por ello existe el riesgo de que el sistema sea usado para realizar ciberataques con mayor eficiencia.

De acuerdo con CEO de OpenAI, la nueva versión de ChatGPT (GPT-4) ya cuenta con la habilidad de entender imágenes y extraer información a partir de ellas, por ello la IA ya puede resolver ciertos acertijos y hasta puede ofrecer una explicación bastante acertada sobre un meme que circula en Internet.

Pese a que dichas funcionalidades solo están al alcance de un número limitado de personas que colaboran en el programa de desarrollos beta para ChatGPT, eventualmente esa inteligencia artificial tendrá la capacidad de generar y brindar información falsa.

Altman explicó que la posibilidad de que su chatbot genere informaciones equivocadas se debe a ChatGPT, emplea un proceso de razonamiento deductivo, en vez de solo memorizar grandes cantidades de datos; puesto que el objetivo de sus creadores es que la IA pueda llegar a comprender el mundo de una forma similar a cómo lo hacen los humanos, mediante la capacidad de razonar.

No obstante, Sam Altman también admitió que sí existe un peligro real en cuanto a chatbots como ChatGPT puedan ser utilizados con fines negativos, debido a que OpenAI no es la única empresa que está desarrollando ese tipo de tecnología y muy seguramente en el futuro aparecerán otras compañías que no establecerán los mismos límites para sus inteligencias artificiales.

En ese sentido, Altman reconoció en su entrevista con ABC News que es necesario que la especie humana le tenga miedo a las IA, porque así siempre tendrá una consciencia sobre cuál es la mejor manera de usar y sobre todo limitar esas tecnologías.

https://www.semana.com/tecnologia/articulo/elon-musk-y-cientos-de-expertos-estan-preocupados-por-la-inteligencia-artificial-piden-una-pausa/202331/

ChatGPT y la última ola de IA podrían afectar

 

ChatGPT y la última ola de IA podrían afectar a unos 300 millones de empleos en todo el mundo, según Goldman Sachs

                                                                Por Michelle Toh

CNN -- Según los economistas de Goldman Sachs, hasta 300 millones de empleos de tiempo completo en todo el mundo podrían automatizarse de alguna manera con la nueva ola de inteligencia artificial que ha generado plataformas como ChatGPT. 

En un informe publicado este domingo, los economistas predijeron que el 18% del trabajo a nivel mundial podría computarizarse, y los efectos se sentirán de forma más profunda en las economías avanzadas que en los mercados emergentes.

Eso se debe en parte a que se considera que los trabajadores administrativos corren más riesgo que los trabajadores manuales. Se espera que los trabajadores administrativos y los abogados sean los más afectados, dijeron los economistas, en comparación con el “poco efecto” que la IA tendrá en las ocupaciones físicas o al aire libre, como los trabajos de construcción y reparaciones en general.

En Estados Unidos y Europa, aproximadamente dos tercios de los trabajos actuales “están expuestos a algún grado de automatización de IA”, y hasta una cuarta parte de todo el trabajo podría ser realizado completamente por IA, estima el banco.

Si la inteligencia artificial generativa “cumple con las capacidades prometidas, el mercado laboral podría enfrentar una alteración significativa”, escribieron los economistas. El término se refiere a la tecnología detrás de ChatGPT, el chatbot que es sensación y que ha conquistado al mundo.

ChatGPT, que puede responder a indicaciones y escribir ensayos, ya ha llevado a muchas empresas a repensar cómo deberían trabajar las personas de forma cotidiana.

Este mes, su desarrollador presentó la última versión del software detrás del bot, GPT-4. La plataforma impresionó rápidamente a los primeros usuarios con su capacidad para simplificar la codificación, crear rápidamente un sitio web a partir de un simple boceto y aprobar los exámenes con altas calificaciones.

Un mayor uso de dicha IA probablemente conducirá a la pérdida de empleos, escribieron los economistas de Goldman Sachs. Pero señalaron que, históricamente, la innovación tecnológica que inicialmente desplaza a los trabajadores también ha creado un crecimiento del empleo a largo plazo.

Si bien los lugares de trabajo pueden cambiar, la adopción generalizada de la IA podría, en última instancia, aumentar la productividad laboral y aumentar el PIB mundial en un 7 % anual durante un período de 10 años, según Goldman Sachs.

“Aunque es probable que el impacto de la IA en el mercado laboral sea significativo, la mayoría de los trabajos y las industrias solo están parcialmente expuestos a la automatización y, por lo tanto, es más probable que la IA los complemente en lugar de sustituirlos”, agregaron los economistas.

“La mayoría de los trabajadores tienen ocupaciones que están parcialmente expuestas a la automatización de la IA y, luego de la adopción de la IA, es probable que apliquen al menos parte de su capacidad liberada a actividades productivas que aumenten la producción”.

Entre los trabajadores estadounidenses que se espera que se vean afectados, por ejemplo, el 25% al ​​50% de su carga de trabajo puede ser reemplazada, agregaron los investigadores.

“La combinación entre un ahorro significativo en materia de costos laborales, la creación de nuevos empleos y un aumento de la productividad para los trabajadores no desplazados plantea la posibilidad de un auge de la productividad laboral como los que siguieron al surgimiento de tecnologías anteriores de uso general como el motor eléctrico y la computadora personal”.

Nicole Goodkind de CNN contribuyó a este informe.

https://cnnespanol.cnn.com/2023/03/29/chat-gpt-ia-podrian-afectar-300-millones-empleos-mundo-goldman-sachs-ChatGPT.

11°1 Resultados Primeras Evaluaciones de Filosofía Primer Periodo 2023