miércoles, febrero 10, 2021
10° Economía y Política Guía N° 1 2021
Confesiones de un filósofo
Confesiones de un filósofo
por Emilio de Miguel
Calabia
Bukubuku
Confesiones de un filósofo” es la “autobiografía” del filósofo británico Bryan Magee.
Escribo “autobiografía” entre comillas, porque lo de menos es lo poco que nos cuenta sobre su vida; lo mejor del libro es todo lo que habla sobre filosofía.
Leyéndole, uno se da cuenta de que si lo hubiese tenido de profesor de filosofía en el colegio, sin lugar a dudas habría estudiado Filosofía en lugar de Económicas, y ahora estaría dando clases sobre Platón a adolescentes, en lugar de hacer algo tan aburrido como manejar un fondo de inversiones en Singapur y conducir un Jaguar.
La filosofía occidental
empieza con los presocráticos. Magee, siguiendo a Popper, dice que con ellos
comenzó la tradición crítica en el pensamiento occidental, que hizo posible la
filosofía. Hasta entonces, el conocimiento era algo sagrado, que estaba
salvaguardado por los sacerdotes, y que debía ser transmitido intacto a la
siguiente generación. Cuestionar el conocimiento tradicional llevaba al
ostracismo y hasta a la muerte. Con los presocráticos, el pensamiento crítico
se hizo posible.
Otras dos novedades que
trajeron fue una apreciación de la experiencia como fuente de conocimiento y la
renuncia a los mitos para explicar el universo. Antes de ellos, el universo se
explicaba por mitos que iban pasando de generación en generación desde tiempo
inmemorial. Los presocráticos trataron de explicar el universo recurriendo a la
razón y la experiencia.
Por ejemplo, Tales de Mileto afirmó que el agua era el origen de todas las cosas, al haber observado que las semillas tienen naturaleza húmeda.
Muy distinto de las historias de la
creación precedentes, que recurrían a los dioses y a acontecimientos
extraordinarios.
Tras los pre-socráticos
vinieron Platón y Aristóteles. Platón fijó el terreno de juego filosófico,
sobre el que se moverían los filosofos occidentales durante los siguientes dos
milenios y pico. Mientras que Sócrates se había centrado en cuestiones morales
y personales, Platón lo abarcó todo: cosmología, ciencia, matemáticas, arte,
política, ética… El filósofo Alfred Whitehead dijo que “el conjunto de la
filosofía occidental son notas a pie de página a Platón.” En opinión de Magee,
en la filosofía occidental Platón, Aristóteles y Kant juegan en una liga
aparte.
Una de las aportaciones
fundamentales de Platón, que nos ha acompañado durante más de dos mil años y
que tuvo una influencia tremenda sobre el cristianismo de los inicios, es la
sospecha de que tal vez el mundo fenoménico al que tenemos acceso por nuestros
sentidos, no sea todo lo que hay. Subyacente a él, existe un mundo sin tiempo
de Ideas, que constituye la verdadera realidad.
Platón es el santo
patrón de quienes tienden al idealismo. Su discípulo Aristóteles es el santo
patrón de los empiristas, de quienes se centran en el mundo fenoménico, sin
importarles demasiado si es lo único que hay. El mundo fenómenico es lo
suficientemente rico per se y, como quiera que sea, es el único mundo al que
tenemos acceso, por lo que es fútil perderse en mundos creados por el
pensamiento.
Aristóteles trabajó
desde dentro de la experiencia y su obra consistió en profundizar en ella y
tratar de entenderla lo mejor posible, sin intentar buscar explicaciones
abstractas o que estuvieran fuera de su dominio. La amplitud de sus intereses
es incluso mayor que la de Platón. Estudió las plantas, los animales, las
distintas formas de organización política, la ética, la estética, etc. También
se interesó por cuestiones metafísicas como la naturaleza de la mente, la
identidad, la forma y la sustancia y la relación entre ellas, la continuidad y
el cambio…
Es habitual que la
gente piense que la filosofía en Occidente se terminó con San Agustín y que no
resurgió hasta el renacimiento. Esa es, por ejemplo, la
línea argumental que sigue Charles Freeman en “The closing of the Western mind:
The rise of faith and the fall of reason”. Para él, Occidente comenzó a rechazar
paulatinamente la razón y a reemplazarla por la fe. Con San Agustín, la razón
finalmente perdería la partida y no volvería por sus fueros hasta Santo Tomás
de Aquino, ochocientos años después.
Magee reconoce que hubo
una cesura en la filosofía occidental al final de la Antigüedad. Durante mil
años la filosofía occidental estuvo íntimamente ligada a la religión. No en
vano, todos los filósofos eran religiosos. Algo similar puede decirse de la
filosofía budista, cuyos cultivadores siempre fueron monjes. Pero sería un
error pensar que la filosofía medieval se limitaba a cuestiones religiosas. Los
filósofos medievales pasaban mucho tiempo discurriendo sobre lógica, análisis
conceptual, psicología, mecánica…
El pensamiento
filosófico transcurría dentro del corsé religioso. Dado que las últimas
verdades nos habían sido reveladas por Dios y no podían ser cuestionadas, los
dos grandes temas que preocupaban a los filósofos medievales eran hasta qué
punto las verdades de la religión podían ser demostradas por la razón y la
relación entre la obra de Platón y Aristóteles con las verdades contenidas en
la Biblia. Uno podría preguntarse qué necesidad había de plantearse esas
preguntas: si Dios nos ha revelado la verdad, no necesitamos de la razón para
llegar a ella, con lo que analizar la razón se convierte en un ejercicio futil.
Por otro lado, la Biblia, que es la palabra de Dios, está por encima de
cualquier otra fuente de sabiduría y hasta la convierte en algo supérfluo.
La existencia de
pensadores no-cristianos, sobre todo judíos y musulmanes que no aceptaban el
dogma cristiano, hacía necesario buscar argumentos racionales que pudiesen
convencerles. En lo que se refiere a Platón y Aristóteles, su autoridad era tal
que no cabía descartarles sin más. Había cuestiones en las que estaban de
acuerdo con la Biblia y otras en las que estaban en desacuerdo. Esto no
planteaba problemas. Los problemas venían de aquellas cuestiones que no
pertenecían a ninguna de esas dos categorías. Antes de aceptar su pensamiento
en estas cuestiones, era preciso analizar las consecuencias a las que llevaba y
determinar si en última instancia iba en contra de la religión o no.
Magee aprecia la
filosofía escolástica medieval y elogia sobre todo a sus dos torres, San
Agustín y Santo Tomás. A esas figuras cabría añadir otras menos conocidas, pero
igualmente reseñables como Juan Escoto Erígena y San Anselmo. No obstante, cree
que conocerla no es esencial para el filósofo contemporáneo. Aunque la respeta,
le encuentra fallos que la desautorizan: proliferan las afirmaciones mutuamente
contradictorias, usa un lenguaje que tan pronto ha de ser entendido
literalmente como metafóricamente, la superstición está siempre a la vuelta de
la esquina…
https://abcblogs.abc.es/bukubuku/otros-temas/confesiones-de-un-filosofo-1.html#vca=mod-lo-mas-pos-2-rot&vmc=leido&vso=bukubuku&vli=noticia-post.blogs&vtm_loMas=si
Confesiones de un filósofo 2
Confesiones de un filósofo 2
por Emilio de Miguel
Calabia
Bukubuku
A pesar de sus logros, la filosofía occidental no volvió a despegar hasta que no se hubo librado de la tutela de la Iglesia.
De los filósofos post-escolásticos, el primero que le interesa es Descartes.
Lo más destacable del pensamiento de Descartes, es que intenta dar respuesta a una de las grandes cuestiones filosóficas sin responder: si todo lo que experimento son estados mentales, si no puedo conocer directamente el universo que está ahí afuera, sino que mi experiencia de él es siempre mediada por mis sentidos y reproducida en el interior de mi cabeza, ¿cómo sé que existe el mundo fenoménico y que no es una creación de mi mente?
Descartes opta por dudar de todo.
Después de haber analizado el mundo, encuentra una única certeza inatacable: no
puedo dudar de que yo, que pienso, existo, incluso si el contenido de mis
pensamientos está equivocado. El hecho de que sea consciente de mi existencia
prueba que debo de existir. Por otro lado, si yo, que soy limitado, tengo el
concepto de un ser que es consciente como yo, pero ilimitado (Dios), dicho ser
debe de existir y debe de haberme infundido con ese concepto, porque lo
limitado no puede dar origen a lo ilimitado.
Spinoza abordó la misma cuestion desde
un planteamiento panteísta. La totalidad de lo que hay es lo único que no puede
ser explicado con referencia a otra cosa. Debe de ser autosubsistente y la
única causa incausada. Si la sustancia es aquello que no requiere de otra cosa
que de sí mismo para existir, esta totalidad sería la única sustancia. Me
resulta curioso, porque escuela budista madhyamaka mantiene la posición opuesta
a la de Spinoza. Nada de lo que existe tiene existencia intrínseca; hasta ahí
Spinoza estaría de acuerdo. Pero resulta que para los madhyamikas tampoco la
totalidad de lo que hay tiene existencia intrínseca. Aquí Spinoza les habría
hecho una pedorreta.
Todas las cosas dependen de esa
totalidad, la cual no depende de otra cosa para existir. Es evidente que esa
totalidad de la que habla Spinoza es Dios. Dios puede tener un infinito número
de atributos, pero la razón humana sólo puede aprehender dos: el pensamiento y
la extensión, entendida ésta como el hecho de ocupar un espacio; dicho de otra
manera, mente y materia. Allí donde Descartes era dualista y distinguía entre
la mente, de cuya existencia puedo estar seguro, y el mundo fenoménico, Spinoza
es monista: mente y materia no son dos cosas distintas, sino a totalidad
captada desde dos perspectivas distintas.
Locke siguió el mismo camino que Descartes, aunque sus conclusiones le llevaron a una posición menos segura que la de aquél. Está de acuerdo con Descartes en que no podemos dudar de que tenemos una conciencia y que ésta nos muestra que somos sujetos en un mundo de objetos que existen fuera de nosotros. Los objetos poseen cualidades de dos tipos: primarias y secundarias. Las primarias son aquéllas que están ahí con independencia de que haya un observador o no: su ubicación en el espacio, sus movimientos en el tiempo y el espacio, sus dimensiones… En resumen, las cualidades primarias son las que atañen a la física y pueden describirse mediante fórmulas matemáticas. A Locke le satisfacía quedarse con las cualidades primarias. Sin embargo, esas cualidades primarias no nos dicen lo que un objeto ES (aquí estoy tomando argumentos de “El error de Galileo” de Philip Goff, que comenté aquí).
Una manzana podría ocupar un espacio similar a
una pelota de goma del mismo tamaño y desplazarse de la misma manera. Los
objetos también tienen cualidades secundarias, pero éstas sólo emergen en
presencia de un observador y por tanto no pueden ser intrínsecas al objeto. La
manzana no es roja hasta que yo no la miro y digo: “Es roja”. ¿Suena raro? Para
determinados tipos de daltónicos, esa manzana será marrón y para un perro,
azul. Ahora bien, la física cuántica nos dice que el observador influye sobre
lo observado y que puedo conocer o bien el movimiento de un electrón o bien su
ubicación, pero no ambas cosas al mismo tiempo. Cuanto más sepa sobre su
movimiento, menos sabré sobre su ubicación. La conclusión entonces es que no
podemos conocer nada sobre la naturaleza objetiva de los objetos; a lo más que
llegamos es a conocer cómo los experimentamos. La conclusión sería
completamente congruente con la que habían alcanzado los madhyamikas 1.500 años
antes que él: las cosas carecen de existencia intrínseca.
No es fácil asumir que el mundo es lo
que experimentamos en nuestras cabezas y que no podemos conocer qué subyace a
eso que experimentamos. Volviendo al ejemplo de la manzana, ¿cuál es su color
verdadero cuando no hay un observador concreto mirándola?
Aquí regreso a la filosofía
madhyamaka, que distingue entre la verdad convencional y la verdad última. La
verdad convencional es como nos dice el sentido común que el mundo es. En el
mundo de la verdad convencional la manzana existe realmente y es roja y la
prueba de que todo esto es cierto es que me la puedo comer y eso me nutre y me
ayuda a seguir viviendo. En el mundo de la verdad absoluta, ni la manzana, ni
yo tenemos existencia intrínseca. Somos un haz de relaciones, el producto de
una confluencia de causas y condiciones en un mundo que tampoco tiene
existencia intrínseca, sino que es el conjunto de las relaciones de todo con
todo.
Las conclusiones de Locke le resultan
incómodas a nuestro sentido común, que Berkeley procuró hallar una solución por
la vía del sentido común. Berkeley no cree necesario postular dos mundos
distintos e idénticos, el de nuestras experiencias y el mundo material que las
subyace y al que no podemos tener acceso directo. Dado que lo único a lo que
tenemos acceso es a nuestra experiencia y ésta parece funcionarnos bien en la
vida cotidiana, ¿realmente necesitamos postular un mundo material aparte?
Magee cuestiona el planteamiento
idealista de Berkeley. Si nos metemos en un vagón de metro abarrotado,
experimentaremos, igual que el resto de los pasajeros el calor, el movimiento
del vagón, el olor de la flatulencia del que se tomó un cocido media hora
antes… Que todos experimentemos eso de manera más o menos similar, implica que
existe un mundo material independiente de nuestra experiencia. La respuesta de
Berkeley es que ese mundo material existe en la mente de Dios y Dios está en
todas partes todo el tiempo. Nuestros espíritus finitos están en comunicación
constante con el espíritu infinito que es Dios y la experiencia es el modo que
tenemos de comunicarnos con Él.
Hume de alguna manera vino a integrar
a Berkeley y a Locke. Es cierto que todo lo que podemos conocer es nuestra
experiencia y que de ella no cabe inferir necesariamente la existencia de un
mundo exterior a nuestras conciencias, ni, desde luego, que haya un Dios que
garantice que existe algo independiente de nuestra experiencia. Pero que no
podamos inferir la existencia del mundo material no implica que no pueda
existir; simplemente es la constatación de los límites de nuestra razón. El
escepticismo está muy bien en la teoría, pero en la práctica nos vemos
obligados a actuar en la vida de todos los días y nuestras acciones tienen
consecuencias. En nuestra vida diaria no teorizamos sobre la existencia o no de
un mundo fenoménico incognoscible, actuamos como si ese mundo existiera
realmente y lo pudiéramos conocer.
Hume rechaza la posibilidad de
edificar un sistema unitario que explique el mundo y, por ende, rechaza todas
las religiones, las ideologías y los sistemas filosóficos. La demolición
teórica que realiza Hume es impresionante: rechaza que podamos demostrar la
existencia del mundo fenoménico; niega las relaciones de causalidad; niega la
lógica inductiva; niega que podamos estar seguros de nuestra propia existencia…
Nuevamente encuentro concomitancias con el fundador de la escuela madhyamaka,
Nagarjuna, que realizó una labor de demolición similar.
https://abcblogs.abc.es/bukubuku/otros-temas/confesiones-de-un-filosofo-2.html
miércoles, febrero 03, 2021
sábado, enero 16, 2021
jueves, diciembre 03, 2020
Hay Festival 2021 en Colombia
Eventos
El Hay Festival 2021 en Colombia: la casa por la ventana
Revista Semana
El festival se celebrará entre el 22
y el 31 de enero, con un extenso programa digital y gratuito, y una selección
de actividades presenciales en Jericó, Medellín y Cartagena. La parrilla de
invitados es un verdadero lujo, descúbrala aquí. 12/3/2020
La celebración del Hay Festival en
Colombia, para sus ediciones de Cartagena, Jericó y Medellín, contará en 2021
con una nutrida agenda de actividades para todas las edades, para celebrar la
importancia y el valor de la cultura y el pensamiento como motores de nuestras
sociedades.
El festival se celebrará entre el 22 y el 31 de enero, con un extenso programa digital y gratuito, y una selección de actividades presenciales en Jericó, Medellín y Cartagena, organizadas respetando las medidas implementadas para los eventos culturales a raíz de la pandemia, con la intención de que los espectadores de cada ciudad puedan disfrutar de forma segura de su magia.
El programa, con 130 actividades
en total, se articula así, pensando en las sedes ya tradicionales del festival: Jericó
(del 22 al 24 de enero), Medellín (del 25 al 27 de enero) y Cartagena de Indias
(del 28 al 31 de enero). Serán más de 160 participantes que desde distintos
lugares del mundo, permitirán a todos los asistentes vivir la experiencia de
compartir y disfrutar del Hay Festival tanto desde la comodidad de nuestros
hogares como desde las ciudades sedes.
“El Hay Festival sabe que la cultura es un bien común, un derecho de los ciudadanos y ciudadanas, y que no hay mejor manera de estar juntos que compartiendo conversaciones, talleres, proyecciones y conciertos que alimentan el espíritu y nos lleven a imaginar un nuevo mundo juntos”, señaló al respecto Cristina Fuentes La Roche, directora Internacional del Hay Festival.
Así, en el campo de la literatura, este año el Hay Festival tendrá una importante charla homenaje a la gran dama de las letras, Isabel Allende (Chile), celebrando su impresionante trayectoria e incluyendo detalles de su libro más reciente, Mujeres del alma mía. De Francia contaremos con la participación de Emmanuel Carrère autor de Yoga, una novela que explora la psique humana, desde la depresión hasta la paz interior que se logra a través de la meditación; Vanessa Springora, autora de El Consentimiento en la que denuncia una relación con un escritor afamado cuando ella era una adolescente y la autora.
La cuota colombiana estará encabezada por Juan Gabriel Vásquez con su recién publicado Volver la vista atrás, basada en la vida del reconocido director de cine colombiano Sergio Cabrera; Melba Escobar, autora de Cuando éramos felices pero no lo sabíamos, un libro sobre la compleja relación entre Colombia y Venezuela; Margarita Posada sobre su libro Las muertes chiquitas, en el que nos habla sobre la depresión de una forma directa y valiente; Carolina Ponce de León con Tantas vueltas para llegar a casa, un libro autobiográfico que entreteje la experiencia personal de la autora con la historia reciente del arte; Carolina Sanin, Pasar fijándose, recopilación de artículos de esta gran autora; Giuseppe Caputo, Estrella madre, novela que narra la historia de un hombre que vive esperando el regreso de su madre; Tomás Gonzalez con El fin del Océano Pacífico, donde nos cuenta las experiencias de un médico que emprende un viaje al Pacífico, en busca del sentido de la vida; Gloria Susana Esquivel, con ¡Dinamita! Mujeres rebeldes en la Colombia del siglo XX; Jerónimo Atehortúa con su libro de entrevistas a cineastas, Los cines por venir; y Marta Orrantia, quien presentará su novela sobre la vejez, Cipriano.
También participarán del Festival el autor brasileño Tiago Ferro, merecedor del Prêmio Jabuti y el Premio São Pablo de Literatura y la mexicana Guadalupe Nettel quien compartirá su último trabajo, La hija única, sobre la maternidad. De los Países Bajos, Marieke Lucas nos hablará de su libro La inquietud de la noche, ganador del Premio Booker Internacional 2020, una historia de duelo y la descarnada elección entre superarlo o ceder a él. De Cuba, Leonardo Padura hablará de Como polvo en el viento, la historia de la joven neoyorkina Adela y su relación con su madre y un joven cubano llamado Marcos. El suizo Joël Dicker presenta su quinta novela, El enigma de la habitación 622 y de Irlanda llega Emilie Pine, con Todo lo que no puedo decir, una colección de ensayos autobiográficos sobre el cuerpo de la mujer.
De España, participarán Arturo Pérez Reverte, con Línea de fuego (2020); Irene Vallejo con su precioso libro sobre la historia de la lectura, El infinito en un junco; y Juan José Millás y Juan Luis Arsuaga (España) con el libro La vida contada por un sapiens a un neandertal, para entender la vida, sus orígenes, por qué somos como somos y qué nos ha llevado hasta donde estamos.
Por el Reino Unido, Bernardine Evaristo, ganadora del premio Booker 2019 con su libro Niña, mujer, otras, donde contempla la vida de las familias negras en el Reino Unido actual a través de una mirada transgeneracional; y el famosísimo autor Ken Follett, quien acaba de publicar Las tinieblas y el alba, precuela de su novela más famosa: Los pilares de la tierra.
De Estados Unidos, estarán por su parte Edwidge Danticat con una obra que trata la identidad haitiana, la racialización, las dinámicas de poder, la pobreza y la injusticia; Andre Aciman, el autor de la novela Llámame por tu nombre, quien presentará la secuela Encuéntrame; Benjamin Moser, autor de la biografía de Susan Sontag y los míticos autores norteamericanos, Richard Ford, Paul Auster y Paul Theroux.
”El Hay Festival en Cartagena, y más recientemente en Medellín y en Jericó, se ha convertido en un espacio para la diversidad de pensamientos, para la diversidad de ideas, de posturas. Con la imposibilidad de encontrarnos físicamente, este año queremos que en la virtualidad continuemos apostando por la cultura y por dar a conocer infinidad de mundos y de ideas, y ampliando el conocimiento en temas tan variados como la literatura, la filosofía, la economía, la música, el cómic, la ciencia, entre muchos otros. El festival en 2021 busca que desde todos los rincones de Colombia puedan conectarse para disfrutar de estas conversaciones que suceden año a año”, agregó Fuentes.
La nueva edición del Hay Festival contará también con un reconocido grupo de filósofos y pensadores que nos ayudarán a entender el mundo actual. Fernando Savater (España), por ejemplo, hablará de La peor parte, un libro duro sobre la muerte de su esposa, en el que reflexiona sin tapujos sobre la pérdida, pero también sobre el amor y la memoria. Participará también Eduardo Infante (España) con Filosofía en la calle (2019), donde retrata la manera en la cual enseña filosofía a sus estudiantes. Gilles Lipovetsky (Francia) con Gustar y emocionar. Ensayo sobre la sociedad de seducción (2020), en el que examina la seducción desde dos perspectivas: por un lado, lo erótico, por el otro, las formas de dominio contemporáneo: la economía, la política y la educación.
Alfonso Múnera (Colombia),
con El fracaso de la nación, texto que adquiere plena vigencia al ser el
primer libro en mostrar de forma sistemática y convincente el protagonismo de
negros y mulatos en el proceso fundacional de la nación colombiana. Philippe
Sands (Reino Unido) quien en su libro Ruta de Escape, retrata
una época convulsa y la vida cotidiana de un nazi fugitivo, sus relaciones
íntimas con su esposa y su hijo, la implicación del Vaticano y la transición
hacia la Guerra Fría.
Como se ha convertido en tradición ya, el festival contará también con un capítulo importante dedicado a la ciencia y el medio ambiente. David Quammen (Estados Unidos) nos hablará de su última publicación, Contagio: La evolución de las pandemias; Robert Macfarlane (Reino Unido) nos invitará en su libro Bajotierra a redescubrir nuestra existencia diaria haciéndonos partícipes de la vida que transcurre bajo ella; Peter Singer (Australia) con Ética para el mundo real, dará a conocer su pensamiento sobre temas imposibles de ignorar, como el aborto, la eutanasia o los derechos de los animales; y Joe Sacco (Malta), conversará también sobre su más reciente cómic periodístico Un tributo a la tierra (2020), una obra gráfica sobre los pueblos originarios de Canadá y la explotación de la tierra. Desde Colombia el festival contará con la participación de la científica y pensadora Brigitte Baptise, el geólogo y novelista Ignacio Piedrahita y Mariana Matija, autora de 10 pasos para alinear la cabeza y el corazón y salvar el planeta.
Como siempre, la música acompañará también la transición entre los distintos temas que aborda el Hay Festival. En esta edición, contaremos con la participación de Goyo, miembro y cofundadora de la renombrada agrupación musical ChocQuibTown, Carlos Vives, quien conversará sobre su libro Cumbiana: Relatos de un mundo perdido, una maravillosa exploración de la cumbia, y el concierto de Caribefunk, formación musical cartagenera nominados a un Grammy Latino. Desde el plano internacional nos acompañará Jorge Drexler (Uruguay) compositor, cantautor, creador de canciones amadas y escuchadas por toda América Latina y España, quien lleva casi treinta años haciendo música, incursionando en géneros como el folk, el pop y el rock alternativo, y Rubén Blades (Panamá), quién con cinco décadas de recorrido musical, es la leyenda viva de la salsa.
Para conversar sobre temas de actualidad y economía, participarán en el festival la premio Nobel de economía 2019 Esther Duflo, autora de Buena economía para tiempos difíciles, un trabajo que muestra cómo el conocimiento sobre la economía, bien utilizado, puede ayudarnos a resolver algunos de los problemas sociales y políticos más punzantes de nuestros tiempos; Thomas Piketty autor de Capital e ideología, donde propone una historia económica, social, intelectual y política de la desigualdad; Steven Levitsky (Estados Unidos) autor de Cómo mueren las democracias, quien analizará distintos ejemplos de populismo alrededor del mundo y sus efectos nocivos para la supervivencia de la democracia, y Hallie Rubenhold (Reino Unido), con Las cinco mujeres, la reunión de cinco biografías de mujeres víctimas del famoso Jack el Destripador. También estarán presentes Jaqueline Novogratz (Estados Unidos) quien en su nuevo libro Manifiesto para una revolución moral, habla de las nuevas habilidades y valores necesarios para vivir todos juntos en este mundo; Patrick Radden-Keefe (Estados Unidos) que en su escalofriante libro No digas nada se acerca a décadas de conflicto en Irlanda del Norte. Por Colombia estarán León Valencia (Colombia) autor de La sombra del presidente y Johana Bahamón (Colombia) autora de Historias privadas de la libertad, ocho historias de vida de internos y pospenados, así como un testimonio de la autora de cómo la experiencia con ellos la transformó completamente. También estará el reconocido colectivo Las Tesis (Chile) creadoras de la performance Un violador en tu camino, que ha marcado las acciones de los colectivos feministas de todo el mundo.
Por su parte, para los más pequeños, el Hay Festival Comunitario incluirá destacados narradores infantiles de Colombia, México, España y Reino Unido, además de una clase de cocina que resalta lo mejor de la tradición gastronómica colombiana liderada por los chefs Jaime Rodríguez y Sebastián Pinzón de Celele Proyecto Caribe Lab. Participarán autoras de libros ilustrados como Valentina Toro (Colombia), Cristina Durán (España) o Marta Altés (España); el escritor del libro de filosofía para jóvenes Filosofía en la calle, Eduardo Infante (España); grandes narradores infantiles como Lluis Prats (España) o Elia Barceló (España); poetas como Mererid Hopwood (Gales, Reino Unido) o Adolfo Córdova (México); y escritores colombianos que hablarán con niños, niñas y jóvenes sobre temas como historia, igualdad, astronomía, naturaleza y novela policiaca como Ricardo Silva Romero, Luis Arturo Torres Moreno, Germán Puerta, Liliana Arias, Luis Fernando Macías, Catalina Navas y el colectivo Nuestro Flow.
Finalmente, la XII edición de Talento
Editorial (encuentros y talleres) coorganizada con la Librería Cálamo y con
apoyo de AECID, dará la palabra tanto a los editores y libreros de dilatada
trayectoria como a los jóvenes profesionales para hablar de la experiencia de
sus diferentes oficios. En su diálogo y el conocimiento mutuo reside el talento
y el futuro.
Entre muchos otros, conversarán las editoras Pilar Reyes (Colombia) y Silvia Sese (España), los libreros Antonio Ramírez (Colombia), Andrea Stefanoni
(Argentina) los diseñadores Manuel
Estrada y Victor Gomollón (España).
Toda la programación del Hay Festival en Colombia podrá ser consultada en la página web www.hayfestival.org/cartagena. Desde allí se podrá elegir si se desea participar en las actividades digitales, de manera totalmente gratuita previo registro, o asistir a los eventos presenciales cuidadosamente organizados por el festival.
Incluso en las actividades digitales se ha buscado mantener la interacción con el público, sello del Hay Festival, a través de los chats que se habilitarán en cada transmisión. Algunas actividades del programa se transmitirán paralelamente en las cuentas de redes sociales y canales tradiciones de socios y colaboradores. Además, para aquellas personas que no puedan seguir los directos, las charlas quedarán en la la web del festival hasta el 14 de febrero, con acceso gratuito en diferido.
https://www.semana.com/cultura/articulo/el-hay-festival-2021-en-colombia-la-casa-por-la-ventana/202021/























































