Grados 10° y 11° Economía y Política
lunes, julio 06, 2020
App gratuita busca ayudar a colegios a retomar
las clases presenciales
La aplicación, ciento por ciento colombiana,
permite monitorear a todos los miembros de la comunidad educativa siguiendo los
protocolos. Así funciona.
Desde que el
Ministerio de Educación dio a conocer los lineamientos con los cuales se podrán
retomar las clases presenciales en los colegios a partir del primero de agosto,
se desató un debate entre educadores y padres de familia. Muchos de estos han
manifestado su desacuerdo por el riesgo que representa reabrir los colegios,
mientras que varias instituciones ya anunciaron que no retomarán las clases
presenciales en lo que resta del año.
Los opositores
al regreso a clases en las aulas aseguran que no es posible garantizar las
medidas de bioseguridad en las instituciones educativas. Entre los
requerimientos del Ministerio está garantizar el distanciamiento físico de dos
metros; tomar la temperatura a todos los estudiantes, profesores y personal
administrativo al ingreso al plantel, y caracterizar de toda la comunidad.
Ante ese reto,
un docente de la Facultad de Ingeniería de Sistemas de la Universidad de los
Andes decidió crear una aplicación que permita a los colegios cumplir los lineamientos
del Ministerio de una forma más fácil y segura. "Por la pandemia,
decidimos desarrollar OnTrack Te Cuida, un sistema de seguimiento de reportes
de salud relacionados con la covid-19 y de monitoreo de protocolos de
bioseguridad", dice Arturo Henao, director General de Ontrack Global.
El profesor
aseura que OnTrack Te Cuida permite que el colegio haga un seguimiento diario
de los reportes de salud de toda la comunidad académica de la institución.
"A través de la aplicación, estudiantes, profesores, personal
administrativo, monitores de ruta, conductores y visitantes deberán reportar
diariamente al colegio su estado de salud para conocer su nivel de
riesgo", explica.
Asimismo, la
aplicación permite a los colegios monitorear que los conductores de las rutas
escolares hagan el proceso de desinfección de su vehículo antes de iniciar cada
ruta, proceso que será validado desde el colegio para autorizarlo a iniciar su
recorrido.
Todos los datos
recogidos son enviados a la institución para que se tomen las medidas
correspondientes según los protocolos de bioseguridad. La coordinación del
colegio podrá revisar y descargar la trazabilidad de toda la información
recibida durante los últimos 14 días y prevenir así focos de contagio y
condiciones que puedan significar un potencial peligro de infección.
Henao resalta
que cualquier institución educativa puede acceder a OnTrack Te Cuida ya que es
gratuita.
Los directivos
deben inscribirse previamente para validar con la empresa su capacidad de
implementación del sistema.
¿Cuándo son las Pruebas Saber 11 y cómo
conocer los resultados?
Los exámenes de Estado tuvieron que aplazarse
debido a la pandemia y por esa razón las universidades cambiaron algunos de sus
requisitos de ingreso.
Icfes 2020
Foto: Icfes
El Instituto
Colombiano para la Evaluación de la Educación (Icfes) tenía programadas las
pruebas Saber 11 calendario B, Presaber y Validantes, a las que se inscribieron
más de 79 mil estudiantes para el 15 de marzo de 2020. Pero pocos días antes de
esta fecha el Gobierno declaró la emergencia nacional y por esa razón, las
pruebas tuvieron que aplazarse.
A pesar de que
han pasado casi tres meses, todavía no hay una fecha establecida para la
aplicación de dichos exámenes porque, como se ha visto desde que el mundo
conoció el nuevo coronavirus, la incertidumbre es una constante y no es claro
cuándo será posible hacer un examen de tal magnitud y en forma presencial.
Según el
calendario establecido en 2019, los estudiantes de calendario A tomarían las
pruebas el 9 de agosto de este año, lo que también se pospuso y, por el
momento, continúa sin una fecha definida.
Por lo anterior,
el Decreto 532 de 2020 estableció que todos los estudiantes que estuvieran
inscritos para el 15 de marzo, quedarían eximidos del mismo “como requisito
para el ingreso a los programas de pregrado de educación superior”.
Estos
estudiantes tendrán que presentarlo una vez el Icfes defina la fecha para su
aplicación. Incluso, según el decreto, los jóvenes inscritos para la
presentación el 9 de agosto también quedarán exentos.
Por el momento
tampoco hay fechas establecidas para las pruebas Saber Pro, que son las que
hacen los estudiantes al terminar su carrera universitaria. No obstante, otro
es el caso para las pruebas Saber TyT, que serán el sábado 1 y el domingo 2 de
agosto con una modalidad completamente electrónica. Según el Icfes: “Más de
72.000 personas se inscribieron para presentarla desde su casa y alrededor de
27.000 solicitaron realizarla de manera física en un sitio de aplicación
asignado por el Icfes”. Esta prueba solamente va dirigida a los estudiantes que
hayan aprobado el 75 % de los créditos de sus respectivos programas técnicos
profesionales y tecnológicos.
La publicación
de los certificados de presentación del examen será el 11 de agosto, mientras
que los resultados individuales estarán en la página web de la entidad el 3 de
octubre.
viernes, junio 12, 2020
martes, junio 09, 2020
¿Estamos preparados para retornar a clases en agosto?
por Julián
de Zubiría Samper El Espectador
Carta pública a la ministra de
Educación
Querida María
Victoria:
Es grato volver a
saludarla. Sé que han sido días muy complejos para todos y que en este contexto
es particularmente difícil tomar las decisiones más adecuadas. También sé que
en circunstancias como estas resolver los múltiples problemas inmediatos impide
con frecuencia pensar en las situaciones fundamentales a mediano y largo plazo.
Es un contexto adverso para poder reflexionar, planificar e implementar las
estrategias que se requieren para atender una emergencia tan extraña como la
actual.
Según sabemos por
los epidemiólogos, el mundo tendrá que prepararse para una convivencia muy
prolongada con la pandemia. Me temo que eso no ha sido comprendido a cabalidad
por el Ministerio de Educación que usted dirige. No nos digamos mentiras, pese
al gigantesco esfuerzo de los maestros, padres y rectores, las condiciones no
están garantizando a la mayoría de los niños, el derecho a una educación de
calidad en Colombia.
La idea es que eso no siga sucediendo, pero tampoco que
ellos tengan que arriesgar sus vidas, las de sus familias o a la comunidad en
general, por tomar medidas sin las prevenciones necesarias. La invito a que
piense: si sus hijos estudiaran en un colegio público, ¿los enviaría a clases a
partir del primero de agosto? En mi caso, no tengo duda; si tuviera la
oportunidad, mientras permanezca la pandemia, no enviaría a mis hijos a un
colegio público. Creo que la mayoría de los padres, si tuvieran la posibilidad,
harían lo mismo. Es más, creo que todos los que puedan, no los van a enviar.
Es cierto que es un
tema en extremo complejo. Aun así, la pregunta que sinceramente quiero hacerle,
es si en verdad cree que estamos preparados para retornar a clases sin poner en
riesgo la vida de los niños y de la comunidad en general. Usted bien sabe que
estamos hablando de diez millones de niños que comenzarían a movilizarse por
las calles, los parques y los colegios.
La segunda pregunta
que quiero hacerle tiene que ver con las condiciones generales de prevención
que manejamos en nuestro país. Sabemos que no pudimos garantizarles las
condiciones de bioseguridad a los médicos y al personal de salud, ¿cree en
realidad que se las vamos a garantizar a los niños en los colegios públicos del
país?
Usted bien sabe que el promedio por curso es de 38 estudiantes, y que
para garantizar las condiciones de aislamiento necesitaríamos que sólo
asistieran 11 estudiantes por día a cada salón; entonces, los otros 27, ¿se
quedarían en casa o las recibirían en pantallas en otros salones? Los buses
escolares sólo permitirían simultáneamente trasladar a nueve estudiantes; le
pregunto, los otros 31, ¿congestionarían el transporte público o se quedarían
en sus casas viendo televisión?
El almuerzo podrían tomarlo simultáneamente
-dependiendo de las condiciones de infraestructura del colegio- unos 30
estudiantes,
¿cuántas horas duraríamos, para poder atender a todos en condiciones
de distanciamiento adecuadas? Sabemos que ningún colegio público ha contado con
jabón en los baños,
¿tendrían a partir de la fecha jabón suficiente para que
los niños se laven las manos, al menos cinco veces al día? Muchos no tienen
agua,
¿se les pondría a todos a partir del mes de julio, jabón y lavamanos?
¿Cuántas personas serían necesarias para garantizar que, en los descansos, los
niños estén a más de dos metros de distancia?
¿Qué efectos psicológicos
generaría asistir a una escuela en la que los niños no se puedan acercar a sus
compañeros o profesores? Si el papel fundamental de la educación es el
desarrollo, ¿vale la pena ir a los colegios en esas circunstancias?
La semana pasada el
Congreso hundió los proyectos de vivienda y transporte escolar en la ruralidad.
Fue un día triste para la paz del país. A pesar de eso, ¿usted cree que los
mismos parlamentarios votarán a favor para garantizar las condiciones de
bioseguridad a los hijos de las olvidadas familias campesinas a las que les negaron
transporte y vivienda?
¿En la puerta de
cada colegio estará una matrona poniendo la mano en la frente para tomar la
temperatura de cada niño? ¿De qué manera devolverá a sus casas a los que siente
que tienen fiebre? ¿Ella misma rociará con alcohol las suelas de los zapatos?
¿También ella entregará diariamente los tapabocas? ¿Quién asumirá la
responsabilidad ante los nuevos contagios? ¿Quién lo hará ante las muertes?
Me temo que su
equipo ha pensado muy poco en los diversos problemas que se generarían si se
diera cumplimiento a la disposición que establece que los colegios se deben
preparar para la apertura de sus aulas a partir del primero de agosto. Ambos
sabemos que los colegios no se hacen con ladrillos y cemento, y que mantenerlos
abiertos es garantizar las condiciones para que continúe el proceso formativo
de los estudiantes. ¿Están dadas las condiciones de bioseguridad para hacerlo
de manera presencial?
Señora ministra,
hay múltiples estrategias previas que adoptar para disminuir sensiblemente el
número de niños que diariamente se comenzarían a concentrar en los colegios del
país.
Lo primero es hacer
un esfuerzo real y efectivo para garantizar que el mayor número de niños y
jóvenes permanezca en sus casas. Esa es la tarea central. Para ello no hay
ninguna opción diferente que asegurar el Internet gratuito para todos los
estudiantes pertenecientes a los estratos 0, 1, 2 y 3 de bachillerato de los
colegios públicos y privados, a los que también hay que apoyar. De lo
contrario, muy pronto, comenzarán a cerrarse. Ya se han ido cerrando los
jardines. Es una tragedia que parece no tener fin, pero podemos atenuarla.
Garantizarles
Internet a los jóvenes mayores sería una inversión muy pequeña teniendo en
cuenta que, si dejan de movilizarse los jóvenes de los colegios públicos y
privados del país, se requerirá una menor inversión en salud, porque
disminuirán los contagios y las muertes que su desplazamiento causaría.
En
Corea -y usted bien lo sabe-, un país con milenaria disciplina social y donde
sí existen las condiciones de bioseguridad brindadas por el Estado y el
aislamiento en los colegios es real, se vieron obligados a cerrar cientos de
escuelas porque una vez las reabrieron se dispararon los contagios. Lo mismo
sucedió en Francia. ¿Esperará usted a que crezcan exponencialmente los
contagios en Colombia para volver a cerrar los colegios públicos reabiertos?
Nadie niega que es
un problema muy complejo y que tendremos que convivir con modalidades
presenciales, mixtas y virtuales. Lo único que le pido es que escuche a los
secretarios, rectores y docentes. Usted sabe que fracasó la estrategia de
televisión educativa, porque se diseñó sin consultar a los que saben. No
exponga al fracaso esta nueva medida de reapertura de colegios.
Es cierto, las
regiones son diferentes. Cada una tiene su historia y sus particularidades.
Tenemos que permitir que los secretarios de educación tomen las decisiones
acordes con el contexto de cada una. No es conveniente legislar como si el
Chicó, el Chocó y Chocontá fueran lo mismo. Usted bien sabe que no es así.
También sabe que los colegios deben estar dedicados a atender, en grupos
pequeños, a los menores de edad, para que sus padres puedan ir a trabajar. Sin
duda, internet gratuito para los mayores salvaría miles de vidas y nos
permitiría brindarles de manera adecuada, el cuidado que requieren los menores.
Estoy seguro de que
usted está genuinamente preocupada por nuestros niños y quiere lo mejor para
ellos, sus familias y la nación. Por eso la invito a tomar una decisión más
reflexiva, con mayor apoyo científico, más participativa y más contextualizada.
Ojalá sea así, porque es claro que de esta pandemia o salimos todos adelante o
todos nos hundimos. De las decisiones que hoy tomemos, depende que convirtamos
la dificultad en una oportunidad y no en una tragedia.
Con aprecio,
Julián
*
Director del Instituto Alberto Merani (@juliandezubiria).
https://www.elespectador.com/opinion/estamos-preparados-para-retornar-a-clases-en-agosto/
viernes, junio 05, 2020
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