domingo, septiembre 10, 2017

“A pesar de los avances, los niños y jóvenes no  están desarrollando las habilidades necesarias”


El país debe mejorar su calidad educativa y las habilidades de los jóvenes para que puedan competir a la par con los países más desarrollados. Semana Educación entrevistó a Diana Hincapié, asociada senior de Educación del BID para conocer más de ese tema.


Muchas personas en América Latina y el Caribe no cuentan con las habilidades necesarias para progresar en un mundo rápidamente cambiante. Semana Educación habló con Diana Hincapié, asociada senior de Educación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), sobre lo que funciona y lo que no en las políticas públicas de educación en el continente y en el país.

De acuerdo con la experta, existen soluciones costo-efectivas que permiten perfeccionar las habilidades en todas las etapas de la vida, desde la infancia hasta la adultez. Aprendiendo de los éxitos y de los fracasos de la región y del mundo, los gobiernos pueden elaborar e implementar políticas basadas en la evidencia que sirvan para preparar de manera más adecuada a sus ciudadanos, empresas y países, de modo que puedan competir en el contexto económico actual que continuará cambiando con el avance tecnológico.

Además, Hincapié será uno de los líderes presentes en la Cumbre Líderes por la Educación 2017 que se llevará a cabo este 20 y 21 de septiembre en el Cubo de Colsubsidio.

Semana Educación (S.E.): ¿Cuáles son las habilidades necesarias para progresar hoy en América Latina y sobre todo en Colombia?

Diana Hincapié (D.H.): Las habilidades necesarias para que los países de América Latina progresen son las que permiten el desarrollo de los individuos en el mercado laboral y se pueden llevar a cabo a lo largo de la vida. En nuestra investigación “Aprender mejor: Políticas Públicas para el Desarrollo de Habilidades”, las definimos como las capacidades innatas o adquiridas que aumentan la productividad de un individuo. 

Estas habilidades se dividen en dos tipos: las generales y las específicas. Las generales mejoran la productividad de las personas en una amplia gama de ocupaciones y se pueden clasificar en tres grandes categorías: habilidades socioemocionales, cognitivas y académicas. Por otro lado, las habilidades específicas son aquellas que aumentan la productividad en una gama reducida de ocupaciones, sectores o empresas. En un mundo rápidamente cambiante, algunos trabajadores pueden sentirse amenazados. Pero el cambio tecnológico y la robotización también ofrecen oportunidades laborales para quienes hayan desarrollados habilidades que les permitan aprender mejor, como por ejemplo, tener capacidades de resolución de problemas, o el pensamiento abstracto y creativo. Los empleadores buscan trabajadores responsables, capaces de trabajar en equipo. Esto es válido para todos los países, incluyendo Colombia.

S.E.: ¿Cómo influyen las políticas públicas y los gobiernos para que las personas aprendan mejor y logren desarrollar su potencial a lo largo de la vida?

D.H.: Estamos en un contexto donde poco a poco la tecnología va tomando más espacios. Afrontar este desafío es fundamental. Si bien los gobiernos de la región ya están haciendo grandes esfuerzos para el desarrollo de habilidades, es necesario que las inversiones se hagan de una manera más eficiente. Deben tomar decisiones basadas en evidencia rigurosa que pueda señalar el camino y exponer tanto los éxitos y las lecciones aprendidas, y proporcionar una base sólida para la toma de decisiones. Con este conocimiento, los responsables de las políticas públicas pueden expandir a escala programas que han demostrado ser costo-efectivos. 

Por ejemplo, vimos que en promedio, el uso de tecnología guiada con tiempo adicional es más costo-efectivo que extender la jornada escolar. Para contribuir con este esfuerzo, creamos un sitio web (el cual saldrá próximamente) que ayuda a los gobiernos a identificar programas que han sido evaluados de manera rigurosa. Es una herramienta que categoriza, estandariza y presenta evidencia sobre dichas políticas de una forma accesible.

S.E.: ¿Qué se está haciendo bien en el país y qué debería cambiar?

D.H.: La región y el país han hecho grandes esfuerzos para desarrollar las habilidades de sus ciudadanos. Las tasas de matriculación escolar están convergiendo hacia las de los países desarrollados. Por ejemplo, la inscripción en los niveles de primaria, se sitúa a la par con las tasas de las regiones desarrolladas. En Colombia, la tasa de asistencia neta en primaria era de 96 % en el 2015. La brecha de matriculación también se está cerrando en la escuela secundaria. Y el país ha mejorado su desempeño en las pruebas Pisa desde que empezó a participar. Sin embargo, este progreso no es suficiente para cerrar las brechas de habilidades que tenemos con los países desarrollados, ni las brechas que existen al interior de país, entre el sector rural y urbano, o entre estudiantes de diferentes contextos socioeconómicos.

Las pruebas Pisa que se llevaron a cabo en el 2015 mostraron que entre los 70 países participantes, Colombia se posicionó en el puesto 57 del ranking global en Ciencias, 54 en Lectura, y 61 en Matemáticas.  

Desafortunadamente, esto implica que alrededor de la mitad de los estudiantes no cuentan con las habilidades básicas en estas ramas del saber y que el país tiene un rezago equivalente a 3 años de escolaridad con respecto a los países de la Ocde y 5 años con respecto al líder de la clasificación que es Singapur. Además, se observan grandes diferencias en los resultados al interior del país. Es decir, Colombia debe hacer un esfuerzo grande en mejorar la calidad de la educación para que sus ciudadanos puedan competir a la par con los de los países más desarrollados. Por otro lado, se deben resaltar las iniciativas que se están realizando en temas de inclusión y calidad de la educación. 

Por ejemplo, el programa Ser Pilo Paga provee incentivos para que los alumnos permanezcan en el sistema educativo. Los resultados preliminares muestran también una mejora en el desempeño en las pruebas de los estudiantes de secundaria. 

S.E.: ¿Cómo estamos en Educación y en materia de políticas públicas con respecto a los demás países de la región?

D.H.: El país y la región han hecho esfuerzos por aumentar el gasto en educación. Actualmente, América Latina y el Caribe destina en promedio 3 puntos porcentuales más de su producto interno bruto a la educación que hace 25 años. Hoy en día, la región destina a educación cerca del 5% del PIB, un nivel cercano al que invierten los países desarrollados. Colombia está invirtiendo la misma proporción, un punto porcentual más que hace 20 años.  En cobertura, el país se encuentra en el promedio de los países de la región en primaria y terciaria, y por encima de la región en secundaria. Sin embargo, el país se encuentra un poco alejado de las tasas de asistencia neta de los países desarrollados principalmente en los niveles de secundaria y terciaria. 

A pesar de este gran esfuerzo en aumentar la inversión, los niños y jóvenes de la región no están desarrollando las habilidades necesarias. Por ejemplo, en Ciencias, Colombia ocupó el puesto 57 entre 70 países y economías participantes, por detrás de Chile, Uruguay, Trinidad y Tobago y Costa Rica. A pesar de esto, junto con la ciudad autónoma de Buenos Aires, Bogotá es la ciudad de mejor desempeño dentro de las ciudades que participaron de forma independiente en la región. Pero es importante resaltar que Colombia mejoró significativamente su desempeño en las 3 materias evaluadas por Pisa y está dentro de los 10 países con mejor ritmo de mejora.

S.E.: ¿Cómo ve el BID la inversión en formación de maestros en Colombia?

D.H.: Desafortunadamente, como en la mayoría de los países de la región, en Colombia la profesión docente no es muy atractiva para los jóvenes. Según datos de Pisa 2015, solo el 6% de los estudiantes de secundaria de 15 años reportan estar interesados en ser docentes, frente al 22% que reporta interés en ser ingeniero. Además, los estudiantes universitarios que entran a estudiar Educación son aquellos que obtuvieron los menores puntajes en la prueba Saber 11. Un estudio de Balcázar y Ñopo del 2015 encuentra que durante su formación universitaria las habilidades de los estudiantes de educación empeoran frente a lo que sucede con las habilidades de otros estudiantes. Además, a pesar de los esfuerzos por mejorar los salarios de los docentes, los maestros siguen percibiendo menores salarios que otros profesionales y técnicos de similares características, cerca de 11% menos.

S.E.: ¿Qué hay que hacer para mejorar la inserción laboral en el país? ¿Cómo fortalecer ese paso de la academia al mundo laboral?

D.H.: Lo más importante para mejorar la inserción laboral es el desarrollo de habilidades cognitivas, académicas y socioemocionales, que permitan a los niños y jóvenes estar preparados para enfrentar un mundo laboral cambiante. Igualmente es necesario garantizar su desarrollo a lo largo de las diferentes etapas de la vida, ya que la actualización de ellas es la clave para asegurar la continua empleabilidad de los trabajadores. 

Particularmente, los empresarios han manifestado que no encuentran a jóvenes con las habilidades necesarias para el mundo laboral. En un estudio del BID que encuestó a 1.200 empresas en América Latina, el 88 % de los empleadores manifestó tener dificultades para encontrar empleados con las habilidades adecuadas al egresar de la secundaria. Ese estudio muestra que las habilidades más demandadas por los empresarios son las habilidades socioemocionales, como la responsabilidad, el trabajo en equipo, el autoestima y el autocontrol. Por lo tanto, es clave que se implementen políticas públicas que permitan el desarrollo de estas desde la primera infancia, y a través de la niñez y la adolescencia. 

Estas políticas deben estar orientadas a mantener a los jóvenes motivados para que no abandonen la escuela, y deben promover una mejora en la calidad de la educación. Además, es importante que el sector educativo trabaje de la mano del sector productivo para que las habilidades que desarrollen los estudiantes sean relevantes para el mercado laboral. La innovación y la experimentación en políticas públicas en América Latina y el Caribe será clave para encontrar y ofrecer las soluciones adecuadas para los numerosos trabajadores que están en el mercado laboral, deseosos de mejorar sus vidas con un buen empleo.


http://www.semana.com/educacion/articulo/cumbre-lideres-por-la-educacion-2017-entrevista-diana-hincapie/537330









El desafío que tienen los colegios en la formación  de las habilidades para la vida



Por *Martin E.P. Seligman Y Alejandro Adler


En un mundo globalizado con cada vez más desafíos y oportunidades, el colegio no necesariamente inculca las habilidades que los niños y jóvenes requieren para alcanzar su máximo potencial y realizar sus proyectos de vida.

Empecemos con dos preguntas: ¿Qué queremos para nuestros niños y jóvenes? y ¿qué es lo que el colegio les enseña? Más allá de las particularidades del contexto educativo colombiano, si usted piensa como la mayoría de las familias, los educadores y funcionarios de gobierno de alrededor del mundo, probablemente su respuesta a la primera pregunta incluya palabras como “bienestar,” “salud,” “éxito,” “felicidad” y “paz”. Para responder a la segunda, lo más seguro es que surjan conceptos como “alfabetización,” “aritmética,” “conocimiento,” “memorización” o “aprobar pruebas estandarizadas”. Tal vez le sorprenda saber que la intersección entre ambas respuestas suele ser nula.

Con base en la psicología positiva, la educación positiva propone que, junto con el aprendizaje académico, el desarrollo de habilidades para la vida y la mejora del bienestar contribuyen a la formación integral de niños y jóvenes y, por ende, a la cimentación de una sociedad sana.

En realidad, el aprendizaje académico y el desarrollo de habilidades no son mutuamente excluyentes. Todo lo contrario, tal y como lo muestra la evidencia internacional, inculcar habilidades y promover el bienestar mejoran el desempeño académico de los estudiantes, aun en pruebas estandarizadas nacionales como Saber en Colombia o internacionales como Pisa, que por primera vez midió el bienestar estudiantil en 2015.

Pero, ¿qué es el bienestar, qué son las habilidades para la vida, cómo los medimos? El primer término se refiere a las emociones positivas, al sentido y propósito de vida, a las relaciones saludables y al involucramiento cultural, profesional y comunitario. El bienestar tiene valor intrínseco: es una aspiración universal. También tiene un valor instrumental porque contribuye a las trayectorias positivas de vida.

Las habilidades para la vida son aquellas que nos permiten alcanzar el máximo bienestar posible como individuos y como sociedad. Algunos ejemplos son la presencia plena, la empatía, la comunicación efectiva, el pensamiento crítico, la toma de decisiones y la resiliencia. Más allá de las adecuaciones contextuales y culturales que puedan requerir, estas habilidades son universales y propias del desarrollo humano y se pueden medir a través de instrumentos psicológicos que han sido validados internacionalmente y cuentan con el mismo rigor metodológico que la medición de la alfabetización o la aritmética.

El primer paso para desarrollar estas habilidades para la vida y el bienestar a gran escala es la medición. Al medir las habilidades y el bienestar podemos saber cómo están nuestros estudiantes hoy y cómo cambian a través del tiempo.

Para ello resulta fundamental que los educadores entiendan, aprendan, desarrollen y encarnen estas habilidades para poder enseñarlas e infundirlas en sus propios ecosistemas educativos. El currículo escolar también debe incluir una materia específica para su desarrollo que promueva la enseñanza de estas habilidades. Finalmente, estas se deben de infundir en el currículo de manera transversal para que el conocimiento académico y las habilidades para la vida se aprendan de manera entrelazada.

El modelo de educación positiva ya es exitoso en decenas de países desde México hasta Bután. El trabajo que hemos llevado a cabo en Colombia hasta ahora nos deja claro que como país se encuentra en un momento históricamente fértil para sembrar y cultivar semillas para la paz, la paz duradera.

Se requiere, por lo tanto, de una educación comprometida con la formación integral de los jóvenes colombianos pues es el vehículo más poderoso para garantizar el empoderamiento y el bienestar de generaciones enteras. El compromiso a nivel de política pública, junto con el compromiso a nivel ciudadano, serán la brújula necesaria para emprender este camino virtuoso.

*Martin E.P. Seligman
Director del Centro de Psicología Positiva de Pensilvania. Estados Unidos.

*Alejandro Adler
Director de Educación Internacional, Centro de Psicología Positiva, Universidad de Pensilvania. México.


http://www.semana.com/educacion/articulo/ninos-y-jovenes-habilidades-para-la-vida/539204




“Los sistemas escolares no tienen en cuenta para qué preparar a los niños”




La economía en un país va de la mano de su educación. El economista y experto en América Latina, Thomas Trebat, habló con Semana Educación sobre cómo se         apoyan estos sectores mutuamente.


Los expertos coinciden en que la educación juega un papel fundamental para impulsar la economía. Un sistema educativo coherente y pertinente le da un impulso grandísimo al sector productivo.
En el mundo, nunca había sino tan necesario que un país enfoque sus fuerzas en mejorar su talento humano. El rápido desarrollo de la tecnología y las nuevas economías han generado una suerte de cortocircuito entre la academia y el sector laboral, donde los empresarios ya no encuentran las capacidades que necesitan en los jóvenes egresados.  
Thomas Trebat es un convencido de que América Latina debe concentrarse más en este asunto. Por mucho tiempo, este economista fue uno de los analistas más influyentes en Wall Street en temas de países en desarrollo y desde 2013 es el director del Columbia Global Center en Río de Janeiro, una iniciativa de la Universidad de Columbia para promover la investigación en relación con diversas instituciones locales en América Latina.
El estadounidense asegura que la pobre educación de la región tiene un impacto directo sobre el lento crecimiento de su economía. Pero, a su vez, es la poca competencia lo que genera empresas perezosas, poco preocupadas por la investigación y la educación de calidad. Por eso, opina Trebat, el país necesita más competencia que impulse a las empresas a desarrollar sus productos e invertir en la formación de su capital humano.
Semana Educación conversó con Trebat sobre cómo ve a la región en desarrollo y qué le falta al sector educativo en materia de pertinencia.
Semana Eduación (S.E.): ¿Cómo beneficia la educación el desarrollo económico de un país?
Thomas Trebat (T.T.): Creo que lo beneficia en varias formas. En el siglo XXI la educación es especialmente necesaria porque nos permite desarrollar capacidades del capital humano que necesita un país. Y además, nos prepara para transformar las tecnologías existentes en nuevas tecnologías. Para que países en desarrollo como Colombia o Brasil logren desarrollarse tienen que tener la habilidad de innovar y hacer nuevas tecnologías que se adapten al contexto. La educación de ciclo básico es suficiente para crear cierto tipo de desarrollo, el que tiene América Latina hoy en día. Pero eso no satisface las ambiciones nacionales. Para que las economías emergentes se conviertan en economías maduras y desarrolladas, el papel de la educación es absolutamente crítico. Y eso es algo que hemos subestimado ampliamente en América Latina. Todos los estudios económicos nos muestran que los países donde la educación está más distribuida en la población, donde las instituciones científicas y matemáticas están en su máximo nivel, donde hay una información abierta que le permita a los ciudadanos aprender entre sí, son las que se desarrollan.
S.E.: ¿Por qué cree que hemos subestimado el papel de la educación?
T.T.: Diría que la causa está muy relacionada con una estructura preexistente de mala distribución de los ingresos, una capacidad física del Estado muy débil y la escasa voz de esas personas que no están recibiendo una buena educación. Por otra parte, las personas que tienen dinero siempre han estado dispuestas a pagar lo que sea por sus estudios y nunca han visto el beneficio de hacer sacrificios por el sector. Ese rezago histórico y ese mal desempeño que hemos tenido, en especial desde los 90s (cuando países como Corea China Singapur India superaron a América Latina), se explican por esas razones. Además, el rápido ritmo de urbanización en las ciudades latinoamericanas ha generado que las demandas de más y mejores escuelas haya sido imposible de atender.
S.E.: ¿Entonces estamos muy mal en educación?
T.T.: Pues, la situación no es tan catastrófica de América Latina. Acá casi todos los niños tienen algún tipo de educación. Pero hay grandes rezagos por el legado histórico. Además, la falta de apertura hace que el ritmo lento de las economías tampoco ayude. Acá el mercado de trabajo no exige mucho, por lo que no hay necesidad de lograr un gran esfuerzo educacional. Eso nos pone en un círculo vicioso donde hay poca educación y un pobre mercado de talento. Eso explica por qué tenemos tantas dificultades para mejorar los niveles de educación.
S.E.: ¿Qué podemos hacer para capacitar mejor a los egresados para los que se espera de ellos en el sector privado?
T.T.: Depende un poco de las demandas hechas por el sector privado. A medida que la economía avanza, muchas industrias demandan más conocimientos del siglo XXI. Yo creo que tenemos que dar más peso a lo que en otros países llaman educación vocacional. La escuela tiene que preparar a sus alumnos para los talentos que hacen falta en empresas modernas. Además, debe haber acuerdos entre el sector privado y el educacional. Eso lo veo muy incipiente en América Latina. Los educadores y los sistemas escolares, a mi modo de ver, no tienen en cuenta para qué estamos preparando a los niños, qué van a hacer con la educación que están recibiendo y si van a encontrar oportunidades laborales. Cuando se empieza a considerar esas cuestiones mejora el crecimiento económico, y ese círculo vicioso del que hablaba antes se vuelve un círculo virtuoso.
S.E.: ¿En qué políticas educativas tendríamos que invertir más para fortalecer nuestra economía?
T.T.: Empiezo por lo básico: hay que mejorar la cobertura de las escuelas públicas alrededor del país, la calidad de los profesores, la banda ancha, la segunda lengua, que se debería aprender en todas las escuelas. Pero además, creo que hay que hacer mucho más hincapié en las ciencias computacionales, la inteligencia artificial y la robótica y mucho menos en profesiones como derecho o economía. Hay que estimular una verdadera inclusión de cursos y ofertas dedicadas a los talentos que sabemos que hay que tener en los próximos 20 o 30 años. La mirada debería ser siempre a largo plazo.
S.E.: ¿Hay suficiente internacionalización en las universidades de la región?
T.T.: No, de ninguna manera, tiene que haber mucho más. Parte de lo que hace la globalización es permitir más comunicación de ideas. Colombia, por ejemplo, se preocupa con el libre comercio con Estados Unidos, pero deja un poco de lado el libre intercambio de ideas. Eso tiene que ser una prioridad. Para lograrlo, es importante crear centros e institutos internacionales de investigación en los países latinoamericanos. Yo, por ejemplo, optaría por una política que le diera la oportunidad a los alumnos más promisorios de salir a estudiar fuera del país, para que traigan de vuelta diferentes conocimientos del exterior. Colombia ya hace un buen trabajo en esto y es líder en este tema en América Latina, pero tiene que hacerlo mucho más.
S.E.: Las instituciones de educación superior de la región tienden a salir mal paradas en los rankings internacionales que priorizan la investigación, como el de Shanghái. ¿Cómo podemos mejorar este aspecto?
T.T.: Yo creo que son tres factores básicos: primero, favorecer un intercambio de ideas libre y cada vez mayor. Además, es importante invertir más en investigaciones. Lo que gastamos en América Latina para este sector es una vergüenza. Tendría que ser al menos dos o tres veces más. Y tercero, el sector privado también debe cumplir un papel: no quedarse contento con sus posiciones en el mercado actual sino buscar siempre mejorar sus productos con más gastos en investigación. Pero para eso, tiene que haber más competencia entre empresas, que es algo en lo que estamos muy mal en América Latina. Esa competición estimularía más gastos en desarrollo e investigación.
Thomas Trebat y otros expertos estarán en la Cumbre Líderes por la Educación 2017, el evento más importante del sector en el país, que tendrá lugar el 20 y 21 de septiembre en el Cubo de Colsubsidio, en Bogotá.

http://www.semana.com/educacion/articulo/entrevista-thomas-trebat-economia-y-educacion/539265




La importancia de enseñar a los niños a sentir y a ser


                     Los expertos aseguran que fomentar el desarrollo de                    competencias socioemocionales, como la empatía, desde
         los primeros años de vida es el camino para formar seres
humanos íntegros y tolerantes.


El desarrollo emocional de los niños y jóvenes en los colegios estuvo relegado tradicionalmente a un segundo plano para darle prioridad a la formación académica y tradicional. Con el paso de los años y, más exactamente, con el cambio de siglo, este tipo de pedagogía se ha vuelto una prioridad para algunos colegios en Colombia.

Sobre todo para los que entienden su incidencia de cara al contexto de posacuerdo que vive el país y como garantía de una paz estable y duradera y de la no repetición. De hecho, cada vez es más común ver cómo en muchos de ellos cobran fuerza los planes académicos complementarios orientados a fortalecer ciertas capacidades sociales de los estudiantes y favorecer el trabajo en equipo. Se trata de herramientas que, según varios expertos, brindan estabilidad a los menores y mejoran sus relaciones interpersonales.
El psicólogo Daniel Goleman subraya en su libro Inteligencia emocional la importancia de que los niños aprendan a manejar sus emociones desde los primeros años con el acompañamiento de sus padres y profesores. Esto garantiza el estímulo de la autoconciencia, la autorregulación y la empatía, además de mejorar sus resultados académicos. Esto último porque, o bien se sienten más confiados en su desempeño y sus habilidades, o, en caso de no tener un buen rendimiento, los alumnos son capaces de superar las barreras que se les presentan por medio del control emocional. 
La ruta para educar sobre las emociones
De acuerdo con la doctora Vera Tatiana Colón, coordinadora de Consultores en Psicología de la Universidad Javeriana, para formar en competencias socioemocionales durante la primera infancia es recomendable “implementar actividades centradas en lo lúdico y lo creativo, como, por ejemplo, por medio del juego, de la lectura de cuentos, del canto y del dibujo, que permitan a los niños la expresión y el conocimiento de las propias emociones”.
Explica que el vínculo que establece el menor con el maestro en sus primeros años es una relación privilegiada. Así, el profesor se convierte en una figura primordial con incidencia directa en su desarrollo emocional y en el manejo futuro de las situaciones que enfrentará.
Anne Kalil, psicóloga clínica de la Universidad Javeriana y especialista en psicología de la niñez y la adolescencia de la Universidad de La Sabana, señala la importancia de que los colegios cuenten con la ayuda de profesionales expertos, como psicólogos educativos, que acompañen a los niños en un proceso que permita desarrollar la inteligencia emocional. “El objetivo es identificar, reconocer, aceptar y posteriormente aprender a manejar las emociones. En cada edad se deben trabajar diferentes aspectos y acompañar a los niños y adolescentes a vivir sus emociones sin juzgarlas. Deben aprender a aceptarlas y, lo más importante, comunicarlas a los demás de forma efectiva y funcional”.
Para la doctora Kalil, un niño que sabe cómo manejar sus emociones será un adolescente y un adulto capaz de comunicarse con el otro, ponerse en sus zapatos, vivir en comunidad, respetar las normas y trabajar en equipo. “Podrá alcanzar sus sueños con más efectividad y aprenderá a ser resiliente y compasivo consigo mismo y con los demás”, concluye.
La mayoría de psicólogos señalan que formar en habilidades socioemocionales no es sencillo debido a lo abstracto de este tipo de aprendizaje. Lo que puede funcionar para un niño puede ser inservible para otro.
Sin embargo, teóricos y expertos en el tema recomiendan algunas técnicas de fácil aplicación. Son las siguientes:
1. Mindfulness
Es un método de meditación que consiste en efectuar una serie de ejercicios que buscan generar espacios de quietud y silencio, para que los estudiantes entren en contacto con su cuerpo, con las sensaciones que experimentan, con las emociones, con los pensamientos y con los estímulos externos. Aplicado en niños y jóvenes tiene un impacto en la mente, la concentración, el aprendizaje, en la reducción de agresividad, en la autoconciencia y en la autorregulación.
2. Yoga
Es una técnica de meditación que involucra movimientos posturales para fortalecer la concentración. En los colegios cumple la finalidad de conectar a los niños, jóvenes y profesores con su organismo, sensaciones y emociones, y generar espacios de autoconciencia de su propio ser sin estímulo externo.
3. Otras opciones
Existen además otras herramientas basadas en el desarrollo del bienestar psicológico, la felicidad, las fortalezas y virtudes humanas. Según estas teorías, cuando el cerebro experimenta este tipo de emociones se impulsan el aprendizaje y la creatividad. Algunas de estas técnicas que se pueden emplear con niños de la primera infancia y que varias instituciones del país promueven desde hace años son:
Gratitud: hacer que los estudiantes escriban o digan en voz alta por qué están agradecidos o qué fue lo bueno del día. Con este método el menor se vuelve consciente de su contexto, de lo que le hace feliz y lo que no, y puede actuar frente a su realidad.
Meditación: cinco minutos de silencio y quietud en los niños tiene un efecto poderoso en la construcción del cerebro y en la configuración de emociones positivas. El silencio permite a los niños reflexionar sobre lo que sienten.
Practicar actos de bondad: según los expertos, cuando se ayuda a alguien se experimenta una sensación de bienestar y se fortalece la empatía.
Ejercicio físico: hacer deporte tiene beneficios mentales. Además de regenerar las neuronas, generar nuevos canales neuronales, disminuir los niveles de estrés y tensión, ayuda a impulsar habilidades como la disciplina, la dedicación y la determinación en los niños.
Escribir o dibujar: mediante esta técnica, los profesores y padres pueden identificar y reconocer la emoción que experimenta el niño y acompañarlo para que tome conciencia de ella, pueda serle útil o transformarla por una más práctica.

http://www.semana.com/educacion/articulo/el-desarrollo-emocional-de-los-ninos-y-jovenes/539092




4 consejos para leer mejor

Gracias a la prelectura y a otros métodos se puede obtener más provecho de la información que un texto ofrece.
  








Para aprovechar y hacer más eficiente el proceso de la lectura hay que convertirse en una especie de detective. Pero esto no significa que hay que usar lentes o buscar una lupa (tal vez sí), sino hacer una investigación previa sobre el texto que se está a punto de comenzar. Y para ello se pueden aplicar una serie de técnicas y actividades para crear un mejor contexto, sacar más provecho de la información y facilitar la comprensión de lectura.

¿Cuáles son?

1. Prelectura

La prelectura es la preparación que un lector lleva a cabo antes de empezar a leer un texto detalladamente, define el Centro Virtual Cervantes. Y las técnicas que se utilizan están muy relacionadas a las actividades que se realizan en la vida cotidiana: antes de comprar un libro se estudia para saber qué se está adquiriendo.

A continuación, una lista de puntos a analizar que componen la prelectura y así sacarle el mayor provecho:

- Autor:

"Lo primero que se debe hacer es investigar un poco sobre el autor. A qué se dedica, cuáles son sus ideas, qué es lo que nos quiere exponer. Esta es una manera de que estemos prealerta cuando nos pongamos con la lectura", describe Felipe Bernal Montes, profesor jefe de Lectura Ágil, un sitio web español con 4.000 alumnos que ofrece técnicas para leer y comprender más rápido la lectura.

- Escanear:

Otro de los puntos para tener en cuenta es analizar el texto, escanear cómo está compuesto el libro, pasar las páginas, observar si tiene gráficos, imágenes, etc. "Hay que echar un vistazo al índice para saber cuándo llegaremos a una parte que nos interesa más o menos", añade Bernal Montes a BBC Mundo.

Otra técnica similar es leer el texto oblicuamente y de manera rápida, "por ejemplo la primera oración del primer párrafo, la del segundo y ahí analizar de qué se trata el texto, algo que en inglés se lo llama skimming and scanning", describe Lucila Gasso, asistente pedagógica del Centro Universitario de Idiomas de la Universidad de Buenos Aires, Argentina.

- Propósito:

Otra cosa clave a la hora de leer es conocer el propósito de la lectura. "Para la lectura informativa se lee ya sabiendo para qué se lee", agrega Gasso a BBC Mundo. Esto permite entender y generar hipótesis de lo que contiene el texto y habilita a una mejor comprensión.

"Lo que pretenden estas técnicas de prelectura es que conozcas a lo que vas a llegar y te motive. Es una manera de enganchar mentalmente a la persona que va a leer una obra con la obra en sí misma", amplía Bernal Montes.

¿Y el factor sorpresa?

El factor sorpresa está relacionado a una novela de misterio pero cuando se está leyendo un estudio sobre la antropología en el siglo XX, no hay cuestión de sorpresa, ejemplifica el profesor especialista en técnicas de lectura. "Es mejor no tener sorpresas porque lo que motiva es aprender lo que estás leyendo", dice.

2. Autoevaluación

Una vez que se terminó de leer el texto en detalle llega el momento de la autoevaluación. Según los especialistas consultados, no hay una técnica específica para valorar la comprensión del texto. Sin embargo, existen recomendaciones que ayudan a reciclar la información adquirida.

"Hay gente que realiza fichas. Pueden ser en papel o en algún programa de internet. Allí escribes lo que has aprendido y refuerzas un poco el proceso de aprendizaje. El hecho de pensar esquemáticamente o crear un mapa mental siempre ayuda a tener más clara las cosas y a memorizar", aconseja Bernal Montes.

Porque, según el profesor, "lo importante de una buena memoria no es memorizar mejor, sino guardarlo con un orden, con una forma, para poder recuperarlo más adelante".

3. Concentración

Otro punto fundamental para que la lectura sea exitosa es la concentración. Y es que no todos tienen la capacidad de leer en cualquier sitio y hora y no distraerse. Existen una serie de técnicas que ayudan a aumentar la concentración entre ellas:

- Enumeración:

"Recomendamos tomar un texto y tratar de contabilizar todas las palabras que empiecen con A, o todos los artículos. Esta es una forma de concentración muy difícil porque lo que nos interesa no es el contenido del texto, Sin embargo, te ayudará a que cuando te pongas a leer estés concentrado de otra manera", sugiere Bernal Montes.

- Frecuencia:

También se recomienda aumentar los días dedicados a la lectura. "Si le introduces más información a tu cerebro, como éste tiene la obligación, por cada minuto que estás leyendo, el cerebro tiene más dificultades para desconcentrarse", dice el profesor experto en técnicas de lectura. "Parece contraproducente, pero aumentar tus horas de lectura con las técnicas adecuadas mejora tu concentración", enfatiza.

- Control:

Otra técnica que puede ser aplica para favorecer la concentración es ser capaz de controlar la voz interior, aquella que repite las palabras mientras estamos leyendo. Y según el especialista, utilizarla no es absolutamente necesario para comprender la lectura. En cambio, podrías usar esa voz para que durante el proceso de lectura realices mapas o esquemas para almacenar la información y luego tener más herramientas para reciclarla.

4. Postlectura

Y como existe la prelectura, también está la postlectura. La postlectura es la explotación del texto y cómo usas toda esa información para aplicarla después, explica Lucila Gasso de la Universidad de Buenos Aires. La lectura no es solamente leer, es también comprender, aprender, memorizar y recordar. Es un conjunto de cosas. A parte de aplicar técnicas de lectura, también puedes mejorar tu concentración y tu memoria, concluye Bernal Montes.


http://www.semana.com/educacion/articulo/lectura-consejos-para-leer-mejor/539369





sábado, septiembre 09, 2017

Prueba Saber 3° 5° y 9°

El  Examen consta de dos pruebas -Lenguaje y Matemáticas- y un cuestionario de contexto que los estudiantes deben responder en la Hoja de respuestas.


El tiempo máximo del examen es de 4 horas y 50 minutos para un total de 99 preguntas en ambas modalidades, muestral y censal. La estructura de aplicación se presenta en la siguiente tabla:

Sesiones del examen
Preguntas por prueba
Tiempos de aplicación
Tiempo máximo del examen
Instrucciones

15 min
4 horas y 50 minutos
Lenguaje
44
88 min
Descanso

40 min
Matemáticas
44
88 min
Descanso

40 min
Cuestionario de contexto
11
20 min


PRUEBAS SABER 3° 5° y 9°



http://www.icfes.gov.co/estudiantes-y-padres/pruebas-saber-3-5-y-9-estudiantes/piezas-redes-sociales