domingo, mayo 15, 2016

“Sorprende el silencio frente a los Papeles de Panamá”




Juan Ricardo Ortega, el economista y exdirector de la Dian critica a quienes tienen cuentas en paraísos fiscales y habla del gusto de los ricos por evadir impuestos.

SEMANA: De todo lo que se ha dicho, ¿cuándo cree usted que se justifica que un colombiano tenga una empresa o una cuenta en Panamá o en otro paraíso fiscal?
JUAN RICARDO ORTEGA: Se justifica en casos muy limitados. Un buen ejemplo es el de Avianca, que tiene un holding de empresas en varios países y necesita hacer muchas operaciones internacionales. Pero a diferencia de muchas de las empresas o personas que aparecen en los Papeles de Panamá, la aerolínea hace esas operaciones directamente, con nombres y direcciones reales, y no creando fundaciones o empresas a través de firmas como Mossack Fonseca, con accionistas prestados e información oculta. Si alguien hace eso, es porque está tratando de esconder algo.
SEMANA: Pero ¿qué tiene de malo haber sido cliente de esa o de otras firmas?
J.R.O.: Muchas personas normales deciden crear empresas o cuentas en Panamá, Islas Vírgenes, Suiza o Hong Kong por mil razones: porque trabajan en comercio exterior, porque hacen operaciones con dólares, porque quieren dejar la herencia de sus hijos fuera del país o quieren manejar sus negocios mediante un holding. Si hacen eso, lo reportan ante la Dian plenamente y pagan impuestos por lo que tienen afuera, no tendría nada de malo. Pero cuando usted empieza a crear sociedades o fundaciones que no dicen nada o a usar nombres prestados, la cosa ya empieza a ponerse fea. Ese es el caso de la familia Marulanda-Sarasola, que sacó toda la plata a paraísos fiscales, tiene empresas a título de ‘presta-nombres’ y tiene transacciones de dinero no muy claras. La información revelada hasta la fecha genera serios indicios de actividades ilegales y vínculos con personas sindicadas de lavado de activos.
SEMANA: Los que aparecen en los papeles han dicho que no usaron las empresas o que están inactivas o que nunca movieron un peso.
J.R.O.: Para nada. Si usted mira, la mayoría están activas y pagan, por lo menos, los 350 dólares en impuestos al año en Panamá. Pero si a esto se le suma la tarifa de administración puede llegar a los 1.500 dólares, y si se usan nombres prestados y cuentas a nombre de otros fácilmente son 5.000 dólares al año. Además, fundar una empresa de esas no es algo trivial. Cuando estaba en la Dian me puse a crear una para conocer el tema, y es algo que requiere tener contactos, relaciones, saber para qué se está haciendo. Uno no hace todo eso por si acaso.
SEMANA: Otros dicen que lo hicieron por problemas de seguridad.
J.R.O.: Pagar impuestos es algo que no le gusta a muchos, en especial a personas muy adineradas y esconder la plata es algo que tiene una larga tradición. Para no ir muy lejos en la historia, en los años ochenta, cuando en el país había control de cambios y era muy difícil tener dólares, muchos cafeteros, floricultores y empresarios armaron estructuras en Holanda, Luxemburgo o Panamá, muchas de las cuales ni siquiera las han reportado. Y ahora, con el impuesto a la riqueza, este fenómeno volvió a crecer. Si no, vea lo que pasa con las lujosas casas de la vía a la Calera, en el Mirador Tauro. El predio está a nombre de Ecological Foundation Limited de Islas Vírgenes, por lo que nadie sabe quién es el dueño real del lote ni de las casas, que pueden costar 1 a 3 millones de dólares cada una.
SEMANA: ¿Por qué cree que hay tantas empresas y cuentas en Panamá y otros paraísos?
J.R.O.: También para ocultar la plata recibida de corrupción, sobornos, comisiones de negocios raros y, como es lógico, de actividades ilícitas como el narcotráfico o lavado de activos. Todos los que están en los Papeles de Panamá están diciendo medias verdades, y muy pocos pasarían una revisión juramentada de sus declaraciones de renta. En la contabilidad colombiana hay muchos defectos y agujeros negros por los que se esconde la plata, como declarar las acciones en su costo.
SEMANA: ¿Cómo así?
J.R.O.: Cuando mi papá murió, dentro de la herencia estaba el apartamento en el que vivía con mi mamá en Residencias El Nogal. Como es una sociedad por acciones, a la hora de hacer la sucesión y pagar impuestos, su participación accionaria valía unos 1.180 pesos, a pesar de vivir en un predio que vale mucha plata. Esa es una ficción de la contabilidad, que dice que las personas naturales solo deben declarar el costo de sus acciones. Por eso, uno ve gente muy, pero muy rica que paga en promedio 3.500.000 pesos de impuestos al año mientras que empleados, como mi esposa y yo que tenemos trabajos bien remunerados, pagamos más de 100 millones de pesos al año, y creo que estamos lejos de estar dentro de las 260.000 familias más ricas que se supone hay en el país.
SEMANA: ¿Por qué cree que en Colombia los papeles no han generado tantas polémicas y escándalos como en otros países?
J.R.O.: Porque hay mucha gente y personas muy influyentes que tienen acceso al poder mediático. Pero lo que no se puede ocultar es que toda la elite del país tiene importantísimas cifras de dinero por fuera, en paraísos. Una parte de la colonia judía, por ejemplo, prácticamente no paga nada de impuestos en relación con lo que tienen, gracias a un truco viejo: se prestan plata, de ellos mismos, de fondos que están en Islas Caimán. Muchos son expertos en licuar el patrimonio de las empresas en Colombia. Y lo sé de primera mano.
SEMANA: ¿De dónde cree que viene esa cultura de esconder lo que se tiene y de tumbar al gobierno?
J.R.O.: Es como tratar de explicar por qué los colombianos somos así. Para mí, lo hacen porque acumulan mucho dinero evadiendo impuestos y porque no les pasa nada porque no hay sanción social ni penal. La gran ironía es que muchos le tienen miedo al gobierno, a la Dian o a las Farc, pero no les preocupa confiarles la plata que tienen escondida a personas como Madoff, Stanford o Juan Carlos Ortiz Y cuando eso ocurre, se quedan callados, porque no pueden ni tienen a quien reclamarle. Pero tengo claro que los colombianos tienen en el exterior 100.000 millones de dólares sin declarar.
SEMANA: ¿Cuánta plata tienen los colombianos en Panamá?
J.R.O.: En un documento público de ese país se informa que en cuentas tienen 7.000 millones sin activos, que son muchos.  Información de coctel dice que fácilmente puede haber entre 18.000 y 20.000 millones de dólares. 
SEMANA: ¿Y cree que el nuevo acuerdo con Panamá va a servir?
J.R.O.: No lo he leído, en especial la letra menuda, pero creo que va a ayudar y muestra un importante avance. Queda un gran reto: saber quiénes son los reales dueños y beneficiarios de tantas empresas y cuentas.
SEMANA: ¿Usted cree que la amnistía que abrió el gobierno se puede convertir en una nueva ventanilla siniestra?
J.R.O.: Para nada. Colombia necesita sanear su pasado, permitir que la gente registre sus patrimonios reales, los que sacaron por miedo a las Farc, a los paras, a la delincuencia o porque fueron víctimas de filtraciones de la Dian. Pero la gente que hizo plata mal habida, no creo que vaya a usar esa opción, porque algún día tendrá que responder cómo la hicieron.
SEMANA: ¿No es una posición un poco blanda para alguien tan inflexible como usted?
J.R.O.: Aquí se han cometido errores de lado y lado y hay que reconocer que muchos han sufrido y es el momento, como sociedad, de saldar cuentas y de cerrar muchas heridas. Si los alemanes pudieron sobrevivir y salir delante de los crímenes y la tragedia de los nazis, nosotros lo tenemos que hacer. En temas de penalizar la evasión de pronto va a ser necesario arrancar de cero, dar dos años para aclarar las cuentas, antes de sancionar penalmente la evasión. Para acabar la falta de oportunidades, mejorar la educación, la salud o las condiciones de vida de millones de colombianos se necesita plata, y esa solo sale de los impuestos. Eso se puede lograr si se acuerda que haya una vigilancia internacional, como en Guatemala, y si se reforma el sistema electoral, el gran cáncer que nos queda.
SEMANA: Pero usted cree que hay forma de recolectar más impuestos.
J.R.O.: Sin duda. En Colombia se recauda el 15,5 por ciento del PIB, lo que es inexplicable. Honduras recauda el 17 por ciento; Chile, el 24 por ciento; Ecuador, el 25 por ciento; Bolivia, el 30 por ciento; Brasil, el 34 por ciento y Argentina, el 36 por ciento del PIB.
SEMANA: ¿Qué opina de la gran reforma tributaria que quiere presentar el gobierno?
J.R.O.: La ley no cambia una cultura de tributación si no hay un acuerdo social que lo soporte. En Suiza, las reformas se discuten entre todos y se establece cuánto y por qué va a pagar cada uno, y después lo acordado se vota sí o no en el Congreso. Mientras en el país las reformas las tramite el Congreso como hasta ahora, en las que todo el mundo mete la mano para que unos no paguen impuestos y otros sí, va a ser difícil. Creo que se necesita un estatuto tributario para la paz, para que por lo menos los ganaderos, que nunca pagan impuestos, lo hagan, o que la tierra pague lo justo.
http://www.semana.com/nacion/articulo/juan-ricardo-ortega-critica-silencio-sobre-los-panama-papers/473511


La inspiración no es suficiente


Los estudios en escritura creativa cada vez toman  más fuerza en el país y pasan por alto las clásicas críticas sobre su utilidad.

Este amplio panorama de ofertas demuestra  que  en Colombia se desmitifica la idea de que la escritura es una labor que solamente pertenece a las élites o a quienes tienen un talento casi innato. 

En Colombia aumenta cada vez más el interés por escribir. Esto se percibe por el número de programas de educación formal y no formal que se han creado en los últimos diez años alrededor del país. Universidades como la Central ya no solo ofrecen talleres de escritura, sino pregrados, maestrías, especializaciones y otros posgrados.

Según Adriana Rodríguez, coordinadora académica de esta institución, “América Latina está despegando con respecto a la formación de escritores. El pregrado acá, por ejemplo, comenzó con cuatro estudiantes y en este momento tiene más de 140”. Un gran avance, si se tiene en cuenta que solo en 2007 nacieron las primeras maestrías en creación literaria en las universidades Nacional y Central.

Tal es el auge, que en las carreras clásicas de literatura le han abierto espacio a materias sobre creación. Incluso instituciones del Estado se han unido a esta tendencia. En este momento, la Red de Escritura Creativa del Ministerio de Cultura dicta alrededor de 60 cursos por todo el país, en los que participan 1.000 personas. Por su parte, los talleres de Idartes sobre géneros literarios tienen más demanda.

Para el escritor Ricardo Silva Romero, la profusión de estudios de escritura creativa prueba que hay mucha gente que necesita un estímulo para ser escritor. “La gente que quiere escribir inmediatamente se enfrenta al obstáculo de tener tiempo, y para tenerlo hay que comprarlo. Esos estudios lo obligan a ensayar y a leer, y si bien ninguno garantiza que va a enseñar el talento, sí puede darle elementos y lecturas claves a personas que tienen esa vocación”.

De hecho, los talleres de escritura tienen una tradición en Colombia. El más emblemático es el de Isaías Peña Gutiérrez, quien comenzó hace 35 años y continúa hoy en la Universidad Central. Por allí han pasado escritores reconocidos como Jorge Franco (Rosario tijeras), Germán Gaviria (Olfato de perro) o Juan Álvarez (La ruidosa marcha de los mudos). Este último ahora trabaja en el diplomado de escritura creativa del Instituto Caro y Cuervo y sostiene que hace dos años, cuando comenzó el proyecto, pensaron que no había tanto público, pero se dieron cuenta de que hoy hay más gente interesada no solo en la literatura, sino en producir otro tipo de contenidos.

El aumento de la demanda ha llevado al instituto a estructurar su propia maestría. “En nuestro caso –dice Álvarez–no hacemos énfasis en la escritura literaria, la de autor, sino en una cosa mucho más amplia, que se refiere a la producción de contenidos creativos, porque con el auge del internet se hace evidente que se requiere de una formación y estímulo para responder a esas demandas del mercado”.

Este amplio panorama de ofertas demuestra que en Colombia se desmitifica la idea de que la escritura es una labor que solamente pertenece a las elites o a quienes tienen un talento casi innato. “La existencia de estos programas revela que el talento por sí mismo no basta y que, de pronto, es mucho más rápido entrar en ese proceso de escritura con la ayuda de alguien”, dice Andrea Salgado, profesora de las maestrías de la Nacional y la Central.

Sin embargo, esta proliferación de cursos, carreras y talleres ha reabierto el debate de si el escritor nace o se hace. Por ejemplo, el escritor británico Hanif Kureishi hace dos años afirmó –a pesar de enseñar en uno de ellos– que los cursos de escritura creativa eran “una pérdida de tiempo”. En cambio, la académica y escritora Carolina Sanín cree que estos espacios permiten que la gente afine su interés por la escritura, en la medida en que pule sus textos y su percepción de la realidad. “Funcionan a todo nivel. Sirven para que haya mejores obras literarias porque allí se puede cultivar con cuidado una vocación”.

El escritor que estudia estas maestrías, “está todo el tiempo subvirtiendo las formas, más que los demás”, dice Silva. Y ese fogueo, sostiene, hace falta en la carrera de literatura, donde se suele dar una formación más en gramática, semántica, historia o lenguaje. Esto ya no es suficiente para alumnos que están acostumbrados a tener una página propia que motiva su creatividad.

Según Álvarez, hay que dejar de discutir si se puede enseñar o no a escribir, pues estos cursos están diseñados más que para formar nobeles, para responder a una creciente demanda de personas que quieren convertirse en mejores redactores, lectores o profesores. Si bien unos quieren dedicarse a este oficio, otros simplemente tienen una historia y no saben cómo contarla, o quieren hacer un proceso de catarsis. Algunos, también, deciden tomarlo porque necesitan un título o porque quieren ver la vida desde diferentes perspectivas. Los perfiles, dice Salgado, son infinitos y cada uno, quizás, tiene un interés diferente.

Samuel Salinas, exalumno de la maestría de la Nacional, asegura que allí le enseñaron el cómo se dice y a entender las diferentes formas de narrar. Es consciente que se necesita disciplina y mucho tiempo, y el programa puede dar aliento, pero la única manera de mejorar sus habilidades es escribir mucho.

Si bien, grandes escritores como William Faulkner o Franz Kafka nunca pasaron por un programa de estos, otros como Flannery O’Connor (Sangre sabia) o Raymond Carver (Catedral), sí lo hicieron. En el caso de América Latina comienza a surgir una generación de escritores liderada por el pulitzer Junot Díaz (La maravillosa vida breve de Oscar Wao) y Yuri Herrera (Los trabajos del reino), que se formaron en un programa de escrituras creativas. Esto demuestra que aunque no existe una fórmula mágica para crear relatos, sí es cierto que en la región se forjan talentos a partir de un aprendizaje. Esto, además, afecta positivamente a la profesión literaria y, a la vez, a la industria del libro porque ha creado editores, escritores y lectores diferentes. Pero, sobre todo, abre nuevos espacios, “que siempre son de agradecer en cuestiones artísticas”, resalta Silva.


http://www.semana.com/cultura/articulo/aumento-de-estudios-sobre-escritura-creativa-demuestran-que-inspiracion-no-es-suficiente/473492






miércoles, mayo 11, 2016

Día Mundial de La Tierra 2016




Día Internacional de la Tierra
22 de abril 2016





Día Internacional de la Madre Tierra


El viernes 22 de abril Día de la Madre Tierra
coincidió con la firma del Acuerdo de París



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Este año, el Día de la Madre Tierra coincide con la ceremonia de firma del Acuerdo de París sobre el cambio climático, que tendrá lugar en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.
El Acuerdo fue aprobado por los 196 Estados partes de la Convención Marco sobre el Cambio Climático en París el 12 de diciembre de 2015. En el acuerdo, todos los países se comprometieron a trabajar para limitar el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 grados centígrados, y dados los graves riesgos, a esforzarse por lograr que sea menos de 1,5 grados centígrados. La ceremonia se lleva a cabo en el primer día que el Acuerdo estará abierto para la firma, marcando el primer paso para asegurar que el Acuerdo entre en vigor jurídico tan pronto como sea posible.
La Asamblea General, reconociendo que Madre Tierra es una expresión común utilizada para referirse al planeta Tierra en diversos países y regiones, lo que demuestra la interdependencia existente entre los seres humanos, las demás especies vivas y el planeta que todos habitamos y Observando que cada año se celebra el Día de la Tierra en numerosos países, decidió designar el 22 de abril como Día Internacional de la Madre Tierra.

Tema 2016: Los árboles para la Tierra

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El  Día de la Tierra comenzó a celebrarse en los Estados Unidos de América en 1970 y ahora se dirige hacia su 50 aniversario.
El Día está organizado por la Earth Day Network, cuya misión consiste en ampliar y diversificar el movimiento ambiental en todo el mundo y movilizarlo eficazmente para construir un medio ambiente saludable y sostenible, hacer frente al cambio climático, y proteger la Tierra para las generaciones futuras. El tema de este año tiene el objetivo de plantar 7,8 millones de árboles en los próximos cinco años.
¿Por qué los árboles? Los árboles ayudan a combatir el cambio climático
Absorben el exceso perjudicial de CO2 de nuestra atmósfera. De hecho, en un solo año, media hectárea de árboles maduros absorbe la misma cantidad de CO2 producido por la conducción promedio de un automóvil, que es de unos 42 000 kilómetros.

Los árboles nos ayudan a respirar aire limpio
Los árboles absorben los olores y los gases contaminantes (óxidos de nitrógeno, amoníaco, dióxido de azufre y ozono) y las partículas de filtro del aire atrapándolos en sus hojas y su corteza.
Los árboles nos ayudan a contrarrestar la pérdida de especies.
Mediante la plantación de los árboles adecuados, podemos ayudar a contrarrestar la pérdida de especies, así como proporcionar una mayor conectividad del hábitat entre los fragmentos forestales regionales.
Los árboles ayudan a las comunidades y sus medios de vida
Los árboles ayudan a las comunidades a lograr la sostenibilidad económica y ambiental a largo plazo y proporcionar los alimentos, la energía y los ingresos.


Desde hace 40 años se celebra el Día de Tierra, cuyo propósito es la protección de cada una de las especies y además, la formación de una consciencia global sobre la responsabilidad y el cuidado que debe tenerse frente a problemas como: contaminación ambiental, extinción de especies, tala de bosques, efecto invernadero, entre otros.

¿Cómo surgió?

En 1962, el senador y también activista ambiental Gaylord Nelson comenzó a hacer "lobby"político para que el tema medio ambiental formara parte de la agenda gubernamental del presidente John F. Kennedy (USA). Después de varios años de trabajo, aprovechó el aumento de protestas civiles contra la guerra de Vietnam y convocó, en 1969, a una manifestación popular donde las personas de todo el país, incluyendo miles de establecimientos educativos, expresaran su preocupación por el manejo del tema medio ambiental a nivel nacional.      

Tras este acto, 
el 22 de abril de 1970, se celebró por primera vez el Día de Tierra. Más de 20 millones de personas respondieron a la convocatoria, estableciendo en sus comunidades, universidades y colegios, una plataforma de difusión y discusión sobre el medio ambiente y sus principales problemas. En la actualidad la celebración se ha extendido a cientos de países que también se preocupan por generar un cambio y proteger el Planeta.

Principios Ambientales

Hacia 1991, el programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) elaboraron una estrategia llamada 'Cuidando el planeta Tierra' (Caring for the Earth 1991), en la que se establecen nueve principios de sustentabilidad, proyectando una estrategia global fundada en el cuidado ambiental. Estos principios son:
  1. Construir una sociedad sustentable.
  2. Respetar y cuidar la comunidad de los seres vivos.
  3. Mejorar la calidad de la vida humana.
  4. Conservar la vitalidad y la diversidad del planeta Tierra.
  5. Permanecer dentro de los límites de la capacidad de soporte del planeta Tierra.
  6. Modificar actitudes y prácticas personales.
  7. Permitir que las comunidades cuiden de su propio medio ambiente.
  8. Generar una estructura nacional para integrar desarrollo y conservación.
  9. Constituir una alianza global.
Celebra con Responsabilidad (Consejos prácticos)

El Día de Tierra invita a las personas, pero sobre todo a los Gobiernos, a tomar decisiones y crear leyes que fundamenten el cuidado del Planeta. Son muchos los gobernantes que, desde 1970, han trabajado en Pro al medio ambiente, tratando así de disminuir los graves efectos que los humanos hemos causado sobre el mismo.         
La Tierra mantiene el curso de la vida desde hace mil millones de años. Todo lo que el hombre necesita para sobrevivir proviene de la naturaleza, además no es la única especie existente, así muchos lo hayan olvidado. Compartimos todo lo que la Tierra nos ofrece con las demás especies, pero nos negamos a respetar esos otros ciclos de vida.


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Aunque el panorama sea complejo, aún estamos a tiempo de lograr un cambio. La Tierra necesita de muchas manos, entre esas la tuya. Pensando en esto, hemos creado una serie de consejos que te ayudarán a proteger el planeta sin salir de tu casa. Comparte esta información con tu familia y amigos, ya verás que si todos colaboramos, la Tierra se verá beneficiada.

  1. Utiliza bombillos ahorradores (Alógeno), pues consume 80% menos de energía que un incandescente.
  1. Aunque parezca lo contrario, un escape de agua, incluso una pequeña gota, puede desperdiciar hasta 13 litros de agua al día. Asegúrate de arreglarlas tan pronto como sea posible.
  1. Si tu familia se va de viaje, procura dejar el refrigerador vacío, desconectado y limpio, con la puerta abierta para que no se formen hongos y bacterias.
  1. Evita comprar "ambientadores", Lo mejor es ventilar las habitaciones y poner plantas con flores naturales aromáticas.
  1. Acostúmbrate a utilizar pilas o baterías recargables en todos los aparatos que las requieran. Cuestan más, pero a mediano plazo son mucho más rentables y ayudan a frenar el deterioro ambiental.
  1. Evita comprar aerosoles o spray en cuya composición intervengan gases clorofluorcarbonados (CFC), los cuales afectan la capa de ozono.
  1. Ubica el refrigerador lejos de la estufa o de alguna otra fuente de calor, así el motor se esfuerza menos y consume menos energía.
  1. Utiliza una estufa de gas en vez de una eléctrica, así ahorrará hasta un 70 % de energía.
  1. Si se forma escarcha, descongela el refrigerador antes que la capa alcance 3 mm de espesor, de lo contrario su consumo aumentará hasta un 30%.
  1. No dejes la llave abierta mientras te cepillas los dientes. Un vaso con agua es suficiente para la limpieza dental.
  1. Lava tu carro con un balde de agua y un trapo empapado, no utilices la manguera ya que esto equivale a gastar 50 litros de agua potable por lavada.
  1. Los suavizantes para ropa "delicada", son de alto impacto para la naturaleza y los seres vivos, además disminuyen la duración de la ropa y pueden generar afectaciones en la piel sensible.

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viernes, abril 29, 2016

Estamos en














                                       
 Buddhi Phileo











domingo, abril 24, 2016

Es necesario mejorar la relación entre padres y  colegios
  Por  Julián  De Zubiría Samper*

La relación entre padres y colegios pasa por un mal momento. Con frecuencia, los docentes se quejan de que no logran las metas por no contar con el apoyo familiar.
Si hoy su hijo le dice que lo citaron al colegio la próxima semana, muy seguramente usted se preocupe e indague por qué. Es muy posible que le diga: “¿dime qué fue lo que hiciste para que me citaran?” Esto sucede porque, casi sin excepción, los colegios citan a los padres para llamarles la atención por los errores del menor y para indicar cómo reorientar sus comportamientos. Y si estamos en una reunión de docentes, es muy posible que los problemas de los niños se atribuyan a la personalidad o a los estilos de autoridad de sus padres.
Esta situación contradice lo que quiso establecer veinte años atrás la Ley General de Educación. En ese momento se buscó fortalecer la autonomía, la reflexión y la participación democrática. Se redefinieron los fines de la educación y se estableció el Programa Educativo Institucional (PEI) como una estrategia de desarrollo. En este contexto, se pensó que los padres deberían fortalecer el proceso formativo de sus hijos y, por eso, se les abrieron las puertas de las instituciones educativas.
Sin embargo, la Ley General fue desmontada durante la década anterior y la participación y la reflexión pedagógica fueron sustituidas por el control y el predominio que alcanzaron los aspectos administrativos. Debido a ello, retrocedimos en la reflexión, no avanzamos en calidad y equivocadamente intentamos convertir en gerentes a los directores locales y rectores, y en operarios a los docentes. El Ministerio de Educación (MEN) se equivocó al creer que el germen de los problemas era administrativo. Dado lo anterior, el PEI dejó de ser la carta de navegación y se convirtió en un documento formal que sólo existía para presentar a las autoridades educativas cuando éstas lo reclamaban.
En este punto, cabe mencionar la estrategia que implementamos durante la reforma educativa ecuatoriana de los años 1994-1995, cuando se encontraba a la cabeza del Ministerio quien posteriormente sería presidente del país: Rosalía Arteaga. Por medio de ella -la cual también se ha implementado durante dos décadas en el Instituto Alberto Merani- se invita a los padres y madres a que dediquen un día al año a la institución educativa en la que estén matriculados sus hijos. Durante esa jornada, los progenitores entregan sus conocimientos, afectos y experiencias al resto de niños. Quien sabe cantar lo hará ante niños de diversos cursos, y quienes conocen las reglas de los negocios, la construcción o la cocina, las compartirán con la comunidad; quien ha dedicado su vida a las preguntas sociales o científicas, intentará generarlas entre los compañeros de su hijo; y quien es docente, irá a desarrollar las competencias de los estudiantes.
Si ese día no pueden ir los padres, van los abuelos. De esta manera, el colegio se enriquece rescatando la sabiduría y el afecto de los más sabios de la tribu. ¿Se imaginan la alegría del nieto al saber que el abuelo irá a contar historias en su colegio?
La idea es muy sencilla: se trata de una jornada pedagógica en la que los niños y jóvenes se enriquecen con los conocimientos, afectos y oficios que dominan sus padres y abuelos. Y al mismo tiempo, se trata de crear y consolidar comunidad.
La comunidad educativa es decisiva para conseguir la calidad, ya que para garantizar el desarrollo de niños y jóvenes se tienen que articular diversos esfuerzos. Lo que hemos hecho hasta el momento en educación ha sido lo contrario: cada uno trabaja de manera aislada y fragmentada y, al hacerlo, entorpecemos la calidad.
Si cinco personas empujan un carro para lados distintos, el carro sencillamente no anda, y eso es lo que le pasa a la educación colombiana: como cada secretaría, institución, estamento y docente jala para su lado, no logramos impulsar el desarrollo de los niños y jóvenes a nuestro cargo. La práctica que expresa el dicho “cada maestrito con su librito” ha sido una desgracia para los niños y jóvenes colombianos.
La tarea esencial de la educación es favorecer el desarrollo integral de los estudiantes. Y eso no lo podemos hacer sólo los docentes. Ningún niño con bajo nivel de autonomía podrá resolver su problema si previamente no hacemos un trabajo con los padres de familia y si no los vinculamos a esta tarea común. Y lo contrario también es cierto: ninguna interpretación del proceso del niño es adecuada, si docentes y directivos no conocemos y comprendemos los procesos que se desarrollan en el hogar.
Por lo anterior, es absurdo que las instituciones educativas hayan distanciado a los padres de familia y es preocupante que los padres se hayan alejado de éstas.
Necesitamos a todos los docentes trabajando para el mismo fin y en ese trabajo los padres son nuestros aliados y no los enemigos, como muchas veces les hacemos sentir. Una jornada pedagógica es un buen comienzo para reconfigurar esta relación.
*Cofundador y director del Instituto Alberto Merani.
     Consultor en educación de las Naciones Unidas.
     


http://www.semana.com/educacion/articulo/padres-y-colegios-responsables-de-la-educacion-de-los-ninos/470572